Mostrando entradas con la etiqueta Pecado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pecado. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de febrero de 2020

EL PECADO NO ES ESPONTÁNEO

"La mujer lo venció con sus muchas lisonjas: lo persuadió con sus labios zalameros, y el joven se fue enseguida tras ella, como el buey que va al degolladero; como el necio que preso avanza al castigo" (Proverbios 7:21, 22)
Alberto era un joven al que le encantaban las chicas. Le gustaba mucho presumir con sus amigos acerca de sus romances pasajeros. Incluso, no vacilaba en cortejar a dos mujeres al mismo tiempo. A sus veinte años, parecía un juego. Pero hay vicios que son difíciles de superar. Y él parecía atrapado en ello. Aun después de casarse sucumbió en algunas ocasiones a la tentación de irse con otras mujeres. Hasta que un día alguien le armó un bochorno escandaloso que acabó con su matrimonio y le hizo perder su empleo.
Una aventura sexual no es un acto espontáneo ni totalmente inesperado. Mas bien, es la culminación de una serie de pequeñas tentaciones a las que uno va cediendo paulatinamente. El problema es que muchas veces no percibimos dichas incitaciones y las interpretamos de diferente manera. También es consecuencia del descuido de la vida espiritual, de una relación endeble con Dios, de imitar prácticas deplorables de los incrédulos de nuestro trato con el sexo opuesto, del exceso de confianza y de alimentar la mente con elementos que estimulan la fornicación: películas eróticas, telenovelas, novelas románticas, páginas pornográficas en Internet, música que enciende pasiones, etcétera. Todas esas influencias engrandecen el pecado y lo presentan de manera atractiva, graciosa e inofensiva delante de nuestros sentidos. Poco a poco se teje una sutil telaraña a nuestro alrededor hasta atraparnos por completo en medio de los deseos de la carne.
Cuando nace un "deseo" dentro de nosotros, podemos elegir qué hacer al respecto. Podemos rechazar totalmente su existencia, ya que necesita de nuestra complicidad para existir. No obstante, también podemos hacerle caso, cavilar, fantasear y alimentarlo. Pero si hacemos esto último, si le permitimos circular por las avenidas de nuestra mente, pronto estaremos cediendo nuestras almas. Habremos perdido nuestro libre albedrío y la oportunidad de elegir. Pronto ese deseo va a dominarnos, exigiendo acción y demandando satisfacción. Por eso dice la Biblia: "Cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos le arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado una vez ha sido consumado, da a luz la muerte" (Santiago 1:14, 15, CST)
Ahora es tiempo de alimentar tu mente con influencias edificantes y no con basura que te va a preparar un escenario de futuros problemas. Es necesario que prestes mucha atención a este asunto. Más adelante cosecharás lo que hoy estás sembrando.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2020
UNA NUEVA VERSIÓN DE TI
Alejandro Medina Villarreal
Lecturas devocionales para Jóvenes 2020.

martes, 31 de enero de 2017

LA SEÑAL DE SANGRE

“Todo ser vive por la sangre que está en él, y yo se la he dado a ustedes en el altar para que por medio de ella puedan ustedes pagar el rescate por su vida” (Levítico 17:11).

Mi esposo nunca olvidará el día en que se desmayó y cayó como muerto encima de mí. Él estaba de pie frente a la pileta de la cocina, lavando los platos, cuando accidentalmente se cortó un dedo con un cuchillo afilado. De inmediato, la sangre comenzó a brotar y a descender por su mano. Lo siguiente que él supo fue que se estaba despertando en el piso, aturdido y gritando encima de mí. Yo había estado de pie detrás de él, secando los platos, y no tenía idea de lo que estaba sucediendo. De repente, vi que se iba a caer y traté de agarrarlo, pero fue una mala idea. ¡Él es mucho más grande que yo! Antes de que pudiera gritar, ya estaba tirada en el suelo con todo su cuerpo sobre mí. Era incapaz de moverme, ¡ni siquiera un centímetro! Cuando volvió en sí, recuerdo que le dije: “¿Qué sucedió? ¡Yo estaba secando los platos y lo siguiente que supe es que estoy atrapada en el suelo!”
Más tarde, mi esposo me explicó que ver la sangre le había causado el repentino desmayo. Por supuesto, él no era totalmente consciente de lo que estaba sucediendo. Por lo general, él no suele desmayarse al ver sangre, pero fue el susto de verla corriendo por su propia mano lo que le ocasionó el shock y, hasta ese momento, él ni siquiera se había dado cuenta de que se había cortado el dedo.
En los tiempos bíblicos, la gente tenía respeto por la sangre, pero era por un motivo diferente. Dios les había enseñado que la sangre era lo único que podía hacer expiación por la vida de una persona. La Biblia nos da un dato sencillo: la paga del pecado es la muerte. El pecado nos separa de Dios y, separados de Dios, moriremos. Nosotros hemos pecado y la única manera en la que podemos ser salvos es mediante el derramamiento de sangre. ¡Alabamos a Dios porque Jesús derramó su sangre para cumplir con ese mandato, de manera que nosotros no tenemos que hacerlo! La próxima vez que veas sangre, ¡recuerda que representa tu propia vida, que ha sido rescatada con la sangre de Jesús! MH

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 27 de enero de 2017

EL HOMBRE BALA

“Si toda la comunidad israelita hace algo malo sin quererlo, y ninguno de ellos se da cuenta de que su acción está en contra de los mandamientos del Señor […] se han hecho culpables” (Levítico 4:13).

Créeme cuando te digo que no lo hice a propósito. Era una de esas mañanas en que te levantas antes que tus padres y no tienes absolutamente nada para hacer. De repente, una fascinante idea llegó a mi mente. ¡El hombre bala! Me acosté boca arriba con las piernas levantadas y le dije a mi hermano que se sentara en mis pies como si fueran una silla. Entonces, lo lancé sin previo aviso. ¡A él le encantó! Después de varios lanzamientos, el aterrizaje comenzó a estar cada vez más lejos; una vez, casi golpeó el ventilador de techo. A la décima vez, algo pasó. Cuando lo lancé, no sé de qué manera su cuerpo giró hacia atrás en el aire y aterrizó de una forma horrible sobre el brazo. Nos quedamos mirándonos en estado de shock. Ahí fue cuando mamá se despertó y confirmó que el brazo de mi hermano estaba roto. Él comenzó a llorar, pero no había sido a propósito. Yo no había empezado el juego con la intención de romperle el brazo a mi hermano. Simplemente, sucedió.
El pecado ¿sigue siendo pecado, incluso si no tenías la intención de cometerlo? ¿Qué pasa con los accidentes y los errores? Estoy seguro de que mi hermano me responsabilizó de su brazo roto, aunque no fue mi intención rompérselo. Por extraño que parezca, en Levítico Dios dice lo mismo. ¿Es esto justo?
Hemos leído que los israelitas tenían que entregar ofrendas aun cuando hubieran pecado sin querer. Eso parece un poco duro, hasta que nos damos cuenta de que todo pecado es abominación ante los ojos de Dios y nos separa de él. Se interpone en nuestra relación con él. Incluso el pecado que no cometemos a propósito transgrede su santa Ley y nos pone en necesidad de un Salvador. Me hace sentir muy agradecido el hecho de tener un Salvador, porque creo que peco “por accidente” bastante a menudo. Si fuera tú, yo no perdería el tiempo pensando en mis pecados accidentales; en lugar de eso, hoy aprovecharía mi tiempo dando gracias a Dios porque ha hecho provisión, a través de Jesús, para cualquier pecado que comentas, accidental o no.

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutina #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 4 de enero de 2017

ATACADA POR UN GUANTE

“Si hicieras lo bueno, podrías levantar la cara; pero como no lo haces, el pecado está esperando el momento de dominarte. Sin embargo, tú puedes dominarlo a él” (Génesis 4:7).

Un puñetazo me alcanzó cuando menos lo esperaba. Doblé una esquina dentro de mi casa, entré en la sala y… ¡¡poffffl!, una mano con un guante salió de no sé dónde y me golpeó con fuerza en el estómago. Traté de tomar aire, pero no pude. Caí al suelo, retorciéndome de dolor, esperando que el aire llegara a mí. En esa fracción de segundo en que no podía respirar, pude ver la cara del culpable. Era mi hermano pequeño, vestido con uniforme de karate y guantes de boxeo. La historia que él contó a mis padres más tarde (después de recibir un buen castigo, supongo) era que estaba tratando de probar su nuevo equipo de combate antes de la clase de karate del día siguiente. Así que se preparó y esperó, diciéndose a sí mismo que el primero que se asomara iba a recibir su primer golpe. Bien, el primero fui yo. Precisamente yo. Todavía recuerdo cuánto me dolió el golpe. Y hasta el día de hoy, mi hermano se muere de risa cada vez que cuenta esa historia.
Cuando Caín trató de engañar a Dios entregándole una ofrenda que Dios no quería, el Señor le dio una lección inmediata. Lo mismo te puede suceder a ti. Si no decides hacer las cosas correctas, el pecado estará esperando su momento para atacarte. Cuando pienso en eso, pienso en mi hermano, esperándome con su equipo de combate. La Biblia dice que el pecado desea tomar posesión de nosotros y no ve la hora de propinarnos un puñetazo para causar un impacto en nuestra vida. ¿Qué nos aconseja Dios? Que no pensemos que podemos jugar con el pecado y no salir heridos. El pecado no es inofensivo. Es un depredador al acecho, esperando el momento de atacar. ¡Tienes que mantenerte lejos de él!
Hoy, cuando tu tentación favorita venga a emboscarte, recuerda que no vale la pena jugar con ella porque, al final, el perdedor vas a ser tú. Proponte dominar el pecado con la seguridad de que Dios te dará las fuerzas para lograrlo.

Tomado de lecturas devocionales para Adolescentes 2017
FUSIÓN
Por: Melissa y Greg Howell
#Fusión # UnPuntoDeEncuentroEntreTúyDios #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 8 de junio de 2016

¡UPS!, MI ERROR

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud. Eclesiastés 12:1.

Salomón llegó a ser famoso por su sabiduría. Escribió tres mil proverbios y más de mil himnos, que contaban a otros de la mejor manera de vivir para el Señor. También llegó a ser conocido por sus riquezas y su influencia de largo alcance entre otras naciones.
Mientras Salomón se mantuvo humilde, su sabiduría y riqueza fueron una gran bendición. Hasta la reina de Saba, que venía de Africa para comprobarlo por sí misma, quedó impresionada.
Sin embargo, gradualmente, Salomón cambió. Esto comenzó cuando empezó a casarse con mujeres que no conocían ni amaban a Dios. Ellas traían sus ídolos consigo y tenían gran influencia sobre el Rey. Por supuesto, Salomón pensó que era demasiado sabio como para verse involucrado con los dioses extranjeros.
“Salomón se había congratulado de que su sabiduría y el poder de su ejemplo llevarían a sus esposas de la idolatría al culto del verdadero Dios, y que las alianzas así contraídas atraerían a las naciones de en derredor a la órbita de Israel, i Vana esperanza! El error cometido por Salomón, al considerarse bastante fuerte para resistir la influencia de asociaciones paganas, fue fatal” (Profetas y reyes, p. 38). También se engañó a sí mismo al pensar que podía ignorar la Ley de Dios y todavía esperar que el pueblo la reverenciara y obedeciera.
Cada vez más los pensamientos de Salomón eran de opulencia y de la grandeza de su reino. Y, al mismo tiempo, esas centenares y centenares de esposas le pedían tener sus propios ídolos. ¡Las ayudó a todas! ¡El hombre que se suponía que era el más listo de la Tierra terminó siendo uno de los más necios! Por todos lados había ídolos extranjeros inútiles, justo en el mismo reino en que el verdadero Dios debía ser el Guía.
Un día, Salomón recibió un mensaje alarmante de uno de los profetas. Dios estaba tan disconforme con él que le iba a quitar el reino. De pronto, la conciencia de Salomón resucitó. Se dio cuenta de que todos sus esfuerzos por hacer la vida más fácil con diversión y juegos lo habían hecho débil, físicamente, mentalmente y moralmente.
El Rey no dio excusas por sus errores. Mostrando que en verdad estaba arrepentido de sus malos caminos al conducir al pueblo equivocadamente, contó a todos sobre los peligros de seguir ideas egoístas.
El libro de Eclesiastés contiene muchas de las lecciones que escribió para que otros no cometan los errores que él cometió.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

sábado, 4 de junio de 2016

CONSIGUIENDO LA ATENCIÓN DE DIOS

Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Mas ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica. Salmo 66:18, 19.

Joab no había terminado su trabajo de contar a Israel cuando el rey David se sintió condenado por haber ordenado el censo. Su conciencia estaba viva; se dio cuenta de que había estado motivado por el orgullo. Arrepentido por insistir en la tarea de contar a todos los varones aptos, se volvió a Dios. En su oración de arrepentimiento, lloró: “He pecado gravemente al hacer esto… he hecho muy locamente” (l Crónicas 21:8).
No obstante esto, como el pueblo había participado del mismo pecado de orgullo, no podía evitarse el castigo general. A la mañana siguiente, el profeta Gad se abrió paso en el palacio del Rey, presentando algunas opciones de parte de Dios.
“El Señor dice que tienes tres opciones: tres años de hambruna, tres meses para ser destruido por tus enemigos o tres días de la espada del Señor, con una plaga de mortandad por toda la tierra”.
“Estoy en una situación difícil”, dijo David. “Déjame caer en las manos del Señor antes que en la de los hombres”.
La terrible plaga barrió la tierra, matando a setenta mil hombres llenos de orgullo.
La plaga no había entrado todavía en la ciudad de Jerusalén cuando David alzó la vista hacia arriba, y vio a un ángel de pie entre el cielo y la tierra, con una espada sobre la capital.
David y todos los ancianos oraron como nunca antes lo habían hecho. Ahora podían ver cuán terrible era el pecado del orgullo. David rogó a Dios que perdonara al pueblo: estaba dispuesto a asumir toda la culpa antes que ver a su pueblo sufrir. Esto realmente llamó la atención de Dios, y el ángel colocó la espada simbólica de regreso en la vaina.
El lugar donde David vio al ángel era el Monte Moriah, donde Abraham se había preparado para ofrecer a Isaac. El profeta Gad dijo a David que construyera un altar en la montaña y ofreciera sacrificios. Cuando lo hizo, el Señor respondió al Rey con fuego, consumiendo los sacrificios.
Desde aquel entonces, la cima del Monte Moriah fue considerada tierra santa. El lugar era tan sagrado para David que compró el pedazo de la propiedad y, más tarde, su hijo Salomón construyó el Templo en ese mismo lugar.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

martes, 31 de mayo de 2016

CONCIENCIA COMPLETAMENTE DESPIERTA

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmo 51:10.

El pecado tiene una manera tal de cegar la mente que nos impide ver cuán malos somos en verdad. Nos sentimos seguros cuando, en realidad, no lo estamos. Podemos sentir que todo está bien cuando, en efecto, todo está mal.
Por un año entero pareció que David se había salido con la suya, tras su terrible acto de tomar a Betsabé y matar a su marido. Pero Dios tiene formas de despertar una conciencia que está durmiendo. En el caso de David, usó al profeta Natán.
Entregar un mensaje de reprensión al monarca de la nación podría costarle la vida al profeta. Cómo hablarle al Rey sin que le cortara la cabeza y ayudarlo a David a sentir arrepentimiento requirió de muchísima sabiduría celestial. Natán estaba listo. Entró con pasos largos hasta el salón del trono y le contó una historia para ilustrar su mensaje al Rey.
“Había dos hombres en una ciudad. Uno era rico y el otro era pobre”, comenzó. “El hombre rico tenía muchos rebaños y manadas, pero el pobre no tenía nada, excepto una corderita de mascota. Ella jugaba con él y sus hijos, y comía en la mesa de la familia. Hasta se acostaba con ellos cuando se iban a dormir. Esta corderita era tan cercana a la familia que era como una hija para el hombre pobre.
“Entonces, un día, un viajero se detuvo a visitar al hombre rico. En lugar de tomar una de sus propias ovejas, el rico tomó la única cordera del pobre y la sacrificó, para preparar la comida para el viajero”.
Los ojos de David se entrecerraron con enojo, mientras saltaba y exclamaba: “¡El hombre que ha hecho esta cosa es digno de muerte! ¡Y debería pagar al pobre cuatro veces!”
Natán fijó sus ojos en David y, con su mano derecha levantada hacia el cielo, dijo firmemente: “iTú eres aquel hombre!”
David había pronunciado su propia condena. Sin embargo, Dios transferiría la pena de muerte al hijo de Betsabé, y la sangre que David había derramado regresaría a su propia casa. »
Profundamente apenado por lo que había hecho, David escribió el Salmo 51. A pesar de que ciertamente no había sido un hombre conforme al corazón de Dios cuando pecó y encubrió su crimen, el Señor pudo aceptarlo, una vez más. cuando estuvo dispuesto a recibir el milagro de un corazón nuevo.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 30 de mayo de 2016

RUGIENDO POR LA PRESA

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. 1 Pedro 5:8.

Un león hambriento nunca se sienta y espera por su presa. Va buscando, cazando con una terrible ferocidad, merodeando con el único propósito de encontrar algo para comer, El diablo maneja su trabajo de destrucción de la misma manera. Justo cuando pensamos que estamos seguros como cristianos, desciende rugiendo sobre nosotros.
Esto es exactamente lo que le pasó al rey David. Se sintió seguro. Había conquistado a todas las naciones tan al norte como el río Éufrates y tan al sur como Egipto. El reino de Israel había cumplido la promesa dada a Abraham. El pueblo que una vez fue esclavo ahora era respetado y temido por las naciones circundantes.
El rey David se aseguró en el trono y dominó todo el reino. Su pueblo lo admiraba y confiaba en él como su líder. Todo era paz, calma y prosperidad. Ya no había grandes guerras, ni negocios que presionaran. ¡Cuidado, David!
El diablo tiene mayor éxito si viene a nosotros cuando estamos sin mucho para hacer.
Antes de que supiera lo que había pasado, David vio a una mujer muy hermosa y la quiso para él. El problema era que Betsabé ya era la esposa de otro hombre, Urías, que no sabía nada sobre este asunto amoroso. Porque estaba en el frente, con el ejército, protegiendo las amplias fronteras de Israel.
Una vez que David se salió con la suya con el pecado, el diablo realmente rugió. David entró en pánico. Tenía miedo de que Urías lo descubriera, así que el Rey siguió las terribles sugerencias del diablo de deshacerse de aquel buen hombre.
Urías entregó su propia orden de muerte. El Rey lo envió al capitán Joab, que estaba en la frontera, con una carta sellada que le indicaba que pusiera a Urías bien al frente de la batalla y que, de pronto, se retiraran, de manera que el soldado desprevenido fuera asesinado. Parecería que murió en el curso normal de la batalla.
Cuando David recibió la noticia de que Urías estaba muerto, pensó que estaba líbre para casarse con Betsabé y que nadie, excepto Joab, notaría la diferencia. Pero el pecado, al igual que tanta mugre en el fondo de una tetera, tiene una forma de hervir hasta la superficie de manera que todos la ven.
Y finalmente, junto con el triste espectáculo, viene la terrible culpa.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 22 de mayo de 2016

LO QUE NO TENÍA QUE HACER

Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? Isaías 8:19.

Cuando el rey Saúl supo que David se había pasado al bando de los filisteos para estar seguro de la continua persecución de Saúl y que los filisteos habían declarado otra guerra contra Israel, desfalleció su corazón. Estaba desesperado. ¿Cómo podría saber qué hacer?
Intentó preguntarle a Dios, pero el Señor no le respondió. El Señor nunca se aparta de un buscador sincero que se acerca con humildad; pero ¿cómo podría responderle a Saúl? El Rey había rehusado deliberadamente escuchar su voz por medio del profeta Samuel y había matado a todos los sacerdotes del Señor excepto a Abiatar. Saúl mismo se había apartado, y eso siempre hace que una persona entre en pánico.
“Encuéntrenme a alguien que tenga un espíritu de adivinación”, gritó. Quería hablar con un espiritista, alguien que pudiera predecir el futuro pero que obtenía la información del diablo. Anteriormente, había ordenado que todos los espiritistas, las brujas y los adivinos fueran destruidos, pero ahora estaba tan desesperado que estaba dispuesto a consultar directamente con el demonio. ¿Habría alguno escondido? Sí, sus siervos conocían a una bruja que vivía en el norte, en Endor.
“Bajo la protección de las tinieblas nocturnas, Saúl y sus asistentes avanzaron a través de la llanura, y dejando sin tropiezo a un lado a la hueste filistea, cruzaron la montaña para llegar al solitario domicilio de la pitonisa de Endor” (Patriarcas y profetas, p. 733)-
Aunque Saúl se había disfrazado, su altura y los regalos caros que traía despertaron las sospechas de la mujer de que él era el Rey. Cuando le recordó que los espiritistas eran ilegales, Saúl le prometió que no se haría nada contra ella si podía traer a Samuel del sepulcro. La bruja comenzó a entonar su palabrería. Luego gritó: “Un hombre anciano viene, cubierto de un manto” (l Samuel 28:14).
Saúl interpretó que era la figura de Samuel y se inclinó. No había escuchado a Samuel cuando estaba vivo, pero ahora estaba dispuesto a hacerlo cuando estaba muerto, aunque la supuesta aparición del profeta era falsa. Por supuesto, no era Samuel en absoluto. El anciano profeta estaba muerto, esperando en su sepulcro el regreso de Jesús. En su lugar, Satanás, quien es muy listo para hacer imitaciones, estaba allí representándolo.
Saúl, como muchos otros hoy en día, se volvió del Señor para buscar consejo en la muerte, y se metió directamente en las manos del diablo.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

sábado, 7 de mayo de 2016

UN ESQUELETO EN EL ARMARIO

“¡Voy a confesar mis pecados, pues me llenan de inquietud!” (Salmo 38:18).

El 24 de marzo de 2013, la coalición rebelde Séléka dio un golpe de estado en la República Centroafricana, apoderándose del palacio presidencial. El entonces presidente, Franyois Bozizé, no tuvo más alternativa que procurar asilo político en la República Democrática del Congo.
Los rebeldes revisaron todos los rincones de la mansión presidencial. Un grupo corrió hacia la habitación de Bozizé con la esperanza de encontrar allí algún tesoro valioso. Mientras buscaban, uno de ellos supuso que si había algún objeto de valor habría de estar guardado en el clóset. Ilusionado, abrió las puertas del armario, pero ¡qué sorpresa se llevó al ver que en el clóset no había ningún tesoro, sino dos horribles esqueletos! Bozizé sí que conocía muy bien el dicho: “Tiene un esqueleto en el armario”.
Aunque nos parezca un tanto aberrante el secreto de Bozizé, la verdad es que, de una u otra manera, todos tenemos algún “esqueleto” escondido. ¿Qué quiero decir con esto? Que tanto tú como yo abrigamos secretos, pecados, vicios, debilidades, que permanecen ocultos ante los ojos de los demás, bien guardados en el interior de nuestras almas. ¿Cuál es tu esqueleto? ¿Hay algo en tu vida que no quisieras que nadie descubriera nunca?
Parafraseando a Jesús, podríamos decir: “El que no tenga un esqueleto en el clóset que tire la primera piedra” (ver Juan 8:7). No tiene sentido que critiquemos a Bozizé; lo que hemos de hacer es liberarnos de nuestro esqueleto antes de que alguien lo descubra. La pregunta clave aquí es: ¿Cómo puedo sacarlo de mi vida?
La mejor manera es seguir este sabio consejo de uno que tuvo que lidiar con varios esqueletos en su vida: el rey David. He aquí sus palabras: “Te confesé sin reservas mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los perdonaste” (Salmo 32:5). ¿Qué es una confesión “sin reservas”? Es aquella en la que se cuenta todo a Dios, que “es siempre de carácter específico y reconoce pecados concretos” (El camino a Cristo, cap. 4, p. 59). ¿Alguna vez has hecho este tipo de confesión? ¿Alguna vez le has dicho a Dios que saque ese esqueleto de tu armario? ¿Qué te parece si lo haces ahora?

Tomado de Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #LimpiatuArmario #perdón

domingo, 24 de abril de 2016

EL TRISTE CICLO

Y sirvió Israel a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que sabían todas las obras que Jehová habla hecho por Israel. Josué 24:31.

¿Qué tremendo testimonio de liderazgo piadoso de este hombre Josué! Tenía 110 años cuando murió y, aunque no vivió tanto tiempo como Moisés, su vida fue un ejemplo de lo que puede lograr la completa confianza en el Señor.
Después de que Josué y los otros líderes de Israel murieron, el pueblo miró alrededor y hacia abajo en lugar de hacerlo hacia arriba y más allá. Ignorando la orden del Señor, se asentaron para vivir con los paganos que los rodeaban. Contemplaron el degradado modo de vida de los adoradores de ídolos y, por contemplación, fueron transformados.
La bendición de la protección de Dios siempre está basada en la obediencia a sus leyes. Los simples hábitos de los hebreos fueron diseñados para mantenerlos físicamente bien y felices. Pero, cuando se asociaron con los paganos, agregaron a sus formas modestas un poco de picante aquí y allá, un poco de bebidas alcohólicas y algunos placeres egoístas. Pronto no eran tan fuertes o saludables como lo habían sido. Luego vino el debilitamiento mental.
Finalmente, el alto destino de Israel fue completamente arruinado por el triste hecho de que ahora eran gobernados por cada pagano que habían venido a expulsar. La gran nación que Dios había planeado que fuera un buen ejemplo cayó al bajo nivel de la idolatría. Los ídolos que se suponía que iban a destrozar eran ahora su objeto de culto. ¡No es de extrañar que los paganos los conquistaran!
Sin embargo. Dios no abandonó completamente a su pueblo. Siempre hubo un pequeño grupo dentro de Israel que permaneció fiel a él.
“De vez en cuando el Señor suscitaba hombres fieles y valientes para que destruyeran la idolatría y libraran a los israelitas de sus enemigos. Pero, cuando el libertador moría, y el pueblo quedaba libre de su autoridad, volvía gradualmente a sus ídolos” (Patriarcas y profetas, p. 587).
El libro de Jueces registra este momento trágico. Dios permitió que los israelitas cosecharan el resultado de sus propios malos caminos y fueran conquistados por sus enemigos; y cuando se arrepintieran, les enviaría un libertador. Vez tras vez, el mismo triste ciclo se repitió.
¡Qué terrible historia, cuando podrían haber seguido a su Dios hasta la grandeza!

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

martes, 19 de abril de 2016

PLATA, ORO Y UN VESTIDO

Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros. Josué 7:13.

Con la ciudad de Jericó en ruinas y nadie alrededor, los israelitas debieron de haber pensado que era un excelente momento para encontrar algún buen negocio entre las posesiones del pueblo de Jericó. Pero Dios puso fin a tales pensamientos cuando específicamente les dijo que no tomaran ningún artículo para su uso personal. Todo tenía que pasar por el fuego. Los metales que no se quemarían, tales como la plata y el oro, se iban a guardar para el servicio del Santuario.
Sin embargo, un hombre no pudo resistir la tentación de llevarse algo del botín. Acán robó doscientas monedas de plata, un gran lingote de oro y un manto sofisticado, importado de Babilonia, como los que usualmente usaban la realeza o los muy ricos. Quería tanto los objetos de valor que, mientras el ejército estaba ocupado quemando los edificios, él huyó con los bienes. Sigilosamente, regresó al campamento y los enterró justo debajo de su tienda.
Poco después de la caída de Jericó, Josué envió una reducida compañía de soldados para tomar la pequeña ciudad de Hai. No parecía ser necesario llevar a todo el ejército y, sin pedir consejo a Dios, los israelitas salieron a conquistar la ciudad. Sintiéndose confiados y con la frente en alto, pensaron que Hai sería “pan comido”. Pero los hombres de Hai salieron tras los 3.000 soldados israelitas, los persiguieron y mataron a 36.
¡Qué sorpresa! ”El corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua’ (Josué 7:5).
Los ancianos lloraron. Josué cayó sobre su rostro ante Jehová, en oración. Entonces, Dios le dijo que se levantara y comenzara a buscar, porque había anatema en el campamento. La codicia había prevalecido.
Dándole a la persona culpable tiempo para arrepentirse, el Señor le dijo a Josué que echara suertes sobre los nombres al día siguiente. Acán permaneció en silencio mientras se echaban suertes sobre la tribu de Judá; luego su familia fue elegida, su casa y, finalmente, su propio nombre.
Cuando ya no pudo esconder más su pecado, confesó. Pero, hay una gran diferencia entre admitir los hechos después de que son probados y confesar los pecados de antemano. Acán fue sentenciado a muerte porque representaba a todos los que se aferran a su codicia.
En el día del Juicio Final, muchos encontrarán que es demasiado tarde para confesar el anatema que se ha convertido en su dios.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

martes, 5 de abril de 2016

EL PECADO IMPERDONABLE

¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado! Isaías 30: 1.

Poco después de que Coré, Datán y Abiram se cayeran vivos en el hoyo, salió fuego de la columna de nube y destruyó a los 250 príncipes que todavía persistían en la rebelión. El Señor permitió que estos hombres vieran el destino de los tres originadores para que tuvieran tiempo de arrepentirse, pero su continua simpatía por los rebeldes selló su ruina.
Aterrado, el pueblo huyó a sus tiendas. Estaban asustados por lo que habían visto, sabiendo que podrían haber sido ellos los que fueron enterrados vivos. Sí, estaban asustados, pero no arrepentidos. El temor es el resultado seguro de la vanidad y del desprecio hacia Dios. Lucifer comenzó este horrible proceso cuando, en el cielo, se amaba a sí mismo más que a Dios. Ahora, Dios estaba mostrando cuál era el resultado final.
Aquella noche, el pueblo debía haber estado orando y pidiéndole perdón a Dios; pero, en lugar de ello, le permitieron a Satanás que los guiara a un pecado mayor. Toda la noche se la pasaron maquinando y planeando cómo podían resistir la evidencia que Dios había dado. Querían a un líder como Coré, que los adulaba y los alababa, hablando solo de sus virtudes. Además, si admitían que Coré y su compañía se habían equivocado, tendrían que aceptar la sentencia de Dios de que todos los más grandes morirían en el desierto.
Por la mañana, algunas de las personas se acercaron a Moisés e hicieron un comentario que no tenía sentido: “Tú mataste al pueblo del Señor”, gruñeron furiosamente.
¡Imagina! Aseguraban que Moisés usó a Satanás para destruir a los líderes rebeldes. Verdaderamente estaban añadiendo pecado tras pecado, y ahora habían cometido el pecado imperdonable. Cuando la gente se vuelve tan ciega a sus propios malos caminos, a la vez que asegura que el trabajo del Espíritu Santo es realmente la actividad del diablo, esto indica que ha hecho una decisión permanente de resistir a Dios. No hay nada más que Dios pueda hacer por ellos. Sus corazones se han vuelto demasiado duros para responder a su dirección. La plaga que siguió mató a catorce mil personas que tenían esta actitud.
De esta experiencia en el desierto, podemos aprender el peligro de persistir en la rebelión contra Dios.
Podría venir un tiempo cuando nos hayamos ido muy lejos, y cuando nos habremos colocado fuera del alcance deseoso y amoroso de Dios.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 23 de marzo de 2016

LA GRAN PREGUNTA Y EL DÉBIL PRETEXTO

Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado? Éxodo 32:21.

Moisés apareció de la neblina, llevando la Ley tallada en piedra. Abriéndose paso por el sendero, se aproximó a Josué. Descendieron juntos. Pronto pudieron ver el campamento, los sonidos de música extraña y voces excitadas subieron hasta ellos.
Dios le había advertido a Moisés que los israelitas se habían vuelto a la idolatría mientras él estaba ausente, pero no esperaba ver un espectáculo como ese. El pueblo estaba bailando alrededor del becerro de oro y actuaban como animales, gritando salvajemente su alabanza a esa criatura hecha por el hombre como si eso hubiera sido lo que los sacó de la tierra de Egipto.
Moisés se enojó tanto por este terrible insulto a Dios que arrojó las tablas de piedra justo enfrente de todos, ilustrando cómo habían quebrantado la Ley de Dios. Habían hecho una promesa solemne antes de que él subiera a la montaña: “Todo lo que Jehová ha dicho, haremos” (Exodo 19:8). Su compromiso de ser fieles a Dios se había hecho añicos.
Pasando a través de la multitud de gente que bailaba, Moisés tomó el ídolo y lo arrojó al fuego. Más tarde, molió el oro hasta convertirlo en polvo y lo vertió en el arroyo que descendía de la montaña. Luego .ordenó al pueblo que bebiera el agua, para mostrarles lo inútil que era su dios de oro.
Lo siguiente fue llamar a Aarón. Quería una explicación completa de por qué había permitido esto.
Aarón hizo lo que todos los hombres débiles hacen bajo presión: esquivó su responsabilidad culpando a alguien más. Después, para colmo, quiso que Moisés pensara que había habido un milagro cuando pidió las joyas al pueblo. “Y me lo dieron, y lo eché en el fuego, y salió este becerro’ (Exodo 32:21).
Aarón quería caerle bien a la multitud y eso se convirtió en la cosa más importante para él. Dejó de centrarse en la grandeza de Dios y su cuidado milagroso, y cometió uno de los peores tipos de pecados: conducir a otros a apartarse de la verdadera Fuente de vida. Dios estaba comprensiblemente enojado con lo que Aarón había hecho.
Moisés no había “nacido ayer” y no creyó en la mentira de Aarón ni un minuto. No iba a creer en un pretexto tan endeble, e inmediatamente se dispuso a arreglar las cosas.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

domingo, 24 de enero de 2016

SAL EN EL VALLE

Acordaos de la mujer de Lot. Lucas 17:32.

Sodoma era tan malvada que los dos ángeles que visitaban la ciudad en forma humana casi fueron atacados por una multitud de hombres. Mostrando algo de la misma hospitalidad que su tío, Lot llevó a los forasteros a su casa, pero la multitud rebelde los siguió. Habrían derribado su puerta si los ángeles no los hubieran enceguecido a todos, de manera que no podían encontrarla. Volviendo hacia Lot, los huéspedes advirtieron: “¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; porque vamos a destruir este lugar” (Génesis 19:12,13). Lot se apresuró de cuadra en cuadra, golpeando en las casas de sus hijos. Ninguno de ellos lo tomó en serio. “Debes estar enfermo de la cabeza”, se rieron. “¿Huir de Sodoma? Eres demasiado supersticioso. Vuelve a la cama”.
Triste, Lot regresó a su casa y contó la historia. “Entonces, toma a tu mujer y a tus dos hijas, y huye”, los ángeles lo apuraron. Pero Lot daba vueltas. Le había llevado mucho tiempo conseguir toda esta riqueza. Además, simplemente no podía creer que la ciudad fuera tan mala. “Los mensajeros celestiales asieron de la mano a Lot, y a su mujer y a sus hijas, y los llevaron fuera de la ciudad. Allí los dejaron los ángeles y se volvieron a Sodoma para cumplir su obra de destrucción” (Patriarcas y profetas, p. 157).
Luego, el Señor se encontró con Lot. Jesús todavía tenía forma humana, como la había tenido cuando Abraham hablaba con él. ¡Ni en Sodoma, Gomorra o cualquiera de las otras ciudades de la planicie había siquiera 10 personas justas! El Señor le dio a Lot y a su familia una orden alarmante: “¡Corran por sus vidas! ¡Escapen a las montañas! ¡No quiero que ustedes sean consumidos por el fuego! Y, por favor, ¡no miren hacia atrás!”
El sol ya se había asomado, igual que cada mañana, y la gente de Sodoma estaba comenzando otro día de actividades. Los familiares de Lot se estaban riendo de su historia “loca” de los ángeles. De pronto, un destello cegador de intensa luz se abalanzó sobre la gente desprevenida, y toda el área se incendió como si hubiera estallado una bomba de hidrógeno.
Caminando arduamente por un sendero de la montaña, los pensamientos de la esposa de Lot daban vueltas en su mente.
¿Cómo podía abandonar a sus amigos, sus muebles y sus ropas finas en Sodoma? Amaba a Sodoma más que a Dios y, cuando sus qjos percibieron el destello de luz, desobedeció la advertencia de Dios y miró hacia atrás. Inmediatamente, su cuerpo se volvió blanco pálido y se convirtió en una estatua de sal.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
#GenialDiosTieneUnPlanParaTi #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMenores #vigorespiritual #plenitudespiritual

jueves, 21 de enero de 2016

EL HUERTO DEL INFIERNO -1

“Se llevó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, y comenzó a sentirse atemorizado y angustiado. Les dijo: ‘Me está invadiendo una tristeza de muerte. Quédense aquí y manténganse vigilantes’”. Marcos 14:33, 34, LPH

