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miércoles, 27 de abril de 2016

FREDY EL RÁPIDO

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo (Efesios 6:1).

Oye, me estoy cansando, pensó Fredy mientras empujaba el carro del supermercado lleno de comida hacia su casa. Me pregunto si podría correr los comestibles un poco, entrar en el carro, y simplemente deslizarme cuesta abajo hasta casa.
Rápidamente empujó los comestibles hacia la parte trasera del carrito, donde estaba sentado su hermano de seis años, y de un salto se sentó delante de él. -¿Te gustaría ir a dar un paseo? -le preguntó Fredy a Leo.
-¡Sí! -gritó su hermano.
-Fredy, no te deslices por la colina -oyó que le decían sus padres-, ¡irás demasiado rápido!
Pero a Fredy le gustaba ir rápido. Y eso es lo que hizo.
-¡Más despacio! -gritó Leo desde la parte posterior del carro.
-¡MÁS DESPACIO! -gritaron sus padres.
El carrito voló colina abajo y el padre corrió detrás, mirando con horror como el carrito con los niños y los comestibles pasaba peligrosamente por una intersección de calles.
-¡Ayúdame Jesús! -gritó Leo.
El padre se acercaba cada vez más. Rápidamente, corrió delante del carro y consiguió correrlo al pasto.
¡BANG! El carro chocó contra las piernas del padre. ¡PUM! El carro se cayó sobre el césped. Fredy, Leo y los comestibles se desparramaron en el jardín del vecino.
Durante las semanas siguientes, Fredy pensó en lo que podría haber sucedido. ¡Podrían haber sido atropellados por un automóvil! Su padre pudo haberse roto una pierna. Y mientras lo veía cojear alrededor de la casa, deseaba haber escuchado a sus padres.

¿Y AHORA?
¿Te funcionan bien los oídos cuando tus padres te dicen que hagas algo? ¿Qué puedes hacer para escuchar mejor?

SPLASH:
Los tres huesos más pequeños del cuerpo humano -el martillo, el yunque y el estribo- tienen uno de los trabajos más grandes: te ayudan a oír.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

lunes, 18 de enero de 2016

SONIDOS POR TODAS PARTES

Tu Oración: Querido Dios, gracias por los sonidos de la creación que puedo escuchar. Te amo.

Versículo para hoy: “Cántenle, entónenle salmos; hablen de todas sus maravillas”. Salmos 105:2.

El mundo está lleno de sonidos. Por ejemplo, en la escuela se puede escuchar a los niños y las niñas jugando, a los maestros hablando o música sonando. Después de clase, la escuela queda vacía y hay solo silencio.
Cada vez que escuchas un ruido, es porque el sonido recorre el aire y así llega hasta tus oídos. ¡Imagínate! Cada día de la creación había diferentes sonidos que ahora podemos escuchar.

Un poquito de ciencia
Espera a que tengas un tiempo libre. Puede ser el sábado por la tarde o algún domingo. Sal con tu familia al campo o a un parque. Recuéstense sobre el césped y escuchen con detenimiento el sonido que producen las hojas de los árboles, las alas de las mariposas, las aves en el cielo; todos los sonidos posibles relacionados con la naturaleza que Dios creó.

Luego dibuja lo que escuchaste en tu libreta de observaciones.

Devoción matutina para niños pequeños 2016
Pequeños científicos de Dios
Por: Cesia Alvarado Zemleduch
#PequeñosCientíficosDeDios #MeditacionesMatutinas

domingo, 9 de junio de 2013

ROBO DE OVEJAS

Lugar: Israel
Palabra de Dios: Juan 10:14

Durante la Primera Guerra Mundial, un grupo de soldados estaba viajando por el campo, cerca de la ciudad de Jerusalén. Mientras caminaban, vieron un rebaño de ovejas comiendo cerca de la cumbre de un cerro.
-Miren allá -dijo uno de los soldados, señalando una figura quieta, tirada sobre el suelo.
-El pastor está profundamente dormido -dijo otro-. Parece que esta noche tendremos una fiesta.
Los soldados se acercaron en silencio a las ovejas, y comenzaron a arrearlas cerro abajo. Sus balidos despertaron al pastor. Se restregó los ojos somnolientos, y luego se despertó rápidamente cuando se dio cuenta de lo que estaba sucediendo.
Tornando su vara, el pastor comenzó a correr cerro abajo. Luego, se detuvo. ¿Qué podía hacer él, contra un grupo de soldados armados? No había nada que hacer. Abatido, el pastor comenzó a caminar de regreso hacia arriba, para recoger sus cosas.
De pronto se le ocurrió una idea. Dándose vuelta, llamó a sus ovejas como lo hacía siempre. Las ovejas inmediatamente reconocieron la voz de su pastor y supieron lo que debían hacer. Ahora, los soldados se sintieron impotentes, mientras las ovejas trepaban el cerro hacia su pastor... y hacia la seguridad.
Las Escrituras a veces describen a los seguidores de Dios como ovejas. Jesús dijo: "Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí". Él hablaba de nosotros. Como sus ovejas, conocemos su voz y lo seguimos.
Hoy, conozcamos mejor a nuestro Pastor para que, cuando oigamos su voz, reconozcamos su llamado. Seamos miembros fieles y obedientes de su rebaño.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson