martes, 11 de septiembre de 2012

RECONSTRUYENDO LA HABITACIÓN



 “Los ladrillos cayeron, pero edificaremos de cantería; cortaron los sicómoros, pero en su lugar pondremos cedros" (Isaías 9 10).


La habitación está cubierta de las debilidades y los fracasos de tu esposo o esposa. Sus malos hábitos, sus palabras hirientes y las malas decisiones están escritos con letras grandes que cubren la habitación de pared a pared. Si permaneces lo suficiente en esta habitación, te deprimes y comienzas a expresar frases como: "Mí esposa es sumamente egoísta" o "Mi esposo puede comportarse como un idiota". O quizá: "Creo que me casé con la persona equivocada".
Algunas personas escriben frases cargadas de odio en esta habitación, en donde se ensayan los reproches para la próxima discusión. En este lugar, las heridas emocionales se infectan y añaden más comentarios mordaces a las paredes. Aquí se guardan las municiones para la próxima gran pelea, y la amargura se propaga como una enfermedad. Las personas se desenamoran en este lugar.
Debes saber lo siguiente: Pasar tiempo en la habitación del menosprecio arruina los matrimonios. Allí se planean los divorcios y se preparan planes violentos. Cuanto más tiempo pasas en este lugar, tu corazón más deprecia a tu cónyuge. Este proceso comienza apenas entras, y el cariño por tu pareja disminuye con cada segundo que pasa.
Tal vez digas: "¡Pero estas cuestiones son reales!" Es cierto, pero también lo son las que se encuentran en la habitación del reconocimiento. Todo el mundo fracasa y tiene áreas que necesitan crecimiento. Todos tienen asuntos sin resolver, heridas y un bagaje personal. Es un aspecto triste del ser humano. Todos hemos pecado; pero tenemos la tendencia lamentable de minimizar nuestros propios atributos negativos mientras que colocamos bajo la lupa las fallas de nuestra pareja.
Reflexión: A partir de hoy procuraremos cambiar los letreros de mi habitación; en lugar de odio, perdón; en vez de rechazo, amor; en lugar de indiferencia, afecto.

Pide a Dios hoy que te permita reconstruir tu habitación afectiva.

Tomado del 50 días de Oración
Por Pr. Juan Caicedo Solís
Secretario Ministerial, Dir. Hogar y Familia
Unión Colombiana del Sur.

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