Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber. Mateo 25:34, 35.Una de las primeras actividades que realice cuando me iniciaba como capellán en un colegio, fue acompañar a una docente, alumnos y colaboradores, al hogar de niños "Puerta del cielo". Esta maestra había logrado juntar con su grupo de alumnos alimentos no perecederos, leche en polvo, frazadas, sabanas, algo de ropa y otros elementos necesarios para llevar a este orfanatorio.Al llegar a ese lugar nos atendió una mujer de unos cincuenta años, con una amabilidad y simpatía extraordinarias, y nos agradeció enormemente el regalo que les llevábamos. Nos contó como con sacrificio y esfuerzo habían construido piezas, baños y camas para los más de treinta niños que Vivian allí. Ella y su familia no tenían ningún tipo de apoyo del gobierno de la ciudad por declararse religiosos "evangélicos". Por no pertenecer a la religión oficialista, no se los apoyaba con ninguna clase de ayuda.Esta mujer, madre de varios niños, que tenía en su corazón el deseo de ayudar a los más necesitados, nos relató verdaderos milagros de como Dios había movido corazones misericordiosos en momentos de crisis. "Una noche terminamos la comida que teníamos, y al no saber qué comer al día siguiente porque tampoco teníamos dinero, oramos pidiéndole a Dios que nos consiguiera alimentos para esos niños, que no eran nuestros, pero que estaban bajo nuestro cuidado. Al otro día, un hombre se acercó con varias bolsas de arroz y algunas verduras para cocinarle a nuestros chicos".Jesús desea que la religión que se vive no sea teórica sino práctica, y una de las maneras de hacer practico el amor al prójimo es compartiendo los alimentos que tenemos con los más pobres. Toda acción desinteresada por el bien de los demás no pasa desapercibida ante Dios, ya que aún el vaso de agua que damos solidariamente es una manifestación del amor divino.El Rey del cielo tiene hermanos "más pequeños" que esperan de ti y de cada hijo de Dios para suplir sus necesidades. Por eso no cierres tu mano, ábrela en la medida de tus posibilidades, y ese mismo Rey te dirá: "Ven, bendito de mi Padre, hereda el reino preparado para ti desde la fundación del mundo".Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Romanos 5:6.El sonido de la explosión fue espantoso. Después vinieron gritos, horror y sangre. El sargento Salzman miro a su alrededor... El peligro había pasado. La explosión dejo cuatro soldados muertos; él estaba vivo pero, para su desesperación, noto que su brazo derecho había desaparecido, y la sangre brotaba como un chorro.Semanas después, delante del espejo de pared del Centre Medico de la Armada Americana Walter Reed, empezó a entender su realidad. Tendría que aprender a vestirse, a lavarse los dientes y el rostro, con el brazo profético que le acababan de colocar.Tuvo ganas de llorar. No por causa de la prótesis; estaba vivo, y aquel brazo lo había perdido luchando por su país, en la guerra de Irak. La vida, en la forma que fuese, era motive para agradecer a Dios.¡Vale la pena vivir! Sin brazos o sin piernas. La vida continúa siendo vida cuando la esperanza palpita en el corazón. Y la esperanza no es una actitud mental. Conozco gente que, por más ejercicios de actitud mental que realice, acaba en la locura, la desesperación y la muerte. No puede convivir con su nueva realidad después de un accidente.La auténtica fuente de esperanza es Jesús. Él te muestra una dimensión desconocida de la vida. El texto de hoy manifiesta que cuando aún éramos débiles, Jesús murió por nosotros. ¿Quiénes éramos nosotros? ¿Que habíamos hecho para merecer el sacrificio supremo de Jesús? Nada; éramos impíos, dice Pablo. Habíamos escogido nuestros propios caminos. Pero, Dios nos amó al punto de entregar la vida preciosa de su Hijo, por salvarnos.La salvación involucra una actitud mental vencedora, aun en medio de las dificultades y las adversidades. Puede no haber sol, pero la esperanza cristiana te brinda la convicción de que el sol brilla por encima de las nubes.Cristo asumió tu culpa. Pago su precio en la cruz, y te confirió el derecho de mirar los horizontes infinitos de una nueva vida, a pesar de la situación en que te encuentres.Comienza hoy un nuevo día sabiendo que lo que te resta de vida es la oportunidad de escribir una nueva historia. Quita de tu cabeza la idea pesimista de que "ya nada volverá a ser como antes"; no necesita serlo: lo que paso, paso. Atrévete a escribir una nueva historia, recordando siempre que "Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
¿No es acaso el ayuno compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus semejantes? Isaías 58:7.Ante la marejada de indiferencia que parece sacudir al mundo, la humanidad se sumerge en la complacencia propia y olvida el mandate divino de ayudar y servir. Conozco personas que tienen por lema: «Cuando yo esté bien, si puedo, pensare en los demás». Aparentemente esas personas viven bien, están en el lugar que quieren estar. Sin embargo, el egoísmo no les ha dado la felicidad. Cristo mismo enserio a sus seguidores que si el Maestro y Señor era capaz de lavar los pies de sus discípulos, ellos debían asumir un sentido de servidumbre, amor y sacrificio hacia sus semejantes, sin el cual nunca podrían ser felices.Hace años llego a mis manos la melodía y la letra de este inspirador himno que me ha ayudado a concebir la vida desde el punto de vista del servicio. Espero que tú también puedas encontrar en el la fórmula de la felicidad: «Si puedo ser de ayuda, lista estoy, Señor. / Y si con mi palabra, gozo puedo dar. / Si puedo hacer que alguno vuelva a ti, Señor, / no habré vivido en vano, mi Dios. / Si cumplo mis deberes con fidelidad, / si puedo hacer más bello el sitio en que este, / si desparramo amores con sinceridad, / no habré vivido en vano, mi Dios. / No habré vivido en vano, mi Dios. /No habré vivido en vano, mi Dios. / Si puedo ser de ayuda, lista estoy, Señor».La vida de servicio conlleva muchos sinsabores e ingratitudes. ¿Te encuentras tú entre los que sufren por causa del servicio? No te desanimes si la respuesta es afirmativa. Cristo también sufrió el desprecio de un pueblo que pidió injustamente su crucifixión. Puede ser que encuentres más llamativa y placentera la vida si te pones a ti misma en primer lugar pero, aunque ganes momentáneamente, sentirás un vacío enorme en tu corazón.Decide hoy, con la ayuda de Dios, ser de beneficio para todos los que te rodean. Solo sabe servir quien lleva el servicio del Maestro en su corazón.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
El que fácilmente se enoja hará locuras. Proverbios 14:17.Ese mediodía me tocaba acompañar a un grupo numeroso de alumnos que tenían entre 14 y 15 años de edad. Desde hacía tiempo querían jugar al futbol curso contra curso, y si bien era el profesor de Educación Física quien dirigía y organizaba los partidos, yo tenía la "responsabilidad" de relatar el partido con un megáfono, imitando a los locutores radiales. El partido comenzó y había gran tensión en los dos equipos; todos estaban poniendo su máximo esfuerzo, se preocupaban tanto del ataque como en cuidar su propio arco. A su vez, los delanteros trabajaban arduamente para abrir el marcador, no solo para que el gol fuera escuchado en todo el colegio a través del megáfono, sino también porque los aficionados ("hinchas") de cada equipo anhelaban el triunfo de sus favoritos.Hubo una falta por parte de uno de los jugadores, el árbitro la sanciono inmediatamente, pero el jugador agredido, vociferando un sinnúmero de malas palabras, se levantó rápidamente y ataco con sus puños al jugador contrario. Muchos intentaron detener al agresor, pero fue tarde, toda la ira incontenible se desbordo en un memento y el partido se suspendió para detener la pelea. El que había cometido la falta estaba en el suelo, había recibido tres golpes de puño, uno de ellos en su nariz, y esta no dejaba de sangrar. Muchos de los alumnos increparon al agresor, quien al verse perseguido, monto en su bicicleta y huyo del colegio.Al día siguiente, ya más tranquilo, llego al colegio con la cabeza gacha y me dijo: "Capellán, me descontrole. No sé qué me paso. Perdóneme".¿Te ha pasado algo así? No todos tienen el problema de perder el dominio propio, pero la gran mayoría de las personas se "desborda" por ciertos motivos particulares. Muchos pierden el control como jugadores o aficionados de algún deporte. Algunos demuestran su enojo al discutir con sus padres, otros cuando están a solas con la persona que aman.El Rey del cielo sabe que cuando a una persona la superan las circunstancias termina siendo dominada por el enemigo. En esos momentos se pueden cometer "locuras" por un arranque de enojo. Claro, no es fácil desarrollar el dominio propio, pero está a nuestro alcance si recurrimos al Espíritu divino para que nos lo otorgue, ya que es uno de los frutos del Espíritu. Hoy, antes de comenzar las actividades de este día, no dejes de acercarte al Salvador en oración para que su influencia de tolerancia y dominio propio transforme tu carácter.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. 1 Pedro 3:10.Me acuerdo de la segunda vez que nos vimos. De la primera, también. Nos hablamos en el parque del colegio. Contamos nuestras historias, y pensé que llegaríamos a ser grandes amigos.Pero, la segunda vez quedo marcada en mi memoria para siempre. Me conto una historia triste, me conmovió, y le di lo que tenía en el bolsillo: el dinero que yo necesitaba para comprar un libro. Sin libro y sin dinero, fui a la biblioteca y estudiar allí. Me sentía bien, habiéndole hecho un favor a mi amigo. Cualquier sacrificio valía. Lo había sacado de una situación difícil; por lo menos, eso creía yo.Al volver a casa, lo vi en la cantina, pagándole la cuenta a un grupo de amigos, con mi dinero. A partir de aquel día, él se distancio de mí. Nunca me dio una explicación. Simplemente, se alejó, y jamás me devolvió el dinero.¿Quién perdió y quien gano? No fui ingenuo al creer en su historia; confié en él. Gane. Perdí el dinero, pero gane en experiencia. Aprendí a conocer mejor al ser humano.La vida paso. Un día de esos, conversando con colegas de antaño, alguien lo menciono. Continúa con la misma actitud: tratando de engañar a todos los que encuentra en su camino. Nada logro. Envejeció, sin pena ni gloria. La vida se le fue, y jamás vio "días buenos".El apóstol Pedro habla, en el versículo de hoy, de la importancia de usar la lengua para construir, y no para destruir. Se menciona de manera específica la palabra "engaño", como uno de los peores instrumentos del lenguaje. Engaño, en el original griego, es dolos. Significa decir cosas bonitas con la intención de alcanzar propósitos malos.Es el joven que se acerca a una chica para decirle que la ama cuando, en realidad, solo desea pasar un buen momento con ella; es decir que estas enfermo para no trabajar, o hacer creer a los otros que pasas por un momento difícil, con el fin de lograr la conmiseración de las personas y alcanzar objetivos cuestionables.Pide hoy a Jesús que te ayude a utilizar bien el don de la palabra, "porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Todos nosotros nos descarriamos coma ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargo en él el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6).¡Que hermoso mensaje! ¡Tu y yo, perdidas como ovejas indefensas ante el pecado, hemos sido rescatadas, porque para nuestro Salvador éramos sumamente importantes!Cuando era adolescente, aprendí esta canción cristiana que hoy quiero compartir contigo, deseando que puedas sentir a través de su letra el gozo del toque divino: «Cuando con pesada carga / Cristo un día me hallo, / puso en mi sublime calma / y así mi vida entera cambio. / Desde que a Jesús yo vine / he sentido salvación. / Yo por siempre he de cantarle / y alabarte por su amor. / El toque de su mano / mi corazón llena de amor. / Algo hermoso siento yo. / ¡Oh, gloria, mi Cristo me salvo!».Se cuenta que un hombre transitaba por un camino solitario y polvoriento. Cansado y sin esperanzas de recibir ayuda, cargando un pesado equipaje, de pronto vio que un vehículo se detenía a su lado. «¡Que suerte!», exclamo. E inmediatamente acepto la ayuda que se le brindaba. Al poco rato, el conductor observo que el hombre seguía con su carga a cuestas, así que le pregunto por qué no la dejaba a un lado. La respuesta del caminante fue: «Señor, usted ha sido tan generoso conmigo que no quiero abusar de su bondad. Prefiero seguir llevando mi carga, porque usted ya ha hecho bastante por mí».Si, dan ganas de reírse pero ¿nunca te has descubierto a ti misma llevando la carga que Cristo ya llevo por ti? Tus pecados descansan ahora sobre los hombros de tu Salvador, así que no es necesario que sigas aferrándote a ellos y llevándolos sobre los tuyos para no molestar al Maestro. Cristo no solo quiere asumir tu pasado, tus errores tus fracasos y tu pecado, también quiere tocarte con su toque restaurador.No dejes que pase la oportunidad. Sus manos de amor se acercan hoy a ti para decirte nuevamente: «Hija, yo te amo, morí por ti, y por eso estoy dispuesto a cargar con tu vida llena de problemas, enfermedades y tristezas. Solo déjame tocarte e inundarte con mi amor». ¿Le dejaras hacerlo?El toque divino cambia cualquier vida con el bálsamo inigualable del amor.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Santiago 3:2.Nuestra manera de hablar progresa y cambia constantemente. Con el transcurso del tiempo, se van añadiendo nuevas palabras a nuestro vocabulario, a la vez que otras caen en desuso y dejamos de utilizarlas. Una vez tuve en mis manos una versión de la Biblia Reina Valera de 1602 y me asombre de como evoluciono la lengua castellana; la ortografía y muchas palabras eran diferentes.Tristemente los cambios de la lengua no siempre son para bien, y en los últimos años se agregaron a la manera diaria de hablar palabras ofensivas o de índole sexual. Cuando yo era pequeño las llamaban "malas palabras", pero actualmente no hay programa radial o televisivo que no las utilice, y por supuesto están los que preguntan: "¿Por qué esas palabras que usa todo el mundo son malas?"Las Escrituras llaman "malas palabras" a aquellas que se usan para ofender a otra persona. Jesús trato de frenar con sus enseñanzas y su ejemplo este tipo de palabras cuando dijo: "cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedara expuesto al infierno de fuego" (Mat. 5:22). La primera palabra, necio, significa "sin valor", "estúpido" y es una fuerte frase despectiva; la segunda, fatuo, hace referencia también a un "estúpido", "tonto", al paso que expresa desprecio por la falta de inteligencia en una persona (Comentario bíblico adventista, t. 5, p. 325).Es verdad que hay momentos en que las malas palabras brotan como un torrente caudaloso, especialmente en un arranque de cólera o de impotencia, pero incluso en esos momentos debemos, con la ayuda de lo Alto, frenar las palabras que podrían ser ofensivas para un semejante o para Dios. Nunca están disculpadas las malas palabras, ya que "cuando fraguamos excusas para justificar... las malas palabras, estamos educando el alma para el mal y, si proseguimos haciéndolo, llegara a ser un hábito ceder a la tentación. Entonces estaremos en el terreno de Satanás, vencidos, débiles y sin valor" (Mensajes selectos, t. 2, p. 270).¿Te cuesta hablar sin malas palabras cuando estas con tus amigos? ¿Te contagias de un mal espíritu cuando ves un partido de futbol o al discutir con alguien? ¿Llegan a tu mente muchas frases ofensivas luego que te golpeas el dedo con un martillo? No te culpes, ya que el Señor todopoderoso no solo nos muestra el error sino que también nos comprende. Con todo cariño el desea obrar en tu carácter para darte el crecimiento espiritual que deseas, y su poder puede cambiar tu manera de hablar si se lo permites.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizue
Por jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Salmo 37:23,24.Isaías es un joven cristiano. Aprendió a depositar su confianza en Dios desde niño, y las cosas siempre le fueron bien. Hace cinco años, inicio un negocio. Iba viento en popa. Lamentablemente, quiso dar el paso más largo que las piernas, y hoy la empresa está hundida en un mar de deudas.El joven empresario entro en pánico. Se desesperó y, arrodillado, pregunto a Dios: "¿Por qué permitiste todo esto, si yo siempre te coloque a ti en el control de mi empresa?"Isaías necesitaba entender el texto de hoy. ¡Qué sucede cuando el ser humano permite que Dios ordene su camino? La vida es una experiencia de crecimiento y de prosperidad. La palabra hebrea traducida como "ordenar" es kuwn, que significa afirmar, dar seguridad, establecer. ¿No es eso lo que toda empresa necesita para dar resultado?Cuando tus pies vacilan caminas con timidez; tienes miedo de arriesgar, no te atreves a avanzar. ¡Que te falta? ¡Que Dios establezca tus pasos, que de firmeza a tus pies!Conozco gente inteligente, capaz, luchadora y tenaz, que no prospera. Cualquier iniciativa termina en frustraci6n. Entonces culpa a los demás y, si no encuentra a otros para culpar, transfiere la causa de su fracaso a la "mala suerte" o al "destino".Por otro lado, el hecho de que Dios ordene tus pasos, como es el caso de Isaías, ¿quiere decir que estarás libre de dificultades? ¡No! Vives en un mundo de dolor y tristeza. Muchas veces, tus pies resbalaran; encontraras hoyos traicioneros en tu senda, trampas, lodo, y hasta arena movediza. Pero, ahí entra la segunda parte del texto: "Cuando el hombre cayere, no quedara postrado porque Jehová sostiene su mano".Esta es la figura del padre, que camina llevando a su hijo de la mano. Los pies del niño pueden resbalar, tropezar, porque es niño; pero, mientras el padre lo sostiene de la mano, el niño no queda caído.Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón