miércoles, 17 de julio de 2013

EMBARAZO PSICOLÓGICO

Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos (Proverbios 17:22).

Una de las relaciones más intrigantes que la ciencia no ha explorado todavía en profundidad es la de la mente y el cuerpo. Es, sin embargo, una de las relaciones más importantes. ¿Hasta qué punto afectan nuestros pensamientos y emociones nuestra salud? Muchas veces tendemos a pensar que el mundo de los pensamientos, las ideas y los sueños es profundamente personal y sin mayor consecuencia, que podemos darle rienda suelta a lo que pensamos y soñamos despiertos porque realmente no tiene consecuencias. ¿Es realmente así?
Existen algunos fenómenos muy intrigantes, que no entendemos plenamente y que nos hablan del poder que la mente tiene sobre el cuerpo. Se sabe, por ejemplo, que algunas mujeres que desean desesperadamente quedar embarazadas pueden desarrollar todos los síntomas de un embarazo real. Su vientre se hincha en enorme proporción, los pezones se les manchan como a las mujeres embarazadas, dejan de menstruar, producen leche y sienten las patadas del bebé. A este fenómeno se lo conoce como embarazo psicológico.
Un fenómeno igual, o quizá más intrigante, es el de los casos de personalidad múltiple.
Es un fenómeno en el que una persona puede asumir dos o más personalidades distintas, cada una de las cuales no es consciente de las otras. Existen informes en la bibliografía clínica de que una personalidad puede ser diabética mientras que la otra no, o que las distintas personalidades pueden presentar constantes vitales y perfiles hormonales diferentes.
De hecho, se habla de un caso en que una de las personalidades puede ser alérgica a una sustancia mientras que la otra no, y que una puede ser miope mientras que la otra puede tener una visión óptima. ¿Cómo puede haber cambios físicos tan notables al cambiar de personalidad?
Estos fenómenos, aunque no totalmente comprendidos, hablan del tremendo poder que la mente tiene sobre el cuerpo. Como dice el versículo de esta mañana, los pensamientos y las emociones que permitimos que se apoderen de nuestra mente ejercen una fuerte influencia sobre la salud. Si eres una persona optimista y alegre y tus pensamientos son positivos, no solo tendrás una vida más feliz, sino también más sana.
¿Por qué esta mañana no levanta la cabeza, te pones tu mejor atuendo y sonríes?
Tu cuerpo te lo agradecerá. Es una razón para afirmar el mandato divino de cuidar nuestro cuerpo y nuestros pensamientos. Como dijo Elena de White: “Cada órgano del cuerpo fue hecho para servir a la mente” (.Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 153). Cuídalos con fidelidad.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

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