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lunes, 17 de febrero de 2020

COMO UN NIÑO

«Les aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un niño, no entrará en él» (Mar. 10: 15). 

Una pareja había salido a cenar con su bebé. Sentados en una mesa junto a la ventana, de pronto se acercó un mendigo, que comenzó a dar golpes contra el cristal para llamar la atención del pequeño. Con ropas raídas y aspecto de no haberse bañado en años, aquel desconocido hacía caritas al bebé, que no tardó en corresponderle.
—Hola, bebito —le decía el hombre desde el otro lado del cristal.
Los padres se miraban con inquietud, sin saber cómo reaccionar. Decidieron que lo mejor era ignorar al desconocido, pero su niño parecía no entender decisiones de adultos, porque seguía prestándole su atención plena, repitiendo sus mismos gestos y sonidos. Cuando terminaron de cenar, el papá tomó al pequeño en brazos y salió rápido en dirección al automóvil, con la decisión de no detenerse. «Señor, ayúdame a salir de aquí antes de que este loco le hable a mi hijo», pensó. Pero era tarde.  —Hola —le dijo el hombre al pequeño.
El bebé se volvió hacia él, alargándole los brazos como para decirle «cárgame». Después se abalanzó a los brazos del mendigo, que lo agarró con confianza y se echó a llorar. El padre aguantó la respiración hasta que su hijo estuvo de nuevo en sus brazos.
—Dios lo bendiga —dijo el hombre—, hoy me ha dado un hermoso regalo. Aquel padre, casi llorando, oró: «Dios mío, perdóname. Acabo de presenciar el amor de Cristo a través de la inocencia de mi hijo. Donde yo solo veía prejuicios, él solo veía alguien a quien amar».
¿Cómo anda tu nivel de prejuicios? Si está muy elevado, quizás conviene que reconsideres tu actitud hacia los marginados de tu entorno y de la sociedad en general. Tal vez te ayude recordar que Jesús, nuestro Señor y Salvador, también sufrió el rechazo del prejuicio. «¿Acaso el Cristo ha de venir de Galia lea?», decían algunos en referencia á su origen (Juan 7: 41, LBLA). «¿No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón?», lo menospreciaban otros (Mar. 6:3). Muchos de ellos decían: «¿Por qué le hacen caso, si tiene un demonio y está loco?» (Juan 10: 20). Mentalidades pre juiciosas que impidieron a muchas personas reconocer y aceptar al Mesías. ¿Estás dispuesta a correr el riesgo de que los prejuicios te impidan ver lo que tienes delante?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2020
UN DÍA A LA VEZ
Patricia Muñoz Bertozzi
Lecturas Devocionales para Mujeres 2020.

sábado, 25 de enero de 2020

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA

“El perezoso se considera más sabio que siete sabios que sepan aconsejar” (Proverbios 26:16).
Un día, un periodista preguntó al famoso cantautor Jim Morrison (1943-1971), vocalista del legendario grupo The Doors, acerca de sus problemas con el alcohol. El joven respondió:
-Cuando leí que el alcohol es un grave inconveniente para la salud, tomé una decisión muy drástica: dejé de leer.
¡Qué brillante solución! Para él, la vía de escape a sus problemas consistía en ignorarlos, actuar como si no existieran y despreciar las advertencias que se le daban acerca de un mejor estilo de vida. Pero ese método no le dio muy buenos resultados. Jim no logró superar su adicción al alcohol y murió a los 27 años en París (Francia) debido a una probable sobredosis de heroína, aunque como no hubo autopsia, las causas de su muerte quedaron envueltas en el misterio.
Baltasar Gracián (1601-1658), el gran escritor del Siglo de Oro español, dijo: “El primer paso de la ignorancia es presumir de saber”. Hay personas que se consideran más inteligentes que los médicos más capaces: ¿Por qué deben seguir sus recomendaciones para cuidar la salud? ¿Qué saben esas personas sobre lo que es mejor para ellos? ¿Por qué deben evitar las bebidas alcohólicas si sus compañeros hablan maravillas de ellas? Incluso llegan a pensar que están exagerando o no conocen lo suficiente el tema y no saben nada de la vida. ¿De verdad crees que este tipo de razonamiento tiene algún sentido? También he conocido a jóvenes que creen que saben mucho más que los mejores pilotos de coches, y te preguntan: “¿Por qué tenemos que obedecer las señales de tráfico si es muy divertido ignorarlas?”
Uno de los rasgos de la gente ignorante es el orgullo. No desea escuchar consejos y menosprecia las palabras de los sabios. Más bien, presenta todo tipo de argumentos ridículos para defender su actitud irresponsable ante la vida y despreciar las oportunidades de trabajo que se le presentan. Por el contrario, la gente sabia es sumamente sencilla y está lista para escuchar las recomendaciones que se le dan, aunque vengan de las personas más humildes; además, tiene los ojos bien abiertos para aprender de la naturaleza, de las vivencias cotidianas, la historia, la ciencia o el arte.
¿Y tú qué quieres ser? ¿Qué actitud asumirás ante los buenos consejos que recibes?
En este día pide al Señor que te ayude a asumir actitudes inteligentes ante la vida y te dé un espíritu abierto al aprendizaje.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

viernes, 3 de junio de 2016

UN NIÑO COMO TÚ

Materiales: Fotos, corazón de cartulina, crayones para escribir «Jesús».

«Les aseguro que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos». Mateo 18: 3
¿Sabes quién dijo las palabras del versículo de hoy? ¡Jesús! Él ama a los niños como tú. Sí, amiguito, tanto es así que él dijo que todo el que quiera entrar al cielo debe ser como tú, un niño. Te contaré cómo pasó.
Un día, los amigos de Jesús le preguntaron: «¿Quién es la persona más importante en el cielo?». Para responderles, Jesús llamó a un niño y lo colocó en el centro de todos. Luego dijo que todo el que quiera ser importante en el cielo debe ser como un niño. ¡Qué lindo! Tú eres muy importante para Jesús.

¿Conoces el canto que dice Cristo ama a niños como tú? Pues vamos a cantarlo con mucha alegría, mientras colocas el nombre de Jesús y tu foto dentro del corazón que mam i te ha preparado. Si no conoces el canto, mami te ayudará a realizar las mímicas. Te quedará muy bien.

Oración: Querido Jesús, gracias por amarme tanto siendo un niño pequeñito.

Tomado de devocionales para preescolares 2016
Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco
#ViveYCreceSanamente  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 11 de mayo de 2016

GENTE COMÚN Y CORRIENTE

Recibirán poder para hablar de mí en los lugares más lejanos del mundo. Jesús

La señora Hayes tenía ochenta años cuando el autor cristiano Max Lucado la conoció. El acababa de terminar sus estudios de Teología y comenzaba su primer trabajo cuando ella irrumpió en su oficina: “Me llamo Edith y ayudo a enfermos de cáncer”. Max le ofreció una silla, pero ella respondió: “No tengo tiempo. Puedes venir tú a visitarme, pero si vienes, te pondré a trabajar”.* Edith, junto con un centenar de mujeres, visitaba a enfermos de cáncer para curarles sus llagas. Mujeres viudas, ancianas, sin preparación… ¿quién las consideraría idóneas para predicar el evangelio? Y sin embargo, lo hicieron eficazmente, allí donde Dios podía utilizarlas. No eran médicas ni enfermeras; psicólogas ni teólogas. Eran mujeres corrientes como tú y como yo, con una convicción: “Dios no llama a gente cualificada, sino que cualifica a la gente que llama”.
Los primeros discípulos de Jesús también eran gente sencilla. Al igual que Edith, simplemente aceptaron el llamamiento del Señor y dijeron: “Aquí estoy yo, envíame a mí” (Isa. 6:8). Jesús se ha propuesto cambiar el mundo con gente sencilla.
Hay muchas maneras de dar el evangelio, y el único requisito es haber recibido el Espíritu Santo; él nos capacita para ser útiles a su causa, al igual que capacitó a los discípulos. “Para continuar su obra, Cristo no escogió la erudición o la elocuencia […]. Pasando por alto a los maestros judíos […] escogió a hombres humildes y sin letras para proclamar las verdades que debían llevarse al mundo. […] Para que pudieran tener éxito en su trabajo, iban a ser dotados con el poder del Espíritu Santo. El evangelio no había de ser proclamado por el poder ni la sabiduría de los hombres, sino por el poder de Dios” (Los hechos de los apóstoles, cap. 2, p. 15).
¡Has leído bien! Lo único que hace falta es el poder de Dios. “Todo aquel en cuyo corazón habite Cristo, todo aquel que quiera revelar su amor al mundo, es colaborador con Dios para la bendición de la humanidad. Cuando recibe gracia del Salvador para impartir a otros, de todo su ser fluye la marea de vida espiritual” (ibíd., p. 12). ¿Habita Cristo en tu corazón? ¿Quieres revelar el amor de Dios al mundo y colaborar con él? Ponte en sus manos, y él te mostrará tu ministerio. ¡No hace falta más!

“Cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samarla, y hasta en las partes más lejanas de la tierra” (Hech. 1:8).

* Max Lucado, Más allá de tu vida (Tennessee: Thomas Nelson, 2010), pp. 15-17.

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 7 de febrero de 2016

GENTE COMO TÚ Y COMO YO

La sencillez: es la mayor sofisticación. Leonardo da Vinci

Era analfabeta. Cada tarde se sentaba en la Plaza de España de Madrid y, con la excusa de que no sabía leer, pedía a un transeúnte que le leyera la Biblia. De transeúntes a cristianos solo hubo un paso. ¡Dios utiliza gente sencilla! En la época de los jueces, cuando Israel estaba sumido en un pozo, Dios llamó como libertadores a los personajes más insospechados. ¿Quién hubiera elegido en tiempos de guerra a un desconocido como Samgar? Sin embargo, con una vara para arrear bueyes ese hombre acabó con seiscientos filisteos. ¿Y qué me dices de Débora? ¿Una mujer dirigente del pueblo de Dios? ¡Más de uno se llevaría hoy las manos a la cabeza! Pero Dios la eligió. ¿Y Jael, que ni siquiera era israelita; o Jefté, hijo de una ramera y cabecilla de una banda de inadaptados? ¿Hubieras elegido tú a Gedeón? Él mismo dijo: “Mi clan es el más débil de la tribu de Manasés, y yo soy el más insignificante de mi familia” (Juec. 6:15, NV1). Sobra decir las proezas que realizó Dios a través de este héroe inesperado.
¿Y por qué no hemos de ser tú y yo las heroínas “inesperadas” que Dios utilice para convertir a un jefe ateo, para resolver un conflicto en una iglesia dividida, para ayudar a un joven a dejar la droga o a una mujer a salir de la prostitución? Tú puedes ser una libertadora en manos de Dios. Porque “Dios los ha llamado a pesar de que pocos de ustedes son sabios según los criterios humanos, y pocos de ustedes son gente con autoridad o pertenecientes a familias importantes. Y es que, para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para avergonzar a los fuertes, ha escogido a los que el mundo tiene por débiles.  Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada” (1 Cor. 1:26-29). ¿Por qué? Porque “así nadie podrá presumir delante de Dios”. Al usar a personas como tú y yo, el Señor deja claro que la salvación viene de él, y no del poder humano. Confía en Dios, él da sabiduría y entendimiento al sencillo (ver Sal. 19:7; Sal. 119:130). Y recuerda que Dios no elige a la gente cualificada, sino que cualifica a la gente que elige.
“Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo. Así nadie podrá presumir delante de Dios” (1 Cor. 1:28, 29).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 28 de enero de 2013

NUNCA DEJES DE ASOMBRARTE

Él realiza maravillas insondables, portentos que no pueden contarse. Job 9:10

La capacidad de asombro es la que ha permitido a muchas personas llevar a cabo increíbles descubrimientos e inventos. Esta capacidad consiste en poder reconocer la esencia de una cosa, por más sencilla que esta sea. Quienes cultivan esta habilidad viven intensamente, experimentan de continuo emociones gratificantes.
Cuando Dios puso al hombre y a la mujer en el centro de la creación, fue con el propósito de brindarles un deleite constante, y una fuente inagotable de conocimiento. Allí podían encontrar satisfacción a uno de los placeres más vitales: maravillarse al contemplar las obras de Dios.
Esta capacidad fue la que llevó al salmista a exclamar: «Señor mi Dios, tú eres grandioso; te has revestido de gloria y majestad. Te cubres la luz como con un manto; extiendes los cielos como un velo» (Sal. 104:1-2).
A pesar de que vivimos en un planeta envejecido y enfermo por las agresiones humanas, todavía podemos ser espectadoras de la grandeza de Dios manifestada en la naturaleza. Los poetas, los músicos y los trovadores, aún encuentran inspiración en el cielo, la lluvia, el canto de las aves, en los atardeceres cubiertos de ocre y en la sonrisa de un bebé.
Nosotras, incluso las que creemos que no tenemos alma de artista, tenemos suficientes motivos para proclamar la grandeza de Dios. Por medio de la contemplación de las cosas creadas por el Hacedor, nos llenamos de esperanza, fe y seguridad, pues el mismo Dios que sostiene a las aves en el aire, nos sostiene a nosotras, ya que somos objeto de su más grande amor y especial cuidado.
¡Asómbrate! Tu corazón late cien mil veces al día. Multiplica esto por la cantidad de años que has vivido y quedarás impresionada. Mediante tus oídos, tus ojos y tu boca, tu cerebro almacena miles de sonidos, olores y sabores, que quedarán grabados a pesar del paso del tiempo. Pero el motivo más grande de asombro debiera ser el hecho de vivir. Hagamos de cada mañana una celebración, elevemos un himno de alabanza y adoración al Santísimo. Contagiemos a los que están cerca de nosotras de este mismo espíritu, invitémonos unos a otros a la contemplación de la gloria de Dios, manifestada en los actos sencillos de la naturaleza, y tendremos recursos suficientes para vivir plenamente.
Recuerda que la más maravillosa criatura que Dios hizo, ¡eres tú!

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

jueves, 5 de julio de 2012

¡SIEMPRE HERMOSA!


Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible adorno de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios (1 Pedro 3:3-4).

Hace algún tiempo oí decir que existen cuatro tipos de mujeres. La primera es la bonita-bonita: hermosa de apariencia y de carácter. Otra es la bonita-fea: su exterior es bello, pero su carácter es feo.  Luego está la fea-bonita: no es muy atractiva, pero su carácter es hermoso. Finalmente está la fea-fea: fea de apariencia y de carácter.
La belleza reside en los ojos del que contempla. Dios nos creó para ser hermosas. ¡Encuentra el estilo que mejor te acomode de acuerdo con tu fisonomía! No trates de vestirte como las demás, trata de ser tú misma. Vístete y arréglate en cuanto te levantes en la mañana. Eso es algo que te ayudará a comenzar bien el día y a que tu familia te aprecie más.
Desecha la ropa y los zapatos que estén muy gastados.
Mantén tu cabello peinado y arreglado. 
Conserva tus uñas limpias y arregladas. 
Protege tu piel y tus manos.
¡Ejercítate! Te ayudará a sentirte con más ánimo y a controlar tu peso.
Y no olvides lo más importante: ¡tu corazón! Dios es el único que puede darte un carácter hermoso y un nuevo corazón, así que dedica tiempo para disfrutar de comunión con él.
«Puede ser que no lo percibas, pero los no cristianos a tu alrededor ponen atención a tus palabras, a tus actos y a como tratas a los demás y también a tu apariencia física, como un modelo de lo que es el cristianismo.  Cuando inviertes tiempo en tu apariencia transmites mensajes importantes acerca del Dios a quien sirves.  Dices a los demás que Dios valora mucho a las personas y desea que sean lo mejor que les sea posible. Recuerda que él nos creó a su imagen. ¿No debiera ser la imagen de Dios bien cuidada?» (El joven adventista y su estilo de vida, p. 86).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Una cita especial
Textos compilados por Edilma de Balboa
Por Sherie Lynn Vela

viernes, 20 de enero de 2012

EL HOMBRE MÁS HUMILDE DEL PUEBLO

«Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación» (Salmo 149:4).

Había una vez un pueblo en el que alguien sugirió que se reconociera de manera especial a la persona más humilde. La población era pequeña y todos se conocían, por lo que decidieron que alguien fuera puerta por puerta y preguntara a los vecinos quién ellos creían que era la persona más humilde del lugar. De modo que uno fue puerta por puerta por toda la población y la respuesta fue unánime: casi todos votaron por la misma persona. Por tanto, decidieron que honrarían al hombre otorgándole una distinción especial; una banda en la que se leía: «Al hombre más humilde del pueblo».
Prepararon la cinta y eligieron una fecha para que el alcalde hiciera entrega de la distinción en el salón de actos de la escuela secundaria. Diríase que todos los lugareños asistieron al acto.
La orquesta de la escuela secundaria tocó una música. Cuando el alcalde hubo pronunciado su discurso en reconocimiento a tan especial ciudadano, pidieron al hombre que subiera al estrado para hacerle entrega de la banda distintiva. El público se puso en pie y estalló en una cerrada ovación.
Al día siguiente, el alcalde tuvo que retirarle la banda... ¡porque el hombre todavía la llevaba puesta! Una persona humilde de verdad no lo habría hecho.
Por supuesto esta historia no es más que una parábola; pero la lección es clara: El que es verdaderamente humilde no se jacta de ello porque, al hacerlo, deja de ser humilde. He aquí algunas maneras de comprobar si una humildad es genuina:
1. Una persona humilde no trata de ser el centro de atención. Recuerde que Jesús reprendió a los fariseos por su ansia de aplauso. «Hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres» (Mat. 23: 5).
2. Una persona humilde no se apresura a expresar sus opiniones. «El necio da rienda suelta a toda su ira, pero el sabio, al fin, la apacigua» (Prov. 29: 11).
3. Una persona humilde no busca venganza. «No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: "Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor"» (Rom. 12: 19).
Si una persona es verdaderamente humilde, todos lo sabrán menos ella. (Basado en Mateo 5: 5)

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

martes, 17 de enero de 2012

¿SOLAMENTE «SENCILLOS COMO PALOMAS»?

Los envío como ovejas en medio de lobos. Mateo 10:16, p.p., NVI

Eran aproximadamente las 7:30 p.m. cuando Ashleigh le pidió permiso a su madre para dormir en casa de una amiga. La madre accedió con la condición de que regresara antes de las 10:30 de la mañana. Lo que la señora no sabía era que su hija había concertado una cita con un extraño que había conocido a través de Facebook.
Está bien, mami —dijo Ashleigh, mientras bajaba las escaleras—. Regresaré a las 10:30.
Sin embargo, Ashleigh nunca regresó. El supuesto amigo era un delincuente sexual de 33 años llamado Peter Chapman, quien en cuestión de horas secuestró, violó y luego asesinó brutalmente a Ashleigh Hall, una jovencita inglesa que se estaba preparando para ser enfermera.
¿Cómo logró ese sádico engañar a Ashleigh? Chapman logró establecer contacto con Ashleigh con la ayuda de una computadora portátil y de un teléfono celular con conexión a Internet. Colocó en su cuenta de Facebook fotos de un atractivo joven de 17 años, se hizo llamar «Pete» y, durante un mes, intercambió mensajes con Ashleigh hasta lograr una cita con ella.
Según informa la madre de Ashleigh, su hija tenía muchos amigos en su cuenta de facebook. «A todos los conocía personalmente —expresó la Sra. Hall—. No entiendo cómo pudo establecer esa relación con alguien a quien no conocía».
El triste final de Ashleigh puso en evidencia que las redes sociales que funcionan por medio de Internet tienen su lado bueno y su lado malo. Por un lado, te permiten estar en contacto con tus amigos, compartir con ellos noticias agradables y establecer nuevas amistades. Pero por otro lado, presentan todos los peligros que implica compartir información personal a través de un medio electrónico.
Si bien el final de Ashleigh Hall nos recuerda lo cuidadosos que debemos ser con la información personal que suministramos en la Red (además del peligro de entablar una relación con desconocidos), también nos recuerda una triste realidad: En este mundo hay gente muy buena, y también hay gente muy mala.
¿Cuál es la solución, entonces? ¿Desconfiar de todo el mundo? No exactamente. No se trata de que ahora veamos en cada ser humano un Peter Chapman. Pero tampoco seamos tan inocentes como para creer que todo el que se nos acerca está procurando nuestro bienestar. Ya lo dijo el Señor en este mundo hay ovejas, ¡pero también hay lobos!
Ayúdame, Señor, a ser sencillo como la paloma, pero también prudente como serpiente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
Dímelo de frente
Por Fernando Zabala

viernes, 5 de agosto de 2011

ESPÍRITU DE CONTENTAMIENTO

He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11.

¿Estás contento con lo que posees? ¿O deseas tener más? Acán pertenecía al pueblo de Dios y con sus propios ojos había visto las maravillas obradas en su pueblo. Sus padres habían sido esclavos en tierra egipcia, pero ahora él se encontraba como conquistador de las tierras cananeas.
La toma de Jericó no fue una más entre todas, ya que de manera especial se mostró el favor divino por su pueblo. Ángeles enviados por el Señor derrumbaron la gran muralla que separaba a los de Jericó de los israelitas, y como verdaderos invasores, tomaron la cuidad impenitente y se apoderaron de ella. Como la conquista se había producido por la intervención directa de Jehová, había una ley referente a las riquezas de Jericó: "Vosotros guardaos del anatema, ni toquéis, ni toméis alguna cosa... toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová, y entren en el tesoro de Jehová" (Jos. 6:18, 19). Ninguno de los israelitas debía animarse a tomar algo de lo que ya estaba destinado al Dios de sus padres.
Acán conocía perfectamente esta ley, pero aún así decidió apoderarse de "un manto babilónico muy bueno, y doscientos ciclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta ciclos" (Jos. 7:21). Luego, en su "confesión" delante del pueblo, Acán reconoció que había codiciado, pero lo que nunca llegó a pensar, fue que esa transgresión sería la causa de su muerte en esta tierra y por la eternidad.
Pablo, a diferencia de este pobre hombre, aprendió a vivir "humildemente", y con "abundancia"; a "estar saciado", como a "tener hambre"; a poseer riquezas, como también a "padecer necesidad" (Fil. 4:12). Lejos de experimentar codicia, tenía siempre un espíritu de contentamiento, porque la cantidad de bienes o su escasez no influían en sus deseos y estados de ánimo.
Enfrentó su vida con sencillez, sabiendo que vivía como peregrino en este mundo y que los bienes materiales simplemente lo acompañaban mientras esperaba que Dios renovara su vida en la inmortalidad. El contraste entre Acán y Pablo es tremendo, así como se contrastan el bien y el mal.
La vida espiritual se basa en decisiones, y en algún momento deberás elegir ser como Acán o ser como Pablo con respecto a los ingresos que lleguen a tus manos. Anímate a entrar en el grupo del apóstol, y serás un canal de bendición para ti mismo y para los demás.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel

domingo, 24 de julio de 2011

EL DON DE LA AMABILIDAD

Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Tito 3:2.

Estela era una de las jóvenes maestras con las que me tocó trabajar en un colegio. De espíritu alegre y sencillo, tenía la virtud de hacer sentir cómodo a quien estaba a su lado. Con una conversación atractiva, lograba captar la atención y despertar la confianza en los demás, y rápidamente entablaba amistades. Su amabilidad y cortesía brotaban de manera natural, y padres y alumnos sabían que podían confiar plenamente en ella.
La amabilidad de Estela quedó registrada en mi memoria en los cultos de la iglesia. Cada mañana, cuando llegaban personas que venían por primera vez, ella se sentaba a su lado y procuraba hacerlos sentir cómodos. Con cariño explicaba en qué consistía cada parte del culto, y al finalizar invitaba nuevamente a la persona a que volviera al sábado siguiente.
El don de la amabilidad es la virtud de ser afectuoso y complaciente con nuestro prójimo. En los libros de crecimiento de iglesia se hace gran énfasis sobre este don, ya que cuando una iglesia posee la amabilidad natural entre sus miembros, logra crecer numéricamente.
Quiero compartir contigo los párrafos que me entregó un joven que se sentía herido por la falta de amabilidad entre los miembros de su iglesia: "Si alguna vez en una predicación se olvida las palabras justas, no se preocupe. La Escritura dice que el Espíritu Santo pondrá las palabras adecuadas en el momento oportuno. Pero nunca olvide la cortesía y la amabilidad cristiana, por la cual muchos, por falta de ellas, sufren en el mundo. ¿Cómo es posible que cosa tan simple cueste tanto darla? En realidad, un palabra de amor, un beso, un abrazo, el acercarse a conversar, el fomentar la amistad... todas estas cosas cuestan menos que la electricidad, y alumbran más".
"La insignia del cristianismo no es una señal exterior, no consiste en usar una cruz o una corona, sino en aquello que revela la unión del hombre con Dios. Por el poder de su gracia manifestada en la transformación del carácter, el mundo ha de ser convencido de que Dios ha enviado a su Hijo como su Redentor. Ninguna otra influencia que pueda rodear el alma humana tiene tal poder como la influencia de una vida abnegada. El más poderoso argumento en favor del Evangelio es un cristiano amable y amante" (Consejos sobre la obra de la Escuela Sabática, p. 111; la cursiva ha sido añadida). No dejes que la timidez, la baja autoestima o alguna emoción negativa te impidan mostrar tu amabilidad cristiana.

Tomado de meditaciones matinales para jóvenes
Encuentros con Jesús
Por David Brizuel