jueves, 2 de junio de 2011

APROVECHA LAS OPORTUNIDADES

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Isaías 55:6.

El profeta Isaías nos transmite en esta declaración un mensaje de oportunidades. No siempre puede ser "hallado" Jehová, hay un momento cuando "está cercano", y ese es precisamente el tiempo para buscarlo.
A lo largo de la vida, también se presentan oportunidades que hay que saber aprovechar. Dejar pasar algunas de ellas, hará la diferencia entre el fracaso o el éxito profesional.
Conocí a Horacio cuando comenzaba mi servicio como capellán en un colegio. Me alegré al saber que era el primero de su hogar en aceptar a Jesús y más alegría me dio el saber que a pesar de las estrecheces económicas de su familia, Horacio había decidido trabajar para pagarse los estudios en el colegio adventista. Lo felicité de corazón, porque sabía que muy pocos jóvenes están dispuestos a esforzarse por una educación superior.
Al paso del tiempo, Horacio demostró que el estudio no era su fuerte. Tenía notas bajas en la mayoría de las materias. Además, su rendimiento en el trabajo dejaba mucho que desear: tardanzas, ausencias injustificadas y pereza en realizar sus labores. Al enterarme de esto hablé con él, para animarlo y mostrarle que estaba desperdiciando sus oportunidades, pero tanto mis palabras como las de otros profesores, cayeron en saco roto, y al finalizar el curso escolar, perdió el trabajo y debió cursar nuevamente el año de estudios.
Y tú, ¿estás aprovechando las oportunidades que tus padres y la vida te ofrecen? ¿Valoras el tiempo que tienes para estudiar, trabajar y ganar dinero? ¿Ahorras, o despilfarras en pocas horas todo el dinero que llega a tus manos?
En su gran amor, Dios le da a cada uno de sus hijos suficientes oportunidades de triunfar en la vida. Algunas se presentan de forma reiterada, mientras que otras pasan una sola vez; por eso es importante ser sabio y diligente para saber aprovechar cada ventaja que se nos presenta. No te dejes abatir por el desánimo o las pruebas que enfrentes en tu camino. Lucha, persevera, trabaja por tus objetivos, y Dios coronará tus esfuerzos con bendiciones preciosas.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

TU JUSTICIA

Entonces nacerá tu luz como el alba y tu santidad, se dejará ver en seguida; tu justicia irá delante de ti y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Isaías 58:8.

La santidad es algo que no se puede ocultar. Pero, al mismo tiempo, es como el perfume: resulta empalagosa, cuando es usada sin medida.
Imagínate con el cuerpo sudado, después de haber corrido durante una hora. No encuentras agua y, para resolver el problema, te secas el sudor con la toalla y te colocas perfume, para disfrazar el olor del sudor. ¿Qué resultaría? No es necesario responder...
Ahora, imagínate debajo de la ducha, dejando que el agua limpia resbale por tu cuerpo. Después, al salir a la calle, te colocas dos gotitas de un perfume delicioso. Estoy seguro de que todas las personas te van a mirar, mientras caminas. No existe mejor fragancia que la de un perfume colocado con discreción, en un cuerpo limpio.
La santidad es el perfume espiritual del cristiano. No hay cómo pasar desapercibido cuando el perfume de Cristo está reflejado en tu vida: "Tu luz nacerá como el alba y tu santidad se dejará ver en seguida", dice el profeta.
Pero, ¿qué es santidad? La palabra "santo", en el original griego, encierra el significado de algo que fue separado para un propósito especial. Es la consciencia de que no eres un ser común; de que perteneces al Rey del universo; de que fuiste comprado con sangre; de que eres parte de la familia real.
Por eso, cuando encuentres en tu senda muchas voces, llamándote a transitar por los caminos que te llevan a la destrucción y a la muerte, acuérdate de que tú eres santo, separado para un propósito especial. No eches las perlas a los puercos; tú eres una joya preciosa, de un valor infinito. El Señor Jesucristo lo dejó todo en el cielo, y vino a esta tierra a buscarte, porque tiene un propósito especial para ti.
Sal hoy, por los caminos de la vida; pero sal con la consciencia de tu santidad. Pero, recuerda que no existe santidad sin justicia. Busca a Jesús y su justicia; y, sin importar que haya una montaña de dificultades y tentaciones al frente, serás lo más precioso que Jesús tiene en esta vida, y vivirás como tal.
"Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu santidad, se dejará ver en seguida; tu justicia irá delante de ti y la gloria de Jehová será tu retaguardia".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

miércoles, 1 de junio de 2011

ESPERA EN JEHOVÁ

Guarda silencio ante Jehová y espera en él. (Salmos 37:7).

Habían pasado largos meses lejos de mi hogar, internada en un hospital y sin un diagnóstico confiable. Me perturbaba la posibilidad de quedarme completamente inválida y sin muchos recursos económicos. Me angustiaba la idea de tener que dejar a mi hijito de dos años. Mis ojos se dirigieron muchas veces al cielo para preguntar: «¿Por qué, Señor? ¿Por qué tengo yo que pasar por esta terrible prueba?».
Desde muy pronto en la vida, yo había dedicado mis talentos al Señor. Ahora que estaba casada con un ministro del evangelio, todas mis actividades giraban entorno a la iglesia, así que, una y otra vez, entre lágrimas que ahogaban mi dolor, dirigía a Dios mis palabras de incomprensión, duda y sufrimiento. Dios obró un milagro, y lo que parecía que iba a ser una invalidez permanente, se fue convirtiendo en crisis esporádicas, cada vez más débiles.
Esperar en Jehová resulta difícil porque la razón nos dice que no hay motivos para la espera. Creo que la capacidad de razonar es uno de los dones más formidables que Dios nos dio al crearnos, pero muchas veces nos lleva a un callejón sin salida. ¿Cómo podemos saber el porqué de las situaciones que enfrentamos si no somos capaces de ver más allá del momento?
Esta dura experiencia me enseñó que los porqués le pertenecen a Dios, y que por nuestra parte solo resta que desarrollemos una paciencia y una fe sólidas, que nos permitan aprender a esperar en el crisol de la prueba. La Biblia nos dice que es necesaria la paciencia, así que, cuando ores pidiendo paciencia (cualidad indispensable para la salvación) recuerda que estás pidiendo ser pasada por el crisol de la prueba. Pero no temas, pues a través del Espíritu de Profecía te llega la promesa: «Cada prueba es medida y pesada por el Señor Jesucristo, y no está más allá de la capacidad del hombre el soportarla mediante la gracia que le es dada» (Manuscript Releoses, t. 12, p. 81). Si estás pasando por alguna prueba, es el momento de orar: «Señor, en el crisol de la prueba, ayúdame a desarrollar la paciencia y a esperar en ti».

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera

ALCANZA TUS DESAFÍOS

Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 1 Corintios 9:25.

¿Dedicas tiempo a pensar en tu futuro? ¿Qué será de ti el día de mañana? ¿Te da lo mismo cualquier profesión o estás dispuesto a esforzarte para especializarte en algo que te agrada?
No es sencillo dedicarnos a lo que no nos gusta. Cada mañana, miles de hombres y mujeres se levantan para ir a su trabajo, aunque lo detestan. Lo hacen porque el trabajo es indispensable para vivir, ya que si no hay trabajo, tampoco hay alimentos, ropa, y pago de impuestos. Pero, ¿no sería mejor si cada persona se ocupara en una actividad que le place, y que el producto de esa labor le proveyera los recursos para vivir dignamente?
En uno de los viajes de graduandos en que participé como capellán, disfruté mucho del paisaje montañoso. Una tarde, después de jugar con la nieve, junto con cuatro jóvenes de 17 años, me acerqué a una pendiente de piedras y arenas resbaladizas, que conducía a un arroyuelo de aguas cristalinas. Nos atrapó el desafío, y aunque sabía lo peligroso que podía resultar, nos olvidamos de los demás compañeros y comenzamos el descenso. El premio: beber de esa agua que desde arriba se veía como un hilo delgado. Mientras descendíamos, nos íbamos ayudando unos a otros y nos avisábamos cuando alguna piedra se despeñaba.
Después de una hora, cuatro alumnos y su capellán estaban bebiendo esa agua que ha sido una de las más dulces que jamás haya probado. Pero el desafío no terminó ahí, pues tras haber experimentado tal sensación de triunfo, debimos subir la misma pendiente y afrontar los mismos riesgos.
La preparación académica y profesional que ahora estás adquiriendo, se compara en muchos aspectos con esta anécdota. Es posible que veas muy lejano tu título universitario, apenas como un delgado hilo, y que visualices cada materia como una hostil pendiente que debes superar, con sus pruebas y exámenes como piedras que caen; pero el logro de ese título universitario te abrirá las puertas para que realices un trabajo que te agrade por completo y que marques una diferencia con quienes lo hacen porque no tienen otra opción. El gran apóstol dijo: "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene", y quizá tu tengas que abstenerte de salir con tus amigos, de mirar alguna película o de abandonar temporalmente un deporte. Pero todo ese esfuerzo tendrá una finalidad: que te prepares para hacer lo que te agrada.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

CONSOLADOS PARA CONSOLAR

Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos. Filipenses. 1:7.

Existen personas cuya influencia consoladora es admirable. Filemón era una de ellas: "Por ti han sido consolados los corazones de los santos", le dice Pablo. La mayoría de los seres humanos tenemos dificultad para observar el dolor de las personas afligidas que viven a nuestro lado. Es propio de nuestra naturaleza pensar en nosotros mismos, y centrarnos en las circunstancias adversas que surgen todos los días. El espíritu de queja, y la insatisfacción se apodera del corazón. Casi siempre creemos que a los demás les va bien, y solo a nosotros nos salen mal las cosas.
¿Cuál era la razón de la vida inspiradora de Filemón? Su amor. Pablo habla de gozo y de consolación "en tu amor". Una vida sin amor es incapaz de ver el dolor ajeno; vive solamente concentrada en su propio dolor.
Pero, hay que entender que el amor no es algo que tú fábricas. Por más que te esfuerces, que lo intentes y que tengas fuerza de voluntad, la triste realidad es que tu amor, el mío y el de todos los seres humanos está manchado por la terrible suciedad del egoísmo. Así somos, desde la entrada del pecado a este mundo: egoístas, incoherentes y absurdos en nuestra manera de amar. Decimos que amamos al cónyuge, pero, ¿adónde se va ese amor, cuándo descubrimos que fue infiel? Decimos que amamos al hijo, pero ¿qué sucede cuándo descubres que él hizo algo en contra de ti?
Por lo tanto, si eres consciente de que no puedes fabricar amor, necesitas ir a la verdadera Fuente del amor, que es Dios. Dios no solo tiene amor, ni solo muestra amor o apenas da amor: él es el propio amor. Cuando ofrece amor, se ofrece a sí mismo; cuando muestra amor, se muestra a sí mismo. Sin él, no existe amor: Dios es la misma esencia del amor. Y el ser humano solo puede reflejar, aunque sea pálidamente, el verdadero amor en la medida en que viva conectado al Dios Amor.
Haz de este un día de amor y de consolación. Mira a tu alrededor, y consuela a quien está triste. ¡Quién sabe! Tal vez, un día alguien diga, de ti, lo que Pablo dijo de Filemón: "Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

martes, 31 de mayo de 2011

UNA LUZ PERMANENTE

Aarón preparara las lámparas en la Tienda de reunión, fuera de la cortina del pacto, para que ardan delante del Señor toda la noche. (Levítico 24:3 NVI ).

La Biblia especifica las minuciosas y precisas instrucciones que dio Dios para el buen funcionamiento del tabernáculo. ¿Qué lecciones prácticas podemos extraer de los pasajes que hablan del candelero, para aplicarlas a nuestra vida como mujeres?
1. El candelero era un mueble importante en el tabernáculo. Me agrada pensar que Dios me considera importante en este mundo.
2. Debía permanecer siempre encendido. Las mujeres podemos, con la ayuda de Dios, mantener la lámpara del amor siempre encendida.
3. Tenía brazos que se extendían alumbrando todo el recinto. Nosotras podemos extender nuestros brazos de misericordia donde otros no llegan.
4. La luz de las lámparas del candelero se reflejaba en las tablas cubiertas de oro e se hallaban a ambos lados del edificio, mostrando así toda su belleza. Nuestra débil aunque poderosa luz puede mostrar a otros la hermosura que hay en la mirada de Jesús, el Salvador.
5. Ningún candelero tiene luz propia. Solo podemos alumbrar al mundo con la luz celestial.
Hay para ti, mujer, una importante y gloriosa misión. Tú puedes marcar la diferencia en la vida de los que te rodean. Tú puedes reflejar la luz dc Dios. Tu puedes llevar esperanza, paz, sosiego, confianza y amor a los que están perdidos.
Alguien expreso poéticamente: «Ya hay demasiado fango en el sendero, / no amontones más. / Es ingrata tarca el hacer resbalar a los demás. / Ya hay demasiado barro por la vida / para que tu eches más. / Se tú de los que aparten ese barro / para no salpicar a los demás. / Ya hay demasiadas sombras por el mundo, / ya no le pongas más, / Haz tu vida tan clara y luminosa / que evites tropezar a los demás, / Hay tanta podredumbre donde quiera / que no es justo que tú la aumentes más; / echa a andar tu pureza sin temores, / y entonces vivirás.
Vive cada día como un candelero del altar divino. Deja que Dios mantenga su luz en ti. No importa donde estés o lo que poseas, en las manos de Dios, eres una estrella.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera

¿QUIÉN CONTROLARA TU MENTE?

Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto. Romanos 12:2 (Biblia de Jerusalén).

El enemigo de las almas está dispuesto a ganar el gran conflicto en tu vida. No hay momento, circunstancia o lugar en que puedas estar seguro. Si el vio que le entregaste tu corazón a Cristo, peleara y te seducirá para que abandones tu lucha y te apartes de la senda señalada por la Biblia.
Para lograr el control de tu vida, necesita dominar tu mente. A través de todo lo que te rodea te perseguirá a fin de que tu mente se doblegue y acepte lo malo por bueno, y tenga lo bueno por malo. Esto parece absurdo e ilógico, pero es real. Jesús anticipo esta confusión cuando dijo: "Y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensara que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mi" (Juan 16:2, 3).
Los medios de diversión actuales, utilizados y manipulados por el enemigo, tienen el propósito de bombardearte con mensajes mundanos a fin de que termines aceptándolos. Mientras que Jesús te dice: cuida tu cuerpo, el enemigo te ofrece mil propagandas y ejemplos de hombres y mujeres de fama que mancillan su salud con vicios destructores. Cuando Jesús te dice: dedica tiempo a estudiar la Biblia y a orar, el enemigo te presenta programas de televisión adictivos, juegos electrónicos que demandan alto poder de concentración y películas sumamente violentas para que malgastes tu tiempo en lo que no aprovecha. Mientras que Jesús te dice: cuida tu sexualidad, Satanás te inducirá a mirar películas e introducirte a través de Internet en imágenes o actividades inmorales.
Mientras Jesús te invita a que te recrees con ejercicio físico, algún pasatiempo u otra actividad que te ayuda a obtener nuevas fuerzas para proseguir en la vida y crecer espiritualmente, su enemigo te seducirá para que busques placeres nocivos para tu salud física, mental y espiritual.
Hasta que el Señor vuelva, el príncipe del mal luchara para obtener el control de tu mente. El versículo de hoy es clave para que Jesús gane la batalla: "No os acomodéis al mundo presente". No te acostumbres, no te adormezcas, no tomes por "natural" todo lo que está a tu alcance como diversión. Más bien dedica tiempo a "la renovación de tu mente", y de esta manera podrás "distinguir cual es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto".

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

OBRAS

El cual pagará a cada uno conforme a sus obras. Romanes 2:6.
Por algún motivo, muchos cristianos no entienden el lugar de las obras en la experiencia espiritual. Las obras no salvan a nadie. La Biblia enseña, con claridad meridiana, que la salvación es únicamente por la gracia maravillosa de Jesús. Este mensaje está presente desde el libro de Génesis, cuando un cordero, que simbolizaba a Jesús, era sacrificado a fin de resolver el problema de la desnudez humana; pasando por el pueblo de Israel, en que cada israelita tenía que ofrecer a Dios un corderito, como expiación por su pecado, hasta el libro de Apocalipsis, que termina diciendo: "La gracia del Señor este con todos vosotros".
Pero, el texto de hoy es también claro, al afirmar que el resultado final de la gracia son las buenas obras y que, finalmente, seremos juzgados por lo que hicimos o dejamos de hacer.
La gracia no está reñida con las obras; ambas tienen lugar en la experiencia de una persona que ha entregado su vida a Jesús. La gracia es la causa de la salvación; las obras, son su resultado. La confusión sucede cuando cambiamos los papeles, y pensamos que las obras nos califican para la salvación; o, ya que fuimos salvos en Cristo, no necesitamos preocuparnos por las obras.
La otra confusión surge cuando deseamos que las buenas obras sean el resultado de nuestro esfuerzo. Si para alguna cosa vale el esfuerzo humano, es para buscar a Jesús y mantener, con él, un compañerismo diario a través de la oración, el estudio de la Biblia y la testificación.
¿Por qué se necesita esfuerzo? Porque la naturaleza humana, que todavía cargamos, nos conduce lejos de Dios; no es natural que quiera vivir en comunión con Jesús.
Pero, el hecho de que no sea natural no significa que debas quedarte vegetando en el terreno de la mediocridad espiritual, y aceptes pasivamente una vida de derrotas espirituales.
La victoria es posible con Jesús. Por eso, el libro de Apocalipsis está repleto de promesas para los vencedores. La victoria no es una fantasía, ni una Utopía, ni algo reservado solo para quienes tienen gran fuerza de voluntad. La victoria es un presente de amor, que Jesús ofrece a los que, con humildad, lo buscan.
Haz de este día un día de victorias espirituales y de muchas obras, sabiendo que Dios "pagara a cada uno conforme a sus obras".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón