miércoles, 25 de enero de 2017

¡TU CARA RESPLANDECE!

“Bajó Moisés del monte Sinaí llevando las dos tablas de la ley; pero al bajar del monte no se dio cuenta de que su cara resplandecía por haber hablado con el Señor” (Éxodo 34:29).

Mi novio echó un vistazo a mi cara a través de la ventana y de inmediato supo que yo estaba hablando por teléfono con otro muchacho. Estábamos en un campamento de verano. Era tarde en la noche y yo me había despedido de mi novio horas antes, diciéndole que me iba a la cama (cosa que pensaba hacer). Pero, justo cuando había apagado la luz, mi mejor amigo me llamó. Desde que había entrado la llamada, yo había estado de pie, hablando con él en el teléfono público de la recepción. Me sorprendió saber que mi novio sabía exactamente con quién estaba hablando. Él había regresado, más tarde esa noche, para revisar algunos equipos y, al pasar por la ventana del hospedaje de las muchachas, me vio hablando por teléfono. Me dijo que se le rompió el corazón al ver mis ojos brillando y la sonrisa dibujada en mi cara (y yo lamento haberle roto el corazón). Él sabía que solo podía estar hablando con una persona, mi mejor amigo, y que yo estaba enamorada de él. Yo no me di cuenta de que mi cara cambiaba cuando hablaba con mi mejor amigo en ese entonces, y supongo que todavía lo hace (él es mi esposo ahora, aunque en ese momento yo no era del todo consciente de mis sentimientos por él). Algunas personas afirman que mis ojos todavía brillan cada vez que el teléfono suena y es él.
De la misma manera, el pueblo de Israel no tenía que preguntarse con quién había estado hablando Moisés cuando bajó del monte. Sabían exactamente quién era, porque “su cara resplandecía por haber hablado con el Señor”. El texto dice que Moisés no era consciente de ello, pero todos los demás sí. Era obvio. De hecho, le pidieron que cubriera su rostro porque los asustaba (lee Éxo. 34:29-35).
Cuando pasamos tiempo con alguien que amamos, se nota. Y funciona de la misma manera si compartes momentos con el Señor. Cuando pasas tiempo en su presencia, se nota no solo en tu cara, sino también en tu vida. Comienza a ser obvio que hay algo diferente en ti; y aunque tú tal vez no lo notes, los demás sí. Así que, adquiere el hábito de pasar tiempo a solas con Dios y la gente se dará cuenta. MH


Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

EL EFECTO DE SONIDO DE DIOS

“La voz de tu trueno estaba en el torbellino; tus relámpagos alumbraron el mundo; se estremeció y tembló la tierra” (Sal. 77:18).

A veces, Dios responde a nuestras oraciones en las formas más Inesperadas e Interesantes. MI esposo y yo servimos como misioneros en África hace unos años. Cuando estaba trabajando como auditor, lo acompañé en algunos de sus largos viajes. Me gustaba dar alguna charla durante las reuniones del fin de semana. En uno de nuestros viajes de auditoría, el pastor de la iglesia local me invitó a dar el sermón. En ese momento, yo acababa de perder a mi madre, y mi corazón se sentía profundamente triste y solitario. Temprano aquella mañana en que yo debía predicar, se me ocurrió abrir un sobre que contenía fotos de mí madre. Se me llenaron los ojos de lágrimas. Lloré durante una hora, aproximadamente. Una mirada en el espejo reveló que mis ojos estaban hinchados. ¡No podía pararme frente a una congregación con aquel aspecto! Oré fervientemente para que me liberaran del compromiso de predicar. “Por favor, Señor”, le imploré, “envía a alguien para que ocupe mi lugar”.
Fui a la iglesia temprano, con la esperanza de encontrar a un pastor o a otro misionero que estuvieran de visita -o a cualquiera que pudiera predicar en mi lugar- Tomé asiento en la banca de atrás, mirando a cada persona que entraba en el templo. Pronto llegó el momento de la predicación, y tenía que prepararme para ¡r al frente. Dios no había enviado a nadie, y yo tenía que predicar. Sin embargo, admito que estaba renuente, como Jonás.
A pocos minutos de haber comenzado el sermón, narré una parábola africana que tenía que ver con la erupción de un volcán. Con gran expresión, dije: “De repente, ¡una fuerte explosión dividió el aire!” La palabra “aire” estaba apenas fuera de mi boca, cuando el fuerte sonido de un trueno nos sacudió a todos. Esperé unos minutos a que la reacción se calmara, luego miré a la congregación y noté algunas miradas extrañas. Al final del culto, un buen número de personas comentó aquel “efecto de sonido”. Un hombre me preguntó: “¿Le pediste a Dios ese trueno?” Admití que no… pero que había llegado como una sorpresa perfecta. Lo más increíble es que antes del culto el cielo estaba totalmente despejado.
Me gusta pensar que Dios me habló en ese trueno, reafirmando mi comisión a través de mi compromiso de predicar a pesar de mi dolor. ¡Qué Dios tan maravilloso tenemos!  Bienvisa Ladion Nebres

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
#VivirEnSuAmor #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

FRACASAR MIL VECES, Y MIL VECES VOLVER A INTENTARLO

“Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto” (Génesis 41:44).

Ese 25 de enero de 1989, Michael “Air” Jordán alcanzaba la marca de diez mil anotaciones en su quinta temporada. Jordán fue uno de los mejores jugadores de la NBA, y el mejor anotador de la historia. Considerado como el mejor jugador de básquetbol de todos los tiempos, se destacó por su rapidez, elegancia e inteligencia.
Aunque poseía grandes dotes naturales para los deportes, “Air” Jordán era fanático del trabajo duro. Afirmó: “Siempre he creído que si trabajas, los resultados vendrán solos. No hago las cosas a medias porque sé que, si lo hago, entonces solo puedo esperar resultados a medias”. Estaba convencido de que para alcanzar un sueño, debes intentarlo: “Algunas personas quieren que algo ocurra, otras sueñan con que algo pasará; otras, hacen que suceda”.
No era triunfalista y reconoció que, para alcanzar el éxito, el camino está plagado de fracasos e intentos fallidos. “He fallado más de nueve mil tiros en mi carrera. He perdido casi trescientos partidos. Veintiséis veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el partido, y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida, y es por eso que tengo éxito”.
En la Biblia, tenemos el ejemplo de grandes hombres de fe que, a pesar de “fracasar” una y otra vez, prosiguieron sin claudicar en sus convicciones. Por ejemplo, José. Por mantenerse firme en sus convicciones pasó, repentinamente, de ser el niño minado de la casa a convertirse en esclavo en tierra extraña. Y cuando todo parecía favorable en casa de su amo Potifar, todo se derrumbó cuando la mujer de este, despechada, no pudo hacerlo transgredir sus principios morales.
En un oscuro calabozo de Egipto, lejos de su tierra y sin conocidos, podría haber abandonado sus principios; después de todo, gracias a sus convicciones estaba donde estaba. Sin embargo, decidió intentarlo nuevamente. El director de la prisión notó su conducta intachable y le confió responsabilidades que ningún otro preso podría llevar. Después de fracasar, perder, sufrir, y trabajar y trabajar, llegó el éxito: pasó a ser el segundo del imperio más poderoso de la Tierra. Pero no se la creyó. Reconoció que era Dios quien lo había puesto allí; y hasta el fin de sus días decidió depositar su confianza en el Todopoderoso.
Probablemente, estés cansado de intentarlo una y otra vez. Quizá te hayas levantado con ganas de tirar todo por la borda. Pero, no olvides a José. Decide seguir confiando en Dios y seguir intentándolo. Dios, a su tiempo y a su manera, responderá

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
#UnDíaHistórico #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

EL GRAN EDUCADOR

«Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia». Proverbios 3: 5

La Biblia presenta la verdad con tal sencillez y tal adaptación a las necesidades y deseos del corazón humano, que ha asombrado y maravillado a las mentes mejores dotadas, y al mismo tiempo ha explicado el camino de la vida al humilde e ignorante. «El que ande por este camino, por torpe que sea, no se extraviará» (Isa. 35: 8). Ni aun un niño tiene que errar en el camino. Ningún estudiante humilde tiene por qué extraviarse del camino de la luz pura y santa. Sin embargo, las verdades expuestas con gran sencillez encierran temas excelsos, de vasto alcance, infinitamente superiores a nuestra capacidad de comprensión, misterios que son el cobijo de su gloria, misterios que sobrepasan nuestra capacidad de investigación, pero que inspiran fe y reverencia al sincero buscador de la verdad. Cuanto más escudriñamos la Biblia, tanto más profunda es nuestra convicción de que es la Palabra del Dios viviente, y la razón humana se inclina ante la majestad de la revelación divina. El Señor quiere que las verdades de su Palabra sean conocidas por el escudriñador diligente. Aunque «las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios», «las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos». (Deut. 29: 29). La idea de que ciertas secciones de la Biblia no pueden ser entendidas, ha inducido a descuidar algunas de sus verdades más fundamentales. Es necesario recalcar contantemente el hecho de que los misterios de la Biblia no están ahí porque Dios haya tratado de ocultarnos la verdad, sino porque nuestra debilidad e ignorancia nos hacen incapaces de comprender o asimilar la verdad. El límite no lo ha fijado Dios, sino nuestra capacidad. El Señor desea que comprendamos tanto como lo permita nuestro intelecto, precisamente aquellas partes de las Escrituras que a menudo se pasan por alto por haber sido consideradas como imposibles de comprender. «Toda la Escritura es inspirada por Dios […], a fin de que el hombre de Dios sea […] enteramente preparado para toda buena obra» (2 Tim. 3:16-17).
Es imposible para cualquiera de nosotros abarcar completamente siquiera una verdad o una promesa de la Biblia. Uno comprende la gloria desde un punto de vista, otro desde otro, y sin embargo, solamente podemos percibir destellos. La plenitud del brillo está fuera del alcance de nuestra limitada visión.
Al contemplar las grandes verdades de la Palabra de Dios, observamos una fuente que se amplía y profundiza bajo nuestra mirada. Su amplitud y profundidad sobrepasa nuestro entendimiento. Al mirar, la visión se expande; contemplamos extendido delante de nosotros un mar sin límites.— La educación, cap. 18, pp. 154-155.

Tomado de lecturas devocionales para Adultos 2017
DE VUELTA AL HOGAR
Por: Elena G. de White
#DeVueltaAlHogar #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 24 de enero de 2017

EL QUINTO DÍA: LAS AVES Y LOS PECES

Miren las aves que vuelan por el aire. Mateo 6:26.

Necesitarás fotos de aves y fotos de peces.
Durante los primeros tres días, Dios creó diferentes lugares para que los animales y las personas vivieran. Esas casitas fueron el cielo, el mar y la tierra. Entonces, en el quinto día, Dios decidió que era momento de llenar esas casitas con sus habitantes.
Él habló y como una chispa, al instante, peces morados, verdes, dorados y de muchos otros colores, comenzaron a nadar (muestre las láminas de los peces). Aparecieron peces de todo tipo que nadaban en ríos, estanques, lagos y mares. ¡Simplemente porque Dios lo dijo!
Luego se escuchó un susurro… eran las aves, las mariposas y las abejas, que pasaron zumbando en el cielo (muestre las aves). Dios hizo las aves y los peces en el quinto día.
Hizo peces grandes, como los tiburones y las ballenas, y peces pequeñitos, como los ángel y los beta.
¿Sabías que hay muchos peces que nunca nadie ha visto, porque se encuentran en las partes más profundas del mar, adonde el hombre no puede llegar?
¿Qué podemos decir de las aves? También son maravillosas, ¡pueden viajar por dondequiera! Los vestidos tan lindos que tienen son hermosos plumajes de variados colores. Hay aves muy grandes, como las águilas, y aves pequeñitas, como los canarios.

HABLA CON JESÚS
Gracias, Jesús, por las hermosas aves que vuelan en los cielos, y los bellos peces que nadan en los mares y ríos. Amén.

Tomado de lecturas devocionales para preescolares 2017
¡PEQUEÑAS SONRISAS!
Por: Míriam Rodríguez Carrillo 
#PequeñaSonrisas  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

HAZLO DE CORAZÓN

“El Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda” (Gén. 4:4).

Un mendigo que pedía limosna vio que el rey iba a pasar por su lado. Increíble, pensó. Tantos años que llevo pidiendo limosna y nunca había visto ni de lejos a un personaje tan importante. Tengo que aprovechar la oportunidad. Y decidió pedir al rey una limosna, con la esperanza de que le diera mucho. Al fin y al cabo era el rey ¿no? La persona más rica y poderosa de todo el país.
-Su Majestad, por favor, ¿podría darme una limosna? -le preguntó el mendigo.
El rey lo miró, y respondió a su pregunta con otra pregunta:
-¿Por qué no me das algo tú a mí? ¿Acaso no soy yo tu rey?
El mendigo no sabía qué responder. Al fin y al cabo, ¿qué podría darle él, si no tenía nada de nada? O al menos, eso pensaba.
-Pero Majestad -dijo-, ¡yo no tengo nada de nada!
El rey insistió:
-Eso es imposible. Algo debes de tener. Todo el mundo tiene algo para dar. ¡Busca! Asombrado, el mendigo se puso a buscar entre sus cosas. Entonces vio que tenía una naranja, un mendrugo de pan y unos granitos de arroz. Pero en lugar de dar al rey todo lo que tenía, el mendigo pensó que el pedazo de pan y la naranja eran demasiado para darle, así que, con enojo tomó cinco granitos de arroz y se los dio. El rey exclamó: -¿¡Ves como sí tenías!?
Y le dio cinco monedas de oro, una por cada granito de arroz que él le había entregado. El mendigo, entonces, añadió:
-Su Majestad, creo que tengo otras cosas… Déjeme que se las dé, también…
Pero el rey comentó:
-Solamente de lo que me has entregado de corazón te puedo yo dar.
¿Y tú? ¿Cómo llevas tus ofrendas a Jesús? ¿Se las entregas con amor? ¿O te quedas pensando en lo que ya no te puedes gastar? Cuando vayas a dar tu ofrenda, hazlo de corazón. Jesús tendrá una manera especial de darte las gracias. Ponlo a prueba.

Tomado de lecturas devocionales para Menores 2017
¡SALTA!
Por: Patricia Navarro 
#Salta #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

UNA RABIETA DIVINA

“En cuanto Moisés se acercó al campamento y vio el becerro y los bailes, ardió de enojo y arrojó de sus manos las tablas, haciéndolas pedazos al pie del monte” (Éxodo 32:19).

Cuando mi hijo tiene una rabieta, comienza a lanzar cosas. A veces, cuando llego a su habitación, encuentro todos los libros que estaban en el estante regados por el piso. Otras veces, he encontrado todos sus juguetes tirados al pie de las escaleras, o si tardo demasiado en ir a buscarlo, esconde todos los animales de peluche bajo las sábanas de su cuna. Aunque este tipo de comportamiento es completamente predecible en un niño pequeño, es definitivamente alarmante verlo en algunos adultos que conozco. Uno de mis amigos lanza puñetazos a las paredes cuando está muy enojado. Otra muchacha que conozco rompió la ventana de su departamento en una rabieta (y le salió bien caro). Otro amigo diseñó un muñeco que golpea repetidamente contra la pared cuando está irritado. Incluso conozco a un joven que le tiró una lámpara -toda la lámpara- a su novia porque perdió el control.
Yo siempre había pensado que Moisés había tirado y roto las tablas de piedra a propósito cuando descendió del Monte Sinaí. Acababa de pasar unos días con el Señor y llevaba en sus manos los Diez Mandamientos escritos en piedra por el mismo dedo de Dios, cuando llegó al campamento y vio a los israelitas bailando salvajemente ante un becerro de oro que Aarón había hecho. Por eso “ardió de enojo y arrojó de sus manos las tablas, haciéndolas pedazos al pie del monte”. Pero ¡esa no fue una rabieta! Fue algo simbólico. El pueblo había roto el pacto que, recientemente, se había comprometido a cumplir, diciendo a Dios que harían todo lo que él les había dicho. Y Moisés rompió literalmente los mandamientos para simbolizar el hecho de que ellos habían roto su compromiso con Dios.
Es posible que tú no tires cosas cuando te enojas -y te sugiero que no lo hagas- pero, como Moisés, todos hemos roto nuestro pacto con Dios. No hay excusa, porque lo hemos hecho intencionalmente, aun habiendo prometido mantener nuestro compromiso. Pero las piezas no están rotas para siempre. Dios es tan paciente hoy como lo era entonces. Si has hecho algún daño y necesitas regresar al Señor, no esperes un minuto más. ¡Él está esperando por ti!

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

BENDICIONES CELESTIALES

“Antes que clamen, yo responderé; mientras aún estén hablando, yo habré oído” (Isa. 65:24).

Parecía algo tan pequeño en el momento en que pasó. Pero al final del día, al reflexionar sobre lo bueno que es mi Dios, me di cuenta del milagro con el que me bendijo.
Me desperté temprano esa mañana. Salí corriendo de mi casa sin desayunar, para ver pacientes durante un día completo, dando comienzo así a seis horas sin interrupción. A las 11:30, mientras estaba viendo a un paciente, me sentí un poco mareada; mi nivel de azúcar en sangre estaba decayendo. Necesitaba de un des- oanso y algo de comida. Mi siguiente paciente, Dolores, me trajo un regalo en un pequeño tazón: ¡uvas!
Antes de que se lo hubiera pedido a mi Dios, él me había proporcionado una colación saludable, a través de Dolores. Estaba tan agradecida con ella y con Dios. I lia quería que yo comiera, mientras me comentaba lo que estaba sucediéndole. Me sentía agradecida y consentida. ¡Era justo lo que necesitaba para continuar!
Dios ha prometido suplir nuestras necesidades en cada aspecto de nuestra vida (Fil. 4:19). Por eso, no dejes de estar atenta a las pequeñas bendiciones celestiales que vienen en camino. Si las cosas te van mal económicamente, es posible que encuentres un sobre inesperado en el correo, o que tus cuentas aparezcan mejor de lo que normalmente están. Tal vez, alguien de la iglesia te invite a almorzar el sábado, lo que te ahorrará un poco de dinero en el supermercado. Si estás emocionalmente abatida, es probable que haya alguien que se sienta peor que tú. Busca a esa persona. Bendiciendo a los demás serás bendecida tú misma. ¿Estás sufriendo de una dolencia física? Dios continúa siendo el gran Médico. Él te conducirá a un médico que te dé el tratamiento correcto; o tal vez él mismo pueda curarte. Pero si sanarte no es lo que él quiere, no olvides que no te dejará afrontar ese difícil viaje sola. Reclama las promesas del Salmo 1. En lo que él decida para ti, proponte alabarlo.
Elena de White escribió estas hermosas palabras de consuelo: “Cualesquiera que sean nuestras ansiedades y pruebas, presentemos nuestro caso ante el Señor. Nuestro espíritu será fortalecido para poder resistir. Se nos abrirá el camino para librarnos de estorbos y dificultades. Cuanto más débiles e impotentes nos reconozcamos, tanto más fuertes llegaremos a ser en su fortaleza. Cuanto más pesadas nuestras cargas, más bienaventurado el descanso que hallaremos al echarlas sobre el que las puede llevar” (El Deseado de todas las gentes, cap. 34, p. 300). ¡Está atenta a esas bendiciones celestiales!  Sharon Mlchael Palmer

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
#VivirEnSuAmor #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian