martes, 16 de febrero de 2010

CON FUERZAS RENOVADAS

Jehová es mi pastor; nada me faltará. Salmo 23:1.

Si alguna vez alguien te quiere «leer la mano» para informarte acerca de tu futuro, dile que en tu mano está esculpido el Salmo 23. Conocido como el Salmo del Pastor, o del Buen Pastor, es sin duda uno de los más apreciados, si no el que más, por todos los cristianos. El autor presenta cuatro importantes verdades para vivir sin temor en medio del gran conflicto:
Dios ofrece darnos «nuevas fuerzas» (vers. 3) mientras caminamos por este mundo. Diariamente hay muchas influencias que nos inquietan, angustian, preocupan y quitan el sueño. Tener el alma llena de «nuevas fuerzas» en un escenario de tantos riesgos es sin duda un milagro.
En la jornada hacia nuestro destino tendremos «valles tenebrosos» (vers. 4), circunstancias aterradoras y sufriremos a causa de los «enemigos» (vers. 5).
El destino en la casa del Padre no será el de una visita turística o unas vacaciones especiales, sino que será «para siempre» (vers. 6). El apóstol Pablo dice que «estaremos con el Señor para siempre» (1 Tesalonicenses 4: 17).
Nuestro destino, al final de nuestra jornada, está «en la casa del Señor» (vers. 6). Esta verdad fue confirmada por Jesucristo mismo, quien dijo a sus discípulos: «En la casa de mi Padre muchas moradas hay» (Juan 14: 2, RV95).
El Salmo 23, como ves, presenta muchas promesas. La mayor de todas me parece que es la de darte nuevas fuerzas, físicas y espirituales. Porque la realidad es que aunque tu destino está asegurado; caminar cada día te enfrenta a muchos problemas y situaciones que son un verdadero callejón sin salida.
A pesar de todo Dios «confortará» tu alma (vers. 3, RV95) si te dejas conducir a los «verdes pastos» (vers. 2). Ya te imaginas qué significa lo de pastos verdes, ¿no es cierto? Significa alimento, el alimento del alma que nos proporciona el estudio de la Biblia. Además, Dios cumplirá su promesa si te dejas conducir a las «tranquilas aguas». También te imaginas lo que esto significa. Tiempo para la reflexión, para la devoción personal. Hoy puedes ir a cumplir tus deberes confiado en las seguras promesas del Salmo más conocido y repetido, el Salmo 23.
Dios «trata constantemente de atraer [a los jóvenes] a sí, el Manantial de toda sabiduría, la Fuente de bondad, pureza y verdad. La mente que se ocupa en asuntos elevados, se ennoblece». MJ 64

Tomado de Meditaciones Matinales para Jóvenes
¡Libérate! Dale una oportunidad al Espíritu Santo
Autor: Ismael Castillo Osuna

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