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jueves, 18 de febrero de 2016

HERMANOS AL FIN

¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Salmo 133:1.

El  hambre era tan severa que Jacob finalmente tuvo que consentir en dejar ir a 1 ^Benjamín a Egipto con sus hermanos cuando regresaron por más grano. Cuando aparecieron ante José, otra vez se inclinaron por respeto. Después de que los hermanos presentaron sus obsequios, José preguntó por su padre.
“Todavía está vivo y con buena salud”, respondieron.
“Y ¿es este vuestro hermano menor de quien hablaron?”
José miró tiernamente hacia Benjamín. Estaba teniendo dificultades para mantener mis lágrimas. No esperó por una respuesta. Sabía quién era Benjamín. “Dios tenga misericordia de ti, hijo mío”.
Pero, antes de que el intérprete pudiera traducir esto, José se apresuró a salir de la habitación, hacia su recámara privada. No podía contener sus lágrimas por más tiempo. Después de un buen llanto, se lavó la cara y regresó. Todavía quedaban por hacer unas pruebas más. Simeón fue liberado y los hermanos fueron invitados a una gran cena. Misteriosamente, se arregló la mesa de acuerdo con sus edades.
Luego, siguiendo la costumbre egipcia, José comió solo mientras que los hebreos comieron su propia comida. Pero, por el rabillo de su ojo, José estaba mirando. Había ordenado a sus siervos que le dieran a Benjamín cinco veces más comida que a los otros. Felizmente, notó que no había celos en la mesa.
Ahora, vendría una prueba final: la más difícil de todas. Había hecho deslizar su propia copa de oro en la bolsa de grano de Benjamín, justo cuando los hermanos se estaban yendo. Luego, José mandaría a su mayordomo a que los alcanzara y los acúsala de robo. La persona que tenía la taza debía ser un esclavo por el resto de su vida. ¿Cuál sería la reacción de los hermanos? ¿Se alegrarían de ver a su hermano menor puesto en esclavitud? José no necesitaba esperar mucho.
Judá dio uno de los discursos más elocuentes registrados en la Biblia. Incluso estuvo dispuesto a someterse a la esclavitud antes que permitir que su hermano menor tuviera que hacerlo. Eso fue suficiente para José. Diciéndoles a sus siervos que abandonaran la habitación, se acercó sus hermanos y les dijo quién era realmente. Al principio, no podían creerlo pero, cuando finalmente entendieron, hubo mucho llanto y risa al mismo tiempo. Después de todos esos años, finalmente, eran hermanos, juntos en el Señor.

El amor había triunfado.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 21 de junio de 2013

CRISTO DE LOS ANDES

Lugar: Chile/Argentina
Palabra de Dios: Coloseases 3:15

En la cima del Paso de Uspallata, en la Cordillera de los Andes, se levanta una estatua de Jesús llamada el Cristo de los Andes. En una mano sostiene una cruz; la otra mano está levantada en bendición. La estatua señala el límite entre los países de Chile y Argentina, como recordativo de un acuerdo hecho entre ellos. Esto es lo que sucedió.
A comienzos del siglo XX, los dos países tenían una discusión por límites. "Esta tierra nos pertenece" decían ambos. Como sabrás, cuando dos países están en desacuerdo por territorio, eso generalmente significa problemas. Las naciones han peleado muchas guerras para arreglar temas así, y muchas personas han muerto en batalla.
Eso podría haber ocurrido entre las repúblicas de Argentina y Chile, pero los dos países decidieron resolver su desacuerdo de manera pacífica. Hicieron un tratado de paz y establecieron acuerdos de límites. Para conmemorar este evento, pidieron al escultor Mateo Alonso que esculpiera una estatua. Hasta los materiales utilizados fueron un símbolo del acuerdo de paz: derritió dos cañones y usó el metal para hacer la estatua.
Los dos gobiernos dedicaron la estatua el 13 de marzo de 1904. En 1937, agregaron una placa, con una inscripción que dice: "Se desplomarán primero estas montañas, antes de que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies del Cristo Redentor".
La Biblia dice: "Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo". ¿Te peleas con otros chicos en la escuela? ¿Discutes mucho con tu hermana y con tu hermano? Invita a Jesús a tu corazón, y esfuérzate por vivir en paz con los demás.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

martes, 16 de octubre de 2012

POR POCOS O POR MUCHOS



«Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos» (Juan 17:20).

En uno de mis viajes en avión, junto a mí viajaba un piloto que estaba fuera de servicio. Como era de esperar, acabamos hablando de aviones. En el transcurso de la conversación me explicó que un avión de pasajeros está compuesto de aproximadamente dos millones de piezas que se mantienen en vuelo en formación cerrada. ¡Vaya una imagen tan elocuente!
Cuanto más pensaba en ello, más cuenta me daba de que, por así decirlo, la iglesia está compuesta por piezas y que, al volar hacia nuestro destino celestial, nosotros también tenemos que mantenernos en formación cerrada. Entender la importancia y el verdadero significado de la oración hará que esto sea posible.
¿Cuanta más gente, más fuerza? La respuesta es sí... y no. No, en el sentido de que en Dios se encuentran nuestra fuerza y nuestra madurez. Y sí, porque Dios manifiesta su fuerza a través de la iglesia, su cuerpo en la tierra. A pesar de nuestras diferencias, por medio de la oración nos unimos a él y unos con otros. Cuanto más nos acerquemos usted y yo a Dios en oración, tanto más nos acercaremos uno a otro.
El Señor escucha y contesta las oraciones de uno o dos: «Quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová dar la victoria, sea con muchos o con pocos» (1 Sam. 14:6). «En el corazón de Jonatán, un hombre justo, y en el de su escudero, puso el impulso de lanzarse sobre la guarnición de los filisteos. Jonatán creía que Dios podía ayudarlos y salvarlos, ya fueran muchos o fueran pocos. La presunción no lo empujó a correr. Pidió consejo a Dios y luego, con corazón valeroso y confiando solo en él, avanzó. Por medio de aquellos dos hombres el Señor cumplió su obra de sometimiento de los filisteos. Envió a sus ángeles para que protegieran a Jonatán y a su escudero de los instrumentos de muerte que sostenían las manos de sus enemigos» (Spirit of Prophecy, tomo 1, p. 358).
Asimismo, el señor escucha y responde las oraciones de muchos. «Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios porél» (Hech. 12:5).
Dios responde a las oraciones de muchos como a las de pocos, incluso a las de uno. Basado en Lucas 18:1-8

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill