jueves, 19 de noviembre de 2009

¿QUEJAS O GRATITUD?

¡Pongamos a uno de jefe y volvamos a Egipto! Números 14:4.

El pueblo de Dios estaba a las puertas de la Tierra Prometida. Dios estaba a punto de hacerlo entrar. Pero los israelitas vieron los gigantes del país y dijeron: «Nos volvemos a Egipto».
Estuvieron dispuestos a empezar su viaje hacia Canaán, pero después de andar por el desierto durante unas pocas semanas decidieron que, al fin y al cabo, trabajar para el Faraón no era tan malo. A algunos se les ocurrió la idea de volver a Gosén. Pero se olvidaron de un detalle impórtate. Sin Dios, estarían muertos en cosa de días.
Los israelitas habían estado tan ocupados quejándose que se habían olvidado de todo lo que Dios había hecho por mantenerlos con vida. Envió una nube que los protegiera del intenso calor del sol. Por la noche los calentaba con una columna de fuego.
Además, les proporcionaba comida y agua. Se calcula que, para mantener un grupo de esas medidas, se necesitaban 1,500 toneladas de comida y 44 millones de litros de agua.
Si has leído con atención el Antiguo Testamento, sabrás que el comportamiento de Israel seguía un modelo constante. Durante un tiempo, los israelitas seguían a Dios, se desviaban y adoraban a los ídolos, se metían en problemas y regresaban a Dios. Y el ciclo volvía a empezar.
¿Qué hacía que rechazasen una y otra vez a Dios? No eran los atractivos de los cultos paganos, sino su ingratitud. Si hubiesen estado agradecidos por todo lo que él había hecho por ellos su fe habría aumentado y los ídolos no habrían sido una tentación.
Cuando reconozcamos la bondad de Dios para con nosotros, nuestra fe también crecerá. El pecado perderá todo su atractivo y no pareceremos más a Jesús.
Podemos quejarnos por lo que nos toca sufrir en la vida o podemos estar agradecidos. Nuestra elección marcará la diferencia.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

¡UNA SALVACIÓN TAN GRANDE!

¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron. Hebreos 2:3.

Todavia recuerdo una de las primeras semanas que prediqué en la iglesia que pastoreé cuando era aspirante al ministerio. El mensaje estaba basado en la historia de Gedeón y los trescientos. El punto central era mostrar lo difícil que es la salvación. Explicaba que, de los 32,000 que fueron llamados por Gedeón, solo 3,000 pasaron la prueba. Luego, usando una operación matemática, probaba que, de 400 miembros que tenia la iglesia, solo tres estaban preparados.
Al día siguiente salí a visitar a algunos miembros. Al llegar a uno de los hogares, encontré a toda la familia desanimada. Me dijeron que, después de mi sermón, les parecía que la salvación o es nada fácil y que otros estaban más seguros que ellos. Al recordar aquello comprendo ahora lo equivocado que estaba en mi concepto de la salvación.
Nuestro texto dice que tenemos una salvación extraordinariamente grande. Jamás será comprendida por nuestra mente finita, cuya existencia es breve. Los redimidos tendrán como tema de estudio la inagotable ciencia de la salvación. Los siglos sin fin serán insuficientes para alcanzar sus profundidades. Cada día escucho y leo cosas maravillosas acerca de la gracia salvadora que me llenan de asombro.
En la Republica Checa escuché a un predicador decir que «la gracia salvadora de Dios no solo pago la enorme deuda que por nuestros pecados teníamos con Dios, sino que, además, nos dejo saldo suficiente a favor para que nunca más volviéramos a endeudar».
Lo más extraordinario del amor de Dios es que nunca cesa. Nos ama hoy lo mismo que nos amo ayer, y su amor por nosotros no cambiará mañana. Cuando sentimos que hemos fallado, Dios corre y se coloca frente a nosotros con el mensaje de esperanza da nuestro favor. «Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Cristo ha sido derramado en nuestros corazones por el espíritu Santo que nos fue dado» (Rom. 5:5). La salvación no tiene nada que ver con nuestro comportamiento; lo tiene que ver todo con la gracia de Dios.
Jesús exclamo desde la cruz «Consumado es». No hay nada que podamos hacer para ganar mayor salvación, mayor perdón. Cuando Cristo expió nuestros pecados, borró la cuenta. Le puso el sello de CANCELADO y abonó en s libro de contabilidad todos los beneficios derivados de ser él quien es. El amor de Dios no es consecuencia de lo bien o mal que yo me porte. Esa circunstancia precisamente me quita el deseo de pecar. Lo que quiero es obedecerlo, alabarlo y compartir con otros su gran salvación.

Tomado de la Matutina Siempre gozosos.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

LA BUENA OBRA NO SE ESTANCA

Por último, hermanos, consideran bien todo lo verdadero, todo lo respetable todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio (Filipenses 4:8).

Las buenas obras no toman vacaciones, siempre siguen su curso hasta la eternidad. No importa cual papel desempeñen en la vida, siempre hay un espacio para llevar a cabo obras de bondad. Toda obra noble siempre está en proceso de la perfección. Dios nos ayuda a progresar porque nuestras posibilidades son ilimitadas Pero necesitamos pensar en actuar sobre todo en aquello que perfeccionará nuestro carácter.
Cuando el legendario Pablo Casals llegó a los noventa y cinco años de edad, un periodista le preguntó: «Señor Casals, con noventa y cinco años usted es el más grande violonchelista. ¿Por qué sigue practicando seis hora cada día?» A lo que el músico respondió: «Porque creo que estoy progresando». Mientras vivamos en este mundo todos nuestros sentidos tienen que estar bien dirigidos y ocupados al servicio de Dios y al del prójimo, para así supera barreras y sentirnos felices de lograr las metas que no hemos propuesto. ¿En que estamos ocupadas? ¿En que empleamos la vista, los oídos, las manos? ¡Hay que mantener la mirada en la meta!
El emperador Tito, cuando durante el día no había hecho ninguna buena obra, acudía a esta frase muy popular en él: «Amigos, he perdido el día». Es penoso reflexionar al final del día sobre lo que se ha hecho y descubrir que no se compra con lo que se debía haber hecho. Querida amiga, no nos detengamos a perder las oportunidades que tenemos cada día para realizar obras que lleven el sello de la aprobación divina. No importa la edad, ¡hay que servir! Aun después de la muerte las buenas obras perduran. El límite es el cielo.

Isabel Zemleduch de Alvarado
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.

A TU SERVICIO

No niegue un favor a quien te lo pida, si en tu mano está el otorgarlo. Proverbios 3:27.

Hay pocos animales que causen mas repugnancia a las personas que los ratones. Las ratas son peores porque son mayores. En 1978, la Adventist Review contó una historia increíble que mostraba que incluso las ratas tienen sentimientos.
Una joven que vivía en una granja se encontraba recogiendo los huevos de las gallinas cuando vio algo extraño. Eran tres ratas que daban la vuelta a la esquina del almacén de herramientas. Iban una al lado de otra.
La rata de en medio llevaba una brinza de paja entre los dientes. Las otras dos, una a su derecha y otra a su izquierda, sostenían los extremos de la brinza de paja. Las tres se movían hacia una pequeña corriente de agua. Cuando entraron en el agua continuaron sosteniendo la paja.
Las ratas chapotearon un rato y luego regresaron a la hierba, sosteniendo todavía la paja. La joven se preguntaba por qué los tres roedores se aferraban a esa brizna de paja. Luego se dio cuenta que algo le sucedía a la rata de en medio. Era ciega.
Las ratas que veían habían sido capaces de apercibirse de que su amiga no podía moverse tan fácilmente como ellas. Por eso inventaron una manera de guiarla hacia el agua para que pudiera nadar.
El hombre es la más inteligente de las criaturas. Aunque, a veces, los animales nos superan en compasión y amabilidad.
Cuando ves alguien que está necesitado, ¿estás dispuesto a dedicar un poco de tiempo para ayudarlo, incluso si eso te provoca algún inconveniente? ¿O estas demasiado ocupado pensando en ti mismo?
La gente que sirve a los demás es bendecida doblemente. Tiene la agradable sensación que viene de ayudar a otros. Y además, no está tan centrada en sí misma.
Busca la manera de iluminar la vida de los que te rodean. Es una situación que beneficia a todos.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

LA BÚSQUEDA DE TODA UNA VIDA

Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como lluvia, como la lluvia tardía, y temprana a la tierra. Oseas 6:3

Conocer a Dios debe ser la búsqueda de toda una vida para cada hijo de Dios. ¿Son intensos y desesperados tus deseos de conocer a Dios? ¿Se elevan tus pensamientos cuando meditas en lo que Dios ha hecho por ti? ¿Has superado la relación superficial en tu comunión con Dios? ¿Cuán estrecha es la comunión que tienes con tu Padre? Durante su ministerio, Pablo estuvo obsesionado por conocer a Jesús. Entendía claramente la diferencia entre conocer acerca de Dios y conocer a Dios.
Conocer a Jesucristo conlleva una compresión cada vez más profunda, compresión que se logra a través del cultivo de una relación intima con él. Parecería que muchos cristianos han conectado su “piloto automático”. Todos sus movimientos son realzados fielmente, de forma mecánica. Asisten a la iglesia, estudian su lección de Escuela Sabática y devuelven sus diezmos, pero realmente no hay emoción, ni pasión; todo es pura rutina. No hay nada más que dar, nada más que conocer, nada más que mejorar.
Si quieres sentir esa pasión, si, como el apóstol Pablo, quieres conocer más y más de tu Señor, he aquí algunos consejos para hoy.
 No permitas que haya algo en tu vida que signifique mas para ti que Cristo. Elimina cuanto te impida conocer más de la plenitud de su amor. Nada le agrada amas a Dios que nuestra entrega total. Vigila que tu relación con el no decaiga.
 Reordena tus prioridades de manera radical. Es imposible conocer a Dios cuando lo dejo en segundo lugar a la hora de decidir entre culto y diversión, ente devolverle el diezmo o atender mis necesidades, entre conversar con él o con los humanos. Dios debe ocupar siempre el primer lugar. Nuestro prestigio, nuestras posesiones, nuestras perdidas y nuestras penas son secundarios en comparación con la bendición de conocer a Jesús.
 Dispón hoy tu corazón y tu mente para conocer a Jesús. Experimentaras como Dios abre tus ojos y tus oídos espirituales, revelándose a ti de manera maravillosa y a menudo inexplicable. Hoy el diablo te presenta algunos sustitutos tentadores, pero nada puede compararse con el valor de una relación autentica y apasionada con Jesucristo.
¿Es Dios la pasión más importante para ti hoy?

Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.

martes, 17 de noviembre de 2009

SEGURA BAJO SUS ALAS

Yo lo libraré, porque él se acoge a mí; lo protegeré, porque reconoce mi nombre (Salmo 91:14).

Recientemente leí una mensaje que narraba un incidente sucedido durante un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, en California, EE.UU. El mensaje decía que los guardabosques que fueron a investigar los daños causados por el incendio encontraron algo que les llamó la atención. Petrificado entre las cenizas y posando como si fuera una estatua, en la base de un árbol, se encontró el cuerpo de un pájaro.
El guardabosque tomó una vara y le dio unos golpecitos. Para su gran asombro vio como salían de debajo de las alas del ave petrificada tres diminutos polluelos que nuevamente se trataron de acurrucar entre alas de su madre ya muerta. Ante semejante escena el guardabosque quedó tan impactado que tomó una fotografía y la envió a la revista National Geographic. Para que publicara el incidente.
Seguramente el ave condujo a sus polluelos a la base de ese árbol y los cubrió bajo sus alas para brindarles la protección instintiva que los pondría a salvo. Prefirió quedarse con ellos para protegerlos en lugar de volar para poner su vida a salvo. ¿Cómo le llamaremos a ese acto? ¿Amor? ¿Instinto? No importa el nombre que le demos a ese acto heroico, no cabe duda de que el ave prefirió morir para que aquellos polluelos que estaban bajo sus alas pudieran vivir.
¿Sabes que eso mismo hace Dios? No importan los incendios, las tormentas o las dificultades que tengamos que enfrentar en la vida, si nos acercamos a él, nos protegerá bajo sus alas de amor. Allí podremos estar siempre seguras y, cuando las tempestades o las hogueras de las pruebas hayan pasado, podremos decirle a otros lo maravilloso que fue sentirnos seguras bajo sus alas de amor. ¿Recuerdas alguna vez cuando estuviste resguardada bajo esas alas? Anda y cuéntales a otra persona lo que Dios hizo por ti.

Evelyn Omaña
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.

SIEMPRE VIGILANTES

Has cumplido mi mandamiento de ser constante, y por eso yo te protegeré de la hora de prueba. Apocalipsis 3:10.

Hace tiempo, cuando los nativos americanos vagaban por Norteamérica, los bisontes eran muy importantes para su supervivencia. Los bisontes les proporcionaban carne y vestido.
En 1850 se calculaba que había más de veinte millones de bisontes esparcido entre los Montes Apalaches y las Montañas Rocosas. Pero en menos de cuarenta años, los hombres blancos casi los extinguieron. Cuando en 1889 se hizo un recuento, en todos los Estados Unidos sol se contaron 551. Por suerte, su número hoy ha alcanzado los quince mil.
¿Cuál fue la causa de esta reducción tan drástica? Cuando los colonos empezaron a abrirse paso hacia el oeste, la gente empezó a matarlos como un pasatiempo. Otros quisieron eliminarlos porque interferían con el progreso. A veces, los trenes tenían que detenerse mientras un rebaño de bisontes cruzaba las vías.
Otro problema era que los animales no habían aprendido a temer a los humanos. Un día, un grupo de hombres salió a cazar bisontes. Con 300 balas pudieron matar a 269 animales. Los bisontes no sentían que estaban en peligro. No corrían para ponerse en lugar seguro.
La historia ilustra una importante lección. Somos más vulnerables cuando creemos estar en lugar más seguro.
Si nos juntamos a un grupo de amigos de la iglesia, es fácil que bajemos la guardia porque son cristianos. Suponemos que jamás nos ofrecerán bebidas alcohólicas. Error. Suponemos que los videos que habrán alquilado serán una distracción buena y limpia. Una vez más, error.
Satanás usara todos los medios a su alcance para arrastrarnos al pecado. Debemos permanecer cerca de Jesús para poder decir no cuando llegue la tentación. Debemos permanecer alerta y vigilantes porque puede sucedernos en cualquier momento y en cualquier lugar.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

¿CABEZA O COLA?

Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para progreso del evangelio. Filipenses 1:12

Poderoso caballero es don dinero, decía con mucho ingenio el gran literato español Francisco de Quevedo. Otros dichos no tan literarios señalan que «el dinero habla» o que «el que tiene oro manda».
Después de la crucifixión de Jesús, hubo una discusión acerca de donde habría que sepultar su cuerpo. Al respecto, el profeta Isaías decía: «Y se dispuso con los impíos sus sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca» (Isaías 53:9). Las cosas sucedieron exactamente como fueron predichas.
En cumplimiento de la profecía, un hombre de mucha influencia, llamado José de Arimatea, se presento ante Pilato para solicitar el cuerpo de Jesús. Su influencia y relación con el prefecto le valieron para lograr lo solicitado, y José colocó el cuerpo sin vida en un sepulcro tallado en la roca para una persona de mucho dinero.
José era una persona muy respetada, miembro del sanedrín, hombre de carácter y muy distinguido. Su posición influyente fue de gran bendición para el cumplimiento de los propósitos divinos. ¡De cuanta bendición son el dinero, la posición social, el prestigio y la fama cuando son puestos en las manos de Dios para progreso de su causa!
Independientemente de nuestra posición social, de nuestra formación o de nuestras posibilidades económicas, todos podemos ser influyentes. Conocí a una humilde hermana, llamada Francisca, que era la cocinera del presidente de la Republica de El Salvador en la década de 1970. Aunque no tenía el dinero de José Arimatea, era rica en fe. En varias ocasiones llevó al señor presidente y a su esposa a cultos de la iglesia. Lo que nunca pudieron hacer otras personas con ventajas materiales lo hizo esta fiel cocinera.
La Biblia dice que Dios desea que sus hijos sean cabeza y no cola. Dios desea que ejerzamos una poderosa influencia en el lugar donde nos encontremos. Si tenemos lo que tenia José Arimatea, ¡alabado sea Dios!; si no, podemos hacer como José del Antiguo Testamento, que aun siendo esclavo influyó en Potifar.
¿Ha servido tu prosperidad para el avance del evangelio? ¿Has usado tus dones y talentos para influir en aquellos que te rodean?
Ora hoy y dile al Señor: «Ayúdame a ejercer una influencia positiva con la que soy y con lo que tengo –mi lugar de trabajo, mi ciudad, mi país- para el bien del evangelio».

Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.