sábado, 22 de febrero de 2020

LA PRIMERA FAMILIA - III

«El hombre y su mujer escucharon que Dios el Señor andaba por el jardín a la hora en que sopla el viento de la tarde, y corrieron a esconderse de él entre los árboles del jardín» (Génesis 3:8).

En ese mismo instante, Adán y Eva se dieron cuenta de que habían hecho algo malo y sintieron vergüenza. Se taparon con hojas de higuera. Y, cuando oyeron que Dios los estaba llamando, se escondieron.
Dios les dijo que, por haber sido desobedientes, en el futuro iban a sentir cansancio, tristeza y dolor. Ya no iban a vivir para siempre, sino que iban a morir.
Dios les explicó que tendrían que salir del Paraíso.
A la serpiente le dijo que comenzaría a ser un animal repulsivo.

¿Y yo?
Cuando Dios les preguntó qué había sucedido, Adán culpó a Eva y ella acusó a la serpiente.
Mi oración para hoy
Señor, si hago algo malo, ayúdame a reconocerlo y no culpar a otros.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

UN CIENTÍFICO QUE LEE LA BIBLIA

«El Señor es quien da la sabiduría; la ciencia y el conocimiento brotan de sus labios». Proverbios 2:6

—Hoy vamos a concluir la historia del encuentro entre el joven y el anciano del tren —inició el padre—. ¿Recuerdan?
—Sí, está muy interesante —comentó Susana.
—¿Qué pasó después? —preguntó Mateo.
—El anciano siguió interesado en la conversación con el joven —continuó el padre—> y le preguntó si creía que él sabía más que los científicos sobre la Palabra de Dios. El joven se estaba preparando para bajarse, porque la siguiente parada era la suya, y se dirigió por último al anciano diciéndole que si tuviera tiempo le explicaría un poco más, pero como ya iba a bajar podría enviarle información científica si le proporcionaba su dirección.
—Creo que trató de decirle que tenía que ponerse al corriente con información actual —comentó Susana.
—Así es —confirmó el padre—. El anciano, atendiendo la petición del joven, le extendió una tarjeta con su nombre y dirección. El joven la tomó, y al leerla, se sintió muy mal. Era nada menos que el doctor y profesor Louis Pasteur, director general del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad Nacional de Francia. Un científico que después de haber estudiado la ciencia seguía convencido de que la Biblia era la Palabra de Dios, así como nosotros estamos convencidos de ello, ¿verdad?
—¡Sí! —respondieron al unísono Susana y Mateo.

¿Sabías qué?
La Biblia no es un libro de ciencia, pero contiene verdades científicas. Los descubrimientos científicos frecuentemente confirman la veracidad de la Biblia.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

“LAS COSAS QUE QUIERO SABER ESTÁN EN LOS LIBROS; MI MEJOR AMIGO ES EL QUE ME CONSIGA UN LIBRO QUE NO HAYA LEÍDO”. – ABRAHAM LINCOLN

"Cuando vengas, trae la capa que dejé en Troas, en casa de Carpo; trae también los libros, especialmente los pergaminos" (2 Tim. 4:13).

Imagina un mundo sin libros. Si volvieras en el tiempo unos seiscientos años, así era el mundo. Bueno... había unos pocos libros, pero eran tan raros como 1 los osos bailarines. Tal vez se podían encontrar algunos libros en las casas de los más ricos o en monasterios; pero, la mayoría del pueblo nunca veía uno.
Cuando la Universidad de Oxford, en Inglaterra, abrió su primera biblioteca para los alumnos, todas las obras entraban en una habitación. A diferencia de las bibliotecas que conoces, esta no permitía que la gente se llevara los libros. Todos estaban encadenados a la pared.
Esa colección creció cuando un duque acaudalado donó su "invaluable" colección de 281 manuscritos. Probablemente has visto más libros en una venta de garaje.
Cualquiera que usara esta biblioteca tenía que hacer un juramento de que cumpliría las reglas: no dañar ningún tomo y "no traer a la biblioteca, o prender allí, ningún fuego o llama". Los bibliotecarios se tomaban tan en serio la consigna de no arriesgarse a perder los libros en un incendio que la biblioteca no se calefaccionaba en todo el año. Uno de los primeros bibliotecarios falleció por neumonía.
Por supuesto que no se podía llevar una vela para leer en la oscuridad. El bibliotecario decidía en qué momento la luz de la tarde ya era demasiado tenue y, simplemente, cerraba el recinto.
Ahora tenemos tantos libros que es fácil darlos por sentado. Como vivimos en un mundo lleno de libros, tenemos fácil acceso al conocimiento y las experiencias que pueden cambiar nuestra vida. Aunque ya no tenemos que encadenar los libros a la pared, aún pueden ser incalculablemente valiosos. Kim

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

UN ÁNGEL EN EL CAMINO

«El mandará que sus ángeles te cuiden por dondequiera que vayas»(Sal. 91:11).

Era el 13 de abril del año 2014. El viento soplaba sobre mi rostro, secán­dome el sudor. Me dolían las piernas, a pesar de que me había entre­nado para la ocasión. Estaba ascendiendo el cerro Chirripó, en Costa Rica, junto con un grupo de misioneros. Por diferentes atrasos, habíamos comenzado nuestra dura caminata a las seis de la tarde, y se nos había hecho de noche. Por si eso fuera poco, yo tenía dos preocupaciones añadidas: mis hijos, de cinco y siete años, quisieron ir con dos hermanas que avanzaban más rápido que nosotros, así que los perdí de vista; además, había tres mujeres de setenta años (una de ellas era mi madre), y un hombre ciego. Durante todo el trayecto, oré sin cesar.
Cuando llegamos a nuestro destino, mis hijos vinieron corriendo hacia mí con alegría. Alguien me contó que se habían perdido en una encrucijada del ca­mino. No sabiendo qué sendero seguir, una de las mujeres que los acompañaban había orado con mi hija y, al abrir los ojos, vieron que uno de los senderos estaba lleno de papelitos de confite. Decidieron seguirlos, y eso los condujo hasta noso­tros. Estamos convencidos de que fue un ángel el que puso aquellos papelitos en su camino.
Esta no es una idea descabellada; es ciento por ciento bíblica. «El ángel del Señor protege y salva a los que honran al Señor» (Sal. 34: 7). «Porque to­dos los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de quienes han de recibir en herencia la salvación» (Heb. 1: 14). No te quepa duda, los fieles hijos de Dios estamos bajo el cuidado constante de los ángeles. «Mien­tras recorremos las sendas humildes de la vida, el cielo puede estar muy cerca de nosotros. Los ángeles de los atrios celestes acompañarán los pasos de aquellos que vayan y vengan a la orden de Dios» (El Deseado de todas las gentes, cap. 4, p. 32). Qué privilegio tan grande.
«Los ángeles del mundo de luz están cerca de aquellos que con humildad so­licitan la dirección divina» (cap. 14, p. 119). «De qué peligros, vistos o no vistos, hayamos sido salvados por la intervención de los ángeles, no lo sabremos nunca hasta que a la luz de la eternidad veamos las providencias de Dios. Entonces sabre­mos que toda la familia del cielo estaba interesada en la familia de esta tierra, y que los mensajeros del trono de Dios acompañaban nuestros pasos» (cap. 24, p. 213). Gracias, Señor.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

NO TE CORROMPAS A TI MISMO

"Pero cometer adulterio es no tener cabeza; quien adultera, se corrompe a sí mismo, lo que obtiene son golpes de vergüenza, y nunca logra borrar esa mancha" (Proverbios 6:32,33)

Roberto creció en un hogar cristiano lleno de amor. Desde niño mostró una gran capacidad para estudiar y obtener buenas notas en la escuela. Cuando llegó a la universidad, no tuvo problemas para cumplir con los requisitos académicos. Sin embargo, pronto se vio rodeado de amigos que acostumbraban a salir de juerga los fines de semana. Cada vez que lo invitaban, él se negaba. Pero durante la semana, los jóvenes contaban sus grandes locuras amenizadas por el alcohol y las chicas. Un día, Roberto aceptó la invitación y se fue de fiesta con sus amigos. Primero probó el alcohol, cuyo efecto euforizante fue celebrado por sus compañeros. Pero después, vino el sexo. La vida de este chico cambiaría para siempre. A partir de ese día, visitaría esos lugares con cierta regularidad. Años después tenía un título universitario en la mano, un futuro prometedor y muchas ganas de triunfar. Pero también se había contagiado de sida. Su vida se derrumbó cuando se enteró de la terrible noticia.
¿Qué haría con su vida? En varias ocasiones pensó en suicidarse. Pidió perdón a Dios y tomó una firme decisión: el tiempo que le quedara de vida lo dedicaría convencer a niños y jóvenes a mantenerse fieles a Dios y alejarse de todo tipo de vicios. Utilizó su sueldo para pagar el colegio de muchos niños y comprarles libros y cuadernos. Pero su vida se fue apagando poco a poco hasta que un día murió.
En nuestro cultura, la fornicación y el adulterio son aceptados como parte de la vida cotidiana. Incluso se incentiva su práctica a través de diversos programas de televisión, películas, canciones populares y páginas de Internet. Pero es muy raro que alguien te cuente el final de la historia. ¿Dónde están hoy esos chicos que presumían de sus aventuras sexuales como si fueran victorias imperiales? ¿Qué ha sido de sus vidas? La Biblia dice que tales prácticas corrompen a una persona y la pueden meter en líos que les cuesten la vida.
Una forma segura para mantenerse alejado de la fornicación y el adulterio es evitar personas (amigos o compañeros de escuela) o influencias que estimulen este tipo de prácticas (como la pornografía). Una decisión de esta naturaleza es más importante de lo que te imaginas.
Pide hoy al Señor que te ayude a usar toda tu vida, incluyendo tu cuerpo, para honra y gloria de su nombre,

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020.

LA INFLUENCIA PATERNA

«Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre y no abandones la enseñanza de tu madre. Átalos siempre a tu corazón, enlázalos a tu cuello» (Proverbios 6: 20-2 I).

En una ocasión un autobús lleno de pasajeros cubría una línea de larga distancia a través de una región muy árida y calurosa. Al principio, el viaje transcurría con normalidad, pero con el paso de las horas, algunos viajeros empezaron a renegar del calor que hacía y de lo largo del recorrido. El mal humor y la queja se hicieron generales. Con el calor y el paisaje desértico, el trayecto se hacía por momentos más largo, incómodo y aburrido. En uno de los asientos se encontraba un joven que, a pesar del malestar reinante, mantenía un talante tranquilo, feliz y radiante. Su actitud no parecía variar con el paso del tiempo. Esto llamó poderosamente la atención de la anciana que estaba sentada a su lado.
—Pareces contento y satisfecho ¿no tienes calor? ¿no estás cansado? —preguntó la mujer.
Sonriendo, el joven replicó:
—Sí, señora, claro que tengo calor y estoy cansado, pero estoy feliz porque sé que mis padres me esperan al final del viaje.
No hay duda de que la relación entre este joven y sus progenitores era óptima, pues el solo pensamiento del cercano encuentro, le hacía olvidarse casi por completo del malestar que obsesionaba a otros pasajeros. Tal vez, esto era posible porque llevaba en su corazón y, de alguna forma, enlazada al cuello, la influencia ejercida por su padre y madre. Si su relación familiar hubiera sido adversa, en vez de gozo habría habido temor y aprensión ante el encuentro con sus padres.
Si eres padre o madre proponte edificar una relación de calidad con tus hijos, no solo de órdenes y reglas. Dedícales tiempo, ten mucha paciencia, dales el mejor ejemplo posible y, sobre todo, ámalos a pesar de sus errores e incluso sus actitudes erróneas. Antes de hablar/actuar, reflexiona. No sea que caigas en lo que el apóstol Pablo dice que evitemos: «No provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor» (Efesios 6: 4).
Si tus progenitores viven, haz todo lo posible para retener las enseñanzas de tus padres; pruébalas y verás cómo hay mucha sabiduría en sus consejos. Obedece, a no ser que te pidan algo contrario a la voluntad de Dios. Exprésales tu gratitud a ellos por cosas específicas que hicieron por ti. Finalmente, atesora esos consejos en tu corazón (en tu interior) y, al mismo tiempo, colgados al cuello (hacia el exterior) como si se tratase de un hermoso adorno visible.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.