jueves, 20 de diciembre de 2012

EL SEÑOR ES CONMIGO


Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:9.

No me canso de alabar el nombre de nuestro buen Dios. En los años que llevamos viviendo en la inmensa Ciudad de México, el Señor nos ha acompañado a cada instante.
Recuerdo muy bien el día que mi esposo recibió la llamada de un amigo que le decía que el lugar indicado para nosotros era el Distrito Federal. Nos costó mucha oración y trabajo aceptar la invitación, pero consideramos que era un llamado de Dios, así que lo aceptamos con la convicción de que debemos ir al lugar donde él nos llame.
Recordé que cuando estaba por unirme en matrimonio con un siervo de Dios le hice la promesa de que lo acompañaría a cualquier lugar que Dios lo llamara. Ahora que llevo algún tiempo en esta inmensa ciudad en ocasiones pienso: «¿Por qué hemos de interferir con los planes de Dios cuando él conoce el principio y el fin y sabe lo que es mejor para nosotros?». Hoy estoy convencida de que lo mejor y más importante es colocarse en sus manos y hacer su voluntad. Es hermoso y seguro caminar bajo su santo cuidado y su bendita dirección, porque él nunca nos falla.
En esta ciudad hemos experimentado alegrías y tristezas, pero en todo momento Dios nos ha fortalecido con su divina presencia. Cada vez que recuerdo los otros distritos donde permanecimos uno o más años, me pregunto: «¿Hasta cuándo el Señor nos permitirá estar en este mundo?».
Lo que más desea el enemigo es desanimarnos para que dejemos de confiar en Dios y nos inclinemos a hacer nuestra voluntad. Sin embargo, si ponemos la mirada en el Señor, saldremos más que vencedores. El Señor nos ha estado preparando y purificando mediante cada una de las pruebas y obstáculos que enfrentamos.
Querida hermana, si nos aferramos a sus promesas y confiamos en que sus planes son mejores que los nuestros, llegaremos al convencimiento de que el mejor lugar para nosotros es aquel donde Dios quiere que estemos.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Beatriz Hernández de Paz

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