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jueves, 9 de enero de 2020

«NO HABRÁS VIVIDO HASTA QUE HAYAS HECHO ALGO POR ALGUIEN QUE NUNCA PODRÁ PAGÁRTELO». JOHN BUNYAN

A Honoré Daumier se lo conoce como el «Miguel Ángel de la caricatura» (Como probablemente sabes, las caricaturas son dibujos que exageran las orejas, la nariz u otros atributos físicos de una persona.) Honoré vivió en Francia a principios del siglo XIX, una época turbulenta en la que los franceses no tenían idea de con qué tipo de gobierno se encontrarían al despertarse cada mañana. Sus dibujos expusieron la avaricia y la injusticia que veía a su alrededor.
A los franceses les encantaba su arte. Bueno, a la mayoría de los franceses. Una caricatura que dibujó del rey Luis Felipe I hizo que terminara pasando seis meses en la cárcel.
Honoré trabajaba mucho: hizo cuatro mil litografías, cinco mil pinturas y cien esculturas. Pero, hacia el final de su vida, comenzó a quedarse ciego así que no pudo trabajar más y se hundió en la pobreza. En su cumpleaños número sesenta y cinco, su arrendador amenazó con desalojarlo de su casa de París si no pagaba el alquiler. Entonces, recibió una carta de Jean-Baptiste-Camille Corot, un amigo que pintaba paisajes y estaba teniendo algo de éxito. La carta decía: «Tengo una casita en Valmondois con la que no sé qué hacer. Pensé en dártela a ti y, como me gustó la idea, te estoy confirmando por esta carta que legalmente ahora la propiedad es tuya. Cuando tomé la decisión, yo no sabía de tu situación económica, así que no te sientas mal. Afectuosamente, Corot». En su respuesta, Honoré escribió: «Eres la única persona de la cual podría aceptar un regalo así sin sentirme humillado».
Corot nos muestra que aunque es bueno ayudar a los demás, es aún mejor considerar los sentimientos de aquellos a quienes ayudamos. Él se tomó la molestia de encontrar una manera de ayudar a su amigo sin avergonzarlo. Fue algo hermoso y creativo: exactamente lo que se esperaría de un artista. Kim
«Cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa» (Mat. 6:2).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

jueves, 2 de enero de 2020

EN LA HUERTA DE LOS ABUELOS

Cuando Nicole, Diego y Sebastián van a casa de sus abuelitos, que viven en el campo, corren a la huerta.
Les encanta ver las zanahorias, los tomates y los manzanos que crecen allí. A veces, el abuelo los invita a sembrar.
Entonces, con una azadita, abren un agujero en la tierra y colocan allí las semillas. Después, las tapan con la tierra de nuevo.
En los días siguientes, las riegan con un poco de agua.
Cuando pasa un corto tiempo, ya se pueden ver las hojitas saliendo. Más tarde, es posible recolectar las hortalizas, las verduras y las frutas con las que la abuelita hace la comida. ¡Qué delicia!

¿Y yo?
Cultivar la tierra es ver un milagro. ¡Haz la prueba!

Mi oración para hoy
Muchas gracias, Jesús, por la tierra que nos da el alimento.

En la Biblia leemos:
«Y es que la tierra produce por sí misma: primero el tallo,
luego la espiga y más tarde los granos que llenan la espiga» (Marcos 4: 28).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LOS MÁS PEQUEÑOS 2020
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Maced
Lecturas Devocionales para preescolares 2020.

martes, 7 de febrero de 2017

CÓMO AYUDAR A LAS PERSONAS QUE SUFREN

“Luego se colocó [Aarón] entre los que ya habían muerto y los que todavía estaban con vida, y la plaga se detuvo” (Números 16:48).

¿Alguna vez sientes que te supera el dolor? Quiero decir, ¿alguna vez has echado un vistazo a tu alrededor y te has sentido totalmente desamparado? Si haces un breve inventario de tus familiares y amigos, verás que muchos están sufriendo en este mismo momento. Qué impotencia se siente al verlos sufrir, ¿verdad? Uno quiere hacer algo.
En Números 16, se registró la historia de un montón de gente que sufría. Ocurrió al estallar una gran revuelta en el campamento de Israel. Básicamente, un hombre llamado Coré comenzó un motín contra Moisés y Aarón. Estaba molesto porque ellos dos tenían autoridad sobre el resto del pueblo. Coré llevó a 250 hombres a la tienda de encuentro, tomando consigo su propio fuego en los incensarios en lugar del fuego sagrado. De esa manera, quería demostrar que no necesitaban que el sacerdote Aarón quemara incienso por ellos. Cuando Moisés pidió a Dios que revelara quiénes eran los líderes que él había escogido, el suelo se abrió, “tragándose” a los rebeldes. Entonces, todo el campamento se enojó con Moisés y se produjo una plaga mortal. Moisés pidió a Aarón que hiciera algo y Aarón tomó unos incensarios, puso fuego sagrado del altar en ellos, colocó incienso y recorrió el campamento frenéticamente. El humo y el incienso subían desde el incensario y, dondequiera que fuese Aarón con el incienso, la gente vivía. El incienso realmente detenía el proceso de la muerte. Pero, donde no llegaba, la gente moría. Necesitaban el incienso. Era una cuestión de vida o muerte.
Lo mismo ocurre con la oración. El incienso simboliza nuestras oraciones a Dios. Cuando veas a gente sufrir, piensa en esta escena de Aarón. Literalmente, estaba entre los vivos y los muertos. El incienso, es decir, la oración, marcó la diferencia entre la vida y la muerte entonces, y la sigue marcando ahora. Muchas veces, las personas por las que nos preocupamos no oran ni por ellas mismas, pero nosotros podemos marcar la diferencia. Nosotros podemos, al igual que Aarón, interponernos entre los vivos y los muertos. ¿Y si fueran tus oraciones las que permitiesen a Dios continuar trabajando en la vida de alguien hoy? ¿A quién está poniendo Dios en tu corazón para que dediques unos minutos a orar por él? 

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 22 de mayo de 2016

¿QUEDA ALGUIEN QUE PUEDA PROTESTAR?

A los pobres y débiles se les oprime y se les hace sufrir. Por eso voy ahora a levantarme, y les daré la ayuda que tanto anhelan. Dios

Cuando era niña, tenía una compañera de clase que era muy pobre, y cortea que nadie quería jugar excepto para burlarse de ella. Nunca la defendí; simplemente me quedé sin hacer nada hasta que, como por arte de magia, se esfumó de mi vida. De entonces a esta parte he sido testigo de injusticias en el trabajo, en la iglesia, o simplemente caminando por la calle y, aunque sé muy bien que tendría que haber dicho o hecho algo, guardé silencio. Cada una me pesa como una losa porque no hay marcha atrás.
Martin Niemoller tampoco tenía marcha atrás cuando escribió estas palabras: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar”. Niemoller había sido pastor luterano a comienzos de la Alemania nazi, pero no se había manifestado en contra de la política de Hitler. En 1933, cuando el dictador alemán excluyó de las iglesias cristianas a todo creyente con antepasados judíos, Niemoller por fin protestó. Demasiado tarde, lamentablemente.
Martin fue llevado a un campo de concentración desde 1938 hasta 1945. Uno de sus compañeros de celda, Leo Stein, le preguntó en una ocasión por qué no se había opuesto desde el principio al nazismo, y él contestó: “Me lo he preguntado tantas veces como lo he lamentado. Estoy pagando ese error”. Salvando las distancias, no puedo evitar identificarme con este hombre al recordar cada ocasión de mi vida en la que he sido incapaz de protestar ante la injusticia, y por tanto participé de ella, independientemente de lo que sintiera mi corazón.
No cometas tú ese error. No te limites a decir para tus adentros: “Yo sé que el Señor hace justicia al pobre y defiende el derecho del afligido” (Sal 140:12), porque el Señor actúa a través de personas de carne y hueso. Vivimos en medio de una guerra entre el bien y el mal; pongámonos decididamente, con palabras y acciones, del lado del bien.

“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien” (Deut. 30:15).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 17 de mayo de 2016

AYUDANTES DE JESÚS

«Y que los nuestros aprendan también a hacer el bien y a ayudar en casos de necesidad, para que sus vidas sean útiles». Tito 3: 14

¿Alguna vez has ayudado a tus padres a hacer algo importante? ¡Qué bien se siente!, ¿verdad? Aquí, en la Biblia, se encuentra la historia de un niño que amaba a Jesús y se levantó muy temprano para ir a verlo. Su mamá le preparó comida y se la puso en una bolsa. Llevaba panes y unos pececitos.
Después de ver a Jesús, el niño escuchó que Jesús quería alimentar a todas las personas que estaban allí, porque tenían hambre. El niño le dio su comida a Jesús y con esa comida Jesús alimentó a toda la gente. ¡ Fue un milagro!
¡Qué felicidad! El niño había ayudado a jesús a alimentar a las personas hambrientas. Tú también puedes ser su ayudante.
Aunque eres pequeño puedes hacer muchas cosas para ayudar a Jesús. Como hablarles a otros de Jesús. O acompañar a un ancianito y hacerlo reír. Quizás ayudar a mami en sus labores. Y si llevas merienda a tu escuela puedes compartirla con alguien que no tenga. Te sentirás muy bien al hacerlo.

Oración: Querido Jesús, permíteme ayudarte siempre.

Tomado de devocionales para preescolares 2016
Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco
#ViveYCreceSanamente  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 22 de abril de 2016

¡SÉ UN MISIONERO! ¡SÉ UN VOLUNTARIO!

Oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí (Isaías 6:8).

Si te gustan las celebraciones, te alegrará saber que en algunos países esta es la Semana Nacional de los Voluntarios. Ser voluntario significa donar algo de tu tiempo para ayudar a otros que lo necesitan. ¡Eso es una gran noticia! Todos podemos celebrar, porque todos nosotros somos capaces de ser de ayuda para alguien.
¿Cuáles son algunas de las maneras mediante las cuales tú puedes ser un voluntario? Si necesitas algunas ideas, puedes preguntarles a tus padres o a tus abuelos. Quizás ellos sepan de un amigo o un vecino que esté necesitando que hagan algo por él. A tu maestro, por ejemplo, puede ser que le guste recibir algo de ayuda con las tareas del aula. Tus padres, probablemente, se volverían locos de alegría al ver el césped recién cortado, o la pileta de la cocina impecable. Lo más importante es que pases esta semana pensando en los demás y ayudándolos en sus necesidades. Es una forma en la que puedes ser un misionero de Jesús.
Si encuentras tu cerebro congelado sin ideas, aquí hay algunas más:
Ayuda a un amigo, o a un hermano, con sus tareas escolares.
Ofrécele tu ayuda a tu mamá o a tu papá para descargar las bolsas de compras del automóvil.
Visita a una persona mayor que no salga mucho y averigua lo que necesita.
Reúne a un grupo de personas y regístrense para adoptar una carretera y mantenerla limpia.
No tienes que ser voluntario solo esta semana. La gente necesita nuestra ayuda durante todo el año.

¿Y AHORA?
Entonces, ¿qué vas a hacer?
Tú tienes talentos que Dios te ha dado. Y él te los ha dado para ayudar a otros.

SPLASH:
El Cuerpo de Paz es una organización que trabaja con gobiernos, escuelas, empresas; en educación, salud, negocios, tecnología de la información, medioambiente, agricultura. Los miembros del Cuerpo de Paz son voluntarios en más de setenta países de todo el mundo.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

martes, 8 de marzo de 2016

MANCHÉMONOS LAS MANOS

No ser bueno más que para sí mismo es no ser bueno para nada. Voltaire

“Afirma mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen” (Sal. 17:5).

Un hombre iba caminando por la calle cuando vio a una niña tras una puerta de hierro. La pequeña miraba la puerta y después a la calle, como esperando que alguien pasara para ayudarla. El hombre se acercó y la muchachita le dijo: “¿Podría abrirme la puerta?” Encantado de hacer aquel favor empujó la puerta, que no pesaba nada. “Tú ya eres grande y fuerte para abrir esta puerta, ¿no crees?”, preguntó el hombre. “Claro que sí -respondió la pequeña-. Pero no quiero mancharme las manos de pintura negra”. El hombre se miró las manos y… estaban completamente negras. Así es nuestro egoísmo: deja manchado a quien se cruza en nuestro camino.
“El ser humano estaba dotado originalmente de facultades nobles y de un entendimiento bien equilibrado. Era perfecto y estaba en armonía con Dios. Sus pensamientos eran puros, sus propósitos santos. Pero por la desobediencia, sus facultades se pervirtieron y el egoísmo reemplazó el amor” (Eí camino a Cristo, cap. 2, p. 25). Por esa razón a nosotros, hoy en día, nos cuesta un mundo pensar con generosidad y dar amor sin esperar nada a cambio. Hemos heredado una naturaleza egoísta a la que le cuesta actuar de acuerdo al gran principio del amor, “por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden” (Rom. 8:7, NV1). Nuestra naturaleza es demasiado débil.
Sin embargo, Dios nos invita: “Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas” (Mat. 7:12). Por eso mi invitación de hoy para ti (y para mí) es que no dejemos de librar una batalla constante contra el egoísmo y que nos pongamos esta meta en nuestra vida: “Es necesario que haya un poder que obre desde el interior, una vida nueva de lo alto, antes que el ser humano pueda convertirse del pecado a la santidad. Ese poder es Cristo. Únicamente su gracia puede vivificar las facultades muertas del alma y atraerla a Dios, a la santidad” (ibíd, pp. 27, 28).
Busquemos a Cristo, recibamos el poder de Cristo, y nuestro egoísmo desaparecerá.

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 6 de marzo de 2016

¿HAS AYUDADO A JESÚS?

“Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo […], es como si lo hubieran hecho para mi” (Mateo 25:40, TLA).

En su poema “Cómo vino el gran Invitado”, Edwin Markham nos cuenta que Conrad, el zapatero, llamó a sus vecinos y les dijo: “Amigos, cuando los gallos asustaban la noche, el Señor se me apareció y me dijo que vendría a visitarme. Así que he estado haciendo todos los preparativos, he lustrado mis zapatos, he preparado la comida, para que todo esté en orden cuando Jesús llegue”. Las horas comenzaron a transcurrir, y el Señor no llegaba.
De repente, alguien llamó a la puerta. Conrad salió corriendo, pero al abrir se encontró con un mendigo empapado por la lluvia. Cuando Conrad vio los pies magullados de aquel extraño indigente, se quitó los zapatos y se los regaló. Luego llegó una anciana hambrienta con el rostro sembrado de arrugas; Conrad le dio comida. Cuando la anciana se había ido, se le acercó un niño extraviado; Conrad le proveyó alimento y lo llevó de vuelta a su casa. Cayó el día por el oeste y con él se desvaneció la esperanza de que el invitado celestial llegara a la casa del zapatero.
Mientras Conrad trataba de comprender por qué el Señor no había llegado, el Señor se le apareció y le dijo: “Anímate, porque yo he cumplido mi palabra. Tres veces he venido a tu puerta y tres veces mi sombra cubrió tu suelo. Yo era el mendigo de los pies heridos. Yo era la mujer a quien diste de comer. Yo era el niño hambriento y perdido”.
¿Alguna vez has querido ayudar a Jesús? Pues comienza ayudando a los demás como lo hizo el zapatero. Recuerda: cuando ayudas a un amigo, cuando eres capaz de compartir con los demás lo mucho o lo poco que tienes, es como si lo hicieras al mismo Jesús. “Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios” (1 Corintios 3:9), y servimos a Dios cuando servimos a nuestros semejantes. ¿Cómo te visitará Jesús durante este día? No lo sé; pero no olvides las palabras del Maestro: “El que quiera ser grande entre ustedes, deberá servir a los demás” (Marcos 10:43). Recuerda que esos “demás” son considerados por Jesús como sus hermanos.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #HuyedelaTentación #AmoralPrójimo

jueves, 11 de febrero de 2016

LOS TRES HERMANOS

La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones (Santiago 1:27).

Los tres hermanos africanos casi habían terminado la cena.
-Estoy lleno -dijo el menor, y empujó el alimento que le sobraba en el plato del hermano del medio.
Con una mirada agradecida, el de diez años continuó comiendo hasta que también se sintió lleno. Levantándose, descargó sus sobras en el plato de su hermano mayor, de doce años de edad, quien siguió comiendo. Cuando toda la comida se había terminado, el hermano mayor miró hacia arriba, con una sonrisa satisfecha. Dejando su plato para lavarlo, se reunió a jugar con sus hermanos.
-Todos los días veo estudiantes de nuestra escuela tirando comida -dijo el Sr. Torres al auditorio repleto de estudiantes-. Cuando veo que pasa esto, pienso en estos tres hermanos y en cómo ellos se aseguraban de compartir lo que tenían.
Los alumnos se mantenían en silencio, mientras miraban en la pantalla una fotografía de los tres hermanos comiendo.
-¿Cuántos de ustedes tienen doce años? -continuó el Sr. Torres. Un grupo de manos se levantó-, A los doce años de edad, el hermano mayor es la cabeza del hogar. Los padres de los niños fallecieron, y no tienen parientes que los puedan cuidar. El orfanato más cercano no tiene lugar. Después de la escuela, estos niños comían su única comida diaria, que les proveían algunas personas caritativas. Luego se van a su casa, una pequeña choza de barro con unas colchonetas en el suelo.
-Podemos ayudar a estos chicos -dijo con una sonrisa el señor Torres-. Podemos ayudar a proporcionarles comida e, incluso, algunos útiles escolares. ¿Les gustaría hacer esto?

¿Y AHORA?
¿Cómo puedes encontrar y ayudar a personas como los niños de esta historia?

SPLASH:
En Sudáfrica, el país más austral del continente africano, actualmente fallecen más personas que las que nacen cada año.

Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 5 de febrero de 2016

DIOS CUIDA DE MÍ – PARTE 3

Materiales: Lapices de colores.

«Pues él mandará que sus ángeles te cuiden por dondequiera que vayas». Salmo 91:11

¿Cómo me protege Dios si no puedo verlo? Dios tiene muchos ayudantes a tu alrededor para cuidar de ti, como tus padres, pero también hay otras personas que hacen una labor especial para que puedas vivir más seguro. A algunos los puedes ver, pero a otros no.
Por ejemplo, los ángeles. Ellos cuidan de ti aunque no los veas. Pero hay otros a quienes puedes ver como los salvavidas, los bomberos o los policías. Todos ellos trabajan duramente para cuidar no solo de ti, sino también de todas las personas del mundo.
Ahora mira las ilustraciones y selecciona a aquellas personas que trabajan cuidando de otros. Luego puedes colorearlas.

Oremos: Jesús, gracias por los ángeles que cuidan de mí, y por todas las personas que trabajan para hacer mi vida más segura. Ayúdame para yo también ayudar y cuidar de otros.

Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco
#ViveYCreceSanamente  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 15 de julio de 2013

HUÉRFANOS HAMBRIENTOS

Lugar: Inglaterra
Palabra de Dios: Juan 6:35

Los niños estaban sentados a la mesa, listos para desayunar. Los encargados del orfanato pusieron los platos y las tazas, pero no había comida.
George Mueller, director y fundador del orfanato, les dio las malas noticias.
-Me temo que no tenemos comida para el desayuno esta mañana -les dijo-, pero no se preocupen. Yo sé que Dios puede proveer. Pidamos a Dios el pan nuestro de cada día.
Apenas terminaron de orar, alguien golpeó a la puerta. Era el panadero.
-Disculpe que lo moleste tan temprano -dijo-, pero anoche no pude dormir. Pensé que usted y los niños necesitarían pan esta mañana, así que me levanté a las dos de la mañana y amasé pan fresco para ustedes.
¡Qué respuesta a la oración! Pero, no había terminado todavía.
Oyeron otro golpe a la puerta. Esta vez, era el lechero.
-Mi carro se rompió justo frente a su edificio -les dijo-. Voy a tener que hacerlo arreglar. Pero, toda la leche se va a echar a perder. ¿Podrán ustedes usarla?
Y así, esa mañana, los niños del orfanato de Bristol, Inglaterra, no pasaron hambre. Tuvieron abundante alimento para comer y para beber. Y supieron que Dios había provisto a sus necesidades, tal como había prometido.
Todos nosotros necesitamos alimento y agua para sobrevivir. Y Dios ha provisto para nosotros, así como lo hizo con los huérfanos hambrientos. Pero, también necesitamos aseguramos que nuestro
“cuerpo” espiritual esté bien alimentado. ‘-Yo soy el pan de vida –declaró Jesús-, El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed”. Ve a él diariamente. Así, nunca más tendrás hambre o sed.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

martes, 4 de junio de 2013

AYUDA PARA VÍCTIMAS DEL TSUNAMI


Lugar: Mozambique 

Palabra de Dios: Deuteronomio 15:11

Nos gustaría colaborar con dinero para ayudar a las víctimas del tsunami -dijo Dercio, entregando algunos meticales de Mozambique (nombre de la moneda local) al voluntario de la Cruz Roja.

Era una pequeña donación, pero el voluntario de la Cruz Roja sabía que significaba un gran sacrificio para Dercio y su familia.

-Aquí hay algunas ropas -dijo Mbwebwe, el hombre que seguía en la fila, y entregó dos camisas limpias y prolijamente dobladas.

El voluntario de la Cruz Roja le agradeció, y colocó las dos camisas en la pila, que iba creciendo detrás de él.

Las pequeñas donaciones siguieron entrando. La gente se había enterado del desastre provocado por el tsunami en el sudeste asiático.

Miles de personas habían muerto, y muchas habían perdido todas sus posesiones. Las olas se habían llevado consigo casas enteras.

-Me gustaría poder dar más -dijo Kransinaque.

Y ese fue el sentimiento expresado por muchas personas que se acercaron al centro de donaciones de la Cruz Roja durante las semanas posteriores a la catástrofe. Querían ayudar, y estaban dispuestas a compartir lo poquito que tenían.

La gente podría haberse negado a dar, pensando que lo poco que tenían no podría ayudar mucho a los demás. Pero, aunque muchas de las donaciones fueron pequeñas, se fueron sumando, gracias a la generosidad de muchas personas como Dercio, Mbwebwe y Kransinaque.

Piensa en lo que tú puedes hacer para ayudar a otros que están en necesidad. La Biblia dice: “Gente pobre en esta tierra, siempre la habrá; por eso te ordeno que seas generoso con tus hermanos hebreos y con los pobres y necesitados de tu tierra” Quizá no tengas mucho para dar, pero recuerda que aun un poquito puede ser una gran bendición para alguien que necesita ayuda.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

lunes, 3 de junio de 2013

PUNTO CIEGO

No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. Porque tal como juzguen se les juzgara, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes (Mateo 7:1,2).

En el siglo XVII, el científico francés Edme Mariotte afirmo que todos los seres humanos tenemos un punto ciego. Mariotte noto que el disco óptico, el área de la retina donde el nervio óptico sale del globo ocular, no es sensible a la luz. Al aplicar sus conocimientos de óptica y anatomía del ojo llego a la conclusión de que todo ojo es ciego en una pequeña porción de su campo visual.

Si esto es así, ¿Por qué no nos damos cuenta normalmente de este hecho? El asunto muy sencillo. El sistema visual humano tiene la enorme capacidad de llenar el punto de a partir de las imágenes que recoge en sus ojos. La mente, igual que la naturaleza, aborrece los espacios vacíos. Por esta razón, si estas mirando una pared blanca, tu mente llenara el punto ciego con la textura y el color del resto de la pared. Esto nos lleva a una interesante conclusión: no todo lo que vemos está realmente allí. Por lo menos una pequeña parte ha sido reconstruida por nuestro cerebro.

Los que sufren migraña son conscientes de este fenómeno. Cuando un vaso sanguineo tiene un espasmo la persona pierde temporalmente una parte de la corteza visual. Esta produce una región ciega correspondiente en el campo visual. A esto se le llama “escotoma”. Si una persona que está sufriendo un ataque de migraña mira alrededor del cuarto el escotoma “cae”, o se ubica sobre un reloj o un cuadro en la pared, este desaparecerá su visión. Sencillamente no lo vera; sin embargo, no vera un hoyo negro en su visión, sin la pared con el color o papel tapiz del resto de la pared. La mente ha llenado la información con el contexto.

Los cristianos también tenemos un punto ciego en otro sentido. Solo podemos ver las acciones de otros pero no sus motivaciones. Es decir, podemos ver la apariencia exterior pero no el corazón. Por eso Dios nos pide que no juzguemos los motivos de otros.

¿Qué pasa cuando juzgamos los móviles ajenos? Sencillamente “llenamos” la Información que hace falta con datos que están en nuestro propio corazón. Aquel que constan mente sospecha el mal en el corazón de otros, probablemente lo hace porque su propio corazón es perverso. No juzgues para que no seas juzgado. Solo Dios tiene vision perfecta para juzgar.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

viernes, 31 de mayo de 2013

HAY TRABAJO PARA TODOS

Cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Romanos 14:12.

Dios le ha dado a cada uno su obra. No ha dejado los intereses espirituales de la iglesia enteramente en las manos del ministro. No es para el bien del ministro, ni para el bien de los miembros individuales de la iglesia, que el ministro se encargue exclusivamente de la herencia del Señor. Cada miembro de la iglesia tiene una parte que ejercer para que el cuerpo sea preservado en una condición saludable. Todos somos miembros del mismo cuerpo, y cada miembro debe desempeñar su parte para el beneficio de todos los demás. No todos los miembros tienen el mismo deber. Al igual que los miembros de nuestro cuerpo natural son dirigidos por la cabeza, como miembros del cuerpo espiritual hemos de someternos a la dirección de Cristo, la cabeza viviente de la iglesia...
El ministro y los miembros de iglesia han de unirse como una persona en su labor por la edificación y la prosperidad de la iglesia. Todo aquel que es un soldado verdadero en el ejército del Señor será un obrero ferviente, sincero y eficiente, esforzándose para avanzar los intereses del reino de Cristo...
Muchos miembros de la iglesia han sido privados de la experiencia que debieron haber tenido, porque predominaba la idea de que el ministro debe hacer todo el trabajo y llevar toda la carga. O se apilaron cargas sobre el ministro, o este asumió deberes que debieron haber sido cumplidos por los miembros de la iglesia. Los ministros deben relacionarse en confianza con los funcionarios y miembros de la iglesia, y enseñarles cómo trabajar para el Maestro. Así el ministro no tendrá que hacer todo el trabajo, y a la vez la iglesia recibirá mayor beneficio que si él se esforzara por hacerlo todo y librara a los miembros de la iglesia de cumplir la parte que el Señor designó que cumplieran...
La carga del trabajo de la iglesia debiera distribuirse entre sus miembros individuales, de manera que cada uno pueda convertirse en un obrero inteligente para Dios. Generalmente, hay demasiada fuerza inactiva en nuestras iglesias... Muchos tienen manos y corazones dispuestos, pero se los desanima respecto de colocar sus energías en el trabajo... La sabiduría para adaptarnos a situaciones peculiares, la fuerza para actuar en tiempo de emergencia, se adquieren al emplear los talentos que el Señor nos ha dado, y al obtener experiencia por medio de la obra personal.— Review and Herald, 9 de julio de 1895.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

martes, 21 de mayo de 2013

VIAJE MISIONERO

Lugar: Malasia 
Palabra de Dios: Hechos 20:35

Hace unos quince años, un grupo de nuestra escuela realizó un viaje misionero a una pequeña aldea en Sarawak, Malasia. Fuimos allá para ayudar a construir un lugar de captación de agua, para que los aldeanos pudieran tener una fuente de agua más confiable y conveniente.
Cuando llegamos a nuestro destino, estaba oscuro y lloviendo. Mientras corríamos hacia el edificio conocido como la casa comunal, los aldeanos comenzaron a aplaudir y a darnos ánimo. Inmediatamente, una persona con un vaso con líquido rojizo en la mano nos saludó y nos dijo que tomáramos un sorbo. Al lado, en la fila, había otra persona con otro vaso. Y detrás de esa persona nos esperaba todavía otro vaso. Recorrimos la fila de vasos con líquido rojizo, tomando un sorbo de cada uno. Era su manera de darnos la bienvenida.
Esa semana trabajamos junto con ellos cavando zanjas, mezclando cemento y construyendo una estructura que captaría y almacenaría el agua de lluvia. Pero, lo que sobresale en mi mente acerca de aquel viaje a Malasia fue la generosidad de los aldeanos.
Aunque habíamos ido allá para ayudarlos, esa semana, la gente de la aldea nos mostró el verdadero significado del texto que dice "Hay más dicha en dar que en recibir". No tenían mucho, pero lo que tenían querían compartirlo con nosotros. La bienvenida de esa noche, con las bebidas y la comida que nos dieron, fue solo el comienzo.
Nos enteramos de que el jefe acababa de terminar de construir una casa nueva. Todavía ni siquiera se había mudado a ella, pero nos la ofreció, generosamente, para que durmiéramos en ella. Y los aldeanos nos ofrecieron galletitas y otras comidas durante toda la semana. Su disposición a compartir fue inspiradora. Cuando terminó la semana, regresé al colegio habiendo recibido el recuerdo de que es más bendecido dar que recibir.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

sábado, 2 de marzo de 2013

DIOS NOS USA PARA AYUDAR A OTROS


Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas.  Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo. Proverbios 3:9,10 (NVI).

Dios es capaz de cumplir abundantemente sus promesas. Cada bien terrenal proviene de su mano. Los recursos del Señor son infinitos, y él los emplea todos en el cumplimiento de su propósito. Los mayordomos fieles, que emplean sabiamente los bienes que Dios les ha confiado para hacer que la verdad avance y bendecir a la sufriente humanidad, serán recompensados por hacer tal cosa. Dios derramará [bendiciones] en sus manos mientras ellos [las] dispensan a otros. Él está haciendo que su causa avance en la tierra a través de mayordomos comisionados con su capital. Hay quienes desean profundamente las riquezas, pero se arruinarían si las poseyeran. Dios ha probado a los individuos dándoles talentos y medios. Tenían la opción de malgastar el don o utilizarlo para la gloria de Dios... Han sido probados y hallados infieles en el uso de lo ajeno como si fuese propio. Dios no les confiará las riquezas eternas.
Quienes manejan de una manera juiciosa y desinteresada los bienes del Señor, identificando así su interés con el de la sufriente humanidad, serán prosperados por cumplir el papel que Dios quería que tuvieran en su propio sistema de beneficencia...
Todo bien en esta tierra nos fue dado como una expresión del amor de Dios. Él hace de su pueblo sus mayordomos y les da talentos de influencia y medios para emplearlos en el cumplimiento de su obra en la tierra. Nuestro Padre celestial propone conectar a los seres humanos finitos consigo mismo. Como obreros, pueden ser sus instrumentos en la salvación de las almas...
Los que caminan en la luz de la verdad emitirán luz a los que están a su alrededor. Son testigos vivientes de Cristo. No serán como el mundo, que vive en la oscuridad moral, amándose a sí mismos y a las cosas del mundo y buscando los tesoros terrenales... Dios nos ha hecho guardas de nuestros hermanos y nos tendrá por responsables de este gran legado. Dios nos ha tomado en unión consigo mismo, y ha planeado que obremos en armonía con él. Él ha provisto el sistema de beneficencia, de manera que los que él formó a su imagen podamos ser sacrificados en carácter, como él cuya naturaleza infinita es amor.— Review and Herald, 31 diciembre 1878.

Tomado de Meditaciones Matutinas para adultos
Desde el Corazón
Por Elena G. de White

viernes, 1 de marzo de 2013

¡QUE LÍO!


Lugar: Michigan, EE.UU.
Palabra de Dios: 1 Juan 2:6

“El que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió”.
Joaquín y Jonatán caminaban por la calle, deteniéndose en una casa para entregar unos volantes invitando a la gente a asistir a un evento organizado por la iglesia. Los dos chicos estaban felices de poder ayudar, pero no siempre era fácil. Algunas personas los trata­ban mal; a veces, hasta les cerraban la puerta en la cara.
Mira eso -dijo Jonatán, señalando calle abajo.
Papel higiénico cubría una de las casas. Los árboles, el jardín delantero y los arbustos, todo era una gran maraña de papel higiénico. Había papel por todas partes.
-¡Qué groseros! No entiendo por qué algunos piensan que es divertido hacerles eso a otros.
Joaquín asintió.
Al acercarse a esa casa, vieron a una mujer tratando de limpiar el lugar.
¿Paramos? -preguntó Jonatán-. No creo que esté de buen humor. Después de discutirlo, decidieron hablar con la señora. Sintiéndo­se un poco nerviosos, se acercaron a la mujer.
Disculpe. Somos estudiantes, y estamos entregando estas invita­ciones para unas reuniones. Nos gustaría invitarla a asistir.
-No, gracias -respondió ella, con seriedad.
Los dos amigos se dieron vuelta y siguieron su camino. Pero, algo los detuvo.
Les dije que no estoy interesada -les dijo la señora cuando vio que los chicos se le acercaban nuevamente.
Lamento molestarla -dijo Jonatán-, pero me preguntaba si podríamos ayudarla a limpiar.
La mujer pareció sorprenderse, pero aceptó de buena gana su ayu­da. Los chicos se subieron a los árboles y quitaron el papel higiénico. Y, mientras lo hacían, no pudieron evitar ver la sonrisa en el rostro de la mujer

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

sábado, 17 de noviembre de 2012

NO UNA CERCA, SINO ESTAR CERCA


«Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo» (Filipenses 3:2, NVI).

En casa tenemos un perrito al cual queremos mucho. Es una motita blanca que camina y se llama Ricci. Él se sube al sofá con nosotros, se pone patas arriba, y con su tierna carita nos pide que le hagamos cariño en la barriguita. De día duerme en nuestras camas y trata de comerse nuestra comida cuando cenamos. Él piensa que es una persona. ¡Qué perrito!
Pero hay otro tipo de perros que no son tan amigables como Ricci. Uno de ellos es el dingo. El dingo es un perro salvaje que vive únicamente en Australia. Los dingos comen canguros, walabíes y conejos. Son "' unos asesinos feroces. Unas personas en Australia construyeron una vez una cerca de casi cinco mil kilómetros para mantener alejados a los dingos. Si alguna vez visitas Australia, ten cuidado con los dingos. En el versículo de hoy Pablo nos aconseja que nos cuidemos de las personas que actúan como perros salvajes. A ellas les gusta enemistar a la gente y hacer el mal. Él nos aconseja esto porque sabe que estas personas son colaboradoras de Satanás para destruir a los hijos de Dios. Pero para estar protegido de los perros salvajes tú no necesitas una cerca, sino mantenerte cerca de Jesús.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush

miércoles, 17 de octubre de 2012

¿QUÉ PUEDO HACER PARA AYUDAR?


«Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies» (Mateo 9:38).

¿Cree usted que si hoy dejara de orar eso afectaría a su vida? ¿Qué importancia tiene la oración en su existencia cotidiana? Quizá me responda que se trata de preguntas ridículas porque no podría vivir sin orar. Permítame otra pregunta: ¿Cuál es el motivo de sus oraciones?
La razón de mis preguntas es que la oración puede convertirse fácilmente en una rutina a la que se le presta escasa o nula atención, casi como la respuesta a una tarjeta postal que nos promete algún premio. Si tenemos suerte, cosa que sabemos que no sucederá, ganaremos; si no, no sucederá nada y seguiremos tal como estábamos.
Esto nos lleva a otra pregunta: ¿Es posible orar sin involucrarse personalmente en colaborar para que Dios responda a nuestras oraciones? ¿Es la oración un proceso en el que nos limitamos a enviar nuestras peticiones al cielo para luego dedicarnos a nuestros asuntos? ¿Acaso esperamos que Dios responda a nuestras oraciones usando una varita mágica mientras nosotros nos quedamos de brazos cruzados?
La vida es algo real; por lo tanto, nuestras oraciones tienen que ser también reales. En la vida real hacemos planes y luego los llevamos a cabo. De la misma manera, cuando le pedimos a Dios que haga algo, es razonable que, por nuestra parte, hagamos planes para participar en su respuesta a nuestras peticiones.
En una ocasión Jesús planteó a sus oyentes una pregunta sobre la construcción. «¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?» (Luc. 14:28). El Señor era un artesano carpintero. Si un cliente le pedía que construyese algo, Jesús sabía qué material, qué herramientas y qué diseño se necesitaban para cumplir sus expectativas.
Nosotros, al orar, también deberíamos calcular los costos. Tendríamos que pensar en qué es necesario de nuestra parte para que el Señor responda a nuestras peticiones. A veces nuestras oraciones son vagas y carecen de sentido. Tendemos a orar hablando en términos generales y, con frecuencia, sin reflexionar sobre aquellas pequeñas cosas a las que Dios recurre para hacer su voluntad.
Me gusta el refrán que dice que fe es la oración arremangada. Si le pedimos a Dios que haga algo por nosotros, será bueno que estemos preparados para colaborar.   Basado en Lucas 18:1-8

Tomado de Meditaciones Matutinas
Tras sus huellas, El evangelio según Jesucristo
Por Richard O´Ffill

miércoles, 5 de septiembre de 2012

NADIE QUE AYUDE


«¡No hay remedio para tu herida; tu llaga es incurable! Todos los que oyen de tu desgracia aplauden de alegría, pues, ¿quién no sufrió tu maldad sin fin?» (Nahúm 3:19).

Si estuvieras caminando y encontraras a alguien que se ha caído y estuviera sangrando, ¿qué harías? Lo primero sería tratar de parar el sangrado. Para eso debes usar un trapo y guantes, si los tienes, y vendar la herida. Es importante tratar de evitar que la persona derrame mucha sangre. Si haces esto, te convertirás en un «buen samaritano».
Sin embargo, e versículo de hoy narra una triste historia de alguien a quien nadie quiere ayudar De hecho, la gente aplaude cuando esta persona cae y se hace daño. ¿Por qué? Porque a quien le está ocurriendo la desgracia es una persona cruel. Esta persona ha tratado muy mal a los demás y por eso ahora nadie quiere ayudarlo.
Un buen samaritano no puede ser así. Nosotros siempre tenemos que ayudar a quien lo necesite, incluso si es una persona cruel. Pero esa no es la única lección importante que debemos aprender de esto. La otra lección es que debemos ser buenos y tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Ayuda a los demás cuando estén en problemas, y algún día, si estás en problemas, podrás encontrar a alguien que te ayude con alegría.

Tomado de Devocionales para menores
Explorando con Jesús
Por Jim Feldbush