domingo, 24 de febrero de 2013

LA OTRA MEJILLA


Lugar: Japón
Palabra de Dios: Lucas 6:27-29.

Ueda y sus dos amigos, Ando y Nakajima, oyeron acerca de unas clases gratuitas ofrecidas por el señor Adams, un sensei (maestro) estadounidense.
-Podemos aprender inglés con un estadounidense -resaltó Ueda-. Vayamos a verlo.
Los tres chicos comenzaron a asistir a las clases semana tras semana. El señor Adams era un buen profesor de inglés. También, les enseñaba acerca de Dios y de la Biblia.
-Qué historia asombrosa, ¿no? -dijo Ueda una noche, mientras se dirigían a sus casas-. ¡Imaginen ser arrojado a un foso de leones!
Pero Ando y Nakajima no estaban interesados en la Biblia. Cada vez que Ueda comenzaba a hablarles de la religión cristiana, ellos se reían de él diciendo: "¡Amén, amén!"
Unas semanas más tarde, el señor Adams les habló de compartir el amor de Dios con otros.
-Como seguidores de Cristo, debemos amar a todos, incluso a los que nos tratan mal -les enseñaba.
Luego, leyó unos versículos de la Biblia: "Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra".
Nakajima tuvo una idea. Cuando terminó la reunión, le dijo a Ando:
-Observa esto...
Entonces, le pegó una bofetada a Ueda. Ueda se sorprendió, pero cuando Nakajima y Ando rompieron a reír él se rió con ellos.
La siguiente semana, el señor Adams les contó la historia de Jesús y de cómo la gente lo escupió en la cara. Nakajima y Ando decidieron hacerle lo mismo a Ueda. Para su sorpresa, él no los contraatacó. ¡Su conducta los impresionó!
-Quizá deberíamos intentar esta cosa de la religión -decidieron.
La próxima vez que el señor Adams habló de Dios, Nakajima y Ando escucharon con atención. Pronto llegaron a amar a Jesús, y todo porque Ueda decidió "poner la otra mejilla".

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

ESCUCHAR CON EL CORAZÓN



El justo se fija en la casa del malvado, y ve cuando este acaba en la ruina. Quien cierra sus oídos al clamor del pobre, llorará también sin que nadie le responda. Proverbios 21:12-13.

Ser escuchados es una de las necesidades que todos buscamos satisfacer. Los estudiosos del comportamiento humano dicen que escuchar es un arte que puede aprenderse y cultivarse. Aseguran que la mayoría de la gente oye palabras pero no las llevan al nivel de la interpretación. Además, dicen que escuchar activamente implica utilizar el cuerpo, la mente y el espíritu, y pocos son los que están habituados a hacerlo, resulta demasiado agotador.
Cuando alguien es capaz de oír detenidamente a otro se produce un efecto envolvente, que genera intimidad y confianza, tanto al que escucha como al que es escuchado. En esta época en la que todos hablan y nadie escucha, qué importante resulta que desarrollemos este arte. Con frecuencia me encuentro con hijos que se quejan de que sus padres no los escuchan; el mismo reclamo se oye de labios de los esposos y las esposas, y hay algunos más que se atreven a decir que sienten que ni Dios los escucha.
Creo que es momento de escuchar más y hablar menos; a veces los sonidos de la vida nos lo impiden, y vivimos y hacemos que otros vivan un aislamiento emocional. Queremos gritar a viva voz lo que tenemos dentro, pero prestamos poca atención a lo que alguien más tiene que decir.
En este día podemos agradecer a nuestro Padre celestial, pues sus oídos están siempre atentos al clamor de sus hijos e hijas. El salmista, seguro de esto, exclamó: «Sepan que el Señor honra al que le es fiel; el Señor me escucha cuando lo llamo. |...] Muchos son los que dicen: "¿Quién puede mostrarnos algún bien?" ¡Haz, Señor, que sobre nosotros brille la luz de tu rostro!» (Sal. 4:3,6). No prestemos oídos sordos a su voz, pues es por medio de ella como conocemos su voluntad y encontramos dirección, consuelo y fortaleza.
Pidámosle también que nos haga oidoras empalicas y sensibles; que podamos, en la intimidad de una plática con nuestros hijos, esposos y amigos, dar consuelo, comprensión y afecto. Por eso, cuando alguien te pida que lo escuches, deja todo lo demás que estés haciendo, míralo a los ojos, guarda silencio, pronuncia breves palabras de ánimo, y entonces estarás escuchando con el corazón.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

EXTRAÑA MANERA DE GLORIFICARSE


Jamás se me ocurra jactarme de otra cosa sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo (Gálatas 6:14).

