Mostrando entradas con la etiqueta Rechazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rechazo. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de enero de 2020

DESPRECIAR LAS RAICES

«A quien mira con desprecio a su padre y tiene en poco la enseñanza de la madre, ¡que los cuervos del valle le saquen los ojos!, ¡que los aguiluchos se lo coman vivo!» (Proverbios 30: 17).

Creció en el seno de uno de los hogares mejor establecidos de la Biblia. Sus padres fueron una de las parejas modelo de las Escrituras. Desde niño fue objeto de múltiples manifestaciones de afecto de parte de sus progenitores; asimismo, presenció un inmejorable trato entre ellos. Esaú mostró extraordinarias habilidades para la vida campestre, especialmente la caza. Cada vez que llegaba con una presa, sus padres se llenaban de satisfacción al ver a su valiente hijo desarrollar sus destrezas.
Por si fuera poco, Esaú era el primogénito de su hogar. Eso significaba que un día sería el líder de la familia (incluyendo las responsabilidades de ser el guía espiritual de los suyos). Además, recibiría una herencia doble y sería objeto de una bendición particular de parte de su padre. Y tomando en cuenta que Isaac era un hombre muy rico, en realidad, era un chico con grandes oportunidades de progresar. No obstante, este muchacho no valoraba lo que tenía: ni a sus padres, ni su fe, ni a su familia. Incluso llegó a despreciar su derecho de primogenitura y la cambió por un plato de lentejas: «¿Y para qué me sirve la primogenitura, si estoy a punto de morir?» (Génesis 25: 32). Era el típico joven al que no le ha costado nada todo lo que tiene, que no ha sufrido para vivir cómodamente, que vive una vida de esparcimiento y diversión y rechaza rotundamente cualquier tipo de responsabilidad o compromiso.
Pero aquello que Esaú despreciaba era anhelado por alguien que estaba junto a él. Ni siquiera se dio cuenta cuando le arrebataron sus privilegios. Creyó que con un berrinche lograría sus objetivos, como si fuera un niño. Pero ahora eso no funcionaba. Ya era un hombre, aunque no quería actuar como tal. Nunca pudo recuperar lo que perdió.
¿Te has puesto a pensar en todo lo que tienes? ¿Eres consciente de tus grandes privilegios? Tal vez tienes un hogar, asistes a una escuela, una iglesia, quizás tienes a alguien que se muere por una de tus sonrisas. ¿Te parece poca cosa? ¿Lo desprecias? ¿Entiendes que hay otros jóvenes que no tienen tu misma fortuna y anhelarían tener lo que tú rechazas? ¿Te has puesto a pensar que eso que hoy valoras tan poco se puede esfumar en cualquier momento?
Es hora de asumir responsabilidades grandes en tu vida. Es tiempo de aceptar desafíos. ¡Agradece a Dios el privilegio de asumir compromisos! No los rehúyas. Es muy probable que no vuelvas a tener las mismas oportunidades. Pídele hoy a Dios que te ayude a valorar todo lo que él te ha dado.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

miércoles, 4 de mayo de 2016

AVERGONZADO DE SER DIFERENTE

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9.

Los israelitas no se daban cuenta cuando todo les resultaba fácil. Dios era su Rey, y había prometido protegerlos y guiarlos cada día. Se hacía responsable de enviar ángeles para ayudarlos en cada problema. Samuel, como sacerdote de Dios, profeta y juez, les decía cómo vivir bajo la norma de amor de Dios. Además, Samuel inauguró dos escuelas para entrenar a hombres jóvenes como futuros líderes bajo este maravilloso gobierno.
Pero, ocurrió un cambio. A medida que la población israelita aumentaba, más y más gente comenzó a comerciar con otras naciones. Alguien regresaba de visitar a una nación limítrofe y llegaba sin aliento con la noticia de algún evento de gala.
“¡Deberían haber estado allí! Tuvieron un gran desfile y el Rey de su país estaba allí con todos sus estandartes flameando. ¡Fue tan emocionante! Ojalá tuviéramos un rey como ese”.
¡Deseo, deseo, deseo! ¡Oh, cuánto deseaban poder ser como el resto de las naciones!
Sin embargo, el verdadero problema real era su rechazo a obedecer la Ley de Dios. Si realmente hubieran amado a Dios con todos sus corazones y a sus prójimos como a sí mismos, no se habrían embarcado en esas conversaciones y habrían estado felices con tener a Dios como Rey.
Samuel había nombrado a sus propios hijos como líderes para que lo ayudaran en su trabajo, pero estos muchachos no eran cristianos verdaderos. Aceptaban sobornos. El pueblo nunca le contó a Samuel el problema, o inmediatamente habría quitado a los muchachos del oficio. En lugar de ello, los ancianos venían a Samuel con la queja: “Te estás volviendo viejo y tus hijos no caminan por tu mismo camino. Así que, pon un rey sobre nosotros que nos juzgue como todas las naciones”.
Samuel se dio cuenta inmediatamente de lo que estaba pasando. Ellos estaban usando el mal comportamiento de sus hijos como una excusa. Sabía que su motivación real era el descontento y el orgullo. Ninguno se quejó de Samuel como líder. Ellos simplemente querían ser como todos los demás. La idea de ser un pueblo peculiar y una nación santa los molestaba.
¡Trágico! ¡Qué triste que el pueblo de Dios se avergonzara de ser único y especial, cuando esas características les daban una forma de vida mucho mejor!

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 29 de febrero de 2016

ANTE EL RECHAZO

Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí (Génesis 37:23).

El rechazo por parte de nuestra familia o nuestros amigos suele ser una de las experiencias más hirientes que podemos padecer. Y rendirnos o bajar los brazos parece aún más fácil frente a estas situaciones.
José experimentó este tipo de rechazo cuando sus hermanos lo quisieron matar. ¿Fue un acto hecho por error? No, en realidad lo vendieron como esclavo e hicieron creer a su padre, Jacob, que José había muerto. Le quitaron la túnica que le había regalado como símbolo del amor especial que le tenía, la rompieron, la mancharon con la sangre de un cabrito y se la entregaron a Jacob. Los celos, la envidia, el enojo y el rechazo llevaron a sus hermanos a tomar esta terrible decisión.
¿Sabes? Alguien más también pasó por la misma situación de rechazo: Cristo, en la cruz, fue rechazado por mucha gente que aclamaba su muerte.
¿Cómo hubieses reaccionado tú frente a esta situación? Seguramente, tu reacción y la mía habrían sido muy diferentes de la que tuvo José. Cuando nos damos por vencidos, echamos a perder los planes que Dios tiene para nuestra vida; y esa no fue la clave en la vida de José. Él sabía que Dios no lo había abandonado y que tenía un plan para él; por eso, no bajó los brazos y, a pesar de la tristeza, no se dio por vencido y se dejó guiar por el Maestro.

¿Y AHORA?
¿Te sentiste alguna vez rechazado por haber hecho las cosas de la manera correcta? ¿Qué hiciste para sentirte mejor?

SPLASH:
Antes de venderlo como esclavo, metieron a José en una cisterna vacía (depósito subterráneo donde se guardaba agua, con una boca muy estrecha). Si alguien era metido allí, le era casi imposible escapar, a , menos que otra persona lo ayudara desde afuera.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian