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viernes, 28 de febrero de 2020

UNA GENERACIÓN DE SABIOS

«Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano. De tu Dios tendrás temor. Yo, Jehová» (Levítico 19: 32).

En una ocasión un hombre de ochenta años estaba sentado en casa mirando por la ventana en compañía de su hijo de unos cuarenta y cinco años, un caballero muy bien situado y con estudios superiores. En un árbol cercano se posó un cuervo y el anciano preguntó:
—¿Qué es eso?
A lo que su hijo respondió:
—Un cuervo.
Momentos después otro pájaro se posó en las cercanías y el hombre mayor preguntó: —¿Qué es eso?
La respuesta fue la misma:
—Un cuervo.
La secuencia se repitió cuatro veces seguidas y el hijo perdió la paciencia exclamando:
—¿Por qué me haces la misma pregunta una y otra vez? Ya te he dicho que es un cuervo, ¡todos estos pájaros son cuervos! ¿No lo entiendes?
El anciano caminó en silencio hacia su dormitorio y regresó con un diario viejo y desgastado que había guardado desde que su hijo era un niñito. Lo abrió y señaló un párrafo para que su hijo lo leyera. Allí estaba escrito:
—Hoy mi hijo ha cumplido tres años. Estábamos juntos, él y yo, sentados en el sofá, cuando un cuervo se posó cerca de la ventana. Me preguntó: «Papá, ¿qué es eso?», y yo le respondí: « Un cuervo ».Me hizo la misma pregunta veintitrés veces y yo le contesté lo mismo las veintitrés veces. No pude por menos que sonreír y abrazar al pequeño sintiendo un profundo afecto por mi hijito».
Según la Biblia, «en los andemos está la ciencia y en la mucha edad la inteligencia» (Job 12: 12). Siempre tendremos una generación de sabios, nuestros mayores, con la suficiente experiencia para apreciar las cosas desde una perspectiva única. Por ello, el versículo nos insta a ponernos en pie ante las personas mayores, dándoles la honra que merecen y demostrando el afecto y el aprecio debido. Al fin y al cabo, son quienes nos han ayudado a crecer y han trabajado para dejar un mundo preparado para la siguiente generación.
El Salmo 71 se titula «Oración de un anciano» y es una plegaria para que Dios proteja a los hombres y las mujeres que van avanzando en edad. «No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabe, no me desampares» (vers. 9). Tú puedes ser el instrumento que cumpla la respuesta a esta petición. Dios puede llamarte a hacer la carga de una persona mayor mucho más ligera, sea dentro o fuera de tu familia.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020.
UN CORAZÓN ALEGRE
Julián Melgosa y Laura Fidanza
Lecturas devocionales para Adultos 2020.

jueves, 23 de enero de 2020

LA ANTÍTESIS DE HULK

“Ser paciente es mejor que ser valiente; es mejor dominarse uno mismo que tomar una ciudad” (Proverbios 16:32).
Robert Bruce Banner era un científico que trabajaba para el ejército de los listados Unidos. Un día, mientras probaba la bomba gamma, una de sus recientes invenciones, un joven llamado Rick se introdujo en la zona de pruebas. Al darse cuenta, Bruce trató de salvarlo segundos antes de la explosión arrojándolo a una zanja, pero eso lo expuso a la radiación emitida por la bomba. Una extraña combinación de rayos gamma, junto con la incorporación accidental en el organismo de anticuerpos artificiales, producto de ensayos provenientes de laboratorios de nanotecnología, dan lugar a Hulk, un monstruo de una fuerza descomunal y de dimensiones morfológicas desproporcionadas, con una tonalidad verdosa, en el que el joven investigador se transforma cada vez que se expone a situaciones de furia, impotencia o miedo. Bajo ese estado destruye, arrasa y aplasta sin contemplación alguna todo lo que encuentra a su paso. En contra de toda lógica, no solo conserva, sino que manifiesta un curioso sentido moral que lo ubica en el bando de los super héroes que luchan contra el mal y le otorga un asiento en el “Salón de la Justicia”.
¿De verdad crees que la ira puede darte buenos resultados en la vida, hasta el punto de hacer de ti una especie de superhéroe? ¿Puede un joven airado responder de la mejor manera a los retos que se le presentan? ¿Es la ira el mejor camino para tomar las decisiones más oportunas? La cuestión es que Hulk resuelve sus grandes dificultades a través de la alteración caótica de sus emociones. Sus historias nos enseñan que la violencia, la irritación y el mal genio son una forma admisible para solucionar los problemas cotidianos de la existencia.
La Biblia desaconseja el método de Hulk. Más bien, asegura que eso agrava cualquier situación: “Desecha la ira y el enojo; no te alteres, que eso empeora las cosas” (Salmo 37:8). Cuando estás enojado, te incapacitas para tomar las mejores decisiones y no te expresas de una forma sensata. Solo reaccionas ante las circunstancias. En más de una ocasión he presenciado lamentables escenas de personas que, invadidas por la ira, actuaron de manera impulsiva, lo cual les acarreó grandes problemas. Por eso, es mejor ser paciente que valiente. Es mejor dominarse a uno mismo que pretender jugar a los superhéroes. La ira tiene un altísimo coste físico, mental, espiritual y social en la vida de una persona.
Hoy pide al Señor que te ayude a desarrollar la paciencia en tu vida y a dominar tus actitudes impulsivas.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020

jueves, 2 de enero de 2020

«QUIEN SE QUEMA CON LECHE VE LA VACA Y LLORA». REFRÁN POPULAR

Johnny habría sido un genio informático de no ser porque nació antes de que existieran las computadoras. Cuando sus tendencias a la genialidad necesitaron una salida, se enfocó en los teléfonos. En ese entonces, había teléfonos en las ciudades, pero no habían llegado a la pequeña comunidad donde él vivía, en Arkansas, en los Estados Unidos. No sé cómo este adolescente Obtuvo un teléfono, pero el caso es que lo obtuvo, y no tardó mucho en descubrir de qué manera funcionaba.
Entonces, pensó: ¿Por qué no crear mi propia compañía de teléfonos? Instaló cables en los cercos y por los árboles hasta los hogares de su pequeña comunidad agrícola. Cobraba cincuenta centavos al mes por brindar sus servicios. Era una multilínea, o sea que todos podían escuchar a todos los demás. La cantidad de timbres indicaba qué hogar estaba recibiendo una llamada.
Pero dirigir una compañía telefónica no era el único trabajo de Johnny. También tenía que ayudar a arar los campos de su familia. Era un terreno muy grande, y Johnny enganchaba una mula al arado y la seguía de un extremo del campo al otro. Pero, como dije, era un terreno muy grande, y la mula era lenta; increíblemente lenta. Johnny no soportaba tanta lentitud, así que tuvo una idea. Los antiguos teléfonos que usaba tenían un generador a manivela que producía el voltaje eléctrico necesario para llamar al teléfono receptor. Johnny agarró el generador y lo unió al arado. Entonces, tomó dos cables y los enrolló en la cola de la mula. Alineó el arado y gritó: «¡Vamos, Nellie!», mientras giraba la manivela del generador. Atónita por el golpe de electricidad que recibió, la mula salió al galope. Volaron trozos de tierra por los aires cuando pasó el arado. Esto es genial, pensó Johnny. No obstante, luego de ese rápido viaje por el terreno, Nelly nunca más aró para Johnny.
A veces, cuando no obtenemos lo que queremos, nos podemos sentir tentados a impacientarnos y buscar soluciones radicales que no se pueden sostener; y lo que es peor aún, otras veces optamos por decir palabras hirientes a amigos o a familiares. Ora para que no hagas nunca eso. Cuando hacemos daño con nuestros comentarios hirientes una vez, la gente deja de confiar en nosotros y se pone a la defensiva. No vale la pena perder amigos por apresurarnos a decir o hacer cosas que no solucionan nada a largo plazo. Kim
«El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio» (Prov. 12:18).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES
“UNA IDEA GENIAL”
Por: Kim Peckham
Lecturas Devocionales para Adolescentes en 2020.

domingo, 5 de febrero de 2017

EL CABALLO DE ALEJANDRO MAGNO

“En verdad, tú amas al corazón sincero, y en lo íntimo me has dado sabiduría” (Sal. 51:6).

El caballo más famoso de la antigüedad se llamaba Bucéfalo. ¿Por qué fue famoso?
Porque era el caballo de un hombre militar muy importante llamado Alejandro Magno. Cuenta la historia que cuando Alejandro Magno tenía trece años, le regalaron este caballo. Bucéfalo era hermoso. Pero este lindo caballo era tan indomable que nadie lo podía montar, ni siquiera el padre de Alejandro, que era un gran jinete.
El niño Alejandro estaba seguro de que podía domar a Bucéfalo, y rogó a su papá que le permitiera intentarlo. Alejandro se había dado cuenta de que el caballo tenía miedo de su propia sombra, así que lo volteó de modo que viera hacia el Sol, y lo acarició hablándole con voz tranquila, hasta que Bucéfalo tuviera tiempo de acostumbrarse a su voz. Luego se montó sobre él, e hizo que corriera hacia el campo hasta que el caballo se cansó por sí solo. Entonces Bucéfalo ya sabía que había encontrado a su amo, que lo había domado sin necesidad de látigos ni espuelas. Por eso sirvió a Alejandro en muchas batallas. Años después, Bucéfalo murió, y Alejandro, que para entonces ya era un gran conquistador, le dio un entierro real, y en su honor le puso el nombre Bucéfalo a una ciudad: Alejandría Bucéfala.
¿Te has fijado en los grandes resultados que obtuvo Alejandro gracias a la paciencia, la ternura y la inteligencia que demostró con su caballo? Así como actuó este joven con su caballo, debemos ser nosotros en nuestro trato con los demás. Número 1: seamos comprensivos siempre con todos. Tratémoslos con bondad, pongámonos en su lugar. Número 2: seamos pacientes, y no esperemos resultados inmediatos, sino con el tiempo y la constancia. Si sigues estos dos pasos, no te sorprendas cuando veas que los demás te tratan de la misma forma en que tú los tratas a ellos.
Jesús hizo eso mismo con nosotros. Aunque él era Dios, se hizo humano para comprendernos mejor; nos trató con compasión y amor. Y ahora tiene paciencia con nosotros, hasta que decidamos hacer lo mejor para él.

Tomado de lecturas devocionales para Menores 2017
¡SALTA!
Por: Patricia Navarro 
#Salta #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 30 de enero de 2017

PACIFICADORES

“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo” (Mateo 5:38,39).

Es más que una paradoja que quien abogó toda su vida por el pacifismo, y generó la mayor revolución social y política del siglo XX sin el uso de violencia, haya sido asesinado a manos de un grupo violento ultraderechista. Sí, ese 30 de enero de 1948, Nathuram Codse, hinduísta radical, disparó tres veces al pecho de Mahatma Gandhi.
Gandhi fue un estudiante mediocre durante la enseñanza primaria y media, y posteriormente no sobresalió como abogado en su vida profesional. Sin embargo, su sensibilidad hacia el sufrimiento de los más desprotegidos lo llevó a organizar una resistencia pacífica para defender los derechos de cada ciudadano indio. Mediante sus extensos ayunos y huelgas de hambre, toda la nación se levantó en esta resistencia pacífica.
Es interesante que recibió inspiración del novelista ruso León Tolstoi, quien experimentó una conversión impactante al cristianismo y fue influenciado en el pacifismo por ciertos anabaptistas (precursores de los cuáqueros), en Rusia. Impresionado por el mensaje de respuesta pacífica al mal que se encuentra en los Evangelios, escribió un libro comentando el Sermón del Monte, de Mateo 5 al 7, titulado El reino de Dios está en ustedes. Gandhi lo leyó, e incluso llegó a intercambiar correspondencia con Tolstoi, con el común interés en el pacifismo.
Gandhi se sintió atraído al mensaje del evangelio, pero no pudo conciliar el mensaje de Cristo con aquellos que se decían sus seguidores. Afirmó a cierto cristiano: “Me gusta tu Cristo […] no me gustan tus cristianos. Tus cristianos son tan diferentes de tu Cristo’’. La búsqueda de poder y riquezas, y la violencia utilizada para alcanzarlas por parte de quienes se decían cristianos, hizo que Gandhi rehusara volverse cristiano.
El legado de pacifismo del Sermón del Monte no terminó allí. Años después, un ministro estadounidense, Martin Luther Kingjr., estudió la vida de Gandhi y decidió poner en práctica su filosofía en los Estados Unidos. Abogó por los derechos humanos de los negros en ese país, considerados ciudadanos de tercera clase. Martin Luther King Jr. fue precursor del movimiento moderno a favor de los derechos humanos.
Cristo, en el Sermón del Monte, afirmó: “Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios” (Mat. 5:9, NVI). Hoy, puedes tener la dicha de ser llamado hijo de Dios al trabajar por la paz. Atrévete a ser uno más en esa línea del legado pacifista del Sermón del Monte

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
#UnDíaHistórico #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

jueves, 12 de enero de 2017

PRECAUCIÓN: CARRETERA ESTRECHA

“Por la noche durará el lloro y a la mañana vendrá la alegría” (Sal. 30:5).

Normalmente, cuando vemos una señal de precaución porque nos estamos acercando a una carretera estrecha, apretamos los dientes. Esa señal nos indica que el tráfico se volverá más lento y que la vía es más peligrosa. Inmediatamente reducimos la velocidad… y nos llenamos de paciencia. ¡Cómo deseamos que pase pronto! Queremos que la carretera vuelva a sus condiciones óptimas lo antes posible.
Espiritualmente hablando, ¿no nos ponemos, acaso, impacientes por lo que a veces llamamos “carreteras estrechas” en nuestro viaje por la vida? Todas esas adversidades que nos irritan, las contrariedades que nos hacen preguntarnos: “¿Por qué a mí…?” Y queremos gritar: “¿Cuándo pasarán estas estrecheces?” “¿Cuándo volverán nuestras carreteras a estar en óptimas condiciones?” Queremos disfrutar de un paso fácil y agradable por la vida, olvidando que las estrecheces forman parte de la experiencia que conduce al refinamiento de nuestro carácter.
El Espíritu Santo está constantemente trabajando en nuestros caracteres, creando nuevas vías para nuestro crecimiento. A nosotras nos pesa cuando el camino se estrecha, cuando la carretera se pone pesada, cuando hemos de ejercitar la paciencia hasta que pasen los malos tiempos; pero todo eso lo utiliza el Señor para refinarnos. Por eso, estoy muy agradecida con Dios por los “apretados” momentos que a veces nos toca vivir. Esas pruebas candentes de nuestra fe nos llevan a los pies de la cruz.
Por eso, porque me conducen a los pies de la cruz, no solo estoy dispuesta a tolerar las carreteras estrechas de mi ciudad, sino además puedo ver lo positivo que aportan a mi vida, a pesar de que mientras duran lo paso mal. Mientras atravieso la carretera estrecha, sé que en cuanto pase el mal tramo, es decir, con el tiempo, voy a disfrutar de un buen trayecto.
Señor, dame la paciencia para saber esperar cuando estoy atravesando por alguna carretera estrecha. Permíteme recordar que todo sucede porque tú estás trabajando en mi vida, y que la obra que tú realizas en mi corazón está lejos de terminarse. Ayúdame a confiar en que tú estás liderando el proceso, aunque el camino sea doloroso. Ayúdame a recordar que después de las noches oscuras, la alegría vendrá en la mañana.  
Annette Walwyn Michael

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
#VivirEnSuAmor #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 1 de junio de 2016

EXPLOSIÓN DE IRA

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones (Santiago 4:7, 8).

Patricia, una niña dulce con un temperamento ardiente, vivía con su maestra, quien la había adoptado. Cuando ella pidió permiso para asistir a un programa acerca de la muerte de Cristo en una iglesia cercana, se le permitió ir; pero luego le surgieron un montón de preguntas acerca de lo que le había sucedido a Jesús y por qué.
-¿Por qué los hombres colgaron a Jesús en la cruz? -le preguntó a su maestra-. ¿Por qué no huyó? ¿Por qué no se defendió?
La señorita Ávalos le respondió lo mejor que pudo, pero Patricia se ponía cada vez más nerviosa, repitiendo las preguntas una y otra vez. Cinco días después explotó: gritando, aullando, trepándose a los muebles, tirando las cosas y dándose golpes contra las paredes. Nada la calmaba, y la señorita Ávalos, desesperada, pidió ayuda a la policía. A medida que el oficial hablaba con la niña, ella se fue calmando poco a poco.
Cuando la niña finalmente recobró el aliento, su maestra le preguntó: -¿Patricia, qué te lleva a hacer estas cosas?
-Estaba pensando en la obra que vimos acerca de Jesús -dijo-. No fue justo que aquellas personas le hicieran eso. Realmente me hizo enojar mucho.
La señorita Ávalos oró con Patricia y luego llamó a un amigo para que viniera a ungir a la niña y pedirle a Dios que sanara la ira que la controlaba tan a menudo.
-¿Sabes? -le dijo este amigo a Patricia-, Santiago 4:7 nos recuerda quién tiene el poder. La próxima vez que te sientas a punto de expresar tu ira de esta manera, puedes pedirle a Dios que te ayude. Solamente está esperando que nosotros lo aceptemos.
Estaba verdaderamente arrepentida. Ella alabó a Jesús por sanar su mente y quitarle el deseo de ser destructiva.

¿Y AHORA?
Menciona ejemplos bíblicos de la ira de Dios. ¿De qué formas puedes expresar tu enojo correctamente? ¿Qué prácticas ayudan a clamar tu enojo?

SPLASH:
En 2006 investigadores nombraron a la ira con comportamiento hostil o agresivo Trastorno Explosivo Intermitente; generalmente llamado mala educación, falta de madurez o rabietas. El Roanoke TIMES se preguntaba si se trata de trastorno o falta de autocontrol.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

PASAR POR ALTO LA OFENSA

Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. José Ingenieros

Joseph Parker, ministro cristiano en Londres, subió al púlpito una mañana y comenzó a predicar. Mientras hablaba, una mujer le arrojó un papel. Parker lo recogió y, asombrado, vio que tenía una palabra escrita: “¡Estúpido!” Entonces comentó: “He recibido muchos anónimos en mi vida. Todos eran textos sin firma pero hoy, por primera vez, he recibido una firma sin texto”.*
Todas estamos expuestas a ofensas, insultos y comentarios negativos, porque nuestras acciones resultan visibles: como madres en el hogar, como maestras en la escuela, como líderes en la iglesia… somos blanco fácil del menosprecio. La gran pregunta es: ¿Cómo reaccionamos cuando lo recibimos?
Parker, por ejemplo, respondió a la ofensa con otra ofensa, pero ¿es ofender la mejor opción para una persona cristiana? Yo me inclino más por imitar a Ana. Su caso tampoco fue fácil. Ella simplemente estaba orando a Dios y, de la persona que menos hubiera sospechado por considerarlo un hombre espiritual, recibió un latigazo: “¿Hasta cuándo vas a estar borracha? ¡Deja ya el vino!” (1 Sam. 1:14). ¡A saber cómo hubiera reaccionado yo, con mi corazón a veces inconverso, si me hubieran llamado borracha así, de buenas a primeras! Pero Ana, a diferencia de mí, respondió a la ofensa con gran suavidad y entereza: “No es eso, señor. No es que haya bebido […], sino que me siento angustiada y estoy desahogando mi pena delante del Señor. No piense usted que soy una mala mujer, sino que he estado orando todo este tiempo porque estoy preocupada” (1 Sam. 1:15, 16). ¡Se le notaba que era una mujer de oración! Por eso respondió a la ofensa con palabras que fueron un bálsamo pacificador.
Pero ni Ana ni el pastor Parker son nuestro modelo a imitar, sino Jesús. Cuando “los hombres que estaban vigilando a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban. Le taparon los ojos, y le preguntaban: ‘¡Adivina quién te pegó!’ Y lo insultaban diciéndole otras muchas cosas” (Luc. 22:63-65), sin embargo, él no respondió ni reaccionó ante la ofensa. Jesús no estaba sordo, pero sí hacía oídos sordos porque sabía que, en realidad, cuando alguien quiere ridiculizar a otra persona, la que queda en ridículo es ella misma. No nos humillemos poniéndonos al mismo nivel. Aprendamos a perdonar y, sobre todo, a no ofender.

“El prudente pasa por alto la ofensa” (Prov. 12:16).

* John Stott, El cristiano contemporáneo (Michigan: Nueva Creación, 1995), p.

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 29 de mayo de 2016

EL MENSAJE DEL CARTEL

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos (Isaías 55:8,9).

-Mamá, por favor, ven a ayudarme con esto -llamó Cintia desde su habitación.
-Dentro de un rato -la mamá le contestó.
Ella estaba en la cocina cargando el lavavajillas, mientras Camila aspiraba las alfombras de la sala.
-¡Necesito ayuda ahora mismo! -se lamentó Cintia—. ¡He terminado de ordenar mi habitación, y quiero colgar este cartel en mi pared ahora mismo!
Camila desconectó la aspiradora y revoleó sus ojos.
-Cintia, ya casi es la puesta del sol -le dijo a su hermana de siete años- Viene gente a cenar, y mamá y yo estamos ocupadas tratando de tener todo limpio. Te ayudaremos más tarde con el cartel.
-¡Pero necesito hacerlo AHORA!
-Ella no lo entiende, ¿verdad? -Camila le preguntó a su mamá-. Ella siempre piensa que todo lo que está haciendo es lo más importante en el mundo, no importa lo que esté pasando. Supongo que esa es la forma en que piensan los niños pequeños. La mamá sonrió.
-No hace mucho tiempo, tú eras así también -le recordó a Camila-, A veces pienso que todos somos un poco así.
-¿Qué quieres decir?
-Piensa en la forma en que a menudo oramos -dijo la mamá, mientras cerraba la puerta del lavavajillas-. Rogamos a Dios por lo que queremos en este momento, y parece igual de importante para nosotros como lo es el cartel de Cintia para ella. No tenemos idea de cuál es el panorama o con qué otros asuntos está lidiando Dios. Tal vez, sí fuésemos un poco más pacientes…

¿Y AHORA?
Piensa en un momento en que tuviste que esperar o recibiste un “No” a algo por lo que oraste. ¿Cómo entiendes hoy esa contestación?

SPLASH:
En St. Louis, Missouri, en 1903, podías aspirar tus alfombras por cuatro dólares contratando a John Ibarman, quien iba de puerta en puerta con un servicio de aspiración tirado a caballo.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 6 de abril de 2016

EL SR. PACIENTE PIERDE LA PACIENCIA

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés? Hebreos 3:15, 16.

Desde la terrible rebelión que había comenzado con la codicia de Coré acerca del sacerdocio, Dios quiso dar una prueba final para que todos supieran a quién había elegido él personalmente. Se le dijo a Moisés que un príncipe de cada tribu escribiera su nombre en un bastón. Las varas fueron a ser recostadas frente al arca sagrada, el Arca del Testimonio. A la mañana siguiente, la vara de Aarón había brotado, florecido y dado almendras.
El milagro de la vara de Aarón, que había crecido sin raíces, convenció al pueblo, de una vez por todas, sobre a quién había elegido Dios para el sacerdocio. Moisés colocó el bastón del milagro dentro del Arca con los Diez Mandamientos y el tazón con maná; así, las futuras generaciones no se olvidarían.
Hacia el final de los cuarenta años de vagar por el desierto, los israelitas, una vez más, llegaron a Cades. María murió allí. Ella, que había conducido a las mujeres tan felizmente en el canto a orillas del mar Rojo, no pudo entrar en la Tierra Prometida.
¿Aprendería la generación más joven la lección de confiar en el $eñor?
Dios iba a probar a su pueblo. Desde que Moisés había golpeado la roca en Horeb, siempre habían tenido suficiente agua. Salía agua a borbotones de las rocas donde fuera que acampaban. Era un milagro continuo que simbolizaba cómo Cristo sería golpeado una vez, moriría por nuestros pecados y proveería el agua de la salvación para todos. Pero, ahora no había más agua; y el pueblo tuvo la oportunidad de probar por unos pocos días que podía caminar por fe y no solo por vista. En lugar de ello, inmediatamente comenzaron a quejarse: “iNo hay agua!”
Se le dijo a Moisés que tomara su bastón, y que saliera con Aarón y le hablara a la roca. En lugar de ello, y porque estaban enojados con el pueblo, Moisés gritó: “¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?” (Números 20:10).
Luego, en su enojo, alzó su bastón y golpeó la roca dos veces. El agua salió a chorros, pero Moisés no había seguido la instrucción de Dios. Por primera vez en todos estos años, perdió la paciencia. Sacó sus ojos de Dios cuando fue provocado, y eso fue demasiado malo para todos.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 23 de marzo de 2016

TU SALA DE ESPERA

Dios no dará luz divina a nadie que se halle contento con permanecer en las tinieblas. Elena de White

Un famoso pintor invitó a un amigo a su casa para mostrarle su último cuadro. Cuando el amigo llegó, el maestro lo hizo esperar en una sala poco iluminada. Tras la espera, dijo a su amigo: “Te habrá parecido extraño que te haya hecho esperar tanto en este cuarto, pero si hubieras entrado al estudio con el resplandor de la calle en los ojos, no hubieras podido apreciar la pintura. Por eso te he dejado un rato a oscuras, hasta que se te pasara el deslumbramiento”.*
A menudo nosotras nos dejamos deslumbrar por los falsos espejismos de la vida. El afán por mejorar profesionalmente, obtener una buena posición económica, vestir bien, tener fama, etcétera, nos puede impedir ver claramente las líneas que trazan las Escrituras. La sencillez del evangelio resplandece con luz propia, pero para que podamos apreciarla como corresponde, y responder a ella de la manera en la que hemos sido llamadas a responder, hemos de pasar a veces por un túnel previo.
Hemos de liberamos de nuestros deslumbramientos personales, “porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas” (1 Juan 2:16).
Para que a nuestros ojos les agrade lo que agrada a Dios, es necesario desaprender, como tuvo que hacerlo Moisés, quien había sido “instruido en la sabiduría de los egipcios, y fue un hombre poderoso en palabras y en hechos” (Hech. 7:22). Sin embargo, “cuando ya fue hombre, no quiso llamarse hijo de la hija del faraón; prefirió ser maltratado junto con el pueblo de Dios, a gozar por un tiempo los placeres del pecado. Consideró de más valar sufrir la deshonra del Mesías que gozar de la riqueza” (Heb. 11:24-26).
Para que pudiera ver más allá de su corona perecedera, hacia la corona eterna, el Maestro hizo esperar un rato a Moisés, desaprendiendo en el desierto. Para que nosotras podamos ver más allá del deslumbramiento provocado por las luces de neón que nos rodean, tal vez tengamos que atravesar antes un oscuro túnel, una prueba de aprendizaje, que nos permita distinguir la verdadera luz y disfrutar de sus matices. Pidamos a Dios que nos lleve a nuestra sala de espera.
* Enrique Chaij, A pesar de todo… ¡Qué linda es la vida! (Doral, Florida: APIA, 2013), p 130.

“Nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas” (1 Juan 2:16).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 11 de marzo de 2016

LA CARRERA MÁS ILÓGICA

“No son los veloces los que ganan la carrera” (Eclesiastés 9:11).

Hay una carrera en la que gana quien haya recorrido la menor distancia posible antes de que suene el disparo final. Por lo general, en una competencia gana el que primero llegue a la meta; pero en la India hay una carrera que contradice todos los parámetros que conocemos. Es una carrera de bicicletas en la que los participantes deben tratar de mantenerse en equilibrio, sin avanzar mucho, ya que el ganador será el que esté más cerca de la línea de salida tras el disparo final. ¿No te parece que se sale de lo común? Sin duda alguna, en dicha carrera ganará el que tenga más paciencia y, a la vez, sepa mantener el equilibrio moviéndose lo menos posible.
La Biblia también habla de una carrera que va en contra de nuestra lógica, porque en ella no obtiene la victoria el que corra con mayor rapidez, ni el que exhiba la mejor condición física. Me refiero a la carrera de la vida eterna. De hecho, el autor de Hebreos nos recomienda “correr con paciencia” en esa carrera (Hebreos 12:1, RV95). Nuestro gran dilema es que muchas veces suponemos que la carrera hacia el cielo es como cualquier competición terrenal, y que en ella ganará el mejor. Pero en la carrera de la vida eterna se cumple al pie de la letra lo dicho por Salomón: “No son los veloces los que ganan la carrera” (Eclesiastés 9:11). ¿Entonces quiénes son los que ganan?
Juan describe con estas palabras el momento cuando logra ver a los que han alcanzado el galardón divino:
“Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos. Clamaban a gran voz, diciendo: ‘¡La salvación pertenece a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero!’ ” (Apocalipsis 7:9,10, LBLA).
¿Lo has leído con detenimiento? La salvación no es algo que yo consigo a base de mi propio esfuerzo. La salvación, la vida eterna, viene de Dios, pertenece a Dios, es un regalo de Dios. Jesús te llevará hasta la meta si dejas que él se encargue de pedalear tu vida.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #ProsigoalBlanco #paciencia

miércoles, 2 de marzo de 2016

ESPERANDO A MAMÁ

Es, pues, la fe la certeza de lo que sé espera, la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1).

-¡Te veo después de la escuela, Tony! -lo saludó la mamá mientras lo dejaba en la entrada.
Tony estaba comenzando sexto grado en una nueva escuela. Estaba nervioso, pero su madre le prometió que estaría allí al terminar las clases, para recogerlo.
Acordaron que ella lo esperaría bajo el gran roble.
El maestro de Tony lo ayudó a ubicarse con facilidad. Alrededor de las tres de la tarde, estaba convencido de que había sido un buen cambio. Salió corriendo hacia el roble, con ganas de contarle a su mamá acerca de su día. Ella todavía no estaba allí, pero él estaba seguro de que pronto llegaría.
Tony vio cómo sus compañeros de clase se iban, uno a uno. Parecía que todo el mundo tenía quien lo buscara para ir a casa, excepto él. ¿Dónde estaba mamá? A medida que pasaban los minutos, Tony comenzó a sentirse ansioso. Seguramente su madre no se había olvidado de él, ¿o sí?
Ella estará aquí le decía una voz dentro de su cabeza. Ella lo prometió.
Después de un rato, sintió que las lágrimas le quemaban los ojos, y bajó la cabeza, con la esperanza de que nadie lo hubiese visto. Luego miró de nuevo hacia adelante, y vio la camioneta de su mamá.
-¡Sabía que vendrías! -exclamó-. Pensé en volver a casa caminando, pero como me dijiste que te esperara
-Estoy tan contenta de que hayas esperado -dijo sin aliento la mamá-, tuve un problema y no pude llegar a tiempo. Si no hubieses estado aquí, no sé qué habría hecho. Ahora vayamos a casa, y podrás contarme todo sobre tu primer día.

¿Y AHORA?
¿Has dudado alguna vez de las promesas de Dios? ¿Qué textos bíblicos puedes encontrar que nos dicen que Dios siempre cumplirá sus promesas?

SPLASH:
El promedio de horas de un día de clases en países del Continente Americano es de 6,5 horas; mientras que la escuela en otros continentes, como Asia, es de nueve horas diarias. ¡Imagínate comenzar las clases a las ocho de la mañana y terminar a la cinco de la tarde!.

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 16 de febrero de 2016

NO DESESPERES DE NADA; ESPÉRALO TODO

El mundo entero se aparta cuando ve pasar a alguien que sabe adónde va. Antoine de Saint Exupéry

En plena crisis económica, una mujer en busca de empleo se presentaba a una entrevista tras otra, con la esperanza de que por fin cambiara su suerte. Lamentablemente, no fue así. Decidió contactar con una empresa para entrar en su prestigioso programa de formación, y así al menos invertir su tiempo en algo que tal vez le ayudaría a conseguir trabajo en el futuro. La persona que la atendió, abrumada por la sobrecarga de solicitudes, le dijo: “Ahora es imposible darle una plaza. Por favor, regrese dentro de diez años”. La mujer contestó: “¿Por la mañana o por la tarde?’
Vivimos tiempos difíciles… Esta es la época anunciada por Jesús: “En aquel tiempo muchos renegarán de su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a otros.
Aparecerán muchos falsos profetas, y engañarán a mucha gente. Habrá tanta maldad, que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás” (Mat. 24:10-12).
¿Te suena familiar? Jesús nos avanzó lo que vendría para que, cuando llegara, tuviéramos confianza. Y en ese avance de los días difíciles del fin del mundo, Jesús resaltó el valor y el poder de la determinación: “Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará” (Mat. 24:13).
Determinación, perseverancia, resolución, firmeza… es lo que Dios nos pide que ejerzamos en estos momentos decisivos, así como las ejerció Jesús durante su vida en esta tierra: “Cristo no desmayó ni se desalentó, y sus seguidores han de manifestar una fe de la misma naturaleza perdurable. Han de vivir como él vivió y obrar como él obró, porque dependen de él como el gran artífice y Maestro. Deben poseer valor, energía y perseverancia. Aunque obstruyan su camino imposibilidades aparentes, por su gracia han de seguir adelante. […] No han de desesperar de nada, sino esperarlo todo” (El Deseado de todas las gentes, cap. 73, pp. 648, 649).
Puede que a tu vida lleguen el desempleo, la traición, la falta de amor, o simplemente personas malvadas; cuando suceda, recuerda mantenerte firme en la fe, sabiendo que Dios te acompañará en todo momento. Y si alguien te dice que vuelvas dentro de diez años, dile sin dudar: “¿Por la mañana o por la tarde?” Mantén la perseverancia ante las circunstancias adversas.

“El que siga firme hasta el fin, se salvará” (Mat. 24:13).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 11 de enero de 2016

PACIENTE COMO NOÉ

«Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor». Efesios 4: 2

¿Sabes qué significa ser paciente? Ser paciente es esperar con calma y sin enojarte. Noé fue un hombre muy paciente. Luego de construir el arca, él y su familia entraron en ella. Pero no estaban solos, dentro del arca había muchos animales. Dios le dijo a Noé que cuidara de los animales hasta que dejara de llover.
¿Tienes alguna mascota? ¿Un perrito, o un gatito? Para tener una mascota se necesita paciencia. Debes alimentarla, bañarla y sacarla a pasear. .
Imagínate al pobre Noé, con tantos animales juntos dentro del arca. Tenía que darles de comer y no podía sacarlos a pasear. Piensa en todo el ruido de los animales. La vaca decía: «Muuuu»; el r perro ladraba: «Quau, guau»: el gallo cantaba, «Quiquiriquí», ¡todos al mismo tiempo! Noé y su familia necesitaron mucha paciencia para cuidar de tantos animalitos con amor.
Tú puedes ser tan amoroso y paciente como lo fue Noé. Sé que no es fácil ser paciente y esperar con calma, pero Dios quiere que seamos así. Igual que Noé logró ser paciente, tú también puedes lograrlo.

Oremos: Dios, ayúdame a ser paciente en cada cosa que hago y enséñame a amar a otros como tú me amas.

Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco

sábado, 6 de julio de 2013

APRENDE A ESPERAR

Mi justicia no está lejana; mi salvación ya no tarda. ¡Estoy por traerlas! Concederé salvación a Sión, y mi esplendor a Israel. Isaías 46:13

Todas nos hemos impacientado en alguna ocasión al estar atrapadas en el tránsito sin poder avanzar ni retroceder. Los minutos se hacen eternos, sobre todo si en la agenda diaria tenemos fijado el tiempo y el lugar donde debemos comparecer. Muchas veces, cuando estamos en esta situación, desconocemos lo que pasa delante de nosotras, y entonces somos presa de la desesperación y las especulaciones.
Es frecuente que en la carrera de la vida enfrentemos situaciones parecidas. Tenemos que “parar” y “esperar” y, al igual que sucede en el tráfico lento, ignoramos por qué, y somos presa de la impaciencia. Cuando Dios nos dice “detente” y “espera”, seguramente tiene propósitos que, aunque no estén al descubierto, son los mejores.
Esperar activamente es la opción que nos ayudará a permanecer en calma hasta recibir la orden de avanzar. Deberíamos orar sin cesar, meditar en la Palabra de Dios para recibir referencias y señales divinas que nos digan que la espera ya llega a su fin.
Antes del extraordinario cruce del Jordán los israelitas recibieron la orden de acampar a sus orillas. La orden de Dios fue: “Cuando vean el arca del pacto del Señor su Dios, y a los sacerdotes levitas que la llevan, abandonen sus puestos y pónganse en marcha detrás de ella. Así sabrán por dónde ir, pues nunca antes han pasado por ese camino” (Jos- 3:3-4). Después de haber cruzado en seco, erigieron un monumento conmemorativo como testimonio de los milagrosos actos de amor de Dios hacia sus hijos.
Amiga, es posible que algún proyecto de tu vida esté en espera de la respuesta de Dios. Tal vez de pronto te asalte el pensamiento de que los buenos planes que has hecho para tu vida no se han concretado. Quizá hace mucho que suplicas para que por fin te cures de una enfermedad… Nunca pienses que el Señor tu Dios está lejano. Ten la seguridad de que tu espera terminará cuando Dios te muestre con claridad el camino que debes seguir. Cuando tu fe fortalecida te lleve a cumplir su voluntad; cuando permitas que el Señor te lleve de la mano por la senda de tu vida y no tengas la tentación de enorgullecerte de tus triunfos, sino que glorifiques a Dios, entonces llegará la orden de marchar y la espera habrá terminado.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

viernes, 28 de junio de 2013

CUANDO LA LENTITUD ES MÁS BIEN UNA VIRTUD'

No te jactes del día de mañana, porque no sabes lo que el día traerá. No te jactes de ti mismo; que sean otros los que te alaben. Pesada es la piedra, pesada es la arena, pero más pesada es la ira del necio. Proverbios 27:1-3

La vida contemporánea nos exige ir de prisa. Todo el mundo quiere llegar a donde va de la forma más rápida posible. Nos estresamos en medio de calles atestadas de vehículos; nos pone de mal humor tener que hacer largas filas en los bancos, en los supermercados y en los almacenes. En las salas de espera de las consultas médicas es frecuente ver a personas que repiquetean los dedos sobre una mesa, como señal inequívoca de que la espera las pone nerviosas.
Por otro lado, las actividades humanas que antes se realizaban manual o mecánicamente, hoy, gracias a la tecnología, se han optimizado; constantemente ahorramos tiempo y esfuerzo en relación a las generaciones anteriores. Hacer las cosas bien y con rapidez parece ser la consigna del mundo actual.
Sin embargo, en las Sagradas Escrituras encontramos un consejo que es una invitación a ser lentos: «Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere» (Sant. 1: 19-20).
«Lentos para hablar y para enojarse». Qué difícil resulta a veces comportarnos así, ¿verdad? Con cuánta rapidez respondemos cuando alguien lastima nuestro ego, o cuando alguien tiene la osadía de criticar nuestras opiniones y puntos de vista.
El enojo simple, definido como un malestar en nuestro ánimo, puede causarnos graves problemas cuando se transforma en ira incontenible. La ira es una respuesta emocional acompañada de furia y violencia, que puede incluso generar daños al organismo. El salmista David nos exhorta al respecto con estas palabras: «Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal» (Sal. 37: 8).
Las madres en el hogar están expuestas a muchas tensiones. Los múltiples quehaceres pueden llevarlas a la irritabilidad y al enojo y, finalmente, a arranques de ira, lo que puede hacer víctimas de ella a sus seres amados, fracturando y rompiendo las relaciones familiares.
Amiga, antes de exaltar tu ánimo, recuerda que «más vale habitar en el desierto que con mujer pendenciera y de mal genio» (Prov. 21: 19).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

jueves, 20 de junio de 2013

ANOSOGNOSIA – 1

Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tu (Apocalipsis 3:17).

La señora Dodds empezaba a perder la paciencia. ¿Por qué insistían todos que su brazo Izquierdo estaba paralizado cuando ella sabía que se encontraba perfectamente bien? Dodds había sufrido una embolia dos semanas antes. Desde entonces había permaneció en cama sin poder mover su lado izquierdo pero se negaba firmemente a reconocer su situación.
Señora Dodds, ¿Por qué vino al hospital?-pregunto el doctor.
-Bueno, tuve una embolia-contesto ella.
¿Cómo lo sabe?-continuo el doctor.
Me caí en el baño hace dos semanas y mi hija me trajo aquí. Me hicieron radiografías y una tomografía del cerebro y me dijeron que tuve una embolia -explico la paciente.
¿Puede usted caminar?-pregunto el doctor.
-Por supuesto que si-contesto la señora Dodds, inmóvil desde la cama.
-¿Puede levantar su mano izquierda?-Insistió el médico.
-Por supuesto que si -afirmo la señora Dodds.
-Toque mi nariz, por favor, con su mano izquierda -pidió el médico.
-Muy bien -acepto ella, mientras su mano permanecía aparentemente sin vida a su lado.
-Señora Dodds, ¿Está usted tocando mi nariz con su mano izquierda?
-Claro que estoy tocando su nariz -respondió la enferma.
-¿Puede usted ver que su mano toca mi nariz? -insistió el médico.
-Sí. Está a unos pocos centímetros de su nariz -insistió la enferma.
Ella no estaba ciega ni estaba loca. Sufría de un caso grave de “anosognosia”: negación de la enfermedad. Otros pacientes con casos menos graves ofrecen excusas para explicar la falta de movimiento. “Hoy no tengo ganas de mover el brazo, doctor”; “Tengo una grave artritis en el hombro”; pero no reconocen su situación.

La actitud de estas personas es sorprendente. No es que sean positivas y vean el lado amable de las peores situaciones. Simplemente niegan su situación desesperada. Muy poco se puede hacer por los enfermos de anosognosia. Lo mismo ocurre con los cristianos laodicenses. El primer requisito para recibir la ayuda de Dios es reconocer que la necesitamos. El Señor no impone su ayuda sobre nadie. Desea que reconozcamos nuestra situación y acudamos a él pidiendo que, por su gracia, actué con poder en nuestro favor.
¿Para que seguir engañándote y creer que puedes resolver tus problemas solo? ¡Necesitas ayuda! No olvides que los problemas no se resuelven solos. Esta mañana Dios está a la puerta de tu corazón, ofreciéndote lo que necesitas. ¿Se la abrirás?

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

martes, 4 de junio de 2013

A LA ESPERA DE UN MILAGRO QUE NO LLEGA

Atiende, Señor, a mis palabras; toma en cuenta mis gemidos. Escucha mis súplicas, rey mío y Dios mío, porque a ti elevo mi plegaria. Salmo 5:1-2.

Querida hermana, aunque día a día somos testigos y beneficiarias de los milagros de Dios, casi me atrevo a asegurar que toda mujer, en el fondo de su corazón, esta o ha estado a la espera de un milagro especial. Precisamente de ese milagro que, en tantas ocasiones, no llega. Entonces, al borde de la desesperación, decimos como David: “¿Porqué, Señor, te mantienes distante? ¿Por qué te escondes en momentos de angustia?” (Sal. 10:1).
Quiero decirte que esa es mi experiencia. He rogado, clamado y llorado esperando un milagro, sin que haya llegado a hacerse realidad. ¿Será que la bondad de Dios se ha cerrado para mí? ¿O será que ya ha llegado, aunque no en la forma en que yo esperaba? ¿Es tu caso parecido al mío? Si es así, permíteme compartir contigo algunas de las reflexiones que me han animado durante el tiempo de espera. La bondad de Dios es infinita, por eso siempre nos dará lo mejor. Lo que sucede es que, muchas veces, las peticiones que le hacemos son demasiado personales y nos hacen caer en el egoísmo. Dios nos recuerda que “nuestras oraciones no han de consistir en peticiones egoístas, meramente para nuestro propio beneficio. Hemos de pedir para poder dar” (Palabras de vida del gran Maestro, cap. 12, p. 108).
Me tranquiliza la certeza de que Dios conoce mi vida de principio a fin, aunque en ocasiones cambia el curso de los acontecimientos pensando en mi bienestar. Eso lo hace a pesar de mi ceguera, pues sabe con certeza que no siempre estaré de acuerdo. ¡Así es la protección de Dios! Si confiamos en él, algún día podremos mirar hacia atrás y alabarlo por su gracia.
No debemos dudar del poder de Dios para contestar a nuestras oraciones o para manifestarse de manera milagrosa en nuestras vidas. Dios continuamente nos ve y nos escucha, como leemos en su Palabra: “Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones” (Sal. 34:15). El Señor, que conoce mi corazón, interpreta en su sabiduría mis emociones y sentimientos, y actúa no en función de ellos, sino de acuerdo a lo que conviene para mi salvación y la de los que amo.
Por eso, amiga, si hoy imploras para que se produzca un milagro en tu vida, ten la seguridad de que llegara en el momento y de la forma que Dios escoja. Eso debe llenarte de gratitud y de paciencia durante la espera.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

viernes, 17 de mayo de 2013

DOÑA PERFECTA

¡Anda, come tu pan con alegría! [...] Que sean siempre blancos tus vestidos, y que no falte nunca el perfume en tus cabellos. [...] Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño. Eclesiastés 9: 7-8,10.

Hoy quiero presentarte a «Doña perfecta». Es una dama que siempre tiene dolor de espalda, causado por la tensión muscular que va acumulando día tras día. A menudo le dicen que padece gastritis, y sus frecuentes e intensos dolores de cabeza la catalogan como «mujer migrañosa». «Doña perfecta» se exige a si misma más de lo que realmente puede hacer, y también exige a los demás en grado sumo.
A «Doña perfecta» podemos encontrarla en todo tipo de familias, de todos los niveles socioeconómicos y culturales. Las hay rubias y morenas, altas y bajas, delgadas y robustas. Emergen del lugar menos pensado: la casa, la oficina, la escuela, etcétera. Puede ser madre, esposa, hermana, suegra o nuera.
La podrás reconocer porque siempre lleva prisa; por alguna razón el tiempo le resulta insuficiente. Muy rara vez está satisfecha con lo que hace. Si no termina una tarea en el tiempo previsto, entra en un estado de desesperación que le impide descansar y dormir adecuadamente.
Critica lo que hacen los demás, y cuando es madre, puede llegar a exigir cosas absurdas a sus hijos, y así les pisotea su individualidad. La esposa «Doña perfecta» nunca está satisfecha con los esfuerzos de su esposo por complacerla. ¡Exigirá cada vez más y más!
Como trabajadora es virtualmente incansable hasta que llega a la fatiga extrema, y en ese estado acusa a los demás de ser negligentes e incapaces. Disfruta poco de los placeres sencillos de la vida. Las sanas recreaciones son para ella una pérdida de tiempo, y considera a los que las disfrutan como holgazanes y negligentes. Así que sus hijos la evitan, los compañeros de trabajo la rehúyen, el esposo apenas la soporta, y las amigas la abandonan.
Amiga, movámonos con sabiduría en el ajetreo de la vida. Dios, que es perfecto, únicamente nos pide que seamos diligentes en todo lo que hagamos. Jamás nos pedirá que hagamos algo que esté fuera de nuestra capacidad. Hoy, al pedir algo a tus hijos, a tu esposo, a tus amigas, respeta sus individualidades y su libre albedrío, así como Dios te respeta a ti enteramente.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado