lunes, 7 de diciembre de 2009

EL TRIGO Y LA CIZAÑA

Pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo sembró mala hierba entre el trigo y se fue. Mateo 13:25.

Cuando explican por qué no van a la iglesia, algunos dice: «Hay demasiados hipócritas». Un hipócrita es una persona que finge ser algo que no quieren ser.
Entre los seguidores de Dios siempre ha habido hipócritas. Y siempre los habrá. Jesús nos dijo cómo tratar a los hipócritas con la parábola del trigo y la cizaña.
En tiempos de la Biblia, una de las mejores maneras de derrotar a un enemigo era arruinarle las cosechas. Si a Sadoc no le gustaba Acaz, esperaba hasta que Acaz sembrase el campo de trigo. Entonces Sadoc, en la oscuridad, se introducía en el campo de Acaz y esparcía las malas hierbas, que a menudo eran semillas de una planta venenosa conocida como cizaña.
Cuando el trigo empezaba a crecer, la cizaña crecía junto a él. Y nadie podía diferenciarlas porque las plantas son muy parecidas.
Pero hacia el final de la temporada, la cizaña se vuelve gris. Entonces los siervos podían identifica las plantas venenosas, arrancarlas y arrojarlas a la hoguera.
La enseñanza de Jesús al explicar la parábola es que no tiene que sorprendernos que en la iglesia haya personas destructivas (hipócritas). Satanás, el enemigo del pueblo de Dios, siembra de seguidores suyos el campo de la iglesia. Pero es difícil identificarlos. A menudo, los hipócritas y los nuevos cristianos se parecen mucho. Jesús o advirtió de que no intentásemos arrancar a los hipócritas de la iglesia porque no conocemos el corazón de las personas y podríamos desalentar por error a una persona que busque realmente a Dios.
Al final, Dios determinará quién es y quién no es un seguidor verdadero. Hasta entonces, en la iglesia habrá hipócritas. Pero no les permitas que te impidan ir a la iglesia el próximo sábado. Sé un ejemplo y permite que Dios juzgue.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

¿CONDENADO POR OBEDECER?

Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. Lucas 18: 14.

Pese a su obediencia, el fariseo no fue justificado. Era justo según su criterio. Hombre fiel a su esposa, ayunaba dos veces a la semana y daba diezmos de todo lo que poseía. Si yo hubiese sido su pastor, no me lo habría pensado dos veces a la hora de ponerlo como primer anciano de la iglesia. Sin embargo, Jesús percibía que ese caballero andaba mal.

¿Acaso la obediencia no es importante? ¿Qué sucedió en el caso del fariseo? ¿Debemos tomarnos la obediencia en serio o no?
La obediencia es importante. La Biblia enfatiza vez tras vez que Dios requiere nuestra obediencia. Se deleita cuando hacemos lo que pide. El problema del fariseo estuvo en que usó la obediencia como medio de salvación. Las cosas buenas que hacía respondían a su deseo de sentirse orgulloso y seguro, y de humillar a los demás.
Si la obediencia no cuenta para nuestra salvación, ¿por qué la exige Dios? La preocupación de Dios por nosotros surge de su profundo amor y devoción. Él manda nuestra obediencia no porque sea muy estricto y exigente, sino porque conoce el efecto que la desobediencia y el pecado tendrán sobre nuestra vida. En cambio, Satanás tiene otro objetivo en mente, pues sabe que si puede atraernos al pecado, nuestras acciones deshonrarán al Señor y causarán dolor al corazón de Dios.
La desobediencia también tiene temibles repercusiones en forma de sentimientos de culpa, de vergüenza, de desprecio, vidas quebrantadas, matrimonios destruidos y amargas disputas. Sansón desobedeció por creer que no necesitaba la fuerza de Dios y terminó ciego, arruinado y transformado objeto de mofa. Saúl desobedeció y terminó en el suicidio. Caín desobedeció y vivió errante y fugitivo. Jonás desobedeció y un animal marino se lo tragó. Judas desobedeció y murió ahorcado. Aunque el amor divino no cambia, el pecado interrumpe nuestra comunión con el Señor. La desobediencia envía un mensaje a Dios que declara que, en lo que respecta a regir nuestra vida, nosotros sabemos más que él.
No hay un solo momento en que la obediencia carezca de importancia para el Señor. Dios requiere tu obediencia en cada circunstancia de tu vida. Decir una mentirijilla puede ser tan perjudicial para nuestro bienestar espiritual como sucumbir ante una tentación mayor, como el adulterio o el robo. La obediencia es una cerca de protección contra el mal. Gózate siempre en obedecer.

Tomado de la Matutina Siempre gozosos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

GRACIAS A DIOS

Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo(Salmo 9: 1, 2).

A nuestro alrededor hay tanto por lo cual darle gracias a Dios que a veces no prestamos atención a todo lo que él hace por nosotras. Por situaciones ajenas a mi voluntad, estuve desempleada durante casi un año. A pesar de mi difícil situación, no perdí la fe; además, por primera vez en mi vida pude disfrutar a mis hijos en las vacaciones de primavera, llevarlos y recogerlos de la escuela y, en especial, gozarme de la pre¬sencia de ellos un verano completo.
Cuando regresaron a la escuela mi vida cambió. Llamé a una amiga que todavía trabajaba en una clínica donde hace años estuve empleada y me dijo que buscaban una asistente médico, así que me volvieron a emplear. Pronto regresé a trabajar e integrarme en mi nuevo ambiente laboral. La hija del médico al que asisto estaba embarazada y vivía en Italia junto con su esposo. Pero sufrió un accidente automovilístico donde se fracturó la pierna y, según los especialistas, no quedaría bien. Pronto me di cuenta de que su padre sufría mucho a la distancia y necesitaba apoyo espiritual. Junto con algunos amigos formamos un coro llamado Grupo Consagración y tenemos la costumbre de orar por pedidos especiales antes de practicar. Así que pusimos a esa joven en oración. Cada semana comentaba a su padre que orábamos por su hija.
Después de unos meses la pierna afectada sanó y hoy puede caminar sin ningún problema. Su padre está agradecido a Dios por la sanidad de su hija, al igual yo porque una vez más vi la mano de Dios. Él siempre tiene un plan para cada una de sus hijas. Cuando acepté regresar a esa clínica no sabía por qué Dios estaba permitiendo que volviera. Hoy reconozco que él tiene un plan para mí y de igual manera lo tiene para ti.

Amarilis Johnson Rodríguez de Tom
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.

UNA SENCILLA INVITACIÓN

¡Vayamos al Señor para buscar su beneficio! ¡Busquemos al Señor Todopoderoso! ¡Yo también voy a buscarlo! Mateo 19:26.

El pastor Jack Sequeira cuenta la historia de un representante de comercio, un tal Sr. Rugby, que vivía en Escocia a fines del siglo XIX. Rugby era un cristiano que habías sido muy bendecido por los sermones de Alexander White, el reconocido predicador de la iglesia de San Jorge de Edimburgo.
Cuando los negocio lo llevaban a Edimburgo, Rugby se hospedaba en un hotel de la población y asistía a los cultos de White. Antes de salir del hotel, siempre invitaba a alguien para que lo acompañara.
Una mañana, Rugby invitó a un caballero que no estaba muy convencido de ir a la iglesia. Pero Rugby insistió y el hombre accedió a ir. En esa reunión, el hombre entregó su corazón a Dios.
Rugby pensó que era preciso compartir la buena noticia con Alexander White. Por eso fue a su casa y le contó la conversión del hombre.
-Quiero que sepa que Dios lo está usando para cambiar vidas. Su predicación no es en vano; marca diferencias.
White expresó su agradecimiento y dijo:
-Sr. Rugby, estoy muy contento de que viniera esta noche porque quería conocerlo desde hace ya un tiempo. Tengo algo que debería ver.
White se acercó a un archivador y sacó un fajo de papeles.
-¿Ve estas doce cartas? Son de personas que aceptaron a Cristo después de recibir una invitación suya para asistir a mis reuniones. Cuatro de ellas ahora están en el seminario, preparándose para el ministerio.
Rugby no dio nunca un estudio bíblico, pero encontró la manera de presenta a la gente a Jesús. ¿Puedes pensar en alguien a quien puedes invitar a la iglesia? La mayoría de las personas no visitan la iglesia de su pueblo. Cuando van es porque alguien los ha invitado antes. Tú podrías ser ese alguien.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

SEGUIR EL CONSEJO DE DIOS

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella. Génesis 3:6.

Dios procura guiar a sus hijos para que tomemos decisiones sabias. Aunque clamamos a Dios pidiendo su dirección con frecuencia, no siempre hacemos lo que él indica que debe hacerse. Demasiado a menudo, hemos tomado un curso de acción contrario al que el Señor aconseja en su santa Palabra o al que él manifiesta a nuestra mente y nuestra conciencia a través del Espíritu Santo. Desgra¬ciadamente, no siempre seguimos su consejo. ¿Qué podemos esperar cuando dejamos de aceptar la voz de Dios, cuando adoptamos decisiones basadas en la lógica o el criterio humanos?
La historia registrada en Génesis 3: 1-7 muestra que Eva enfrentaba un conflicto entre lo que Dios había dicho y lo representado por sus propios deseos. Lamentablemente, decidió creer la mentira y no la verdad, aceptar el consejo del diablo y no el consejo de Dios, dejarse guiar por el que deseaba su ruina y no por el que deseaba su dicha y su felicidad. Como consecuencia de la fatídica decisión adoptada por ella y por su esposo, el pecado entró en el mundo, con su secuela de dolor, llanto, miseria y muerte.
Eva sabía muy bien lo que Dios requería de ella. Sin embargo, centró su atención en los atractivos de la oferta de Satanás. Sopesó cada opción contra los deseos de su propio corazón y, desgraciadamente, optó por lo que resultaba más agradable para sus ojos.
Cuando seguimos una conducta similar a la de Eva, lo que en realidad decimos a Dios es: «Muchísimas gracias por tu consejo, pero haré las cosas a mi manera, y no como tú quieres». Quizá no acabemos de expresar esas palabras, pero nuestras acciones comportan ese mensaje. Debemos ser cuidadosos de cómo respondemos a los llamamientos de Dios.
Dios se ha hecho asequible y disponible. Anhela que lo busquemos y le permitamos poner en nuestra mente sus pensamientos, para que podamos decidir correctamente. Si pedimos que nos ilumine para tomar decisiones correctas, entonces debemos atender su Palabra.
Di deseas evitarte muchas frustraciones, fracasos y pesares, sé obediente y pide fortaleza para seguir el consejo divino.

Tomado de la Matutina Siempre gozosos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

UN CORAZON AGRADECIDO

Dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo (Efesios 5:20).

Era viernes, un día lleno de actividades y de preparativos para recibir el día del Señor. El tiempo no alcanza cuando hay muchas cosas que hacer, pero era momento de dejar todo y dedicar momentos de alabanza a Dios, rendirle nuestra gratitud por la semana, por sus cuidados. Mi esposo estaba de viaje, en una campaña de evangelismo en Coatzacoalcos, Veracruz, México. Así que mis hijas y yo nos disponíamos a recibir el día sábado. Cantamos tres himnos, leímos dos capítulos de la Biblia, pero mi hija mayor no se integraba al servicio de adoración porque se estaba bañando.
Pasó mucho tiempo y entonces nos empezamos a preocupar. Una de mis hijas fue a ver qué pasaba y la encontró senada con la cabeza inclinada. Casi no tenía pulso. De inmediato pedimos auxilio a los vecinos. Mi hija había respirado dióxido de carbono, pues el calentador de agua estaba dentro del baño. Yo estaba muy angustiada, pensaba que mi hija no se salvaría. Entonces clamé a Dios, le pedí que la salvara y le diera una oportunidad de vida.
Pronto me brindaron ayuda y se llevaron a la niña al Sanatorio Adventista de la Ciudad de México. Cuatro médicos la esperaban. De inmediato empezaron a hacerle estudios del cerebro, le pusieron oxigeno y le practicaron otros análisis. Pasaron varios minutos y mi hija no volvía en sí. La preocupación se reflejaba en el rostro de los médicos y en mi corazón rogaba al Señor para que tuviera misericordia de mi niña. Algunos pastores se enteraron del problema y llegaron para orar y animar mi corazón. Gracias a Dios, después de casi cuarenta minutos, la niña reaccionó favorablemente.
Ahora el temor estaba en las probables consecuencias que sufriría, sin embargo, los años han pasado y ella está en perfectas condiciones. Eso alegra mi corazón, viviré siempre agradecida con mi Padre celestial. Dios ha dicho que a la que pide con fe se le dará lo que pida. En momentos difíciles clama a Dios. Te responderá porque así lo ha prometido. Y cuando esto suceda agradece con todo tu corazón.

Araceli de Quetz
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.

ÉL TIENE LA LLAVE

Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible. Mateo 19:26

Después de decidir que ya se me ocurriría un plan para abrir la cerradura del automóvil, volví a la tienda y me acerque al mostrador de Atención al Cliente.
-He dejado el coche cerrado con las llaves puestas. ¿Tiene un colgador para intentar desbloquear la puerta?
-Aquí tiene. Ya lo enderezamos para usted –dijo riendo.
Volví al aparcamiento y probé a levantar la palanca de seguridad de la puerta del lado del conductor. Pero estaba diseñada a prueba de ladrones. Volví al mostrador de Atencion al Cliente.
-¿Sabe si alguno de los empleados de la tienda tiene un Toyota? –pregunté-.
Existe una pequeña posibilidad de que la llave de otro Toyota abra la puerta del mío.
Anita tomó el teléfono.
-Creo que Jeff, de la sección de deportes, tiene un Toyota. Lo localizo.
Mi plan era estupendo. Lo fue hasta que alguien llamó y dijo que el tal Jeff no trabajaba los fines de semana.
Di las gracias a Anita por la ayuda prestada y me dispuse a marchar.
-Espere un momento –dijo-. Hay una llave de automóvil en el cajón de objetos perdidos. Lleva meses ahí. ¿Quiere probarla?
Sabia que la probabilidad de que la llave abriese la puerta era de una entre un millón. Pero no tenía nada que perder.
Volví a salir, pero esta vez oré:
-Señor, de veras que necesito tu ayuda. Por favor, haz que la llave funcione.
Contuve la respiración, deslicé la llave en la cerradura y le di vuelta. La puerta se desbloqueó.
Cuando me fui, me di cuenta de que Dios jamás está desprevenido. Él tiene la llave que resuelve todos nuestros problemas.

Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.

QUÉDATE CON ÉL PARA SIEMPRE

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15: 5

Qué metas esperas alcanzar? ¿Qué sueño ha puesto Dios en tu corazón que anhelas ver hecho realidad? A pesar de tus temores e inseguridades, tú sí puedes realizar esos anhelos.

Para tener éxito en la vida cristiana tienes que poner tu centro de atención en Jesucristo. Él mismo lo declaró: «Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí» (Juan 15: 4).
Cuando permanecemos siempre con el Señor, cuando no lo abandonamos, y estamos constantemente a su lado, él nos coloca en el puesto que desea que ocupemos. Sencillamente, lo que se requiere para triunfar en la vida cristiana es confianza total en el Señor.
Aprender a permanecer en vez de esforzarnos por alcanzar algo nos enseña a poner nuestra confianza en Alguien que sabe mucho más que nosotros en cuanto a la vida y al porvenir. Permanecer en Jesús significa que el Salvador es en todo momento la causa de todo bien en nuestra vida. Sin él no podemos hacer nada verdaderamente bueno, nada que honre a Dios y exalte a Cristo. Permanecer en él es confianza continua en la verdad de las palabras de Jesús y en la certeza de su amor. Nunca dejamos de creer que él nos ama. Aunque suframos persecuciones, enfermedades o abandono, siempre estamos convencidos de que su amor nunca cesa. Nos ama hoy igual que nos amaba ayer, y su amor por nosotros no cambiará mañana. Es el amor incondicional de Dios lo que nos cambia y trae consigo una realización duradera. Tan pronto entendemos y aceptamos que no hay amor más grande que el amor de Dios, estamos listos para dar el primer paso a esa vida abundante, plena y extraordinaria.
La persona que permanece en el Señor ya no vive para sí, sino para Jesucristo. Descubre que Dios toma sus pensamientos y los conforma a su voluntad y propósito, que el Señor aguza sus talentos, purifica su mente y lo prepara para el servicio de su reino. Sus tesoros terrenales y las cosas que tiene en gran estima se convierten en ofrendas de alabanza y adoración. Los sentimientos de rencor y amargura se desvanecen, porque recibimos el amor y el perdón divinos.
Permanece en el Señor y descansarás, porque Dios tiene el control de todas las cosas. Contémplalo solo a él, no las cosas que te hacen sentir temor e inseguridad.

Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.