Mostrando entradas con la etiqueta Deshonestidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deshonestidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de enero de 2017

VAYA “AMIGA”

“Ya no mientan más, sino diga cada uno la verdad a su prójimo, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo” (Efe. 4:25).

Cuando estudiaba en la universidad, tuve una “amiga” de cuyo nombre no quiero acordarme. Las dos solíamos estudiar y hacer las tareas juntas. Un día, una profesora pidió a cada alumno que hiciera a mano un tapiz, lo cual llevaba varios días de trabajo. Cuando llegó la fecha de entrega, yo presenté el mío, y recuerdo que la profesora me puso una nota de 4.5 (la nota mayor era 5). No me quedé muy conforme; realmente creía que merecía la máxima puntuación, porque había hecho el tapiz con esmero y había quedado muy bonito…
Ese mismo día en que debíamos entregar el tapiz, mi “amiga” no fue a clase, así que, no presentó el suyo. Nadie sabía por qué no había venido, pero el caso es que días después se presentó al salón con excusas, diciendo que se había sentido mal. Después me preguntó cómo me había ido a mí con mi tapiz, y le conté que muy bien, aunque no había recibido la máxima puntuación.
-Pues a mí me han dado permiso para presentarlo otro día -me dijo.
-Qué suerte; espero que te salga bien -le dije.
-¿Crees que podrías prestarme el tuyo, para tomarlo como referencia y terminar bien el mío? -me pidió entonces.
¿Cómo negarme? ¡Ella era mi “amiga”! Así que, fuimos a mi casa y se lo presté. Pues adivina qué. Al día siguiente me dijo, riéndose, que no había hecho ningún tapiz, sino que había presentado el mío, ¡¡¡y la profesora le dio la máxima nota!!! ¿Cómo había podido mentirme así? No solo a mí, sino también a la profesora… Aquello me dolió muchísimo. Después, supe que ella copiaba en los exámenes y que pagaba para que le hicieran sus trabajos. No volví a confiar más en ella.
Tarde o temprano, las personas que mienten son descubiertas, y ¡qué vergüenza les toca pasar! El padre de la mentira es Satanás, mientras que “Cristo no cometió ningún pecado ni engañó jamás a nadie” (1 Ped. 2:22). ¿A cuál de los dos quieres parecerte?

Tomado de lecturas devocionales para Menores 2017
¡SALTA!
Por: Patricia Navarro 
#Salta #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 10 de febrero de 2016

LA REDECILLA DE ELENA – PARTE II

“Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón” (Proverbios 28:13, NVI).

Quizá la lectura de ayer te dejó con la duda respecto a qué pasó con la redecilla de Elena y con la chica que la hurtó. Veamos el final y el “fin” de la historia. Dios le mostró a la señora White que la redecilla estaba en el baúl de aquella muchacha. Elena volvió a reunir a los jóvenes, pero nadie dijo nada. Cuando salieron de la reunión, la joven quemó la redecilla para que no quedara evidencia del robo. Poco después hubo una tercera reunión, se hizo la misma pregunta, y una vez más todos callaron. Cuando salieron, Elena llamó a la joven y le dijo que Dios le había mostrado todo lo que ella había hecho. La muchacha no tuvo más remedio que admitir su pecado y arreglar cuentas con Elena y con Jesús.
¿Qué puedes aprender de esta historia? En primer lugar, no olvides las palabras de Jesús: “No hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse” (Mateo 10:26). Si bien podemos ocultar nuestras acciones de la vista humana, no olvidemos que “Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos […], aunque los hayamos hecho en secreto” (Eclesiastés 12:14).
Ahora bien, la cuestión fundamental no era la redecilla, sino la salvación de una jovencita. Dios quería guiarla a una verdadera conversión, y para ello se valió de una redecilla, de un ángel, de una visión y de una profetisa. ¡Dios puso en movimiento a todo el cielo con tal de guiarla al arrepentimiento! El “fin” de la historia no era poner en evidencia su pecado, sino salvarla, pues lo que Dios quiere es “que todos se salven y lleguen a conocer la verdad” (1 Timoteo 2:4).
¿Recuerdas lo que pasó con David cuando adulteró y tramó la muerte de Urías? Dios envió al profeta Natán para mostrarle al monarca que había actuado locamente. Tan pronto reconoció su culpa, David admitió: “He pecado contra el Señor”, y de inmediato el profeta le aseguró: “Sí, pero el Señor te ha perdonado” (ver 2 Samuel 12:13). Hoy Dios quiere que reconozcas tus pecados, no para avergonzarte sino para perdonarte.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #PerdónDivino

viernes, 14 de junio de 2013

LOS PRINCIPIOS EN LOS NEGOCIOS

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? Marcos 8:36, 37.

El lugar de los seguidores de Cristo consiste en reconocer su dependencia de Dios en todo y en aplicar los principios de su fe en todas las relaciones de la vida, incluyendo las transacciones comerciales. De otra manera no pueden representar correctamente la religión de Cristo. Y debieran ser tan honestos con Dios como con otros. ¿Puede alguien ser deshonesto con Dios? Lea la respuesta del profeta: "¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado" (Mal. 3:8).
Los diezmos y las ofrendas pertenecen a Dios. Los medios en nuestra posesión debieran ser considerados un legado sagrado, para ser utilizados para la gloria del Dador. La negación propia es la condición de la salvación. La caridad que no busca lo suyo es el fruto del amor desinteresado que caracterizó la vida de nuestro Redentor. Quienes por amor a Cristo se niegan a sí mismos, encontrarán la felicidad que los egoístas buscan en vano, pero los que hacen de sus propios placeres e intereses egoístas el objeto supremo de la vida, perderán la felicidad que creen que disfrutan.
El apóstol Pablo tiene algo que aportar al tema de dar sistemáticamente: "En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado" (1 Cor. 16:1,2).
La regla de Dios para la dadivosidad, según la expresa la Palabra de Dios, no excluye a nadie, y no ejerce una presión pesada sobre nadie. Afecta ligeramente a los pobres, y los ricos en realidad no la sienten...
Al igual que en las balanzas del santuario se estiman las ofrendas según el espíritu de amor y sacrificio que las motivan, las promesas se cumplirán tan ciertamente para el hombre o mujer pobre que tiene poco que ofrecer pero lo ofrece liberalmente, como para los ricos que dan mayormente de su abundancia...
El reino de Cristo debe superar todo otro interés... [Dios] alimenta al gorrión y viste al lirio; ¿se ocupará menos de las necesidades de sus hijos?— Bible Echo (Australia), 9 de diciembre de 1895.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

miércoles, 6 de febrero de 2013

UNA NOTA FÁCIL


Lugar: Colorado, EE.UU.
Palabra de Dios:  Lucas 16:10.

Ojalá no tuviéramos que estudiar para esta prueba -se quejó Becky* mientras hojeaba su libro de texto-. ¿A quién le importa Shakespeare?
Su amiga Alicia* dio una mirada a su alrededor, antes de responderle, con voz sigilosa:
-Bueno, en realidad, no necesitamos estudiar... si entiendes lo que quiero decir. Vi a la señorita Collins* guardando la hoja de respuestas esta mañana. La deslizó en el último cajón de su archivo. ¿Qué te parece?
Becky la miró, sorprendida.
-¡Pero eso sería hacer trampa!
-¿Y qué? Es solo un tonto examen de inglés. No es como que estuviéramos robando un banco o algo por el estilo. Confía en mí, nadie se enterará.
Becky, finalmente, estuvo de acuerdo en seguir ese plan. Se sacaron un "Excelente" de manera muy fácil, y nadie descubrió que habían hecho trampa en la prueba. Pero, Becky no pudo olvidar lo sucedido. Pasaron los años. Las dos chicas terminaron la enseñanza media. Becky se casó y tuvo hijos, y luego nietos. Pero, el recuerdo no se le borraba de la mente.
Finalmente, 47 años más tarde, Becky decidió que debía hacer algo sobre el tema. Escribió una carta al director del colegio, confesando lo que había hecho. "Sé que no marca ninguna diferencia ahora", escribió ella, "excepto que esto puede evitar que algún alumno haga trampa, y lo ayude a ser honesto. La conciencia nunca te deja olvidar. Dios tiene perdón, y yo lo he recibido; pero sentía, igualmente, que debía confesarlo al colegio".
¡Qué lección podemos aprender del error de Becky! Engañar está mal, aun cuando no nos descubran. Una conciencia limpia es el mejor camino. Al fin y al cabo, "el que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho".

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

viernes, 4 de noviembre de 2011

TODOS JUNTOS, HASTA EL FINAL

Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega. Mateo 13:30.

Susy era una alumna en su último año de educación media y se estaba preparando para ingresar a la universidad. Conocí a su padre, anciano en una iglesia adventista, casi de casualidad, y después de ese encuentro me invitó a predicar. En lo poco que lo conocí, lo vi como un hombre maduro, responsable, que desempeñaba su cargo con fidelidad.
Susy era mi alumna en la materia de Historia Sagrada, y a medida que fue entrando en confianza descubrí que decía malas palabras. En el aula, en los recreos, en las clases de educación física, Susy decía siempre alguna mala palabra que arruinaba el ambiente. Abordé este tema en charlas personales y en clases generales, pero nada la hacía cambiar. Una mañana, mientras yo estaba dando la materia, a Susy se le "escapó" nuevamente una grosería. Sintiendo que ya no tenía recursos para producir algún tipo de cambio, le pregunté: "¿Susy, hasta cuándo vas a decir malas palabras? ¿En tu hogar tus padres no te dicen nada cuando hablas así?" Inmediatamente Susy respondió: "Capellán, si usted escuchara las malas palabras que dice mi padre, nunca me llamaría la atención".
Desafortunadamente, algunos cristianos adventistas no practican lo que predican. Estoy seguro de que a esta altura tú también recordarás algún incidente ocurrido en tu iglesia por alguien que parecía un excelente cristiano, pero que en determinado momento manchó el nombre de Cristo haciendo algo que no debía.
Cuando los siervos del Señor notaron que en el campo había cizaña con el trigo, le preguntaron a su amo: "¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?" El dueño del campo respondió: "No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega" (Mat. 13:28-30). Y de allí se desprende una lección muy importante: el trigo y la cizaña crecerán juntos hasta la venida de Jesús.
No te desanimes si notas lo mal que se conduzcan algunos miembros de tu iglesia, lo que más importa es que tu vida esté en armonía con el único Modelo genuino: Cristo Jesús.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

sábado, 9 de julio de 2011

UNA HISTORIA ESCRITA CON SANGRE

A filo de espada mataron a Hamor y a su hijo Siquem, y tomando a Dina de casa de Siquem, fe fueron (Génesis 34:26)

Las funestas consecuencias del libertinaje de Dina trajeron oprobio, a la familia del patriarca. Los hijos de Jacob, impulsados por un deseo de venganza, tomaron la justicia en sus manos, olvidando que solo Dios sabe hacer justicia. ¡Cuánto se podía haber evitado si Dina no se hubiera interesado por la vida de sus vecinas paganas!
La Biblia es categórica al afirmar que la amistad con el mundo se convierte en enemistad contra Dios (ver Sant. 4: 4). ¿No nos ha mandado Dios ir a los perdidos y predicarles el mensaje de salvación? Dina podía haber llevado a sus vecinas el conocimiento del verdadero Dios.
Hay mujeres que piensan que no corren peligro al implicarse emocionalmente con hombres que no pertenecen al pueblo de Dios. Justifican sus acciones diciendo que van a evangelizarlos, pero sucumben ante las telas de araña que el enemigo va entretejiendo. Podemos llevar el mensaje sin ningún tipo de prejuicio a todas las personas, pero esto dista mucho de mezclarnos con ellos y dar ventaja al enemigo.
Vilma era una joven muy activa en la iglesia hasta que un joven cautivó su atención. El muchacho quiso recibir estudios bíblicos y comenzaron a tener una relación más allá de la obra misionera. Pronto se hizo público su compromiso y a Vilma no dejaron de lloverle consejos y amonestaciones. Pero para ella todos parecían estar equivocados, incluso la Biblia. Estaba convencida de que tendría un hogar feliz, porque su futuro esposo estaría de acuerdo con su estilo de vida cristiano y no le prohibiría nada. Tampoco descartaba la posibilidad de que un día él fuera miembro de su iglesia, como había sucedido en otros casos. Así que Vilma continuó con sus planes de matrimonio. Pero Dios la amaba mucho, y tenía grandes propósitos para ella. Aquel joven tuvo relaciones sexuales con otra joven de la iglesia y Vilma, aunque destrozada emocionalmente, quedó libre.

Dios tiene grandes planes para tu vida. Escribe tu historia solo con la sangre de Cristo. Las decisiones que tomas hoy son el fruto que recogerás mañana.

Tomado de meditaciones matutinas para mujeres
De la Mano del Señor
Por Ruth Herrera