Mostrando entradas con la etiqueta Duración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duración. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de enero de 2013

SIGUE BRILLANDO

Lugar: California, EE UU
Palabra de Dios: Mateo 5:14

En 1971, dos bomberos estaban jugando a la pelota, tirándosela uno al otro, en Livermore, California, cuando accidentalmente le pegaron a una bombilla de luz que colgaba del cielorraso. Esperaban que rompiera en mil pedazos, pero la bombilla siguió dando una tenue luz amarillenta, que siguió brillando durante años y años.
¿Cuántos años llevaba allí esa bombilla? Un periodista del diario local se enteró del hecho y decidió investigar. Descubrió que la compañía Livermore Power and Light había regalado la bombilla al departamento de Bomberos Voluntarios en 1901.
La bombilla, de cuatro vatios, había estado iluminando continuamente, como luz de noche, sobre los camiones de bomberos. Y aunque la vida útil promedio de una bombilla de luz es de entre 750 y 1.000 horas (30 a 40 días, si está encendida todo el tiempo), esa bombilla ha estado encendida desde 1901 excepto por breves cortes de luz.
Cuando el Departamento de Bomberos se mudó a un edificio nuevo en 1976, transportó cuidadosamente la bombilla a la nueva estación, del otro lado del pueblo. A los pocos minutos la encendieron, y una vez más la bombilla Livermore brilló. Lo último que escuché es que todavía funcionaba en el año 2001, cumpliendo 100 años: la bombilla que funcionaba más antigua del mundo.
La bombilla Livermore es un gran ejemplo de una luz que se mantiene brillando y brillando. Y eso es lo que Jesús quiere que hagamos: que sigamos brillando para él. Desea que ayudemos a comunicar el amor de Dios, por medio de nuestras palabras y acciones.
En el Sermón del Monte, Jesús dijo: "Ustedes son la luz del mundo". Y, con su ayuda, podemos ser como la bombilla Livermore y brillar continua y consecuentemente, para él.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

miércoles, 1 de agosto de 2012

Y DURA, Y DURA, Y DURA


«Tus remos los hicieron con robles de Basan; tu cubierta la hicieron de cipreses traídos de las costas de Chipre e incrustados de marfil» (Ezequiel 27:6).

Limpia tus botas de explorador y trata de no ensuciar la cubierta de este barco. Está hecho de madera de ciprés. ¿Te gusta ese olor?
La madera de ciprés es muy especial por su fuerte aroma. Su olor característico se debe a los químicos que contiene. Estos químicos son resistentes al agua, la cual generalmente, pudre otros tipos de madera, e incluso son resistentes a otros ácidos, que corroerían la madera de otros árboles.
Un ciprés llamado árbol del Tule es uno de los árboles más grandes del mundo. Su tronco tiene un perímetro de 42 metros y su altura es de 40 metros. ¡Es inmenso! Los científicos creen que este árbol debe tener entre tres mil y cinco mil años de antigüedad. ¡Asombroso!
Sin embargo, hay algo que es mucho más grande que el árbol del Tule y que dura mucho más. Es el amor de Dios. La Biblia nos dice que nada podrá apartarnos del amor de Dios. Él nos amará por siempre y no hay nada más grande que su amor por nosotros. ¿No te sientes agradecido de que alguien te ame tanto? ¡Yo sí lo estoy!

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush