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lunes, 14 de marzo de 2016

RICOS GRANOS

Tu Oración:  Querido Dios, gracias por los ricos granos que me ayudan a ser fuerte y a crecer.

Versículo para hoy: “Bendecirá el trigo, el vino y el aceite, y las crías de tus ganados y los corderos de tus rebaños”. Deuteronomio 7:13.

Dios al crear los árboles y las plantas también creó nuestra sabrosa y nutritiva comida. Cuando ordenó que se produjera hierba verde, creaba la cebada, el trigo, el maíz y todos los granos que nos dan nutrientes para estar fuertes y sanos.

Un poquito de ciencia
Hoy vamos a observar algunos granos y hacer anotaciones sobre ellos. Para esto necesitarás granos que tu mamá tenga en la cocina. Pueden ser de avena, maíz, arroz, cebada o trigo. También necesitarás un recipiente de madera, una lupa y una piedra.
Observa con la lupa cada uno de los granos. Dibuja lo que veas en tu libreta de observaciones. Luego pon alguno de los granos en el recipiente y con cuidado aplástalos con la piedra; observa qué es lo que tiene adentro. Haz lo mismo con los demás granos. Dibuja en tu libreta de observaciones qué contiene cada grano en su interior.

Devoción matutina para niños pequeños 2016
Pequeños científicos de Dios
Por: Cesia Alvarado Zemleduch
#PequeñosCientíficosDeDios #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaInfantes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

sábado, 5 de marzo de 2016

ALIMENTO ENERGIZANTE MUY CONCENTRADO

“Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe”. Hebreos 12:2, NVI

¿Has leído alguna vez el libro de Ezequías completo? La mayoría de la gente no lo ha hecho. No existe. Y esa es la sensación que muchos tenemos de la Biblia: una colección de gente antigua anónima que no tenía ni idea de lo complicada que sería hoy nuestra supervivencia.
El método de oración que voy a sugerir aquí te mantendrá alejado de Ezequías durante un tiempo. Como un atleta -espiritualmente, Pablo nos describe a todos compitiendo en la carrera de la vida (ver 1 Cor. 9:24)-, necesitamos “alimentación energizante” muy concentrada. Y la mayor concentración de poder nutricional espiritual de toda la Biblia está encerrada en Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Por esa razón El Deseado de todas las gentes nos invita: “Sería bueno que cada día dedicásemos una hora de reflexión a la contemplación de la vida de Cristo. Deberíamos tomarla punto por punto, y dejar que la imaginación se posesione de cada escena, especialmente de las finales” (cap. 8, p. 66). Y eso precisamente hará esta nueva forma de orar.
Verás, tu tiempo con Jesús en los Evangelios demostrará la veracidad de la antigua ley de que nos convertimos en lo que contemplamos. No podemos quebrantar esa ley, pero ella puede quebrantarnos a nosotros. Porque cualquier cosa en la que centremos resueltamente nuestra mente se incrusta en nuestra misma alma. Leí sobre un experimento en el que dieron a un joven, sometido a hipnosis, un trozo de tiza para que lo “fumara”. Los investigadores le aseguraron que era un cigarrillo, así que el joven “fumó” la tiza. De repente, fingieron alarma, porque el “cigarrillo” había quemado al joven, le vendaron los dedos, lo sacaron de la hipnosis, explicaron el “accidente” y le dijeron que volviera al día siguiente. Efectivamente, cuando le quitaron las vendas, el hombre había desarrollado ampollas donde sus dedos habían sujetado la tiza. Su cuerpo se convirtió literalmente en lo que su mente pensaba. Contemplando, cambiamos.
Dada esta hora crítica de la historia de la tierra, ¡cuán esencial es entonces que los elegidos centren su mente y su corazón en Jesús! Porque, ¿quién sino Miguel puede librarnos?
Por eso, aquí, en tu oratorio, cuando estás listo para empezar, invita al Espíritu Santo para que use los siguientes minutos e infunda el retrato de tu Salvador profundamente en tu corazón y tu mente. Como enseña nuestro texto de hoy, pide al Espíritu que fije tu “mirada en Jesús”.

Como ice ese viejo himno: “Fija tus ojos en Cristo, tan lleno de gracia y amor, y lo terrenal sin valor será a la luz del glorioso Señor”.

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson
#ElSueñoDeDiosParaTi #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 24 de febrero de 2012

¿QUÉ ES ESTO?

«El maná era parecido a la semilla del cilantro; tenía un color amarillento, como el de la resina» (Números 11:7).

Ya hemos estado caminando junto a los israelitas durante un tiempo y hemos notado que hay muchas quejas entre el pueblo. Hemos hablado mucho de vegetales estos últimos días porque los hijos de Israel están cansados del maná. Añoraban los vegeta-les que comían en Egipto. Bueno, es comprensible, porque los vegetales son deliciosos, aparte de lo buenos que son para la salud. Sin embargo, creo que deberían estar agradecidos por el maná. ¿No le parece?
¿Y qué es el maná?, preguntarás tú. Maná es una expresión hebrea que significa «¿qué es esto?». Eso fúe lo que los israelitas dijeron cuando el maná cayó del cielo por primera vez. Dios les dio el maná desde de que comenzó su travesía en el desierto, y según Josué 5: 12 dejó de dárselo justo cuando entraron en la Tierra Prometida, donde comenzaron a alimentarse con los alimentos que allí abundaban.
El tiempo de Dios es perfecto. Él siempre sabe qué hacer y cuándo hacerlo. A veces nos impacientamos y nos quejamos ante Dios por las cosas, pero debemos recordar que Dios, a diferencia de nosotros, lo sabe todo. Así que seamos pacientes y recordemos la experiencia con el maná. Si Dios está al control de nuestra vida, no hay nada de qué preocuparnos.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush