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domingo, 24 de marzo de 2013

BUSCA LA UTILIDAD, NO LA FAMA


No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben (Proverbios 27:2).

Walter Riso, en su libro, Aprendiendo a quererse a sí mismo, dice: «Una de las características más determinantes y distintivas de los seres humanos, es, sin lugar a dudas, la capacidad de reflexionar sobre uno mismo. Más aún, poseemos el don de ser conscientes de nuestra propia conciencia». Luego agrega algo extraordinario: «El autoelogio es una manera de hablarte positivamente. Es una forma de contemplarte y de reconocer tus actuaciones adecuadas. No hace falta, ni es necesario, que lo digas en voz alta ni el público; serías sancionado y duramente criticado».
Seguramente Isaac Newton había leído el consejo de Salomón, porque lo seguía al pie de la letra. Newton tenía una mente tan poderosa, que uno de sus biógrafos dice que era amo y al mismo tiempo esclavo de ella.
Cuando, en una subasta, John Maynard Keynes compró un cajón lleno de papeles de Newton, se sorprendió al encontrarlo lleno de notas sobre alquimia, las profecías bíblicas y la reconstrucción de los planos del templo de Jerusalén basado en textos hebreos. Tan sorprendido quedó, que dijo: «Newton no fue la primera figura de la edad de la razón, fue el último de los magos, el último de los babilonios y los sumerios».
Cuando Newton decidió oponerse a la descripción algebraica que hizo Descartes del movimiento, necesitó elaborar una dinámica escrita de forma alternativa al álgebra. Pero como todavía no era matemáticamente factible, inventó una nueva rama de las matemáticas, el cálculo infinitesimal. Era geometría en movimiento. Las parábolas e hipérbolas que Newton trazó en papel podían analizarse como un punto en movimiento.
Pero durante veinticinco años no quiso publicarlo. La razón es que tenía miedo de que la publicación lo hiciera famoso y, entonces, la fama limitara su vida privada. En 1670 dijo en una carta: «No veo qué hay de deseable en la estima pública, si yo pudiera adquirirla y mantenerla. Quizás aumentaría mis relaciones, que es precisamente lo que quiero evitar».
No busques la fama. En vez de eso, procura ser útil. Ponte como objetivo hacer lo mejor en tu círculo de amigos, no para que te reconozcan sino para ser más útil. Cuanto mayor es la persona, menos procura el reconocimiento humano. Dos ejemplos son buenos, pero con uno basta: Isaac Newton y, antes, Jesús de Nazaret.
Cuan sabias son estas palabras: «No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben».

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

jueves, 4 de agosto de 2011

CONFIAR EN LAS RIQUEZAS

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 1 Timoteo 6:17.

Si bien las Escrituras nunca condenaron las riquezas, procuran darle al hombre una guía segura para que el enemigo no aproveche esta bendición y le arruine su vida espiritual.
En el versículo de este día, Pablo reprueba tener "la esperanza en las riquezas". ¿Qué es poner la esperanza en las riquezas? Es confiar de todo corazón en las posesiones materiales, dejando de sentir necesidad de Dios y de su amparo divino, para vivir con autosuficiencia. Quien experimenta esta condición, ama y confía en el dinero más que en Dios.
Tristemente, desde la antigüedad y hasta el presente, muchas personas llegaron a convencerse de que es posible vivir confiados y tranquilos porque poseen mucho dinero. Es más, una cantidad de crímenes, robos, asaltos y delitos se realizaron a lo largo de la historia humana solo para conseguir grandes sumas de dinero. Incluso en estos días, es posible ver en las famosas películas de Hollywood a "héroes" que se enriquecieron gracias a estafas o robos realizados con mucha pericia.
Claro que no hace falta realizar un asalto o un fraude para que alguien demuestre que puso su confianza en las riquezas, ya que también los que trabajan y ganan su dinero de manera honrada están expuestos a este peligro espiritual. Hay personas que pasan horas y horas de trabajo esforzado, dejando de lado la familia, la vida social y la vida espiritual solamente para calmar la ambición de tener más dinero.
Pablo enfatiza que al poner "la esperanza en el dinero", se está confiando en un lugar "incierto", porque al igual que muchas otras bendiciones, las riquezas también pueden desaparecer. ¡Cuántas personas se sumieron en la desesperación y hasta en el suicidio por haber perdido sus posesiones terrenales!
Se nos anima a poner la esperanza en Alguien que no es "incierto", sino que responde y jamás defrauda a sus hijos. El "Dios vivo", que nunca te abandonará ni se "terminará", debe ser el primero y el último en tu vida, el que le da el sentido a tu existencia, más allá de cualquier bendición material. La gran diferencia entre un verdadero cristiano y uno que no lo es, consiste en que el primero puede perder todo en el mundo y seguir confiando en Dios. ¡Ojalá pertenezcas a ese grupo!

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

CONTIGO

Estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra. Josué 6:27.

¿Cómo definir, con palabras, el dolor de Jaime? ¿Cómo explicar la causa sus lágrimas? No es fácil. Los sueños son sagrados. Nacen en el alma, se van formando como un niño en el vientre materno: esperas, ansioso, el día de verle el rostro. Pero, ¿qué sucede si pasa el tiempo, y la realidad no aparece? Miras hacia adentro, y allí, en lo recóndito de tu ser, solo encuentras restos de algo que se negó a ver la luz. Y te asustas, y sientes que tu sueño se transformó en una horrible pesadilla.
Jaime soñaba con ser rico y famoso. Pensaba que, para eso, el primer paso sería liberarse de los "tabúes que el cristianismo le imponía".
"Al final de cuentas", pensaba, "vivimos en un mundo en que no hay lugar para los melindres de la conciencia". Y partió, como el águila, rumbo al infinito de sus aspiraciones. Voló, voló y voló, en busca del sol. Y de repente, sintió las alas chamuscadas en el fuego de la fama; y volvió, solo y triste, de regreso a su realidad de dolor y de lágrimas.
Diferente realidad la de Josué. "Su nombre se divulgó por toda la tierra", afirma el texto. El joven líder de Israel no buscó fama: busco servir, y el resultado fue la fama. Diferente de Jaime, que buscó la fama y encontró el dolor.
"Estaba, pues, Jehová con Josué". Esta frase expresa el secreto de Josué: Dios controlaba su vida y sus decisiones. Él era el principio, el medio y el fin de su experiencia. En el poder de Dios, enfrentó a los ejércitos enemigos de Canaán y los derrotó. Cada victoria alcanzada lo preparaba para la siguiente. Su confianza en Dios aumentaba. Aumentaban, también, su dependencia y su sumisión.
Pero, esta sumisión, lejos de convertirlo en un debilucho lleno de "tabúes", lo convertía en un guerrero intrépido, capaz de ver la victoria antes de que los enemigos surgiesen. La preocupación que dominaba sus actos no era alcanzar la fama, sino servir a Dios y a su pueblo. La fama fue la consecuencia natural de ser guiado por el Señor.
Haz de este un día de confianza y de entrega a Dios; ten la seguridad de que tus decisiones no son solamente tuyas. Pide la aprobación divina y, después, parte rumbo a las grandes victorias que el Señor tiene preparadas para ti. Porque "estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón