Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado. Éxodo 32:31, 32.Moisés había pasado cuarenta días y noches en la presencia de Dios en el monte Sinaí, y al regresar al campamento se encontró con el triste espectáculo de la idolatría. El pueblo había olvidado rápidamente la promesa hecha ante la presencia de Jehová Dios, e hicieron un becerro de oro y lo declararon "dios".Moisés, sumamente indignado, al bajar del monte y ver al pueblo adorando al ídolo, rompió las tablas que contenían los Diez Mandamientos. Con exaltada ira destruyó el becerro que su hermano había construido y reprendió a los israelitas por haber caído.Días más tarde, en la presencia de Dios, Moisés se encontraba compungido y sumamente humillado. Como representante del pueblo, deseaba que Dios perdonara a los transgresores, y para ellos elevó una oración: "Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado".Este hombre abnegado de Dios le presentó al Señor una súplica sencilla, intercediendo por todos. Moisés intercedió ante Dios por el pecado de muchos.Es posible que tú también veas problemas en tu sociedad y busques una solución. Quizás existan problemas en tu colegio y parezca que no tienen una solución posible. Es probable que tu iglesia tenga desafíos inmensos y difíciles de alcanzar, y que para lograrlos se necesite un verdadero milagro.Ora al Señor. Así como Dios escuchó la oración de Moisés realizada a favor de todo el pueblo, ese mismo Dios puede escuchar tu oración hecha por tu gente, tus compañeros de estudio o tu iglesia. Interceder en favor de muchos puede ser efectivo. El gran líder de Israel logró que el pueblo israelita tuviera una nueva oportunidad, y tú también puedes lograr que los problemas o las metas inalcanzables tengan solución si te animas a orar con fervor por quienes lo necesitan.Antes de iniciar las tareas de este día, intercede ante Dios en oración por las necesidades de la gente que conoces.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia. 2 Tesalonicenses 2:16.¡Dios te amó de tal manera que dio a su Hijo unigénito! No existía nada más grande ni más precioso que pudiera ser dado en tu favor. ¿Por qué no te dejó Dios abandonado al triste destino de muerte? ¡Por amor! ¡Solo por amor! Un amor que llegó hasta el sacrificio. Era la única manera de salvarte.La paga del pecado es la muerte; y ese principio no puede ser ignorado. Tú y yo habíamos pecado, y merecíamos morir. Pero, Dios nos ama tanto que entregó a su propio Hijo para que muriese en nuestro lugar. ¡La Cruz es la más grande expresión del amor de Dios! Allí, el amor divino se escribió con sangre. Jamás podremos entender la dimensión de ese amor.Por lo tanto, en las horas de dolor y de tristeza; en las horas en que el martilleo de la culpa te golpea impiadosamente, piensa en el amor de Dios. Para él, eres lo más precioso que existe en este mundo: te ama con un amor infinito. No por lo que eres, sino a pesar de lo que puedas ser. Te amó hasta la muerte; se entregó como un cordero, silenciosamente, sin emitir un gemido. Éramos tú y yo quienes merecíamos morir en esa cruenta cruz. Pero, su amor fue más grande que la propia vida. Incluso, porque la vida que nos fue dada había sido una expresión de su amor.Cuando Jesús estuvo en este mundo, era la personificación del amor: el amor hecho carne; el amor que se podía tocar y ver. Mientras Jesús se movía entre los seres humanos, lo que se movía, en realidad, era el amor de Dios. Y ese amor tenía un poder transformador sin medidas: curó leprosos, hizo andar paralíticos, abrió los ojos de los ciegos, resucitó muertos, libertó endemoniados y devolvió la dignidad y el respeto propio a personas destruidas por las circunstancias de la vida. Jesús era el amor en acción; el amor transformador. Y nos dio una lección: solo el amor transforma; solo el amor reconstruye lo que fue desecho por el pecado.Si tienes una persona amada que está destruida por el pecado, recuérdate que solo el amor redime. ¡Ah, querido!, si el amor, personificado en Jesús, hizo andar a un cadáver que ya olía mal, ¿por qué no podría traer a tu padre de vuelta? ¿Por qué no podría rescatarlo de las garras del vicio? ¿Por qué no sería capaz de reconstruir tu matrimonio?Sal, rumbo a las actividades de este día, recordando que: "Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Ya no hay Judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3:28).El dueño de la posada miró despectivamente al agricultor que pedía una habitación. Pensando que tal vez llegarían clientes con más clase, le negó su hospitalidad. Thomas quiso darle una nueva oportunidad al posadero, e insistió en que quería una habitación, pero recibió la misma respuesta. Poco después llegó un personaje elegante y sin duda de buena posición económica y social, que fue hospedado con toda prontitud. Mientras el hostelero conducía a su importante huésped hasta la habitación, este le puso al corriente de quién era el hombre que había pedido posada antes que él. Alarmado por su descortesía, el propietario envió un mensajero para que alcanzara a tan ilustre personaje, y le ofreció su mejor cuarto. Pero Thomas Jefferson envió la siguiente respuesta: «Si en esa posada no hay lugar para un humilde agricultor, tampoco hay lugar para el vicepresidente de los Estados unidos».Dios deseaba que todo ser humano llegara a convertirse en hijo legítimo de su reino, pero algunos pensaron que por pertenecer al pueblo a quien se le había conferido la misión de anunciar al Mesías prometido, se encontraban en una posición más elevada y favorecida por Dios. Ciertamente Dios obró incontables milagros y derramó múltiples bendiciones sobre la nación judía, pero eso no excluía a otros del plan de salvación. Con su presencia en esta tierra, Jesús demostró que Dios nos ama a todos por igual.Jesús fue señalado en múltiples ocasiones por relacionarse con pecadores, cosa que impedía a los líderes religiosos admitir que aquel fuera el Mesías que esperaban. Pero las palabras de Cristo rompieron todo prejuicio: «Os digo que habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento» (Luc. 15: 7).Medita en este texto. ¿Hay a tu alrededor personas que son despreciadas por causa de los prejuicios? Derribemos las barreras y mostremos que el amor de Dios es para todos por igual.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Colosenses 1:3.Estábamos en un viaje de graduandos cuando noté que Sergio no estaba bien. Tenía la mirada perdida, y parecía desorientado y aturdido. Le hice una pregunta y pareció no entender, y al continuar con las preguntas noté que había perdido la memoria. Ese cuadro de amnesia nos preocupó a todos, e inmediatamente sugerimos diferentes remedios caseros para que el profesor volviera a la normalidad. Como había estado filmando, miramos la película en la misma cámara y notamos que había sufrido una terrible caída mientras los jóvenes y las señoritas jugaban tirándose agua con baldes. Tristemente, nadie había visto la caída y nadie lo había socorrido.Como nada parecía surgir efecto, oramos y decidimos llevarlo al centro de asistencia médica más cercano, pero como allí no había ningún experto en el tema, tuvo que ser derivado en ambulancia a la ciudad más cercana. Lo acompañé hasta el hospital, y mientras íbamos, el cuadro de amnesia fue desapareciendo y recobró la memoria. Al llegar al hospital, contamos lo sucedido, y después de algunos estudios de rutina, nos despacharon de vuelta hacia el campamento.Al llegar, la profesora que había quedado en el campamento, nos relató que había formado grupos de oración entre los alumnos, intercediendo ante Dios para que la salud del profesor accidentado volviera a la normalidad. El Señor había escuchado todas esas oraciones, y paulatinamente las actividades del viaje continuaron con su curso.Pablo escribió que estaba "siempre orando" por sus iglesias, rogándole a Dios por la salud espiritual de quienes habían conocido el evangelio, para que nunca se apartaran de él. Asimismo, a lo largo de las Escrituras, se nos presenta un tipo de oración "intercesora", que consiste en presentar al Señor las necesidades ajenas, para que actúe a favor del otro. Sé muy bien que el círculo de oración se remite generalmente a las necesidades personales, y cuando mucho, se extiende a familiares y amigos más cercanos. Sin embargo, la Biblia nos enseña la oración intercesora, para que también en este aspecto procuremos con la ayuda de Dios superar el egoísmo.Al comenzar las actividades de hoy, piensa en alguien por quien nunca hayas orado, y pídele al Padre que su amor se manifieste en esa vida. Comienza en este día practicando la oración intercesora.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Deuteronomio 6:5.Al entrar en el departamento, Adrián dejó el maletín en el centro de la sala y se derrumbó, pesadamente, en el sofá. Estaba exhausto: el trabajo del día había sido agotador, el jefe había estado más insoportable que de costumbre y hasta el calor, agobiante en esa época del año, se había mostrado infernal.Con las manos debajo de la nuca y mirando a un punto indefinido del techo, el joven ingeniero no dejaba de pensar en lo último que le sucediera aquel día; en realidad, eso era lo que lo incomodaba. La propuesta de trabajo que recibiera por teléfono, mientras viajaba de regreso a casa, era desde cualquier punto de vista irrecusable. A no ser por un detalle: la empresa que hacía la propuesta quería que él trajese consigo copia de documentos importantes. Nada de más; a fin de cuentas, él había ayudado a elaborar aquellos proyectos. En realidad, eran también suyos. No estaría siendo "totalmente" deshonesto.¿Existe deshonestidad total y deshonestidad parcial? Solo la idea de faltar a la ética lo mortificaba, por más que intentase justificar el hecho.Adrián era un cristiano, y se preguntaba cómo se conduciría Jesús en esas circunstancias. ¿Qué decisión tomaría? Como respuesta, vino a su mente el versículo de hoy. El amor y la vivencia del evangelio no pueden ser una experiencia dividida: o eres o no eres. O amas a Dios con todo tu ser o, entonces, corres el peligro de desintegrarte interiormente. Y eso es fatal. Una persona dividida se incapacita para ser feliz; cae en el terreno del cinismo y se anula.Todos los días, en circunstancias diferentes, te ves en la necesidad de decidir. La encrucijada no es solo entre el bien o el mal, sino entre la felicidad o la infelicidad, entre la vida o la muerte.¿Cuál es la decisión que necesitas tomar hoy? ¿Adónde necesitas ir, o cuán lejos de tus principios te ves tentado a andar?Este puede ser un día de vida, de decisiones sabias, de elecciones sensatas. Pero, eso es posible solo cuando el corazón le pertenece a Dios por completo.Por eso, no salgas de casa sin recordar la orden de Dios a su pueblo: "Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Tenía Moisés ciento veinte años de edad cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. (Deuteronomio 34:71).Me encanta echar un vistazo a las fotos de mis antepasados. Hombres gallardos, elegantes, vestidos con impecables trajes blancos, sombrero y bastón; mujeres elegantes, con sus cabellos finamente peinados, trajes femeninos y aire de princesas. Parecen como de otro mundo. ¡El nuestro es tan distinto! Actualmente existe poca diferencia entre la moda de hombre y la de mujer, entre el papel del hombre y el de la mujer. También me encanta contemplar aquellas verdaderas obras de arte que realizaban y que todavía conservo, y me pregunto cómo podían tejer a la luz del candil y sin usar espejuelos.Para muchas mujeres la vejez se presenta como la gran desdicha de la vida. «Después de los 60 -dicen-, la vida es otra». Y es cierto, todas las etapas de la vida son distintas y la vejez no es una excepción. Pero, ¿es realmente una desgracia entrar en la «tercera edad»? Veamos algunos ejemplos que pueden ayudarnos a crear una perspectiva diferente. Benjamín Franklin prestó sus mejores servicios al país que tanto amaba después de los sesenta años. Esculturas magníficas salieron de la mano de Miguel Ángel cuando el artista tenía ochenta y nueve años. Después de los ochenta todavía Verdi componía majestuosas óperas.No es lo mismo ser mayor que sentirse viejo. La Biblia dice que los ojos de Moisés nunca se oscurecieron y que tampoco perdió su vigor. Aunque esta es una declaración opuesta a la ley que rige nuestro organismo, sabemos que el Señor de la vida puede y quiere hacer de nuestro transitar por las páginas de la historia una obra maestra de amor y servicio. Si eres joven, sirve con todas tus fuerzas. Si ya has entrado en la vorágine implacable del tiempo, sirve con tu experiencia, pero nunca dejes de dar, porque el que da es como un manantial, siempre fresco, vivo y puro, las aguas estancadas se pudren, por eso nunca dejes de dar lo mejor de ti. Tu Dios te dará la fuerza.Las huellas del tiempo son monedas de oro en manos sabias.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Y tomando los cinco panes y los dos pescados, levantando los ojos al cielo, los bendijo, y los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante de la gente. Lucas 9:16.En la Biblia no figura ningún mandamiento sobre la oración. En ninguna parte se nos dice: "Recuerda orar antes de ir a dormir", o "agradécele en oración al Padre por el alimento que tienes en tu mesa", o "no salgas de tu hogar sin haber dejado en manos divinas tu salida". No, la Biblia no impone la oración a ninguno de los hijos de Dios, pero sí presenta el ejemplo de grandes hombres de fe que usaron la oración como un recurso para estar en comunión con el Creador del mundo.Todo pertenece a Dios en esta tierra. La casa donde vives, el colegio al que asistes, el auto en el que paseas, la computadora en la que trabajas, el equipo de sonido que te distrae, y todo lo que tienes como tuyo le pertenece al Creador. David lo expresó: "De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan" (Sal. 24:1). Por lo tanto, vale recordar que así como vinimos al mundo (sin nada), lo que hoy poseemos lo tenemos prestado hasta que nos vayamos de aquí. Todo lo material que actualmente consideramos como nuestro, bíblicamente hablando, es un regalo divino para nuestras vidas.El alimento que está sobre nuestra mesa diariamente, también es un regalo de Dios. Quizá hasta el presente nunca te faltaron los alimentos sobre tu mesa, pero debes recordar que existen partes del planeta que no pueden hablar de la misma manera sobre el sustento de cada día. Tristemente, y como consecuencia del pecado, existen en la actualidad regiones del mundo en que sus habitantes pasan hambre. Esas personas ya no se fijan en qué comer, solo se conforman con tener algo para alimentarse. Aunque vivamos en la era de la computación, de los teléfonos celulares y la tecnología digital, hay información que no se propaga pero que es real: países enteros, sumidos en una pobreza abyecta, tienen un índice poblacional altísimo con carencia de alimentos.Si estás en el grupo de personas que todos los días tiene alimento para su sustento, no dejes de agradecerle a Dios por esto. Aunque la Biblia no dé como mandamiento orar antes de comer, sigue el ejemplo de Jesús, que antes de repartir los panes y los peces a la multitud, elevó sus ojos al cielo y "los bendijo".Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Juan 8:44.Al regresar a casa, mientras buscaba las llaves, el sonido de una melodía dulcísima lo cautivó. Levantó la mirada, y comprobó que la música provenía de la casa de enfrente. En ella, vivía una joven linda, de cabellos rubios y andar pausado. Rigoberto la veía todos los días, de mañana, mientras ella volvía del trabajo, vestida de enfermera, y también por las noches, cuando ella iba al hospital. La música fue el punto de inicio de una amistad bonita entre ambos jóvenes. El tiempo se encargó de transformar esa amistad en amor.Dos años después, los jóvenes, enamorados, decidieron casarse. Todo estaba listo para la boda. Faltaban apenas dos días para el día más feliz de la vida de ambos, cuando Rigoberto recibió una carta anónima, que le advertía sobre las actividades de la novia. Con la carta en mano, Rigoberto conversó con ella. La joven rubia se puso triste, y empezó a llorar.-No sabía cómo decírtelo- se lamentó, desesperada.-Entonces, ¿todo fue mentira? -preguntó el novio, angustiado-. No eres enfermera: eres una chica de la noche.-No podía decírtelo; jamás lo hubieses entendido.Todos los días, en todos los lugares, se ven escenas como esta: personas que argumentan que no pueden decir la verdad: que la dirán cuando llegue el momento oportuno; que la verdad es demasiado cruel para ser dicha en el momento; que la omiten porque aman a la otra persona. Pero, el texto de hoy afirma que la mentira, no importa el nombre que le des ni el justificativo que inventes, es maligna. Nace en la mente del enemigo; él es el padre de la mentira.¿Estás escondiendo algo que debes decir? El mejor momento para decir la verdad es ahora; jamás habrá momento más oportuno. La verdad es como una herida limpia: sangra, duele, pero sana. La mentira, por el contrario, es como una herida infectada, que tarde o temprano te lleva a la muerte.¿Por qué no haces de este día el día de la verdad en tu vida? Ve a Jesús, permanece a su lado: él es el camino, la verdad y la vida. Él te dará fuerzas para salir del mundo de oscuridad en el que vives, rodeado de mentiras o medias verdades. Y recuerda:" [el diablo] ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón