lunes, 27 de agosto de 2012

LA EDUCACIÓN INTEGRAL


Y vosotros, padres no provoquéis ira vuestros, sino criadlos en disciplina y amonesta del Señor (Efesios 6:4).

Muchos expertos en Pedagogía y Psicología infantil opinan que el concepto que el niño tiene de sí mismo, y la forma en que reacciona frente a determinadas situaciones dependen en gran manera de la actitud que los mayores, y especialmente los padres, tengan con respecto a ellos. Por lo general, como padres, no nos damos cuenta de que en la mayoría de los casos, actuamos como espejos para nuestros hijos.
—Oh, querida, mírate la cara sucia en el espejo, —le dijo la mamá a una niña de cuatro años que jugaba despreocupadamente en la cocina.
—No puedo, —contestó la niña.
Su breve respuesta fue la misma que daría una persona que se encontraba muy ocupada en algo de gran importancia. La niña no se podía ver la cara. Tampoco necesitaba hacerlo: su madre era su espejo. Siempre le decía cómo estaba.
Si deseamos que nuestros hijos tengan un buen concepto de sí mismos, debemos ser cuidadosos de la imagen que de ellos proyectamos en el «espejo», y además de las palabras con que los etiquetamos: «No seas dormilón», «Eres medio tonto», «Vas a ser tan malo como tu tío», «Nunca haces nada bien». ¡Cuidado!
«Hermana mía, Cristo le ha encomendado la obra sagrada de enseñar sus mandamientos a sus hijos. A fin de capacitarse para esta obra, usted misma debe vivir en obediencia a todos sus preceptos. Cultive el hábito de observar cuidadosamente cada palabra y acción. Cuide con mucha diligencia sus palabras. Venza todo arranque temperamental; porque si manifiesta impaciencia, ayudará al adversario a hacer que la vida del hogar sea desagradable para sus hijos» (Conducción del niño, cap. 8, p. 68).
En vista de la responsabilidad de las madres, cada mujer debería desarrollar una mente equilibrada y un carácter puro, que reflejen únicamente la verdad, el bien la hermosura. La voz áspera, los castigos corporales y la impaciencia, rebajan la autoestima del niño. Lo hacen sentirse como un ser incapaz de hacer algo por sí mismo. Nos ha sido confiada una hermosa, pero difícil tarea. No permitamos que las actitudes negativas y la frustración se reflejen en el espejo de sus rostros.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Guillermina de Hernández 

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