miércoles, 12 de febrero de 2020

LICAS Y LA TEMPESTAD

Licas era un gatito muy mimado por la familia Pereira. Le gustaba jugar con todos, y dormirse en el regazo del papá, el señor Pereira.
Un día, como era su costumbre, Licas salió a dar un paseo. Sin embargo, sucedió algo extraño. De pronto, se oscureció el cielo y se escucharon estruendos que él nunca había oído. Además, comenzó a caer agua del cielo.
Asustado, Licas echó a correr en el sentido contrario de la casa y, al poco tiempo, se perdió. Estuvo perdido durante tres días. Finalmente, consiguió volver a su casa.
¿Sabes lo que vio a lo lejos? A la familia, asomada a la ventana, esperándolo, muy preocupada. Después, todos le hicieron muchos mimos.

¿Y yo?
Jesús también se preocupa por ti y quiere que tú estés siempre seguro a su lado.

Mi oración para hoy
Muchas gracias, Jesús, porque me cuidas y me proteges.

En la Biblia leemos:
«El Señor es fiel, Y él los mantendrá a ustedes firmes y los protegerá del mal» (2 Tesalonicenses 3: 3).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

¡AGUA!

Allí el Señor los puso a prueba, y les dio una ley y una norma de conducta. Éxodo 15:25

—Ayer hablamos acerca de cómo el pueblo de Israel cruzó el mar Rojo y fue librado de los egipcios —dijo la mamá—. El pueblo estaba feliz y Moisés fue inspirado para componer una hermosa alabanza de agradecimiento a Dios, que todos entonaron con gozo. Las mujeres eran dirigidas por María, la hermana de Moisés, y con panderos respondían al canto. Las voces de alegría y agradecimiento se escuchaban en el desierto y el eco resonaba en las montañas.
—¡Qué hermoso coro! —exclamó Susana.
—Caminaron por tres días y el agua que habían traído se les terminó, por eso empezaron a quejarse de nuevo —continuó la mamá—. Moisés conocía muy bien el desierto, sabía que pronto iban a encontrar agua, pero que sería amarga; así que temía llegar a ese lugar. Por fin, a lo lejos, vieron agua. El pueblo se volvió a alegrar y corrió para llenar sus cántaros, pero con sorpresa descubrieron que el agua estaba amarga y no servía para beber. Los israelitas se enojaron contra su líder, sin darse cuenta de que realmente a quien le estaban reclamando era a Dios mismo, porque él era quien los estaba dirigiendo mediante la nube. Moisés oró y pidió ayuda. Dios le dijo que tomara un arbusto que estaba cerca, lo echara en el agua, y esta se volvería dulce. Así lo hizo y el pueblo y su ganado pudieron beber. De allí fueron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; en ese lugar empezó a escasear el alimento. En el desierto había poco pasto para los animales, así que pensaron en lo que pasaría en el futuro cuando se les acabara el alimento, ¿dónde podrían conseguirlo? Y de nuevo empezaron a quejarse a Moisés, en vez de buscar Se les había olvidado la promesa de Dios que estaría con ellos para siempre.
Buscar a Dios cuando tenemos problemas es mejor que quejarse.
¿Sabias que….. la queja del pueblo de Israel en el desierto fue constante?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

LA AMABILIDAD ES EL ÚNICO SERVICIO QUE SOPORTARÁ LA TORMENTA DE LA VIDAY PERDURARÁ” ABRAHAM LINCOLN

“Abraham Lincoln quizá sea el presidente estadounidense más admirado. Puedes darte cuenta de esto por la cantidad de estados del país que lo reclaman.

En Illinois, las placas de los automóviles dicen: «Tierra de Lincoln». En Kentucky, algunas placas dicen: «Ciudad natal de Lincoln». Y en Indiana, encontrarás algunas también que dicen: «Hogar de la niñez de Lincoln». Me pregunto si California estará fabricando una placa de automóvil que diga: «El lugar que Lincoln realmente quería visitar».
Admiramos a Lincoln por haber sido un gran líder. Pero también se lo recuerda por su amabilidad, que es evidente en esta historia que él mismo contó sobre su niñez.
«Cuando vivíamos en Indiana», dijo, «de tanto en tanto mi madre solía conseguir un poco de sorgo y jengibre, y hacía galletas de jengibre. No era algo que sucediera seguido, y era el mayor manjar.
«Un día olí las galletas de jengibre y entré en casa para tomar mi porción mientras todavía estaban tibias. Mi madre me había cocinado tres hombrecitos de jengibre. Me los llevé afuera para comerlos debajo de un nogal.
«Había una familia cerca de nosotros que era muy pobre, y el hijo se acercó mientras yo me sentaba. ‘Abe’, me dijo, ‘¿me das un hombrecito?’ Yo le di uno. Se lo comió en dos bocados y me miró mientras yo le mordía las piernas al primero que me comía. ‘Abe’, me dijo, ‘dame ese otro’.
«Yo lo quería para mí, pero se lo di y, mientras se lo devoró igual que el primero, le dije: ‘Parece que te gustan las galletas de jengibre’.
» ‘Abe’, me respondió, ‘creo que a nadie en el mundo le gustan tanto como a mí… y come menos que yo»‘
¿Conoces a algún chico que anhela tener algo que tú tienes? Quizá le encantan las fiestas de cumpleaños, pero nunca lo invitan a ninguna. O quizá le gusta nadar, pero nunca tiene la oportunidad de ir a una piscina. Busca una oportunidad para ser amable hoy. Tal vez tu nombre no aparezca en ninguna placa de automóvil, pero dejarás una impresión que tardará en olvidarse. Kim

«¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento y dar   refugio a los pobres sin techo?» (Isa. 58:6, 7).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

MAS QUE APENAS PROPORCIONAL

«Celebrarán la fiesta de las Semanas en honor del Señor y presentarán sus ofrendas voluntarias según los bienes con que el Señor su Dios los haya bendecido» (Deut 16: 10).

Algunas personas encarnan en su vida no solo la letra de la ley, sino el espíritu. Tal vez no saben de teología, pero con gestos sencillos nos muestran en qué consiste la verdadera religión. Pude ver a una mujer de este tipo cuando tenía yo apenas siete años. Ella nos había invitado mí mamá y a mí a comer a su casa. Era una madre sola, pues su esposo la había abandonado; tenía tres hijos y era sumamente pobre. Pero, a pesar de su pobreza, nos ofreció lo mejor que tenía y más; un auténtico banquete: verduras cocidas con amor y salteadas con mantequilla, arroz con frijoles y guineo, un delicioso postre. ¿De dónde había sacado todo aquello? No lo sabíamos. Evidentemente, no era proporcional a su economía; era muy superior. Aquel día nos dimos un manjar de generosidad, agradecimiento con la vida y altruismo. un aspecto de la religión llevado a la práctica.
Esta experiencia me conecta con el pasaje de la Biblia referente a la Fiesta de las Semanas, también conocida como Fiesta de la Siega, Día de las Primicias o Pentecostés. En esa fiesta se celebraba la cosecha de los primeros frutos anuales de la tierra, que se segaban en primavera. Como parte de la celebración de esa fiesta, Dios había ordenado que, de una manera solemne, cada israelita debía presentar voluntariamente una ofrenda al Señor en agradecimiento por las primicias. Esa ofrenda debía ser proporcional a «los bienes con que el Señor su Dios los haya bendecido» (Deut. 16: 10). Esa era la letra de la ley: poner en práctica el agradecimiento a Dios devolviéndole voluntariamente una parte proporcional de aquello que él le había dado como bendición.
Seguro hubo gente que cumplía ese encargo al pie de la letra, pero estoy convencida de que también había quien iba mucho más allá y se olvidaba de la proporción para dar de todo corazón. Gente como la mujer del relato de hoy, que no se basaba en su situación económica para medir cuánto dar y retener, sino que de la abundancia de su amor daba sin pensar en cuánto le quedaría. Eso fue lo que dio Cristo por ti: todo, sin escatimar, hasta su propia vida. Aprendamos a dar sin pensar en proporciones.
«Celebrarán la fiesta de las Semanas en honor del Señor y presentarán sus ofrendas voluntarias según los bienes con que el Señor su Dios los haya bendecido» (Deut 16: 10).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

QUE TU ALEGRÍA NO ACABE EN CONGOJA

«Hasta de reírse duele el corazón; a veces la alegría acaba en congoja» (Proverbios 14:13).

Los conocí como la «pareja perfecta» de su iglesia. Se veían radiantes cada vez que llegaban al servicio del sábado regalando sonrisas al por mayor. Parecían  hechos el uno para el otro. Toda la iglesia celebró el día que anunciaron su enlace matrimonial. La boda fue todo un acontecimiento entre la pequeña comunidad adventista del lugar. Esos jóvenes eran un ejemplo del plan divino para un matrimonio cristiano. Sin embargo, con el paso de los años y la llegada de los hijos las cosas no se veían muy bien. Los rostros serios en los servicios sabáticos dejaban ver que había problemas. Finalmente, un día anunciaron su divorcio, que se llevó a cabo en condiciones desgarradoras para los miembros de toda la familia. Lo que se inició como una gran alegría terminó en una enorme tristeza.
Es mejor prevenir que lamentar. Para eso es el noviazgo: te puede ayudar a conocer a una persona para saber si puedes convivir con ella el resto de tu vida. El problema es que muchos jóvenes no saben qué buscar en sus respectivas amistades sentimentales. He aquí algunas recomendaciones:
  1. Objetividad. Se trata de una habilidad para diferenciar los hechos de los sentimientos que los acompañan y actuar basándose en los primeros. Esto es muy importante para reconocer los errores y hacer planes para modificarlos.
  2. Estabilidad emocional. Es fundamental para enfrentar la realidad con serenidad y dominar las circunstancias y no a la inversa.
  3. Concepto correcto de la relación entre amor y matrimonio. El amor es un principio. Los sentimientos agradables, resultantes de ponerlo en acción, pueden variar según las circunstancias.
  4. Sentido de responsabilidad. Cumplir con los compromisos, aceptar los errores sin buscar culpables.
  5. Relaciones interpersonales altruistas. Sentido de cooperación, comprensión y apoyo.
  6. Capacidad para resolver problemas. Los problemas no se resuelven solos, más bien, demandan soluciones.
  7. Temperancia. Desarrollo del dominio propio y respeto por el cuerpo (nada de vicios).
  8. Actitudes sobrias acerca del sexo. Contar con una buena educación sexual.
  9. Pensamiento independiente. Apreciar las opiniones ajenas, evaluarlas y tomar las decisiones propias con un sentido de respeto. No depender de terceras personas.
  10. Filosofía correcta de la vida. Conceptos filosóficos, religiosos e ideológicos adecuados. Todos los tenemos y los reflejamos en la vida diaria, aunque no seamos conscientes de ello.
Hoy pide al Señor capacidad para desarrollar estas virtudes y su dirección cuando te toque vivir una relación amorosa.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020.

LOS MALENTENDIDOS

Es una necedad y una vergüenza responder antes de escuchar. (Proverbios 18:13).

Se cuenta la historia de un pastor que envió a su hijo adolescente a la oficina de correos y telégrafos a que enviara un telegrama para felicitar a una joven feligresa que se había casado recientemente. El ministro dio claras instrucciones al jovencito: el mensaje telegráfico que debía enviar era el siguiente: Lee 1 Juan 4:18. Por falta de atención, el muchacho omitió el primer número y envió el mensaje: Lee Juan 4:18. Cuando la recién casada recibió el telegrama, se apresuró a buscar en su Biblia el mensaje escogido especialmente para ella. De no haber sido erróneo, el versículo habría sido hermoso y apropiado a la ocasión: En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor… (1 Juan 4:18). Sin embargo, el rostro de la joven quedó perplejo al leer: El que ahora tienes no es tu marido (Juan 4:18).
Muchos problemas interpersonales se derivan de una mala comunicación. Los que emiten el mensaje tienen en la mente una intención y un concepto que pueden ser muy distintos para el que los recibe. Es más, si el receptor no escucha (o solo escucha a medias) el mensaje se quiebra y puede causar problemas.
Dentro de las familias, los malentendidos ocurren con frecuencia. Escuchar con verdadera atención en esta generación va haciéndose una rara habilidad. Los esposos tienen distintas preocupaciones. Así, cuando uno habla, el otro tal vez no escucha y hasta ofrece respuesta sin haber escuchado, como señala el versículo de hoy. Los niños y jóvenes también tienen sus intereses y, con mucha frecuencia, parecen no escuchar. La Escritura nos advierte que seamos prontos para oír y tardos para hablar (Santiago 1:19), pues escuchar es una bendición y ser escuchado produce un efecto terapéutico.
En realidad, el amor es el mejor fundamento para la comunicación: Amaos los unos a los otros con amor fraternal (Romanos 12:10). Si amamos al interlocutor, no nos será necesario hacer un curso de técnicas de comunicación. Si nuestra postura es menos egoísta y más centrada en el otro, la comunicación ganará calidad.
Hazte hoy el propósito de escuchar, de entender y de absorber por completo los mensajes que te presente tu hijo, tu cónyuge, tu padre o madre, tu compañero de trabajo, tu vecino o tu amigo. Sobre todo, mira a tus semejantes como hijos de Dios, creados y redimidos por él. Te sorprenderás de los hermosos resultados que esta actitud te proporcionará a ti y a quien escuchas.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.