domingo, 18 de diciembre de 2011

¿IDENTIDAD TERRENAL O IDENTIDAD CELESTIAL?

Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Hebreos 11:13.

En estos tiempos no es fácil encontrar personas comprometidas con Cristo. Es más fácil encontrar personas que se comportan de acuerdo con la situación, en vez de vivir conforme a sus convicciones religiosas. Es decir, si están en una iglesia, actuarán como cristianos; si están en una cancha de fútbol, gritarán como verdaderos fanáticos; si una persona del sexo opuesto les hace una propuesta indecente, accederán para aprovechar la situación; si es posible obtener dinero sin trabajar y sin ser descubiertos, cuidarán los detalles para que todo parezca legal. Así se comporta hoy mucha gente, y así lo reportan las noticias que escuchamos a diario.
Pero más allá de cómo se comporte el resto del mundo, esta reflexión procura que tú, como cristiano, te identifiques con Cristo y su reino, sin importar la situación que te toque vivir.
En el capítulo 11 de Hebreos se nos muestra una galería de hombres de fe quienes, cuando Cristo vuelva, oirán su voz y resucitarán para vivir por la eternidad. Esos hombres y mujeres de la Biblia tuvieron las mismas tentaciones que nosotros para abandonar a Dios y vivir con una identidad terrenal; sin embargo "conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra". Ellos se consideraron extranjeros y peregrinos en este mundo sencillamente porque estaban identificados con el cielo y su reino.
Tu manera de hablar, tu forma de vestir, la música que escuchas, la comida que consumes, los programas de televisión que miras, las películas que te atrapan y los temas sobre los que te gusta charlar, ¿podrán continuar después de que Jesús regrese? ¿O sientes que la vida con Cristo será aburrida porque te faltará alguna de estas cosas?
Solo el Espíritu Santo puede cambiar nuestros gustos, nuestra manera de hablar y vivir, y darnos una verdadera identidad cristiana. Solo aquellos que nazcan de nuevo heredarán el reino de los cielos (Juan 3:5). Hoy el Espíritu de Dios desea forjar en ti un verdadero ciudadano celestial. Acepta el ofrecimiento que te hace Jesús e identifícate con él cada día.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

UNA CARTA DE AMOR

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16,17.

Son las 5:14 de la mañana, en el aeropuerto Saint Paul, de Minneapolis. Es verano, y el sol sale temprano. Parece una bola de fuego, que incendia el horizonte. Lo puedo ver, a través de la ventana, mientras bebo un jugo de naranja en el Café D'Amico's & Sons.
Espero mi vuelo para Miami, y aprovecho el tiempo para escribir este devocional. Dos mesas a mi izquierda, un hombre moreno, fuerte, de lentes gruesos, mira a un punto indefinido; no ve nada, solo mira. Debe tener problemas: se nota en su rostro, marcado por la vida; en la expresión de su voz cuando atiende el celular. Dice algo como: "¿Para qué me quieres de vuelta? Mi vida está llena de errores, no valgo nada".
¿Algún esposo que abandonó el hogar? ¿Un novio que no alcanzó las expectativas de la novia? ¿Un hijo que frustró al padre? No lo sé; lo veo sufrir, y pienso en el texto de hoy. Pablo habla de la perfección y de las buenas obras. El apóstol afirma que el propósito de la Biblia es instruirte y prepararte para "toda buena obra". ¿Sabes a lo que se refiere Pablo, con esta expresión? Al éxito, a la realización, a la prosperidad. ¿No es eso lo que tanto deseas en la vida?
Te preparas durante años en la universidad, realizas cursos de especializa-ción; sacrificas tiempo, dinero y esfuerzo. Tu objetivo es vencer, y ser feliz. Pero, lo que consigues, en realidad, es conocimiento. El conocimiento informa; la información ayuda, pero no te hace realizado ni feliz. Necesitas de sabiduría, pero no la recibes en las universidades: proviene de Dios, a través de su Palabra.
Solo la Biblia es fuente de corrección y de instrucción en justicia; solo ella es manantial de valores y de principios que dan vida y sentido al conocimiento humano: el conocimiento, sin valores espirituales, te ensoberbece, te llena de orgullo y te vuelve autosuficiente. El éxito, sin Dios, te convierte en el centro de un universo que solo existe en tu mente. Confundes riqueza con prosperidad, placer con felicidad, vida con existencia... Y sufres. Tu sufrimiento, aparentemente, no tiene razón de ser; pero, está presente en tus noches y en tus días.
Abre la Palabra de Dios hoy. Busca sabiduría; busca a Jesús. Camina con él a lo largo del día, y no te olvides de que la Biblia fue escrita para "redargüir, enseñar, corregir en justicia y prepararte para toda buena obra".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

sábado, 17 de diciembre de 2011

TRANSFUSIÓN

Jesús les dijo: «De cierto, de cierto os digo: Si no contéis la carne, de Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. » (Juan 6:53).

Dos hermanos habían sido azotados por una terrible enfermedad. Milagrosamente el varón se había restablecido, ya que su organismo había generado un antídoto natural contra la dolencia. Pero la niña estaba a punto de morir. Viendo que no había otra alternativa, el médico habló con el niño y le explicó la situación: «Si tu hermanita no recibe una transfusión de tu sangre, pronto morirá».
Solo le llevó unos segundos al pequeño decir que sí, y muy pronto su sangre comenzó a fluir hacia la sangre de su hermana, a quien tanto quería. De pronto el pequeño empezó a ponerse pálido, y con voz temblorosa, preguntó al doctor: «¿Cuándo comenzaré a morirme?». El médico lo miró y; poniendo la mano sobre la frente de un niño tan valiente, le dijo: «No vas a morir. Tu sangre es suficiente para ti y para tu hermanita. Los dos se van a salvar». El amor que aquel niño sentía por su hermana lo había impulsado a dar su vida por ella.
El amor que Jesús siente por ti lo impulsó a darle su vida en la cruz del Calvario. ¡Qué amor tan extraordinario! Al igual que sucedía con la enfermedad que sufría la hermanita de aquel valiente muchacho, solo Jesús tenía el antídoto para curar la terrible enfermedad del pecado. No podemos ser salvas si no comemos la carne de Jesús y bebemos su sangre. En otras palabras: Si no aceptamos el sacrificio de Jesús en nuestro favor no podemos tener vida eterna. Pero no solamente de palabra debemos aceptar el sacrificio expiatorio de Jesús, sino que tenemos que recibir una «transfusión» directa del Salvador.
Los nutrientes que recibimos a través de la transfusión divina son: fortaleza, mansedumbre, paz, benevolencia, confianza, fe y amor. Si no tienes ganas de estudiar, si te duermes cuando oras o simplemente no sabes qué decir, si te da miedo testificar, debes revisar tu hemoglobina espiritual, porque puedes estar pasando por un proceso de anemia y necesitar una transfusión. Ve a Jesús cada mañana. Él tiene para tí nuevos nutrientes que fortalecerán tu vida.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera

COMO LADRÓN EN LA NOCHE

El día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 2 Pedro 3:10.

Ese día de invierno me levanté, como siempre, a las seis de la mañana. Todavía era de noche, ya que aclaraba después de las nueve. Me vestí, agradecí a Dios por la oportunidad de vivir, y luego desayuné. Al terminar, revisé mi carpeta del horario de clases y me dirigí al colegio. Abrí la puerta del garaje y saqué el automóvil a la calle. Luego salí del auto para cerrar la puerta del garaje y al sentarme nuevamente, un automóvil se colocó detrás y me impidió el paso. Un delincuente se bajó, me apuntó con su arma y me ordenó a gritos que me bajara del coche. Una vez que bajé, otro me apuntó con una pistola mientras palpaba mis bolsillos en busca de dinero. El primero se sentó en el asiento del conductor y, en menos de un minuto, esos ladrones se llevaron mi auto.
Todo ocurrió de sorpresa, ni yo ni mi esposa, quien dormía plácidamente mientras ocurrió el robo, lo esperábamos. Esa mañana debió haber sido como cualquier otra: tendría que haber salido de mi hogar, haber llegado al colegio, impartido mis clases y haber realizado mi labor como capellán. Esa mañana debió haber sido una más, pero la presencia inesperada de dos ladrones la hizo diferente. Gracias a Dios y a un excelente sistema de alarma, recuperé el auto que los delincuentes habían abandonado a menos de cuatro cuadras de mi casa.
Jesús, Pablo y Pedro dijeron que la segunda venida de Cristo sobrevendría "como ladrón en la noche". No se trata de que el Señor vaya a raptar a su pueblo, sino que así se ilustra lo sorpresivo de este acontecimiento. Ese día habrá mucha gente desprevenida. Amanecerá como cualquier otro día y nadie sospechará que ese día será diferente, porque regresará el Rey de reyes y Señor de señores.
Es necesario que te preguntes qué estarás haciendo tú el día que Jesús regrese. ¿Te sorprenderá como al resto del mundo o te encontrará preparado para recibir "al Señor en el aire" (1 Tes. 4:17)? La segunda venida revelará qué clase de preparación espiritual estás haciendo, y el mejor día para comenzar, si aún no has comenzado, es hoy. Jesús está a la puerta de tu corazón esperando que le abras, y desea que al regresar, estés preparado para vivir con él por la eternidad.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

AMOR ETERNO

Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Jeremías 31:3.

¡Amor eterno! ¿Qué significa eterno? Que no acaba nunca; que no tiene principio ni fin; que siempre es el mismo. Pero, hay muchos cristianos que creen que el amor, la gracia y la misericordia divinos son actitudes de Dios que aparecen solo en el Nuevo Testamento, y que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios de ira, de justicia y de venganza.
Si esto fuese verdad, Dios no sería Dios. ¿Qué tipo de Dios es ese, que cambia de personalidad? ¿Hizo tanto mal a los seres humanos en el Antiguo Testamento, y después se arrepintió, y se volvió bueno en el Nuevo Testamento?
Si hacemos un estudio detenido del Antiguo Testamento, veremos que la nota que más se destaca es el amor de Dios: desde el principio, cuando creó al ser humano por amor; pasando por la solución que presentó al problema del pecado, después de que Adán y Eva cayeron; y mostrando su paciencia con un pueblo contumaz y rebelde, como el pueblo de Israel, el amor de Dios siempre estuvo presente.
Si un día el ser humano se pierde, no será porque Dios haya dejado de amarlo, sino porque el propio hijo habrá llegado al punto de volverse insensible al amor divino.
El otro día, un joven me abordó con la siguiente pregunta: "Si Dios me ama, ¿significa que no debo preocuparme por vivir una vida justa, porque el amor de Dios finalmente me salvará?" ¡Este puede ser un error catastrófico! El amor de Dios no acaba nunca, pero tu corazón puede llegar al punto de que el amor de Dios ya no tenga más ningún valor para ti.
Nadie se va a perder porque Dios dejó de amarlo; pero, el amor de Dios no salvará a quien jugó con su misericordia. Cuando finalmente el Señor Jesús aparezca en las nubes de los cielos, vendrá para destruir el pecado para siempre. Del mal no restará ni raíz ni rama, y los únicos seres humanos que serán destruidos, junto con el pecado, serán aquellos que no quisieron abandonarlo, y se aferraron del pecado hasta el fin.
Por eso, la Biblia afirma constantemente que hoy es el día de buena nueva. Y hoy es el día de salvación. Haz de este un día de decisiones sabias. Entrégale el corazón a Jesús, no juegues con su amor, y sal rumbo a los desafíos de este día oyendo la voz de Dios, que te dice: "Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón

viernes, 16 de diciembre de 2011

UNA VARA EN FORMA DE CRUZ

Saldrá una vara del tronco de Isaí; un vástago retoñara de sus raíces. (Isaías 11:1).

Dios eligió un pueblo a partir de un hombre para convenirlo en una nación con un propósito. Deseaba que fueran mensajeros de luz y verdad y que ejercieran una influencia para el bien que abarcara toda la tierra y transmitiera así vida y paz a todos sus habitantes. Una vez más, Dios se acercaba al ser humano para proporcionarle salvación. Pero por su desobediencia, el pueblo Israelita fue llevado en cautiverio. A pesar de todo, Dios prometió que de la descendencia de David se levantaría un Rey que llevaría a cabo lo que David y sus sucesores no habían logrado.
¡Qué maravilloso mensaje! Cuando de aquella nación no quedara más que la cepa, de las raíces aparentemente sin vida brotaría un Retoño que se convertiría en árbol de justicia, y finalmente llenaría toda la tierra, impartiendo paz y alegría a toda la humanidad (ver Comentario bíblico adventista, t. 4, p. 199).
Cristo siempre toma la iniciativa. No fueron Adán y Eva los que buscaron a Dios iras obedecer al enemigo, sino que Dios se presentó en el jardín del Edén y llamó al hombre que había creado. También llamó a Caín para hacerlo recapacitar. Fue su voz la que escucharon Noé, Enoc, Moisés, Josué e innumerables personas hasta nuestros días. Unos escucharon para bien, mientras que otros, como Caín, continuaron en su mal proceder.
Si Dios no se hubiera preocupado por los seres humanos, estaríamos completamente perdidos, porque nuestra naturaleza pecaminosa, en lugar de acercarnos a la única fuente de salvación, nos aleja de ella, dejándonos inmersos en la agonía del pecado y de la muerte.
El texto de hoy nos asegura que aunque el trono que Dios había establecido en el pueblo de Israel iba a desaparecer, la vara, el renuevo, la sabia de la raíz, aparecería para volver a ser la esperanza del mundo. Esa vara ya es una realidad. Todavía se alza en forma de cruz para asegurar la salvación a todo aquel que en él cree. ¿Has aceptado esa fuente de salvación? Sé tú de las que escuchan la voz divina para que muy pronto puedas sentarte junto al trono de tu Salvador.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera

EL FIN DEL MUNDO

Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Mateo 24:4.

Durante 1985, el mundo se preparó para ver un suceso que ocurre cada 78 años: la aparición del cometa Halley. Astrónomos de todo el planeta hicieron grandes preparativos para observar y estudiar un suceso que no volvería a repetirse mientras vivieran, pero esta aparición estelar fue utilizada por cientos de fanáticos religiosos y catastrofistas para anunciar que se trataba "del fin del mundo". Durante varias semanas, en marzo de 1986, millones de personas (incluyéndome a mí) pudieron contemplar la aparición de este fenómeno; sin embargo el cometa siguió su curso por el espacio y el mundo no llegó a su fin.
En las postrimerías del siglo XX, los medios de comunicación se prestaron para que sociólogos, astrólogos, hechiceros, religiosos y una cantidad de personas hicieran sus vaticinios funestos y catastróficos sobre lo que creían era "el fin del mundo". Había cierto temor de que cuando el almanaque cambiara de 1999 a 2000, se terminaría la civilización, tal como la conocemos hoy. Muchas personas en diversos países del mundo creyeron estos trágicos anuncios, y hubo gente que se suicidó para no presenciar "el fin del mundo".
El 5 de mayo de 2005 también debió haber sido un día de catástrofes mundiales. Así lo pronosticaron Rasputín, Edgar Cayce y Solari Parravicini, ya que la tierra, que ocupa el tercer sitio entre los nueve, se alinearía con el resto de los planetas en línea recta. Los cometas impactarían el mundo, habría una ruptura de las placas tectónicas, algunas islas desaparecerían y cataclismos universales eran algunos de los terribles presagios.
El enemigo de Dios, para apartar la vista del hombre del verdadero "fin del mundo", ha hecho aparecer una cantidad de falsos profetas y alarmistas que engañan y tornan descreídas a las personas sinceras. Si bien la Biblia habla del fin del mundo de pecado, lo atribuye a la intervención divina y no a la aparición de un cometa, ni a los números "ceros" del calendario o a los terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas.
Jesús, el Rey de reyes y Señor del mundo, será quien, a su advenimiento, ponga fin a más de 6.000 años de pecado en un planeta en rebelión contra la ley de Dios. Jesús, quien venció a Satanás en la cruz, volverá al mundo como lo prometió, para finalizar su obra: terminar de una vez con el causante del pecado y con los pecadores. Jesús, el Hijo de Dios, será quien realice "el fin del mundo". Hasta que eso ocurra, "mirad que nadie os engañe".

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

MI GOZO

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Juan 15:11.

El tránsito es intenso en el puente más agitado de Minneapolis. Es una tarde triste a pesar del verano: ayer, el huracán Dolly golpeó con fuerza el sur de Texas; a Antonio le hubiera gustado estar allí, para que el huracán acabara con él. Como no fue posible, está aquí, encima de la carretera 35, con la idea absurda de quitarse la vida.
Cualquiera que viese a este joven desesperado, jamás imaginaría que hace solo 42 días él desfilaba por el corredor de una iglesia, para recibir a su novia. ¡Cómo son las cosas! No se completaron dos meses, y Antonio cree que no vale la pena seguir viviendo.
Durante la luna de miel, pensó que era el hombre más feliz. Su esposa Eni un regalo divino. Cuando sonreía, se le formaban dos hoyuelos en el rostro; parecían dos entradas hacia un mundo de felicidad. Pero, la dicha y el gozo les duraron poco. Verdades dichas a medias habían levantado, entre ellos, una pared de dolor e incomprensión.
¿Qué hacer ahora? Antonio nunca tomó el cristianismo en serio. Aceptó casarse en una iglesia, porque su novia insistió; para él, no hacía mucha diferencia. En su opinión, la felicidad de una pareja no debe dejarse en las manos de Dios: es el resultado de la disciplina y del esfuerzo humano. Pero, él no contaba con las circunstancias absurdas que trae la vida. Toda su disciplina era incapaz de trastocar la determinación de la esposa: estaba decidida a divorciarse.
"Es injusto", pensaba él. "Dos vidas jóvenes no pueden ser destruidas solo porque se omitió la verdad". Pero, la vida es así. La verdad puede ser dolorosa, pero es limpia por ser verdad; la mentira disfraza la herida, pero cuando quitas la venda, te sorprendes con una gangrena incurable.
Antonio no sabe lo que el Señor Jesús dijo un día. El gozo, el verdadero gozo, la auténtica felicidad, la dicha plena, no es fruto del esfuerzo humano: es un regalo divino.
"Que mi gozo esté en vosotros", dijo Jesús. Solo cuando el gozo de Jesús esté en tu corazón, "tu gozo" será cumplido. La felicidad plena es el resultado natural de la presencia de Jesús en la vida: todo lo que intentes llamar felicidad, sin Cristo, es alegría hueca. Es lamentable que, para entender algo tan simple, tengamos que llegar, como Antonio, al puente más agitado de Minneapolis.
Parte hoy, para los desafíos de la vida, recordando que Jesús desea que "su gozo esté en ti, para que tu gozo sea cumplido".

Tomado de meditaciones matinales para adultos
Plenitud en Cristo
Por Alejandro Bullón