Con independencia de la opinión que te merezca su película La pasión de Cristo, no hay duda de que Mel Gibson acertó en esta parte. El camino al Gólgota siempre pasa por el Getsemaní. Hubo una vez en que la raza humana cayó en un huerto. Hubo otra vez en que la raza humana fue salvada en un huerto.
Bajo la luna llena de Pascua, un grupo de doce hombres, saliendo por la puerta oriental de la ciudad dormida, atraviesa apresuradamente tramos argénteos y de negrura, bajando por el desfiladero del valle y volviendo a subir por un sendero serpenteante hasta un huerto de frutales en una ladera al que llamaban en su lengua Getsemaní, “prensa de aceitunas”. Cuando se detienen en la entrada, tenemos una vislumbre del rostro de Jesús, oscura y extrañamente desfigurado. ¿Fue esta la noche en que pronunció las tranquilizadoras palabras “La paz os dejo” (Juan 14:27)? No parece, porque en las sombras de su rostro no hay ahora grabada paz alguna.
Al Maestro le ocurre algo, y los evangelistas callan. La única clave enigmática es una larga palabra griega que se encuentra únicamente en Marcos: “entristecerse”. En su andar tambaleante hacia el interior del huerto, “dejaba oír gemidos como si le agobiase una terrible carga. Dos veces le sostuvieron sus compañeros, pues sin ellos habría caído al suelo” (El Deseado de todas las gentes, cap. 74, p. 652). Se vuelve a sus tres amigos más estrechos: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte”. Es como si estuviera muriendo. ¿Podría ser que lo estuviera?
Sollozos entrecortados rasgan la densa neblina nocturna: “¡Abba, Padre!, todas las cosas son posibles para ti. Aparta de mí esta copa” (Mar. 14:36). Ni siquiera Cristo puede nombrar lo que desgarra su alma con terror y lágrimas. “Esta copa” es cuanto puede gemir. ¿Qué es esa misteriosa copa ante cuyo mero tacto tiembla? ¿Es un temor al sufrimiento físico, al dolor y a la muerte? ¡Pues vaya! Sócrates ni siquiera se inmutó cuando bebió su cicuta, y ello llevó a John Stott a preguntarse: “¿Era, entonces, Sócrates más valiente que Jesús? ¿O estaban sus copas llenas de venenos diferentes?” (The Cross of Christ, p. 74).
Las Escrituras en las que Jesús estaba imbuido describen reiteradamente la libación de la copa de la santa “ira” de Dios contra el pecado (Job 21:20; Sal. 75:8; Isa. 51:17; también Apoc. 14:10). ¿Podría ser esa la razón por la que se estremece el alma de Jesús? ¿Podría realmente haber un Amor tan intenso que estuviera dispuesto a beber la copa de mi propio veneno?

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson
#ElSueñoDeDiosParaTi #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual

miércoles, 20 de enero de 2016

¿QUÉ MATÓ A JESÚS?

“Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua’’. Juan 19:33, 34

Tengo en mi poder un papel que me dio un simpático miembro de mi iglesia que es propietario de una funeraria: un acta de defunción. Y aunque es un hecho, en el supuesto caso de que el tiempo siga su curso lo suficiente, que nuestro nombre aparecerá algún día en un papel similar, lo he pasado mal teniendo que admitirme a mí mismo que uno de estos días, si Jesús no viene pronto, también habrá un acta con mi nombre.
Aquella fatídica tarde de viernes antes de que el sol poniente volviera rojo el cielo sobre la santa ciudad, ¿qué anotó el sombrío forense en el acta de defunción de Jesús? En la línea 27, “causa del fallecimiento”, ¿qué garabateó? ¿Tres clavos romanos? ¿La lanza de un centurión? ¿Cuarenta latigazos en la espalda menos uno por parte de aquel legionario? ¿La retorcida corona de espinas trenzadas y clavada sobre su frente ensangrentada? ¿O fue la respiración jadeante y espasmódica lo que acabó sofocando a la víctima de la cruz? ¿Qué mató a Jesús?
Un amigo mío médico me envió una vez un artículo de portada del Journal of the American Medical Association (JAMA), en el que un médico, un pastor y un artista anatómico colaboraron en una investigación de cómo murió Jesús. ¿Su conclusión? “Una arritmia cardíaca fatal puede explicar el evidente episodio catastrófico terminal” (t. 255, N° 11, p. 1463). ¿Eso mató a Jesús?
Sin embargo, a la mayoría nos han enseñado desde la niñez una respuesta rápida y simple: nuestros pecados. ¿Qué pecados? Bueno, ya sabes, nuestro orgullo y nuestro egocentrismo, nuestro mal genio y nuestra lengua vil, nuestro corazón lujurioso y nuestra mente llena de adicciones, nuestro odio, nuestra ira, nuestros homicidios y nuestra rebelión, nuestro apetito pervertido, nuestra completa deslealtad y falta de honradez. En resumidas cuentas, todos nuestros pecados: eso mató a Jesús.
Sin embargo, ¿de verdad es así? ¿Podría ser que tengamos tanta razón que, de hecho, estemos equivocados? Con nuestra sensibilidad occidental, analizamos, teorizamos, filosofamos, escrutamos y hasta teologizamos la cruz. Y después, con voto unánime, declaramos que nuestros pecados lo mataron.
Pero la verdad es que llegamos doce horas tarde. La respuesta que buscamos reluce en el sudor sanguinolento de un huerto a medianoche.

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson
#ElSueñoDeDiosParaTi #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual

lunes, 18 de enero de 2016

POR QUÉ DIOS NO PUEDE DORMIR DE NOCHE

“Si ellos se angustiaban, también él se angustiaba” Isaías 63:9, RVC

Vivo en una pequeña comunidad rural, la mitad de la cual está constituida por el campus universitario donde trabajo como pastor. Por eso, cuando oigo sirenas en la distancia, me doy cuenta de que, instintivamente, me tenso y me pregunto si suenan por alguien a quien conozca. A menudo es así.
¿Has notado que, con independencia de dónde vivas, las sirenas ululan con un mismo lenguaje que te revuelve las entrañas? Las urgencias del mundo entero se especializan en producir nudos en el estómago y caras angustiadas mientras aguardamos noticias de detrás de la cortina. El sufrimiento es nuestra forma de vida.
¿Es también la forma de vida de Dios? ¿Sufre como nosotros?
Me acuerdo de ocasiones en que mis hijos venían a casa sollozando, con una rodilla magullada y sangrando tras caerse de la bicicleta. ¿Por qué será que, cuando los subía en brazos -y esto es verdad-, podía sentir el dolor en mi propia rodilla? ¿Por qué sus lágrimas siguen empañando mis ojos?
¿Podría ser esta actitud de padres un reflejo de la forma de ser del Padre? Nuestras lágrimas se acumulan en sus ojos: ¿No significa eso “en toda angustia [nuestra] él [es] angustiado”? “No se exhala un suspiro, no se siente un dolor, ni ningún agravio atormenta el alma, sin que haga también palpitar el corazón del Padre” (El Deseado de todas las gentes, cap. 37, p. 328). No quita el sufrimiento, sin duda, como tampoco el que tengas en brazos a tu hija le quita el dolor. Pero cuando sabes que hay alguien que comparte tu dolor, el dolor se atempera de manera misteriosa.
“En toda angustia [nuestra] él [es] angustiado”. Porque ya ha pasado por ella. Él ya ha estado aquí. El grito descarnado de la cruz del medio es evidencia suficiente. El sufrimiento también es la forma de vida de Dios. Y, por eso, la última palabra sobre el sufrimiento humano es que, en último término, Dios está con nosotros íntimamente en medio de él… hasta que acabe.
Tres jóvenes de la ciudad universitaria fallecieron trágicamente en un accidente de avión en invierno. En uno de los funerales que oficié, un colega y yo nos acercamos al féretro para el último adiós de la familia. Mientras lloraban sobre el cuerpo inmóvil de su hijo y nieto, sentimos sus lágrimas en nuestros propios ojos y en nuestro corazón. Tras varios minutos de silencio ahogado, mi amigo pastor se inclinó, acercándose a mí, y susurró: “No es de extrañar que Dios no pueda dormir de noche”.
Porque en toda nuestra aflicción, él no solo está afligido; también está con nosotros. Y, por ahora, esa es la mejor noticia que hay. Dios realmente está con nosotros de verdad.

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson
#ElSueñoDeDiosParaTi #MeditacionesMatutinas

sábado, 16 de enero de 2016

UNA HISTORIA DE TRES MONTES -2

“El Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que todos los planes y pensamientos de su corazón eran siempre los de hacer solo el mal. Y le pesó al Señor haber hecho al hombre en la tierra. Le dolió mucho en el corazón”. Génesis 6:5, 6, RVC

Hay que reconocérselo a Dios, ¿no te parece? Fracaso tras fracaso, y sigue intentándolo. Una rebelión en su propio hogar y la tercera parte de los hijos se ha largado. Una rebelión en su nuevo planeta, y todos los hijos se han largado. ¿Cuánto fracaso puede soportar un progenitor? ¿Y en qué punto empieza a enojarse? ¿Enojo? En lugar de esto, la historia sagrada describe el dolor del fracaso divino con las simples palabras “le dolió en su corazón”. Dolido porque en ese momento debe adoptar una terrible decisión que afronta todo cirujano que desea salvar a su paciente.
Y esa decisión ha sido tergiversada por Satanás, convirtiéndola en una furibunda diatriba contra la noción de un Dios creador amante. Si no, ¡fíjate simplemente en el diluvio! ¿Qué clase de Dios destruiría, enfurecido, toda una civilización? Afrontémoslo: los relatos de destrucción divina contenidos en la Biblia han hecho estragos en la reputación de Dios en la tierra. ¿Qué hacemos con el diluvio (y Sodoma y Gomorra, el exterminio de los cana- neos, Uza, todo un ejército asirio, etcétera)?
Tengo cáncer de pulmón. Visito al cirujano. Tiene dos opciones: (1) dejar que el pulmón canceroso se extienda por todo mi cuerpo o (2) actuar de forma radical e invasiva extirpando el órgano enfermo. ¿Salvar el órgano o salvar la vida?
Nuestro texto de hoy describe una tierra enferma de un cáncer terminal, el pecado. No todos los hijos de Dios han abandonado al Señor. Pero si se permite que el cáncer haga metástasis, Dios pierde a toda la especie. ¿Salvará el órgano y arriesgará la especie o actuará de forma radical e invasiva para extirpar la porción enferma para salvar la especie? Decídelo tú. Haz de médico divino.
Dios suplicó a los antediluvianos: “Vuelvan a mí y sean salvos, todos los confines de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay ningún otro” (Isa. 45:22, NVI). Ocho de ellos -cuéntalos- sí se volvieron a él y fueron los únicos supervivientes de aquella cirugía radical.
“Vuelvan a mí”. Estas no son las palabras de un Dios iracundo y avasallador. Son el ruego de un Salvador compasivo, un ruego que este mundo enfermo necesita desesperadamente volver a oír.

Tomado de Lecturas devocionales para Adultos 2016
EL SUEÑO DE DIOS PARA TI
Por: Dwight K. Nelson

jueves, 7 de enero de 2016

EL PECADO NUNCA ES PEQUEÑO

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23.

Parecía algo tan pequeño comer un fruto. Y además, ¡el fruto era rico!
¿Por qué tendrían que morir Adán y Eva? Al principio pensaron que Dios justificaría su pecado. Pero, cuanto más pensaban en lo que habían hecho, más se daban cuenta de que el pecado nunca es pequeño. Descubramos por qué.
Todo el universo de Dios está sujeto a leyes. ¿Te imaginas qué terrible confusión se produciría si no fuera así? Plantarías unas semillas de sandía, esperando comer algo dulce y jugoso, y en lugar de sandía ¡crezca espinaca! “¡Puaj!”, dirías. “No es lo que tenía pensaba”. Afortunadamente, la ley de la cosecha dice que cuando plantas sandía, crecerá sandía.
El sol aparece cada mañana en el Este. Esta es una ley física que Dios estableció para nuestro sistema solar. Supon que no hubiera dictado ninguna ley para esto, y alguna mañana apareciera de repente por el Norte. ¡Sorpresa! Luego imagina que en lugar de ser colocado en el Este, girara lentamente formando un gran ocho y se perdiera de la vista al regresar al lugar de donde salió, únicamente para, de pronto, aparecer de nuevo a la medianoche. Las personas se volverían locas o se asustarían tanto que sus rodillas chocarían entre sí. ¡Simplemente, no nos gusta pensar en vivir en un planeta que se volvió loco!
Si no hubiera ley de gravedad en nuestro mundo, podrías comenzar saltando un tronco y terminar arando la tierra como una lombriz. O podrías comenzar brincando un tronco y, de pronto, encontrarte volando por sobre los árboles.
La Ley de Dios, que Adán y Eva quebrantaron, es la gran norma de amor que circunda todo el universo. Es como un reflejo de Dios mismo. Esa ley está dividida en dos partes: amor hacia Dios y amor hacia otros. Dios dice que la desobediencia a esa Ley nos coloca en el camino de la muerte. Esta muerte es tan cierta como lo sería aquella que ocurriría si, con un pequeño paso, te tiraras hacia un precipicio. Solo un pasito, y te caerías a ll millas [17,7 km] por hora en el primer segundo. ¡Hacia el final de los seis segundos, estarías descendiendo a más de 133 millas [214 km] por hora! La ley de la gravedad no cambiará simplemente para corregir ese único pequeño error cometido arriba en la cornisa, donde estabas seguro.
Jesús vino todo el camino hacia abajo desde el cielo solamente para llevarnos de regreso a donde Adán y Eva estaban antes de que cometieran ese, aparentemente, pequeño error.

Tomado de devoción matutina para menores 2016
¡GENIAL! Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward