Mostrando entradas con la etiqueta Pureza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pureza. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de enero de 2017

¿POR QUÉ DEBO SER PURO?

“Porque yo soy el Señor, su Dios. Ustedes deben purificarse completamente y ser santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros con ningún animal que se arrastre por la tierra” (Levítico 11:44).

¿Qué pasa cuando realmente queremos hacer cosas equivocadas? En la secundaría, una gran cantidad de veces fui a la capilla y escuché bastantes servicios matutinos acerca de por qué debemos ser puros y comportarnos como buenos jóvenes. Sin embargo, la verdad es que no siempre quiero ser pura. Yo amo a Dios pero, en mi vida diaria, hay cosas que quiero hacer que no son tan puras ni tan santas. A veces, se ven atractivas y emocionantes, como que vale la pena experimentarlas. Solo se es joven una vez, ¿por qué no vivir a tope?
Si vamos a decidir ser puros, necesitamos una buena razón, una motivación más grande que “porque Dios lo dijo” o “porque así tiene que ser”. Necesitamos entender qué tiene de positivo ser puros. Si Dios nos ama aun cuando hacemos lo que no es correcto, ¿por qué tenemos que ser siempre puros?
Veo las respuestas a estas preguntas en Levítico. Dios dice a los hijos de Israel que deben ser santos. ¿Por qué? Porque él es santo. Él les dio instrucciones sobre cómo vivir ahora que habían dejado la esclavitud en Egipto, porque realmente ellos no sabían cómo ser libres. Tampoco conocían mucho a Dios. Él les indicó cómo manejar el Santuario, y les dijo básicamente: “Tienen que ser puros porque yo soy puro y yo voy a estar en medio de ustedes”. Y mira que los seres humanos somos raros, porque los israelitas habían obedecido a los egipcios durante cuatrocientos años, pero ahora tenían dificultades para hacer lo que les pedía el Dios del cielo.
Volvamos entonces al hecho de que, si queremos que nuestras vidas estén llenas de la presencia de Dios -y ese es mi caso-, tenemos que hacer un esfuerzo para ser personas puras. Siempre he querido más de Dios en mi vida, ansiaba sentir su presencia y experimentar una comunión con él. Quería que Dios fuera real para mí y he aprendido que una de las mejores maneras de lograrlo es consagrarme y ser santa. ¿Por qué? Porque él es santo y, si quiero que un Dios santo esté a mi lado, tiene sentido que yo intente ser santa también. MH

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 6 de agosto de 2013

LIRIOS DE UTAH

Lugar: Utah, EE.UU.
Palabra de Dios: Lucas 12:27, 28

En 1911, el lirio de sego (Calochortus nuttallii) se convirtió en la flor oficial del Estado de Utah. De acuerdo con uno de los relatos, se pregunto a los niños en edad escolar que flor elegirían como la flor de su Estado, y este lirio obtuvo el primer lugar.
Otra historia acerca de cómo el lirio de sego llegó a ser la flor estatal sostiene que, a mediados del siglo XIX, una plaga de langostas arrasó Utah y devoró las cosechas. Por causa de la escasez resultante, la gente tuvo que racionar los alimentos. Aprendieron, entonces, a ingeniárselas para encontrar algo de comer, incluso cavando para extraer y comer la raíz bulbosa de este lirio.
No sabemos si el Estado de Utah eligió el lirio por la encuesta hecha entre los niños en edad escolar o por la ayuda nutricional que brindo durante la hambruna. De cualquier manera, la belleza de la flor, probablemente, ayudó a que la legislatura la eligiera como la flor de su Estado.
Pero, si alguna vez viste lirios, entenderás lo que quiso decir Jesús cuando dijo: «Fíjense como crecen los lirios. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al homo, ¡cuánto mas hará por ustedes, gente de poca fe!»
Recuerda: Dios creó los bellos lirios. Si él cuida de algo que esta aquí un día y es tirado fuera al día siguiente, ¿No crees que pueda cuidar de ti? Por supuesto que puede… ¡Y  lo hará!

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

viernes, 28 de junio de 2013

UN AMIGO PARA EL PURO DE CORAZÓN

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8.

Los de limpio corazón verán a Dios. Aunque todos consideren a Cristo como juez, los puros de corazón lo verán como un amigo, porque Cristo dijo: "Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (Juan 15:15). Los limpios de corazón verán a Cristo como un amigo y hermano mayor. Quienes buscan constantemente a Cristo para obtener su consejo, que oran sinceramente por su Espíritu Santo, se apenarán si una nube los oculta de su vista...
El mundo cristiano en este tiempo se inclina a aceptar las sofisterías de Satanás en lugar de la Palabra de Dios. Muchos se han separado de Dios por causa de palabras malsanas, y no les interesa contemplar a Dios ni incluirlo en sus pensamientos. Su deseo de ver a Dios no es mayor que el de Adán' cuando se escondió de su Padre celestial que se acercaba...
Hemos de mirar a Jesús como nuestra única esperanza para ser librados de nuestros pecados, porque en él no hay pecado. Él se hizo pecado por nosotros para poder llevar nuestra culpa, presentándose ante el Padre como culpable en lugar nuestro, en tanto que nosotros que creemos en él como un Salvador personal, podamos ser contados por limpios de la influencia contaminante del pecado. Por medio de la justicia imputada de Cristo se nos considera sin culpa. Cristo le ha dado a cada ser humano la evidencia de que él es el único que puede llevar el sufrimiento, la pena y el pecado humanos. Los que declaran que Cristo es su sustituto y garante, si aferran sus almas impotentes a Cristo, podrán sostenerse como viendo al Invisible. La bendición, "bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios", les pertenece.
Cuando usted sea engañado y caiga en pecado, no se desanime. No se tarde ni sufra en la incredulidad desesperada, sino que presente su caso inmediatamente a Jesús...
Cristo recorrió la senda donde Adán fracasó, y redimió su penosa derrota. Fue perfeccionado por el sufrimiento y es capaz de socorrer a todos los que sean tentados, y de abrir una vía de escape para que sean capaces de soportar la tentación... Sabe cómo simpatizar con cada ser humano, porque ha unido su interés con los intereses de aquellos a quienes vino a salvar. ¡Qué sumo sacerdote maravilloso es Jesús! Podemos colocar la carga de nuestra alma sobre él.— Signs ofthe 'limes, 3 de octubre de 1 S95.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

lunes, 10 de junio de 2013

LUX LUCET IN TENEBRIS - 2

Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyeran por lo que él decía. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz (Juan 1: 6-8).

Ayer te conté que tuve la oportunidad de visitar los valles valdenses en el norte de Italia. Después de visitar las enormes iglesias de San Pedro en Roma y la Basílica de Santa María de las Flores en Florencia, imponentes y abrumadoras con sus esculturas y lujos, y plantadas en el centro de la ciudad, fue refrescante ver las majestuosas montañas del Piamonte con sus fastuosos valles adornados con flores y árboles frutales. El templo valdense era bastante rústico, pero grande en su pureza. Sin imágenes ni otros adornos que distrajeran al adorador, la Biblia abierta reinaba en el silencio invitando a la meditación. Y es que la verdad no necesita que se le añadan adornos para ser atractiva. La verdad es atrayente en sí misma y su belleza reside tanto en su sencillez como en su pureza.
Después fuimos a una cueva donde los valdenses se refugiaban para adorar en momentos de persecución. Cuenta la historia que en esa cueva fueron descubiertos por traición y, después de tapar la salida, los soldados los asfixiaron con humo. Después de cruzar un estrecho pasaje, se entra a un salón espacioso al que se opone una pared de roca lisa, plana y alta. En la parte superior hay una hendidura por la que entra la luz del sol. Llegamos poco después del mediodía. La luz del sol caía sobre un tronco apoyado en una de las paredes. Decidí ir a explorar el lugar y me paré sobre el tronco para obtener una mejor vista del sitio, cuando mis compañeros me gritaron que no me moviera pero que me diera la vuelta. Al hacerlo, me di cuenta de que la luz iluminaba la cueva que antes había estado oscura. Debido al ángulo en que la luz del sol caía por la hendidura, esta se reflejaba poderosamente sobre mi ropa e iluminaba la cueva. En las fotografías aparezco como si estuviera bañado en luz o abrazado por el fuego. Mi camisa no era blanca sino de color castaño. Si hubiera sido blanca, habría brillado todavía más.
No somos la luz, pero cuando nos colocamos donde la luz brilla, aunque no seamos perfectos, la luz bañará nuestro ser e iluminará nuestro alrededor. Te invito a caminar en el sendero de la luz durante el día de hoy.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

martes, 7 de mayo de 2013

SEIS COSAS QUE DIOS ABORRECE - CUARTA PARTE

El corazón que hace planes perversos. Proverbios 6:18.

El corazón perverso pertenece a una persona que permite que la impureza, la deshonestidad, el engaño y toda clase de maldades sean dominantes en su vida, y controlen sus pensamientos y sus actitudes. La perversidad es la maldad en grado superlativo.
Ese tipo de maldad al que llamamos perversidad nos conduce a realizar actos corruptos y sentirnos satisfechos con ellos, a vivir disfrutando del vicio y la depravación. Para mucha gente es difícil entender cómo una persona puede llegar a una condición de depravación, sin embargo, esto es posible cuando nos dejamos ir descendiendo por la escala de los valores y las virtudes humanas hasta que la voluntad se deforma y la persona queda presa de sus deseos y caprichos.
Este proceso de degradación puede ser tan sutil que una persona podría no llegar a darse cuenta de que poco a poco va degenerándose hasta que es ya demasiado tarde para él, pues no es capaz de disfrutar del bien y de aspirar a las cosas buenas de la vida. De hecho, así sucede. Someter nuestra voluntad a la de Dios nos ayudará a conservar nuestra limpieza de manos e integridad de corazón.
Alejar la boca de la perversidad y apartar los labios de las palabras corruptas; fijar la vista en lo que está delante, en todo lo bueno y de provecho. Enderezar las sendas torcidas y no desviarse ni a la derecha ni a la izquierda, son los consejos del proverbista para el que desea alejarse de toda perversidad. Por lo tanto, «pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti. Endereza las sendas por donde andas; allana todos tus caminos. No te desvíes ni a diestra ni a siniestra; apártate de la maldad» (Prov. 4: 25-27).
Hoy, cuando lo malo y lo bueno parecen juguetear, cuando la impureza ha tomado el lugar de lo santo y puro; cuando el mundo llama «preferencias de vida» a las conductas depravadas y corruptas, nosotras, las hijas de Dios, hemos de hacer todo el esfuerzo posible para que en nuestra vida y en nuestros hogares toda acción esté regida por un «así dice el Señor».
La amonestación para hoy de parte de Dios es: «Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida» (Fil. 2: 14-16).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

sábado, 29 de diciembre de 2012

LA TECLA DE «BORRAR»


Piensen en las cosas del cielo, no en las de la tierra. Colosenses 3:2

En su artículo «El teatro de la mente», Randy Fishell cuenta la historia de un lorito que tenía la habilidad de repetir las vulgaridades que escuchaba. Cierto día, después de repetir una de esas palabrotas, la dueña del loro lo quiso escarmentar: 
—¡Mira, loro vulgar, te voy a encerrar en el congelador para que aprendas a no decir malas palabras!
Acto seguido, lo agarró por el cuello y lo lanzó dentro del congelador. Cuando la mujer consideró que ya había pasado suficiente tiempo, lo sacó.
—Muy bien, lorito —dijo la señora—. ¿Has aprendido que no debes decir malas palabras?
—Sí, señora —dijo el lorito, temblando del frío—. No diré más malas palabras. 
Pero, por pura curiosidad, ¿qué dijo el pollo que está allá adentro para que lo dejaran tanto tiempo? (Adventist Review [Revista adventista], 15 de agosto de 2002, pp.  25-27).
Al parecer, el lorito no había aprendido del todo la lección. Pero su habilidad para recordar justamente lo malo que escuchaba ilustra bien lo que muchas veces nos sucede a todos. Oímos una historia de esas «de tono subido» y la recordamos sin ningún esfuerzo. Vemos en televisión una imagen censurable y ahí está todavía en nuestro cerebro, como esas manchas rebeldes que tanto cuesta sacar de la ropa. Esta realidad la expresó muy bien el escritor inglés Thomas Fuller cuando dijo: «Hace casi cincuenta años escuché un chiste vulgar y todavía lo recuerdo; en cambio, he olvidado tantos pensamientos nobles, que escuché hace menos tiempo». ¿Cómo evitar esas manchas rebeldes? Al vigilar bien «las avenidas del alma»; es decir, los sentidos, para que nada sucio o inmoral entre a nuestra mente. Porque una vez que lo sucio entra, ¡cuánto cuesta sacarlo! ¡Qué bueno sería tener la capacidad de eliminarlos como lo hacemos en la computadora: con solo pulsar la tecla de «borrar» (delete, en inglés)! Pero sabemos que no funciona así. El asunto es mucho más complicado.
¿Conclusión? Evitemos lo malo desde el primer momento. Y como dice nuestro texto de hoy, aprendamos a amar las cosas buenas, las celestiales. Solo así las terrenales perderán su poder de atracción sobre nosotros.

Santo Espíritu mora en mí.  Solo así podré desarrollar el gusto por las cosas celestiales.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

martes, 18 de diciembre de 2012

«NO TOQUÉIS LO IMPURO»


«Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré».  2 Corintios 6:17.

En Ohio, el estado donde crecí, hay una planta cuyas hojas contienen un aceite venenoso. Se trata de la hiedra venenosa. Como crece por todas partes, era inevitable que, jugando, tocara las hojas y, en consecuencia, el aceite entrara en contacto con mi piel. El aceite venenoso causa una terrible urticaria y picazón. Que yo sepa, no hay cura. Lavar con agua y jabón la zona afectada puede ayudar; pero, a veces, lo único que se consigue es esparcir más el aceite y afectar otras partes del cuerpo. Hay pomadas que ayudan a reducir la picazón, pero el veneno tiene que seguir su curso.
El aceite es tan penetrante que una persona se puede contaminar con tan solo estar expuesta al humo de la planta quemada. Un amigo mío arrancó un poco de hiedra venenosa de su propiedad y la quemó. Por desgracia, el humo lo rodeó y la erupción fue tal que tuvo que ir al hospital. He llegado a oír historias de personas que se han contaminado por acariciar animales que tenían aceite venenoso en el pelaje.
Por suerte, hace años que en casa ya no hay hiedra venenosa; aunque estoy seguro de que todavía me produciría alergia. La razón por la que, a estas alturas de la vida, no me contamino es que sé qué aspecto tiene y me aparto de ella. Entonces, ¿cuál es el secreto para no sufrir los efectos de la hiedra venenosa? ¡El secreto es mantenerse alejado de ella!
La vida responde a la ley de la causa y el efecto.  Si no sabemos qué causa ciertas cosas, pasaremos por la vida sufriendo sus efectos. A veces nos gastamos verdaderas fortunas tratando los efectos, mientras prestamos poca atención a las causas. Otras, aun sabiendo la causa, cuando se nos pasa la picazón, volvemos a aquello que nos causó el sufrimiento.
Si queremos obtener la victoria sobre el pecado, tenemos que permanecer alejados de los lugares donde sabemos que está el pecado. «Por lo cual, "salid de en medio de ellos y apartaos", dice el Señor, "y no toquéis lo impuro; y yo os recibiré"» (2 Cor. 6: 17).  Basado en Juan 17:13-15.

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

sábado, 15 de diciembre de 2012

LIMPIA LA ESPUMA


«Son violentas olas del mar, que arrojan como espuma sus acciones vergonzosas» (Judas 13).

A mí me encanta caminar por la orilla del mar.  Disfruto mucho con el sonido de las olas golpeando contra las rocas, y me gusta buscar en el agua conchas marinas, peces y restos de madera. El océano es un lugar maravilloso que Dios ha creado para nuestro deleite.
Si alguna vez has visitado el océano, habrás visto espuma en la playa. Muchas veces esta espuma es causada por la contaminación del mar La contaminación es producida por la basura y los químicos que la gente arroja al agua. Qué triste que eso pase. ¿Por qué hay gente que puede echar basura en la hermosa creación de Dios? Lamentablemente ocurre a diario.
Muchas personas también echan basura en su mente viendo libros, revistas y programas de televisión que hablan de cosas de las que Dios quiere que nos mantengamos alejados. El versículo de hoy dice que estas personas son como «violentas olas del mar que arrojan como espuma sus acciones vergonzosas». Así como la espuma se forma por la basura que la gente echa al mar nosotros también arrojamos como espuma la basura que metemos en nuestra mente. Escoge hoy poner en tu mente solo aquellas cosas que tienen que ver con Dios. Mantén tus pensamientos puros, así como Dios creó el océano.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

sábado, 1 de diciembre de 2012

GIGO


Que nadie sea inmoral ni profano como Esaú. Hebreos 12:16NVI

Si conoces el mundo de la computación, muy probablemente hayas escuchado mencionar el término GIGO. Se trata de un acrónimo, en inglés: «Garbage in, Garbage out» (Basura que entra, basura que sale).
GIGO es una regla de la computación que establece que la calidad del producto que obtienes de un programa depende de la calidad de la información que le suministras. Si alimentas la computadora con basura, ¿qué otra cosa obtendrás, si no basura?
Nada para sorprenderse. Como tampoco sorprende saber que si solamente entra basura a la mente, de ella solo saldrá basura. Ya lo dijo el mismo Señor Jesús: «De lo que abunda en el corazón, habla la boca» (Mat. 12:34).
¿Y qué tiene que ver todo esto con la lectura bíblica para hoy, la cual nos habla de Esaú, el hijo de Jacob? Tenemos que buscar la respuesta en el significado de la palabra profano: mundanal, secular, irreverente. Esto no nos dice mucho. Pero si investigas el significado original de profano encontrarás que es una palabra compuesta: pro- (fuera de), fanum (templo). Es decir, «fuera del templo».
Por otra parte, la raíz griega de profano se asocia con «umbral»: el piso o escalón, debajo del dintel, que la gente pisa al entrar y salir de una casa. Ese significado de profano, unido al anterior («fuera del templo») sugiere una persona cuya mente está desprotegida, de modo que se puede entrar o salir sin que nada lo impida.
¡Qué imagen tan apropiada de lo que no debería ocurrir en nuestra vida! En mente de la persona profana es como una ciudad desprotegida, por donde se puede entrar y salir sin control alguno. Es el tipo de persona que se sienta frente a la pantalla de su computadora para navegar por Internet, o frente al televisor, sin ningún control sobre las imágenes que tendrán acceso a su mente. O se rodea de amigos cuyas bocas son comparables a las cloacas de las grandes ciudades.
Padre mío, ayúdame a proteger mí mente de modo que soto entre información que glorifique tu nombre.
Digámoslo de frente, sin rodeos: al final del día serás mejor o peor persona dependiendo de lo que permitas que ingrese a tu mente. Mientras la mente del mundano solo se dedica a reciclar basura; la del cristiano, solamente lo que es verdadero, lo recto, lo puro (ver Fil. 4:8).
¿Cómo saber si somos profanos o cristianos? GIGO nos da la respuesta: Todo depende de lo que entre a nuestra mente.

Padre mío, ayúdame a proteger mi mente de modo que solo entre información que glorifique tu nombre.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿QUÉ CLASE DE VINO?


«El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora; ninguno que por su causa yerre es sabio» (Proverbios 20:1).

Jesús y sus discípulos habían acudido a una fiesta de bodas; su madre lo había informado de que se había acabado el vino. Esto le dio la oportunidad de iniciar su ministerio con un milagro agradable y festivo: proporcionaría la bebida.
Se han planteado muchas preguntas respecto a qué clase de vino hizo Jesús en tal circunstancia. La Biblia lo llama vino, y estoy seguro de que era de muy buena calidad porque todo lo que hacía Jesús tenía que ser lo mejor. Esto es, precisamente, lo que Elena G. de White escribe en El Deseado de todas las gentes: «El vino que Jesús proveyó para la fiesta, y que dio a los discípulos como símbolo de su propia sangre, fue el jugo puro de uva. [...] Fue Cristo quien dio en el Antiguo Testamento la advertencia a Israel: "El vino es escarnecedor, la cerveza alborotadora; y cualquiera que por ello errare, no será sabio" (Prov. 20:1). Y él mismo no proveyó bebida tal. [...] El vino sin fermentar que él proveyó a los huéspedes de la boda era una bebida sana y refrigerante. Su efecto consistía en poner al gusto en armonía con el apetito sano» (Cap 15. p. 128)
Cuando vivíamos en el sur de Asia y necesitábamos mosto para el rito de comunión fuera de la época de la vendimia, poníamos pasas a remojo y luego las prensábamos hasta sacarles el jugo. Otra posibilidad era hervir el mosto y reducirlo hasta conseguir un concentrado espeso que se conservaba durante algún tiempo. Quizás una bebida similar era la que se servía en las grandes celebraciones. La bebida que Jesús proveyó era deliciosa y, para regocijo del maestro de ceremonias, probablemente sabía a uva recién prensada.
¿Cuánto vino hizo Jesús? No lo sabemos a ciencia cierta, pero se estima que, en aquel tiempo, las tinajas de agua contenían del orden de 75 a 115 litros cada una. Teniendo en cuenta que había seis, es posible que la cantidad ascendiera a unos setecientos litros. ¿Por qué tanto vino? Porque no era una boda como las que nosotros conocemos. En Oriente, todos los habitantes del pueblo acuden a las celebraciones de boda que, en ocasiones, pueden durar una semana o más. Es preciso alimentar a cientos de personas y no se le cierra el paso a nadie. En consecuencia, se necesita una gran cantidad de comida y bebida.
Jesús suplió las necesidades de la boda y también suplirá las nuestras. Basado en Juan 2:1-11

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

viernes, 26 de octubre de 2012

«EL PELOTÓN DE AGUIJONES»


No se relacionen con personas inmorales. 1 Corintios 5:9, NVI.

«El pelotón de aguijones». Este era el nombre de un grupo de adolescentes, de Lakewood, California, que un día decidieron competir sexualmente. El juego consistía en determinar cuál de ellos podría tener relaciones sexuales con el mayor número de muchachas. 
Cuando las autoridades descubrieron «el juego», algunos ya habían obtenido un puntaje superior a cincuenta. ¡Cada punto indicaba una relación sexual! (The New York Times, edición en línea, www.nytimes.com, 30 de marzo de 1993),  Esta es la desgracia que resulta cuando se cree, como muchos enseñan hoy día, que la virginidad es un problema; y que la promiscuidad sexual, una virtud. La realidad nos muestra exactamente lo opuesto: la promiscuidad sexual es un problema; la pureza sexual, una virtud. 
¿Por qué las relaciones sexuales prematrimoniales son un problema?  Porque los jóvenes se están involucrando en ellas con más frecuencia y a más temprana edad. Porque los embarazos adolescentes están aumentando y también los abortos, las madres solteras y las enfermedades de transmisión sexual.  Porque el daño espiritual, psicológico y moral que se produce es, a veces, irreparable. 
¿Y por qué la pureza sexual es una virtud? Porque los jóvenes que asumen este compromiso son dueños de dos dones muy preciosos que Dios les dio, y que nadie se los puede arrebatar sin su permiso: la pureza de su cuerpo y la capacidad de decidir qué conducta seguir en cada circunstancia. 
Señor, ayúdame a proteger mi cuerpo y mi corazón contra la impureza sexual.
A este grupo pertenece Sandra. Cuando en la universidad un joven la quiso manipular con el trillado «Si me amas, demuéstramelo», su respuesta fue categórica: «No te equivoques conmigo. No tengo relaciones sexuales con nadie. ¡En eso soy radical!». Y cuando alguien le preguntó el porqué de esta actitud tan firme, respondió: «La gente espera que tengas relaciones. Esa es la práctica. Pero yo me rebelo contra eso. No tengo relaciones sexuales [premaritales] porque quiero proteger mi corazón y mi cuerpo. Participar de ello equivale a dar demasiado de ambos» (David Marshall, Adventist Review [Revista adventista], 13 de noviembre de 2003, pp. 26-28).
En materia sexual, Sandra ya tomó su decisión: mantener pura para el matrimonio.
¿Y tú? ¿Ya tomaste tu decisión? 
Señor, ayúdame a proteger mi cuerpo y mi corazón contra la impureza sexual.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

sábado, 22 de septiembre de 2012

PURO COMO LOS LIRIOS


«¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan» (Mateo 6:28).

Uno de los lugares que más me gusta visitar es el museo de arte. Me encanta ver los hermosos cuadros que los artistas han esbozado y creado. Uno de los museos más asombrosos al que alguna vez he ido está en Paris, Francia. Se llama Museo de Louvre. Recuerdo haber visto allí un cuadro del ángel Gabriel apareciéndosele a María para anunciarle las buenas nuevas de que ella iba a ser la madre de Jesús. En las manos de Gabriel había lirios. Los lirios son unas flores blancas muy hermosas. El artista usó lirios porque estos representan la pureza, y no hay nada más puro que Jesús.
Jesús quiere que nosotros también seamos puros. A veces hacemos cosas indebidas, y nos preocupa poder llegar a ser buenos niños o niñas para Jesús. Pues te tengo buenas noticias. Él no quiere que te preocupes. Tu trabajo es hablar con él todos los días, leer su Palabra y pensar lo más que puedas en él. Purificarnos es su trabajo. Él no quiere que nos preocupemos, porque sabe que nosotros no podemos purificarnos por nuestra propia cuenta. Entra en contacto con Jesús. Él es el único que puede hacerte puro como los lirios.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

jueves, 12 de julio de 2012

¿CÓMO JUSTIFICAR LOS INJUSTIFICABLE?


No se dejen engañar. Ustedes bien saben que los que hacen lo malo no participarán en el reino de Dios. 1 Corintios 6:9, TLA

Según Marian Wallace y Vanessa Warner, cada año en los Estados Unidos unas cuarenta mil personas se infectan con el virus del sida; un millón de adolescentes resultan embarazadas; y más de un millón de bebés mueren producto de abortos, de los cuales un veinte por ciento corresponde a embarazos adolescentes («Abstinence: Why Sex Is Worth the Wait» [Abstinencia: Por qué vale la pena esperar]; www.cwa.org).
¿Se necesitan acaso cifras más convincentes para mostrar que las relaciones sexuales fuera del matrimonio son una verdadera plaga? Para los defensores del «sexo seguro» sí, porque siguen tratando de justificar lo injustificable. Para ello echan mano de varias «verdades a medias». He aquí algunas, según se presentan en un artículo de la revista Prioridades (agosto, 2008, pp. 4, 5).
Todo el mundo lo está haciendo. Esta afirmación es falsa. Son muchos los jóvenes que han decidido conservarse sexualmente puros hasta el día de su boda. Estos jóvenes no están dispuestos a perder su integridad en relaciones sexuales sin el sentido de compromiso que caracteriza la relación íntima en el matrimonio.
El sexo es una necesidad biológica. Sí lo es, pero no sabemos de ningún joven que haya muerto por no tener relaciones sexuales antes del matrimonio. En cambio sí sabemos de muchos que han arruinado su vida por mantener relaciones sexuales sin casarse. 
Los relaciones prematrimoniales ayudan a perfeccionar la técnica sexual. Si solo de técnica se tratara, entonces tendríamos que admitir que quienes frecuentan prostíbulos y las prostitutas veteranas serían los mejores candidatos para un matrimonio feliz. Pero sabemos que la realidad es otra, porque «no solo de técnica vivirá un matrimonio».
Nos permiten saber si somos compatibles sexualmente. El problema con esta afirmación es que choca de frente con investigaciones serias que muestran que la «compatibilidad sexual» no es garantía de felicidad matrimonial.
La lista de «medias verdades» podría continuar, pero no vale la pena. A simple vista, aparecen como lo que son: excusas para justificar injustificable. Para el joven cristiano, en cambio, la opinión que cuenta es la Dios.  ¿Qué piensa Dios de las relaciones sexuales fuera del matrimonio?
La Palabra de Dios dice que ni los fornicarios ni los adúlteros heredarán el reino de Dios. ¡Y Punto! 
Señor, ayúdame hoy y siempre a conservar mí cuerpo y mi mente puros.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

martes, 10 de julio de 2012

LIMPIO COMO UN PINCEL


«Así como al talar la encina y el roble queda parte del tronco, esa parte es la simiente santa» (Isaías 6:13, NVI).
Hoy nos vamos de expedición por el bosque. ¿Puedes oler eso? Es un olor fuerte. Mira a la derecha, creo que el olor proviene de ese árbol. Observa esa sustancia amarillenta y espesa que sale de él. ¿Sabes qué árbol es ese? Es un terebinto, y seguramente este es el árbol a que se refiere e versículo de hoy como encina. Del terebinto la gente de los tiempos bíblicos obtenía la trementina. ¿Qué es la trementina? Me alegra que me lo hayas preguntado.
A mí me encanta pintar cuadros con pintura al óleo. Estas pinturas son muy aceitosas y tardan mucho en secar Cuando necesitas lavar los pinceles, no puedes usar agua, porque el agua y el aceite no se mezclan. Tienes que usar trementina. La trementina huele muy fuerte, pero es una de las pocas cosas que puede sacar el óleo de un pincel.
A veces tus padres tienen que ser contigo tan fuertes como la trementina. Cuando haces algo malo, tienen que disciplinarte de maneras que te pueden resultar duras. Recuerda esto: así como la trementina puede sacar el aceite de un pincel, ellos quieren guiarte de la mejor manera y sacar de tu vida todas esas cosas que pueden hacerte daño.
Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

domingo, 10 de junio de 2012

PACTO CON LO OJOS


El que camina sobre las brasas, se quema los pies. Proverbios 6: 28

Cuando el Señor declaró que «cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón» (Mat. 5:28, NV1), ¿qué quiso decir con estas palabras? Tenemos que buscar la respuesta en el significado de la palabra codiciar. El término griego que Mateo usa en este pasaje significa «anhelar», «desear intensamente» (Comentario bíblico adventista, t. 5, pp. 326).
Ahora bien, ¿hay algún problema en admirar el físico de una mujer atractiva, o el de un joven bien parecido? Ningún problema. Dios es el autor de la belleza. Y nos creó con la capacidad de reconocer dónde hay belleza y admirarla.
Pero imaginemos ahora a Enrique mientras usa su control remoto para pasar de un canal de TV a otro. De pronto da con un canal que está mostrando escenas moralmente cuestionables. Se detiene allí algunos segundos. Lo que está viendo hace latir su corazón aceleradamente. Sabe que debería cambiar de canal, pero no lo hace. Entonces en su mente comienza a imaginar que es él quien acaricia el cuerpo de esa mujer. Sin darse cuenta, en solo instantes, Enrique ha sobrepasado los límites de la simple contemplación.
Algo similar le sucedió a Catalina, mientras hojeaba una revista de farándula, y vio a su artista favorito, que posaba escaso de ropas. Tanto Enrique como Catalina «caminaron sobre las brasas» y se quemaron, porque una cosa es contemplar la belleza del cuerpo humano, y otra muy diferente mirarlo con deseo sexual. Lo primero es admiración; lo segundo, «pecar en el corazón».
¿Dónde comienza el problema? En los ojos. Los estímulos que percibes a través de tus ojos van directamente al cerebro, donde la información se registra y procesa como si estuviera ocurriendo en la realidad. ¿Y dónde está la solución? Con el poder de Dios, tenemos que proponernos, al igual que Job, hacer un pacto con nuestros ojos, para no mirar codiciosamente a ninguna otra persona (ver Job 31:1). Por supuesto, solo Dios puede darnos ese poder. Y si es así, ¿por qué no pedírselo ahora mismo? Él gustosamente nos lo concederá.
Padre celestial, dame ojos como los de Cristo, para no mirar con deseo a ninguna persona.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

sábado, 9 de junio de 2012

ESPERANZA QUE PURIFICA


«Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica así mismo, así como él es puro»  (1 Juan 3:3).

El capítulo 24 de Mateo habla de los acontecimientos de los últimos días y la venida de Jesús. Una de las cosas que más me impresionan es que Jesús dijo que su venida será una sorpresa para la mayoría de la gente y que tenemos que estar preparados todo el tiempo. Luego les contó una historia que ilustra qué sucede cuando Jesús no hace algo en el momento en que nosotros pensamos que tendría que hacerlo.
La conclusión de la historia es como sigue: «Pero si aquel siervo malo dice en su corazón: "Mi señor tarda en venir", y comienza a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe» (Mat. 24: 48-50).
Cuando leí esta historia, me hizo pensar en lo que puede suceder tanto en nuestros hogares como en nuestras iglesias. Vuelva a leer los versículos. Tenga en cuenta que los que piensan que Jesús no va a venir empiezan a «golpear» a los demás. No creo que Jesús quisiera decir que en realidad empecemos a golpearnos, sino a cómo nos tratamos unos a otros. Preste atención a algo más: Cuando alguien deja de sentir que Jesús no está cerca le resulta fácil volver al mundo. Eso es lo que significa «comer y beber con los borrachos».
La forma que algunos miembros de iglesia tienen de tratar a los demás demuestra que creen que el Señor no va a regresar pronto y, por eso, sus acciones y sus palabras se vuelven descuidadas. La crítica y los celos hacen acto de presencia. A veces, incluso el pastor es objeto de malos tratos.
¡Qué pasaría si usted y yo supiésemos que Jesús iba a venir el próximo año?  ¿Cuándo empezaríamos a pensar en cómo prepararnos? Si yo sé que mi hijo viene verme mañana, me preparo desde hoy mismo. Pero si creo que no vendrá hasta dentro de un año, no hay razón para que me apresure a pensar en ello. 
Por eso, Jesús nos recuerda: «Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor» (Mat. 24:42). Basado en Mateo 24:42-50

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

viernes, 11 de mayo de 2012

BRILLA COMO EL ORO


«La tierra, por encima, produce trigo, y por debajo está revuelta como por fuego. Allí se encuentran zafiros, y oro mezclado con tierra» (Job 28:5,6).

En nuestra caminata de hoy vamos a recoger piedras. Estamos buscando una preciosa gema que Job en su tiempo llamaba zafiro, y que hoy se conoce como lapislázuli.
El lapislázuli es una hermosa piedra que tiene un color azul muy intenso. La gente la pule y hace joyas con ella debido a su belleza. Pero el lapislázuli no es solo bello por su color azul intenso. También suele tener pirita en su textura. La pirita es conocida como el «oro de los tontos» porque muchos han sido engañados por su parecido con el oro real. Imagínate lo asombroso que es el lapislázuli: de color azul  intenso con pequeñas partículas de pirita doradas. Algunas personas lo han comparado con la apariencia de un cielo nocturno repleto de estrellas.
Dios puede brillar en ti mucho más que la pirita en el lapislázuli. Él quiere poner su carácter en ti. Él quiere que la gente vea que hay algo especial en ti, que no es otra cosa que el amor de Dios.
Sé hoy como el lapislázuli. Brilla como las estrellas para que los demás puedan volar en su camino hacia el cielo.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

domingo, 6 de mayo de 2012

LIMPIO Y PURO


«Sus arqueros me rodearon. Sin piedad me perforaron los riñones, y mi hígado se derramó por el suelo» (Job 16:13, NVI).

A mí me encanta tomar agua, ¿y a ti? Que rica es el agua cuando está fresca y limpia. Yo tengo una jarra especial en mi refrigerador que filtra el agua que recojo del grifo, pues el agua de mí casa no sabe tan bien, pero cuando la echo en esta jarra, el filtro hace que sepa deliciosa.
¿Sabías que nosotros también tenemos unos filtros especiales en nuestro cuerpo? Se llaman riñones. Los riñones filtran las sustancias tóxicas que podrían llegar a la sangre. La mayoría de los adultos tienen casi cinco litros de sangre en los conductos que la transportan por todo el cuerpo. Los riñones limpian un litro de sangre cada nueve minutos. Sin duda son unos filtros rápidos y poderosos.
Satanás está tratando de envenenar nuestro mundo con el pecado, pero Jesús no quiere que nosotros caigamos víctimas de su veneno. Si estudiamos la palabra de Dios cada día y permanecemos cerca  de Jesús, él tiene el poder para mantenernos limpios y puros, de la misma manera en que nuestros riñones mantienen nuestro cuerpo limpio y puro. Permanece cerca de Jesús y deja que él «filtre» el pecado de tu vida.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

sábado, 5 de mayo de 2012

PULIDO COMO UNA PIEDRA


«Así como el agua desgasta la piedra y las lluvias arrastran el polvo del suelo» (Job 14:19).

¿Alguna vez has ido en el automóvil con tus padres y de repente han visto que parte de la carretera ha desaparecido, o que un puente ha desaparecido? O tal vez caminando por el bosque has notado que un lado de la montaña ya no está. Todo eso se debe a la erosión.
La erosión es lo que el viento y el agua ocasionan en la tierra. A mí me encanta ir a la playa a recoger pequeñas piedras lisas y redondas que luego puedo hacer rebotar sobre la superficie de un lago o del mismo mar. 
¿Sabes por qué esas piedras se han vuelto tan lisas? Por la erosión. A medida que las olas del mar llegar a la playa, lenta pero eficazmente van moldeando las piedras, las cuales se van puliendo y redondeando, con el paso de los años.
En el versículo de hoy Job está hablando del poder de Dios y de cómo este puede arrastrar con todo a su paso. Aunque esto suena fatal, es algo bueno. Dios puede tomar los aspectos más ásperos de nuestro carácter, pulirlos y transformarlos.
Deja que Jesús entre hoy en tu corazón. Él te moldeará y te pulirá como lo hace con los guijarros de la playa.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

miércoles, 28 de marzo de 2012

«QUIERO»

«Mira mi aflicción y mi trabajo y perdona todos mis pecados» (Salmo 25:18).

Los tiempos bíblicos no son los únicos en los que había lepra. Todavía hoy es una enfermedad común en muchos países, en especial los de clima templado, tropical y subtropical. Además de producir profundas úlceras y grandes bultos que causan graves deformidades, la lepra causa daños neurológicos en los brazos y las piernas. Las personas que hace tiempo están enfermas de lepra pueden perder manos y pies porque, cuando sufren una herida, no se percatan de ello.
El pecado es la lepra del alma. Si no recibe tratamiento, comenzamos a volvernos insensibles, tanto al mal como al bien. En otras palabras, el mal no parece tan repugnante y el bien no es tan atractivo. Nos adormecemos y perdemos la capacidad de sentir. Esta situación es más temible que cualquier enfermedad.
Reconforta saber que podemos acercarnos a Jesús, el Gran Médico, sabiendo que, si quiere, puede purificarnos. No hay pecado, por grave que sea, que él no pueda perdonar. No hay tentación, por fuerte que sea, que sea invencible para su gracia.
Al acercarnos a Jesús es necesario que imploremos su piedad. No podemos exigirla como si de una deuda se tratase, sino como un favor: «Señor, si esa es tu voluntad, me echo a tus pies y, si perezco, que sea allí».
La respuesta de Cristo a la súplica del leproso estaba llena de ternura. Extendiendo la mano, lo tocó. A pesar de que la lepra era una enfermedad temida y repugnante, Jesús lo tocó. Hasta este momento, nadie, ni siquiera su propia familia se habría atrevido a tocarlo. Tocar al leproso, a quien se le consideraba un pecador, equivalía a contaminarse. Pero Cristo quería demostrar que, cuando hablaba con los pecadores, él no corría el peligro de infectarse.
Jesús dijo al leproso: «Quiero. Sé limpio». No le dijo: «Ve y lávate en el Jordán»; tampoco le sugirió una larga y tediosa terapia; sencillamente, dijo una palabra, lo tocó y el hombre quedó sanado. Jesús está dispuesto a darnos la ayuda necesaria. Cristo es un Médico al que no es necesario buscar porque siempre está ahí. No os necesario insistirle porque, al hablarle, escucha. Y tampoco es necesario pagar por sus servicios, porque sana gratuitamente. Pidámosle que nos sane. Basado en Mateo 8:1-4

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill