lunes, 23 de marzo de 2020

COMPARTIR

«Porque con la medida que midáis a otros, se os medirá a vosotros» Lucas 6:38

-¡No voy a volver a jugar contigo! ¡Siempre quieres mis juguetes, pero nunca me prestas los tuyos! -dijo Carlitos, muy enojado, mientras guardaba sus cochecitos y se iba a su casa. ¡No comprendía por qué Luis era tan egoísta!

Al día siguiente, Carlitos regresó a buscar a su amigo para convencerlo de que es mejor compartir, ya que así podrían jugar armoniosamente.

¡Y dio resultado! Ahora juegan muy bien, compartiendo los juguetes de cada uno.

¿Y yo?

¿Tus amigos saben compartir? Si es así, puedes ayudarlos a que se den cuenta si sigues siendo su amigo y no te alejas.


Mi oración para hoy

Querido Padre celestial, yo quiero tener amigos.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

ESPÍAS EN JERICÓ

«Los dos espías se fueron a las montañas y se escondieron allí durante tres días, mientras los soldados los buscaban por todas partes sin encontrarlos». Josué 2:22

-Antes de que cruzaran el río Jordán -inició la mamá—, Josué envió a dos jóvenes espías para que le trajeran información de la ciudad de Jericó. La ciudad estaba bien protegida con altos muros, y parecía que sería difícil conquistarla.

-¡Qué riesgo entrar a una ciudad desconocida como espías! —comento Susana.

-Sí, pero los dos jóvenes eran muy valientes —continuó la mamá—, por eso los escogió Josué. La instrucción era que observaran cómo era la población y cómo estaban construidos sus muros. Así que los dos jóvenes cruzaron el Jordán y al entrar a la ciudad se dieron cuenta de que la población tenía miedo de ver al pueblo de Israel del otro lado del río.

Pronto, la gente de Jericó descubrió que había espías en su tierra y empezaron a buscarlos. Entraron a la casa de Rahab preguntando por ellos, y los buscaron pero no los encontraron. Rahab, sabiendo que la vida de los jóvenes estaba en peligro, y también la de ella por protegerlos, los había escondido en la azotea y los había cubierto con unos manojos de lino que había puesto a secar. Ella misma les dio el consejo a los que los buscaban de que se apresuraran para alcanzarlos. Los jóvenes israelitas habían arriesgado su vida, pero esa mujer los había salvado, por eso le prometieron que cuando tomaran la ciudad, la salvarían a ella.

Pero ella debía colocar una señal: una cuerda roja en el muro, pues su casa se encontraba en ese lugar. Los jóvenes se fueron y se escondieron por tres días; después cruzaron el Jordán e informaron a Josué de que sería fácil conquistar Jericó. ¡Ya lo creo! Dios estaba con ellos y haría el milagro. Dios es bueno, también está con nosotros -finalizó la mamá.

Tu oración: Querido Dios, gracias porque realizas constantemente milagros en mi vida.

¿Sabías qué?

Rahab forma parte de la genealogía de Jesús.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

“A LA SOMBRA DE MI DOLOR, EL PERDÓN PARECIERA QUE ES UNA DECISIÓN DE RECOMPENSAR A MI ENEMIGO. ” – ANDY STANLEY

“Porque, si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial”  Mateo. 6:14

Cuando los padres de Josh le permitieron elegir el instrumento musical que quería aprender a tocar, eligió el trombón porque es el instrumento más ruidoso para tocar sin necesidad de usar protección auditiva. Cuando Josh tocaba, el perro gemía y se escabullía al rincón más alejado de la casa.

Josh tomaba clases con el señor Gómez quien, a veces, traía a su hijito de dos años, Melvin, para que se entretuviera en la sala de ensayos de la banda, en el colegio, durante la clase.

Melvin estaba en una clase, hacía poco, cuando el señor Gómez comenzó.

-Arma tu instrumento, -le ordenó a Josh, aplaudiendo con fuerza para llamar su atención-. ¡Comienza a tocar!

Y Josh comenzó a tocar. La canción comenzó muy bien… hasta que la vara del trombón se detuvo abruptamente. Melvin había agarrado la vara cuando había llegado a su nivel.

-¿Por qué no tocas? -preguntó el señor Gómez-.¡Necesito que te concentres!

Lo estoy intentando, pensó Josh mientras comenzaba nuevamente a tocar. Entonces, por el rabillo de su ojo vio a Melvin sacando algo de su mochila. Luego, Melvin caminó hasta la batería y la golpeó repetidamente con el objeto robado.

¿Qué tiene ahí?, se preguntaba Josh. ¿Mi teléfono? Y se equivocó en una nota.

-¿Por qué no estás tocando bien? -gruñó el profesor. -Bueno… porque su… -comenzó Josh.

-¿No practicas lo suficiente? -interrumpió el señor Gómez-. ¡Lee las notas, je intenta concentrarte!

Josh sacudió la cabeza y comenzó a tocar. Entonces, Melvin tiró un atril. En la sala de ensayos de banda, había muchos atriles, todos arreglados en una fila. Apenas Melvin empujó uno, los otros 24 cayeron también.

Josh miró a su profesor para ver si él lo había notado. ¡Finalmente, ese pequeñín va a recibir su merecido!

Pero el señor Gómez se volvió a Josh.

-¿Por qué no puedes concentrarte? -explotó- Ahora, ordena este desastre inmediatamente.

La vida no es justa, pensó Josh mientras miraba a Melvin. Y es posible que Melvin tuviera una sonrisa burlona en el rostro.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

CUANDO ESTÉS FRUSTRADA

«Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes» Lucas. 5:5

La palabra hebrea kinor significa «arpa», y de ella se cree que deriva el topónimo «Genesaret» o «Kineret». Posiblemente el lago de Genesaret en recibiera su nombre por tener una forma similar al arpa de los tiempos bíblicos, que era la lira. En el libro de Juan también se le llama mar de Tiberiades. En esta masa de agua dulce se ha venido practicando la pesca desde hace siglos. Y eso, pescar en el lago de Genesaret, es lo que habían estado haciendo toda la noche Simón, Andrés, Santiago y Juan, pero sin éxito.

Por más que se habían esforzado y empleado sus técnicas de pescadores experimentados, no habían logrado pescar nada. Puedo imaginar al impulsivo Pedro lanzando las redes una y otra vez, con energías incesantes, buscando la forma de alcanzar su objetivo de llenarlas con suficientes peces como para poder alimentarse y obtener algún dinero. Pero todo su trabajo era en vano. Es posible que Pedro, al final de su lucha, tuviese una cara larga y tosca, por la molestia que le ocasionó el desvelo para tan infructífero resultado.

Hasta que llegó Jesús y se subió a la barca del frustrado Pedro. «Lleva la barca a la parte honda del lago y echen allí las redes», ordenó (Luc. 5:4). Pedro dijo: «Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes”. Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían» (vers. 5-6). Así sucede cuando es Jesús quien dirige. Así sucede cuando el ser humano se ve a sí mismo como un cooperador del Salvador en su misión.

Querida amiga, deja hoy tu vida en las manos de Jesús y conviértete sencillamente en su colaboradora. Si sufres frustración o temor, él es la respuesta. Así como Jesús no hacía nada por sí mismo, debe ser también en tu caso: «No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió» (Juan 5:30, RV95).

Pedro confiaba en su trabajo, en sus fuerzas y en su experiencia. Cuando Jesús llegó, sutilmente le mostró que sus ideas erradas podían ser transformadas con su poder. Para ti, la noche quizá ha sido muy larga, pero por su palabra, echa la red y confía en él.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

UN INGREDIENTE NECESARIO

 “Son muchos los que dicen ser bondadosos, pero ¿dónde están los hombres sinceros? Proverbios 20:6

Ocurrió un 6 de septiembre de 2014 en Puerto de Sagunto (España). El ministro se puso de pie delante de la congregación y, de la mano de su esposa emocionado, agradeció a Dios por haber cumplido 43 años de servicio pastoral. Pero no llegó solo. Ahí estaban sus hijos y sus nietos, acompañados de un buen número de feligreses que se habían trasladado desde Barcelona para estar junto a su pastor en el día de su jubilación. Sus compañeros, amigos y administradores reconocían en él a un siervo de Dios cuya vida había sido un ejemplo para los fieles.

El pastor Eliasib Sánchez Jiménez nació el 26 de febrero de 1949 en Hueyapan (Puebla, México). Adventista de tercera generación, fue bautizado a los doce años de edad. El fiel ejemplo de su padre lo motivó a ir al seminario para estudiar la carrera pastoral. Se graduó en junio de 1971 y fue asignado a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez (Chiapas) para atender a cuarenta y dos congregaciones.

Tres años después fue trasladado a Tijuana (Baja California) y, un año después fue ordenado al ministerio. En 1990, recibió una invitación para trabajar en España como pastor, ministrando en las iglesias de Zaragoza y Barcelona, así como en el Departamento de Ministerio Personal de la Unión Adventista Española.

Yo aprendí a admirarlo desde que era un niño en el noroeste de México donde él servía como presidente de nuestra Asociación. Su entusiasmo por compartir la palabra de Dios contagiaba a la iglesia. Desde el púlpito, hablaba con convicción, sencillez y autoridad.

Me emocionó verlo en España al cabo de tantos años. Después de jubilarse, sigue lleno de vigor y liderazgo. Entonces, le confesé a mi esposa: “Yo tenía una gran necesidad de admirar a un pastor. Hoy ha renacido en mí ese sentimiento. Es muy malo que los pastores no nos admiremos entre nosotros y no reconozcamos los logros ajenos. A mí eso me ha hecho mucho daño”.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

AUTOESTIMA SENSATA

«Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno» Romanos 12:3

Booker T. Washington (1856-1915) nació esclavo en una plantación del estado de Virginia (EE. UU). Sin embargo, llegó a ser una figura de enorme relevancia como educador, autor, filántropo, político, profesor y consejero de la presidencia de su país. Luego de la emancipación de la esclavitud en 1865, el joven se abrió camino trabajando en la industria de la sal y en las minas de carbón para estudiar en la universidad.

Llegó a ser un líder de prestigio en la comunidad afroamericana y consiguió grandes logros en materia de igualdad social. Siempre decía que los oprimidos habían de demostrar «diligencia, economía, inteligencia y propiedad».

Algunos de sus congéneres lo consideraban demasiado blando por su estilo manso y suave, pero ello le valió para conseguir la simpatía de los afroamericanos y también de muchos blancos acaudalados que financiaron parte de sus cinco mil escuelas para la escolarización de los niños negros del sur, aparte de donaciones a las universidades de Hampton y Tuskegee, dedicadas a servir a los desfavorecidos.

Se cuenta que una vez este hombre humilde paseaba por Tuskegee, la ciudad donde estaba situada la universidad donde él era rector, cuando una mujer distinguida de raza blanca se acercó y le preguntó si quería ganarse algo de dinero llevando leña al interior de la casa. Sonriendo, el profesor accedió y se puso manos a la obra. Una niña lo reconoció y más tarde informó a la dama que aquel hombre era Booker T. Washington. Avergonzada, la mujer fue a visitarlo a su despacho para pedirle disculpas. La respuesta fue:

-No se preocupe. Me gusta hacer ejercicio físico de vez en cuando; además, ¡es siempre un placer ayudar a una amiga!

De aquel encuentro surgió una alianza que se tradujo en ayuda financiera hacia las instituciones que patrocinaba el señor Washington.

Se ha enfatizado mucho la importancia de tener una autoestima sana, pero algunos pueden confundirla con la altanería. El apóstol nos advierte que nadie tenga un concepto más alto de sí que el que debe tener.

Jesús nos invita a aprender de él y ser mansos y humildes (Mateo 11:29). Recuerda la ilustración de hoy y preséntate a los demás con mansedumbre y sin pretensiones. Los resultados pueden ser mejores de lo que te imaginas.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.