Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte. Proverbios 14:12.Hay decisiones que dejan una huella en la existencia. Elegir a la persona que será tu cónyuge, traer un hijo al mundo, y la carrera que se escoge, alterarán tu vida durante muchos años. Si elegiste bien, serás una persona dichosa y feliz; si elegiste mal, tendrás que sobreponerte a las malas consecuencias.¿Qué sucedería si tuvieras que elegir entre tu pareja y la vida eterna? ¿Qué elegirías? En la teoría, y si no hay alguien a quien se ama de todo corazón, es fácil decir "la vida eterna", pero cuando el amor ya alcanzó cierta profundidad, no resulta tan sencilla la decisión.Eso le pasó a la primera pareja. Adán y Eva se conocieron y casaron cuando todavía no había entrado el pecado al mundo. Sus sentimientos, su amor y su alegría eran frutos de la inocencia y la santidad que poseían. Todo lo que hacían y decían revelaba al Creador, y en todo momento sus actividades honraban a quien les había dado la vida.Si bien tenían instrucciones precisas sobre el árbol de la ciencia del bien y del mal, Eva se aventuró a coquetear con el peligro. Sin tener una respuesta satisfactoria sobre por qué Dios les había prohibido el consumo de ese fruto, la serpiente pareció adivinar sus pensamientos e inició el diálogo. Poco a poco Eva fue perdiendo la confianza en las palabras de Dios y creyendo el engaño con mezcla de verdad que le ofrecía Satanás. Entonces comió del fruto prohibido.Cuando Adán la vio llegar con el fruto en la mano, le dolió haber dejado sola a su esposa. Ella repitió el engaño que había escuchado de la serpiente, pero no logró convencer a su marido. El dilema para Adán no era creerle a Dios o creerle a la serpiente, sino obedecer a Dios o seguir el destino de "su" Eva. "Adán había gozado el compañerismo de Dios y de los santos ángeles. Había contemplado la gloria del Creador. Comprendía el elevado destino que aguardaba a la raza humana si los hombres permanecían fieles a Dios. Sin embargo, se olvidó de todas estas bendiciones ante el temor de perder el don que apreciaba más que todos los demás. El amor, la gratitud y la lealtad al Creador, todo fue sofocado por amor a Eva" (Patriarcas y profetas, p. 40, la cursiva ha sido añadida).Adán se equivocó, y decidió perder la inmortalidad por el amor de su vida. Si te tocara elegir a ti, ¿qué decisión tomarías? Hoy tienes la posibilidad de consagrarte nuevamente a Jesús, así que entrégale tu corazón sin reservas para que nada en este mundo te aparte de sus caminos; ruégale para que el amor de tu vida contribuya a tu salvación y no sea el instrumento para alejarte de la vida eterna.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuela
Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. Efesios 1:4.Odiel anhela vivir la vida en su plenitud. "El cielo es el límite", se repite a sí mismo; y corre sin frenos por la carretera peligrosa de la vida. Es joven; demasiado joven, tal vez, para haber pasado por la escuela del sufrimiento. Por eso cree que el dolor solo existe para los que se permiten ese "lujo".Sus padres sufren. Observan la desenfrenada carrera del hijo único. Quisieran decidir por él, pero es imposible: llega un momento en que, a los padres, solo les resta orar, rogando porque al hijo le vaya bien. Cualquier palabra de advertencia levanta más el muro de separación que el propio hijo erige.Odiel detesta la palabra "santo". La relaciona con adultos fanáticos, que obligan a los jóvenes a vivir sin alegría ni gozo. En su mente evoca seres tristes, con el ceño fruncido y amargura en las palabras. Cada vez que oye hablar de la santidad, piensa en lo que está "prohibido" hacer.Pero la santidad, según el versículo de hoy, tiene poco que ver con dejar de hacer cosas malas o practicar cosas buenas. Santidad, en el sentido literal de la palabra, significa haber sido "apartado para un propósito especial"; la consciencia de ese propósito es la que te lleva a vivir una vida diferente.No estás en esta vida por casualidad. Desde antes de la fundación del mundo, Dios deseaba que tu existencia fuese sin mancha. La mancha no consiste en actos malos, solamente; la peor de las manchas es el deterioro del maravilloso carácter de Jesús en tu vida. En el griego, la palabra mancha es amamos, que significa imperfecto, defectuoso.No fue así que saliste de las manos del Creador. Tu destino es glorioso. El propósito, para tu existencia, es la perfección. Pero, algo sucedió a lo largo del camino y, hoy, el propósito divino se está deteriorando en ti.Santidad es volver al estado de plenitud que Jesús anhela; un estado en el que el mayor beneficiado eres tú. Por eso, no salgas hoy por los caminos desafiantes que este día te presenta, sin tomar consciencia del propósito divino para tu vida, y sin recordar que "nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Si al menos logro tocar su manto, quedaré sana (Mateo 9:21).
La enfermedad forma parte de la vida y es de suma importancia cómo reaccionamos ante ella. Algunas personas se alejan de Dios, porque lo acusan de su desgracia. Otras hacen como esta mujer, avanzan contra viento y marea hasta tocar el manto de Jesús. No siempre es fácil llegar hasta Jesús, puede que antes tengamos que superar algunos obstáculos, como le sucedió a ella.En primer lugar estaba la multitud que la separaba del Maestro. Quizás en tu caso el ritmo trepidante de tu rutina diaria, o las responsabilidades que tienes en la iglesia o en tu trabajo constituyan el primer obstáculo en tu camino para llegar hasta Jesús.En segundo lugar la debilidad, el rechazo, la marginación, pueden impedirte salir a la luz y vivir una vida espiritual plena. ¿Te has sentido así alguna vez? Quizás tus limitaciones físicas despiertan criticas sobre tu rendimiento. o incuso no fallen aquellos que opinan que eres una carga para tu esposo o para tus hijos. Entonces, debes saltar ese difícil obstáculo, asida de la fe. No hubo pensamiento ni critica que impidiera a esta mujer llegar hasta Jesús.Por si esto fuera poco, ella también se sentía indigna y pecadora. La enfermedad por lo general era considerada un castigo de Dios por los pecados cometidos y esta mujer había sido acusada de estar recibiendo su merecido. Pero algo le. decía que Jesús no la trataría igual. El amor que revelaban las palabras de Cristo y su dulce mirada infundían ánimo a su corazón. No dejes que Satanás ni sus agentes te hagan sentir indigna de acercarte a Jesús. Lucha, confía y llega a los pies de tu Salvador.Tienes aquí un ejemplo de. una fe poderosa que obra y actúa confiadamente. No existió obstáculo alguno que le impidiera llegar a su único Salvador. Para ella, la solución era Jesús. Para ti, la solución es ir a Jesús. De él no solo recibirás la sanidad física y las fuerzas para llevar tu cruz, sino también la garantía de una vida plena en un mundo libre de dolor.Señor, ante el valle de sombra y de muerte, fortalece nuestra alabanza.Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16:7.Mientras estudiaba la Licenciatura en Teología, el decano de la facultad tenía un dicho que de tanto en tanto repetía: "El cristiano no solo tiene que serlo, sino también parecerlo". Con esto trataba de mostrarnos la importancia que tienen las apariencias para la gente que nos observa, ya que el hermano de "conciencia débil" puede llegar a abandonar su fe por causa de nuestro proceder imprudente.Ese cuidado que debemos tener en la vida espiritual es necesario también cuando existe un compromiso como el noviazgo. El joven y la señorita que están de novios no solo deben "estarlo" mientras están juntos, sino que también tienen que parecerlo cuando están separados.Yanina estaba de novia con un joven mayor que ella, y ambos habían desarrollado como pareja una linda confianza conmigo. A menudo compartíamos inquietudes, problemas familiares y charlas informales y dedicábamos tiempo a enriquecernos mutuamente. Un día, mientras paseaba por un centro comercial con mi esposa, vi a Yanina abrazada con otro joven. En el momento no pude decirle nada, pero la señalé para que mi esposa también la viera, y continuamos caminando.Más adelante, al conversar con ella y mencionarle lo que había visto, se sorprendió y me dijo que no había estado abrazada del otro. Cuando vio que yo no cambiaba de postura, admitió que quizá se había "apoyado" sobre el muchacho, pero que lo había hecho "sin mala intención". Yo sabía que me estaba mintiendo, que el abrazo había sido real, y no solo un "apoyo" pasajero, pero no seguí discutiendo más el asunto porque no nos llevaría a nada sano.El compromiso que tenemos cuando nos declaramos novio o novia de otra persona, debiera llevarnos a privarnos de manifestaciones sentimentales con otro. Los abrazos, los besos, las caricias y otros tipos de expresiones cariñosas, debieran compartirse exclusivamente con la persona con quien existe un compromiso amoroso. Los seres humanos no pueden juzgar la intención o naturaleza de estas demostraciones, ya que solo "Jehová mira el corazón", pero como se juzga por "lo que está delante de los ojos", los hechos y las apariencias no debieran mostrar lo contrario.Es verdad que en la actualidad "todo está permitido", pero no dejes que quien te vea actuar con un extraño piense que no respetas a la persona que amas.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuela
Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. Salmo 92:1.Vivió cantando. Desde pequeño. La música corría por sus venas. ¡Había nacido para cantar!Al principio de su carrera, exaltó el nombre de Jesús. Reconocía a Dios como el Dador de todo lo bueno que poseía. Después, vinieron la fama, los aplausos y el dinero. Y se olvidó de que su voz era un talento que Dios le había confiado. Se perdió en la selva del reconocimiento humano, las luces y la gloria terrena. Dejó de glorificar el nombre del Creador, y aceptó la gloria para sí.Tuvo un final triste. La trágica mañana del lunes 17 de agosto de 1977, hallaron su cadáver en el piso del baño del hotel donde estaba hospedado. Había muerto por una dosis exagerada de barbitúricos; algunos creyeron que cometió suicidio.El versículo de hoy dice que es bueno cantar. Pero, antes del verbo cantar, viene el verbo alabar, que literalmente quiere decir "rendir gracias".Cuando el cántico es la expresión de un corazón agradecido, hace un bien tremendo al espíritu. El corazón tiene ganas de seguir viviendo, y las dificultades se vuelven pequeñas.Al reconocer que existe un Dios Todopoderoso, tú sabes que no estás solo, y que nada ni nadie será capaz de destruirte.Las tormentas pueden llegar; en este mundo, los hijos de Dios no están libres de tempestades. Pero, serás capaz de andar, como Pedro, victorioso y sin temor, en medio de los vientos contrarios.Por eso, el Salmista menciona que es "bueno" alabar a Dios. Alabar es reconocer que tú eres criatura, y que Dios es Dios. Mientras no te olvides de este principio básico, estás sobre seguro. Pero, cuando intentes invertir los papeles y hacerte el dios de tu propia existencia, te metes en dificultades, y lo percibes recién cuando tu embarcación se está hundiendo.Además, puedes clamar a Dios, que él está dispuesto a acudir en tu auxilio y hacer, por ti, lo que tú no puedes hacer por tus propias fuerzas.Hoy es un nuevo día. Día de agradecer, alabar y bendecir el nombre de Dios. Alabar es un seguro en contra del pesimismo. El desánimo jamás se apoderará de un corazón agradecido.Repite, junto con el salmista: "Bueno es alabarte, oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón
Una mujer enferma … tocó el aborde de su manto. (Mateo 9:20).Esta historia tan conocida sigue irrumpiendo con fuerza en nuestro escenario moderno. La enfermedad llega hasta nosotros a causa de la contaminación y la degradación del ser humano y de su entorno. Se ha demostrado científicamente que la mujer tiene mayor propensión al dolor físico que el hombre, pero al parecer tenemos también una mayor resistencia ante el, que nos permite vivir más años que el sexo masculino.Ante la enfermedad tenemos dos opciones: dejar que nos consuma o cambiar el llanto por una sonrisa. Mi experiencia particular me ha llevado a quejarme muchas veces porque mi espíritu se revela ante el padecimiento tísico. A veces pienso que si tuviera mejor salud podría hacer esto o aquello, pero las palabras que Dios dijo al apóstol Pablo, resuenan en mis oídos: «Bástate mi gracia» (2 Cor. 12: 9).La experiencia de la hermana White también constituye un bálsamo para cuando me siento triste o incomprendida. Si lo analizamos desde el punto de vista humano, podemos pensar que si ella, tan limitada por la salud, hizo tan grandes cosas, ¿por qué Dios no le permitió tener una salud de hierro para que hiciera más? Parece lógico, pero la lógica humana carece de sentido frente, a la sabiduría del Dios todopoderoso, quien nos llama, nos capacita, y nos guía. Por eso, frente al dolor y la enfermedad, no nos quejemos, pongámonos en las manos del Dios de lo imposible y experimentaremos lo posible en nuestras vidas.La te de la sencilla mujer del texto de hoy la llevó a obrar más alia de las posibilidades humanas. Desahuciada por la ciencia médica y rechazada por la sociedad, llegó a Jesús, confiando en que si solo alcanzaba a tocar su manto, quedaría sana de su enfermedad. Su temor le impedía hablar con Jesús cara a cara, pero su le la impulsó a acercarse a él. A veces nuestra almohada recoge nuestras lágrimas, pero Jesús enjuga tus lágrimas y te ofrece no solo la sanidad física, sino la espiritual.Experimenta un cambio total en tu vida. Toca el manto de Jesús. Ruega fervientemente en tu corazón: «Señor, sana mi vicia, y clame el gozo de la salvación».Tomado de meditaciones matutinas para mujeresDe la Mano del SeñorPor Ruth Herrera
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloría de Dios. 1 Corintios 10:31.Estar en la iglesia, cantar, orar, leer la Biblia, visitar a un enfermo, enseñar las Escrituras a otros y muchas otras actividades, se realizan "para la gloria de Dios". Dios es el centro. Dios es el núcleo de cada acción, ya que si no se la realiza con el propósito de ensalzarlo, pierde su valor espiritual.En el contexto del versículo de hoy, el apóstol Pablo presenta algunas pautas sobre la alimentación del cristiano y su testimonio ante los incrédulos, pero luego, procurando abarcar más que la comida, dice: "O hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios". Ese todo involucra todas la actividades que realizamos a diario, y entre ellas podemos mencionar las que están relacionadas con el amor.Blanca era una de las alumnas más bonitas del colegio. Su estatura, su sonrisa y su figura escultural hacían que desde los preadolescentes hasta los jóvenes mayores hablaran de ella. Al término de las clases, fue con sus padres de vacaciones a una ciudad turística y allí conoció y se relacionó con muchos jóvenes.Al comenzar el año siguiente de estudios, llegó acompañada de algunas amigas. Se sentía intranquila porque deseaba "contarme algo", pero no sabía cómo empezar. Traté de tranquilizarla y le recordé que nadie la obligaba a hacerlo. Entonces me narró su aventura veraniega. Mientras estuvo de vacaciones conoció a varios chicos con los que había "transado", y después me preguntó: "¿Hice bien o hice mal, Capellán?" Como no comprendía el término, le pregunté qué significaba, y me explicó que "transar" era besarse apasionadamente con otra persona. Cuando le pregunté si había estado de novia con ellos, me respondió que no, que simplemente había "transado" porque se prestaba la ocasión, que solo sentía atracción física por ellos, pero no amor.Blanca no había tenido relaciones sexuales, pero ¿habían sido esas "transas" para la gloria de Dios? ¿Fue Blanca más bendecida después de haberse besado con ellos, sin tener algún tipo de compromiso, como el noviazgo? Besarse apasionadamente por el solo hecho de experimentar la sensación que producen las hormonas en el organismo, puede derribar barreras morales y preparar el terreno para la experiencia sexual.En resumen, si se te presenta algún tipo de situación comprometedora con alguien del sexo opuesto, reflexiona antes si Dios será glorificado con lo que haces. Procura imaginarte si harías eso con Jesús a tu lado o si él aprobaría tu actividad, y luego decide hacer aquello que glorifica a Dios.Tomado de meditaciones matinales para jóvenesEncuentros con JesúsPor David Brizuela
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz. Salmo 139:7,12.Si alguna vez has soñado con ir al espacio, tu sueño se puede volver realidad... por unos cuantos millones de dólares. La Agencia Espacial Rusa ofrece este servicio hacia la Estación Espacial Internacional, por la suma de veinte millones, a bordo de la nave "Soyuz". Pero, ¡apúrate! Al parecer, hay reservaciones hasta por un año. Ahora bien, si quieres ir allá con la idea de esconderte de Dios, ¡olvídate! El Espíritu de Dios te seguirá y te perseguirá, hasta encontrarte.¿Ya te preguntaste por qué los malhechores escogen la noche para cometer sus fechorías? ¿Por qué los lugares de pecado abren sus puertas durante las horas oscuras? Existe, en el subconsciente del ser humano, la idea de que las sombras pueden protegerlos de los demás.¡Quién sabe, quizá puedan...! de los otros seres humanos. No de Dios. El versículo de hoy afirma que, para Dios, "la noche resplandece como el día". Para él, no existe noche, ni tinieblas, ni sombras, ni oscuridad. Dios es la propia luz; su mundo es transparente, iluminado y limpio.La oscuridad no te esconde de nada; te envuelve, con su sábana negra, para asfixiarte en la prisión de tu culpa. Te sofoca, te enloquece; te hace perder la noción del orden. Crea fantasmas imaginarios. Tus propios fantoches; aquellos, nacidos en tu vida de penumbras.Dios desea que vivas en la luz de su presencia. Por eso te llama, te sigue, y quiebra el poder de las tinieblas. No hay distancia capaz de esconderte, ni tinieblas que impidan que te vea y te cuide.¡Ven a Jesús! Acaba de nacer el sol de un nuevo día. Mira cómo te sonríe. ¡Despierta! Sal de la oscuridad del dolor, del rencor y de la autocompasión, rumbo a la claridad del alivio, del perdón y del optimismo. No corras; no sigas corriendo. No trates de esconderte. La presencia de Jesús, en tu vida, solo traerá bendiciones. Quebrará el poder de tus temores; te liberará, y te dará alas para volar en dirección del azul infinito de tus sueños.Empieza la jornada de este día preguntándote a ti mismo: "¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las tinieblas que la luz".Tomado de meditaciones matinales para adultosPlenitud en CristoPor Alejandro Bullón