Mostrando entradas con la etiqueta Debilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Debilidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de mayo de 2016

NO “GOLPEES” POR TU CUENTA

El valor y la impaciencia pueden imponerse a todo, pero la necesidad nos enseña a ser sensibles. Ram Mohán Roy

¡Quién no sabe qué es sentirse realmente impaciente! Tanto, que a una le parece que la ira se le pone a un pasito y… ¡cuán fácil es ceder a ella! Así se sintió Moisés en dos ocasiones. La primera, en Egipto, que lo llevó a matar. La segunda, a las puertas de la tierra prometida, que lo llevó a morir.
“Moisés era un hombre muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” (Núm. 12:3) y, sin embargo, hacia el fin de su vida, tuvo un arre- bato de impaciencia: “ ‘¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Haremos salir agua de esta peña para vosotros?’ Y alzando su mano, Moisés golpeó la peña con su vara dos veces” (Núm. 20:10, NVI). Como consecuencia de esos “dos golpes” recibió la sentencia divina: “No entrarás a la tierra prometida” (ver Núm. 20:12).
Tras las duras experiencias del desierto y del Éxodo, Moisés había llegado a ser un hombre de fe y paciencia, mucho más maduro y paciente que el jovencito que había matado al egipcio. Sin embargo, el abismo en el que cayó, a breves instantes de la gran meta de su vida, fue prácticamente el mismo, tantos años después. El término hebreo traducido como “golpeó” en Números 20:11, cuando Moisés hirió la roca, es el mismo que se traduce como “mató” en Éxodo 2:12, donde se narra el incidente con el egipcio: “Viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena”.
Por lo que revela el texto bíblico, Moisés tenía tendencia a “golpear” por su cuenta. Tendencia, eso sí, que había sido bastante superada gracias a la dependencia de Dios adquirida en el destierro. Pero bastante no es lo bastante, porque llegado el momento de la prueba, no sirven de nada nuestras propias fuerzas. El poder está únicamente en Dios, por eso “el justo por la fe vivirá” (Rom. 1:17), y no por sus propias capacidades.
hablar más de la cuenta, para no caer en la falta de dominio propio, sea del tipo que sea (elige tú la que mejor refleje tu debilidad), para no pecar…! Necesitamos que Dios intervenga en cada ocasión, pues todas estamos sujetas a las debilidades humanas.

“El justo por la fe vivirá” (Rom. 1:17).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

jueves, 28 de abril de 2016

RECONOCE TUS DEBILIDADES

La más temible de todas las debilidades es el temor a parecer débil. Jacques-Bénigne Bossuet

La primera vez que el doctor Livingstone se levantó a predicar cosechó un rotundo fracaso. Aunque resguardado tras el púlpito, se quedó sin capacidad oratoria y, ni corto ni perezoso, reconoció: “No recuerdo ni una sola palabra de lo que iba a decir”. Acto seguido, bajó de la plataforma y se fue, convencido de que nunca podría predicar. Un hermano de iglesia se le acercó y le dijo: “David, no te rindas. Tal vez nunca seas un buen predicador, pero puedes ser un buen médico”. Con el tiempo llegó a ser ambas cosas.
Lo extraordinario del caso es la capacidad de Livingstone de reconocer sus debilidades. Seamos sinceras, ¿a quién le gusta admitir que es débil, frágil o incapaz? ¡Especialmente ante alguien de la iglesia! Nos da temor no solo el hecho inevitable de ser débiles, sino también el hecho de parecerlo. Y creyendo que lo que conviene es esconderse, nos hacemos un gran mal y nos perdemos una bendición, que es recibir ayuda de nuestros hermanos.
Jesús era capaz de reconocer que estaba atravesando un momento difícil. Creía que con el apoyo de los suyos podría superar mejor las pmebas y sentir que Dios respondía a las oraciones en su favor. Por eso no le importó decirles a sus amigos, con todas las letras: “Es tal la angustia que me invade, que me siento morir” (Mat. 26:38, NVI). Jesús era auténtico.
Imagina por un momento que tu madre, o tu marido, o tu pastor…, la persona más fuerte que conoces, se te acerca y te dice: “Ora por mí, porque tengo una gran depresión; me siento tan mal que quiero morirme”. Pues eso fue lo que experimentaron los discípulos. Jesús era para ellos el Mesías, su líder, un pilar de fortaleza y obrador de milagros. Imagínate el shock de saber que estaba hundido en una profunda tristeza.
Jesús era valiente para admitir que necesitaba compañía, apoyo y ayuda. Y tú, ¿tienes ese mismo valor, eres auténtica y admites que no eres perfecta? No te pierdas la gran bendición de contar con la ayuda de los demás. No te escondas. Con el apoyo de tus “hermanos”, y la confianza en Dios, irás superando cada obstáculo.

“Nos alegramos cuando somos débiles, con tal de que ustedes sean fuertes; y seguiremos orando para que lleguen a ser perfectos” (2 Cor. 13:9).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

miércoles, 23 de marzo de 2016

LA GRAN PREGUNTA Y EL DÉBIL PRETEXTO

Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado? Éxodo 32:21.

Moisés apareció de la neblina, llevando la Ley tallada en piedra. Abriéndose paso por el sendero, se aproximó a Josué. Descendieron juntos. Pronto pudieron ver el campamento, los sonidos de música extraña y voces excitadas subieron hasta ellos.
Dios le había advertido a Moisés que los israelitas se habían vuelto a la idolatría mientras él estaba ausente, pero no esperaba ver un espectáculo como ese. El pueblo estaba bailando alrededor del becerro de oro y actuaban como animales, gritando salvajemente su alabanza a esa criatura hecha por el hombre como si eso hubiera sido lo que los sacó de la tierra de Egipto.
Moisés se enojó tanto por este terrible insulto a Dios que arrojó las tablas de piedra justo enfrente de todos, ilustrando cómo habían quebrantado la Ley de Dios. Habían hecho una promesa solemne antes de que él subiera a la montaña: “Todo lo que Jehová ha dicho, haremos” (Exodo 19:8). Su compromiso de ser fieles a Dios se había hecho añicos.
Pasando a través de la multitud de gente que bailaba, Moisés tomó el ídolo y lo arrojó al fuego. Más tarde, molió el oro hasta convertirlo en polvo y lo vertió en el arroyo que descendía de la montaña. Luego .ordenó al pueblo que bebiera el agua, para mostrarles lo inútil que era su dios de oro.
Lo siguiente fue llamar a Aarón. Quería una explicación completa de por qué había permitido esto.
Aarón hizo lo que todos los hombres débiles hacen bajo presión: esquivó su responsabilidad culpando a alguien más. Después, para colmo, quiso que Moisés pensara que había habido un milagro cuando pidió las joyas al pueblo. “Y me lo dieron, y lo eché en el fuego, y salió este becerro’ (Exodo 32:21).
Aarón quería caerle bien a la multitud y eso se convirtió en la cosa más importante para él. Dejó de centrarse en la grandeza de Dios y su cuidado milagroso, y cometió uno de los peores tipos de pecados: conducir a otros a apartarse de la verdadera Fuente de vida. Dios estaba comprensiblemente enojado con lo que Aarón había hecho.
Moisés no había “nacido ayer” y no creyó en la mentira de Aarón ni un minuto. No iba a creer en un pretexto tan endeble, e inmediatamente se dispuso a arreglar las cosas.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 12 de mayo de 2013

JOAB, EL DÉBIL OFICIAL DE DAVID

David había dicho: «El que primero derrote a los jebuseos será cabeza y jefe». Entonces Joab hijo de Sarvia subió el primero, y fue hecho jefe (1 Crónicas 11:6, RV95).

El nombre de Joab significa: «El Señor es padre» y expresa las convicciones de su madre, Sarvia, pues de su padre no sabemos nada. Sarvia era hermana de David, por lo tanto Joab era sobrino del rey. También sabemos que tenía dos hermanos: Abisai y Asael. El carácter de Joab, como el de todos los seres humanos, es difícil de analizar y comprender. Pero es un personaje muy importante en el ascenso de David al trono y en su posterior gobierno.
Joab era valiente y «fue el primero» en atacar a los jebuseos que controlaban Jerusalén, antes de que se convirtiera en la capital del reino de Judá. Gracias a aquella acción valerosa fue nombrado jefe del ejército y se mantuvo en esa posición durante todo el reinado de David (1 Rey. 2: 22-35). Esto indica que Joab era un genio militar y también un hábil político. Por desgracia, también tenía un carácter violento, como lo demuestra el asesinato a sangre fría de Abner, según se relata en 2 Samuel 3:27. Joab era leal a la casa de David y desempeñó uno de los papeles clave en el proceso de construcción nacional. Su genio militar brindó al rey una poderosa arma para su avance en el control de la nación y, posteriormente, la expansión de su influencia ante sus vecinos.
La astucia de Joab se manifestó en la rebelión de Absalón y su movimiento para derrocar a su padre y acceder al trono. Joab se dio cuenta del potencial de Absalón como el futuro rey de Israel y puso a trabajar su maquinaria política para ayudarlo. No obstante, el hijo del rey era egoísta, ingrato y mal estratega. Si se hubiera aliado con Joab es probable que su conspiración hubiera triunfado. Pero Dios impidió la peligrosa alianza.
Aunque Joab aparece como totalmente leal a David en la primera parte de su reinado, en realidad la única lealtad que tuvo fue hacia sí mismo. Para él, todas las cosas, inclusive la religión, tenían un interés político. Pasa por la historia sagrada como un manipulador de la religión y de los hombres. Era un hombre fuerte, aunque muy débil.
Los hombres pueden manipular, controlar, imponer y quitar de acuerdo con sus propios intereses egoístas, pero tarde o temprano cosecharán las funestas consecuencias de una vida sin escrúpulos. Lo importante es que tú nunca participes de los caminos de Joab.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez