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martes, 18 de diciembre de 2012

SEÑALES EN EL CIELO


«Vi que el Cordero rompió el sexto sello, y se produjo un gran terremoto. El sol se oscureció como si se hubiera vestido de luto, la luna entera se tomó roja como la sangre» (Apocalipsis 6: 12, NVI).

A mí me encanta salir a caminar de noche lejos de las luces de la ciudad. Uno de los luceros que me gusta mirar más de noche es la Luna. Si miras la Luna con un telescopio, verás cráteres, montañas y valles.
La mayoría de las veces que observamos la Luna esta se ve blanca y brillante, pero a veces se ve tenebrosamente anaranjada cuando está cerca del horizonte. Esto ocurre porque la luz de la luna pasa a través del polvo y el humo que hay en el aire. ¿Te imaginas cuan aterradora se vería la Luna si se pusiera roja como la sangre? Eso es lo que Juan dice que ocurrirá poco tiempo antes de que Jesús regrese a la tierra.
Al leer la Biblia te darás cuenta de que Dios ha dado a su pueblo muchas señales que anuncian su venida. ¿Quieres saber cuáles son esas señales? ¿Está; leyendo la Palabra de Dios para averiguarlo? Busca hoy las señales de su venida y prepárate para darle a Jesús la señal de tu amor cuando lo veas regresar entre las nubes de los cielos.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

miércoles, 3 de octubre de 2012

YA VIENE EL VERANO


«Aprendan esta enseñanza de la higuera: Cuando sus ramas se ponen tiernas, y brotan sus hojas, se dan cuenta ustedes de que ya el verano está cerca» (Mateo 24:32).

¿Puedes saber si el verano ya viene con solo ver los árboles? Por supuesto que sí. Si has estado prestando atención durante todo este tiempo que hemos explorado juntos la Biblia, sabrás que sí. Es posible saber que el verano está cerca cuando unos pequeños brotes verdes comienzan a salir portadas las ramas de los árboles. Esos pequeños brotes son las hojas del árbol naciendo. Si estuviéramos en primavera, en pocas semanas los árboles estarían llenos de nuevas hojas verdes.
Jesús quería enseñarles una lección a sus seguidores con el versículo de hoy. Él les dijo que así como podemos saber que el verano viene con solo ver las ramas de los árboles, también podremos saber cuándo vendrá él de nuevo por las señales que nos menciona en Mateo 24.
¿No es emocionante saber que Jesús va a regresar a esta tierra? ¿No será divertido pasar el reste de la eternidad con él en el cielo? Él es nuestro mejor amigo, y está ansioso por reunirse con nosotros. Cuando veas los brotes de las hojas aparecer en las ramas de los árboles, recuerda esto: Jesús va a regresar nuevamente. Él está deseoso de aparecer en las nubes y llevarte con él al cielo.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

jueves, 7 de junio de 2012

COMIENZA EL SUFRIMIENTO


«Se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá peste: hambres y terremotos en diferentes lugares. Pero todo esto es solo principio de dolores» (Mateo 24:7,8).

Terremotos: El 12 de enero de 2010, un terremoto catastrófico de magnitud 7.0 en la escala Richter, sacudió Haití. El 24 de ese mismo mes se habían registrado al menos 52 réplicas de magnitud 4.5 o superior. Se calcula que el terremoto afectó a tres millones de personas. Según datos facilitados por el gobierno, el balance de víctimas mortales alcanzó cifras entre 217,000 y 230,000 personas, mientras que los heridos ascendieron a 300,000, a la par que 1,000,000 de haitianos perdieron sus casas. Siempre según cálculos oficiales, las residencias particulares y edificios comerciales que se derrumbaron o quedaron gravemente dañados ascienden a 250,000 y 30,000 respectivamente.
No hubo transcurrido un mes que un terremoto de intensidad aún mayor sacudió Chile. Por fortuna el balance de víctimas mortales fue reducido. En lo que va de siglo XXI, más de medio millón de personas ha perdido la vida a causa de un terremoto.
Pestes: En 2008, al menos 38 millones de personas estaban infectadas con VIH (sida). En Africa, cada 13 minutos esa enfermedad se lleva por delante a una persona. En ese continente millones de personas están infectadas con malaria, mientras que cada año mueren 800,000 niños.
Hambre: Cada día mueren alrededor de 16,000 niños por causas relacionadas con el hambre y la malnutrición.
Cuando se goza de buena salud y se dispone de dinero suficiente para suplir las necesidades cotidianas, olvidar la gran cantidad de sufrimiento que hay en el mundo es relativamente fácil. Muchos se preguntan: «¿Por qué lo permite Dios?». En estos momentos se libra la batalla final entre el bien y el mal, entre Cristo y Satanás.  Las enfermedades, la muerte, el hambre y las catástrofes naturales son obra del enemigo. Vivimos los últimos días. ¿Cuánto durarán? No lo sabemos ni lo debemos intentar saberlo. Jesús dijo a los discípulos —y a nosotros—: «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados» (Mat. 24:21,22).
Probablemente, empezar el día leyendo cosas como estas no le resulte agradable. A mí tampoco. Siempre hemos hablado de cómo sería vivir los últimos días. ¡Ahora lo descubrimos! Nos ha tocado un momento grandioso y terrible, pero esto no ha hecho más que empezar. No obstante, suceda lo que suceda, tenemos su promesa: «No te desampararé ni te dejaré.» (Heb 13:5).  Basado en Mateo 24:6-8

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill