El que fácilmente se enoja hará locuras. Proverbios 14:17.Ese mediodía me tocaba acompañar a un grupo numeroso de alumnos que tenían entre 14 y 15 años de edad. Desde hacía tiempo querían jugar al futbol curso contra curso, y si bien era el profesor de Educación Física quien dirigía y organizaba los partidos, yo tenía la "responsabilidad" de relatar el partido con un megáfono, imitando a los locutores radiales. El partido comenzó y había gran tensión en los dos equipos; todos estaban poniendo su máximo esfuerzo, se preocupaban tanto del ataque como en cuidar su propio arco. A su vez, los delanteros trabajaban arduamente para abrir el marcador, no solo para que el gol fuera escuchado en todo el colegio a través del megáfono, sino también porque los aficionados ("hinchas") de cada equipo anhelaban el triunfo de sus favoritos.Hubo una falta por parte de uno de los jugadores, el árbitro la sanciono inmediatamente, pero el jugador agredido, vociferando un sinnúmero de malas palabras, se levantó rápidamente y ataco con sus puños al jugador contrario. Muchos intentaron detener al agresor, pero fue tarde, toda la ira incontenible se desbordo en un memento y el partido se suspendió para detener la pelea. El que había cometido la falta estaba en el suelo, había recibido tres golpes de puño, uno de ellos en su nariz, y esta no dejaba de sangrar. Muchos de los alumnos increparon al agresor, quien al verse perseguido, monto en su bicicleta y huyo del colegio.Al día siguiente, ya más tranquilo, llego al colegio con la cabeza gacha y me dijo: "Capellán, me descontrole. No sé qué me paso. Perdóneme".¿Te ha pasado algo así? No todos tienen el problema de perder el dominio propio, pero la gran mayoría de las personas se "desborda" por ciertos motivos particulares. Muchos pierden el control como jugadores o aficionados de algún deporte. Algunos demuestran su enojo al discutir con sus padres, otros cuando están a solas con la persona que aman.El Rey del cielo sabe que cuando a una persona la superan las circunstancias termina siendo dominada por el enemigo. En esos momentos se pueden cometer "locuras" por un arranque de enojo. Claro, no es fácil desarrollar el dominio propio, pero está a nuestro alcance si recurrimos al Espíritu divino para que nos lo otorgue, ya que es uno de los frutos del Espíritu. Hoy, antes de comenzar las actividades de este día, no dejes de acercarte al Salvador en oración para que su influencia de tolerancia y dominio propio transforme tu carácter.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño. 1 Pedro 3:10.Me acuerdo de la segunda vez que nos vimos. De la primera, también. Nos hablamos en el parque del colegio. Contamos nuestras historias, y pensé que llegaríamos a ser grandes amigos.Pero, la segunda vez quedo marcada en mi memoria para siempre. Me conto una historia triste, me conmovió, y le di lo que tenía en el bolsillo: el dinero que yo necesitaba para comprar un libro. Sin libro y sin dinero, fui a la biblioteca y estudiar allí. Me sentía bien, habiéndole hecho un favor a mi amigo. Cualquier sacrificio valía. Lo había sacado de una situación difícil; por lo menos, eso creía yo.Al volver a casa, lo vi en la cantina, pagándole la cuenta a un grupo de amigos, con mi dinero. A partir de aquel día, él se distancio de mí. Nunca me dio una explicación. Simplemente, se alejó, y jamás me devolvió el dinero.¿Quién perdió y quien gano? No fui ingenuo al creer en su historia; confié en él. Gane. Perdí el dinero, pero gane en experiencia. Aprendí a conocer mejor al ser humano.La vida paso. Un día de esos, conversando con colegas de antaño, alguien lo menciono. Continúa con la misma actitud: tratando de engañar a todos los que encuentra en su camino. Nada logro. Envejeció, sin pena ni gloria. La vida se le fue, y jamás vio "días buenos".El apóstol Pedro habla, en el versículo de hoy, de la importancia de usar la lengua para construir, y no para destruir. Se menciona de manera específica la palabra "engaño", como uno de los peores instrumentos del lenguaje. Engaño, en el original griego, es dolos. Significa decir cosas bonitas con la intención de alcanzar propósitos malos.Es el joven que se acerca a una chica para decirle que la ama cuando, en realidad, solo desea pasar un buen momento con ella; es decir que estas enfermo para no trabajar, o hacer creer a los otros que pasas por un momento difícil, con el fin de lograr la conmiseración de las personas y alcanzar objetivos cuestionables.Pide hoy a Jesús que te ayude a utilizar bien el don de la palabra, "porque: el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Todos nosotros nos descarriamos coma ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargo en él el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6).¡Que hermoso mensaje! ¡Tu y yo, perdidas como ovejas indefensas ante el pecado, hemos sido rescatadas, porque para nuestro Salvador éramos sumamente importantes!Cuando era adolescente, aprendí esta canción cristiana que hoy quiero compartir contigo, deseando que puedas sentir a través de su letra el gozo del toque divino: «Cuando con pesada carga / Cristo un día me hallo, / puso en mi sublime calma / y así mi vida entera cambio. / Desde que a Jesús yo vine / he sentido salvación. / Yo por siempre he de cantarle / y alabarte por su amor. / El toque de su mano / mi corazón llena de amor. / Algo hermoso siento yo. / ¡Oh, gloria, mi Cristo me salvo!».Se cuenta que un hombre transitaba por un camino solitario y polvoriento. Cansado y sin esperanzas de recibir ayuda, cargando un pesado equipaje, de pronto vio que un vehículo se detenía a su lado. «¡Que suerte!», exclamo. E inmediatamente acepto la ayuda que se le brindaba. Al poco rato, el conductor observo que el hombre seguía con su carga a cuestas, así que le pregunto por qué no la dejaba a un lado. La respuesta del caminante fue: «Señor, usted ha sido tan generoso conmigo que no quiero abusar de su bondad. Prefiero seguir llevando mi carga, porque usted ya ha hecho bastante por mí».Si, dan ganas de reírse pero ¿nunca te has descubierto a ti misma llevando la carga que Cristo ya llevo por ti? Tus pecados descansan ahora sobre los hombros de tu Salvador, así que no es necesario que sigas aferrándote a ellos y llevándolos sobre los tuyos para no molestar al Maestro. Cristo no solo quiere asumir tu pasado, tus errores tus fracasos y tu pecado, también quiere tocarte con su toque restaurador.No dejes que pase la oportunidad. Sus manos de amor se acercan hoy a ti para decirte nuevamente: «Hija, yo te amo, morí por ti, y por eso estoy dispuesto a cargar con tu vida llena de problemas, enfermedades y tristezas. Solo déjame tocarte e inundarte con mi amor». ¿Le dejaras hacerlo?El toque divino cambia cualquier vida con el bálsamo inigualable del amor.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Santiago 3:2.Nuestra manera de hablar progresa y cambia constantemente. Con el transcurso del tiempo, se van añadiendo nuevas palabras a nuestro vocabulario, a la vez que otras caen en desuso y dejamos de utilizarlas. Una vez tuve en mis manos una versión de la Biblia Reina Valera de 1602 y me asombre de como evoluciono la lengua castellana; la ortografía y muchas palabras eran diferentes.Tristemente los cambios de la lengua no siempre son para bien, y en los últimos años se agregaron a la manera diaria de hablar palabras ofensivas o de índole sexual. Cuando yo era pequeño las llamaban "malas palabras", pero actualmente no hay programa radial o televisivo que no las utilice, y por supuesto están los que preguntan: "¿Por qué esas palabras que usa todo el mundo son malas?"Las Escrituras llaman "malas palabras" a aquellas que se usan para ofender a otra persona. Jesús trato de frenar con sus enseñanzas y su ejemplo este tipo de palabras cuando dijo: "cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedara expuesto al infierno de fuego" (Mat. 5:22). La primera palabra, necio, significa "sin valor", "estúpido" y es una fuerte frase despectiva; la segunda, fatuo, hace referencia también a un "estúpido", "tonto", al paso que expresa desprecio por la falta de inteligencia en una persona (Comentario bíblico adventista, t. 5, p. 325).Es verdad que hay momentos en que las malas palabras brotan como un torrente caudaloso, especialmente en un arranque de cólera o de impotencia, pero incluso en esos momentos debemos, con la ayuda de lo Alto, frenar las palabras que podrían ser ofensivas para un semejante o para Dios. Nunca están disculpadas las malas palabras, ya que "cuando fraguamos excusas para justificar... las malas palabras, estamos educando el alma para el mal y, si proseguimos haciéndolo, llegara a ser un hábito ceder a la tentación. Entonces estaremos en el terreno de Satanás, vencidos, débiles y sin valor" (Mensajes selectos, t. 2, p. 270).¿Te cuesta hablar sin malas palabras cuando estas con tus amigos? ¿Te contagias de un mal espíritu cuando ves un partido de futbol o al discutir con alguien? ¿Llegan a tu mente muchas frases ofensivas luego que te golpeas el dedo con un martillo? No te culpes, ya que el Señor todopoderoso no solo nos muestra el error sino que también nos comprende. Con todo cariño el desea obrar en tu carácter para darte el crecimiento espiritual que deseas, y su poder puede cambiar tu manera de hablar si se lo permites.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizue
Por jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino. Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano. Salmo 37:23,24.Isaías es un joven cristiano. Aprendió a depositar su confianza en Dios desde niño, y las cosas siempre le fueron bien. Hace cinco años, inicio un negocio. Iba viento en popa. Lamentablemente, quiso dar el paso más largo que las piernas, y hoy la empresa está hundida en un mar de deudas.El joven empresario entro en pánico. Se desesperó y, arrodillado, pregunto a Dios: "¿Por qué permitiste todo esto, si yo siempre te coloque a ti en el control de mi empresa?"Isaías necesitaba entender el texto de hoy. ¡Qué sucede cuando el ser humano permite que Dios ordene su camino? La vida es una experiencia de crecimiento y de prosperidad. La palabra hebrea traducida como "ordenar" es kuwn, que significa afirmar, dar seguridad, establecer. ¿No es eso lo que toda empresa necesita para dar resultado?Cuando tus pies vacilan caminas con timidez; tienes miedo de arriesgar, no te atreves a avanzar. ¡Que te falta? ¡Que Dios establezca tus pasos, que de firmeza a tus pies!Conozco gente inteligente, capaz, luchadora y tenaz, que no prospera. Cualquier iniciativa termina en frustraci6n. Entonces culpa a los demás y, si no encuentra a otros para culpar, transfiere la causa de su fracaso a la "mala suerte" o al "destino".Por otro lado, el hecho de que Dios ordene tus pasos, como es el caso de Isaías, ¿quiere decir que estarás libre de dificultades? ¡No! Vives en un mundo de dolor y tristeza. Muchas veces, tus pies resbalaran; encontraras hoyos traicioneros en tu senda, trampas, lodo, y hasta arena movediza. Pero, ahí entra la segunda parte del texto: "Cuando el hombre cayere, no quedara postrado porque Jehová sostiene su mano".Esta es la figura del padre, que camina llevando a su hijo de la mano. Los pies del niño pueden resbalar, tropezar, porque es niño; pero, mientras el padre lo sostiene de la mano, el niño no queda caído.Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro el león y la bestia domestica andarán juntos, y un niño los pastoreará. (Isaías 11:6).
Este es uno de los textos que me hace vislumbrar con más claridad la perfección y la felicidad de la tierra donde Dios desea que yo more. Acostumbrados a vivir en un mundo donde la naturaleza se ha vuelto agresiva (especialmente la del ser humano), tener la certeza de que viviremos en un mundo diferente constituye un oasis en medio del desierto del pecado.Hace algún tiempo, inspirada en este pasaje, compuse una canción para niños que pudiera trasmitir a personas de cualquier edad, sexo y raza, la feliz promesa de una vida restaurada, donde no habrá temores, ni policías que velen por el orden, ni hospitales, ni reformatorios. Un mundo donde la felicidad no sea temporal, sino permanente, duradera, eterna. La canción dice así: «El León y la ovejita, en el césped jugaran. / El leopardo y la vaquilla, todos juntos correrán. / Un hermoso rio grande cual cristal parecerá / y el árbol de la vida, frutos me regalara. / ¡Oh!, yo quiero ir al cielo, a la bella y gran ciudad, / do Jesús me ha preparado un lugar donde morar. / Yo quiero verte, mi hermano, y poderte estrechar, / junto a mi Jesús por siempre vivir por la eternidad».¿Has pensado ya como seria tu vida en esa tierra? Mira por un momento a tu alrededor; quizá hay cosas que te atan a este mundo o que tienen una importancia crucial para tu vida terrenal; ¿están interfiriendo con tu vida en ese mundo feliz? ¿Son tan importantes o de tanto valor que me-recen el primer lugar en tu lista de prioridades?Cualquier cosa, por muy importante que te parezca, es incomparable con el gozo de estar al lado de Jesús, tomarlo de la mano, esa mano que lleva las marcas de tu salvación, esa mano que te dice: «Para mí tu eres lo más valioso que existe, porque lo deje todo para venir a salvarte».Ojala que muy pronto puedas disfrutar de esa vida eternamente feliz, al lado de tu amante Salvador. La vida eterna es un regalo incomparable, no la dejes pasar.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; más la lengua de los sabios es medicina. Proverbios 12:18.Estábamos disfrutando de un hermoso campamento con un grupo de jóvenes; los varones jugaban al futbol, las damas animaban o simplemente miraban, y yo transmitía el partido con un megáfono, imitando a los locutores radiales. En cierto momento pare de "transmitir" porque me había cansado, y escuche la conversación de cuatro jovencitas que decían: "¿Sabes cuál es tu problema? Siempre que hablas hieres a las personas. No tienes tacto. Mucho de lo que dices es verdad, pero tu manera de decirlo hace tanto daño, que después cuesta mirarte como a una amiga".Esta franca conversación me hizo pensar seriamente sobre el valor de las palabras, de aquellas que se dicen en el hogar, en el colegio, con el grupo de amigos y también en la iglesia. Esas palabras que en nombre de la "sinceridad" o la "franqueza" hieren a la persona que las escucha como si fueran los disparos de un revolver y que pueden llegar a destruir lazos de amor y de amistad.¿Qué es el "tacto"? Es el don de decir con las palabras la verdad de un modo suave y restaurador. Jesús, el Maestro de los maestros, "no suprimió una palabra de verdad, sino que profirió siempre la verdad con amor. Hablaba con el mayor tacto, cuidado y misericordiosa atención, en su trato con las gentes. Nunca fue áspero, nunca hablo una palabra severa innecesariamente, nunca dio a un alma sensible una pena innecesaria" (El Camino a Cristo, p. 10).Dios también puede ayudarte para que tus palabras sean como medicina para el alma herida, porque muchas personas a nuestro alrededor necesitan palabras de aliento. Hay algunos que están decaídos, deprimidos, sin consuelo, dolidos por las embestidas de la vida. En este grupo se encuentran también los que están pagando las consecuencias de sus propios errores, y el sentimiento de culpa y remordimiento que sienten es tan profundo, que anhelan una palabra de perdón y comprensión. Para todos ellos, lo que decimos puede calmar su ansiedad y darles nuevas fuerzas para continuar su camino por la vida.Nuestro Creador, el responsable de poner el don del habla en nosotros, quiere santificarnos por complete para que nuestras palabras posean el mismo tacto que utilizó Jesús. El mensaje de amor y restauración que expresa la Biblia está a nuestro alcance en la medida que le demos la posibilidad al Espíritu Santo que transforme nuestro carácter. Invita en este día al Espíritu de Cristo, para que te utilice al hablar con los demás.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Pero a mi siervo Caleb, par cuanto hubo en el otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entro, y su descendencia la tendrá en posesión. Números 14:24.La recompensa de Caleb no fue resultado de su espíritu aguerrido. Su espíritu aguerrido fue el resultado de haber seguido a Dios. El texto dice que "en él hubo otro espíritu y decidió ir en pos de mi". Al referirnos a Caleb, generalmente nos concentramos en las características de liderazgo que el demostró tener a lo largo de su vida. Ya he oído exposiciones de autoayuda, mencionando a Caleb como ejemplo del hombre vencedor.Pero, pocas veces oí a alguien destacar la verdadera causa de las características positivas de su personalidad. El decidió ir en pos de Dios, escogió servirlo, vivir con el Señor. Esta es la más sabia decisión que algún ser humano pudiera tomar. El resultado de esa decisión fue que él y sus descendientes disfrutaron de las bendiciones de la Tierra Prometida.Es triste ver que los seres humanos buscamos desesperadamente las bendiciones. Todos corremos en pos de los propios sueños y realizaciones; todos luchamos por un "pedazo de tierra bajo el sol". Pero, pocos deciden seguir a Dios y prestar oídos a sus enseñanzas.¿Cómo ir en pos de Dios, en nuestros días? Separando diariamente un tiempo para estudiar la Biblia y orar. El estudio de la Biblia no es un deber del cristiano; es el secreto de la vida victoriosa. Resulta alarmante como, a veces, estamos dispuestos a pagar una alta suma de dinero con el fin de asistir a un seminario de autoayuda, cuando todo lo que se ensena allí está en la Palabra de Dios, y no tienes que pagar nada por eso.Busca al Señor todos los días. Deja que él entre en tu vida. Resérvale un lugar en tu agenda. Conversa con él. Cuéntale de tus necesidades y ansiedades. Pídele orientación y consejo, por medio de la lectura de la Biblia. Y veras como tendrás otra visión de la vida y de los problemas. Estos seguirán allí, pero tú no serás el mismo. Dios estará contigo, y en su nombre serás capaz de atravesar los mares rojos de la vida, cerraras la boca de los leones que te quieren devorar. La antorcha de la Presencia divina te acompañara de noche, y durante el día vivirás a la sombra del Omnipotente.Haz de este un día de compañerismo especial con Jesús, y recuerda lo que Dios anuncio: "Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en el otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entro, y su descendencia la tendrá en posesión".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón