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miércoles, 30 de marzo de 2016

CANTA CADA DÍA ANTE EL ESPEJO

No existe emoción que no aparezca representada en los Salmos como en un espejo. Calvino

Los salmos. En pocas obras de la literatura universal puede encontrarse un registro tan fidedigno de los sentimientos, emociones y experiencias que han vivido los seguidores de Dios. Las oraciones que presenta el Salterio siguen siendo hoy una fuente inagotable de inspiración. No es de extrañar que Calvino, uno de los padres de la Reforma, comparara este libro con un espejo en el que podemos encontramos a nosotras mismas, ver reflejadas nuestras propias experiencias de fe, hallar respuestas a nuestras dudas y consuelo en nuestros peores momentos. Si aún no has leído los Salmos con la debida atención, te invito hoy a redescubrirlos; a saborearlos a fuego lento; a encontrarte en ellos y a recibir de ellos fuerza para cada día.
Así como actualmente tenemos himnarios para cantar en la iglesia, el libro de los Salmos era el himnario del antiguo Israel. Jesucristo cantó algunos de sus himnos en diferentes ocasiones, por ejemplo tras la última cena, como leemos en las Escrituras: “Después de cantar los salmos, se fueron al Monte de los Olivos” (Mat. 26:30). Imagínate a Jesús cantando himnos que hablaban de él, cuyas letras se habían escrito mucho antes de su venida: “Tú eres mi hijo. Pídeme que te dé las naciones como herencia y hasta el último rincón del mundo en propiedad, y yo te los daré” (Sal. 2:8, 9). Tan a fondo conocía Jesús los Salmos y tanto se había mirado en ellos como en un espejo, que se encontró y se reconoció claramente en ellos, como indican algunas de sus últimas palabras: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Sal. 22:2).
Jesús no solo conocía los Salmos, sino que él mismo los había inspirado, y en el Sermón del Monte (Mat. 5) se hizo eco de ellos: Benditos los que “tienen sed de Dios, del dios de la vida” (Sal. 42:2), “los humildes que heredarán la tierra” (Sal. 37:11), “los que tienen las manos y la mente limpias” (Sal. 24:4), o los que sufren persecución (Sal. 3; 7; 54; 57; 59; 63).
Si Jesús consideró tan importante este libro como para aprender de memoria grandes porciones de él, si le sirvieron para conocerse a sí mismo y afirmarse en su ministerio, ¡de cuánta utilidad pueden ser para nosotras! Grandes bendiciones nos esperan en su lectura.

“Canten himnos en su honor. Hablen de sus grandes hechos!” (1 Crón. 16:9).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 27 de febrero de 2013

EL PODER DEL CANTO


Cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto. Isaías 51:3.

La melodía de alabanza es la atmósfera del cielo; y cuando el cielo se pone en contacto con la tierra, hay música y canto, "alabanza y voces de canto".
Por encima de la tierra recién creada, hermosa e inmaculada, bajo la sonrisa de Dios, "alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios". Los corazones humanos, al simpatizar con el cielo, han respondido a la bondad de Dios con notas de alabanza. Muchos de los sucesos de la historia humana han estado ligados al canto.
La historia de los cantos de la Biblia está llena de sugerencias en cuanto a los usos y beneficios de la música y el canto. A menudo se pervierte la música haciéndola servir propósitos malignos, y de ese modo llega a ser uno de los agentes más seductores de la tentación. Pero, debidamente empleada, es un precioso don de Dios, destinado a elevar los pensamientos a temas más nobles, a inspirar y elevar el alma.
Así como los israelitas, cuando andaban por el desierto, alegraron su camino con la música del canto sagrado, Dios invita a sus hijos hoy a alegrar su vida de peregrinaje. Pocos medios hay más eficaces para grabar sus palabras en la memoria, que el de repetirlas en el canto. Y un canto tal tiene poder maravilloso. Tiene poder para subyugar naturalezas rudas e incultas; para avivar el pensamiento y despertar simpatía; para promover la armonía de acción y desvanecer la melancolía y los presentimientos que destruyen el valor y debilitan el esfuerzo.
Es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual. Cuan a menudo la memoria trae al alma apremiada y pronto a desesperar alguna palabra de Dios, el tema olvidado de algún canto de la infancia, y las tentaciones pierden su poder, la vida adquiere nuevo significado y nuevo propósito, y se imparte valor y alegría a otras almas...
Cántense en el hogar cantos dulces y puros, y habrá menos palabras de censura y más de alegría, esperanza y gozo. Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros, y los unos a los otros.
Como parte del servicio religioso, el canto es tanto un acto de culto como la oración.— Youth's Instructor, 29 de marzo de 1904; parcialmente en Mensajes para los jóvenes, pp. 289, 290.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

sábado, 30 de julio de 2011

EL DON DE LA ALABANZA

Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Salmo 100:1.

En reiteradas oportunidades me habían invitado a esa iglesia a predicar, y siempre sus miembros me habían hecho sentir muy a gusto, como si hubiera sido el pastor local. Pero un sábado percibí un ambiente distinto. Después de hacer la primera oración, el que presidía la plataforma anunció una parte especial a cargo de un cuarteto, que hasta ese momento yo no conocía. Cuatro jóvenes de entre 18 y 23 años pasaron al frente con modestia y sencillez, y después de algunas palabras de introducción comenzaron a elevar su alabanza. Sus voces fueron tan bien combinadas, la música tan dulce y la letra tan bíblica, que al terminar, niños, jóvenes y adultos quedaron como extasiados, dispuestos y preparados para escuchar la Palabra de Dios. En todos los años que llevo como predicador, muy pocas veces sentí un clima tan apropiado para exponer las Escrituras como el vivido ese sábado.
¿Qué marcó la diferencia? Estoy seguro de que el Espíritu Santo guiaba todo, pero este cuarteto fue la herramienta apropiada para que Dios fuera exaltado y su Palabra fuera escuchada.
La adolescencia y la juventud son etapas de la vida en que la música tiene una importancia vital. Todo ambiente, incluso el académico, es apropiado para escuchar alguna música preferida y deleitarse con ella. Lo maravilloso de todo esto es que el que escucha puede estar trabajando con las manos, jugando, haciendo algún deporte o conversando con los amigos, pero la música sigue tranquila su curso, creando un clima especial.
El problema está en que el enemigo de Dios puede usar la música para sus propios propósitos. Los mensajes directos y/o subliminales de la letra, el ritmo electrizante y las melodías disonantes son algunos de los recursos para convertir la música y el canto en un medio que aparte a los hombres de su Creador.
En toda la Biblia, cada vez que se habla de alabanza, está referida al Dios del cielo, y por eso encontramos en ella todo un libro (Salmos) que procura enaltecerlo. "Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra" es un versículo que resume el propósito del don de la alabanza en las Escrituras; y nos invita, como habitantes de este mundo, adorar con alegría a nuestro Creador.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

lunes, 11 de julio de 2011

UN CANTO DE VICTORIA

Entonces Moisés y los hijos de Israel entonaron este, cántico a Jehová. (Éxodo 15:1)

El cruce del Mar Rojo nunca deja de impresionarnos. Las aguas divididas en dos murallas inexpugnables, mostrando cuanta maravilla existe bajo el mar, hacían el cortejo al pueblo que acababa de ser libertado de las cadenas de la esclavitud. Hasta hacía poco sufrían el látigo opresor, ahora eran libres gracias al todopoderoso Dios, y en presencia de sus adversarios.
El cántico que entonaron los israelitas fue el resultado de aquella experiencia personal «Cantaré yo a Jehová, porque se ha cubierto de gloria» (Éxo. 15: 1), comenzaba este cántico que atesoraba el hecho histórico como legado a todas las generaciones. La Biblia dice que las mujeres se unieron en la alabanza.
En ocasiones pasamos por momentos difíciles en que nos sentimos rodeadas por murallas gigantescas. El mundo pone ante nosotras su aparente belleza, pero tras ella vemos un «faraón» que desea destruimos. En esos momentos difíciles en que nos sentimos entre la espada y la pared, Dios nos ordena avanzar hacia ese mar aterrador ante, el cual solo por fe podemos dar el primer paso.
Una vez has entrado al mar, no te detengas a contemplar los pececillos que nadan a tu alrededor. Al pueblo de Israel se le ordeno que marchara mirando hacia adelante, no que se detuviera a investigar lo que estaba ocurriendo. Ante la prueba, Dios te da la salida, pero no para que juegues con ella, sino para que salgas lo más pronto posible de la prueba.
No temas obedecer el mandato divino. Aunque el enemigo esté detrás, desafiante y vengativo, tienes un Dios que abre el Mar Rojo delante de ti. Tú puedes también elevar una canción de gratitud, un himno de victoria, porque con la ayuda divina, tu Mar Rojo se convertirá en un sendero seco que te llevará salva y segura hasta la patria celestial. Canta tu propia experiencia. Escríbela en una libreta o en un diario, y te darás cuenta de que aquel que ha estado contigo en el pasado y en el presente, también estará contigo hasta el fin del mundo.
Cuando recuerdas lo que Cristo lia hecho y hace por ti, tu corazón canta.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera