miércoles, 25 de marzo de 2020

UN MISTERIOSO VÍNCULO DEL CORAZÓN

“El que teme al Señor sigue su camino recto, pero el que anda en malos pasos lo desdeña” Proverbios 14:2

Leonardo fue uno de mis mejores amigos de la infancia. Nos conocimos en el Jardín de Niños (Educación Infantil) y después fuimos a la misma escuela primaria. Juntos compartimos momentos inolvidables en diversas actividades. A veces parecíamos pequeños adultos conversando sobre temas de actualidad tratando de arreglar el mundo.

Los diálogos infantiles eran muy divertidas porque se desarrollaban en un lugar especial: las ramas de un frondoso árbol. Nuestra amistad pasó por todo tipo de circunstancias: desde una pugna por el afecto de una niña que entonces nos parecía una princesa, pasando por acalorados encuentros deportivos, hasta pequeñas diferencias en cuestiones de creencias políticas y religiosas.

Además, como ambos tuvimos circunstancias familiares semejantes, nuestra amistad se fortaleció notablemente. Después asistimos al mismo instituto, pero nos separamos en el bachillerato. La última vez que lo vi fue durante mis años universitarios en una travesía del transbordador que va de Mazatlán a La Paz sobre el Golfo de California (México). ¡Iba en el mismo camarote! Fue una charla inolvidable.

Recientemente tuve una muy agradable conversación vía Internet con Leonardo después de muchos años. Hoy es un exitoso abogado en el noroeste de México. Nuestra breve conversación fue suficiente para hurgar en lo profundo del corazón y desterrar entrañables recuerdos. Lo mejor de todo fue descubrir que todavía contaba con mi amigo de la infancia.

Es difícil entender la vida sin los amigos. Sus actitudes, perspectivas e influencia van conformando nuestro esquema mental. “Es misterioso el vínculo que une los corazones humanos de manera que los sentimientos, los gustos y los principios de dos personas quedan íntimamente fusionados. El uno recibe el espíritu del otro y copia sus modales y actos.

Como la cera conserva la figura del sello, así la mente retiene la impresión producida por el trato y la asociación con otros. La influencia puede ser inconsciente, mas no por eso es menos poderosa” (Consejos sobre la salud, p. 411). Por eso son tan importantes. Un buen amigo es un tesoro que hay que valorar y cuidar. El paso de los años nos ayuda a ponderar la enorme bendición de contar con un amigo. 

Amistad es sinónimo de influencia. Elegir a un amigo es establecer un vínculo que transformará nuestras vidas.

Este día ruega al Señor que te ayude a construir amistades que te ayudarán a ser una mejor persona.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

BIEN POR MAL

«No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres» Romanos 12:17.

La ley del talión («ojo por ojo y diente por diente») no se limita a los tiempos de Moisés, sino que en la actualidad muchos países siguen un principio similar en sus códigos penales. Ameneh Bahrami era estudiante universitaria de electrónica en Irán cuando rechazó las propuestas sentimentales y sexuales que le hacía su compañero de estudios Majid Movahedi. Durante dos años insistió Majid, pero la joven no accedió. Un día, él la siguió hasta una parada de autobús y allí le arrojó a la cara un cubo de ácido sulfúrico, dejándola ciega y desfigurada. Siguiendo la directriz de la ley islámica, un tribunal sentenció a Majid a la pena del talión: ojo por ojo.

En el día designado y bajo supervisión legal, un médico anestesió a Majid para aplicarle el mismo ácido en los ojos y recibir así el castigo prescrito. En el último momento, Ameneh ofreció perdón a su agresor. El tribunal aceptó la decisión de la joven y Majid fue absuelto, aunque se mantuvo el cargo de pagar todos los gastos médicos por el tratamiento de los ojos y la cara de Ameneh. El perdón de esta joven sobrepasó los límites de la legalidad y siguió el generoso principio del versículo de hoy.

La ley del talión se aplicó en la antigüedad no para que hubiera venganza, sino para proteger al culpable de excesos, pues en ciertos casos la reacción podía ser desproporcionada. De hecho, las tres veces que la expresión «ojo por ojo y diente por diente» aparece en la Biblia (Éxodo 21:24, Levítico 24:20 y Deuteronomio 29:21), lo hace en el contexto legal, es decir, el código de base para las decisiones de un juez o un tribunal, nunca en el ámbito personal. Aunque el principio parezca cruel e implacable, era para el uso exclusivo y controlado de una autoridad judicial.

Pero Jesús presentó una visión revolucionaria frente a la aparente equidad del talión: «No paguéis a nadie mal por mal». ¡Cuántos problemas interpersonales quedarían inmediatamente resueltos si se aplicara este principio! Pero ¿cómo es posible que la víctima que ha sido dañada con odio y con saña no devuelva mal por mal? ¡Resulta humanamente imposible! Efectivamente, tal cosa no es posible desde el punto de vista humano, pero sí desde la perspectiva divina.

Ora hoy para que el Señor haga en ti de acuerdo con su promesa: «Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad» (Filipenses 2:13).


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.

martes, 24 de marzo de 2020

LA MARIPOSA DE COLORES

«Depositad en él toda ansiedad, porque él cuida de vosotros 1 Pedro 5:7, NVI


La mariposita estaba por nacer. La crisálida se abrió y salió una criaturita con una cabeza, dos antenas, un cuerpo peludo y dos pares de alas. Las alas estaban mojadas y pegadas al cuerpo, pero rápidamente se secaron con el calor del sol. Sus colores brillaban y la mariposa ya podía volar. Ahora era necesario ir a buscar alimento.

¡Oh, mira, ahí está, en aquella flor! ¡Humm! Se llama néctar y es muy dulce.

La mariposa se pasa todo el día de flor en flor, hasta que el sol comienza a ocultarse.

Bueno, será necesario buscar una hojita para que la proteja del frío de la noche.


¿Y yo?

La mariposa es una linda criatura que Dios hizo.


Mi oración para hoy

Muchas gracias, Señor, porque si tú cuidas a las mariposas, me cuidarás todavía mejor.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

PASO POR EL JORDÁN

«El pueblo cruzó en seco el Jordán, mientras los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza del Señor permanecían en medio del Jordán, firmes y en terreno seco». Josué 3:17

-Es muy emocionante saber que Dios guía a su pueblo y lo guiará hasta el fin -empezó el papá con la historia-, solamente nos pide que obedezcamos.

El pueblo de Israel se preparó tanto material como espiritualmente para pedir que la compañía de Dios continuara con ellos. El río Jordán en esa época no se podía cruzar, no había barcos para transportar a tanta gente, ni puentes de un lado al otro; tendría que ser a pie. Dios le dijo a Josué que los primeros en iniciar la marcha serían los sacerdotes que transportaban el arca de la alianza. A la hora señalada se inició el avance.

Los sacerdotes caminaron hacia el río, que se veía peligroso, pero caminaron con paso firme. En cuanto sus pies tocaron el agua, esta dejó de correr. Todos estaban mirando, pues se les había pedido que se mantuvieran como a un kilómetro de distancia de los sacerdotes. El río se quedó seco, ya que se dividió el agua. El pueblo fue testigo de que el mismo Dios que había separado las aguas del mar Rojo había separado ahora las aguas del Jordán. Luego empezaron a avanzar todos en forma ordenada. Los sacerdotes permanecieron en el centro del río, en terreno seco.

-Me imagino el asombro de la gente —comentó Mateo.

-Dios había hecho maravillas con su pueblo en el pasado, las hizo entonces y lo seguirá haciendo, de eso podemos estar seguros —concluyó el papá.


¿Sabías qué?

Doce hombres, uno de cada tribu, tomaron una piedra del río para erigir un monumento como recordatorio del cruce del Jordán.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

“BREVE ES LA ALEGRÍA QUE PRODUCE UN PLACER CULPABLE”. – EURÍPIDES

 “Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón. Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado”  Hebreos. 11:24, 25.

Se me ocurrió darte algunos consejos para entrenar delfines, por si te regalan uno para tu cumpleaños. Lo cual sería genial, ¿no te parece? Algunas personas quieren un poni para su cumpleaños, pero es menos probable que te patee un delfín a que lo haga un poni. El consejo para entrenamiento de delfines de hoy es: recompénsalos con un pescado cada vez que hagan algo bien. Así es como los entrenadores les enseñan a los delfines a saltar y dar una voltereta hacia atrás en el aire. Además de alentar a los delfines con pescado, los entrenadores los recompensan con juguetes y elogios.

Nosotros somos un poco como los delfines. Por supuesto, no sonreímos tanto y comemos mucho menos pescado, pero tendemos a hacer lo que vaya a recompensarnos. Por ejemplo: algunos de nosotros aprendemos a hacer que nuestro cabello de una voltereta hacia atrás para obtener elogios de nuestros amigos.

Hay otro tipo de recompensa en el que probablemente nunca pensaste. Los investigadores en la Universidad de California, en Los Ángeles, han investigado el cerebro de adolescentes que utilizan redes sociales como Instagram. Descubrieron que, cuando los adolescentes ven que a alguien le “gustó” su fotografía, se encienden los centros de placer en el cerebro. Estas son las mismas partes del cerebro que se activan cuando la gente gana la lotería.

Se te ofrecen recompensas todo el tiempo. Cuáles elijas pueden moldear tu futuro. Seguir el entusiasmo que te genera en un videojuego puede llevarte en una dirección diferente que si sigues el entusiasmo de aprender cosas nuevas en la clase de Historia.

Moisés, en la Biblia, tuvo que elegir qué recompensas obtener. Una dirección pagaría con poder y riquezas. La otra dirección no resultaría en nada más que estar con el pueblo de Dios.

Hoy, observa las recompensas que te están motivando. Entonces, sé como Moisés, y elige las que te llevarán en la dirección adecuada.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

EL ANATEMA

Vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé» (Jos. 7:21, RV60). 

Con estas palabras confesaba Acán su pecado. ¿Y cuál era su pecado?, tal vez te estarás preguntando si no conoces bien el relato bíblico. Su pecado era haber codiciado y agarrado para sí algo que Dios había prohibido explícitamente: «Será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; […] guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis» (Jos. 6:17-18, RV60).

No hay duda de que la codicia es un pecado que se ha producido en todas las generaciones; nace en cualquier corazón humano. Posiblemente Acán escuchó una voz interna que le decía que aquel tesoro era su gran oportunidad. Por eso decidió esconderlo del escrutinio de sus vecinos. Ese día, Acán cambio la protección divina por un simple manto babilónico, doscientos siclos de plata y un lingote de oro. ¡Qué pobre intercambio! Pensó apenas en el placer momentáneo y fugaz, creyendo que en ello había felicidad. Lo que encontró fue desgracia.

«¿Por qué, Dios? ¿Por qué te apartaste de nosotros y no nos defendiste?», preguntaba Josué, el líder de Israel, a Dios, tras perder una batalla. El buen Dios le contestó de inmediato: «Porque el pueblo ha caído en una gran falta: quebrantaron el pacto, tomaron del anatema y hurtaron. Mintieron. Escondieron el “tesoro”». Hay que ver cuán lejos llega la avaricia, cómo va dando un paso tras otro hasta que la situación se vuelve irremediable.

Parafraseando a Epicuro: ¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu avaricia. Todo un ejemplo a seguir, y una filosofía que nuestro Maestro, Jesucristo, predicó con gran convicción: «Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas» (Luc. 12:15).

No consideres livianamente la avaricia porque, en realidad, es un pecado grave. Aunque nadie se dé cuenta porque solo tú sabes lo que hay en tu corazón, Dios sí está pendiente de tus motivos internos. No permitas que, dentro de ti, se vaya desarrollando poco a poco el deseo de tener aquello que te haría mucho mal y nada de bien.


«Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas» Lucas. 12:15


DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

SOLO FALTABA EL PERDÓN

“La cordura del hombre calma su furor; su honra es pasar por alto la ofensa” Proverbios 19:11.

Sus ojos se apagaban lentamente. Sus extremidades ya no se movían. La muerte se anunciaba en su mirada perdida. Cuando llegué a su casa, sus familiares lo sacudían con desesperación, diciéndole: “¡No te mueras! ¡No te mueras!” Pero una profunda angustia se percibía en el moribundo. Era como si tratara de decir algo a los suyos para después descansar. Entonces, me acerqué a él y le dije: “Vamos a cantar uno de sus himnos preferidos”.

Las notas de los cantos cristianos tranquilizaron al agonizante. Luego, agregué lo siguiente: “Ahora es el momento de arreglar las cosas con este hombre. Él os está escuchando”. Y uno a uno, amigos y familiares pasaron junto a él entre sollozos y le pidieron perdón, le refrendaron su cariño y lo encomendaron al cielo. Después de eso, me acerqué al caballero, lo tomé de los hombres y, mirándolo a los ojos, le dije: “Hermano, ya todo está bien. Estás en paz con Dios. Ya todo ha pasado”. Esta vez su mirada reflejaba paz. En ese momento murió en mis brazos.

Esta experiencia me hizo pensar en la profunda necesidad que tienen los seres humanos de morir en paz. Nosotros somos seres mortales y, a veces en el afán de luchar desesperadamente en contra de la muerte- algo que es completamente entendible-, no dejamos que la gente muera en paz. Pero tenemos que morir. Los moribundos quieren descansar en el Señor. Yo creo que es muy importante transmitir paz a estas personas al fin de sus vidas. Muchos solamente desean eso para morir con esperanza. Pero para ello se requiere el pedón, algo que a muchos les cuesta trabajo, tanto pedir como dar.

Cuando uno tiene amigos es inevitable que haya diferencias y malentendidos. Una buena amistad merece ser rescatada. Tampoco hay por qué guardar rencor. Mejor perdona a quienes te hayan ofendido. No vale la pena vivir con odios en el corazón porque solo consumen la vida y acaban con la salud. ¿Acaso esperarás el último momento de la vida para reconciliarte con quien has estado distanciado/a? ¿Para qué vivir enemistados con otros cultivando la animadversión hasta niveles enfermizos? Esa actitud tiene un alto precio.

Hoy pide al Señor que te ayude a no cultivar enemistad en tu corazón y perdonar a quienes te ofenden.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI 2.0
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

CHISMES Y HABLADURÍAS

 «El que anda con chismes descubre los secretos: no te entremetas, pues, con el suelto de lengua» Proverbios 20:19

Kent Crockett, teólogo y autor de libros devocionales, cuenta de una aldeana que difundió una historia de carácter difamatorio sobre su jefe. Pronto las habladurías corrieron de boca en boca y la calumnia estaba dispersa por toda la localidad. Al ver el alcance de su acción, la mujer sintió remordimiento y se presentó ante su jefe para confesar que había sido ella quien había iniciado la difamación y le rogaba que la perdonase.

El supervisor le dijo:

-Estoy dispuesto a perdonarte con una condición: ¿Ves este saco [bolsa] de plumas? Llévalo a la torre del pueblo, sube a su parte más alta y arroja todas las plumas al vacío. Regresa con el saco y te perdonaré por lo que has hecho.

Procedió la mujer a hacer su parte y regresó con el saco vació para recibir el perdón.

-Ahora, solo tienes que ir y recoger todas las plumas esparcidas -indicó el jefe.

-¡Pero eso es imposible! -protestó la mujer.

A lo que el ofendido replicó:

—Te perdono, sí, pero quiero que sepas que esa falsa información que has divulgado, es tan difícil de recoger como las plumas que arrojaste desde la torre.

Chismes, calumnias, difamaciones, comadreos… tienen componentes comunes: inventar, exagerar, mentir o tergiversar la verdad objetiva. Se trata de una actividad deleitosa para muchos, pero muy pocos son conscientes del daño que hacen. ¿Por qué es una práctica tan común? Chismear con las faltas de otros puede proporcionar un sentimiento de superioridad, una satisfacción intima por hacer a otros culpables, mientras que el chismoso piensa que es inocente. También se utiliza como arma para vengarse o como una consecuencia de la envidia, emoción muy común de la que algunos pretenden escapar hablando mal del envidiado. Finalmente, algunos intentan aliviar sus frustraciones lanzando habladurías.

Las consecuencias pueden ser muy graves arruinando el honor y la dignidad de las víctimas. Lo triste es que muchas veces se utiliza el chisme contra amigos, parientes y allegados, actuando con hipocresía y perfidia.

Pero lo peor de todo es que tales actividades están repletas de inmoralidad. Varios textos bíblicos condenan firmemente la calumnia. Por ejemplo: «Al que solapadamente difama a su prójimo, yo lo destruiré» (Salmo 101:5). El versículo de hoy nos ofrece un consejo adicional. No solo desaconseja el chisme, sino también advierte contra la relación con el «suelto de lengua» («chismoso» y «murmurador», según otras versiones).

Proponte no propagar los cuentos y evita intimar con quienes tienen por práctica iniciar habladurías. Es el consejo de la palabra inspirada.


DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.