sábado, 8 de enero de 2011

TIEMPO DE DECISIONES

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deuteronomio 30:19.

Capellan, ¿podría darme diez minutos para mí sola?", fueron las palabras que Susy me dirigió en aquel recreo, para luego conversar conmigo largo y tendido en privado. Al principio, pensé que se trataba de algún problema con su novio, ya que anteriormente habíamos hablado de eso, pero desde el inicio de la conversación me di cuenta de que el problema se desarrollaba en su hogar.
Yendo directamente al tema me dijo: "Le cuento: estoy harta de los cultos familiares. Ya no aguanto tener que cantar todos los días, que mi padre se ponga a leer la Biblia y que luego tengamos que orar. Capellán, ¿tengo que seguir así? Ya tengo 18 años, no soy una niña para que me obliguen cada día a participar de esos cultos aburridos. ¿Cuál es su consejo para esta situación?"
Al continuar con la charla me di cuenta que Susy sentía un gran fastidio con todo lo relacionado con su vida espiritual. Nacida en un hogar adventista, se había asociado con las actividades de iglesia, las lecciones de Escuela Sabática, el Club de Conquistadores y el culto familiar. Se encontraba en un punto decisivo de su vida, pues tenía que elegir si seguiría la trayectoria espiritual de su familia o se apartaría de ella. Procuré que razonara objetivamente la situación. Sus padres no estaban haciendo otra cosa que seguir la voluntad divina al enseñarle el camino de la salvación, y en realidad no eran culpables de nada. El problema estaba en ella. Debía tomar una decisión: vivir con Jesús o sin él.
Cada ser humano nacido en este mundo, día a día debe decidir la dirección de su vida espiritual. Cada día debe decidir quién tendrá el control de su corazón. Cada día tiene el poder de entregarse a Dios o a su enemigo.
Moisés expresó esta decisión y confrontó al pueblo diciéndoles: "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia".
También hoy nuestro Padre de amor nos da la oportunidad de elegir. La familia de Susy decidió seguir a Jesús. Susy también optó por una entrega total. El pueblo israelita también eligió seguir al Dios de Moisés. ¿Cuál será tu elección en este día?

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuela

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