miércoles, 2 de septiembre de 2009

EL DIOS QUE TODO LO OYE

Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero, y Jehová escucho y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová y para los que piensan en su nombre. Malaquías 3:16

Aunque leo diariamente la Biblia, nunca había leído cuidadosamente las palabras de nuestro texto de hoy. Tiene muchas connotaciones importantes para .los cristianos. Malaquías presenta un mensaje de esperanza y consuelo para los que son fieles a Dios. El profeta alienta a los que se esforzaban por hacer lo correcto con el pensamiento de que Dios anota cuidadosamente y recuerda el servicio consagrado de los suyos.
Quisiera detenerme hoy en el concepto del Dios que todo lo oye. ¿Qué deberíamos pensar ante esta realidad? En primer lugar, cuando reconocemos que hay un Dios que escucha absolutamente todo lo que decimos, inmediatamente queda afectado todo lo que expresamos con nuestros labios. Desde la verdad más clara hasta las medias verdades y las inferencias maliciosas, ¿Has dicho algo negativo de tu prójimo? ¿Qué tal la reverencia hacia Dios? ¿Sostienes conversaciones de las que te abstendrías si Dios estuviera presente? ¿Y las reflexiones que llegas a expresar con palabras? Aunque no se oigan, también ellas son "conversaciones" y "palabras" que Dios escucha; somos responsables de ellas. ¿Son buenas? ¿Hay algún problema en que Dios las escuche? Quizá creas que ha llegado el momento de realizar cambios en tus conversaciones. Hazlos inmediatamente, porque estás al servicio del Dios que todo lo oye. En segundo lugar, deberías procurar relacionarte con personas que sean temerosas de Dios. De otra manera, ¿cómo podrías andar en «santas y pías conversaciones» ? Recuerda que «las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres» (1 Cor. 15: 33). ¿Quiénes son tus amistades? Si buscas a alguien temeroso de Dios para que sea tu amigo, tu esposo, tu novio o tu novia, se evitarás muchos problemas. En tercer lugar, ten cuidado, porque, al parecer, a veces nuestras palabras se convierten en oraciones sin saberlo. Además, nuestras palabras tienen efecto reflejo sobre nosotros, Encima, parece que las palabras del lenguaje humano se prestan más para expresar la mentira que la verdad. Sí hablamos mucho, va quedando un residuo de falsedad del cual no somos conscientes, pero del que somos responsables. ¡Cuánto cuidado deberíamos tener con nuestras palabras! Nuestro Señor dijo: «De toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio» (Mat. 12: 36). Procura que todo lo que digas hoy sea digno de que Dios lo escuche.

Tomado de la matutina Siempre Gozosos

martes, 1 de septiembre de 2009

EL REGALO DEL PERDÓN

La falta de perdón es como un veneno que tomamos a gotas diariamente y finalmente nos mata. Es el veneno más destructivo para el espíritu, porque neutraliza los recursos emocionales. La falta de perdón ata a las personas con el resentimiento y las mantiene encadenadas. El perdón libera de las ataduras que amargan el alma y nos enferman el cuerpo. La declaración de perdón es la clave para sentirnos liberados. Por lo general pensarnos que el perdón es un regalo que ofrecemos al ofensor, sin darnos cuenta que somos nosotros los únicos beneficiados. El perdón es una expresión de amor. Perdonar no es restarle importancia a lo que pasó ni darle la razón al que te lastimó. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni apruebes su acción. Es dejar de lado los pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojó. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar diariamente. Muchas veces la persona más importante a la que debes perdonar es a ti mismo, por lo que no pudiste concretar según habías planificado. ¿Con quién estás resentido? ¿Eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona para que puedas ser perdonado. Recuerda que con la vara que mides serás medido.

Tomado de la Matutina Manifestaciones de su amor.

¿TE SIENTES ENFERMA? PERDONA

Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu vida y te rejuvenece como a las águilas (Salmo 103: 3-5).

Es muy fácil detectar a una persona pesimista, pues siempre habla negativamente de todo. Su rostro expresa cansancio y amargura, incluso he llegado a pensar que presenta síntomas de diversas enfermedades. ¿Sabes por qué? Porque el resentimiento, el odio, la envidia y la enemistad son factores que influyen en un 60% al 90% de las enfermedades que actualmente padecemos. El doctor S. I. McMillen, en uno de sus libros sobre salud, menciona que un espíritu perdonador nos puede salvar de:
Olitis ulcerativa Dermatitis nerviosa Bocio Artritis, Presión alta. Asma y problemas del corazón y otras más... En una ocasión una paciente visitó al médico. Después de varias consultas sin obtener buenos resultados el médico le dijo: «Si no corta usted los resentimientos, tendré que cortarle parte de su intestino». Al fin la mujer fue y arregló sus diferencias con un compañero de trabajo y su salud mejoró notablemente. El perdón es el mejor medicamento para el cuerpo y el alma. Relien Keller dijo en una ocasión: «La felicidad yace en la habilidad de perdonar el pasado y disfrutar el presente. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre; pero a menudo nos quedamos mirando tanto tiempo la puerta cerrada que no vernos la que está abierta para nosotras». ¿Quieres sentirte sana, física y espiritualmente? Aprende a perdonar y experimentarás una paz celestial, junto con una relación constante con Dios, quien nos dejó el mayor ejemplo de perdón cuando, en medio del dolor de los clavos, pidió perdón para quienes le estaban causando tanto sufrimiento. Señor, no quiero sentir odio ni resentimiento porque me hacen daño. Ayúdame a perdonar, quiero sentirme sana para ser mejor mujer, esposa, hija, estudiante, amiga y, sobre todo, una excelente cristiana.

Mireya Olave de Murríeta
Tomado de la Matutina manifestaciones d e su amor.

DE ENEMIGO A AMIGO

La respuesta amable calma el enojo. proverbios 15: 1

Asi que ustedes son los nuevos profesores—dijo el hombre mirándonos a Tom y a mí—. Bien, les diré lo mismo que le dije al director el año pasado. Sí esos diablillos meten una pelota en mí patio, no la recuperarán. Y si entran en mi propiedad llamaré a la policía. Ese fue nuestro primer encuentro con el Sr. Hess, el hombre que vivía junto a la escuela. —Es un viejo gruñón —dijo Jenny. El resto de la dase asintió con la cabeza. —Bueno, veamos qué podemos hacer para cambiar eso —determinó Tom. Al día siguiente, Tom fue a pedirle disculpas al Sr. Hess y le dijo que los alumnos se asegurarían de que no entraban en su propiedad. —Verá, no solo me molesta que entren en mi propiedad —dijo el Sr. Hess—. Tam­bién es el ruido. Hace poco operaron del corazón a mi esposa. Necesita descansar mu­cho; pero parece que cada vez que quiere echar una cabezadita, los crios se ponen debajo de su ventana y arman un gran barullo. Tom le dijo que encontraría la manera de hacer menos ruido por la tarde. Durante las siguientes semanas, los alumnos permanecieron alejados de la propiedad de los Hess. Iban al campo de atrás para jugar y saludaban al Sr. Hess cuando los miraba desde el porche. Un día, durante el recreo, dos jovencitas le llevaron una rebanada de pan a la Sra. Hess. Ella insistió en que se quedaran un rato y le hicieran una visita. Ese fue el principio de una amistad entre nuestros alumnos y los Hess. La pareja de ancianos vino al programa de Navidad. Los alumnos siguieron deteniéndose en su casa y haciéndoles visitas. El Día de los Enamorados, la Sra. Hess nos trajo un enorme pastel para todos. El Sr. Hess nos saludó cuando regresábamos a casa después de las clases. Y cuando una pelota rodó hacía su jardín, él nos la devolvió con una sonrisa. A veces, para hacer que un enemigo se convierta en un amigo, todo cuanto se necesita es un poco de amabilidad. Nunca subestime el poder del amor.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

EL PODER DE LA RESURRECCIÓN

Mas él herido fue por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos curados. Isaías 53:5

Orley Ford fue un misionero adventista que trabajó durante muchos años en El Salvador. Como fruto de su ministerio, se organizaron decenas de iglesias, se construyeron muchos templos, se establecieron varias escuelas, y muchos jóvenes fueron enviados a la Universidad Adventista de Centroamérica para prepararse para el servicio de Dios.
Durante un viaje que hizo a su país natal, Estados Unidos, un examen médico rutinario descubrió que padecía un cáncer terminal. El médico le dio la aterradora noticia de que solamente le quedaban nueve meses de vida. Orley Ford regresó a su casa, listo y decidido a enfrentarse con la muerte. Las promesas divinas llegaron a ser sus armas de combate. Cada mañana continuaba la cuenta atrás hacia la muerte con un culto matutino y entonaba su himno favorito: "Paso a paso Dios me guía". La letra dice: «De mi afán fatigador, el descanso ha prometido, en su reino mi Señor, Paz divina y consuelo al conñar en él tendré, pues si algo sucediera Cristo lo sabrá muy bien». Veinticuatro horas antes de morir dirigió sus últimas palabras a cinco mil hermanos reunidos en el día de la hermandad: «Yo sé que mi redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo, y después de deshecha esta mí piel, aun en mi carne he de ver a Dios» (Job 19: 25, 26}; y agregó: «Nos veremos en el cielo. Por favor, no me vayan a fallar». La confianza de aquel siervo de Dios descansaba en la declaración bíblica de que la muerte es un enemigo vencido, de quien podemos burlarnos diciendo: «¿Dónde, está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?» (í Cor. 15: 55). Jesús hizo un milagro. Cambió la ley de la muerte. Nunca más experimentará su creación el temor, la angustia y el dolor asociados con la muerte sin fin. Su sacrificio estableció una elección antes imposible para todo ser humano: la vida o la muerte. ¿Por qué algunos eligen la muerte eterna? No hay respuesta, pero sí se suscita otra pregunta: ¿Cómo es posible que esa sea su elección a pesar de conocer el evento de la resurrección? Cada vez que consideres la historia de la crucifixión y de la resurrección, dale gracias a Dios, porque allí se destruyo el dominio de la muerte, y ahora somos libres. La muerte ya no es el final de todas las cosas. Ora por aquellos que rechazan esta gran salvación. Tomado de la matutina Siempre Gozosos

lunes, 31 de agosto de 2009

LAS ORACIONES POR AYUDA DIVINA RECIBEN RESPUESTA

Por último, hermanos, oren por nosotros para que el mensaje del Señor se difunda rápidamente y se le reciba con honor, tal como sucedió entre ustedes (2 Tesalonicenses 3: 1).

Padres y madres, ¡cómo me gustarla encontrar las palabras apropiadas para describir la gran responsabilidad que pesa sobre ustedes! Por su carácter dan a conocer a sus hijos que los están educando para servir a Dios o al yo. Mediante las plegarias más sinceras soliciten al cielo la ayuda del Espíritu Santo para que sus corazones sean santificados, su conducta honre a Dios y puedan ganar a sus hijos para Cristo. Debería impresionar a los padres con un sentido de la solemnidad y santidad acerca del ministerio que se les ha confiado, para que sean consientes de que por sus palabras y acciones descuidadas pueden conducir a sus hijos por el mal camino. Los padres necesitan la protección de Dios y de su Palabra. Si no prestan atención a los consejos de las Sagradas Escrituras, y si no buscan en ella la orientación para vivir, los hijos crecerán desprovistos de la ayuda que necesi­tan y, en consecuencia, se descaminarán por la senda de la incredulidad y la desobediencia. Cristo experimentó el trabajo arduo y el renunciamiento propio, y después murió una muerte de ignominia para darnos ejemplo acerca del espíritu que debe inspirar y guiar a sus seguidores. En la medida que los padres traten de vivir en el seno del hogar una vida semejante a la de Jesús, las influencias celestiales se extenderán al resto de la familia. Cada hogar cristiano debería de honrar la hora del sacrificio de la alabanza y la oración. Durante el culto matutino y vespertino las oraciones fervientes deberían ascender a Dios pidiendo su bendición y orientación. ¿Será que el Dios del cielo pasará por esas familias sin dejarles su bendición? Por cierto que no. Los ángeles escuchan las plegarias expresadas con fe y llevan las peticiones a Jesús, que está ministrando en el santuario celestial para abogar en nuestro favor. La oración sincera se apodera de la omnipotencia que nos concede la victoria. Sobre las rodillas el cristiano obtiene la fortaleza para resistir la tentación (Review and Herald, 1° de febrero de 1912).

Elena G. de White
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su amor.

UN DÍA DE GRATITUD

Señor, has traído una gran alegría; muy grande es el gozo. Todos se alegran delante de ti como en tiempo de cosecha. isaías 9:3

En tiempos de la Biblia, la época de la cosecha siempre fue motivo de gran alegría. Cuando los meses más cálidos se acercan a su fin, incluyen bendiciones que hacen único al verano.

Gracias, Señor, por:
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Peticiones especiales:
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LA RESURRECCIÓN, UNA ESPERANZA VIVIENTE

Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.Hechos 2: 24

La tumba está vacía. Era completamente imposible que la muerte retuviera a Jesús como prisionero. «No está aquí, pues ha resucitado» (Mat. 28: 6), dijeron los ángeles. No importa que grupos organizados trabajen día y noche para desacreditar las contundentes e irrefutables evidencias de la resurrección de Jesús. No importa que eruditos, filósofos y escritores de ficción racionalicen y digan que Jesús no resucitó; el hecho es innegable. «El concepto de un Salvador y Señor viviente coloca la resurrección en el mismo corazón del mensaje cristiano, haciéndola objeto de los más violentos ataques de parte de los enemigos y detractores del cristianismo. Ya en sus días Pablo sintió la necesidad de contender con aquellos que querían abandonar esta creencia central de la fe cristiana. Y en 1 Corintios 15, su más largo alegato sobre el tema en todos sus escritos, presenta todos los argumentos en defensa de la doctrina de la resurrección, Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí", dijo, "que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras" (vers. 3, 4)» (Roy Adams, He Still 1'unches the Heart [Él aún toca el corazón], cap. 3). Somos conscientes de que si Jesús realmente nunca se levantó de la muerte, entonces toda la fe cristiana es un engaño. ¿Dónde está, entonces, la certeza de la resurrección? ¿Qué pruebas convincentes existen para afirmar que hace dos mil años un hombre fue crucificado y sepultado y que resucitó al tercer día? Los profetas predijeron la resurrección del Mesías. Los autores de los Evangelios, escribiendo por separado, coincidieron el hecho de la resurrección de Jesús. La experiencia en la vida del cristiano es otra prueba más de la resurrección de Jesús. La resurrección es más que un acontecimiento futuro. Es una esperanza viviente Que se hace real mediante la presencia de Jesús. Esa esperanza viva cambia la muerte actual en algo que no tiene consecuencias definitivas. Por eso Jesús pudo decir que el que vive y cree en él, no morirá eternamente (Juan 11: 26). La seguridad del cristiano de que, aunque muera, volverá a vivir otra vez solo se produce porque Cristo ha resucitado: «Así también Dios traerá con Jesús a los que durmieron en él» (1 Tes. 4:14). Es imposible que la muerte retenga para siempre a los que duermen en el Señor. Tiene que devolverlos, porque Jesús ha resucitado. ¿Crees esto?

Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.