Un espacio donde podras disfrutar de reflexiones cristianas, Bienvenidos y Bienvenidas!!!
lunes, 1 de julio de 2013
¿MUJERES PODEROSAS O LLENAS DE PODER?
martes, 11 de junio de 2013
LA GUERRA DE LOS BIGOTES
sábado, 18 de mayo de 2013
MASA ACEITOSA
domingo, 3 de marzo de 2013
EL GUARDIA MÁS INTELIGENTE
miércoles, 17 de octubre de 2012
QUÉ AVE TAN INTELIGENTE
lunes, 20 de agosto de 2012
¿MISS PERFECTA?¿MISTER PERFECTO?

miércoles, 8 de agosto de 2012
¿HAS PERDIDO LA MEMORIA?
viernes, 13 de abril de 2012
UNA ELECCIÓN INTELIGENTE
miércoles, 1 de febrero de 2012
COMENZAR EL DÍA CON ENERGÍA

- Favorece la memoria, la creatividad y la concentración.
- Promueve una actitud positiva y el buen humor.
- Ayuda a controlar el peso, ya que nos hace más fácil evitar comer entre comidas.
- Proporciona un mayor rendimiento físico y una mayor productividad.
- Evita el envejecimiento prematuro de las células.
martes, 17 de enero de 2012
¿SOLAMENTE «SENCILLOS COMO PALOMAS»?

sábado, 20 de agosto de 2011
SE NECESITAN MUJERES
Devuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente. (Salmos 51:12).
«Se necesitan mujeres de entre 20 y 25 años de edad, altas, delgadas, de buena presencia y modales refinados. Para mayor información, consulte nuestra página web».
Anuncios como este abundan en la red, pero todo parece indicar que la mayoría de nosotras no cumplimos estos requisitos. Gracias sean dadas a nuestro Padre celestial porque no nos ha hecho a todas las mujeres de un mismo molde, y porque la apariencia física no lo es todo en la vida. El valor que Dios da a la mujer va mucho más allá de su figura. El valor que Dios te da, querida hermana, proviene de tu corazón.
Desafortunadamente no son las mujeres hermosas las que por lo general gozan de felicidad. Tampoco son las que tienen recursos financieros para satisfacer cuanto capricho tengan. No disfrutan de felicidad muchas mujeres que tienen grandes posesiones materiales pero a las que les falta, por ejemplo, un bebé al que acariciar.
Sí, hoy también se buscan mujeres. Dios las busca por todas partes. Su amor recorre cada rincón, por intrincado que sea, para llamar a mujeres que, como tú y como yo, pertenecemos a su reino. Mujeres que han sido compradas con su preciosa sangre. Mujeres que a pesar de las circunstancias abren su corazón al amor divino. Mujeres que son capaces de hacer milagros en la cocina para alimentar a su familia. Mujeres que obran maravillas con sus manos, cubriendo la desnudez del prójimo y velando porque los suyos estén abrigados. Mujeres que se esfuerzan por entrar en el mundo del conocimiento y la sabiduría, que no se rinden ante las trabas sino que son capaces de transformarse en verdaderas campeonas de carreras de obstáculos.
Se necesitan mujeres que coloquen los principios divinos en el pedestal del triunfo, que mantengan una postura de obediencia ante la voluntad divina, que sean dóciles al escuchar una reprensión y amorosas al emitirla. Esa clase de mujeres es la que Dios busca.
¿Eres tú una de ellas? El prototipo de mujer virtuosa registrado en Proverbios 31: 10-31 no es una utopía. Si Dios las llama, es porque existen. Si existen, tú puedes ser una de ellas.
Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera
lunes, 1 de agosto de 2011
EL EQUILIBRIO DE LA VIDA
Él les dijo: «Venid vosotros aparte, a un lugar desierto, y descansad un poco» (Marcos 6:31).Los discípulos, entusiasmados, contaban al Maestro todo lo que habian hecho durante sus primeras giras misioneras. Jesús estaba muy complacido por lo que oía, pero se daba cuenta de que estaban perdiendo el equilibrio. Entonces les dijo: «Vayamos a un lugar tranquilo para que descansen un poco». ¿Sabes?, incluso en las cosas buenas hay que tener equilibrio. Si nos agotamos y descuidamos nuestra salud, muy pronto estaremos enfermas y tendremos que abandonar lo que estábamos haciendo por falta de fuerzas para seguir adelante.
Con frecuencia cometemos el error de forzar nuestro cuerpo para que dé más de lo que realmente debe dar. Yo soy una de esas personas a las que le hace falta escuchar el sabio consejo de un esposo que me dice: «Descansa». Apartar un tiempo para recuperar energías emocionales, físicas y espirituales, es de vital importancia. La historia está llena de páginas escritas a medias, que no pudieron ser terminadas por talla de una pluma firme que llegara hasta el final. Aunque el mandato divino es apremiante y debemos hacer todo cuanto podamos en esta tierra, es importante que recordemos las palabras pronunciadas por Salomón: «Hay tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace» (Ecl. 3: 17).
Al no tener otras opciones de carrera, dediqué gran parte de mi adolescencia y juventud a estudiar piano. Como promedio permanecía cada día alrededor de cinco horas practicando la técnica y memorizando estudios, ejercicios y obras musicales. Había momentos en los que tenía que dejar de tocar y salir al palio, tomar agua, despejarme unos minutos y luego volver. Entonces, aquello que antes me resultaba difícil, ahora se hacía fácil, porque había dado un descanso a mis manos y a mi mente.
El Señor, en su sabiduría, nos da tiempo para todo. No trates de abarcar demasiado en un solo día. Se equilibrada. Regálate momentos para el esparcimiento y verás que lo que antes te resultaba difícil por el cansancio, ahora lo podrás hacer sin dificultad.
El tiempo es un regalo divino, úsalo sabiamente y será tu amigo.
Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera
lunes, 18 de julio de 2011
TEMPERANCIA 1ª PARTE
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Génesis 1:31.Un diccionario define la temperancia como "la virtud cardinal, que consiste en moderar los apetitos y el placer excesivo de los sentidos" (Diccionario enciclopédico ilustrado, Visor, t. 3, p. 964). Lo que Dios creó y puso al alcance del hombre, tenía el propósito de ennoblecerlo y ayudarlo a crecer en todas las áreas de la vida. Desde que el pecado entró al mundo, Satanás trastocó esa creación y muchas de esas bendiciones, usadas sin moderación, se convirtieron en una maldición.
Un hombre de unos 55 años de edad llegó un sábado de noche a la iglesia porque deseaba tener una conversación privada conmigo. En esa charla me habló de un terrible sentimiento de culpa que arrastraba desde hacía algunos años y que no le daba paz. Según su testimonio, a partir de su juventud temprana comenzó a tener relaciones sexuales con toda mujer que se lo permitiera. Nunca dijo que no, nunca se negó si la situación se presentaba propicia. Mujeres solas, casadas, solteras, separadas, si ellas estaban dispuestas, él también. Incluso después de casado, durante años engañó a su esposa siempre que pudo, ocultando su lado lascivo. Después de veinticinco años de casado, su esposa se enteró de su infidelidad y lo abandonó, y a partir de ese momento, al ver su familia destruida, su conciencia no le dio paz. Con admiración escuché de sus labios: "Pastor, yo me considero un esclavo del sexo. Yo soy alguien que no tiene voluntad; no me puedo controlar bajo ningún aspecto. ¿Es posible que no pueda decir 'no'?"
Dios dio la vida sexual para bendición del hombre y la mujer, pero al usarla sin temperancia, esa bendición se transforma en una maldición. Dios creó el sol para la conservación de la vida en nuestro planeta, pero exponerse durante muchas horas sin ningún tipo de protección en la piel, puede ocasionar cáncer. Dios nos hizo como seres diurnos para que descansemos durante la noche, pero si una persona duerme quince horas diarias, además de vivir en la pobreza por perezoso atrofiará su mente y su cuerpo por la inactividad.
El alimento, el sol, el agua, la sexualidad, el trabajo y todo lo creado, son regalos divinos para que vivamos felices. Hacer un uso moderado y equilibrado de cada uno de ellos nos ayudará a vivir sanos y a reflejar a nuestro Creador.
Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel
miércoles, 13 de julio de 2011
MUJERES SABIAS
Entonces Jesús dijo: «Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos» (Mateo 19:14)Aunque no sabemos quiénes llevaron a los niños ante Jesús, siempre he pensado que había madres que presentes, que deseaban que el Maestro bendijera a sus hijos. Para los padres siempre es importante que sus hijos reciban la bendición divina.
Recuerdo que la presentación de mis hijos ante la iglesia fue una ocasión muy especial. Compuse cantos de alabanza y gratitud por la forma en que Dios había traído una nueva vida al mundo. Sobre todo deseábamos que el Señor los tomara en sus manos y los ayudara a conducirse en medio de un mundo hostil. Esa, como madre, ha sido mi mayor preocupación. En este mundo puedo pasar por muchas dificultades económicas, físicas y emocionales, pero si mis hijos entran en la Canaán celestial, todo habrá valido la pena.
Los hijos son una bendición celestial, pero al mismo tiempo una responsabilidad más que humana. No se trata de vestirlos y calzarlos como si fueran un maniquí, ni siquiera de alimentarlos. Educarlos solo es posible con la ayuda divina obtenida mediante mucha oración. Cada persona es un mundo y hay que respetar el libre albedrío que Dios le ha dado, pero al mismo tiempo hemos de luchar contra la violenta corriente del libertinaje y de la complacencia del yo.
Orientar a nuestros hijos en el camino correcto no significa que nos convirtamos en policías con garrote, más bien nos constituye en maestros que aman y enseñan sin recibir nada a cambio. Estas madres y padres que llevaron sus hijos al Salvador colocaron en él todas sus expectativas. Deseaban que el divino Maestro les mostrara que no estaban solos ante tan difícil misión.
Cuando traes hijos al mundo, también necesitas la seguridad de que no estarás sola. El ser humano puede fallar, quizás el padre de tu hijo pueda abandonarte, o tu familia darte la espalda, o la sociedad cerrarte las puertas por ser madre soltera, pero recuerda que Dios recibe a tus hijos. Él es la fuente de sabiduría que necesitas para que sus vidas den frutos en el futuro.
Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera
viernes, 8 de julio de 2011
SALUD MENTAL
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.Mateo 11:28.
Mientras cursaba el segundo año de ingeniería electrónica vi el estrés "personificado" en Matías, un compañero de estudio. Estábamos por rendir el examen final de una de las materias más importantes de ese año, y todos nos habíamos preparado durante semanas para salir exitosos. Cada día habíamos dedicado entre ocho y diez horas al repaso de una materia que sería difícil de aprobar. Finalmente llegó el día del examen. Era una tarde lluviosa de invierno; y después de recibir del profesor las instrucciones pertinentes, comenzamos a desarrollar los ejercicios propuestos. Después de dos horas, Matías comenzó a golpear el banco con su lápiz, tornándose algo molesto. Como todos estábamos muy alterados y concentrados en el examen, nadie le dijo nada, pero los golpes se fueron haciendo cada vez más intensos, hasta que el profesor se levantó de su escritorio y se dirigió adonde estaba Matías. Cuando el profesor tocó su hombro, Matías se cayó de su silla, y con el lápiz en su mano continuó golpeando el suelo. Rápidamente, algunos compañeros lo levantamos y lo llevamos al baño para mojarle el rostro con agua fría; en ese momento volvió en sí, llorando y temblando como una hoja.
¿Qué había pasado con Matías? El consenso fue que había tenido un "ataque" de estrés. El estrés es la respuesta del cuerpo y de la mente ante una determinada exigencia proveniente de alguna persona o situación que se nos presente. Todos sufrimos estrés en algún momento de la vida, ya que todos tenemos situaciones que demandan y exigen de nosotros algo más de lo que estamos acostumbrados a dar. El problema ocurre cuando se deteriora la salud mental o física a causa del estrés. Esto ocurre generalmente cuando el estrés es permanente.
¿Cómo combatir el estrés para no perder la salud? Son muchos y variados los consejos que podría compartir contigo sobre el tema, pero si adoptas una actitud positiva ante los problemas, aprendes a administrar tus tareas diarias, tienes una buena escala de valores y te riges por ella, tomas tiempo diariamente para relajarte y confías plenamente en Dios, verás que el estrés no minará tus energías.
Si en algún momento sientes que el estrés te está trayendo problemas, acepta la invitación de Jesús, que te dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar".
Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel
domingo, 11 de enero de 1976
EL BUEY ALMIZCLERO
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende (Sal. 34:7).
El nombre de "buey almizclero" no le asienta en absoluto. No es un buey; más bien sería pariente de los carneros o tal vez de los antílopes. Tampoco tiene glándulas almizcleras, como lo esperaban los exploradores del siglo XVIII. En aquella época, el almizcle era la base para fijar los perfumes y era muy buscado. El nombre que le dan los esquimales es más adecuado; lo llaman "barbudo".
El buey almizclero es un animal muy inteligente que casi ha desaparecido por ser tan dócil. Para proteger a las crías, la manada forma un círculo a su alrededor y ofrece un poderoso frente de cuernos por todas partes. Estos constituyen una formidable defensa contra los lobos, sus enemigos naturales. Pero para el hombre resultó fácil dar cuenta de ellos con toda clase de armas, desde las flechas hasta los rifles.
En la actualidad, mientras se alimenta con la escasa vegetación que crece en el Ártico, el buey almizclero puede ser útil para el hombre. Su lana se desprende en grandes trozos al comienzo del verano y es de muy buena calidad. No pierde su tersura cuando se hierve y es muy fácil de teñir. Se los comenzó a criar en granjas en el estado de Vermont, en Estados Unidos, y allí se descubrió que estos animales son mansos y se encariñan con los seres humanos. En cierta ocasión, los bueyes almizcleros rodearon al dueño de la granja formando un círculo a su alrededor para protegerlo, creyendo que los perros eran lobos.
Lo más fascinante para mí en cuanto al buey almizclero es el poderoso instinto de protección que los induce a rodear y proteger a aquellos que saben que no pueden hacerlo por sí mismos. Hay muchas oportunidades en las que necesitamos que alguien más fuerte que nosotros nos proteja, y entonces podemos depender de los ángeles que nos rodean de manera similar a como lo hacen los bueyes almizcleros con sus crías.
Devoción matutina
Por: Santiago A. Tucker.
«Maravillas de La Creación»







