domingo, 2 de febrero de 2020

"MIENTRAS EL AGRADECIMIENTO SEA POSIBLE, LA ALEGRÍA SIEMPRE ES POSIBLE" - ANN VO

"Den gradas a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tes. 5:18).

Livia no pudo resolver un problema de matemáticas de su hoja de ejercicios. Se siente tonta. Dakota perdió el pase que su equipo realmente necesitaba que él atrapara. Se siente torpe.
Emma acaba de tener una fiesta de cumpleaños sorpresa. Se siente popular. Nuestros sentimientos cambian todo el tiempo, ¿no es así? Se parecen mucho a la nuez de Adán de tu papá, que siempre se mueve hacia arriba y hacia abajo. Entonces, ¿qué puedes hacer cuando te sientes mal?
Bueno, algo que puedes hacer es esperar a que tus sentimientos suban. Generalmente, es así. (Si el desánimo perdura, háblalo con un adulto en quien confíes.)
Si no quieres esperar, hay algo que puedes hacer para levantar tu ánimo. En su libro Happy at Last [Feliz al fin], el terapeuta Richard O'Connor describe un ejercicio que les da a muchos de sus pacientes cuando se sienten terrible. Es fácil y funciona. Él dice: "Cada noche, antes de ir a dormir, menciona tres cosas buenas que te sucedieron ese día".
Ni siquiera necesitas esperar a irte a dormir. Si te sientes más aplastado que pies de serpiente, comienza a pensar en las cosas buenas de tu vida. Puede ser cualquier cosa por la que estés agradecido. Recuerdo a mi hijo hablando sobre un sándwich que estaba por comer: "Exactamente el queso que me encanta. ¡Qué milagro!"
Puedes estar agradecido por las duchas calientes, por los juguetes con ruedas y porque el hipo no duele. A medida que se desarrolle el sentimiento de gratitud en tu corazón, descubrirás que no habré lugar para los sentimientos negativos.
La próxima vez que te sientas decaído, mira hacia arriba para ver tus bendiciones. Kim

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

¿PODRA ACASO ESA FE SALVARTE?

«Cuando terminó David de ofrecerlos bendijo al pueblo en nombre del Señor, y a todos los israelitas, hombres y mujeres, les dio un pan  una torta de dátiles y otra de pasas» (1 Crón. 16: 2-3).

Pasamos tres días en las zonas boscosas del Chirripó, en Costa Rica, ayudando a los cabécares. La tarea era inmensa: debíamos atender a casi cuatrocientos indígenas que asistirían a escuchar la Palabra de Dios y a recibir asistencia de nuestro equipo médico. En ciertos momentos temimos que la comida no alcanzaría, ya que para la hora del almuerzo, la fila parecía cada vez más larga. Los componentes de aquel equipo misionero decidimos orar con fe; ¡ese día comieron todos hasta saciarse incluidos nosotros!
Era importante atender esta necesidad básica de nuestros amigos, pues no se puede llevar únicamente la Palabra de Dios a personas que han caminado tres y hasta cinco horas para escuchar; además hay que llevarles alimento para sus cuerpos, tal como hizo Jesús cuando hablaba a las multitudes.
También el rey David se preocupó de bendecir al pueblo desde el punto de vista de sus necesidades físicas. Cuando el arca regresó a Israel tras haber pasado mucho tiempo en manos del enemigo, David bendijo a todos los presentes con pan, dátiles y pasas. Bendecir es actuar; bendecir es mucho más que llevar palabras bonitas o decir un fácil «Dios te bendiga». Bendecir es acompañar lo que decimos con hechos que lo respalden: dar de comer y beber al que no tiene, abrigar al que pasa frío, ayudar al que necesita una mano…
Porque «¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe, si sus hechos no lo demuestran? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Supongamos que a un hermano o a una hermana les falta la ropa y la comida necesarias para el día; si uno de ustedes les dice: «Que les vaya bien; abríguense y coman todo lo que quieran», pero no les da lo que su cuerpo necesita, ¿de qué les sirve? Así pasa con la fe: por sí sola, es decir, si no se demuestra con hechos, es una cosa muerta» (Sant. 2: 14-17).
¿Te interesa tener una fe muerta que no se demuestra con hechos? A mí tampoco. Lo que me interesa es compartir, a través de actos de bondad y altruismo, las bendiciones que recibo de Dios. Quiero vivir ese tipo de fe que realmente conduce a la salvación.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

¿PARA QUÉ SIRVE EL MATRIMONIO?

"El hombre es sin culpa de acuerdo a su propio juicio, pero al venir su prójimo, lo examina" (Proverbios 18:17, BPE)

Cuando estudiaba en el seminario, era un chico sumamente estricto conmigo mismo. Además, me consideraba alguien que cumplía con la mayor parte de la reglamentación eclesiástica tradicional: era vegetariano, hacía ejercicio todos los días, leía la Biblia cada mañana, cumplía con todos los deberes escolares y asistía al templo cada sábado para ocupar los primeros bancos. Tal vez, si hubiera estado ante Jesús, también le habría preguntado: "¿Qué me falta, Señor?"
Tiempo después conocí a la que sería mi esposa y contrajimos matrimonio. De pronto, comencé a darme cuenta de que yo no era tan santo como suponía. En realidad, a pesar de ser un ministro de Dios, estaba muy alejado del ideal que el cielo tiene para sus hijos. La presencia de mi esposa dejaba ver mis grandes carencias, como si se tratara de un espejo que te muestra tal cual eres. Gracias a ella, creo que he podido combatir un buen número de elementos negativos de mi carácter, de los cuales no era consciente durante la soltería.
Muchas veces he escuchado que el matrimonio es algo muy complicado en estos tiempos y que la ola de divorcios es cada vez mayor, lo cual desanima a miles de jóvenes a comprometerse con otra persona. Es verdad, la vida matrimonial no es tan novelesca como a veces se pinta, pero no se debe tanto a la institución misma, cuanto a que te muestra como realmente eres: egoísta, obstinado, orgulloso e impaciente. Y sí, es posible que en esta época los seres humanos seamos más egoístas y menos tolerantes que en otros tiempos, de ahí que no siempre se acepten los desafíos de la vida matrimonial.
Yo creo que el matrimonio es una escuela para formar el carácter. Representa un desafío al egoísmo humano, por eso a veces resulta un tanto incómodo. Pero es muy importante para crecer como individuos y como cristianos.
No le tengas miedo al matrimonio. A quien debes temer es a ti mismo/a. Cuando se presente alguien con quien compartir la vida con la bendición de Dios, cásate. Ambos podréis apoyaros para crecer espiritualmente. Y si por alguna razón no sucede, ya Dios dispondrá otro medio para cumplir la función que tenía el matrimonio. No obstante, todo joven debe estar preparado para compartir su vida con otra persona. Nadie tiene por qué asumir actitudes pesimistas cuando la vida apenas comienza.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020.

LLAMAMIENTO AL MARIDO

Maridos, amad a vuestras mujeres y no seáis ásperos con ellas. Colosenses 3:19.

EI marido de Valeria no golpeaba a su esposa, pero sí la agredía con sus críticas y palabras hirientes. Constantemente veía faltas en las tareas caseras, el cuidado de los niños, las relaciones con las vecinas… Con frecuencia la comparaba con otros miembros de su familia y ella siempre salía perdedora. En medio de su enojo, increpaba a Valeria con insultos que jamás pronunciaría en presencia de familiares y amigos. Sus niños eran testigos de estas conductas y se llenaban de temor. A Valeria esos insultos la derrumbaban moralmente. Así, acabó convencida de que era realmente inútil, torpe, malvada y una fracasada. Esa familia sufrió mucho por el carácter iracundo del padre.
Hoy se sabe que el abuso, tanto verbal como físico, tiene un efecto devastador sobre la víctima, sea cónyuge o hijo, que puede acabar sufriendo ansiedad, hipervigilancia, depresión, ideas suicidas, sentimientos de incapacidad, vergüenza, culpa, problemas del sueño… y otras dolencias. Es muy triste que el ámbito familiar, que debería ser un lugar acogedor donde sus miembros pudieran hallar cariño, apoyo y comprensión frente a las dificultades de la vida, se transforme en un lugar peligroso y dañino. Para evitar situaciones tales, Pablo insta a los maridos cristianos a no ser ásperos con sus esposas y a amarlas como Cristo amó a su iglesia, entregándose a sí mismos por ella (Efesios 5: 25). Más adelante les pide que el marido ame a su esposa como a su propio cuerpo, es decir, sustentándola y cuidándola (vers. 28-29).
El verbo pikraino (ser áspero) significa literalmente, producir amargor en el estómago y, por extensión, quiere decir enojarse o irritarse. El mensaje encaja en un tiempo en que, según la ley judía, la mujer era tratada como una propiedad u objeto. El marido podía divorciar a su esposa por alguna razón intrascendente, pero ella no tenía esa potestad. Era también costumbre que la mujer permaneciera de puertas adentro mientras el marido tenía libertad total para tener relaciones con otras mujeres.
Desgraciadamente, las conductas violentas persisten en el siglo XXI: una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física, con frecuencia perpetrada por un ser amado. Si añadimos la violencia verbal, tenemos más víctimas que mujeres respetadas. El Señor no quiere que sus hijas sufran por causa del enojo y la violencia familiar. Si vives en tal situación, intenta resolverla con oración y fe. Si las cosas no se arreglan, busca ayuda externa, pues muchos casos de violencia doméstica requieren intervención profesional.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020

sábado, 1 de febrero de 2020

REGALITOS DE DIOS

«Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!» (Mateo 7:11, NVI).

¿Te gustan los inventos? Thomas Alva Edison fue un gran genio, quien inventó la lámpara de bombilla, entre otras cosas.
Un día le ofrecieron trabajo en una empresa en la que inventaría nuevas máquinas y arreglaría las averiadas. En una ocasión, Thomas inventó un. nuevo aparato y su jefe le preguntó cuánto quería recibir como pago. Sintiéndose avergonzado y con miedo a pedir de más, Thomas sugirió que le pagara lo que él pensaba que era justo.
Entonces, su jefe le dio mucho dinero, mucho más de lo que él hubiera pensado recibir alguna vez en su vida.

¿Y yo?
Dios desea darte todo lo bueno, para que crezcas sano y feliz. Él tiene preparados para ti «regalos» para toda tu vida, mucho mejores de lo que puedas imaginar.

Mi oración para hoy
Señor, dame de tu amor y tu cariño. Así, yo sé que voy a recibir los mejores regalos.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

LA BIBLIA TRANSFORMA

La Palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma. Hebreos 4:12
—Antes de que empecemos a estudiar el segundo libro de la Biblia, que se llama Éxodo —inició hablando esa mañana la madre—, quiero contarles una historia sobre el impacto de la Biblia en la vida de las personas que la estudian. Se cuenta que el gran predicador Juan Wesley, que vivió hace muchos años, fue una vez asaltado por un ladrón. Iba solo y le dio al asaltante lo que le pedía porque no quería arriesgar su vida. Mientras tanto, aprovechó para hablarle de Jesús y le repitió un versículo de la Biblia: La sangre de Jesús nos limpia de todo pecado, (1 Juan 1:7). Lo animó a recordar ese mensaje, pues un día tendría que dar cuenta de sus actos.
—Qué valiente fue el pastor Wesley al predicarle a un ladrón —comentó Susana.
—Sí, pero aprovechó bien la oportunidad —continuó la madre—. Tiempo después en una iglesia y al terminar el culto, se le acercó un hombre y le dijo que era el ladrón que lo había asaltado, pero que le habían quedado grabadas las palabras que le había dicho. Lo habían hecho pensar tanto, que finalmente había decidido cambiar su vida. Ahora era un hombre que amaba a Dios y leía la Biblia.
—Qué grandes milagros puede hacer la Palabra de Dios en la vida de una persona —comentó Susana—. Puede hacer que uno deje de ser ladrón para convertirse en un fiel creyente en Dios.
—Así es, Dios nos transforma a través de su Palabra, por eso debemos leerla todos los días. Podemos leerla juntos en el culto, pero cada quien debe leerla a solas también —concluyó la mamá.
Tu oración: Querido Dios, gracias porque tu Palabra nos da vida; ayúdame a compartirla con otros.
 ¿Sabías que….. Moisés fue quien escribió más libros del Antiguo Testamento?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

"NO ME CASTIGUES CONCEDIÉNDOME LO QUE DESEO NI LO QUE PIDO" - TERESA DE ÁVILA

‘Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno' (Mat. 6:13).

Davey quizá no haya sido un perro muy inteligente. Pero siempre estaba muy enfocado: le encantaba comer. Las galletitas eran como un milagro para él. Habría pagado cualquier cantidad de dinero por una galletita de canela, si tan solo hubiera tenido dinero.
Así que, en realidad no lo culpo por lo que sucedió el Día de la Madre. Papá le había comprado a mamá un paquete de trufas de chocolate y lo había dejado sobre la mesa del comedor, junto con los demás regalos. Davey lo vio, y se le hizo agua la boca, tanta agua como si fuera el río Misisipi.
No había nadie cerca. Olió la bolsa, y una dulzura rica y exótica le llenó la nariz. Tenía que probar una. Después, dos. Luego, tres. Pronto, todo el suelo a su alrededor estaba lleno de envoltorios.
En ese momento, papá entró en el comedor y Davey supo que estaba en graves problemas. Sin decir una palabra, Davey se fue a su escondite secreto debajo de la cama.
Papá se veía alterado; no solo porque Davey había arruinado el regalo de mamá, sino también porque el chocolate amargo era muy malo para Davey. Como a cualquier otro perro, le hacía daño.
Así que papá le dio peróxido de hidrógeno, y Davey comenzó a sentirse muy enfermo. Entonces, vomitó el regalo de mamá sobre el piso limpio.
Los seres humanos nos parecemos a los perros en que, a veces, desesperadamente, queremos cosas que terminan provocando desastres. Dios trata de ayudarnos a evitar estas malas experiencias de tres maneras:
En primer lugar, nos da algunas instrucciones claras en la Biblia. En segundo lugar, nos aconseja por medio de personas sabias, como nuestros padres. Y en tercer lugar, a veces nos da impresiones directas de alejarnos del objeto de nuestro deseo antes de que explote en nuestra cara.
Dios siempre sabe lo que es mejor. Estaríamos mucho mejor si le preguntáramos qué quiere él en lugar de pensar solo en qué es lo que nosotros mismos deseamos. Un perro probablemente nunca podrá ser así de inteligente, pero quizá nosotros sí. Kim

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

PARA CONDUCIRNOS FIELMENTE

«Fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos» (3 Juan 5, RV95). 

Jehová kejeiyinopa, Jehová kejeiyinopa, Jehová kejeiyinopa ite ji bena yuaksaki», se escuchaba el singular cántico de los cabécares. Estábamos en el gran cerro del Chirripó, en Costa Rica, compartiendo con los nativos del lugar. Los mismos que un día se habían sentido hijos del gran Sibú, a quien consideraban su dios y creador de todas las cosas, estaban ahora cantándole al Mesías, a Jesús nuestro Redentor. En sus rostros se dibujaban sonrisas, en sus ojos se apreciaba la chispa de la vida y en sus voces se podía percibir alegría. Esa alegría que nace de lo espiritual, de saber que pertenecemos al Rey de reyes y Señor de señores, quien tiene un propósito para nuestra vida.
Nosotros habíamos llegado a la zona indígena alrededor del mediodía, cansados del largo viaje. Pero el cansancio se desvaneció ante la emoción tan grande que sentimos al escuchar a nuestros amigos y hermanos de una cultura diferente alabando al único Dios verdadero. Eso nos inundó de gozo y nos proveyó un gran deseo de seguir sirviendo a nuestro Dios y a nuestros prójimos.
Nuestro objetivo era servir y evangelizar. Con esa meta en mente, cocinamos para cuatrocientas personas, entre ellas, madres que llevaban a sus bebés colgados a la espalda con mantas enrolladas, niños de diversas edades, ancianos, hombres y mujeres con necesidades. Yo me acordé entonces de Gayo, el hermano a quien el apóstol Juan dirige unas palabras en su Tercera Epístola. De él se dice que era fiel en su servicio a los demás, que toda la comunidad podía darse cuenta de su amor, que ayudaba a los necesitados. Todo eso es «la predicación de la verdad» (ver 3 Juan 5-8).
En contraste con esta preciosa imagen de un hijo de Dios comprometido con el ministerio de ayuda al prójimo, el mismo apóstol Juan menciona otro caso bien diferente, el de Diótrefes. Mientras Gayo trabajaba para el Señor, Diótrefes andaba «contando chismes y mentiras» contra los obreros del Señor. «Y, no contento con esto, no recibía a los hermanos que llegaban» (3 Juan 10). Qué lamentable.
«Querida hermana, no sigas los malos ejemplos, sino los buenos» (vers. 11), te exhorta Juan. Si tu deseo en este día es conducirte fielmente como cristiana, elige la actitud de Gayo, no la de Diótrefes. Ayuda al necesitado; siembra la buena semilla.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.