martes, 21 de julio de 2009

FUERA DE CONTROL

¡Ay de ustedes, que madrugan para emborracharse, y al calor del vino se quedan hasta la noche! Isaías 8: 11

A inicios del siglo XX, una vid procedente de Asia, llamada kudzu, fue importada a los Estados Unidos para reducir el problema de la erosión del suelo que sufrían algunos Estados del sur. Sus profundas raíces impedían que el agua se llevara la tierra. La gente se asoció para plantar kudzu en distintos lugares y el Servicio de Conservación del Suelo la entregaba gratis a los granjeros. Pero las plantas de kudzu tomaron la iniciativa. La planta crece hasta treinta centímetros al día. Pon algo en su camino, un edificio un árbol, y la parra trepará hasta cubrirlo. En un verano puede crecer más de dieciocho metros en todas direcciones. Cuando la gente empezó a darse cuenta de que la parra se estaba saliendo de control, quisieron matarla. La cortaron con hachas y sierras. La envenenaron con herbicidas, incluso quisieron quemarla, pero no moría. Las plantas de .kudzu se han extendido por doce Estados del sur, cubriendo una extensión de terreno de más de 2.8 millones de hectáreas. Por suerte, un producto de Dow Chemical ha sido capaz de matar las raíces Pero no es seguro que se haya podido eliminar del todo la plaga. El alcohol tiene un efecto parecido en la vida de las personas. Cuando la gente empieza a beber, ayuda a relajarse. Pero, a medida que el tiempo pasa, el alcohol, como la parra kudzu, puede escapar al control. El alcohol afecta a la capacidad de pensar con claridad. No es de extrañar que la bebida sea la causa de un rendimiento bajo en el trabajo, la ruptura de relaciones, malos tratos a los niños, dificultades económicas y graves problemas de salud. El alcohol no mejora la vida de nadie. Pero ha destruido millones de vidas. Si permaneces alejado del alcohol jamás tendrá la posibilidad de apoderarse de tu vida.

Tomado de la Matutina El vieja increíble.

LOS VERDADEROS ADORADORES OBEDECEN

Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: "A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra"».Mateo 4: 5, 6

Adoración sin obediencia, sin compromiso. Está de moda en la actualidad. Los templos están repletos de esa clase de adoradores que, al parecer, lo único que desean es que les digan que están bien, sin importar cómo vivan. Satanás conoce muy bien lo que significa la verdadera adoración. Las tres tentaciones que presentó a Jesús tenían como objetivo lograr que el Señor lo adorara. ¿De que manera alcanzaría su meta mediante la segunda tentación? Probablemente la tentación tuvo lugar en el pórtico de Herodes, en el lado sur, desde el cual se podía contemplar el valle del Cedrón. Desde allí no se podía ver la profundidad del abismo. De esa altura le pidió Satanás a Cristo que saltara, citando parcialmente los versículos 11 y 12 del Salmo 91, y dejando fuera de manera intencional la frase «en todos sus caminos», es decir, en todos los justos caminos de Dios. Jesús confronta de nuevo la tentación de exhibir su poder de hacer milagros aparte de la voluntad del Padre. Satanás le dice: «Ya que has decidido confiar en tu padre, muestra al mundo cuánto confías en él, lanzándote del pináculo del templo». Jesús sabía que no había recibido ninguna orden de parte de su Padre para lanzarse desde el pináculo del templo. Hacerlo sería una presunción y, por lo tanto, pecado. Pero Jesús afirmó su decisión de no hacer ninguna cosa por su propio poder. Decidió adorar a Dios a través de la obediencia. Jesús comprendía con toda claridad el segundo principio de la verdadera adoración: A Dios se le adora con la obediencia. La desobediencia es adoración a Satanás. Dios no acepta que lo pongamos a prueba en esos términos. Aunque a Jesús no le pasara nada físicamente, saltar del pináculo no tendría justificación si Dios no ordenaba. El hecho de que algo no salga mal, aunque se haga desobedeciendo a Dios, no significa que el Señor aprueba todo lo que hacemos. Dios aprueba la obediencia. La orden que Cristo nos da es que vivamos bajo la palabra de Dios. Cualquier conducta es humana y, por lo tanto, pecaminosa. Digamos, como el himno: Su santa ley obedezco por fe, y feliz para siempre con Jesús estaré. Himnario adventista, n° 238.


Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.

lunes, 20 de julio de 2009

¿ÁNGELES BUENOS, ÁNGELES MALOS?

Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, con todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros, como separa el pastor las ovejas de las cabras (S. Mateo 25: 31, 32).

En la actualidad se ha vuelto muy común hablar de los ángeles. En diversos comercios se ve cada vez más la figura de los ángeles; por ejemplo, hoy se exhiben muchos libros que versan sobre los ángeles y su influencia en nuestras vidas, por supuesto, desde una perspectiva espiritista. Los que han crecido en el ambiente cristiano seguramente han oído en la voz de su abuela, madre o tías expresiones como: «No tengas miedo, tu ángel te cuida»; «los ángeles están contigo»; «que los ángeles te acompañen»; «duerme tranquilo, tu angelito está a tu lado». Tenemos que tener muy claro que existen dos tipos de ángeles: los ángeles del bien y los ángeles del mal. Esto es real. La protección de los ángeles de Dios ha sido prometida para sus hijos que le aman y siguen sus caminos. Pero también Satanás tiene sus ángeles que rodean al ser humano que se revela contra Dios: «El mundo visible y el invisible están en estrecho contacto. Si pudiese alzarse el velo, veríamos a los malos ángeles ciñendo sus tinieblas en derredor nuestro, y trabajando con todas sus fuerzas para engañar y destruir. Los hombres perversos están rodeados, incitados y ayudados por los malos espíritus. El hombre de fe y oración confió su alma a la dirección divina, y los ángeles de Dios le traen luz y fuerza del cielo» (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 185). Existe un peligro real de apartarnos de Dios. Los ángeles malos están al acecho. Nuestra única seguridad depende en todo momento de Dios. Permite que tu fe se fortalezca. Ora y pídele a Dios que sean sus santos ángeles quienes guarden y vigilen hoy tu vida y la de los tuyos. De lo contrario, abrirás la puerta a extrañas influencias que destruirán tu vida.

Leticia Aguirre de De los Santos
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su amor.

COSAS DEL SUEÑO

Cuando descanses, no tendrás que temer; cuando te acuestes, dormirás tranquilo.proverbios 3:24

Oigan, mañana no hay escuela. Esta noche nos quedaremos levantados hasta tarde. Quedarse levantado después de la hora de ir a la cama es excitante. Hace que te sientas mayor. Pero perder horas de sueño es un mal hábito. Según la Fundación Nacional del Sueño, «el sueño es el alimento del cerebro». Si no duermes lo suficiente, puedes tener graves problemas. Cuando eras pequeño, quizá tus papas se aseguraban de que fueras a dormir a la hora. Pero a medida que crezcas tomarás más decisiones por ti mismo. Aunque cada noche necesitas unas nueve horas de descanso, es fácil acostumbrarse a dormir menos. Dormir demasiado poco hace que estemos de mal humor y perdamos la concentración. Pasar una noche en blanco puede causar una confusión mental parecida a la de mu persona borracha. Quienes quieran estar alerta a las tentaciones de Satanás deben asegurarse de que su cerebro funciona a la perfección durmiendo lo suficiente. Podrás decir si has dormido bastante por la manera como te despiertes por la mañana. Si para levantarte necesitas un despertador, no duermes lo suficiente. Prueba yendo a la cama más temprano. Aquí tienes algunos trucos para dormir mejor:
  • No cenes demasiado tarde. Mientras el estómago digiere los alimentos indica una acción refleja que hace que te remuevas y des vueltas en la cama mientras duermes. Si comes demasiado, a la mañana siguiente seguirás cansado.
  • Baja el ritmo antes de la hora de ir a dormir. Escucha una música tranquila o lee un libro que no te excite.
  • Intenta acostarte cada día a la misma hora, incluso los fines de semana. Cuando sigas un horario regular te resultará más fácil dormirte.
Dormir lo suficiente es una más de las cosas que puedes hacer para obtener una ventaja extra.

Tomado de la Matutina El viaje increíble.

SÍ ERES HIJO DE DIOS

Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan». Mateo 4:3

Miriam, una jovencita de dieciocho años, muy comprometida en su servicio al Señor, fue atropellada por un autobús mientras caminaba hacia la iglesia, con la Biblia y el himnario bajo el brazo. Su cuerpo sin vida quedó tendido en la carretera, junto al libro sagrado.
Rosita, una niña de siete años, comunicó a su madre que, mientras caminaba de la escuela a la casa con otras compañeritas, un enorme perro detrás de una cerca hacía esfuerzos por salir para atacarlas. Su madre le aconsejó: «Si un día el perro sale, no corras; quédate quietecita orando y Jesús te cuidará». Un día el perro saltó la cerca. Todas corrieron, menos Rosita. Se quedó quietecita orando. Sin embargo, el perro la mordió.
¿Puede el cristiano seguir confiando en Dios cuando suceden estas cosas, cuando el dolor y la pena embargan su corazón, cuando suceden cosas que no tienen explicación? El diablo lucha con todas sus fuerzas para que no confiemos en Dios. El diablo sabe muy bien que la confianza en Dios es una de las características de la verdadera adoración. Adoramos a Dios cuando confiamos en él, sin importar las circunstancias. Podríamos decir que, en cierto sentido, adoramos al diablo cuando desconfiamos de nuestro Señor.
Constantemente el diablo susurra al oído del creyente: «Si eres hijo de Dios, ¿por qué se rompió tu matrimonio?» «Si eres hija de Dios, ¿por qué perdiste a tu esposo en ese accidente?» «Si eres hijo de Dios, ¿por qué estás sin trabajo?» «Si eres hijo de Dios, ¿por qué te suceden todas esas cosas?» Los cristianos han atravesado en todos los tiempos momentos muy difíciles. Muchos de los problemas que los afligen no tienen explicación. Job es el ejemplo típico. La Biblia dice que era perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Sin embargo, sabemos de todas las calamidades que le vinieron. Jesús dijo en cierta ocasión: «Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, mas lo entenderás después» (Juan 13: 7).
A pesar de las dificultades y de tantas cosas que nos suceden y que no se pueden explicar, tomemos la determinación de Habacuc, y digamos con él: «Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación» (Hab. 3:17,18).

Tomada de la Matutina Siempre Gozosos

domingo, 19 de julio de 2009

SÍ, EXISTE NUESTRO ÁNGEL

Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección, y él nos escuchó (Esdras 8: 23).

He trabajado desde muy joven, combinando las labores del hogar y las de mi centro laboral. Uno de mis grandes problemas era que no podía llevar a mi hija de seis años a la escuela, así que todos los días la subía en el autobús y mi mamá la recogía en una parada que estaba cerca de su casa. Pero esa vez la niña no se bajó del transporte público y, por supuesto, mi mamá se preocupó mucho. De inmediato me habló por teléfono para que supiera del problema. No supe por dónde comenzar. Pensé en algunas opciones, pero lo primero que se me ocurrió fue orar fervientemente a Dios para que la cuidara y protegiera de cualquier peligro, ya que me asaltaba la idea de no volverla a ver. Después de pasadas algunas horas en las que mi mamá me había hablado varias veces, me dio la noticia de que la niña había llegado bien a la casa. Resulta que un hombre la había llevado exactamente al domicilio de mamá sin que la pequeña le hubiera dado la dirección ni el teléfono. La niña se había dormido en el trayecto y habla despertado en la base de los autobuses. Dios es tan maravilloso que nos da un ángel que está a nuestro cuidado, porque creo que él fue el que guió a mi hija hasta la puerta de la casa de mi mamá. El hecho de saber que contamos con un ángel es una hermosa promesa que nos ayuda a seguir en esta vida de tantos peligros. Esta promesa nos da la seguridad de que contamos con alguien muy importante que nos protege de todos los percances que pasamos a través de toda nuestra vida en esta tierra. Espero que sepamos apreciar el don que recibimos de tener un ángel a nuestro lado, porque si así no fuera, estaríamos desprotegidos y sufriríamos más todavía. Que la bendición de nuestro Dios sea con nosotras a cada instante.
Martina Coral
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su amor

NO ES TAN DULCE

No hace bien comer mucha miel. proverbios 25: 27

Cuando era niña, tenía mucha envidia de mi amiga Nancy Greski. Eran tan afortunada... Nancy era hija única y parecía que sus papas le daban todo cuanto se le antojaba. Una cosa que a Nancy le encantaba era la comida basura, en especial el refresco de limón. Siempre que iba a casa de Nancy en el porche había varias cajas de refrescos apiladas. ¡Cajas, imagínate! Mi mamá ni siquiera compraba alguna lata de vez en cuando. —No es bueno para los dientes —decía. A mí no me importaban en absoluto los dientes. Yo solo quería el placer de una botella bien helada de 7 Up, cerveza de raíz o refresco de uvas. Después de la graduación de octavo fui a un internado y perdí el contacto con los amigos del barrio. Durante las vacaciones de Navidad de mi primer año, mamá mencionó que había visto a Nancy en la tienda de comestibles. —No podía creerlo —dijo—. A Nancy no le quedaba ni un diente en la boca. Me dijo que se los tuvieron que arrancar todos porque estaban muy deteriorados. Está a la espera de unos dientes postizos. Todo cuanto pude pensar fue en cómo la abuela se sacaba la dentadura cada noche y la metía en un vaso, encima de la mesilla de noche. Me costaba imaginar que alguien de mi edad hiciese lo mismo. Al fin y al cabo, quizá Nancy no era tan afortunada. El azúcar tiene un buen sabor, pero no les hace ningún favor a los dientes. También debilita el sistema inmunitario, lo cual hace que tu cuerpo no pueda combatir tan bien las enfermedades. Si quieres sentirte estupendamente y tener el mejor aspecto, no te preocupes por «I azúcar. Si te apetece algo dulce, prueba con una fruta.

Tomado de la Matutina El viaje increíble.

YO IRÉ, SEÑOR

Después oí la voz del Señor, que decía: «¿A quién enviaré, y quien irá por nosotros?» Entonces respondí yo: «Heme aquí, envíame a mí» Isaías 6:8

Al profeta Isaías se le permitió ver la plena majestad de Dios y escuchar el gran júbilo de la adoración celestial: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Isa. 6: 3). La visión de Dios era tan pura y tan santa que Isaías tuvo la inmediata percepción de su propia pecaminosidad: «Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos» (Isa. 6: 5). No obstante, Dios respondió inmediatamente: «He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado» (Isa. 6: 7). Dios tenía un propósito al revelarse a Isaías. El Señor buscaba un mensajero que hiciera llegar su palabra al pueblo de Israel. «¿A quién enviaré, y quien irá por nosotros?» (Isa. 6: 8). Isaías contestó al instante: «Heme aquí, envíame a mí».
¿Cómo contestaríamos si se nos hiciera hoy la misma pregunta? Quizás pediríamos más detalles antes de comprometernos. Quizá exigiríamos saber adonde se nos enviaría. Es probable que pidiéramos que se nos diera una detallada descripción del empleo. Pero Isaías había experimentado la plena gloria de Dios. Había presenciado la perfección absoluta, y había reconocido su condición pecaminosa. Además, había recibido el perdón completo de su Padre amante. Con ese conocimiento de Aquel que le hacía la solicitud, Isaías solo tuvo una respuesta: «Heme aquí, envíame a mí» (Isa. 6: 8).
Isaías no imaginó que su respuesta implicaría sesenta años de arduo ministerio. No tenía la menor idea de las dificultades que su respuesta le produciría en toda su vida, especialmente en su vejez. Tampoco vislumbró el gozo imperecedero que sentiría toda su vida por caminar a diario en la presencia de Dios. Pero Isaías conocía a Aquel que hacía el llamamiento. Isaías reconocía esa dulce voz desde hacía mucho tiempo, y por eso no dudó en responder: «Envíame a mí».
El Señor todavía está buscando adoradores que sometan su voluntad a la voluntad de Dios. El Señor quiere hacer a través de ti una obra similar a la que hizo con el ministerio de Isaías. Isaías estuvo dispuesto a pagar el precio. Hoy el Señor quiere enviar un mensaje. ¿Responderás tú? Él quiere que restaures matrimonios y alientes al desvalido. Pero esto ocurrirá solo si has sido tocado con el carbón del altar. ¿Lo has sido?

Tomada de la Matutina Siempre Gozosos