sábado, 21 de marzo de 2020

AGUA PARA EL SEDIENTO

 «Voy a hacer que corra agua en el desierto, arroyos en la tierra seca» (Isaías 44:3).

Los camellos son animales muy simpáticos y serviciales. Pueden hacer grandes viajes por el desierto con cargas muy pesadas.

Una de sus características más interesantes es que, a diferencia de nosotros, pueden pasar varios días sin beber agua. Pero cuando lo hacen, llegan a ingerir muchísima.

Por otro lado, cuando tienen mucha sed, logran percibir dónde hay agua a una gran distancia.

¡Formidable!

¿Y yo?

¿Has pasado por momentos en los que tenías mucha sed? ¿Cómo te sentiste después de beber agua?

Mi oración para hoy

¡Muchas gracias por el agua, Señor!

 

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

LIBRO DE JOSUÉ

«Como mi siervo Moisés ha muerto, ahora eres tú quien debe cruzar el río Jordán con todo el pueblo de Israel, para ir a la tierra que voy a darles a ustedes». Josué 1:2

-El siguiente libro de la Biblia lleva el nombre del sucesor de Moisés -dijo el papá en el culto—, y se cree que él fue quien lo escribió. El libro de Josué narra la entrada del pueblo de Israel a la tierra prometida, la conquista de Canaán y la repartición de la tierra. En todo momento se ve la mano de Dios guiando a su pueblo elegido bajo el liderazgo de Josué. Este libro se considera como una continuación del Pentateuco, pues continúa la historia del pueblo y el cumplimiento de la promesa hecha originalmente a Abraham de que sería padre de multitudes y de que esa tierra sería de ellos.

-¡Cuántos años tuvieron que pasar desde Abraham hasta Josué! -exclamó Susana.

-Por eso dice la Biblia que ellos murieron mirando de lejos la promesa -intervino la madre.

-Es cierto -continuó el papá—, no siempre las promesas se cumplen inmediatamente. Pero en todas las generaciones que vinieron después de Abraham se vio que Dios no había olvidado a su pueblo elegido y que lo llevaría a Canaán, como había prometido a Jacob cuando este descendió a Egipto para estar con su hijo José. Hay algo que distinguía al pueblo de Israel, y es que estaba compuesto por una generación joven; solamente dos personas eran ancianas: Josué y Caleb. Josué se había distinguido en la batalla, así que confiaban en que, con la ayuda de Dios, conquistarían Canaán -concluyó el papá.

Tu oración:Querido Dios, ayúdame a escuchar tu voz y a conquistar nuevas cosas, pero en tu nombre.

¿Sabías qué?

Caleb pidió como heredad la tierra de los gigantes que Dios le había prometido, y a pesar de su edad, la conquistó.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

“NUESTRA DISPOSICIÓN A ESPERAR REVELA EL VALOR QUE LE DAMOS A AQUELLO QUE ESPERAMOS". - CHARLES STANLEY

"Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos" (Salmo. 103:17).


El anciano profesor llamó a su jardinero.

-Mira lo que tengo.

Era un Akita dorado.

El jardinero rascó al perro detrás de las orejas.

-Es un hermoso animal. ¿Cómo se llama?

-Óctuple afecto -dijo el profesor. (Como era japonés, lo pronunciaba Hachiko.)

El profesor Ueno tenía una rutina, y el perro rápidamente se adaptó a ella. Cada tarde, el profesor llegaba a la estación de trenes desde su trabajo en la Universidad de Tokio. Y cada tarde, Hachiko se escapaba de la casa para esperarlo en la estación de trenes y acompañarlo hasta en la caminata hasta su casa.

Entonces, un día, el profesor no volvió. Había sufrido un infarto fatal en el medio de una clase. Hachiko no sabía lo que había sucedido, así que fue a la estación de trenes a la hora de siempre. Esperó; y luego se fue a la casa para quedarse con el jardinero. Día tras día, el perro siguió yendo a esperar el tren de la tarde. Los empleados de la estación trataban de ahuyentarlo.

Un exalumno del profesor fue quien notó la lealtad del perro y compartió la historia en un periódico local. Los pasajeros del tren comenzaron a buscar al perro, y darle comida y premios. Durante nueve años y nueve meses, Hachiko iba cada día a esperar a su dueño. Hoy, en la estación de trenes, hay una estatua del perro sentado, en leal expectativa.

¿Tienes un amigo tan leal y confiable como Hachiko? Quizá sí, o quizá no. Pero tienes un Padre celestial que nunca se dará por vencido contigo. Incluso si huyes en un impulso egoísta, él esperará a que regreses. Quizá puedes devolverle el favor esperando su regreso en paciente expectativa. Kim


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

LA QUE ME AMA

 «El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él» (Juan 14:21).

Los registros históricos dan testimonio de los tiempos de gran turbulencia política que vivieron los cristianos en el Imperio Romano, hasta que llegó al poder el emperador Constantino quien, en el año 313 d. C., legalizó la religión cristiana en todo su imperio con el Edicto de Milán. Puso fin así a la persecución de los cristianos e instituyó un nuevo día de reposo: el domingo. Esta festividad semanal era en honor del dios Sol, al cual él adoraba desde siempre y cuyo símbolo portaba. Así, la observancia del sábado bíblico se convirtió en minoritaria dentro del cristianismo.

La cultura latina, que es la nuestra, ha heredado mucho del Antiguo Imperio Romano. Hemos heredado cosas tan importantes como una mentalidad, una religión mayoritaria que es el catolicismo, o un sistema jurídico. Y la cultura pesa muchísimo en las decisiones que tomamos. Para muchos, las costumbres de sus padres, de su familia, de su país, de la sociedad en la que viven, son más importantes que la verdad. Para muchos, la convivencia en paz, la tradición, el no ser diferente, pesan más de lo que pesan las verdades de la Palabra de Dios. Pero Jesús está buscando hijos e hijas fieles, que lo amen y para quienes la verdad del evangelio sea más importante que las tradiciones y los valores de la cultura.

«Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús» (Apoc. 14:12, RV95). Los mandamientos de Dios, tal y como él los escribió con su propio dedo, incluyen la observancia del sábado: «Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó» (Éxo. 20:8-11, RV95).

La Palabra de Dios no puede ser modificada, así que la decisión la tienes tú. Si lo amas, guarda sus mandamientos. Feliz sábado.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

LA BENDICIÓN DE SER GENEROSOS

"Muchos buscan el favor del que es generoso; al que es desprendido no le faltan amigos" (Proverbios 19:6)


Philipp Melanchton (en realidad Schwartzerdt) nació en Bretten (Alemania) en 1497. studió en Heidelberg a partir de 1509, posteriormente asistirá a la Universidad de Tubinga (1512). En 1518 llegó a ser profesor de griego en la Universidad de Wittenberg donde conoció a Martín Lutero, quien entonces había ganado una enorme popularidad debido a sus 95 tesis acerca de la justificación por la fe, difundidas a partir de octubre 1517. Melanchton confesó en su testamento que había aprendido el evangelio escuchando a Lutero.

Pero, debido a su protesta en contra del papado, para Lutero las cosas se empezaron a pone difíciles. "En aquel momento, cuando Lutero necesitaba tanto la simpatía y el consejo de un amigo verdadero, Dios en su providencia mandó a Melanchton a Wittenberg. Joven aún, modesto y reservado, tenía Melanchton un criterio sano, extensos conocimientos y elocuencia persuasiva, rasgos todos que combinados con la pureza y rectitud de su carácter le granjeaban el afecto y la admiración de todos. Su brillante talento no era más notable que su mansedumbre. Muy pronto fue discípulo sincero del evangelio a la vez que el amigo de más confianza de Lutero y su más valioso cooperador; su dulzura, su discreción y su formalidad servían de contrapeso al valor y a la energía de Lutero. La unión de estos dos hombres en la obra vigorizó la Reforma y estimuló mucho a Lutero" (El conflicto de los siglos, p. 126).

Melanchton llegó a ser una de las figuras intelectuales más poderosas de su época, pero no se guardó el conocimiento para sí, sino que decidió compartirla. En 1519, a partir de la Disputa de Leipzig, tomó partido abiertamente a favor de Lutero y, desde 1521, fue uno de los portavoces de la teología de la Reforma protestante. Gracias a sus grandes conocimientos, escribió manuales para casi todas las disciplinas, por lo que es posible que haya influido más que el propio Lutero en el desarrollo de la Reforma.

La generosidad es una de las virtudes fundamentales que cada hijo de Dios debe cultivar durante su paso por este mundo. Por eso es importante que aprendas a compartir lo que tienes, sea mucho o sea poco. No te acostumbres a estar recibiendo todo el tiempo. Mejor aprende a dar. Así, aun cuando ya no estés, la huella de tu bondad quedará impregnada en la experiencia de aquellos que te conocieron e impactará la vida de quienes no tuvieron la oportunidad de convivir contigo.

Pide hoy al Señor que te ayude a ser una persona generosa.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

EXPECTATIVAS OPUESTAS

 “La esperanza de los justos es alegría, mas la esperanza de los malvados perecerá” (Proverbios 10:28).


En tiempos de la expansión de la frontera estadounidense del siglo XIX, muchos europeos y colonos asentados en la costa oriental norteamericana viajaron hacia el oeste en busca de establecer un hogar y vivir de la tierra. Se cuenta la historia de un anciano llamado Pedro que llevaba muchos años viviendo en un pueblo del lejano oeste. Al atardecer, se sentaba frente a su casa a observar el paso de los advenedizos. Esta era una conversación frecuente que Pedro mantenía con algún recién llegado que le preguntaba: —Buenas tardes, buen hombre. ¿Cómo son los vecinos de este lugar?

A lo que el anciano contestaba:

—¿Cómo eran los vecinos del lugar de donde usted viene?

—Mis vecinos eran impacientes, malintencionados, testarudos, suspicaces, rencorosos, envidiosos... —era la respuesta del forastero.

Entonces, Pedro respondía:

—Pues aquí también son así.

Cuando otro advenedizo le hacía la misma pregunta, Pedro respondía: —¿Cómo eran los vecinos del lugar de donde usted viene?

—Mis vecinos eran amables, joviales, diligentes, generosos, bondadosos, honrados, prudentes... —decían algunos.

—Pues aquí también son así —respondía Pedro.

Pedro había aprendido que cualquier ser humano puede ser bueno o malo y que las relaciones interpersonales no son mejores ni peores por el lugar en el que se vive, sino por la actitud con la que uno se acerca a sus semejantes. Aquellos viajeros iban a tener la opción de observar en sus nuevos vecinos rasgos bondadosos o perversos, según sus expectativas y conductas de cara a ellos.

El texto de hoy nos asegura que la esperanza (o el porvenir) del justo es feliz y la del malvado acaba desvaneciéndose. Esto tiene aplicación directa en las relaciones interpersonales y podemos inferir que el justo cuenta con las mejores expectativas de éxito en las relaciones, mientras que el malvado acaba agotando sus relaciones.

Hoy observa las relaciones en las personas de tu entorno. Mira cuándo despliegan rasgos malos y cuándo se muestran afables. Verás que su conducta y su actitud varían dependiendo de cómo los traten otros.

En lo que a ti respecta y con la ayuda de Dios, usa palabras, gestos y acciones que favorezcan en otros la buena convivencia, la amabilidad, el amor y el mutuo entendimiento. Recuerda hoy el mensaje del apóstol Pablo: “Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efe. 4:32).


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.