lunes, 16 de marzo de 2020

LAS HORMIGUITAS

«Anda a ver a la hormiga, perezoso» (Proverbios 6:6).

Rut se sentó con su mamá a observar a las hormigas en la granja. ¿Qué fue lo que vieron?

En primer lugar, las hormigas buscaron tierra blanda.

Después, un buen grupo de ellas comenzó a cortar la hierba con la boca. A continuación, cargaron la tierra poco a poco hasta formar una pequeña montaña. Finalmente, sus viviendas quedaron listas.

Entonces, llegó la hora de llenar la despensa para el invierno. Una hormiga veía primero el alimento, avisaba a las otras y todas iban a ayudar.

 ¿Y yo?

¿Tú haces como las hormigas en tu casa?

Mi oración para hoy

Muchas gracias, Padre celestial, por el ejemplo que las hormiguitas nos dan. Ayúdame a ser como ellas.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020

PALABRAS DE DESPEDIDA

«Todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios». Deuteronomio 28:2

-Siguiendo las indicaciones de Dios -inició el padre el culto—, Moisés reunió al pueblo para dirigirles las últimas recomendaciones. Moisés tenía ya ciento veinte años y su rostro reflejaba una santa luz del cielo; su mirada era clara, su porte erguido a pesar de la edad. Se dirigió al pueblo que tanto amaba, por el que le había dicho a Dios que quitara su nombre del libro de la vida si no lo perdonaba.

—¡Cuánto amor por una gente tan egoísta! -comentó Susana.

-Se portaron muy mal con él -secundó Mateo.

-Realmente fueron muy ingratos, pero ahora veían con mucho respeto a su líder que pronto iba a morir. Sentían mucho su partida porque reconocían que él había pecado por culpa de ellos. Ahora que lo escuchaban, sabían que era la última vez, así que mostraron respeto y admiración hacia ese hombre que había dedicado cuarenta años a conducirlos a través del desierto, sufriendo junto con ellos lo que él no merecía.

—Qué triste tuvo que ser para él despedirse de su pueblo -comentó Mateo—. Él deseaba entrar en la tierra prometida.

-Sí, fue triste, pero aquel día, con profunda emoción, les recordó la misericordia y el amor de su gran Protector, el Dios del cielo, que durante años los había acompañado mediante la nube de día y la columna de fuego de noche. Un Dios amante que les proporcionó alimento celestial cada mañana. Así que todos escucharon atentos, incluso los más pequeños. Dios había sido bueno en gran manera con ellos y debían tener la seguridad de que seguiría siéndolo. Nosotros también debemos tener la seguridad de que Dios es bueno -finalizó el papá.

¿Sabías qué?

Moisés descanso en el monte Nebo.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

“ALGUNOS NACEN GRANDES, ALGUNOS LOGRAN GRANDEZA YA ALGUNOS LA GRANDEZA LES ES IMPUESTA". - WILLIAM SHAKESPEARE

"Con el orgullo viene el oprobio; con la humildad, la sabiduría" (Proverbios. 11:2).

Era una noche oscura, sin Luna, en 1943, cuando el barco lanzatorpedos de la marina de los Estados Unidos patrullaba el Pacífico Sur en busca de barcos japoneses. Y entonces, vieron que uno se dirigía directamente hacia ellos a gran velocidad. El destructor japonés rebanó el barco por la mitad y continuó su camino.

Después de la explosión, los sobrevivientes se aferraron a la popa hasta que comenzó a hundirse. Luego, comenzaron a nadar en dirección a una isla diminuta. Y es hora de presentar al primero de los tres héroes del devocional de hoy: Jack Kennedy, el comandante del barco PF-109. Con una tira de un chaleco salvavidas entre los dientes, comenzó a arrastrar hacia la isla a un marino con quemaduras graves. Los otros marinos avanzaban pateando en el agua mientras se sostenían de pedazos de madera.

Estuvieron atrapados en la isla en aguas enemigas por seis días, sobreviviendo a base de cocos; y entonces, llegaron los otros dos héroes. Biuku y Eroni estaban remando en una canoa cuando pasaron cerca de la isla y vieron que Jack saltaba y hacía señas. Los dos nativos de las Islas Salomón eran egresados de la escuela de la misión adventista del séptimo día. Ahora trabajaban encubiertos como espías. Jack les pidió que llevaran un mensaje, tallado en un Coco, a la base naval más cercana.

Eso implicaba remar 65 kilómetros por un océano patrullado por japoneses, que ya habían torturado y asesinado a otros espías nativos. Pero ellos aceptaron la misión, que terminó salvando la vida de once marinos. Varios años después, Jack (John F. Kennedy) invitó a Biuku y a Eroni a la ceremonia en la que asumió como presidente de los Estados Unidos.

Cuando la tripulación recordó el rescate, se acordaron de que los dos isleños cantaban: "Sí, Cristo me ama" mientras remaban en el océano.

La gente quería reconocer a Jack por lo que había hecho para salvar la vida de su tripulación, pero él decía humildemente que no merecía que le dijeran héroe.

Fue involuntario -afirmaba- Hundieron mi barco. Kim.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.


CUMPLE LO QUE PROMETES

«Dijo también el Señor: "Simón, Simón, mira que Satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo» (Lucas. 22:31).

«Simón, Simón»... Cuánto cariño se percibe en estas palabras. Sabía el Maestro que Simón Pedro iba a hacerle una promesa que no iba a cumplir. «Iré contigo a la cárcel e incluso moriré contigo» (ver Luc. 22:33), le dijo su discípulo. «Jesús le contestó: “Pedro, te digo que hoy mismo, antes que cante el gallo, tres veces negarás que me conoces”» (Luc. 22:34). Efectivamente, Pedro no estuvo a la altura de su compromiso. Pero las palabras «Satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo» no iban dirigidas solo a Pedro; el pronombre plural indica que se referían a todos los discípulos; a ti y a mí. Porque ¿quién está libre de no caer en el error de incumplir aquello a lo que se ha comprometido?

Romper una promesa es fácil. Lo difícil es el sinsabor del fracaso y la vergüenza posteriores. Cuando amas a Jesús, te duele haberle fallado; y es lo que le sucedió a Pedro. A diferencia de Judas, que traicionó al Maestro y no supo volver a él, Pedro nos demuestra que después de haber fracasado en algo tan fuerte como incumplir una promesa al Señor, se puede volver, arrepentido, a sus pies, y recibir un perdón que nos permita comenzar de cero. Sí, Pedro «salió de allí y lloró amargamente» (Luc. 22: 62), pero después de esa experiencia se convirtió en un héroe de la fe.

Tal vez has derramado lágrimas amargas por haberle fallado al Señor. Si es así, comprendes de que estoy hablando. Si no es tu caso, el pasaje de hoy te advierte de algo que no debes perder de vista: Satanás está al acecho, viendo cuáles son nuestras debilidades para intentar vencernos. No le des ese gusto. No permitas que te sacuda como si fueras trigo. Hunde tus raíces profundamente en la Palabra de Dios; conviértete en un árbol plantado a la orilla de un río, que aunque sople el viento o crezcan las aguas, no será removido.

Ayúdate a ti misma siendo prudente al hacer promesas, especialmente a Dios. «No te apresures, ni con los labios ni con el pensamiento, a hacer promesas a Dios, pues Dios está en el cielo y tú en la tierra. Por eso, habla lo menos que puedas, porque por mucho [...] hablar se dicen tonterías» (Ecle. 5:2-3).


DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.


AMISTAD DESINTERESADA

"Las riquezas atraen a muchos amigos, pero del pobre hasta sus amigos se apartan" (Proverbios 19:4)

Noemí fue una mujer que tuvo que padecer grandes tragedias en poco tiempo. Primero, perdió a su esposo y después, a sus dos hijos. La vida le cambió de la noche a la mañana. Por si fuera poco, su situación económica se tornó sumamente crítica. En aquellos años, las viudas estaban en el estrato más bajo de la sociedad. A eso hay que agregar que no faltaba quien sugiera que tanta desventura en la vida de Noemí podía deberse a un castigo de Dios. Lo cierto es que ahora estaba sola, sin dinero, sin amigos y aislada de la sociedad. ¿A quién le iba a interesar acercarse a una persona que había sufrido semejantes desgracias?

Cuando llegó el momento, Noemí despidió a sus nueras, Rut y Orfa. Ambas eran jóvenes y tenían la oportunidad de rehacer sus vidas. ¿Qué sentido tenía que siguieran a su lado? Así que, amablemente, las invitó a buscar nuevos horizontes. Orfa le tomó la palabra y se fue. Pero Rut no. Prefirió quedarse a su lado. A pesar de la insistencia de Noemí, la joven moabita decidió permanecer junto a su suegra. Sus palabras siguen siendo conmovedoras: "¡No me pidas que te deje y me aparte de ti! A dondequiera que tú vayas, iré yo; dondequiera que tú vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí quiero que me sepulten. Que el Señor me castigue, y más aún, si acaso llego a dejarte sola. ¡Solo la muerte nos podrá separar!" (Rut 1:16. 17).

La vida de Noemí había impactado tanto a Rut que la joven no estuvo dispuesta a separarse de ella. La forma en la que aquella mujer vivía su fe y se refería al Dios de Israel daba mucha paz al corazón de la moabita. Había sido formada en una religión donde los dioses tenían degradantes rasgos humanos y donde se practicaban todo tipo de perversiones que lastimaban su corazón. Para ella, el Dios de Noemí era el mejor que había escuchado. Aquella mujer era como un ángel en su vida. Juntas habrían de enfrentar con mayor fuerza los desafíos del futuro. Y así fue. Rut y Noemí regresaron al territorio hebreo, donde más adelante Rut se casó con Booz.

Nuestras vidas reflejan nuestras creencias. La forma en la que enfrentamos las tragedias de la vida revela nuestro carácter. Aun en esos momentos, podemos ser una poderosa influencia para transformar la vida de los demás.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

EDIFICÁNDONOS

“Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y ala mutua edificación” (Romanos 14:19, NVI).

El neurocientífico Robert Sapolsky es bien conocido en el campo de las ciencias sociales por sus múltiples observaciones de la conducta de mandriles en el Parque nacional Serengueti (Tanzania). Una de sus observaciones fue que, cuando había grupos agresivos de mandriles que se peleaban y azuzaban al resto de la comunidad, la salud y el bienestar de toda la colonia se afectaba manifiestamente. Además, el ambiente se envenenaba de tal forma que, cuando un macho era víctima del acoso de otros, se frustraba y golpeaba a las hembras o incluso a los mandriles más jóvenes.

En una ocasión, una de estas comunidades contaba con una pequeña banda de machos especialmente agresivos. El grupito descubrió un contenedor de basura donde se arrojaban los desperdicios de la cocina de un hotel de cazadores. Allí habían tirado carne de vacuno contaminada por la tuberculosis. Los matones impidieron que los demás comieran aquella carne y la reservaron en exclusiva para sí mismos. Finalmente, murieron víctimas de la tuberculosis.

Lo interesante fue que, con la desaparición de esa banda, la salud (tanto física como mental) de todos los demás mandriles mejoró significativamente. Estaba claro que la presencia de amigos y vecinos pacíficos y amables promovía la buena salud general.

Dejando los simios aparte, este tipo de conducta también ocurre entre los seres humanos, donde existen con frecuencia matones que amenazan e incluso maltratan a los más débiles. Pero se ha observado que, cuando los afectados encuentran apoyo y consuelo en las personas queridas, su salud mejora y su sistema de defensas se fortalece. Bert Uchino y Wendy Birmingham, de la Universidad de Utah (EE.UU.), crearon la hipótesis de la amortiguación del estrés. Significa que los amigos constituyen una protección eficacísima contra los agentes estresantes y que su presencia mejora la salud, tanto física como mental. En concreto, estos investigadores constataron que quienes cuentan con una red sólida de amigos están protegidos de la depresión, de la ansiedad, de las enfermedades cardiovasculares y de la muerte prematura. En diversos estudios han comprobado que los que viven aislados, o no tienen buenas relaciones sociales, son más propensos a esas enfermedades que los que viven en armonía con otras personas.

El apóstol insta a sus lectores a que hagan esfuerzos “por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación”. Pide a Dios que hoy te ayude a hacer tu parte para procurar la paz y la mutua edificación. Según la ciencia, esto te proporcionará salud de cuerpo y mente.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.