lunes, 27 de enero de 2020

EL PODER DIVINO COMBINADO CON EL ESFUERZO HUMANO


“Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita” (Éxo. 17.12-13).

Cuando nos sobrevienen situaciones difíciles y nuestra fe parece desmayar, podemos tomar como referencia la siguiente experiencia de Moisés en el desierto: “Los amalecitas se dirigieron a Refidim para pelear contra los israelitas. […] Moisés, Aarón y Hur subieron a lo alto del monte. Cuando Moisés levantaba su brazo, los israelitas dominaban en la batalla; pero cuando lo bajaba, dominaban los amalecitas. Pero como a Moisés se le cansaban los brazos, [ ] Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita” (Éxo. 17:8-13).
Vemos aquí tres elementos clave en la lucha cristianad) confiar nuestro destino en las manos del Señor. Eso es lo que hizo Moisés cuando “subió a lo alto del monte”: orar para que el Señor actuara y decidiera su destino. 2) Apoyamos en personas de fe que puedan sostener y alentar nuestro ánimo, para que su apoyo nos dé fuerzas cuando más las necesitamos. 3) Hacer lo que esté a nuestro alcance para obtener esa victoria, sin escatimar esfuerzos.
“Así como los hebreos triunfaban cuando Moisés elevaba las manos al cielo e intercedía por ellos, así también triunfará el Israel de Dios cuando mediante la fe se apoye en la fortaleza de su poderoso Ayudador. Sin embargo, el poder divino debe combinarse con el esfuerzo humano. Moisés no creyó que Dios vencería a sus enemigos mientras Israel permaneciese inactivo. Mientras el gran líder imploraba al Señor, Josué y sus valientes soldados estaban haciendo el supremo esfuerzo para rechazar a los enemigos de Israel y de Dios” (Patriarcas y profetas, p. 306). Ya lo ves, obtendremos victorias cuando 1) mediante la fe, nos apoyemos en Dios; 2) combinemos el poder divino con la ayuda de personas de fe y 3) pongamos todo el esfuerzo humano que sea necesario.
Recuerda levantar tus manos al cielo, la morada de Dios y de donde viene nuestro auxilio y fortaleza. Recuerda pedir la ayuda humana que necesitas. Recuerda hacer todo lo que esté en tu capacidad, sin permanecer inactiva.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL SÍNDROME DEL HERMANO MAYOR


 “El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio” (Proverbios 10:18, CST).

En Lucas 15:11-32, Jesús narró la parábola del hijo pródigo para impartir grandes enseñanzas sobre la salvación de los seres humanos. En esta historia destaca la desafortunada actitud del hermano mayor cuando el hijo pródigo regresa a casa. En vez de mostrar gozo porque su hermano ha vuelto, se molesta y manifiesta una enorme amargura. Además, es insensible al sufrimiento de su padre por el hijo que estaba perdido y se resiste a participar de su alegría. Por si fuera poco, guarda un enorme resentimiento hacia su padre porque le parece que su vida ha sido una rutina de servicio no recompensado: “Tú nunca me has dado siquiera un cabrito para disfrutar con mis amigos” (vers. 29). Él se considera irreprochable y justo, aunque su corazón esté lleno de envidia, especialmente hacia su hermano, quien “sí ha gozado del mundo”, mientras que él ha tenido que “reprimirse” todo el tiempo. Más bien, esperaba que, si su hermano aparecía de nuevo, su padre le diera un castigo ejemplar para que a nadie se le ocurriera seguir su ejemplo. Por lo tanto, se siente agraviado por causa de la misericordia mostrada con quien se había perdido. ¡Incluso le molesta la música y el festejo en honor de su hermano! ¿Por qué tiene que haber gente feliz?
El fantasma de la amargura, la insatisfacción y la infelicidad ronda a muchos creyentes que, a su juicio, “nunca se han portado mal”. A veces suponen que su “conducta irreprochable” los hace merecedores de un bono extra en el reino de los cielos. Tristemente, a pesar de estar en la iglesia no son felices ni disfrutan de las bendiciones del evangelio. A personas así nada las tiene contentas: ni su trabajo, ni su familia, ni su iglesia. De manera preocupante, exhiben cierta indignación cuando alguien muestra misericordia hacia los pecadores. “La justificación propia no solamente induce a los hombres a tener un falso concepto de Dios, sino que también los hace fríos de corazón y criticones para con sus hermanos” (Palabras de vida del gran Maestro, p. 165).
Es muy importante estar en la iglesia, pero no es menos importante el cómo estamos en ella. Una mala actitud puede neutralizar el poder del evangelio de modo que, aun teniendo la posibilidad de vivir en la presencia del Padre celestial, seamos presas de la amargura.
Pide hoy al Señor que te ayude a mejorar tus actitudes y aprender a disfrutar los espacios de felicidad que Dios te da.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

CORONA DE GLORIA Y DIADEMA DE REALEZA


“Y serás corona de gloria en la mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo”(Isaías 62:3).
El anhelo más grande del pueblo de Israel cautivo en Babilonia era regresar a Jerusalén, restaurar el templo, gozar de libertad de culto y volver a sus costumbres y tradiciones. Con la conquista de Babilonia por el rey Ciro de Persia en 539 a.C., se abrió una ventana de esperanza, pues el conquistador persa estaba citado por nombre en la profecía escrita cien años antes del acontecimiento (Isa. 44:28). Un año después de la toma de Babilonia, en 538 a.C., Ciro decretó el edicto que concedía la libertad a los judíos y les permitía regresar a su tierra, reconstruir el templo de Jerusalén y rehacer su vida en su patria. No solo les concedió el permiso de retorno, sino que les devolvió todo el oro, la plata y los tesoros que Nabucodonosor había expoliado del templo (Esd.1).
A pesar de la buena noticia, la materialización del proyecto no iba a ser fácil, según relata el libro de Esdras. Primero, solo una parte de los exiliados decidió aprovechar la oportunidad de volver a Judá. Segundo, muchos de los que regresaron (especialmente los más ancianos) lloraron porque la restauración del templo no iba a alcanzar la gloria original. Tercero, los adversarios detuvieron la reedificación del templo. También sabemos por el profeta Hageo que muchos, en vez de edificar la casa del Señor, pusieron su empeño en edificar sus propias casas; y cuando finalmente decidieron acometer la reedificación del templo, tuvieron que enfrentarse a escasez y adversidad.
El capítulo 62 de Isaías llega precisamente en esos momentos difíciles para el pueblo de Dios y comunica esperanza, promesas y ánimo. Una de las metáforas es la del versículo de hoy: corona de gloria y diadema de realeza. A lo largo de la historia de la humanidad se han usado múltiples adornos corporales para conferir autoridad, distinción y honor: tiaras, mitras, coronas, guirnaldas, fajines, cintas, bandas, medallas y medallones. Pero la corona y la diadema del versículo de hoy son muy diferentes: vienen de la mano de Dios. Los privilegios y los honores tienen valor en función de quién los otorgue. Y no hay jerarquía más alta que el Rey del universo. No consideres la dignidad que viene de manos humanas. Es imperfecto quien la confiere y quien la recibe. Considera, pues, la dignidad que viene de Dios y nos hace perfectos al recibirla. ¡Que privilegio tan excelso!

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

domingo, 26 de enero de 2020

EL QUE SALE DELANTE DE TI


“Débora dijo a Barac: ´Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sisara en tus manos: ¿Acaso no ha salido Jehová delante de ti?’ “ (Juec. 4:74, RVR 95).

Repetidamente, el pueblo de Dios practicaba lo malo y se apartaba de él. Por esa razón, el Señor permitía que otros pueblos esclavizaran a Israel (ver Juec. 4:1,2). Después, Israel se arrepentía, clamaba a Dios y este lo libertaba del yugo que lo oprimía por causa de su pecado.
En Jueces 3:10 encontramos a un libertador llamado Otoniel: “El espíritu del Señor vino sobre Otoniel, el cual acaudilló a los israelitas; salió a la batalla, y el Señor le dio la victoria”. Cuarenta años después, Israel vive la misma situación: “Tuvieron que servir a Eglón, hasta que le suplicaron al Señor y él hizo que surgiera alguien para salvarlos. Ese salvador fue un zurdo llamado Ehud” (Juec. 3:14,15). Ochenta años después, fue Samgar quien “también salvó a Israel” (Juec. 3:31). Tras la muerte de Ehud, Israel persiste en sus malos caminos y cae en manos de Sisara, capitán del ejército del rey Jabín (ver Juec. 4:2,3). Llegamos así al tiempo en que se sitúa nuestro versículo de hoy.
Débora es jueza sobre Israel y exhorta a Barac para que salga a la batalla en nombre de Dios. Dos veces, le hace la misma pregunta:
—¿No ha salido el Señor delante de ti? (ver Juec. 4:14).
Diez mil soldados de infantería le parecían pocos hombres a Barac frente al ejército de Sisara que contaba, además, con novecientos carros herrados. Pero “el Señor sembró el pánico entre los carros y Los soldados de Sisara en el momento de enfrentarse con la espada de Barac” (Juec. 4:15). Asíle dio la victoria.
“¿No ha salido el Señor delante de ti?” Estas palabras se aplican también a quienes estamos siendo probadas, tal vez como consecuencia de nuestros pecados por habernos alejado de Dios, o como resultado natural de vivir en un mundo de pecado. La pregunta sigue siendo la misma:
—¿No ha salido el Señor delante de ti?
Sí, claro que ha salido y continúa saliendo. Así como vemos en el registro bíblico las múltiples ocasiones en que el Señor salió delante de Israel para liberarlo, así también sale delante de ti. Echa un vistazo a tu pasado y te darás cuenta de ello. Por eso no temas, porque “¡nunca se dormirá el que te cuida!” (Sal. 121:3)

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL GRAN CAPITÁN


“Despreciar la disciplina es no apreciarse uno mismo; obedecer la corrección es poseer entendimiento” (Proverbios 15:32).
Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) fue un oficial del ejército al servicio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, cuyos éxitos militares llevaron a sus tropas a llamarlo el Gran Capitán. Después de una muy destacada participación durante la conquista de Granada, en 1492, Fernández de Córdoba fue designado para partir a Italia en 1495 y detener los ejércitos de Carlos VIII de Francia. Sin embargo, el 21 de junio del mismo año sufrió una derrota en Seminara ante Eberardo d’Obigny. Aquel descalabro hizo reflexionar al militar español, quien tomó con cautela el mal momento y decidió reformar su ejército y adaptarlo a las nuevas estrategias bélicas. Sus tropas no podían hacer frente a los franceses, quienes estaban bien pertrechados con artillería móvil e infantería con armas de fuego, con las viejas virtudes del coraje y el honor, sino con la firmeza y la exactitud de un ejército modernizado. Y así fue. Sus soldados no volvieron a ser vencidos por los franceses. En 1496 devolvió Nápo- les a la casa real aragonesa. Sin embargo, el éxito no lo envaneció y llegó a ser reconocido como un maestro de la estrategia en el campo de batalla, dotado de templanza y capacidad de mando en el despliegue táctico. Asimismo, su ánimo sereno transmitía a sus soldados una enorme confianza, ya que estos estaban convencidos de que su líder era el mejor de todos y casi invencible.
A veces las derrotas pueden ser grandes detonantes de futuros éxitos. Todo depende de cómo asumas las adversidades. Lo más fácil es insultar, reclamar y culpar a otros de las fatalidades; pero lo mejor es hacer una autocrítica y evaluar qué es lo que hemos hecho mal y buscar la forma de corregirlo. De esta manera, lo que parece un fracaso se puede tornar en una de las grandes lecciones de la vida. Asimismo, es necesario tomar con mucha prudencia las victorias personales y no dejarse llevar por el arrebato cuando las cosas comienzan a ir bien.
¿Has fracasado en alguno de tus proyectos personales? ¿Por qué ha salido mal? Es muy probable que tengas que hacer algunos ajustes, que no siempre serán agradables, pero sí necesarios. Lo bueno es que en la vida siempre hay segundas oportunidades y, con la ayuda de Dios, la próxima vez la historia será diferente.
Hoy ruega al Señor que te ayude a adoptar la mejor actitud ante tus fracasos y te permita aprender de ellos y corregir tus errores.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

TÍTULOS NOBILIARIOS


“Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Desde los registros más remotos de la humanidad observamos la segregación de clases sociales. Inalterablemente, unos acaban en posiciones privilegiadas mientras que en el otro extremo quedan los más pobres y oprimidos. Los privilegiados, además de riquezas y ventajas, pueden ser portadores de títulos honorables. La más reciente herencia de esta práctica proviene de la época feudal europea (siglos IX-XV) cuando los reyes otorgaban títulos nobiliarios a quienes conseguían victorias en batallas o logros intelectuales o sociales. Ciertos títulos son perpetuos y, a la muerte del receptor, pasan a sus herederos. Algunos países han preservado este sistema hasta el día de hoy y cuentan con duques, archiduques, marqueses, condes, vizcondes, barones, señores y caballeros, todos ellos con sus documentos oficiales que legitiman su nobleza. De esta forma, los portadores de tales credenciales tienen acceso a eventos reservados a personas de su estirpe y gozan de honores e incluso rentas asociadas a los títulos.
Este sistema en nada encaja con el mensaje cristiano que nos recuerda que todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús (Gál. 3:26), que para Dios no hay acepción de personas (Rom. 2:11), o que los primeros serán últimos y los últimos, primeros (Mat. 20:16). A pesar de todo, y tal vez para infundir ánimo a los despreciados cristianos de su tiempo, el apóstol Pedro toma algunos títulos excelsos que confirman la condición de “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido por Dios” hacia todos los que hemos decidido anunciar las bondades y virtudes de nuestro Padre celestial.
En el pasado fueron populares algunos programas televisivos llamados “Reina por un día” o expresiones equivalentes. Durante un día, la persona escogida, generalmente una madre y ama de casa, recibía tratamientos de belleza, ropa distinguida y múltiples agasajos con banquetes y palabras de elogio. Durante ese día no se permitía que la agraciada hiciera trabajo alguno, pues eran otros quienes debían trabajar para ella.
Por supuesto, solo algunas mujeres lograban alcanzar el honor de ser “reinas” durante un día. Pero el pasaje de hoy nos inviste del linaje y la dignidad, no por autoridad de un hombre encumbrado, sino por el mismo Rey del universo. Y no por un día, sino por toda la eternidad. Reflexiona hoy en el fabuloso linaje que posees por ser hijo de Dios y por el privilegio que tienes de servirle.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

sábado, 25 de enero de 2020

ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO


“Que todo vuestro ser —espíritu, alma y cuerpo— sea guardado irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes. 5:23, RVR 95).

Nunca olvidaré cuando me dijeron que debía regresar a mi país. Fue una maravillosa e inesperada noticia, que conllevaba dos cosas: guardar todo lo que quería llevar conmigo y deshacerme de lo que no iba a necesitar. Cometí errores en el proceso y terminé no sabiendo guardar pertenencias que más tarde me hicieron falta. Esto, en lo material, no es grave, pero en la vida cristiana hay cosas que hemos de saber guardar. El apóstol Pablo nos dice cuáles son: nuestro espíritu, nuestra alma y nuestro cuerpo; es decir, todo nuestro ser. No podemos dejar ningún aspecto de nuestra vida sin someter a la influencia de Dios.
“Espíritu”. El espíritu es la vida: “Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó” (Luc. 8:55, RVR 95). El espíritu es la capacidad de pensar, razonar, existir: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Rom. 8:16, RVR 95). Y hemos de guardarlo. ¿Cómo? De la manera que el mismo Pablo nos indica en Romanos 12:2: “Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios”. Una razón santificada es la que debe regir nuestra vida.
“Alma”. Es esa parte de nuestra naturaleza donde están nuestras emociones, nuestros instintos, nuestros anhelos. Esa parte que ha de estar dominada por una razón santificada, de manera que sus impulsos se sometan cada vez más a la voluntad divina. Guárdala, irreprensible, dice el Señor, tu Dios.
“Cuerpo”. Es la materia frágil de la que estamos hechas, y que debe estar sometida a una mente santificada que no abuse de él y a un alma convertida que lo lleve a servir de instrumento a favor del bien. Cuidar de la salud física del cuerpo y pedirle a Dios que lo use para avanzar su causa son las dos maneras de guardarlo.
Nuestro Señor Jesucristo va a regresar, y cuando ese día llegue, quiere encontrar todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) irreprochable, irreprensible, sin mancha. Para que eso suceda, hemos de guardarlo bien hoy, y mañana y pasado… Ese es el proceso de la santificación. Pidamos al Señor que nos enseñe y nos ayude a caminar en ese camino, para que nos encuentre listas cuando llegue a buscarnos.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA


“El perezoso se considera más sabio que siete sabios que sepan aconsejar” (Proverbios 26:16).
Un día, un periodista preguntó al famoso cantautor Jim Morrison (1943-1971), vocalista del legendario grupo The Doors, acerca de sus problemas con el alcohol. El joven respondió:
-Cuando leí que el alcohol es un grave inconveniente para la salud, tomé una decisión muy drástica: dejé de leer.
¡Qué brillante solución! Para él, la vía de escape a sus problemas consistía en ignorarlos, actuar como si no existieran y despreciar las advertencias que se le daban acerca de un mejor estilo de vida. Pero ese método no le dio muy buenos resultados. Jim no logró superar su adicción al alcohol y murió a los 27 años en París (Francia) debido a una probable sobredosis de heroína, aunque como no hubo autopsia, las causas de su muerte quedaron envueltas en el misterio.
Baltasar Gracián (1601-1658), el gran escritor del Siglo de Oro español, dijo: “El primer paso de la ignorancia es presumir de saber”. Hay personas que se consideran más inteligentes que los médicos más capaces: ¿Por qué deben seguir sus recomendaciones para cuidar la salud? ¿Qué saben esas personas sobre lo que es mejor para ellos? ¿Por qué deben evitar las bebidas alcohólicas si sus compañeros hablan maravillas de ellas? Incluso llegan a pensar que están exagerando o no conocen lo suficiente el tema y no saben nada de la vida. ¿De verdad crees que este tipo de razonamiento tiene algún sentido? También he conocido a jóvenes que creen que saben mucho más que los mejores pilotos de coches, y te preguntan: “¿Por qué tenemos que obedecer las señales de tráfico si es muy divertido ignorarlas?”
Uno de los rasgos de la gente ignorante es el orgullo. No desea escuchar consejos y menosprecia las palabras de los sabios. Más bien, presenta todo tipo de argumentos ridículos para defender su actitud irresponsable ante la vida y despreciar las oportunidades de trabajo que se le presentan. Por el contrario, la gente sabia es sumamente sencilla y está lista para escuchar las recomendaciones que se le dan, aunque vengan de las personas más humildes; además, tiene los ojos bien abiertos para aprender de la naturaleza, de las vivencias cotidianas, la historia, la ciencia o el arte.
¿Y tú qué quieres ser? ¿Qué actitud asumirás ante los buenos consejos que recibes?
En este día pide al Señor que te ayude a asumir actitudes inteligentes ante la vida y te dé un espíritu abierto al aprendizaje.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

UNA BODA PROHIBIDA


“Te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia” (Oseas 2:19).

Nazneen era una jovencita de solo catorce años cuando fue prometida a Aasir, quien tenía dieciocho años. Aunque los dos jóvenes no pasaban mucho tiempo juntos, ambos albergaban sueños maravillosos de matrimonio dichoso, rodeados de hijos en un ambiente feliz y con un futuro venturoso. A pesar de su juventud, Nazneen era capaz de amar de corazón a su prometido. Aasir era bondadoso y apuesto con un trabajo decente y con toda probabilidad de ser un excelente marido. Y todo podría haber sido así a no ser por lo que ocurrió una noche. A las dos de la madrugada entraron ladrones en la casa de Nazneen. Amordazaron a sus padres, se apropiaron de todo objeto de valor y encontraron a Nazneen y a sus dos hermanas pequeñas asustadas en el dormitorio. Los malhechores tomaron a la chica mayor con intenciones de violarla. Como Nazneen sabía la trágica consecuencia de tal acto, agarró un cuchillo y a gritos les dijo que, como siguieran en su intento, ella se quitaría la vida. Los ladrones se amedrantaron y huyeron con el botín sin deshonrar a la muchacha. Cuando Aasir y su familia supieron del suceso, dijeron que la joven estaba ya “usada” y no era digna de casarse con Aasir. La boda nunca se celebró.
Aasir y su familia no repudiaron a la joven por haber sido violada, sino por haber sido objeto de un intento fallido de violación. La virginidad es una condición de altísima estima en muchas sociedades y culturas del presente y del pasado. Lo era también en el pueblo de Israel. Si se descubría que una recién casada no era virgen y había evidencia de su culpabilidad, debía ser apedreada (Deut. 22:13-21).
El libro de Oseas muestra abiertamente, para que lo entienda bien cualquier defensor de la virginidad y de la fidelidad, que el Dios del universo está dispuesto a casarse con un pueblo adúltero, una vez se haya arrepentido. Está dispuesto a perdonar transgresiones que algunos pueblos castigan con la muerte para recuperar el honor de la familia.
La actitud de Dios presentada en el libro de Oseas desmonta cualquier forma violenta de restaurar el honor y perdona a la mujer errada: su pueblo escogido. Por supuesto que Dios aplica el justo castigo (Ose. 2:13), pero luego la seduce, la lleva al desierto, habla a su corazón (vers. 14) y se casa con ella (vers. 19). ¡Qué hermosa lección de amor y perdón para que la apliquemos a nuestras costumbres y tradiciones!

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

viernes, 24 de enero de 2020

LA PACIENCIA: UN FRUTO IMPRESCINDIBLE


«Ustedes, hermanos, tengan paciencia hasta que el Señor venga. El campesino que espera recoger la preciosa cosecha, tiene que aguardar con paciencia las temporadas de lluvia» (Sant. 5:7).

Una mañana, me impacienté con mis dos hijos. Eran apenas las cuatro y yo estaba avanzando en la escritura de este libro que tienes en tus manos, cuando ellos se levantaron y vinieron a mi lado. Con su presencia y sus comentarios interrumpían constantemente mi progreso, a pesar de que yo me negaba a atenderlos para no perder el paso. “Aguardar con paciencia” no era mi prioridad en aquel momento, más bien todo Lo contrario. Pero Dios usó esa oportunidad para recordarme algo que nunca debí haber perdido de vista: la paciencia es fundamental, tanto en la prosecución de nuestras metas, como en nuestras relaciones personales y nuestra fe en el Señor.
Un pasaje de la Biblia que nos ayuda a desarrollar La paciencia es el que encontramos en Santiago 5: “Tengan paciencia y manténganse firmes, porque muy pronto volverá el Señor. Hermanos, no se quejen unos de otros, para que no sean juzgados; pues el juez está ya a la puerta. Hermanos míos, tomen como ejemplo de sufrimiento y paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor” (vers. 8-10). El apóstol nos da tres claves en el desarrollo de la paciencia. 1) Mantente firme. Aunque ciertas cosas, personas o vivencias pueden obligarnos a desviarnos de nuestra prioridad, mantenernos firmes en las metas que nos hemos trazado nos ayudará. Dedicar una mañana a mis hijos no iba a impedir que yo terminara este libro, así que ver el panorama más amplio y mantenerme firme en él era lo que necesitaba para tomar perspectiva y no impacientarme. 2) No te quejes. ¿Para qué quejarse? La salvación es el filtro por el que debemos pasar todo lo que nos sucede. Aquellos obstáculos que nos hacen desarrollar paciencia nos aportan esa bendición: sirven para que seamos más pacientes. 3) Inspírate en los hombres y mujeres de Dios, como Job (vers. 11). Su paciencia en la crisis tuvo como resultado un conocimiento más real de Dios. Hasta entonces, de oídas conocía al Señor pero, después de aquella prueba, sentía que lo había visto de verdad (ver Job 42:5).
La paciencia es un fruto del Espíritu (ver Gál. 5:22) que, como dijo el famoso predicador Billy Graham, “pocas personas, incluidos los cristianos, parecen poseer”. Sé tú una de esas personas.
“Ustedes, hermanos, tengan paciencia hasta que el Señor venga. El campesino que espera recoger la preciosa cosecha, tiene que aguardar con paciencia las temporadas de lluvia” (Sant. 5:7).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL MANTO DE LA PREPOTENCIA


“Hay tres tipos de gente, y hasta cuatro, que son insoportables y hacen temblar a un país: el esclavo que llega a ser rey, el tonto que tiene comida de sobra, la mujer despreciada que encuentra marido y la esclava que toma el lugar de su señora” (Proverbios 30:21-23, DHH).

-¡Pero qué tenemos aquí! -dijo el carcelero.
-Somos predicadores cristianos -respondió Silas.
-¡Claro que sé quiénes sois! ¡Par de alarmistas, desleales y embaucadores! ¡Aquí recibiréis vuestro merecido!
-Pero no hemos hecho nada malo -aseguró Pablo.
-¡No sabes con quién te has metido, gusano! -dijo el carcelero mientras colocaba su dedo sobre la nariz del apóstol- ¡Andando! ¡Iréis al calabozo más hediondo!
Y siguió insultando a los apóstoles, cuyos cuerpos aún sangraban a causa de los azotes que habían recibido. Solo alcanzaron a escuchar el portazo y los gritos del prepotente guardián que se fueron apagando. No obstante, los predicadores cantaban con gran esperanza a media noche. De pronto, hubo un terremoto que provocó que se abrieran las puertas de los calabozos y se soltaran las cadenas de los presos. El vigilante se dio cuenta de que estaba a su merced y trató de acabar con su propia vida. Entonces, Pablo y Silas le pidieron que no lo hiciera, ya que todos estaban en su sitio. En ese momento, el carcelero reconoció que aquellos presos tenían algo que estaba muy por encima de su arrogancia y preguntó: “Señores, ¿qué tengo que hacer para ser salvo?” La respuesta no podía ser otra: “Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia seréis salvos” (Hechos 16:30, 31, CST).
La prepotencia está vinculada al miedo a que los demás descubran nuestros propios temores y limitaciones. La gente prepotente procura exhibir un poderío exagerado para ocultar sus miedos proyectándolos en otros, a quienes pretende dominar. Además, son incapaces de hacer una autocrítica debido a su marcada inmadurez. Más bien, manifiestan una necesidad enfermiza de estar por encima de los demás. Dicha condición los conduce a asumir actitudes racistas, misóginas y dictatoriales. Lo interesante es que, en muchas ocasiones, algunas de estas personas consideran que la prepotencia es un signo de seguridad y confianza en sí mismas.
No reconocer nuestros fallos es ir en contra de nosotros mismos. Por eso, el día que ocurre un “terremoto” se exhibe lo que en realidad somos y afloran los miedos ocultos bajo el manto de la prepotencia. Pablo y Silas revelaron al carcelero el secreto de la seguridad y la madurez personal: “Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia seréis salvos”.
Hoy pide al Señor que te ayude a ser una persona segura de ti misma y fiel a su Palabra.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

MÁS QUE MUCHOS PAJARILLOS

“Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos” (Lucas 12:7).

En el versículo de hoy, el evangelista utiliza el diminutivo de la palabra struzós para referirse a esos pajarillos. Se trata de gorriones comunes o pardales. El gorrión es un ave muy inteligente y con extrema habilidad de adaptación. Prueba de ello es que a lo largo de la historia ha coexistido con el ser humano, tanto en la gran ciudad como en el ámbito rural, siempre beneficiándose de la presencia de este. En efecto, las tejas y otros recovecos de la arquitectura y los desperdicios de comida humana proveen hogar y alimento a estos pajarillos. A pesar de sus habilidades, el gorrión se considera ordinario, común y corriente. Así es hoy y así era en el tiempo de Jesús.
El Maestro toma a estas avecillas como ejemplo de lo más humilde del reino animal por su ínfimo valor monetario. El evangelio nos dice: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto?” (Mat. 10:29) y en otro lugar, “¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos?” (Luc. 12:6). Era algo así como una oferta que cuando uno compraba cuatro, el quinto era gratis. Pero ¿cuánto dinero es un cuarto? La palabra griega original traducida como “cuarto” es assaríon. Un asárion era la dieciseisava parte de un denario, que era el jornal de un día de trabajo de un obrero. En suma, un cuarto representaba la remuneración de media hora de mano de obra.
El Señor toma el caso extremo de estos pájaros infravalorados para darnos a entender que el amor de Dios no es menor por pequeño que sea el ser vivo. Además, nuestra pequeñez puede hacernos especialmente vulnerables al temor. Por eso, el mensaje de Jesús nos asegura que, por lo pequeños que son esos pajarillos, nuestro valor como seres humanos es superior (vers. 6), por lo tanto, “no temáis”. Los versículos anteriores hablan del temor a perder la vida y nos aconsejan no temer a quien pueda matarnos, sino a quien pueda empujarnos a la perdición eterna (vers. 5).
Es posible que alguien te haya dicho (o demostrado con su actitud) que vales muy poco. Puede que estés pasando por una situación tan incierta o sombría que estés sobrecogido de temor. Para esas circunstancias nos dejó Jesús el versículo de hoy; para que recuerdes que, si Dios está pendiente de la caída de un humilde gorrión, con toda seguridad estará disponible para sacarte del problema en que te encuentras. Recuerda que Dios valora las cosas y las personas de forma distinta a como lo hace el ser humano.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

jueves, 23 de enero de 2020

DIEZ VECES MEJORES


“Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Cor. 15:57, RVR 95).

Cuatro jovencitos hebreos sorprendieron a los miembros de la corte de la antigua Babilonia del rey Nabucodonosor. Eran “bien parecidos, sin ningún defecto físico, cultos e inteligentes, entendidos en todos los campos del saber y aptos para servir en el palacio real” (Dan. 1:4). Cuatro jóvenes que se habían propuesto (ver Dan. 1:8) ser fieles a Dios en todo: en la alimentación, en su manera de comportarse, en sus palabras y en su desempeño. Cuatro jóvenes que siguen motivándonos hoy a destacar en nuestro entorno, no para nuestra gloria personal ni por méritos propios, sino para gloria de Dios y por los frutos que el Espíritu produce en nosotras.
Un día, el rey de Babilonia llamó a los cuatro jóvenes ante su presencia y “habló con ellos, y no se hallaron entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías¡ así, pues, permanecieron al servicio del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey los consultó, los halló diez veces mejores” que los demás (Dan. 1:19-20, RVR 95).
Diez veces mejores… ¿No te gustaría ser diez veces mejor en tu trabajo,
diez veces mejor como estudiante,
diez veces mejor como madre,
diez veces mejor como hermana,
diez veces mejor como miembro de iglesia,
diez veces mejor como amiga y vecina,
diez veces mejor como esposa e hija?
Pues hay algo que no puedes perder de vista: el mismo Señor de esos cuatro jóvenes del relato bíblico es tu Dios. En él hay poder para motivarte a no conformarte con lo mínimo, sino a aspirar a lo máximo. ¿Y qué es lo máximo? Consagrar tu vida entera a Dios; pedirle que refine tu carácter, te ayude a poner en práctica tus facultades para que se desarrollen, y te permita serle fiel; decidir cada día apartarte de aquello que sabes que le desagrada y evitar contaminarte con Babilonia.
“Si eres zapatero, procura ser el mejor; si eres un hombre de negocios, procura ser el mejor”, recuerdo que nos decía una catedrática. Y yo hoy te digo a ti, mujer cristiana: intenta ser la mejor hija de Dios que puedas llegar a ser.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

LA ANTÍTESIS DE HULK


“Ser paciente es mejor que ser valiente; es mejor dominarse uno mismo que tomar una ciudad” (Proverbios 16:32).
Robert Bruce Banner era un científico que trabajaba para el ejército de los listados Unidos. Un día, mientras probaba la bomba gamma, una de sus recientes invenciones, un joven llamado Rick se introdujo en la zona de pruebas. Al darse cuenta, Bruce trató de salvarlo segundos antes de la explosión arrojándolo a una zanja, pero eso lo expuso a la radiación emitida por la bomba. Una extraña combinación de rayos gamma, junto con la incorporación accidental en el organismo de anticuerpos artificiales, producto de ensayos provenientes de laboratorios de nanotecnología, dan lugar a Hulk, un monstruo de una fuerza descomunal y de dimensiones morfológicas desproporcionadas, con una tonalidad verdosa, en el que el joven investigador se transforma cada vez que se expone a situaciones de furia, impotencia o miedo. Bajo ese estado destruye, arrasa y aplasta sin contemplación alguna todo lo que encuentra a su paso. En contra de toda lógica, no solo conserva, sino que manifiesta un curioso sentido moral que lo ubica en el bando de los super héroes que luchan contra el mal y le otorga un asiento en el “Salón de la Justicia”.
¿De verdad crees que la ira puede darte buenos resultados en la vida, hasta el punto de hacer de ti una especie de superhéroe? ¿Puede un joven airado responder de la mejor manera a los retos que se le presentan? ¿Es la ira el mejor camino para tomar las decisiones más oportunas? La cuestión es que Hulk resuelve sus grandes dificultades a través de la alteración caótica de sus emociones. Sus historias nos enseñan que la violencia, la irritación y el mal genio son una forma admisible para solucionar los problemas cotidianos de la existencia.
La Biblia desaconseja el método de Hulk. Más bien, asegura que eso agrava cualquier situación: “Desecha la ira y el enojo; no te alteres, que eso empeora las cosas” (Salmo 37:8). Cuando estás enojado, te incapacitas para tomar las mejores decisiones y no te expresas de una forma sensata. Solo reaccionas ante las circunstancias. En más de una ocasión he presenciado lamentables escenas de personas que, invadidas por la ira, actuaron de manera impulsiva, lo cual les acarreó grandes problemas. Por eso, es mejor ser paciente que valiente. Es mejor dominarse a uno mismo que pretender jugar a los superhéroes. La ira tiene un altísimo coste físico, mental, espiritual y social en la vida de una persona.
Hoy pide al Señor que te ayude a desarrollar la paciencia en tu vida y a dominar tus actitudes impulsivas.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

LA VOZ QUE ME ORIENTA


“Entonces tus oídos oirán detrás de ti la palabra que diga: ‘Este es el camino, andad por él y no echéis a la mano derecha, ni tampoco os desviéis a la mano izquierda’ ” (Isaías 30:21).

El sentido que suele experimentar más pérdidas en el ser humano es el oído. A partir de los cuarenta años ya se observan pérdidas ligeras de la capacidad auditiva, aunque la mayoría de los afectados no las notan. Sin embargo, al llegar a los sesenta y cinco años, uno de cada tres ya tiene problemas importantes de audición. Y cuando tomamos el grupo de personas de ochenta y cinco años, la mitad cuenta con pérdidas significativas de audición. Los riesgos son amplios y algunos muy graves. El afectado puede perderse información importante, correr riesgo de accidentes, sufrir vergüenza, irritación y frustración al pedir una y otra vez que le repitan lo dicho. En los casos más graves, la persona pierde la independencia, la capacidad de adquirir nuevos conocimientos e incluso puede acabar en la paranoia o la depresión. Por supuesto, las prótesis ayudan, aunque cuentan con limitaciones importantes.
Es triste ver el deterioro sensorial. Pero la habilidad auditiva pierde toda importancia cuando la comparamos con la habilidad para escuchar la voz del Señor, como describe el versículo de hoy. Para ello tenemos que mantener la sintonía con el Creador de forma constante, como lo hicieran los pilotos durante décadas, escuchando las señales acústicas emitidas por radio. Aquel sistema de navegación, antes de la llegada del GPS, hacía que, cuando se desviaban hacia la derecha, escucharan una serie de sonidos cortos, como los puntos del código morse. Si se desviaban a la izquierda los sonidos eran largos, como las rayas del morse. Así evitaban salirse de la aerovía y llegaban al destino deseado. El sistema solo era eficaz manteniendo una sintonía constante con la emisora de radio.
También nosotros tenemos la responsabilidad de mantener la sintonía en todo momento para conducir la nave de nuestra vida a destino seguro. Dios quiere que escuchemos su voz a través de las Sagradas Escrituras, que son como la emisora de radio que nos avisa de continuo si vamos por el buen camino. A veces Dios habla por medio de otras personas, por impresiones y experiencias espirituales íntimas, pero esto solo es posible en constante sintonía con él.  ¡Qué gran privilegio saber que Dios está disponible para indicarnos la dirección exacta de nuestra ruta!
Si te sientes desorientado o crees que eres incapaz de tomar decisiones, escucha con atención la voz de Dios. Así podrás pilotar la nave de tu vida por la vía segura y llegar al destino que el Señor te reserva.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

miércoles, 22 de enero de 2020

ROPA DE GALA


“Habló el ángel y ordenó a los que estaban delante de él: “Quitadle esas vestiduras viles’. Y a él dijo: ‘Mira que he quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala'” (Zac. 3:4, RVR 95).
El capítulo 3 del libro de Zacarías registra una visión que recibió el profeta.
En ella es testigo del sacerdocio de Josué y de su intercesión por el pueblo de Dios, que había cometido terribles pecados. Pero hay un personaje más: Satanás, el acusador. Josué aparece en la visión “cubierto de vestiduras viles” (3:3, RVR 95). Esas vestiduras viles son, sin duda, un símbolo de la maldad del pecado. Porque “todos nosotros somos como cosa impura, todas nuestras justicias como trapo de inmundicia. Todos nosotros caímos como las hojas y nuestras maldades nos llevaron como el viento” (Isa. 64:6, RVR 95).
Satanás tenía razón: el pueblo de Dios había actuado impíamente y aquellas vestiduras contaminadas no eran aptas para presentarse ante Jehová. Y es posible que tenga también razón en las acusaciones que lanza contra nosotras ante el trono de Dios. Pero no podemos olvidar que “el Ángel del Señor” (Zac. 3:1), que es Cristo mismo, dijo: “He quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala” (vers. 4). ¿Cómo sucede esto? Elena de White lo aclara: “La iniquidad es transferida al inocente, al puro, al santo Hijo de Dios; y el hombre, del todo indigno, está ante el Señor limpio de toda injusticia y vestido con la justicia que Cristo le atribuye” (A fin de conocerle, 12 de abril).
“El que estaba cubierto de vestimentas viles representa a los que han cometido faltas, pero que se han arrepentido con tal sinceridad, que el Señor, que perdona todos los pecados de que se han arrepentido, quedó satisfecho” (Carta 360,1906). Esto es lo que Cristo quiere hacer por nosotras. Tú y yo hemos cometido faltas, y él quiere perdonarnos. Quiere quitarnos nuestras vestiduras viles y sucias por causa de nuestro pecado y ponernos ropas de gala, el atuendo idóneo para la solemne ceremonia a la que él nos ha invitado. Pero hay dos pasos previos. Primero: hemos de arrepentimos. Segundo: hemos de confesar nuestros pecados. Tras estos dos pasos, estamos en buenas manos: Cristo se asegura de vestirnos de gala.
¿Qué te parece adquirir el hábito de comenzar cada día pidiendo a Dios perdón por nuestros pecados? De esa manera estaremos todos los días vestidas apropiadamente para esa gran Cena que nos espera.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

PROGRAMADOS PARA LA DERROTA


 “El perezoso arguye: ‘¡Hay un león en la calle! Si salgo, ¡seré hombre muerto!’ (Proverbios 22:13). 
David, el muchacho que venció al gigante Goliat, desarrolló inusuales virtudes mientras cuidaba de las ovejas: la bravura, el atrevimiento y la voluntad. Una combinación extraordinaria. David era un ser sensible pero fuerte y valiente, un adolescente que se atrevía a pelear con leones y osos para defender al rebaño que con paciencia y amor cuidaba (1 Samuel 17:34-36). En medio del campo, sus dedos tañían las cuerdas de su pequeña arpa; al fondo se escuchaban los balidos de las ovejas que parecían como nubes caminando por la tierra. De repente, se detenía para escuchar algún sonido que le era desconocido y permanecía atento. A lo lejos, muy cerca de alguna indefensa y despistada oveja, un oso esperaba el mejor momento para abalanzarse sobre su presa. Entonces, David se preparaba para atacar al depredador antes de que pudiera caer sobre la oveja. Soltaba el arpa, levantaba los ojos al cielo y clamaba a Dios para que lo ayudara en su hazaña. En varias ocasiones alejó a las bestias de sus rebaños. Lo curioso es que ni su padre ni sus hermanos creían sus relatos sobre cómo había vencido osos y leones defendiendo a las ovejas. Para ellos, David todavía era muy joven. Pero eso no le afectaba; él sabía muy bien que tenía madera de campeón. Dios complementaba la fuerza y él aportaba la actitud correcta.
Pero el libro de Proverbios comenta que hay jóvenes que parecen programados para el fracaso, que caen derrotados antes de que el árbitro pite el inicio del juego, convencidos de su sombrío destino. Es muy cómodo asumir ese tipo de actitudes, ya que te libra de clamar al Dios del cielo suplicando su ayuda, te evita esforzarte al máximo para enfrentar tus desafíos, te exime de avanzar por la accidentada ruta del camino estrecho. Es cierto. Es más fácil rendirse ante los cómodos ambientes e intentar nuevas conquistas. Así se va conformando una actitud perdedora que invade la vida de millones de jóvenes y los programa para la derrota en los distintos ámbitos de la existencia.
David rehusó ser un perdedor. Enfrentó sus grandes desafíos, que lo prepararon para el gran reto de su vida: el gigante Goliat. Después de aquella victoria, su vida nunca volvió a ser la misma.
Pide hoy al Señor que te ayude a superar tus temores y te dé valor para enfrentar tus retos.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

LOS MÁS PEQUEÑOS


“A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiera en lo profundo del mar” (Mateo 18:6).

La sentencia que aplica este versículo es de las más aterradoras que encontramos en la Biblia. Dicha, además, en el contexto del Nuevo Testamento nos hace pensar en la gravedad de la ofensa. ¿Qué significa “hacer tropezar a uno de estos pequeños” (o pequeñitos, según Marcos)?
El verbo original griego es scandalizo, que significa poner un obstáculo para que otro tropiece o invitar al pecado a alguien para que caiga. Existen diversas interpretaciones sobre quiénes son estos pequeños. Hay comentaristas que ven aquí los jóvenes en la fe, los que acaban de aceptar a Jesús; otros lo entienden como los humildes, pobres, desvalidos o marginados; también hay quienes interpretan que se trata de menores; es decir, niños. La verdad es que el pasaje puede referirse a cualquiera de los grupos mencionados, pues es natural que Jesús salga en defensa de los débiles que, estando en situación de desventaja, pueden ser víctimas de depredadores que actúan para sacar provecho de los indefensos.
Como Jesús acababa de tomar a un niño para ilustrar su mensaje (vers. 2-5), pensemos en el texto aplicado a los niños. Son desgraciadamente muy comunes los casos de abuso sexual o físico, siendo muchos desconocidos, pues los niños tienden a guardarlo en secreto por miedo. El problema no tiene fronteras ni niveles sociales y los riesgos son serios. A corto plazo, la víctima puede sufrir conflictos emocionales, escaso rendimiento escolar, problemas para relacionarse o estrés postraumático. Y a largo plazo, depresión, ansiedad, uso de alcohol y drogas, delincuencia, o conductas de riesgo. Hay además un efecto muy común en quienes han sido víctimas del abuso infantil: la autoestima deficiente. Una búsqueda reciente en la base de datos EBSCO ha arrojado 749 estudios científicos que relacionan el abuso y los problemas de autoestima en la última década. Esto excluye artículos de divulgación, ensayos o comentarios y se limita a publicaciones profesionales.
El Señor condena toda acción de violencia, sexo o privación de lo necesario a los niños. Quienes de pequeños fueron víctimas de estas situaciones tienden a sentirse culpables e inferiores, pero ellos ni tienen culpa ni responsabilidad por esas acciones malvadas. De hecho, Dios tiene un cariño especial por ellos y desea que no sufran. Tanto si has sido víctima como si no, haz tuyas las palabras del salmista: “Con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y protección es su verdad” (Sal. 91:4).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

martes, 21 de enero de 2020

ENCOMIÉNDALE TU CAMINO


“Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará” (Sal. 37:5, RVR 95).

Una joven esposa con pocos años de casada asumía sola la mayor parte de los gastos de su hogar. Su esposo, que trabajaba apenas por temporadas, era un hombre poco hablador y nada detallista. Un día, él le dijo: —Este mes, no te preocupes por ningún gasto. Ahorra tu dinero porque yo voy a comprar todo lo que haga falta.
Y acompañó ese mensaje con un ramo de flores para ella, pues era su cumpleaños. ¡Él jamás le había regalado flores, ni tan siquiera por el cumpleaños! La esposa estaba totalmente asombrada de aquel cambio. “¿Quién hubiera imaginado entonces que días después moriría?”, se pregunta ella hoy, con la perspectiva que da el paso del tiempo. Ciertamente, nadie se hubiera imaginado que pocos minutos después de salir de la casa en su moto, chocaría frontalmente contra un enorme camión y perdería la vida en el acto.
¿Y qué me dices de nosotras? ¿Cuántas veces salimos de la casa sin plantearnos siquiera si regresaremos sanas y salvas? Lo cierto es que no sabemos qué puede pasarnos en el camino, ni cuántas veces el Señor nos protegerá a lo largo del día. Simplemente damos por hecho que todo va a estar bien, a veces incluso sin tan siquiera encomendarnos a Dios antes de salir a la calle. ¿Y sabes qué? Existe una gran diferencia entre encomendarnos a Dios o no encomendarnos a Dios cada mañana.
La palabra “encomendarse” que encontramos en la Biblia es el hebreo galal, que significa “volcar”, “entregar”. Y eso precisamente es encomendarse a Dios: volcar sobre él todas las vicisitudes que sobrevengan en nuestro camino durante la jornada; entregarle todo lo que somos para que obre conforme a su voluntad. Y todo es todo, no apenas una parte. Todo es: nuestras decisiones cotidianas, nuestros deseos, nuestros planes, nuestro rendimiento en el trabajo, nuestro éxito social, laboral, familiar y espiritual, nuestro hogar, nuestra salud, lo que hacemos y lo que decimos, lo que pensamos… cada uno de nuestros pasos al caminar. Encomendarnos a él es, de hecho, entregarle nuestro camino.
Cada amanecer, al abrir los ojos, entrega tu vida al Señor, vuelca en él todo lo que hay en tu mente. Encomienda a Jehová tu camino, porque hay una gran diferencia entre hacerlo y no hacerlo. Si se lo entregas todo, confiando en él, “él hará”. Y esa es la clave: dejar que él haga.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

LAS ENFERMEDADES Y EL CARÁCTER


“Un corazón alegre es la mejor medicina; un ánimo triste deprime a todo el cuerpo” (Proverbios 17:22).

Las enfermedades nunca anuncian cuándo van a golpear la vida de una persona. Es evidente que nadie las espera ni las desea. Se presentan de manera repentina y fulminante. Algo así le sucedió al rey Ezequías, uno de los grandes monarcas de la historia hebrea. Su liderazgo había logrado fortalecer en la población la fe en el Dios verdadero. Además, junto con sus súbditos, había logrado pasar la difícil prueba de soportar la amenaza del ejército asirio. Dios había hecho maravillas a lo largo de su vida. Pero ahora estaba enfermo.
Ante la gravedad de la enfermedad del rey, el profeta Isaías se presentó para informarle de que había llegado la hora de morir. Debía organizar su vida de la mejor manera para pasar al descanso. La noticia hizo que el soberano se derrumbara emocionalmente. No esperaba la muerte. Creía que todavía podría vivir un tiempo más en este mundo. Así que lloró amargamente ante el Padre celestial y le suplicó que restaurara su salud. El amoroso Dios se conmovió al ver al rey sumamente desconsolado; a través de Isaías le comunicó que le concedería quince años más de vida. Como prueba, hizo que la sombra del sol retrocediera diez grados en el reloj. El rey estaba feliz.
No toda la gente reacciona de la mejor manera ante las bendiciones que Dios les concede en cuestiones de salud. A pesar de que la mano poderosa de Dios se manifiesta en sus vidas, la respuesta no siempre es la esperada. Parece que olvidan muy rápido las promesas que hicieron en el lecho del dolor. Y este fue el caso de Ezequías. La Biblia dice que, en cuanto se vio fuerte y sano, se llenó de orgullo. Fue así como un día recibió a unos embajadores de Babilonia que deseaban conocer más detalladamente las razones por las que el rey había sido sanado. ¿Por qué la sombra del sol en el reloj había retrocedido diez grados? La respuesta esperada era que se trataba de una prueba del poder sanador del Dios de Israel. Sin embargo, el rey les mostró sus tesoros de manera arrogante.
La manera como enfrentas las enfermedades revela lo que llevas dentro de ti. Lo más importante no es el cuerpo, sino el carácter. Todas las enfermedades son temporales. Un día desaparecerán. Lo único que va a quedar es el carácter.
En este día, suplica al Señor que te ayude a tener una actitud correcta ante sus bendiciones.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020