lunes, 5 de marzo de 2012

¿QUÉ PASARÍA SI...?

Pero Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey. Daniel 1:8.

Demos alas a la imaginación por un momento. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si los jóvenes decidieran no ingerir más alcohol? ¿Te imaginas cómo se afectarían las finanzas de las industrias de cerveza y de licor? ¿Y qué sería de las discotecas y los centros de diversión nocturnos, que dependen para su sustento mayormente de la venta de alcohol?
¿Qué pasaría si los jóvenes de todo el mundo decidieran no consumir la basura que, en forma de películas, videos, revistas, etc., produce la industria pornográfica anualmente?
¿Qué pasaría si los jóvenes de todo el mundo decidieran mantenerse sexualmente puros hasta el día de su boda? ¿Podemos imaginar el golpe que recibirían, por ejemplo, las clínicas que practican abortos? ¿Y los fabricantes de preservativos?
¿Y qué pasaría si decidieran abandonar por completo el hábito de fumar? La lista podría continuar, pero ¿cuál es el punto? El punto es, sencillamente, que estas industrias no podrían subsistir sin el apoyo de jóvenes como tú. Y no estoy exagerando. Los jóvenes representan el sector más numeroso y más poderoso del mercado de consumo. Los dueños de estas industrias lo saben, y no están dispuestos a perder con facilidad a sus mejores clientes, aunque con ello estén arruinando las vidas de millones de jóvenes en todo el mundo.
¿Cómo responder al poder esclavizante de los vicios y de una industria del entretenimiento cuyos dueños solamente están interesados en tu dinero, pero no en tu resistencia pacífica. Algo así como lo que hicieron Daniel y sus tres amigos hebreos cuando resolvieron «no contaminar» sus cuerpos con la comida del rey Nabucodonosor (ver Dan. 1:8).
Resistir pacíficamente significa ejercer tu derecho a disentir, a «ir en contra de la corriente». Significa atrévete a ser diferente de la mayoría cuando la conducta que se te está proponiendo es contraria a los principios de la Palabra de Dios. Significa ejercer tus derechos a la mayor de tus libertades: la libertad de cómo decidir vas a vivir tu vida.
¿Te atreverás? El saboteo a la industria del vicio puede comenzar ¡hoy mismo, contigo!.

Señor, que al decir cómo voy a vivir hoy, resuelva apartarme de cualquier práctica que contamine mi cuerpo o mi mente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

No hay comentarios:

Publicar un comentario