¿Cómo puede uno glorificarse en la cruz? El apóstol Pablo escribió a los corintios que su propósito era que la cruz fuera suprema en su vida y en su ministerio (1 Cor. 2:2). En esa epístola se destaca la cruz en contraste con las «palabras sabias y elocuentes» (1 Cor. 2:4). Pero en Gálatas, la cruz se destaca en contraste con el sistema legal judío (Gal. 6:13). Pablo podría haberse jactado de sus antecedentes judíos y su servicio, que excedían en mucho a los de sus adversarios (2 Cor. 11:22). Pero en vez de eso, decidió glorificarse en la cruz de Cristo. Todo el que comprende cómo fue rescatado por Jesús y liberado del pecado, se jacta en su cruz, en la cual fue ganada la salvación.
Uno de los lugares más sorprendentes de Lituania es la Colina de las Cruces, un pequeño promontorio que se encuentra a doce kilómetros de Siauliai, en el norte de Lituania, pero que contiene una cantidad enorme de cruces que han plantado peregrinos devotos de todas partes del mundo. La colina ofrece un panorama increíble. Se calcula que en el 2006 había allí unas cien mil cruces. Su historia es inspiradora. 
Después de un levantamiento campesino a mediados del siglo XIX, el lugar atrajo por primera vez a varias personas para llevar cruces a una colina que se ha convertido ni un símbolo de la resistencia del pueblo lituano. Después de la incorporación de Lituania a la antigua Unión Soviética, las autoridades ateas arrasaron con grandes maquinas la Colina de las Cruces en tres ocasiones diferentes. Una y otra vez los peregrinos locales y extranjeros volvieron a colocar las cruces. Finalmente, en 1985, los comunistas se dieron por vencidos y permitieron que los símbolos permanecieran en el lugar. Si quieres saber más, busca «Colina de las cruces» en Google.
Los dirigentes soviéticos no entendieron la importancia de la cruz. Lo que ese símbolo representa es más valioso para los cristianos que la vida misma. Ellos se glorifican en la cruz de Cristo cada vez que vuelven a Dios en busca de perdón y misericordia. De nuevo se levanta la cruz y el que murió en ella como Cordero de Dios, porque en la cruz las derrotas se tornan en victorias.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

EL ÚNICO TESORO


Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:10.

Un carácter formado a la semejanza divina es el único tesoro que podemos llevar de este mundo al venidero... Considere cada momento de tiempo como si fuera oro. No lo malgaste en la indolencia, no lo gaste en tonterías, sino úselo en la obtención de tesoros elevados. Cultive los pensamientos y expanda el alma negándose a permitir que la mente sea llena de asuntos no importantes. Aproveche cada ventaja a su alcance para fortalecer el intelecto. No se quede satisfecho con una norma inferior. No se contente hasta que, por el esfuerzo fiel, la vigilancia y la oración ferviente, ha obtenido la sabiduría que viene de arriba...
Atesore cada rayo de luz que pueda obtener al escudriñar la Palabra de Dios. Ocúpese de la obra que Dios le ha dado hoy, y vea cuánto bien puede lograr con el poder de Cristo. Haga de Dios su consejero...
Cristo recordó nuestra naturaleza en los requisitos que estipuló. Tomó nuestra naturaleza sobre sí, y nos trajo poder moral para combinarlo con el esfuerzo humano... Nuestro espíritu puede estar tan identificado con su Espíritu, que seamos uno con él en pensamiento e intención...
Las facultades intelectuales, morales y físicas han de ser igualmente cultivadas y mejoradas, para que alcancemos la norma más elevada en el logro del conocimiento...
El Daniel de la historia sagrada no era más que un joven cuando fue llevado cautivo a Babilonia con sus amigos. Pero él permanece como un ejemplo brillante de lo que la gracia de Dios puede hacer por los pecadores ante el universo celestial, los mundos no caídos y un mundo rebelde... No fue por su elección que fue expuesto a la disolución, la glotonería y los hábitos de derroche de aquella nación pagana. Pero él dispuso en su corazón, que mientras estuviese allí, serviría al Señor. Cooperó con Dios. Se colocó bajo la bandera de Cristo como un sujeto leal del Rey celestial...
El carácter formado en este mundo determina el destino por la eternidad. El elemento de valor en la vida en este mundo será de valor en el mundo venidero. Nuestro futuro es determinado por la manera en que permitimos ahora ser influenciados... Tornarnos el yugo de Cristo sobre nosotros, y aprendemos su camino.— Yonuth´s Instructor, 17 de agosto de 1899; parcialmente en Dios nos cuida, p. 338.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

sábado, 23 de febrero de 2013

"QUERIDA NANCY”


Lugar: Maryland, EE,UU.
Palabra de Dios: 2 Corintios 3:2,3.

La carta provenía de Gran Bretaña, dirigida a Nancy Feldman, de los Estados Unidos. El problema era que la persona que envió la carta no conocía la dirección completa de Nancy. Había escrito el estado (Maryland), pero la ciudad estaba equivocada y, en lugar de poner el nombre de la calle, simplemente escribió: "Casa grande, vieja (histórica), detrás de la torre de agua, con un cerco para caballos alrededor".
Los empleados del correo debieron haber quedado perplejos cuando encontraron esa carta. Pero, en lugar de tirarla, se tomaron el tiempo para descubrir dónde debían entregarla. El pequeño mapa que el remitente había dibujado en el sobre quizá los haya ayudado. Y, créanlo o no, la carta llegó hasta el buzón de Nancy Feldman en Spencerville, Maryland.
Las cartas siempre han sido una forma especial de comunicación. Antes de los telégrafos, los teléfonos, los fax y los e-mails, eran el principal medio de conectarse con gente que vivía lejos.
La Biblia dice: "Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos. Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones".
En otras palabras, Dios se comunica con otras personas a través de nosotros. Nuestras palabras y acciones los ayudan a ver su amor. Somos una carta de Cristo al mundo. Ese es un gran honor, ¿no es cierto? Pidamos al Señor que nos ayude a comunicar un mensaje de amor a quienes nos rodean.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

UNA LABOR QUE REQUIERE PREPARACIÓN


¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes y nunca será un Don Nadie. Proverbios 22:29.

A una mujer que fue a realizar un trámite burocrático le preguntaron cuál era su profesión, y cuando declaró que era madre y ama de casa, el funcionario público escribió en la línea de respuesta: «No trabaja».
Puedo asegurar que atender el hogar y cuidar a los hijos no solamente es un trabajo abrumador, sino que también requiere de mujeres altamente preparadas. Si pensamos en la diversidad de actividades que realizan, podemos asegurar que necesitan preparación en muchos asuntos de la vida. La crianza de los hijos les exige tener conocimientos en nutrición, psicología, pedagogía, medicina y cultura general. Para el cuidado y la conducción del hogar necesitan tener nociones de economía, contabilidad, recursos humanos, administración del tiempo, negociación y relaciones públicas, artes culinarias y decoración de interiores. Para ser buenas esposas necesitan aprender a ser novias a través de los años, amigas incondicionales y excelentes para escuchar; deben también dominar las técnicas de la buena conversación, conocer la naturaleza masculina y ser expertas en el arte de amar.
A pesar de todo esto, mucha gente ha llegado a pensar que las mujeres que trabajan en el hogar realizan una labor tan sencilla, que no puede entrar en la categoría de «trabajo». Sus labores son pobremente calificadas y demeritadas.
Querida madre, esposa, ama de casa, aunque tengas la impresión de que nadie ve ni valora lo que haces, debes saber que ante Dios tu obra es apreciada. Al hacer alusión al trabajo de la mujer en el hogar, Elena G. de White escribió: «¡Ojalá la madre pudiera percatarse de cuan importantes son sus deberes y de cuán grande será la recompensa de su fidelidad!» (El hogar adventista, cap. 38, p. 225).
A pesar de lo que opinen los demás, o de cómo actúen en consecuencia, nunca cometas el error de menospreciar las labores que realizas en el interior de tu hogar. Sé diligente y da tu mejor esfuerzo, pues para tus hijos y para tu esposo pocas alegrías pueden ser mayores que saber que cuentan contigo como punto de equilibrio que evita que el hogar se descontrole. Al enfrentarte este día con tus tareas en tu hogar, siente que Dios te aprueba y alaba, pues así es como tendrás un corazón lleno de amor, un espíritu de abnegación y una mente dispuesta a disfrutar de lo que haces.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

EL MONUMENTO MÁS GRANDE



El que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor (Mateo 20:26).

Hace un par de años tuve el privilegio de realizar un viaje de estudios que incluyó los tesoros arqueológicos de El Cairo, la capital de Egipto. Lo que más me impresionó fueron las enormes pirámides que todavía dominan el horizonte de la ciudad. Estas pirámides fueron construidas entre el 2575 y el 2465 a. C, como tumbas de faraones poderosos. La más grande es la pirámide de Keops, que es probablemente el edificio más colosal construido alguna vez en el planeta. Su altura original era de 147 metros y sus cuatro lados están orientados con precisión hacia los cuatro puntos cardinales. Según cifras de la Enciclopedia Británica, se cortaron con precisión, transportaron y ensamblaron, dos millones trescientos mil sillares de roca para crear una estructura de 5,750,000 toneladas de peso (un promedio de 2.5 toneladas por bloque). Fue el edificio más grande del mundo hasta el 1311 d. C.
Siempre me pregunté qué habría pasado si Moisés hubiera decidido ser faraón de Egipto. ¿Habría construido él una tumba más colosal y gloriosa? No lo sabemos. Moisés murió solo en el monte Nebo en la cumbre del Pisga y nadie conoce su tumba. Sin embargo, al conducir a Israel de la esclavitud en Egipto a la libertad en la tierra prometida creó un monumento que ha probado ser más grande, duradero e importante para la humanidad. Su historia ha sido una fuente de inspiración para millones de personas oprimidas a través de la historia. Fue la inspiración de varios himnos «espirituales negros» (por ejemplo, Turn Back Phamoh's Army, l Am Bound for the Promised Land, Go Down Moses) que los esclavos de América del Norte cantaban, anhelando su liberación. En la revista Time, Bruce Feiler mencionó que cuando los Estados Unidos firmaron su Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, el Congreso pidió a Thomas Jefferson, Benjamin Franklin y John Adams, que propusieran un sello para la nueva nación. Ellos sugirieron a Moisés llevando a los israelitas a través del mar Rojo.
¿Y tú? ¿Has creado un monumento con tu vida? ¿Vas a dejar una huella visible de tu paso por este mundo? La pirámide de Keops será destruida en la segunda venida de Cristo, pero el monumento de Moisés permanecerá por la eternidad en el recuerdo de los redimidos. ¿Y el monumento de tu vida? ¿Será eterno?

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

¿QUÉ ES LA FE?


Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1.

Es precioso el pensamiento de que la justicia de Cristo nos es imputada, no por algún mérito de nuestra parte, sino como don gratuito de Dios. El enemigo de Dios y del hombre no quiere que esta verdad sea presentada claramente; porque sabe que si la gente la recibe plenamente, habrá perdido su poder sobre ella. Si consigue dominar las mentes de los que se llaman hijos de Dios, de modo que su experiencia se componga de duda, incredulidad y tinieblas, logrará vencerlos con la tentación. Esta fe sencilla, que acepta al pie de la letra lo que Dios dice, debe ser estimulada. El pueblo de Dios debe poseer la clase de fe que se aferra al poder divino; "porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios" (Efe. 2:8). Los que creen que por amor de Cristo, Dios ha perdonado sus pecados, no deben, por causa de la tentación, dejar de seguir peleando la buena batalla de la fe. Su fe debe volverse cada vez más fuerte hasta que su vida cristiana, como sus palabras, declare: "La sangre de Jesucristo... nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7).
La fe significa confiar en Dios, creer que nos ama y sabe mejor qué es lo que nos conviene. Por eso nos induce a escoger su camino en lugar del nuestro. En vez de nuestra ignorancia, acepta su sabiduría; en vez de nuestra debilidad, su fuerza; en vez de nuestra pecaminosidad, su justicia. Nuestra vida, nosotros mismos, ya somos suyos; la fe reconoce su derecho de propiedad, y acepta su bendición. La verdad, la justicia y la pureza han sido señaladas como los secretos del éxito en la vida... Todo buen impulso o aspiración es un don de Dios; la fe recibe de Dios la única vida que puede producir desarrollo y eficiencia verdaderos.
Se debería explicar claramente cómo se puede ejercer fe. Toda promesa de Dios tiene ciertas condiciones. Si estamos dispuestos a hacer su voluntad, toda su fuerza nos pertenece. Cualquier don que se nos prometa se encuentra en la promesa misma... Tan ciertamente como se encuentra el roble contenido en la bellota, se encuentra el don de Dios en su promesa...
La fe que nos capacita para recibir los dones de Dios es en sí misma un don... Aumenta a medida que se la usa para asimilar la Palabra de Dios. A fin de fortalecer la fe debemos ponerla a menudo en contacto con la Palabra.
¡Cuán a menudo los que confiaron en la Palabra de Dios, aunque eran en sí mismos completamente impotentes, han resistido el poder del mundo entero!... Estos constituyen la verdadera nobleza del mundo. Constituyen su realeza..— Review and Herald, 24 diciembre de 1908.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White