El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente (Proverbios 10:14).
Le doy gracias a Dios porque me dio la oportunidad de trabajar para él en el ministerio de la educación. Como maestra he tenido muchas experiencias, unas buenas, otras no tan buenas. Esta mañana quiero compartir una de ellas con el objetivo de que si eres madre de un estudiante, le pidas a Dios sabiduría para guiarlo. En cierta ocasión vina a platicar conmigo un padre de familia, su solicitud era que le ayudara a su hijo aumentándole un punto en su calificación mensual: el muchacho había reprobado el mes. El padre pedía un punto para que en la boleta apareciera la nota mínima aprobatoria.
Prometí ayudar al muchacho siempre y cuando él cooperara, pero le aseguré que no le regalaría calificaciones; el padre insistió en varias ocasiones y el director de la escuela tuvo que intervenir en la situación. La incomodidad de los padres de mi alumno era muy manifiesta, pero yo dejé las cosas en las manos de Dios, pues solamente él sabe que mi decisión de no subir ese punto no era de mala voluntad, sino que la vida me ha enseñado que los alumnos deben ser capaces de superarse con honestidad.
Mucha gente confunde la bondad con la deshonestidad. A veces, en el afán de ser «bondadosas» con los demás, por ejemplo los alumnos, podemos dejarles enseñanzas equivocadas que la vida les vas a cobrar tarde o temprano. Es ahí donde debemos aprender a tomar la decisión correcta en cuanto al futuro de aquellos que están en nuestras manos, ya sean hijos o alumnos.
Ruego a Dios que cada uno de tus hijos pueda tener presente que Dios es la fuente de sabiduría, y que a ti te fortalezca para comprender la manera en que puedas ayudarlos positivamente. Nuestro Dios no nos da puntos, sino que su gracia nos cubre; eso sí, nos pide que seamos obedientes a su Ley y sobre todo que le amemos. ¡Dios te bendiga en este día! Pues nuestra esperanza es estar con él por la eternidad.
Nora Ortega de Caamal
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.
Un espacio donde podras disfrutar de reflexiones cristianas, Bienvenidos y Bienvenidas!!!
domingo, 8 de noviembre de 2009
UNA BROMA PESADA NADA ÚTIL
Unos golpes en la puerta interrumpieron la clase de historia del Sr. Colffe. —Tiene una llamada telefónica en secretaria —dijo una voz desde el pasillo. «Justo a tiempo», pensó Mark mientras observaba a su profesor que salía del aula. Mark metió la mano en el pupitre y sacó su goma elástica.
Después arrancó algunas hojas de su cuaderno. Las envolvió hasta formar una preciosa y enorme bola de papel. Con las manos escondidas dentro del pupitre, deslizó la goma elástica por los dedos y puso la bola de papel en posición.
Se dio la vuelta y apuntó el proyectil a la cabeza de Rick.
—¡En, Rick! —dijo.
Rick levantó la mirada al tiempo que Mark soltaba la bola de papel.
—¡Eeeeeeeeeeeeh! —gritó Rick mientras caía al suelo.
Elsa Coffee regresó corriendo al aula.
—¿Qué pasa? —preguntó.
—No quería hacerle daño —se lamentó Mark—. Solo era una broma. No quería darle en el ojo.
—¿En el ojo?
El Sr. Coffee se agachó junto a Rick.
—No te preocupes, Rick. Ahora mismo llamo a tus papas.
Al cabo de poco la mamá de Rick entró en el aula. El Sr. Coffee ayudó-a Rick mientras se ponía de pie y lo acompañó al automóvil.
El resto de la mañana Mark estuvo cabizbajo, deseoso de poder desaparecer. Los otros alumnos lo miraron con desaprobación. Estaban hartos de sus bromas pesadas.
Justo antes del almuerzo, Rick regresó a la clase, Un gran parche le cubría el ojo derecho. Todos esperaban que Elsa Coffee diera una clase sobre los peligros de gastar bromas a las personas. Pero no lo hizo. No tenía que hacerlo. El ojo de Rick hablaba por sí solo.
Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.
LO MEJOR ESTÁ POR VENIR
Jesús llegó a las bodas de Caná cuando los huéspedes tenían escasez de vino. La necesidad del momento ofrecía una gran oportunidad para que Jesús exhibiera su poder a través de un milagro. Podía actuar de una manera que la atención de los presentes se concentrara en él. Un buen momento y una gran oportunidad para hacer publicidad. Sin embargo, en lugar de ofrecer un gran espectáculo al convertir agua natural en un vino fino y especial, Jesús realizo su primer milagro de una manera inadvertida, quieta y silenciosa, tan discreta que no obtuvo ningún crédito por lo que hizo. En medio de la algarabía de la fiesta, Jesús llamó a unos criados y les dijo: «Llenad estas tinajas de agua» (Juan 2:7). Cuando llevaron las jarras al coordinador de la fiesta, este probó el vino y felicitó al novio por su generosidad. Solo los criados supieron en un primer momento la realidad de lo acontecido. Esta historia nos ofrece dos grandes lecciones:
En primer lugar, Dios desea que confiemos en él, aun cuando no entendamos sus caminos. Jesús no dijo: «Llenen estas tinajas con agua y la convertiré en un vino mas delicioso que el que tienen». Simplemente dio una orden. Los criados obedecieron y solo más tarde que descubrieron lo que Jesús había hecho. Frecuentemente, esperamos que Dios revele de antemano su voluntad; queremos ver la manera en que actúa o entender cada acción que toma. Pero lo único que Dios no dice es: «Confía en mí».
La segunda lección es que Dios tiene una parte que hacer y nosotros otra. «Llenen las jarras con agua», dijo Jesús. Decía a los siervos: «Tengan fe». Con una sola palabra pudo haber hecho que el vino apareciera, pero ordenó que llenaran las tinajas.
Quizá hoy estas enfrentando un problema cuya causa desconoces, y tampoco sabes la manera en que Dios trabaja para resolverlo. Pero Dios te ordena que te mantengas en una actitud de fe, de confianza, aunque no sepas que es lo que vendrá después. Tal vez Dios te pide que rompas una relación con alguien que crees que será tu futuro conyugue, o que cambies de actividad o aceptes trasladarte a otra población, o que inicies conversaciones con un incrédulo. Dios te pide que avances por fe.
El mensaje sobresaliente para ti en este primer milagro realizado por Jesús es: «Lo mejor está por venir», y eso es lo que dice a todos aquellos que han puesto su confianza en él. Él sabe lo que sucederá, cuál será el alimente para el día de mañana o que sufrimiento vendrá; pero el cristiano sabe que ahí no acaba todo. Habla hoy de tu final feliz. Cree que lo mejor está por venir.
Tomado de la Matutina Siempre Gozosos.
sábado, 7 de noviembre de 2009
SU OPORTUNIDAD Y LA MÍA
Elena G. de White declaró sobre la atención a los desamparados. «El que verdaderamente ama a Dios y a su prójimo es aquel que manifiesta misericordia hacia los desheredados, los dolientes, los heridos, los que están muriendo. Dios insta a cada hombre a empeñarse en realizar la obra que ha descuidado, a que restaure la imagen moral del Creador en la humanidad» (Carta 113, 1901). Leí estas palabras poco después de haber mirado en las noticias a una niñita: estaba sentadita, sus bracitos sobre el regazo, la mirada perdida, sus ojos enmarcados por profundos ojeras, marcas de golpes en su cabeza rapada y en sus famélicos brazos y piernas. La pobre chiquilla aparentaba cuatro años cuando en realidad tenía seis.
La hermana del padrastro visito a la familia y al notar la ausencia de la niña la buscó por toda la casa y la encontró encerrada en un armario. Sus labios resecos denotaban que había pasado todo el día sin comer. Impulsada por una mezcla de compasión y de rabia, tomó a la niña en brazos y se dirigió rápidamente a la calle. Hizo señal al primer vehículo que pasó, el cual resultó ser de la policía. Las autoridades se propusieron esclarecer el caso y detuvieron al padrastro y a la madre.
Los vecinos dijeron que habían presenciado el maltrato de que era objeto la pobre niña, tanto de parte del padre como de su propia madre. La reportera de un noticiero les preguntó por qué no habían denunciado el caso, a lo que ellos respondieron que no querían problemas, que no era correcto inmiscuirse en asuntos ajenos, que par qué, si de nada serviría.
Nada nos conmueve. No queremos incomodarnos, no tenemos amor. Como Caín en aquel aciago día respondemos: « ¿Acaso soy guarda de mi hermano?» «Cuando el Espíritu de Dios está en el hombre él lo dirige para que alivie a toda criatura que sufre» (El ministerio de la bondad, p. 52). Pidamos al Padre que su Espíritu Santo nos indique la forma en que podemos ayudar.
Cristina Valles de Quintero
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.
NO YO, SINO CRISTO
Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la salvará. Lucas 9:23,24.el mayor reto al que nos enfrontamos cada día es entregar la vida a causa de Jesús. Eso no significa que nuestra vida se acabe. Tiene que ver con morir al yo, dejar de a un lado nuestras necesidades egoístas para que Jesús pueda ser el Señor de nuestra vida.
Desde el momento en que nacemos, queremos que las cosas se hagan a nuestra manera. La tarea del poder sobrenatural de Dios es hacer que dejemos de estar centrados en nosotros mismos y nos centremos en Dios.
Por eso, ¿qué es morir al yo? ¿Cuáles son las señales que nos indican que Dios nos está transformando el carácter?
Cuando los amigos tienen los mejores papeles del programa de Navidad y tú eres solo un pastor (por tercer año consecutivo) y, aun así, te siente feliz por ellos, entonces has muerto al yo Cuando tus papás o los maestros te corrigen y no estás resentido, has muerto al yo. Cuando no te interesa hablar de ti mismo ni recibir la aprobación de los demás, y cuando no necesitas ser el centro de atención, entonces has muerto al yo. Cuando a pesar de que, aunque pones todo tu empeño, los demás se burla n de ti y te ridiculizan, y tú no te enfadas, has muerto al yo. Cuando, aunque los demás obtengan una nota mejor, reciban permisos más amplios, vistan ropa más cara y vivan en casa más grandes, tú no sientas envidia, has muerto al yo.
¿Te parece imposible? Lo es, a menos que estemos dispuestos a poner a Jesús en primer lugar. Si se lo pedimos, nos puede alejar del egoísmo y darnos un carácter como el suyo.
Tomado de la Matutina El Viaje Increíble.
LLAMADOS A FINALIZAR
Eran las siete de la tarde del 20 de octubre de 1968. Solamente unos pocos espectadores permanecían en el estadio olímpico de la ciudad de México. Ya casi oscurecía cuando el que parecía el último de los corredores rezagados del maratón, dando traspiés, atravesó la línea que marcaba la meta. De pronto, los espectadores escucharon sorprendidos el ulular de las sirenas de los autos de la policía. Atraídos por el inesperado ruido, sus ojos giraron hacia la entrada al estadio y contemplaron un solo corredor que avanzaba lentamente, tambaleándose, vestido de los colores de Tanzania. El joven, llamado John Stephen Akhwari, era el último de los setenta y cuatro competidores que llego a la meta, con una profunda herida en la rodilla que le hacía cojear. La herida se la causo una ciada al principio de la carrera. Poco después, alguien le pregunto por qué había seguido corriendo. Su respuesta, que se hizo muy famosa, fue: «Mi país no me envió a siete mil millas de distancia para iniciar la carrera, sino para finalizarla». La palabra de Dios a menudo compara la vida cristiana con una carrera. El apóstol Pablo así lo consideraba cuando afirmó: «He acabado la carrera». No siempre es fácil terminar la carrera, pero un buen corredor no dirá que la única manera de lograrlo es correr un kilometro cada vez, nada más. Lo hora de pensar en el kilometro siguiente es cuando se acaba el anterior. Si se piensa en la distancia total de la carrera, se despertaran sentimientos de desanimo. Tú fuiste llamado por el Señor Jesucristo para entrar en la carrera de la vida cristiana. Has sido llamado no solo para comenzar la carrera, sino para finalizarla, para llegar a la meta. No se trata únicamente de comenzar amando a Cristo, sino de ser fieles a él hasta el final. Fuiste llamado para comenzar a guardar el sábado, y también para terminar observándolo, para comenzar a devolver el diezmo con fidelidad y para terminar de la misma manera. Fue llamado para creer en la segunda venida de Cristo y terminar tus últimos días en esta tierra creyendo en esa bienaventurada promesa. Fuiste llamado para comenzar y terminar con gozo. Toma hoy la decisión firme de correr hasta el final, de terminar la carrera que iniciaste. Pide al Señor que te de ánimo y fortaleza y que te mantenga fiel hasta el último día.
Tomado de la Matutina Siempre gozosos
viernes, 6 de noviembre de 2009
¿ERES UN CONSUELO PARA OTROS?
Pero Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la llegada de Tito (2 Corintios 7:6).Alguna vez has estado muy preocupada o sufriste la pérdida de un ser querido? Quizás querías estar sola o tal vez deseaste que alguien llegara en ese momento para decirte algunas palaras de consuelo o te recordara algunas promesas de la Palabra de Dios.
Hace tiempo una de mis vecinas, que vive a la vuelta de la calle donde vivo, sufrió una tragedia: uno de sus hermanos se quito la vida con veneno. Cuando me enteré sentí mucha tristeza por ella y por su familia.
Nunca había platicado con ella, solo cuando pasaba la saludaba. Ahora que la veía triste, sentí la necesidad de visitarla y pensé que Dios me daba la oportunidad de consolarla. Fui a la tienda, compré un pastel, busqué le libro El camina a Cristo y oré a Dios para que me diera palabras edificantes que la hicieran sentir mejor. Debo decirte que en su tristeza pude ver tranquilidad y una sonrisa. Antes de retirarme le hice saber que oraría por ella. No pudimos platicar mucho, pues estaba por salir.
No necesitamos hacer mucho, la gente solo pide un poco de atención. Jesús consoló y ayudo a Jairo, a la viuda a Naín y a las hermanas de Lázaro por el dolor que sentían en ese momento. Un poco de apoyo moral puede marcar una gran diferencia en la vida de nuestros semejantes. Seguramente Tito se había convertido en una influencia consoladora para el apóstol Pablo. Su presencia fortaleció mucho la fe y la esperanza del gran líder de la iglesia.
Asimismo, cada una de nosotras debemos convertirnos en canales de consuelo para quienes padecen dolor y sufrimiento. No se trata de repetir versículos de la Biblia para convencer a la gente de la doctrina correcta, más bien, de brindar amistad, aprecio y atención para satisfacer las necesidades emocionales de la gente. La bondad es la llave que abre la puerta del corazón de la gente. La bondad es la llave que abre la puerta del corazón de la gente al evangelio de Cristo. Recuerda que Jesús estará a tu lado para consolarte en medio de tus luchas diarias. Te alabo, Señor, por esa oportunidad que me das y te pido que me des sabiduría para poder consolar a otros.
Gloria de Torres
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.
Tomado de la Matutina Manifestaciones de su Amor.
UNA MIRADA HACIA EL FUTURO
El sabio los escuchar y aunmenta su saber. Proverbios 1:5.Convertirse en profesionales es el sueño de miles de atletas estadounidenses. Pero conseguirlo es poco menos posible.
Muchos jóvenes tienen la oportunidad de jugar en los equipos de los institutos. Pero entrar en un equipo universitario es muy difícil porque hay mucha gente que desea la misma posición.
De todos los jugadores universitarios, solo ocho de cada cien pasan al deporte profesional. Y cada cien que dan el salto, solo dos acaban en un equipo profesional. Estos números se traducen así: De cada 625 deportistas universitarios, solo uno se convertirá en profesional.
Durante los treinta años que me he dedicado a la enseñanza, he tenido muchos alumnos que ponían todo su empeño y esfuerzo en el deporte. Creían que una buena educación no era importante porque serian deportistas profesionales y no tenían que saber escribir una redacción o diseccionar un ángulo. El resultado era que nunca se preparaban para una profesión y acababan con un trabajo aburrido y mal pagado.
Cuando Derek Jeter, jugador de los Yankees de Nueva York, todavía estaba en el instituto, lo entrevisté para la revista Listen. Acababa de ganar setenta mil dólares por firmar con los Yankees. Todavía valoraba su educación.
Derek me dijo que cuando tenía cuatro años había decidido que algún día seria jugador de pelota. Pero no permitió que su objetivo le impidiera obtener unas buenas notas en la escuela. Trabajó duro en clase y se graduó como miembro de la Sociedad Nacional de Honor con una nota media de 3.8 sobre cinco.
Quizá no sepas que quieres ser cuando seas mayor, pero puedes prepararte esforzándote al máximo en tus estudios. Aprende todo cuanto puedas y prepárate para ver lo que Dios te tiene reservado.
Tomado de la Matutina El viaje Increíble.
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