martes, 30 de abril de 2013

ALERTA DE ALCES

Lugar: Suecia
Palabra de Dios: Proverbios 20:1

Jeannette y su mamá estaban mirando televisión una tarde, cuando Jun visitante inesperado irrumpió en la casa. Un alce se coló a través de la puerta y entró corriendo a la sala de estar. El animal, de gran tamaño, corrió por ella, chocando cosas y destrozando muebles.
Jeannette, de diez años, dio un grito y se quedó congelada en su asiento, con los ojos llenos de terror. Su mamá la llevó rápidamente a otra habitación, y luego se dirigió al teléfono para pedir ayuda. Cuando los expertos en vida salvaje llegaron, se hicieron cargo del alce, que aparentemente se había lastimado mientras tomaba por asalto la sala.
-El animal está ebrio -explicaron.
¿Un alce ebrio? Esto puede sonar raro, pero sucede todos los años. Durante los meses del otoño, una cantidad de alces se aleja de los bosques y se dirige hacia las ciudades y sus alrededores. Encuentran manzanas fermentadas que se han caído de los árboles. Comer la fruta fermentada los embriaga. Los alces, normalmente, no son animales agresivos, pero cuando están alcoholizados se descontrolan. Estos animales grandes pesan hasta casi quinientos kilogramos, ¡y tener un alce borracho suelto puede ser una experiencia aterrorizadora!
¿Alguna vez alguien te dijo que nunca debieras emborracharte; que te mantuvieras lejos de las bebidas fermentadas? Si es así, te han dado un buen consejo, porque el alcohol hace que no puedas pensar bien. La Biblia dice: "El vino lleva a la insolencia, y la bebida embriagante al escándalo; ¡nadie bajo sus efectos se comporta sabiamente!"
Si alguna vez te sentiste tentado a tomar un sorbo, recuerda el alce borracho y di simplemente, que no. Nunca lamentarás tener la mente clara. Después de todo, así nos creó Dios.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

¿ERES COMO EL DURÍAN?

Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:4-5

Uno de los récords más asombrosos en lo que se refiere al peso y tamaño de hortalizas y frutas lo batió Edward Harol Mckinney, de los Estados Unidos. En el año 2002 logró cultivar un membrillo de dos kilos y treinta y cuatro gramos de peso. Este extraordinario suceso de la naturaleza se encuentra registrado en el libro Guinness de los récords. Me imagino cuan impresionante debe de ser tener a la vista este hermoso y enorme fruto.
Quiero hablarte sobre el durián. Es un árbol exótico que se da en el sudeste asiático; el tamaño de su fruto es muy impresionante, pues puede llegar a pesar cinco kilos. Pero lo que lo hace especial es su olor. Cuando alcanza la madurez despide un olor tan desagradable y nauseabundo que en algunos restaurantes y hoteles está prohibido, aunque posee cualidades alimentarias de alto valor nutricional.
La Biblia también habla de frutos especiales, los llamados frutos del Espíritu, que se mencionan uno por uno en Gálatas 5:22 y 23: amor, paz, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Dios espera que estos frutos, que son parte de la naturaleza de Dios, también sean reproducidos en la vida de sus hijas. Cuando estos frutos son visibles en nuestras actitudes, palabras y actos, trascendemos y nos transformamos en una fuente de bendición para los demás.
Por otro lado, muchas de nosotras tenemos una situación similar a la del durián. Todo el mundo nos evita porque generamos con nuestra presencia un ambiente desagradable.
En la Palabra de Dios se encuentra una receta sencilla que nos permitirá producir los ricos y aromáticos frutos del Espíritu: «Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada» (Juan 15: 5).
Amiga, aprópiate de esta maravillosa promesa, y deleita a Dios y a los demás con tu presencia.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

CÓMO AMPUTAR UN BRAZO FANTASMA

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve (Hebreos 11:1).

Ayer te comentaba que el dolor en las extremidades fantasmas es un problema extremadamente complejo. Aunque una persona sea plenamente consciente de que la extremidad amputada ya no existe, puede continuar sintiéndola vívidamente porque el cerebro, contra toda evidencia, se aferra a la convicción de que la extremidad sigue allí. De hecho, muchos pueden mover la extremidad fantasma y sujetar objetos (aunque sea solo en la mente) y sentir dolor si alguien arranca el objeto de la mano fantasma sin previo aviso. Entonces, ¿cómo se puede convencer al cerebro de que esa extremidad fantasma realmente no existe?
El caso de Philip Martínez sugiere posibilidades interesantes. En 1985, a Philip tuvieron que amputarle un brazo debido a un accidente de motocicleta. El problema era que diez años después Philip sentía fuertes dolores en el brazo fantasma porque sentía que se encontraba paralizado en una posición muy incómoda pero no podía hacer nada para moverlo o liberarse del dolor. El famoso neurólogo científico V S. Ramachandran decidió ayudarlo con algo completamente novedoso: una caja de realidad virtual. Esta caja tiene dos compartimentos donde se ponen las dos manos y mediante un mecanismo de espejos se crea la ilusión, o realidad virtual, de que la mano izquierda es realmente la derecha. Ramachandran le pidió a Philip que pusiera la extremidad fantasma en el compartimiento izquierdo y la mano derecha en el otro compartimiento de tal forma que tomara perfectamente la posición del brazo fantasma en la realidad virtual. Después le pidió que empezara a moverlo. Lo que sucedió es realmente increíble. Philip sintió que movía el brazo fantasma y se emocionó tanto que empezó a saltar como un niño. Lo más interesante es que después que Philip utilizó la caja virtual durante tres semanas, el brazo fantasma desapareció. ¡Ramachandran había amputado con éxito el brazo fantasma!
Esta historia ilustra lo que la fe hace por nosotros. Muchas veces Dios nos promete que haremos cosas que nos parecen imposibles. Por ejemplo, nos dice que podremos amar a nuestros enemigos, superar un vicio o hacer cosas a su servicio que parecen superar nuestras capacidades. La fe es como esa caja virtual que le dice a nuestro cerebro que lo que Dios promete ocurrirá. Cuando tú y yo obedecemos por fe, Dios nos capacita para realizarlo.
¿Te gustaría utilizar hoy la caja virtual de la fe en Dios? Inténtalo y la fe actuará poderosamente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL FARISEO Y EL PUBLICANO

Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres... ni aun como este publicano. Lucas 18:11 (lea Lucas 18:9-14).

Se representa a ambos hombres en su llegada al mismo lugar para orar. Ambos vinieron a encontrarse con Dios. Pero, ¡qué contraste hay entre ellos! Uno estaba lleno de alabanza propia. Lo mostraba en su apariencia, su caminar, sus oraciones; el otro advertía plenamente su total falta de importancia. El fariseo era considerado como justo ante Dios, por lo tanto él lo creía. El publicano, en su humildad, se veía a sí mismo como desprovisto de derecho alguno a la misericordia o aprobación de Dios. . .
El publicano ni siquiera levantaba sus ojos al cielo, sino que golpeaba su cuerpo y decía: "Dios, sé propicio a mí, pecador" (vers. 13). El Conocedor de corazones observaba a ambos hombres desde arriba, y discernía el valor de cada oración. Él no solo mira la apariencia externa; él no juzga como juzgan los humanos. Él no nos valora según nuestro rango, talento, educación o posición... Él vio que el fariseo estaba lleno de orgullo y justicia propia, y se registró bajo su nombre: "Pesado fuiste en balanza, y fuiste hallado falto"...
La Majestad del cielo se humilló a sí mismo al descender de la elevada autoridad, de la posición de uno igual a Dios, al lugar más humilde, al de un siervo… Su profesión fue la de un carpintero, y trabajó con sus manos para hacer su parte en el sostén de la familia... Su humildad no consistió en una apreciación pobre de su propio carácter y calificaciones, sino en humillarse a sí mismo hasta el nivel de la humanidad caída, para poder elevarla con él a una vida más sublime...
La persona más cercana a Dios, y la más honrada por él, es la que está menos pendiente de exaltar su yo y su justicia propia, la que menos depende y confía en sí misma, la que espera en el Señor con una fe humilde y confiada...
Comparados con la humildad y la sencillez, el orgullo y la exaltación personal son, básicamente, debilidad. Lo que hizo de nuestro Salvador un conquistador de corazones fue su gentileza, sus modales simples y sencillos...
Dios observa desde el cielo con placer a los que confían y creen, que dependen plenamente de él. A estos, él se deleita en darles cuando le piden, "Porque sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta” (Sal. 107:9). — .Sings of the Times, 21 de octubre de 1897.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

lunes, 29 de abril de 2013

UN MONSTRUO EN EL CAMPO

Lugar: México 
Palabra de Dios: Daniel 2:34, 35

¿Qué harías si el suelo sobre el que estás parado se comienza a poner cada vez más caliente? No caliente naturalmente, por un día soleado, sino realmente muy caliente.
Un agricultor araba su campo de maíz en el año 1943, cuando de pronto comenzó a sentir calor debajo de sus pies. Estaba tan caliente que comenzó a subir humo de la tierra.
Entonces, repentinamente la tierra comenzó a temblar. A eso le siguió más humo. ¡Y apareció una grieta en la tierra! Luego, vinieron cenizas, vapor y lava. El agricultor volvió corriendo a la aldea, gritando: "¡Hay un monstruo en mi campo de maíz!" El "monstruo" resultó ser un volcán en actividad.
La gente de la aldea de Parícutin tuvo que ser evacuada, porque el volcán continuó arrojando desechos a todo su alrededor. Sepultó el pueblo de Parícutin, así como también otro pueblo cercano, bajo las cenizas y la lava. El volcán siguió creciendo y elevándose, hasta que hubo una montaña donde antes había habido un campo de maíz.
Esto me recuerda el sueño del rey Nabucodonosor. ¿Te acuerdas del sueño de la estatua de diferentes metales? El sueño termina así: "Una roca que nadie desprendió vino y golpeó los pies de hierro y barro de la estatua, y los hizo pedazos". "... El viento barrió con la estatua, y no quedó ni rastro de ella. En cambio, la roca que dio contra la estatua se convirtió en una montaña enorme que llenó toda la tierra".
Esa es la parte más importante del sueño: una montaña creció y creció, hasta que llenó toda la tierra. Dios estaba revelando el futuro. Luego de que muchos reinos se levantaran y pasasen, Dios establecería su Reino en la tierra; uno que nunca terminaría.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

VOLAR SOBRE EL FANGO

Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón! Santiago 4: 7-8.

Hace poco tiempo leí la noticia de una familia que, por causa de un aguacero, quedó atrapada en el fango dentro del automóvil en que viajaban. Las brigadas de rescate que acudieron en su auxilio no encontraban la forma de llegar a ellos, pues si lo hacían quedarían automáticamente atrapadas también. Finalmente alguien dijo: «Solamente los rescataremos si los hacemos volar sobre el lodo». Con la ayuda de fuertes sogas y un helicóptero, fue posible.
Las avalanchas del mal pueden llegar a nosotras por medio de modernos y novedosos estilos de vida, conceptos revolucionarios acerca de Dios y su existencia, atractivas propuestas para vivir la feminidad, etcétera. Frente a esto, la única solución para no contaminarnos es ¡volar! Sí, pasar por encima de las tendencias y las modas, aunque por ello nos tachen de raras. Dios lo hace posible si se lo permites.
En medio de todas estas corrientes de mal Dios nos dice: «Si fueran del mundo, el mundo los querría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece» (Juan 15: 19). No podemos quedar atrapadas en la contaminación terrenal que nos rodea, y si esto sucede, debemos reclamar la presencia de Dios y esperar en él. Él es el único ser capaz de hacer posible el vuelo que preservará nuestra vida del mal.
Cualquier circunstancia puede hacernos entrar en contacto con el mal, pero es por nuestra decisión y con la ayuda de Dios como podemos apartarnos de él.
Amiga, ¡Vuela! ¡Vuela en todo momento! Asida con fe a la cuerda de la oración, que te lleva a la misma presencia de Dios, sigue firme en tus convicciones, promueve cambios en tu vida acordes a la voluntad del Señor, muévete hacia las cosas santas que ennoblezcan tu proceder, y sé un buen ejemplo para las demás. Establece tus propios valores y persiste en ellos, aunque todos vayan en la dirección contraria. No te dejes seducir por ideas novedosas que te aparten de Dios. Si sigues estos consejos, seguramente vas a tener un vuelo placentero.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

EL ENIGMA DE LAS EXTREMIDADES FANTASMAS

Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad (Juan 17: 17).

En el siglo XVI, el cirujano francés Ambroise Paré observó que muchos de los que sufrían la amputación de alguna de sus extremidades seguían sintiendo vívidamente la presencia de esas extremidades mucho después de la operación. Cuando Lord Nelson perdió el brazo derecho en un asalto sin éxito a Santa Cruz de Tenerife, no solo sentía vívidamente la presencia del brazo amputado sino también dolor y la sensación inconfundible de dedos tocándole la palma de la mano de ese brazo. Lord Nelson declaró que esta era una evidencia contundente de la existencia del alma. Más tarde, Silas Weir Mitchell, eminente médico de Filadelfia, acuñó el término «extremidad fantasma» para describir este fenómeno que había observado en muchos de los que sufrieron amputaciones durante la Guerra de Secesión de los Estados Unidos.
Este fenómeno plantea un problema realmente complejo para la medicina contemporánea. ¿Cómo resolver el problema del dolor en una extremidad que no existe? Los científicos coinciden en que este no es un problema psicológico y también en que el dolor que experimentan es real y, algunas veces, extremadamente agudo. Sin embargo, no han encontrado una explicación satisfactoria para la razón de este fenómeno. Sencillamente, es un dolor que no debería experimentarse porque la extremidad ya no existe.
Muchas veces nosotros creamos extremidades fantasmas en nuestra vida espiritual que causan mucho dolor y sufrimiento. Lo más triste es que este dolor no debería existir porque Dios ha extirpado la causa de ese dolor, pero nuestras ideas erróneas perpetúan nuestro sufrimiento. Una de las «extremidades fantasmas» más terribles de nuestra vida espiritual es la culpabilidad. Si alguna vez has cometido actos vergonzosos o dañinos para otros sabrás que la culpabilidad produce un dolor muy agudo y una carga muy pesada. Esta carga deforma nuestra conciencia y nos separa de los demás, incluyendo a Dios mismo y a aquellos que desean nuestro bien.
Paradójicamente, el sentimiento de culpabilidad puede llevarnos a repetir esos actos vergonzosos como si el dolor que producen pudiera expiar nuestra culpa, pero aquellos que conocen a Jesús no tienen por qué sufrir. Jesús nos pide que confesemos nuestros pecados y aceptemos su sacrificio por nosotros. A cambio promete perdonar nuestras faltas y sanar nuestro dolor. Sin embargo, a muchos nos cuesta trabajo creer y seguimos experimentando un dolor que no debería existir.
Pídele hoy a Dios que te ayude a creer para que seas liberado del fantasma maligno del sentimiento de culpabilidad. Así encontrarás la paz de Cristo.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL JUEZ INJUSTO

Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Lucas 18:4, 5 (lea Lucas 18:1-8).

En esta parábola Cristo destaca un marcado contraste entre el juez injusto y Dios. El juez, aunque no teme a Dios ni al hombre, escuchó a la viuda por sus peticiones constantes. Aunque su corazón permaneció como el hielo, la persistencia de la viuda le dio resultado. Él le hizo justicia, aunque no sentía pena ni compasión por ella, aunque su miseria no le significaba nada. "Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?" (vers. 6, 7).
El juez cedió al pedido de la viuda meramente por causa de su egoísmo, para verse aliviado de su persistencia. ¡Cuán diferente es la actitud de Dios respecto de la oración! Nuestro Padre celestial puede que parezca no responder inmediatamente a las oraciones y pedidos de su pueblo, pero nunca se aparta de ellos por indiferencia. En esta parábola y la del hombre que se despierta a medianoche para suplir la necesidad de su amigo, para que el amigo pueda ministrar a un vagabundo necesitado, se nos enseña que Dios escucha nuestras oraciones. Demasiado a menudo pensamos que nuestras peticiones no son oídas, y albergamos la incredulidad y desconfiamos de Dios cuando debiéramos reclamar la promesa: "Pedid, y  os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá" (Luc. 11:9)...
¿Qué es la oración? ¿Meramente la presentación del hambre del alma? No; la presentación de nuestras perplejidades y necesidades, y de nuestra necesidad de la ayuda de Dios contra nuestro adversario el diablo... La oración ha de ofrecerse para la preservación de la vida, para la preservación de cada capacidad o facultad, para que podamos rendir el servicio más elevado a nuestro Hacedor...
El Juez justo no rechaza a nadie que vaya a él con contrición. Se complace más con su iglesia, que lucha contra la tentación aquí abajo, que en el imponente ejército de ángeles que rodean su trono. No se pierde ni una oración sincera. Entre los himnos del coro celestial, Dios escucha los clamores del ser humano más débil. Usted que se siente más indigno, encomiende su caso a él, porque sus oídos están atentos a su clamor. "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Rom. 8:32).— Signs of the Times, 15 de septiembre de 1898.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

domingo, 28 de abril de 2013

CARGAS PESADAS

Lugar: Kenia
Palabra de Dios: Mateo 11:28-30

¿Has visto imágenes de mujeres africanas llevando cosas sobre la cabeza? ¿No es asombroso cómo pueden equilibrar cargas tan pesadas? A veces, la carga que llevan puede pesar fácilmente 50 kilos. Hace algunos años, un misionero que construía una escuela tenía que hacer traer materiales de construcción de un lugar que quedaba a unos 37 kilómetros de distancia.
-Necesito contratar algunos trabajadores, para que transporten los materiales -anunció.
Una cantidad de personas respondió a su pedido, y se pusieron de acuerdo en que él les pagaría de acuerdo con el peso que trajeran.
Más tarde, ese mismo día, el misionero vio a una mujer que se acercaba a él con una gran carga sobre su cabeza.
-¿Dónde quiere que ponga estas cosas? -preguntó ella.
El misionero se sorprendió de que ella hubiera caminado los 37 kilómetros para recoger la carga y luego volviera con ella. Pero, lo estaba una sorpresa mayor todavía: la mujer había traído una carga de 55 kg.
Eso es mucho peso, ¿no es verdad? ¡Eso sí que es una carga! Jesús dijo: "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana".
Jesús no estaba hablando de llevar materiales de construcción sobre la cabeza. Hablaba de la carga del pecado y la culpa, que muchos de nosotros acarreamos. "Vengan a mí", dice, mientras ofrece quitar nuestras pesadas cargas. "No tienen que arrastrar más ese peso. Entréguenme su carga de pecado y culpa".

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

CONOCIMIENTO SIN SABIDURÍA

El Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles. Proverbios 2: 6-8.

El mundo de hoy pondera la adquisición de conocimiento, hasta tal punto que muchas personas pasan gran parte de su vida haciendo estudios que les permitan ser expertos en alguna rama del saber. Esto es bueno, pues Dios nos ha regalado un mundo perfecto y extraordinario, desafiante para la mente humana. Este mundo, con todo lo que hay en él, también es obra de sus manos.
Toda la ciencia humana ha surgido del profundo deseo del hombre por descubrir las leyes que rigen la vida, y encontrar respuestas a los misterios del universo, muchos de ellos aún vedados para nosotros. El salmista, que tenía el mismo anhelo que tenemos nosotros hoy, exclamó: «¡Oh Señor, cuan numerosas son tus obras! ¡Todas ellas las hiciste con sabiduría! ¡Rebosa la tierra con todas tus criaturas!» (Sal. 104:24).
Sin embargo, toda la ciencia humana puede transformarse en presunción si no reconoce a Dios como el origen absoluto de todo conocimiento, y el único capaz de explicar los misterios que envuelven nuestra existencia y la de nuestro planeta. Cuando aprendemos a ver al Señor en cada cosa nueva que se descubre, nos transformamos no solamente en personas que saben mucho, sino también en verdaderos sabios.
Ser sabio significa admitir que todo el conocimiento de las ciencias humanas tiene una sola fuente, que es Dios. Ser sabios nos lleva a aceptar con humildad y reverencia su consejo: «Hijo mío, no te olvides de mis enseñanzas; más bien, guarda en tu corazón mis mandamientos. Porque prolongarán tu vida muchos años y te traerán prosperidad» (Prov. 3: 1-2).
Amiga querida, posiblemente el conocimiento humano te dé herramientas efectivas y eficaces para llevar una vida sana, construir un hogar estable y criar a tus hijos en un buen entorno, pero solo si adquieres la sabiduría de Dios podrás estar preparada y preparar a otros para la vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

LA IMPORTANCIA DE SER RESPETUOSOS

De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes (Colosenses 3: 13).

No es fácil para los cristianos poner en práctica los elevados principios que nuestro Señor enseñaba con palabras y hechos. «No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa» (Mat. 5:39,40). El mandato de soportar, perdonar y tolerar todo lo que nos hagan los demás, como ordena nuestro texto de hoy, puede inducirnos a decir, como muchos de los que seguían a Jesús: «Dura es esta palabra, ¿quién la puede oír?» (Juan 6:60).
Al parecer esa fue la experiencia de Terry Jones, pastor de la iglesia Dove World Outreach, en Gainesville, Florida. Sintió que la agresión del 11 de septiembre fue un ataque de los musulmanes, y decidió «vengarse», quemando ejemplares del Corán, el libro sagrado del Islam. En primer lugar, la agresión no la hicieron todos los musulmanes, sino algunos que pertenecían a una rama radical de esa religión que, por supuesto, no es representativa de la misma. En segundo lugar, las motivaciones fueron más políticas que religiosas.
Seguramente todo esto lo sabe el pastor Terry Jones. En una entrevista difundida por la cadena ABC de televisión, el presidente Barack Obama calificó como «un acto destructivo» la quema de copias del Corán y advirtió que podría provocar «gran violencia».
La Secretaria de Estado, Hillary Clinton, el Secretario de Justicia, Eric Holder, y el Vaticano, entre otras voces influyentes, expresaron su oposición a la quema planificada del Corán. Pero el pastor Terry Jones reiteró que no cesaría en su plan de quemar ejemplares del libro sagrado del Islam en otro momento.
Solo Dios conoce los, corazones de los seres humanos y sus motivaciones; por eso, solo él puede juzgarlos. A nosotros nos queda reflexionar. ¿Somos respetuosos con las creencias de los demás? ¿Somos perdonadores de toda ofensa y toda queja contra nuestros semejantes?
¿Tienes rencores ocultos, enemigos a quienes odias y heridas sangrantes que has jurado vengar? No sería extraño que algo de eso te ocurriera ahora mismo. Porque eres un ser humano. Pero recuerda que los cristianos no son personas comunes. Son nuevas criaturas, que viven bajo las leyes y los principios del reino de los cielos, no del reino de este mundo. Cuando hoy salgas a la lucha diaria, decide vivir como una nueva criatura nacida de Dios.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL BUEN SAMARITANO - 2

Y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Lucas 10:34.

En esta parábola, Jesús presenta a un extranjero, un prójimo, un hermano sufriente, herido y moribundo... Pero aunque los sacerdotes y escribas habían leído la ley, no la aplicaban a su vida cotidiana...
En cuanto a la manera en que el sacerdote y el levita trataron al hombre herido, el abogado no había escuchado nada fuera de armonía con sus propias ideas, nada contrario a las formas y ceremonias que eran todo lo requerido según lo que le habían enseñado. Pero Jesús presenta otra escena: "Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él" (Luc. 10:33,34)
Después de mostrar la crueldad y el egoísmo manifestados por los representantes de la nación, presenta al samaritano, que era detestado, odiado y maldito por los judíos, y lo coloca ante ellos como uno que posee atributos de carácter muy superiores a los poseídos por los que se atribuían una elevada justicia...
Todo el que pretenda ser hijo de Dios debe notar cada detalle de esta lección... El samaritano advirtió que ante él se encontraba un ser humano en necesidad y sufrimiento, y tan pronto lo ve, siente compasión por él...
El samaritano siguió el impulso de un corazón bondadoso y amante. Cristo presentó la escena de manera que la amonestación más severa recayó sobre las acciones insensibles del sacerdote y el levita. Pero esta lección no era solo para ellos, sino también para los cristianos de nuestros días, y es una advertencia solemne para nosotros, que por el bien de la humanidad, no dejemos de mostrar misericordia y piedad por los que sufren...
En la parábola del buen samaritano, Jesús presentó su propio amor y carácter. La vida de Cristo estaba llena con obras de amor hacia los perdidos y errantes.  El pecador está representado en el hombre golpeado y moribundo y privado de sus posesiones. La familia humana, la raza perdida, es presentada en el sufriente, que ha quedado desnudo, sangrante y desamparado. Jesús toma su propio manto de justicia para cubrir al alma, y todo aquel que en él cree no se perderá, sino que tendrá vida eterna.— Signs of the Times, 23 de julio de 1894.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

sábado, 27 de abril de 2013

SUBASTA DE FLORES

Lugar: Holanda 
Palabra de Dios: Salmo 103:15-17

Hace unos 10 años, visité Bloemenveiling Aalsmeer, el lugar de la mayor subasta de flores en todo el mundo. La subasta de flores se lleva a cabo de la siguiente manera. Luego de que alguien trae algunas flores a la sala, un aparato parecido a un reloj comienza a marcar desde 100 y va bajando a 99, 98, 97, y así sucesivamente. El comprador detiene el reloj cuando marca lo que está dispuesto a pagar. La subasta se realiza cinco veces por semana, desde las 6:30 de la mañana hasta que se acaban todas las flores.
Aunque las estadísticas pueden haber cambiado, en ese entonces esta subasta vendía casi 14 millones de flores por día. Eso sumaba 3,5 mil millones de flores por año. Las flores más caras eran las rosas, que venían en 200 variedades, y los compradores compraban más de mil millones de ellas cada año. En segundo lugar, venían los tulipanes, con 385 millones; y les seguían los claveles, con 285 millones.
Esas son muchas flores. No puedo imaginarme de dónde venían todas ellas, y cómo parecía que nunca se terminaban. Y, por supuesto, las flores no duran para siempre. Una vez que se las corta, mueren en una semana, aproximadamente.
La Biblia nos compara con una flor. "El hombre es como la hierba, sus días florecen como la flor del campo: sacudida por el viento, desaparece sin dejar rastro alguno". ¡Qué triste! Pero, Dios continúa diciendo: "Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen" En otras palabras, aunque parezca que no somos muy importantes, al igual que una flor en un ramo, que vive y se muere, Dios nos ama a todos eternamente.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

ÉL ES QUIEN TE DA BIENES EN ABUNDANCIA

«Hombre —replicó Jesús—, ¿quién me nombró a mí juez o arbitro entre ustedes? ¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de los bienes que posee». Lucas 12:14-15.

«Tener». Palabra que se gesta en el centro mismo del egoísmo humano. Todos andamos en busca de bienes, especialmente de los materiales. Algunos trabajamos para obtenerlos, otros, sin embargo, lo logran a base de fraudes.
¿Es malo acaso desear tener bienes materiales? Por supuesto que no. Lo que no está bien es que hagamos de eso nuestra prioridad y estemos dispuestos a pagar el precio que sea, aun pasando por encima de nuestros valores y principios.
El Señor ha prometido colmarnos de bienes y también están incluidos aquí los bienes materiales. Él no desea que sus hijos vivan miserablemente, deseando tener muchas cosas y guardando resentimiento hacia aquellos que las poseen o hacia el propio Dios por no concedérselas. Cuando somos presa de la miseria, sentimos que escaseamos de todo y ponemos la justicia de Dios en tela de juicio.
En los graneros del cielo hay muchos bienes para los hijos de Dios; a veces no los recibimos porque las prioridades no están correctamente puestas en nuestra vida; el Señor nos dice: «Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y estas cosas les serán añadidas» (Luc. 12:3). En la expresión «estas cosas» están incluidos el alimento, la vivienda, el calzado, la ropa, etcétera.
Poner el reino de Dios en primer lugar significa ser fieles en la devolución de nuestros diezmos y dadivosas al dar nuestras ofrendas. Cuando no cumplimos con estos requisitos divinos, ponemos freno a la generosidad de Dios y dejamos de recibir lo que esperamos. Esto no es una venganza de parte del Señor, por el contrario, es un acto de misericordia. Dios no se beneficia de nuestro dinero, los únicos beneficiados somos nosotros.
Amiga, seguramente hoy buscarás en tu cartera los recursos para el sustento diario; al hacerlo recuerda que debes emplearlos con responsabilidad. Pero sobre todas las cosas procura los bienes que no perecen, aquellos que harán de ti una mejor persona y una buena cristiana. La promesa del Señor para ti en este día es: «Honra al Señor con todas tus riquezas [... ] así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo» (Prov. 3:10).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

TODOS PREGUNTAN LO MISMO

Más tarde estaba Jesús sentado en el monte de los olivos frente al templo.  Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron en privado: «Dinos, ¿cuándo sucederá eso? ¿Y cuál será la señal de que todo está a punto de cumplirse?» (Marcos 13: 3,4).

El predicador radiofónico Harold Camping predijo temerariamente que el juicio final sería el sábado 21 de mayo de 2011, exactamente a las 6:00 p.m. Y no creas que esa fue una opinión expresada entre amigos, o un lapsus linguae. Lo anunció durante meses en su red de emisoras, vallas publicitarias e Internet. La noticia produjo un frenesí mediático que sacudió muchas conciencias.
Por todo el país centenares de familias comenzaron a abandonar sus empleos y a vender sus posesiones. Pero no todos se alarmaron. El pastor Doug Batchelor, orador del programa de televisión adventista Amazing Facts, desafió a Camping, ofreciéndole cien mil dólares al contado por la propiedad de toda su empresa Family Radio Network a la puesta del sol del sábado 21 de mayo.
Luego explicó sus razones: «La Biblia enseña claramente, en Mateo 24:36,37 que el día y la hora de la venida de Cristo solo la sabe Dios el Padre. Jesús también advirtió que en los últimos días vendrían muchos falsos maestros. ¿Se ajusta la predicción de Camping a lo que la Biblia dice acerca de la segunda venida de Jesús? Yo creo que no. Pero si Camping está en lo correcto, merece recuperar el dinero que ha gastado para anunciar su mensaje. Si está equivocado, no debe tener una cadena de radio».
Luego el pastor Batchelor advirtió: «Las predicciones sensacionalistas sobre la venida de Cristo crean una excitación artificial entre los creyentes, seguido por la correspondiente depresión. Además, fortalece a los escépticos y les proporciona nuevos argumentos para burlarse cínicamente de la fe». El pastor Batchelor espera ahorrarles a millones de creyentes la vergüenza resultante de poner su fe en las opiniones de los hombres y la posibilidad de perder todo lo que tienen. Luego concluyó: «Si nos basamos en la profecía bíblica, todavía estaremos aquí el 22 de mayo».
Cuídate de los falsos maestros. Vivimos una época de disparates y fantasías espirituales que fascinan a mucha gente. No basta que alguien asegure que Dios le ha revelado un mensaje y que ha recibido una «nueva luz». Es necesario probarlo todo con las Escrituras. Lo importante es que te prepares cada día como si Jesús no fuera a tardar en regresar.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL BUEN SAMARITANO - 1

Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Lucas 10:25 (lea Lucas 10:30-37).

Atentos y casi sin respirar, la gran congregación esperaba la respuesta de Jesús... Pero Cristo, el verdadero conocedor del corazón, entendía las intenciones y propósitos de sus enemigos. Redirigió el tema al abogado que había hecho la pregunta y le dijo: "¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?" Y el abogado dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo" (vers. 26, 27).
Para responder la pregunta "¿quién es mi prójimo?", Jesús presentó la parábola del buen samaritano. Él sabía que los judíos solo incluían a los de su propia nación bajo el título de prójimos, y miraban a los gentiles con desprecio, llamándolos perros, incircuncisos, inmundos y contaminados. Pero despreciaban a los samaritanos sobre todos los demás... Aun así Jesús dijo: "Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto" (vers. 30)...
Con el sufriente en tal condición, pasa un sacerdote, pero apenas da un vistazo al hombre herido; y al no querer incurrir en el esfuerzo y los gastos de ayudarlo, pasa de largo. Luego pasa un levita. Curioso por saber qué había ocurrido, se detiene y mira al sufriente, pero no siente compasión que lo lleve a ayudar al moribundo. No le agrada el trabajo, y al pensar que no era asunto suyo, él también sigue su camino. Ambos hombres tenían oficios sagrados, y decían conocer y explicar las Escrituras. Habían sido entrenados en la escuela del prejuicio nacional, y se habían tornado egoístas, estrechos y excluyentes, y no sentían simpatía por alguien que no fuese judío. Miran al hombre herido, pero no pueden determinar si es de su país o no. Quizá sea samaritano [se dicen], y se dan vuelta— Signs of the Times, 16 de julio de 1894.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

viernes, 26 de abril de 2013

LOS ARROZALES

Lugar: Japón
Palabra de Dios: Malaquías 3:10, 11

-Comenzaremos a cosechar más tarde esta semana -le dijo la señora Takada a su hija Etsuko, mientras contemplaban sus tres arrozales.
-Deberíamos obtener, con ello, dinero suficiente para enviarte al colegio adventista.
Pero, esa tarde las nubes comenzaron a cubrir el cielo. El locutor de la radio anunció:
-Un gran tifón, con vientos de alrededor de doscientos kilómetros por hora, se dirige hacia nosotros. Aten sus animales y maquinarias. Esta va a ser una tormenta muy fuerte.
Etsuko y su madre comenzaron a orar. Esa noche, el tifón pasó por la aldea. Las fuertes lluvias y vientos provocaron muchos daños. Cuando llegó la mañana, Etsuko y su mamá corrieron afuera.
-Los arrozales están inundados -les dijo su vecino-. ¡Todo ha sido destruido!
Madre e hija se apresuraron a ver lo que había sucedido. Todo alrededor de su pequeño arrozal, la tormenta había aplastado las cosechas vecinas en el barro... pero, el arroz de ellas seguía en pie, listo para ser cosechado. Rápidamente caminaron hasta sus otros dos arrozales, y descubrieron la misma sorpresa. ¡Dios había protegido el arroz de ellas!
-¿Cómo fue que sobrevivieron los tres arrozales de ustedes? -quisieron saber sus vecinos.
-Creemos en el Dios cristiano -les dijeron Etsuko y la Sra. Takada-, y él tuvo cuidado de nosotras, tal como lo prometió.
Luego, leyeron los versículos de Malaquías: "Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto -dice el Señor Todopoderoso-, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. Exterminaré a la langosta, para que no arruine sus cultivos y las vides en los campos no pierdan su fruto -dice el Señor Todopoderoso".

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

SEÑALES DE ADVERTENCIA

El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él es Señor del cielo y de la tierra [...], él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas [...]. En verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros, «puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos». Hechos 17:24-28.

Yo no sé prácticamente nada acerca de motores de automóviles, por eso sigo al pie de la letra el consejo del mecánico: «Cuando se encienda una luz en el salpicadero del auto, es señal de que algo anda mal. ¡Acuda pronto al taller!». Seguir este consejo me ha librado de sufrir muchos percances, como incurrir en gastos que no tenía contemplados o sufrir contratiempos en mis viajes.
Quizás podamos aplicar este mismo principio a nuestra vida cristiana. De vez en cuando se encienden luces de advertencia en nuestros tableros, que nos indican cómo está nuestro nivel de intimidad con Dios. Cuando perdemos el deseo de comunicarnos con el Padre celestial por medio de la oración; cuando ya no buscamos con tanta frecuencia conocer su voluntad por medio de la lectura de su Palabra; cuando la duda comienza a hacer mella en nuestra mente y sentimos que los mandatos divinos se han convertido en cargas para nosotras, ¡estamos en peligro!
Presta atención a las luces de advertencia. Si estas señales que se encienden en nuestra conciencia no son atendidas de inmediato, estamos en peligro de muerte espiritual. ¿Por qué? Porque poco a poco nos vamos volviendo insensibles al llamado del Espíritu Santo, lo que nos pone a merced de Satanás. No debemos tomar livianamente estas señales, no podemos pasarlas por alto, no es bueno ignorarlas, pues entonces ponemos en juego nuestra salvación. Seríamos una influencia negativa para los más débiles e iríamos camino de nuestra propia destrucción.
No permitamos que los afanes de nuestra vida cotidiana se vuelvan tan absorbentes que descuidemos nuestros ejercicios devocionales, los cuales nos llevan a desarrollar una necesaria intimidad con el Padre, y proveen salud y bienestar a la mente y al espíritu.
Amiga, si al leer esta reflexión te das cuenta de que una o más de las señales de advertencia de tu vida está encendida, acude al taller del Señor y permite que repare lo que está mal. Sigue al pie de la letra sus instrucciones y, en adelante, dale el mejor mantenimiento posible para que todos los niveles estén bien.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

MEDIAS SONRISAS Y OTROS MALES

La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo (Santiago 1:27).

En la lectura de hace tres días aprendimos que existen en el cerebro diferentes regiones que se encargan de aspectos especializados del funcionamiento de nuestro cuerpo. Una forma en que los científicos han podido comprender esto es por medio del estudio de los efectos de los accidentes vasculocerebrales. O sea, derrames o coágulos que, por obstrucción del flujo sanguíneo dañan una región del cerebro. Por ejemplo, cuando se daña la corteza motora derecha del cerebro, empiezan a surgir problemas en la parte izquierda del cuerpo, porque la corteza motora derecha coordina los movimientos del lado izquierdo del cuerpo.
Algunas veces nadie imagina que se ha dañado el cerebro hasta que se observan los efectos de estos accidentes. Los efectos pueden ser tan diversos como diferentes son las regiones del cerebro. Por ejemplo, algunos solo pueden sonreír para la cámara con la mitad derecha del rostro o mover solo la parte derecha del cuerpo porque ha existido un daño en la corteza motora derecha del cerebro. Estas mismas personas, sin embargo, pueden sonreír espontáneamente con ambas partes del rostro cuando ven a un ser querido o estirar ambos brazos cuando bostezan porque estos movimientos no son coordinados por la corteza motora sino por el ganglio basal u otra parte que no ha sufrido daño. Algunos accidentes muy pequeños pueden tener consecuencias de largo alcance. Hay quienes pierden, por ejemplo, la capacidad de recordar nuevos datos o de hacer cálculos matemáticos debido a daños en regiones pequeñas del cerebro que realizan o coordinan estas actividades.
Lo mismo ocurre con los cristianos. Muchas veces la única forma de saber si existe algún daño en la vida espiritual es observando los efectos en las acciones de una persona. La Biblia llama a esto «las obras de la naturaleza pecaminosa» (Gal. 5:18-23). Ante las necesidades de una persona se despierta nuestra compasión y nuestras acciones revelan lo que hay en nuestro corazón. Dios dice que la misericordia y la compasión, dar un vaso de agua y pan al hambriento, o ayudar a las viudas y los huérfanos, perdonar y amar a los que no nos aman, revelan si somos hijos suyos o no (Mat. 25; 5:44-48; Sant. 1:26-28).
¿Cómo está tu salud espiritual? ¿Qué revelan tus actos en cuanto al estado de tu corazón? Pide hoy al Señor que empiece a curarte. Es el médico por excelencia.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL HERMANO MAYOR

Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Lucas 15:28.

Marque los temas en la parábola. El hermano mayor que viene del campo, al oír la algarabía, pregunta qué sucede, y se le dice del regreso de su hermano y de cómo mataron el becerro gordo para la fiesta. Entonces se revela egoísmo, orgullo, envidia y malignidad en el hermano mayor. Siente que favorecer al pródigo es un insulto, y el padre discute con él, pero él no mira el asunto desde una perspectiva correcta, ni se une al padre para alegrarse porque se ha hallado al perdido. Le da a entender al padre que, de haber estado él en su lugar, no habría recibido nuevamente al hijo, y se olvida de que el pobre pródigo es su propio hermano. Habla con sorna a su padre, acusándolo de haber sido injusto con él al favorecer a uno que había desperdiciado su vida. Habla del pródigo a su padre en términos de "este, tu hijo". Pero a pesar de toda esta conducta poco filial, de sus expresiones de desprecio y arrogancia, el padre trata con él con paciencia y ternura...
¿Llegaría el hermano mayor a notar que no merecía un padre tan bondadoso y considerado? ¿Llegó a ver que aunque su hermano había actuado inicuamente, aún era su hermano, que su relación no había sido alterada? ¿Se arrepintió de sus celos y le pidió perdón a su padre por haberlo malinterpretado de manera tan descarada?
¡Cuánto se parece la acción de este hermano mayor al Israel no arrepentido e incrédulo, que se negó a reconocer que los publícanos y los pecadores eran sus hermanos, que debían ser perdonados, buscados, [individuos] por los que se debía trabajar y no dejarlos morir, sino conducirlos a que alcanzaran la vida eterna! ¡Cuán hermosa es esta parábola para ilustrar la bienvenida que cada alma arrepentida recibirá del Padre celestial! ¡Con cuánto gozo se alegrarán los seres celestiales al ver a las almas que regresan a la casa de su Padre! Los pecadores no encontrarán reproches, burlas, ni recuerdo de su indignidad. Todo lo que se requiere es penitencia. El Salmista dice: "Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; no quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contri to y humillado no despreciarás tú, oh Dios" (Sal. 51:16, 17).— Signs of the Time, 29 de enero de 1894.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

jueves, 25 de abril de 2013

SUBASTANDO ROMA

Lugar: Italia 
Palabra de Dios: Mateo 16:26

Hace algunos años, fui a una subasta silenciosa. Había todo tipo de cosas a la venta, incluyendo membresía para gimnasios, libros, ropa y lámparas de mesa. Al lado de cada objeto había una hoja de papel, en la cual la gente escribía el precio que estaba dispuesta a pagar. Al final, el que más ofrecía era el que compraba el objeto.
Estas subastas son bastante frecuentes. Pero, en el año 193 d.C. hubo una subasta, o remate, diferente. Un reino entero estaba a la venta. Los soldados que acababan de asesinar al Emperador Pertinax gritaron: "Venderemos el Imperio Romano al mejor postor".
Los hombres honorables y los de la nobleza se negaron a participar. La idea de rematar el Imperio Romano les parecía vergonzosa y horrorosa. Pero Didio Juliano, un hombre rico conocido por su mala vida, se enteró de esta subasta e hizo su oferta. Y, créanlo o no, así fue como llegó a ser emperador de Roma.
Los soldados acompañaron al nuevo emperador hasta el palacio, protegiéndolo del público general. Nadie se animaba a ofrecer resistencia a los guardias, pero la gente le gritaba burlas e insultos, en lugar de aclamarlo como su nuevo emperador.
Pero su reinado, comprado a tan alto precio, fue muy breve. Luego de que Didio Juliano gobernara durante solamente 66 días, sus propios seguidores lo mataron. Aprendió demasiado tarde que el dinero no puede comprar la lealtad de las personas y que obtener algo a través de un acto deshonroso tiene su costo. Didio Juliano llegó a ser emperador de Roma, pero pronto perdió su vida.
Jesús dijo: "¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?" Recuerda, este mundo no tiene nada que valga la pena obtener yendo en contra de tu integridad y tu honor; ni siquiera la oportunidad de ser emperador.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

LA PROVISIÓN DE DIOS SIEMPRE NOS DEJARÁ SATISFECHAS

No se afanen por lo que han de comer o beber; dejen de atormentarse. El mundo pagano anda tras todas estas cosas, pero el Padre sabe que ustedes las necesitan. Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas. Lucas 12: 29-31.

Los lirios son una de las tantas especies de flores silvestres que Dios ha creado. Tienen una belleza excepcional y un sutil aroma que cautiva al olfato más refinado. Cuando la Biblia habla de ellos, los usa para resaltar el cuidado y la atención que Dios provee para satisfacer nuestras necesidades. «Fíjense cómo crecen los lirios. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¡cuánto más hará por ustedes!» (Luc. 12:27-28).
En esta época, cuando mucha gente se afana por acumular bienes materiales a costa de lo que sea, muchos hijos de Dios somos arrastrados por esta corriente. Olvidamos que el Señor ha prometido darnos lo necesario para que todas nuestras necesidades queden satisfechas, y que su provisión es y será siempre suficiente. Si recordáramos la sencillez de los lirios del campo, y cómo Dios provee para ellos con la lluvia y el sol a su tiempo, nuestros afanes se reducirían considerablemente.
Cuando la necesidad de tener va más allá de la satisfacción de nuestras necesidades básicas, corremos el riesgo de llegar a desconfiar de Dios y de creer que se ha olvidado de nosotras. Entonces nos comparamos con otras personas, y nos sentimos pobres y despojadas de lo que consideramos que merecemos tener.
La cultura del momento nos dice que muchos bienes de consumo son desechables: usar y tirar a la basura. Muchas mujeres caemos en este juego fatal. La obsesión por tener puede llevar a la bancarrota a la más sólida de las economías.
Dios espera que cuidemos lo que adquirimos: los muebles, la ropa, el calzado, la vivienda... No son para hacer alarde del poder adquisitivo que tengamos, sino que son muestra del cuidado y la provisión que Dios hace para sus hijos. Si desarrollamos una actitud de gratitud y contentamiento por todo lo que él nos ha dado, siempre estaremos satisfechas.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

TRAIGAN LAS VELAS


Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber. Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes (Mateo 24: 46, 47).

El 19 de mayo de 1780 acabó siendo conocido como el «día oscuro en Nueva Inglaterra». Puedes leerlo en Wikipedia. Dice lo siguiente: «Día oscuro en Nueva Inglaterra se refiere a un evento sobrenatural que sucedió el 19 de mayo de 1780, en el que se observó un inusual oscurecimiento del cielo a pleno mediodía en la región de Nueva Inglaterra. Profesores de la Universidad de Missouri creen que la causa principal fue la combinación del humo de un incendio forestal, una delgada niebla y un día nublado. Pero la oscuridad fue tanta que necesitaron usar velas desde el mediodía hasta la noche, y no se dispersó hasta la medianoche siguiente».
¿Qué habrías hecho si hubieras vivido en Nueva Inglaterra en ese tiempo? Tú estás tranquilo ese día 19 de mayo de 1780. De repente, a medio día, las tinieblas se apoderan del sol. El cielo se oscurece y todo lo que ves te induce a pensar en el fin del mundo.
Ese día el pleno de la asamblea legislativa de Connecticut estaba reunido en sesión. Habría sido asombroso verlo, ¿verdad? De repente, el sol se puso rojo, el cielo se oscureció y pensaron en encender las velas para alumbrarse en la oscuridad.
Todos se llenaron de temor. Pensaron que era el fin del mundo. Entonces acudieron a un devoto cristiano llamado Abraham Davenport, miembro de la asamblea y le preguntaron: «¿Suspendemos la sesión? ¿Regresamos a casa con nuestras familias para esperar el fin? ¿Será este el Día del Juicio que el mundo espera?».
Mira qué dijo Abraham Davenport: «Si es o no el fin, no lo sé; solo sé que mi deber y el mandamiento de mi Señor es "negociad entretanto que vengo". De modo que el puesto que me ha dado en su providencia es donde decido quedarme hasta verlo cara a cara. No seré un siervo infiel, atemorizado en mi deber, sino listo estaré cuando el Señor de la cosecha llame. De modo que con toda reverencia diría que dejemos que Dios haga su obra y nosotros nos encarguemos de la nuestra. Traigan las velas». Y eso fue lo que hicieron.
Mientras esperas la venida de Jesús, estudia, trabaja, haz planes para casarte. Nada de eso es contrario al mensaje bíblico. Al contrario, un espíritu de indolencia y ociosidad previo a su regreso a este mundo no tiene su aprobación.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL HIJO PRÓDIGO

Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la-parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. Lucas 15:11, 12 (lea Lucas 15:11-32).

Para responder a las acusaciones de los escribas y fariseos de que él prefería la compañía de los pecadores, Jesús predicó las parábolas de la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo, y en estas ilustraciones demostró que su misión al mundo no era para fastidiar, condenar y destruir, sino para recuperar aquello que estaba perdido... Estos eran precisamente los que necesitaban un Salvador...
El hijo pródigo no era un hijo responsable, uno que complacía a su padre, sino uno que quería hacer su propia voluntad... La tierna simpatía y amor de su padre fueron mal interpretados, y según el padre actuaba con mayor paciencia, bondad y benevolencia, más inquieto se tornaba el joven. Pensaba que se le restringía su libertad, porque su idea de libertad era un libertinaje sin control, y al desear ser independiente de toda autoridad, se liberó de toda restricción de la casa de su padre, y pronto gastó su fortuna en una vida desordenada. Surgió una gran hambruna en el país al que viajó, y en su hambre deseó llenarse con las cascaras que comían los cerdos...
No tenía a nadie que le dijera: "No hagas eso, porque te harás daño. Haz esto otro, porque es correcto"... El hambre lo miraba a la cara, y acudió a un ciudadano del lugar. Se lo envió a hacer el trabajo más humilde: alimentar a los cerdos. Aunque para un judío esta era la ocupación más desprestigiada, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, tan grande era su necesidad...
Estaba sufriendo un hambre aguda, y no podía saciarse, y en estas circunstancias recordó que su padre tenía pan de sobra, y resolvió ir a su padre... Habiendo tomado esta decisión, no tomó tiempo para mejorar su aspecto... "Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó" (Luc. 15:20)...
El hogar lucía tal como cuando lo abandonó; pero cuan diferente se encontraba él... El padre no le dio la oportunidad de decir "hazme como uno de tus jornaleros". La bienvenida que recibió le aseguró que había sido restituido al lugar de hijo— Signs of the Times, 29 de enero de 1894.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

miércoles, 24 de abril de 2013

TIEMPO TORMENTOSO

Lugar: Océano Atlántico 
Palabra de Dios: Salmo 4:8

El barco se sacudía violentamente de aquí para allá, mientras olas gigantescas golpeaban contra sus costados. Cajas y cajones se deslizaban de un lado a otro, pegando contra las paredes y despertando a los pasajeros que aún dormían. Muchos de ellos ahora se acurrucaban en sus cabinas, oyendo la lluvia torrencial que aporreaba la cubierta más arriba y deseando estar de vuelta en sus hogares, en Inglaterra.
El ruido despertó a la hija del capitán, quien lentamente se sentó, restregándose los ojos. El barco dio un bandazo repentino, y los truenos rugieron en lo alto. Los ojos de la niña se abrieron grandes.
-¿Qué pasa? -preguntó-. ¿Estamos en peligro?
-Estamos en medio de una tormenta muy grande -le respondió alguien-. Podría volverse bastante peligroso.
-¿Está papá en el puente? -quiso saber la pequeña.
Cuando alguien le contestó que sí, la niña se relajó y se acostó nuevamente.
-Voy a dormir de nuevo -dijo, sin temer a la tormenta que rugía a su alrededor.
La niña sabía que su padre, el capitán del barco, estaba en el control de la situación. Confiando en él, ella podía volver a dormirse en quietud.
Algunos momentos, puedes enfrentar situaciones difíciles y peligrosas, pero puedes estar seguro de que tu Padre celestial está contigo y en el control de la situación. Puedes confiar en él en todo momento. Entonces, puedes decir: "En paz me acuesto y me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado".

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

SIEMPRE VIGILANTES

Tenemos una ciudad fuerte. Como un muro, como un baluarte, Dios ha interpuesto su salvación. Abran las puertas, para que entre la nación justa que se mantiene fiel. Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía. Isaías 26:1-3.

Cuando el visitante está de pie frente a las murallas de la antigua Jerusalén se lleva una profunda impresión. Este monumento es testigo mudo de tantas vivencias, que sin darnos cuenta nos traslada al pasado. Vivencias de guerras, fracasos y triunfos que además conmueven, pues nos llevan por la senda sagrada que el mismo Cristo Jesús trazó con sus pies entre callejones polvorientos.
Edificadas para proteger a sus habitantes de las invasiones enemigas, las murallas de Jerusalén, con sus ocho imponentes puertas y sus más de cuarenta torres de vigilancia, fueron destruidas y reconstruidas varias veces, lo que les ha permitido resistir el paso del tiempo.
Toda la historia contenida dentro de estos imponentes muros me lleva a pensar en la vida cristiana. Nosotros los humanos también debiéramos construir una muralla con sus torres de vigías para protegernos del ataque de nuestro gran enemigo. Sobre todo porque conoce nuestros flancos más débiles y vulnerables.
Mantengamos en vigilancia constante nuestra mente, que es la ciudadela del alma, como la definió Elena G. de White. Por ella entran estímulos que constantemente debemos poner bajo el escrutinio de Dios. Su Palabra contiene una advertencia: «No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida— proviene del Padre sino del mundo» (1 Juan 2: 1.5-16).
Amiga, ejerce una estrecha vigilancia sobre los puntos vulnerables de tu personalidad. Recuerda que la mujer de Lot quedó convertida en una estatua de sal cuando, incapaz de despegarse de los deseos del mundo, miró hacia atrás. Pero me consuela saber que para mantener esta vigilancia constante, no contamos únicamente con nuestros recursos personales. La Palabra de Dios dice: «Jerusalén, sobre tus muros he puesto centinelas que nunca callarán, ni de día ni de noche. Ustedes, los que invocan al Señor, no se den descanso; ni tampoco lo dejen descansar, hasta que establezca a Jerusalén y la convierta en la alabanza de la tierra» (Isa. 62:6-7).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado