Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos de Dios. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de mayo de 2016

LA MAYORÍA NO SIEMPRE TIENE LA RAZÓN

Siempre que una comunidad nos impida ser un individuo delante de Cristo, hay que detestarla. Dietrich Bonhoeffer

Por naturaleza, todos tendemos a identificamos con algún grupo o comunidad. Bien se trate de nuestra confesión religiosa o tendencia política, de la simpatía con un equipo deportivo o un artista, nos gusta allegamos a gente que tiene nuestras mismas inclinaciones, tendencias o gustos; nos sentimos acompañados y protegidos: “Mi familia”, “mis amigos”, “mis hermanos de iglesia”, “mis compatriotas”. El peligro de esta propensión nuestra radica en que nos escudemos en el grupo para actuar de formas que no estén avaladas por los principios bíblicos.
Cuando éramos niñas, nos servía de excusa la consabida frase “es que todos lo hacen”, pero ya como adultas, no. Hemos de depender de Dios para tener la valentía de pensar diferente y mostrarlo, por grande que sea la multitud en contra. El llamado de Jesús es individual; él quiere aislarte ante su presencia, para que no veas a nadie más que a aquel que te ha llamado.
No tiene nada de malo que busques la unidad con otras personas, especialmente la unidad con tus hermanos en la fe, pero la verdadera unidad ha de ser primero en Cristo. Sobre esa única base, hemos de construir toda unidad; si no lo hacemos así, ninguna “unidad” será real. Así nos lo enseñó Jesús:
“Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mi y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la misma gloria que tú me diste, para que sean una sola cosa, así como tú y yo somos una sola cosa: yo en ellos y tú en mi, para que lleguen a ser perfectamente uno, y que así el mundo pueda darse cuenta de que tú me enviaste, y que los amas como me amas a mí” (Juan 17:21-23). “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. […] Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes; […] pues sin mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15:1-5). .
La Biblia nos alerta de que tengamos cuidado con escudarnos en la masa. “No sigas a la mayoría en su maldad”, leemos en Éxodo 23:2, porque llegado el momento, cada una daremos cuenta de nosotras mismas. A Jesús hemos de seguirlo individualmente.

“No sigas a la mayoría en su maldad” (Éxo. 23:2).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 13 de enero de 2016

2 + 2 = 5

Las cosas no deben suceder según tu razón, sino por encima de tu razón. Lutero

EN UNA OCASIÓN el filósofo británico Bertrand Russel (1872-1970) afirmó que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa. Alguien que lo estaba escuchando le preguntó: “¿Quiere decir que si 2 + 2 = 5, entonces usted es el papa?” Russel contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo: “Si suponemos que 2 + 2 = 5, entonces si restamos 2 de cada lado obtenemos 2 = 3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2 = 1. Como el papa y yo somos dos personas y 2 = 1, entonces el papa y yo somos uno, luego yo soy el papa”.
¡Un aplauso para la lógica humana! Puede convencerse de cualquier tesis si logra defenderla con argumentos “válidos”. Por eso puede parecemos que nuestras ideas son las lógicas, es decir, las correctas; pero no nos engañemos, si no están de acuerdo con los principios de la Palabra de Dios, son simplemente sofismas (argumentos para defender algo que es falso). Tal vez nuestros razonamientos y nuestra lógica estén de acuerdo con nuestra cultura, con la educación que hemos recibido y la manera en que nos han enseñado a ver el mundo, pero eso es una cosa y otra cosa es la lógica de Dios, la educación que quiere damos y su manera de concebir el mundo. Solo conociendo estos patrones de referencia, podremos valorar cuán lógica es nuestra manera de pensar.
La Biblia afirma que la lógica humana se halla muy lejos de la divina: “Porque mis ideas no son como las de ustedes, y mi manera de actuar no es como la suya. Así como el cielo está por encima de la tierra, así también mis ideas y mi manera de actuar están por encima de las de ustedes” (Isa. 55:8, 9). Por eso “destruiré la sabiduría de los sabios y frustraré la inteligencia de los inteligentes” (1 Cor. 1:19, RV95). Para la mayoría de la gente, los planteamientos del evangelio son locura; la ley de Dios es locura; el cristianismo es locura y la bondad sin esperar nada a cambio ya no digamos, ¡locura total! Las razones de Dios están por encima de las razones de los hombres, por eso parecen locura.
Dios nos pide que andemos en su lógica, por absurda que parezca al mundo. Dios te dice: “Sumérgete en la sinrazón y yo te daré mi razón. Este es el camino de la cruz” (Lutero).
“Mis ideas no son como las de ustedes” (Isa. 55:8).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz