Y se dirá en aquel día: He aquí, este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación. Isaías 25:9.Jesús concluye el juicio investigador, y ya todo está preparado para volver a la tierra. Con potente voz exclama: "¡Consumado es!", y todos los ángeles se disponen a acompañar a su querido Comandante.Suena la trompeta y la hueste angelical comienza su viaje interestelar. Por encima de todos y desplegando una gloria indescriptible, el Hijo de Dios viene en una nube radiante, sobre un trono fulgurante.En el mundo todo parece transcurrir como cualquier otro día, hasta que las antenas de las estaciones espaciales captan un sonido musical que va en aumento. Pronto, todas las parabólicas del mundo están captando el mismo sonido. Los programas de televisión se suspenden para informar que desde el espacio se oye música, y las cámaras captan la imagen de una nube pequeña y oscura, la cual, a medida que se acerca a la tierra crece en tamaño. Todo el mundo se paraliza, porque lo que había comenzado como un pequeño objeto en el firmamento, ahora fulgura con una luz más intensa que la del sol y llena todo el orbe. Entonces se divisan los ángeles y se distingue la figura regia del Hijo de Dios. Ya no quedan dudas respecto a quién es el que se aproxima a la tierra.Un grupo de personas parece enloquecer. Son millones que no soportan la mirada del Santo de Dios. Con terror indescriptible, procuran encontrar un lugar donde esconderse, y les gritan a los montes y a las rocas: "Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?" (Apoc. 6:16, 17).También se observan grupos de niños, jóvenes, mujeres y hombres de pie, con la mirada fija en el cielo. Sus corazones palpitan con gozo indescriptible y de sus labios brotan alabanzas al Cordero que dio su vida por ellos. Pronto el Hijo de Dios da la orden, y millones de personas de todo el mundo vuelven a la vida y comienzan a elevarse para recibir al Señor en el aire. Junto con los redimidos vivos pronuncian el grito de victoria: "Este es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; este es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación".¿En cuál de los dos grupos te ves? ¿Cuál será tu exclamación cuando Jesús regrese?Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo. Lucas 2:10.“No temáis". ¡Qué anuncio maravilloso! "Vine a traerles la más extraordinaria noticia que alguna vez alguien podría recibir". Son "nuevas de gran gozo". ¡Gozo! ¿Entiendes? El gozo divino no es la alegría pasajera que la carne proporciona: el gozo divino es aquel sentimiento maravilloso de saber que Dios te acepta como eres: aquel deseo de salir corriendo por las calles de la vida, y gritar a todo el mundo: "No tengo más miedo, estoy libre".Y, lo mejor de todo, esas buenas nuevas de gozo son "para todos", les dijo el ángel. Los pastores estaban, aquella noche oscura, aprensivos y llenos de expectativas. Habían estudiado las profecías, y sabían que el Mesías debería nacer: ellos aguardaban la llegada de alguien que les traería el regalo. De repente, en la penumbra de las colinas de Belén, el propio Padre rompe la oscuridad del pecado, trayendo el mayor presente, envuelto en pañales, en un pesebre. Y dice a los pastores: "Os ha nacido hoy en la ciudad de David, un salvador, que es CRISTO el Señor".Creo que muchos cristianos todavía no han entendido esta declaración. La palabra CRISTO (Enviado) está escrita, en el original, con letras mayúsculas. Destaca la misión redentora de Jesús. El texto dice más: añade que la señal de que Jesús era el Cristo sería encontrarlo "envuelto en pañales, acostado en un pesebre".Pobreza, sufrimiento, limitaciones... Todo ello acompañó a Jesús, a lo largo de su existencia. Fue perseguido; huyó a una tierra lejana. Todo eso ¿para qué? Para que tú vivas la vida abundante, las nuevas de gran gozo: su pobreza es tu riqueza; sus limitaciones, tu abundancia; su muerte, tu vida.Nadie tiene el derecho de vivir una vida sin ambiciones, alegando que Cristo fue pobre. La pobreza es una de las consecuencias que el pecado trajo a este mundo; por lo tanto, mientras exista el pecado existirá pobreza. Pero, Jesús vino a liberarte de la mediocridad y el conformismo; vino a liberarte de la ignorancia y de la miseria. La salvación que él ofrece no tiene que ver solo con la vida eterna, que recibirás en ocasión de su retorno triunfante a este mundo, sino también con una vida de alegría y gozo, en esta tierra.No salgas hoy sin meditar en las palabras del ángel: "Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del 'Espíritu del Señor. (2 Corintios 3:18).El hermano país de Guatemala tiene como tradición navideña una pica danza de máscaras muy popular entre sus ciudadanos. En Honduras se construyen belenes con materiales naturales y figuras de arcilla. El pan de frutas conocido como Vánocka es uno de los alimentos que se consumen en dichas fiestas en la República Checa, mientras que los moldavos se adentran en el mundo navideño redescubriendo tradiciones como los villancicos, el folclore y la entrega de regalos. Polonia se engalana de adornos y villancicos, mientras que en República Dominicana se entregan regalos a los niños e incluso el gobierno celebra fiestas especiales por la conclusión de algún proyecto.Seguramente conocerás las tradiciones más populares en tu propio país, así como en otras partes del mundo. Pero lo curioso es que, a juzgar por todos los datos que he encontrado, ninguno presenta la figura de Cristo como conmemoración principal.Se cuenta que un profesor quiso realizar una encuesta a un grupo de alumnos para conocer qué expectativas tenían de las fiestas navideñas. Les entrego una hoja en blanco y les pidió que escribieran la primera palabra que les viniera a la mente en relación con la Navidad. Cuando hubo computarizado las respuestas se fijó en que muchos habían expresado que la Navidad para ellos significaba «fiesta, regalos, vacaciones, deudas, gastos extraordinarios, diversión», y que solo uno había escrito el nombre de Jesús.Se aproxima la fecha en que la mayor parte del mundo celebra la Navidad. Pero, ¿qué es realmente la Navidad? ¿Eres tú de las que cree que este período de tiempo es solo para fiestas, regalos, villancicos, máscaras y danzas? ¿O crees que lo importante es que Jesús vino al mundo en un humilde pesebre para impartir el verdadero espíritu de la Navidad? ¿Estás lista para recibirlo?«Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre ''Admirable consejero", "Dios fuerte", "Padre eterno", "Príncipe de paz"» (Isa. 9: 6).Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 1 Corintios 15:52.No es posible expresar con palabras el dolor y el sentimiento de vacío que se experimenta al despedir a un ser querido fallecido. Solo quienes sufren esa pérdida comprenden la enormidad de este problema que no tiene solución humana.Durante siglos el hombre aceptó su cruel destino, sin saber con certeza qué había después de la muerte. Muchos han procurado dar una respuesta acerca de lo que ocurre al terminar la vida, pero solo la Biblia declara la verdad sobre la vida y la muerte, y asegura que esos millones de hombres y mujeres que descansan en sus tumbas, algún día escucharán la voz de Jesús que los llama a la vida por medio de la resurrección.Lázaro fue el protagonista de uno de los milagros más asombrosos de Jesús. Aunque al caer enfermo sus hermanas llamaron al Médico de médicos, el remedio no llegó a tiempo, y Lázaro falleció. Después de cuatro días y en pleno proceso de luto, Jesús llegó a Betania para visitar a esa querida familia. En su encuentro con Marta, ella le reprochó: "Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto", a lo que Jesús respondió: "Tu hermano resucitará" (Juan 11:21, 23). Marta no podía comprender el poder que había en Cristo. Sus ojos, cegados por la incredulidad y el escepticismo, no podían ver más allá de la tumba. Según ella, el Hijo de Dios solo podía devolver la salud, no la vida. Por eso, cuando Jesús ordenó quitar la piedra del sepulcro, ella le dijo: "Señor, hiede ya, porque es de cuatro días" (vers. 39). Marta no creyó plenamente las palabras: "Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá" (vers. 25), pero con humildad aceptó la reprensión de Jesús.Jesús, el Hijo de Dios, trajo a la vida a Lázaro. Ese milagro es un anticipo de lo que ocurrirá cuando el Salvador vuelva por segunda vez. Así como Lázaro se encontró nuevamente con sus hermanas, los padres y las madres van a reunirse con sus hijos para siempre. Los amigos que la muerte separó volverán a estar juntos por la eternidad. Los hijos que perdieron a sus padres sin haberlos conocido se abrazarán a ellos, seguros de que nunca más van a separarse.Jesús, el Salvador del mundo, vendrá por segunda vez para terminar con el pecado y sus consecuencias; y la muerte dejará de existir para siempre.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento. Sofonías 1:15.¿Cuándo fue la última vez que cantaste un himno sobre el futuro Juicio del mundo? Creo que a nadie le gusta pensar en el día final, el día del ajuste de cuentas. Pero el "Día del Señor" es un concepto bíblico que debemos tomar muy en serio, pues nos dice hacia dónde están yendo las cosas y cómo terminarán.El evangelio significa "Buenas nuevas de salvación". A todos nos gusta escuchar esas buenas nuevas; multitudes llenan estadios para deleitarse con las maravillas de la gracia de Dios. Pero, el evangelio no tiene solo que ver con un estado de bienestar pasajero en este mundo; no es solo la tranquilidad de una conciencia que se sabe perdonada: es, también, la conclusión definitiva del pecado.¿Qué valor tendría ser salvos, para continuar viviendo en este planeta maldito por el pecado? ¿Cuáles serían las bendiciones de la salvación, si tuviésemos que continuar enterrando a nuestros seres queridos, tocados por la muerte? El evangelio es la buena nueva de que el pecado tendrá fin, y de que el mal no se levantará por segunda vez.Solo que el día del Señor vendrá acompañado no solo de la melodía de las trompetas de júbilo, sino también de la furia de una naturaleza descontrolada. Y, ese día, los seres humanos se dividirán en dos grupos: los salvos y los perdidos. Los primeros levantarán las manos al cielo, para recibir al Señor, con quien vivieron en esta tierra una vida de compañerismo, solo por la fe.Los segundos, correrán a los montes y a las cuevas, para esconderse de la presencia de Dios, de quien siempre se escondieron. En aquel día, glorioso y espantoso al mismo tiempo, no habrá un tercer grupo: ese día, será claro que no todos los caminos llevan a Dios.Hoy es el día de buena nueva; hoy es el día de decisión. ¿Qué tipo de experiencia tienes con Jesús? ¿Es, para ti, solo una teoría, una doctrina bonita, y nada más? ¿O es el Amigo y el Señor de todos los días, de cada hora y de cada minuto?No empieces el día sin renovar tu voto de entrega a Jesús. Nada tienes que temer, con relación al futuro, si hoy aprendes a vivir en comunión permanente con él. Aunque "día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Brillen los que te aman, como el sol cuando sale en su esplendor. (Jueces 5:31).Cuando las partículas del Sol llegan a la atmósfera terrestre y son atraídas hacia los polos, forman la aurora boreal en el hemisferio norte y la aurora austral en el hemisferio sur. Este es uno de los fenómenos más hermosos que se pueden contemplar. Esta maravilla indescriptible solo es posible cuando en la superficie solar se desencadenan tormentas magnéticas y explosiones, que a su vez producen erupciones de gases y lanzan ráfagas de partículas al espacio.Si a alguna de nosotras se nos comparara con una aurora boreal nos sentiríamos halagadas por ser consideradas como algo hermoso, pero no causaría el mismo efecto que nos dijeran que somos como una explosión solar. Y es que luchamos porque nuestra apariencia sea atractiva, aunque en nuestro interior se produzcan explosiones de gases y tormentas magnéticas. Dios quiere hacer de tu vida una obra de arte, por lo que. le enseña algo realmente importante: / Somos auroras boreales y australes. Dios nos matiza con su pintura celestial.• Somos una explosión solar. Para lograr la belleza de nuestro carácter, Dios tiene que producir ciertos cambios internos.• Si somos auroras boreales o australes tenemos que expandir nuestra belleza no solo a los que más se relacionan con nosotras, sino también a aquellos que solo nos ven caminar o trabajar en silencio.Para lograr esa belleza de carácter, el Espíritu Santo tiene que obrar una explosión interna y convertir nuestro mundo de defectos en auroras de paz y amor. Solo así lograremos un matiz esplendoroso en el trato con nuestros semejantes.Si en el interior del Sol no ocurriera ese fenómeno no existirían las hermosísimas auroras. Si el Espíritu Santo no obra el fenómeno de la transformación en tu vida, nunca te verás envuelta en los bellos matices que componen la aurora de los frutos divinos.No te lamentes por los cambios que el Espíritu hace en ti. Si te son dolorosos recuerda que Dios quiere hacer de ti una aurora. El tiene que producir una explosión en tu interior para que, desechando las impurezas, llegues a ser algo realmente hermoso. Así que deja que se produzca esa metamorfosis espiritual y tu vida será realmente bella.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus á¡ y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. Mateo 16:27.En nuestro imperfecto mundo campea la injusticia. Aunque muchos reciben en vida el resultado de sus propias acciones, millones de personas realizan actos pecaminosos que, además de no ser descubiertos, tampoco son sancionados por la ley.A su vez, otras personas viven de manera honrada, tranquila, en paz, sin hacer mal a nadie, y sin embargo enfrentan la misma suerte que aquel que vivió en pecado: la muerte. Todo esto hace suponer a escépticos e incrédulos, que no importa cómo se viva, lo importante es ser feliz mientras se tenga vida.Las Escrituras señalan que Jesús volverá para pagar "a cada uno conforme a sus obras" y esto demuestra que, a la vista de Dios, no es lo mismo un hombre honrado que un narcotraficante.En tiempos de la dictadura militar en Argentina, cientos de hombres y mujeres fueron secuestrados y asesinados por soldados del ejército nacional. Si bien los actos subversivos debían detenerse de algún modo, debido a que la justicia humana es imperfecta, muchos jóvenes fueron apresados y perdieron la vida por ser simples "conocidos" de algún guerrillero. Los documentales, películas y libros exhiben la terrible equivocación cometida contra esos inocentes, y señalan las falencias de la justicia humana.No se podría amar a un Dios que diera la misma recompensa a un violador empedernido que a un hombre de bien y como esto es incompatible con su carácter justo, el "pago" para cada ser humano será en base a sus acciones. La justicia humana puede equivocarse, y condenar al inocente o absolver al culpable, pero Dios, el Juez de toda la tierra, enviará a su Hijo a castigar a los transgresores y conceder la vida eterna a sus hijos fieles, sin margen de equivocación.Y tú, ¿qué recibirás cuando Cristo aparezca en las nubes de los cielos? ¿El premio por una vida consagrada o el castigo por vivir en el pecado? Jesús te dice: "Sí, vengo pronto, y traigo el premio que voy a dar a cada uno conforme a lo que haya hecho" (Apoc. 22:12; Dios habla hoy). Querido joven, hoy vuelvo a invitarte a que le permitas al Hijo de Dios reinar en tu corazón. Tus decisiones y tus acciones determinarán lo que recibirás cuando él regrese.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuel
Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. Nahúm 1:5.Es temprano. Te despiertas dispuesto a iniciar las actividades de un nuevo día, pero sientes el sabor amargo de la impotencia ante una montaña de dificultades. Crees que no tienes fuerzas; estás cansado de luchar, y el miedo empieza a apoderarse de tu corazón. ¿Qué hacer? Lee de nuevo el versículo de hoy. Te habla de un Dios Todopoderoso, en cuya presencia los montes tiemblan y los collados se derriten.El profeta Nahúm exalta el poder de Dios. A veces, para entender por experiencia propia lo que significa el poder de Dios, es necesario llegar al extremo de la incapacidad humana. Conozco personas que decían ser ateas hasta que un día, en el momento de la desesperación, sin saber qué hacer, cuando todos los recursos humanos habían fallado, no les quedó otra alternativa que reconocer a Dios.Y lo maravilloso es que Dios no echa en cara la incredulidad pasada. No dice: "Ah, te acordaste de mí porque todo te falló"; él, simplemente, abre los brazos y te recibe, dispuesto a darte una nueva página de inicio.La Reina Victoria estaba conmemorando sesenta años del trono monárquico en Inglaterra, cuando Rudyard Kipling publicó su poema denominado "Himno de clausura". Muchos ingleses se sintieron ofendidos, porque el poema agredía el orgullo nacional, en una época en que el Imperio estaba en todo su auge. "Himno de clausura" es un poema que hace referencia al peligro de confiar demasiado en sí mismo; y menciona que otros imperios del pasado cayeron por causa del orgullo nacional.Kipling no estaba equivocado: muchas naciones, en el pasado, pensaron que Dios no podría hacer nada en contra de ellas. ¿Dónde están hoy? Solo quedan sus ruinas. Sí, los montes y los collados desaparecen ante la presencia de Dios. ¿Qué será, entonces, del ser humano mortal?La única garantía de victoria y de permanencia es Jesús. Y la mejor decisión que la persona puede tomar es seguirlo. Aquel que está en Cristo, aunque esté muerto, vivirá. Deposita toda tu confianza en él.No importa cuántos soldados formen parte del ejército enemigo que tienes que enfrentar hoy; no importa las armas sofisticadas que ellos traigan: tu seguridad es el Dios de los ejércitos de Israel. Sal sin miedo, porque "los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón