domingo, 26 de enero de 2020

FIEL Y OBEDIENTE

El perro de José acostumbraba a despedirse de él junto al portón de su casa y a esperarlo cuando llegaba de la escuela.
Después de una alegre bienvenida, se sentaba pacientemente en su alfombra hasta que José tenía tiempo
Si el niño se sentía triste, el perro también; y si estaba alegre, su mascota ladraba para mostrar su alegría. El animalito era fiel y obediente pasara lo que pasara. Bastaba que José lo llamara para que él saliera corriendo a su encuentro.

¿Y yo?
Los perritos son fieles y obedientes a sus amos. ¿Y tú? ¿Eres fiel y obediente a Jesús?

Mi oración para hoy
Querido Jesús, ayúdame a ser siempre fiel y obediente, así como tú eres fiel y obediente.

En la Biblia leemos:
«Si no somos fieles, él sigue siendo fiel» (2 Timoteo 2: 13).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

JOSÉ

Por fe, José, al morir, dijo que los israelitas saldrían más tarde de la tierra de Egipto, y dejó órdenes acerca de lo que deberían hacer con sus restos. Hebreos 11: 22

—Hoy hablaremos de José —dijo el padre alegremente esa mañana—. Les voy a contar parte de su historia como si él mismo estuviera hablando.
Hola, soy José. Soy el hijo número once e mi padre y fui muy amado por él. Como perdí a mi madre cuando era pequeño, mi padre se tomaba el tiempo para instruirme, me contaba las historias de la Creación, de nuestros primeros padres y de cómo Dios había escogido a mi bisabuelo Abraham para formar una gran nación.
En dos ocasiones tuve un sueño que a mi padre y a mis hermanos no les gustó. Y, además, mis hermanos me tenían envidia porque se daban cuenta de que yo era el hijo preferido de mi padre; tanto así, que me había comprado una túnica de colores como las que usaban las personas importantes.
Un día, mi padre me envió a visitar a mis hermanos, que andaban cuidando los rebaños, porque quería saber si se encontraban bien. Recuerdo que caminé mucho hasta llegar adonde ellos siempre estaban, pero ya se habían ido de allí. Me dirigí al nuevo lugar y cuando los divisé me dio gusto verlos, pero a ellos no les gustó verme a mí.
La bienvenida que me dieron me dio mucho miedo: me tomaron a la fuerza, me quitaron mi túnica de colores y me arrojaron a un pozo. Les supliqué que me sacaran de allí, pero no quisieron. Entonces pasaron por el lugar un grupo de mercaderes y decidieron venderme a aquellos hombres como esclavo. Les supliqué que no lo hicieran, pero no quisieron escucharme. El hijo preferido se había convertido en un esclavo. ¿Cuál iba a ser mi futuro?
Mientras me alejaba del lugar, llevado a la fuerza por unos extraños, a lo lejos contemplé nuestro campamento y pensé en la tristeza que iba a sentir mi padre al ver que yo no regresaba. En ese momento decidí ponerme en las manos de Dios para que me ayudara a serle siempre fiel. Fue mi mejor decisión y espero que tú también decidas ser fiel a Dios.
Tu oración: Querido Dios, quiero serte fiel como José.
¿Sabias que…. Asenat, la esposa de José, era hija de un sacerdote egipcio?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

“LA VIDA ES MAYORMENTE ESPUMA Y BURBUJAS, PERO DOS COSAS SON COMO PIEDRA: LA BONDAD ANTE LAS DIFICULTADES DE LOS DEMÁS Y EL VALOR ANTE LAS TUYAS”. ADAM LINDSAY GORDON

Luego de que los japoneses hundieran su barco al sur de las Filipinas, Dick Antrim fue tomado prisionero y llevado a un campamento de guerra. Los japoneses lo consideraban un cobarde, como considerarían a cualquier soldado que no luchara hasta la muerte. Pero esa opinión estaba a punto de cambiar.
Comenzó cuando un teniente estadounidense no hizo el gesto de reverencia cuando pasó un guardia japonés. El guardia montó en cólera y, con su bastón, le atizó varios golpes rápidos y duros. El teniente colapsó en el suelo, donde siguieron llegándole los golpes.
Dick no podía permitir que eso continuara. Atreviéndose a intervenir, le pidió al guardia que mostrara misericordia. Con un inglés elemental, apenas suficiente como para ser entendido, y muchos gestos, trató de convencer al guardia de que ya era suficiente. Pero el guardia insistió en que el castigo del teniente serían cincuenta latigazos con una soga gruesa.
Cientos de prisioneros observaban atentamente la escena. Otros guardias se acercaron. Para ellos, el teniente de la Armada estadounidense era culpable. Se le ordenó a Dick que diera un paso atrás.
Cuando la soga golpeó al hombre, se abrieron grandes heridas en su espalda, de las cuales corría la sangre. Luego de quince latigazos, quedó inconsciente. Tres guardias más se acercaron corriendo para patear el cuerpo inmóvil.
-Suficiente! -exclamó Dick, y se hizo un profundo silencio en todo el campamento-. 
¡Yo recibiré el resto!
Tanto los prisioneros como los guardias quedaron atónitos.
Dick tuvo que repetir su ofrecimiento.
-Si debe haber cincuenta latigazos, yo recibiré el resto por él.
Se elevó una aclamación de entre las filas de prisioneros. El castigo terminó, y se llevaron al teniente a la enfermería.
Por este acto de valor, Dick recibió la mayor condecoración militar de los Estados Unidos, la Medalla de Honor. Sin un arma, sin esperanza alguna de supervivencia, había ofrecido su vida a cambio de la vida de su amigo.
La Biblia nos habla de alguien que hizo lo mismo por ti y por mí. Quizá sepas en quién estoy pensando. Kim
«Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas» (Juan 10:11).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

EL QUE SALE DELANTE DE TI

“Débora dijo a Barac: ´Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sisara en tus manos: ¿Acaso no ha salido Jehová delante de ti?’ “ (Juec. 4:74, RVR 95).

Repetidamente, el pueblo de Dios practicaba lo malo y se apartaba de él. Por esa razón, el Señor permitía que otros pueblos esclavizaran a Israel (ver Juec. 4:1,2). Después, Israel se arrepentía, clamaba a Dios y este lo libertaba del yugo que lo oprimía por causa de su pecado.
En Jueces 3:10 encontramos a un libertador llamado Otoniel: “El espíritu del Señor vino sobre Otoniel, el cual acaudilló a los israelitas; salió a la batalla, y el Señor le dio la victoria”. Cuarenta años después, Israel vive la misma situación: “Tuvieron que servir a Eglón, hasta que le suplicaron al Señor y él hizo que surgiera alguien para salvarlos. Ese salvador fue un zurdo llamado Ehud” (Juec. 3:14,15). Ochenta años después, fue Samgar quien “también salvó a Israel” (Juec. 3:31). Tras la muerte de Ehud, Israel persiste en sus malos caminos y cae en manos de Sisara, capitán del ejército del rey Jabín (ver Juec. 4:2,3). Llegamos así al tiempo en que se sitúa nuestro versículo de hoy.
Débora es jueza sobre Israel y exhorta a Barac para que salga a la batalla en nombre de Dios. Dos veces, le hace la misma pregunta:
—¿No ha salido el Señor delante de ti? (ver Juec. 4:14).
Diez mil soldados de infantería le parecían pocos hombres a Barac frente al ejército de Sisara que contaba, además, con novecientos carros herrados. Pero “el Señor sembró el pánico entre los carros y Los soldados de Sisara en el momento de enfrentarse con la espada de Barac” (Juec. 4:15). Asíle dio la victoria.
“¿No ha salido el Señor delante de ti?” Estas palabras se aplican también a quienes estamos siendo probadas, tal vez como consecuencia de nuestros pecados por habernos alejado de Dios, o como resultado natural de vivir en un mundo de pecado. La pregunta sigue siendo la misma:
—¿No ha salido el Señor delante de ti?
Sí, claro que ha salido y continúa saliendo. Así como vemos en el registro bíblico las múltiples ocasiones en que el Señor salió delante de Israel para liberarlo, así también sale delante de ti. Echa un vistazo a tu pasado y te darás cuenta de ello. Por eso no temas, porque “¡nunca se dormirá el que te cuida!” (Sal. 121:3)

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL GRAN CAPITÁN

“Despreciar la disciplina es no apreciarse uno mismo; obedecer la corrección es poseer entendimiento” (Proverbios 15:32).

Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) fue un oficial del ejército al servicio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, cuyos éxitos militares llevaron a sus tropas a llamarlo el Gran Capitán. Después de una muy destacada participación durante la conquista de Granada, en 1492, Fernández de Córdoba fue designado para partir a Italia en 1495 y detener los ejércitos de Carlos VIII de Francia. Sin embargo, el 21 de junio del mismo año sufrió una derrota en Seminara ante Eberardo d’Obigny. Aquel descalabro hizo reflexionar al militar español, quien tomó con cautela el mal momento y decidió reformar su ejército y adaptarlo a las nuevas estrategias bélicas. Sus tropas no podían hacer frente a los franceses, quienes estaban bien pertrechados con artillería móvil e infantería con armas de fuego, con las viejas virtudes del coraje y el honor, sino con la firmeza y la exactitud de un ejército modernizado. Y así fue. Sus soldados no volvieron a ser vencidos por los franceses. En 1496 devolvió Nápo- les a la casa real aragonesa. Sin embargo, el éxito no lo envaneció y llegó a ser reconocido como un maestro de la estrategia en el campo de batalla, dotado de templanza y capacidad de mando en el despliegue táctico. Asimismo, su ánimo sereno transmitía a sus soldados una enorme confianza, ya que estos estaban convencidos de que su líder era el mejor de todos y casi invencible.
A veces las derrotas pueden ser grandes detonantes de futuros éxitos. Todo depende de cómo asumas las adversidades. Lo más fácil es insultar, reclamar y culpar a otros de las fatalidades; pero lo mejor es hacer una autocrítica y evaluar qué es lo que hemos hecho mal y buscar la forma de corregirlo. De esta manera, lo que parece un fracaso se puede tornar en una de las grandes lecciones de la vida. Asimismo, es necesario tomar con mucha prudencia las victorias personales y no dejarse llevar por el arrebato cuando las cosas comienzan a ir bien.
¿Has fracasado en alguno de tus proyectos personales? ¿Por qué ha salido mal? Es muy probable que tengas que hacer algunos ajustes, que no siempre serán agradables, pero sí necesarios. Lo bueno es que en la vida siempre hay segundas oportunidades y, con la ayuda de Dios, la próxima vez la historia será diferente.
Hoy ruega al Señor que te ayude a adoptar la mejor actitud ante tus fracasos y te permita aprender de ellos y corregir tus errores.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

TÍTULOS NOBILIARIOS

“Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Desde los registros más remotos de la humanidad observamos la segregación de clases sociales. Inalterablemente, unos acaban en posiciones privilegiadas mientras que en el otro extremo quedan los más pobres y oprimidos. Los privilegiados, además de riquezas y ventajas, pueden ser portadores de títulos honorables. La más reciente herencia de esta práctica proviene de la época feudal europea (siglos IX-XV) cuando los reyes otorgaban títulos nobiliarios a quienes conseguían victorias en batallas o logros intelectuales o sociales. Ciertos títulos son perpetuos y, a la muerte del receptor, pasan a sus herederos. Algunos países han preservado este sistema hasta el día de hoy y cuentan con duques, archiduques, marqueses, condes, vizcondes, barones, señores y caballeros, todos ellos con sus documentos oficiales que legitiman su nobleza. De esta forma, los portadores de tales credenciales tienen acceso a eventos reservados a personas de su estirpe y gozan de honores e incluso rentas asociadas a los títulos.
Este sistema en nada encaja con el mensaje cristiano que nos recuerda que todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús (Gál. 3:26), que para Dios no hay acepción de personas (Rom. 2:11), o que los primeros serán últimos y los últimos, primeros (Mat. 20:16). A pesar de todo, y tal vez para infundir ánimo a los despreciados cristianos de su tiempo, el apóstol Pedro toma algunos títulos excelsos que confirman la condición de “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido por Dios” hacia todos los que hemos decidido anunciar las bondades y virtudes de nuestro Padre celestial.
En el pasado fueron populares algunos programas televisivos llamados “Reina por un día” o expresiones equivalentes. Durante un día, la persona escogida, generalmente una madre y ama de casa, recibía tratamientos de belleza, ropa distinguida y múltiples agasajos con banquetes y palabras de elogio. Durante ese día no se permitía que la agraciada hiciera trabajo alguno, pues eran otros quienes debían trabajar para ella.
Por supuesto, solo algunas mujeres lograban alcanzar el honor de ser “reinas” durante un día. Pero el pasaje de hoy nos inviste del linaje y la dignidad, no por autoridad de un hombre encumbrado, sino por el mismo Rey del universo. Y no por un día, sino por toda la eternidad. Reflexiona hoy en el fabuloso linaje que posees por ser hijo de Dios y por el privilegio que tienes de servirle.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020