lunes, 27 de enero de 2020

EL PODER DIVINO COMBINADO CON EL ESFUERZO HUMANO


“Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita” (Éxo. 17.12-13).

Cuando nos sobrevienen situaciones difíciles y nuestra fe parece desmayar, podemos tomar como referencia la siguiente experiencia de Moisés en el desierto: “Los amalecitas se dirigieron a Refidim para pelear contra los israelitas. […] Moisés, Aarón y Hur subieron a lo alto del monte. Cuando Moisés levantaba su brazo, los israelitas dominaban en la batalla; pero cuando lo bajaba, dominaban los amalecitas. Pero como a Moisés se le cansaban los brazos, [ ] Aarón y Hur le sostuvieron los brazos, uno de un lado y el otro del otro. De esta manera los brazos de Moisés se mantuvieron firmes hasta que el sol se puso, y Josué derrotó al ejército amalecita” (Éxo. 17:8-13).
Vemos aquí tres elementos clave en la lucha cristianad) confiar nuestro destino en las manos del Señor. Eso es lo que hizo Moisés cuando “subió a lo alto del monte”: orar para que el Señor actuara y decidiera su destino. 2) Apoyamos en personas de fe que puedan sostener y alentar nuestro ánimo, para que su apoyo nos dé fuerzas cuando más las necesitamos. 3) Hacer lo que esté a nuestro alcance para obtener esa victoria, sin escatimar esfuerzos.
“Así como los hebreos triunfaban cuando Moisés elevaba las manos al cielo e intercedía por ellos, así también triunfará el Israel de Dios cuando mediante la fe se apoye en la fortaleza de su poderoso Ayudador. Sin embargo, el poder divino debe combinarse con el esfuerzo humano. Moisés no creyó que Dios vencería a sus enemigos mientras Israel permaneciese inactivo. Mientras el gran líder imploraba al Señor, Josué y sus valientes soldados estaban haciendo el supremo esfuerzo para rechazar a los enemigos de Israel y de Dios” (Patriarcas y profetas, p. 306). Ya lo ves, obtendremos victorias cuando 1) mediante la fe, nos apoyemos en Dios; 2) combinemos el poder divino con la ayuda de personas de fe y 3) pongamos todo el esfuerzo humano que sea necesario.
Recuerda levantar tus manos al cielo, la morada de Dios y de donde viene nuestro auxilio y fortaleza. Recuerda pedir la ayuda humana que necesitas. Recuerda hacer todo lo que esté en tu capacidad, sin permanecer inactiva.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL SÍNDROME DEL HERMANO MAYOR


 “El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio” (Proverbios 10:18, CST).

En Lucas 15:11-32, Jesús narró la parábola del hijo pródigo para impartir grandes enseñanzas sobre la salvación de los seres humanos. En esta historia destaca la desafortunada actitud del hermano mayor cuando el hijo pródigo regresa a casa. En vez de mostrar gozo porque su hermano ha vuelto, se molesta y manifiesta una enorme amargura. Además, es insensible al sufrimiento de su padre por el hijo que estaba perdido y se resiste a participar de su alegría. Por si fuera poco, guarda un enorme resentimiento hacia su padre porque le parece que su vida ha sido una rutina de servicio no recompensado: “Tú nunca me has dado siquiera un cabrito para disfrutar con mis amigos” (vers. 29). Él se considera irreprochable y justo, aunque su corazón esté lleno de envidia, especialmente hacia su hermano, quien “sí ha gozado del mundo”, mientras que él ha tenido que “reprimirse” todo el tiempo. Más bien, esperaba que, si su hermano aparecía de nuevo, su padre le diera un castigo ejemplar para que a nadie se le ocurriera seguir su ejemplo. Por lo tanto, se siente agraviado por causa de la misericordia mostrada con quien se había perdido. ¡Incluso le molesta la música y el festejo en honor de su hermano! ¿Por qué tiene que haber gente feliz?
El fantasma de la amargura, la insatisfacción y la infelicidad ronda a muchos creyentes que, a su juicio, “nunca se han portado mal”. A veces suponen que su “conducta irreprochable” los hace merecedores de un bono extra en el reino de los cielos. Tristemente, a pesar de estar en la iglesia no son felices ni disfrutan de las bendiciones del evangelio. A personas así nada las tiene contentas: ni su trabajo, ni su familia, ni su iglesia. De manera preocupante, exhiben cierta indignación cuando alguien muestra misericordia hacia los pecadores. “La justificación propia no solamente induce a los hombres a tener un falso concepto de Dios, sino que también los hace fríos de corazón y criticones para con sus hermanos” (Palabras de vida del gran Maestro, p. 165).
Es muy importante estar en la iglesia, pero no es menos importante el cómo estamos en ella. Una mala actitud puede neutralizar el poder del evangelio de modo que, aun teniendo la posibilidad de vivir en la presencia del Padre celestial, seamos presas de la amargura.
Pide hoy al Señor que te ayude a mejorar tus actitudes y aprender a disfrutar los espacios de felicidad que Dios te da.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

CORONA DE GLORIA Y DIADEMA DE REALEZA


“Y serás corona de gloria en la mano de Jehová y diadema de realeza en la mano del Dios tuyo”(Isaías 62:3).
El anhelo más grande del pueblo de Israel cautivo en Babilonia era regresar a Jerusalén, restaurar el templo, gozar de libertad de culto y volver a sus costumbres y tradiciones. Con la conquista de Babilonia por el rey Ciro de Persia en 539 a.C., se abrió una ventana de esperanza, pues el conquistador persa estaba citado por nombre en la profecía escrita cien años antes del acontecimiento (Isa. 44:28). Un año después de la toma de Babilonia, en 538 a.C., Ciro decretó el edicto que concedía la libertad a los judíos y les permitía regresar a su tierra, reconstruir el templo de Jerusalén y rehacer su vida en su patria. No solo les concedió el permiso de retorno, sino que les devolvió todo el oro, la plata y los tesoros que Nabucodonosor había expoliado del templo (Esd.1).
A pesar de la buena noticia, la materialización del proyecto no iba a ser fácil, según relata el libro de Esdras. Primero, solo una parte de los exiliados decidió aprovechar la oportunidad de volver a Judá. Segundo, muchos de los que regresaron (especialmente los más ancianos) lloraron porque la restauración del templo no iba a alcanzar la gloria original. Tercero, los adversarios detuvieron la reedificación del templo. También sabemos por el profeta Hageo que muchos, en vez de edificar la casa del Señor, pusieron su empeño en edificar sus propias casas; y cuando finalmente decidieron acometer la reedificación del templo, tuvieron que enfrentarse a escasez y adversidad.
El capítulo 62 de Isaías llega precisamente en esos momentos difíciles para el pueblo de Dios y comunica esperanza, promesas y ánimo. Una de las metáforas es la del versículo de hoy: corona de gloria y diadema de realeza. A lo largo de la historia de la humanidad se han usado múltiples adornos corporales para conferir autoridad, distinción y honor: tiaras, mitras, coronas, guirnaldas, fajines, cintas, bandas, medallas y medallones. Pero la corona y la diadema del versículo de hoy son muy diferentes: vienen de la mano de Dios. Los privilegios y los honores tienen valor en función de quién los otorgue. Y no hay jerarquía más alta que el Rey del universo. No consideres la dignidad que viene de manos humanas. Es imperfecto quien la confiere y quien la recibe. Considera, pues, la dignidad que viene de Dios y nos hace perfectos al recibirla. ¡Que privilegio tan excelso!

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

domingo, 26 de enero de 2020

EL QUE SALE DELANTE DE TI


“Débora dijo a Barac: ´Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sisara en tus manos: ¿Acaso no ha salido Jehová delante de ti?’ “ (Juec. 4:74, RVR 95).

Repetidamente, el pueblo de Dios practicaba lo malo y se apartaba de él. Por esa razón, el Señor permitía que otros pueblos esclavizaran a Israel (ver Juec. 4:1,2). Después, Israel se arrepentía, clamaba a Dios y este lo libertaba del yugo que lo oprimía por causa de su pecado.
En Jueces 3:10 encontramos a un libertador llamado Otoniel: “El espíritu del Señor vino sobre Otoniel, el cual acaudilló a los israelitas; salió a la batalla, y el Señor le dio la victoria”. Cuarenta años después, Israel vive la misma situación: “Tuvieron que servir a Eglón, hasta que le suplicaron al Señor y él hizo que surgiera alguien para salvarlos. Ese salvador fue un zurdo llamado Ehud” (Juec. 3:14,15). Ochenta años después, fue Samgar quien “también salvó a Israel” (Juec. 3:31). Tras la muerte de Ehud, Israel persiste en sus malos caminos y cae en manos de Sisara, capitán del ejército del rey Jabín (ver Juec. 4:2,3). Llegamos así al tiempo en que se sitúa nuestro versículo de hoy.
Débora es jueza sobre Israel y exhorta a Barac para que salga a la batalla en nombre de Dios. Dos veces, le hace la misma pregunta:
—¿No ha salido el Señor delante de ti? (ver Juec. 4:14).
Diez mil soldados de infantería le parecían pocos hombres a Barac frente al ejército de Sisara que contaba, además, con novecientos carros herrados. Pero “el Señor sembró el pánico entre los carros y Los soldados de Sisara en el momento de enfrentarse con la espada de Barac” (Juec. 4:15). Asíle dio la victoria.
“¿No ha salido el Señor delante de ti?” Estas palabras se aplican también a quienes estamos siendo probadas, tal vez como consecuencia de nuestros pecados por habernos alejado de Dios, o como resultado natural de vivir en un mundo de pecado. La pregunta sigue siendo la misma:
—¿No ha salido el Señor delante de ti?
Sí, claro que ha salido y continúa saliendo. Así como vemos en el registro bíblico las múltiples ocasiones en que el Señor salió delante de Israel para liberarlo, así también sale delante de ti. Echa un vistazo a tu pasado y te darás cuenta de ello. Por eso no temas, porque “¡nunca se dormirá el que te cuida!” (Sal. 121:3)

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

EL GRAN CAPITÁN


“Despreciar la disciplina es no apreciarse uno mismo; obedecer la corrección es poseer entendimiento” (Proverbios 15:32).
Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515) fue un oficial del ejército al servicio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, cuyos éxitos militares llevaron a sus tropas a llamarlo el Gran Capitán. Después de una muy destacada participación durante la conquista de Granada, en 1492, Fernández de Córdoba fue designado para partir a Italia en 1495 y detener los ejércitos de Carlos VIII de Francia. Sin embargo, el 21 de junio del mismo año sufrió una derrota en Seminara ante Eberardo d’Obigny. Aquel descalabro hizo reflexionar al militar español, quien tomó con cautela el mal momento y decidió reformar su ejército y adaptarlo a las nuevas estrategias bélicas. Sus tropas no podían hacer frente a los franceses, quienes estaban bien pertrechados con artillería móvil e infantería con armas de fuego, con las viejas virtudes del coraje y el honor, sino con la firmeza y la exactitud de un ejército modernizado. Y así fue. Sus soldados no volvieron a ser vencidos por los franceses. En 1496 devolvió Nápo- les a la casa real aragonesa. Sin embargo, el éxito no lo envaneció y llegó a ser reconocido como un maestro de la estrategia en el campo de batalla, dotado de templanza y capacidad de mando en el despliegue táctico. Asimismo, su ánimo sereno transmitía a sus soldados una enorme confianza, ya que estos estaban convencidos de que su líder era el mejor de todos y casi invencible.
A veces las derrotas pueden ser grandes detonantes de futuros éxitos. Todo depende de cómo asumas las adversidades. Lo más fácil es insultar, reclamar y culpar a otros de las fatalidades; pero lo mejor es hacer una autocrítica y evaluar qué es lo que hemos hecho mal y buscar la forma de corregirlo. De esta manera, lo que parece un fracaso se puede tornar en una de las grandes lecciones de la vida. Asimismo, es necesario tomar con mucha prudencia las victorias personales y no dejarse llevar por el arrebato cuando las cosas comienzan a ir bien.
¿Has fracasado en alguno de tus proyectos personales? ¿Por qué ha salido mal? Es muy probable que tengas que hacer algunos ajustes, que no siempre serán agradables, pero sí necesarios. Lo bueno es que en la vida siempre hay segundas oportunidades y, con la ayuda de Dios, la próxima vez la historia será diferente.
Hoy ruega al Señor que te ayude a adoptar la mejor actitud ante tus fracasos y te permita aprender de ellos y corregir tus errores.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

TÍTULOS NOBILIARIOS


“Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).

Desde los registros más remotos de la humanidad observamos la segregación de clases sociales. Inalterablemente, unos acaban en posiciones privilegiadas mientras que en el otro extremo quedan los más pobres y oprimidos. Los privilegiados, además de riquezas y ventajas, pueden ser portadores de títulos honorables. La más reciente herencia de esta práctica proviene de la época feudal europea (siglos IX-XV) cuando los reyes otorgaban títulos nobiliarios a quienes conseguían victorias en batallas o logros intelectuales o sociales. Ciertos títulos son perpetuos y, a la muerte del receptor, pasan a sus herederos. Algunos países han preservado este sistema hasta el día de hoy y cuentan con duques, archiduques, marqueses, condes, vizcondes, barones, señores y caballeros, todos ellos con sus documentos oficiales que legitiman su nobleza. De esta forma, los portadores de tales credenciales tienen acceso a eventos reservados a personas de su estirpe y gozan de honores e incluso rentas asociadas a los títulos.
Este sistema en nada encaja con el mensaje cristiano que nos recuerda que todos somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús (Gál. 3:26), que para Dios no hay acepción de personas (Rom. 2:11), o que los primeros serán últimos y los últimos, primeros (Mat. 20:16). A pesar de todo, y tal vez para infundir ánimo a los despreciados cristianos de su tiempo, el apóstol Pedro toma algunos títulos excelsos que confirman la condición de “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido por Dios” hacia todos los que hemos decidido anunciar las bondades y virtudes de nuestro Padre celestial.
En el pasado fueron populares algunos programas televisivos llamados “Reina por un día” o expresiones equivalentes. Durante un día, la persona escogida, generalmente una madre y ama de casa, recibía tratamientos de belleza, ropa distinguida y múltiples agasajos con banquetes y palabras de elogio. Durante ese día no se permitía que la agraciada hiciera trabajo alguno, pues eran otros quienes debían trabajar para ella.
Por supuesto, solo algunas mujeres lograban alcanzar el honor de ser “reinas” durante un día. Pero el pasaje de hoy nos inviste del linaje y la dignidad, no por autoridad de un hombre encumbrado, sino por el mismo Rey del universo. Y no por un día, sino por toda la eternidad. Reflexiona hoy en el fabuloso linaje que posees por ser hijo de Dios y por el privilegio que tienes de servirle.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

sábado, 25 de enero de 2020

ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO


“Que todo vuestro ser —espíritu, alma y cuerpo— sea guardado irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes. 5:23, RVR 95).

Nunca olvidaré cuando me dijeron que debía regresar a mi país. Fue una maravillosa e inesperada noticia, que conllevaba dos cosas: guardar todo lo que quería llevar conmigo y deshacerme de lo que no iba a necesitar. Cometí errores en el proceso y terminé no sabiendo guardar pertenencias que más tarde me hicieron falta. Esto, en lo material, no es grave, pero en la vida cristiana hay cosas que hemos de saber guardar. El apóstol Pablo nos dice cuáles son: nuestro espíritu, nuestra alma y nuestro cuerpo; es decir, todo nuestro ser. No podemos dejar ningún aspecto de nuestra vida sin someter a la influencia de Dios.
“Espíritu”. El espíritu es la vida: “Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó” (Luc. 8:55, RVR 95). El espíritu es la capacidad de pensar, razonar, existir: “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Rom. 8:16, RVR 95). Y hemos de guardarlo. ¿Cómo? De la manera que el mismo Pablo nos indica en Romanos 12:2: “Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios”. Una razón santificada es la que debe regir nuestra vida.
“Alma”. Es esa parte de nuestra naturaleza donde están nuestras emociones, nuestros instintos, nuestros anhelos. Esa parte que ha de estar dominada por una razón santificada, de manera que sus impulsos se sometan cada vez más a la voluntad divina. Guárdala, irreprensible, dice el Señor, tu Dios.
“Cuerpo”. Es la materia frágil de la que estamos hechas, y que debe estar sometida a una mente santificada que no abuse de él y a un alma convertida que lo lleve a servir de instrumento a favor del bien. Cuidar de la salud física del cuerpo y pedirle a Dios que lo use para avanzar su causa son las dos maneras de guardarlo.
Nuestro Señor Jesucristo va a regresar, y cuando ese día llegue, quiere encontrar todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) irreprochable, irreprensible, sin mancha. Para que eso suceda, hemos de guardarlo bien hoy, y mañana y pasado… Ese es el proceso de la santificación. Pidamos al Señor que nos enseñe y nos ayude a caminar en ese camino, para que nos encuentre listas cuando llegue a buscarnos.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA


“El perezoso se considera más sabio que siete sabios que sepan aconsejar” (Proverbios 26:16).
Un día, un periodista preguntó al famoso cantautor Jim Morrison (1943-1971), vocalista del legendario grupo The Doors, acerca de sus problemas con el alcohol. El joven respondió:
-Cuando leí que el alcohol es un grave inconveniente para la salud, tomé una decisión muy drástica: dejé de leer.
¡Qué brillante solución! Para él, la vía de escape a sus problemas consistía en ignorarlos, actuar como si no existieran y despreciar las advertencias que se le daban acerca de un mejor estilo de vida. Pero ese método no le dio muy buenos resultados. Jim no logró superar su adicción al alcohol y murió a los 27 años en París (Francia) debido a una probable sobredosis de heroína, aunque como no hubo autopsia, las causas de su muerte quedaron envueltas en el misterio.
Baltasar Gracián (1601-1658), el gran escritor del Siglo de Oro español, dijo: “El primer paso de la ignorancia es presumir de saber”. Hay personas que se consideran más inteligentes que los médicos más capaces: ¿Por qué deben seguir sus recomendaciones para cuidar la salud? ¿Qué saben esas personas sobre lo que es mejor para ellos? ¿Por qué deben evitar las bebidas alcohólicas si sus compañeros hablan maravillas de ellas? Incluso llegan a pensar que están exagerando o no conocen lo suficiente el tema y no saben nada de la vida. ¿De verdad crees que este tipo de razonamiento tiene algún sentido? También he conocido a jóvenes que creen que saben mucho más que los mejores pilotos de coches, y te preguntan: “¿Por qué tenemos que obedecer las señales de tráfico si es muy divertido ignorarlas?”
Uno de los rasgos de la gente ignorante es el orgullo. No desea escuchar consejos y menosprecia las palabras de los sabios. Más bien, presenta todo tipo de argumentos ridículos para defender su actitud irresponsable ante la vida y despreciar las oportunidades de trabajo que se le presentan. Por el contrario, la gente sabia es sumamente sencilla y está lista para escuchar las recomendaciones que se le dan, aunque vengan de las personas más humildes; además, tiene los ojos bien abiertos para aprender de la naturaleza, de las vivencias cotidianas, la historia, la ciencia o el arte.
¿Y tú qué quieres ser? ¿Qué actitud asumirás ante los buenos consejos que recibes?
En este día pide al Señor que te ayude a asumir actitudes inteligentes ante la vida y te dé un espíritu abierto al aprendizaje.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020