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domingo, 2 de febrero de 2020

UN LADRÓN TRANSFORMADO

Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud. 2 Timoteo 3:16

—Como ayer mamá les contó la historia del ladrón transformado, yo quiero contarles un relato similar —dijo el padre—. Un colportor iba caminando cierto día por un bosque y unos ladrones lo acorralaron. Cuando se dieron cuenta de que él llevaba libros, le dijeron que debía quemarlos. Así que el hombre les respondió: Está bien, pero permítanme primero leer un párrafo de cada uno de ellos. Los ladrones accedieron y entonces el colportor abrió un libro y leyó el Salmo 23. Uno de los ladrones no quiso que quemara ese libro y decidió quedarse con él. El colportor tomó luego otro libro y leyó 1 Corintios 13, el capítulo que nos habla del amor. El ladrón dijo que se quedaría con ese libro también. En seguida el colportor tomó otro libro y leyó la hermosa parábola del buen samaritano. El ladrón quedó encantado con la lectura y tampoco quiso que quemara aquel libro. Después, el colportor tomó otro libro, donde leyó la parábola del hijo pródigo, y así siguió leyendo hasta que decidieron que no se debía quemar ningún libro y dejaron libre al colportor, aunque se tuvo que ir con las manos vacías.
—¿Y qué pasó después? —quisieron saber Mateo y Susana.
— Pues pasaron los años —contó el padre— y un día el colportor se encontró con uno de los ladrones que lo habían asaltado y que se habían quedado con todos sus libros. Resulta que, al leerlos, Dios lo había transformado, y él decidió cambiar. Había dedicado su vida a servir a Dios como pastor.
—iQué maravillas hace la Palabra de Dios en los corazones! —comentó Susana.
—Hijos, Dios en su gran amor sabía lo que necesitábamos y por eso nos dejó su Palabra —concluyó el padre.
Tu oración: Querido Dios, gracias porque tu Palabra transforma la vida de quienes la leen.
 ¿Sabias que….se considera que el libro de Job es el primero que se escribió, aunque no sea el primero que está en la Biblia?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2020.
“DESCUBRE EL MEJOR LIBRO DEL MUNDO”
Por: Noemí Gil Gálvez
Lecturas Devocionales para Menores 2020.

sábado, 21 de enero de 2017

EL MOMENTO EN QUE TODO CAMBIÓ PARA MÍ

“Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará” (Sal. 37:5).

Estos últimos años me he enfrentado cara a cara con muchas pruebas, tanto financieras como emocionales. Me engañaron en transacciones comerciales, perdí una gran cantidad de dinero con alguien muy cercano a mí, que nunca me pagó y ya ni me habla. Pasé por un divorcio. Por la devastadora muerte de mi madre. Y por una depresión. Y el colmo de todas estas tragedias fue cuando nuestro ebanista murió repentinamente, justo después de haberle pagado una gran suma de dinero para que hiciera una obra enorme. Esto, seguido de las malas decisiones de trabajadores sin experiencia y poco profesionales, fue la gota que colmó el vaso.
Durante todas esas crisis, a menudo me preguntaba: “¿Por qué me ha pasado esto justo cuando todo me iba tan bien? Tenía una carrera fantástica y una vida excelente, sin problemas. De repente aquí voy, de un desastre en otro. ¿Por qué? Si siempre he sido una persona amable y exitosa en los negocios. Además, soy honesta e inteligente. Y aunque estoy entrenada para comprender rápidamente los retos y tomar decisiones, ¿por qué ahora repentinamente me siento tan impotente? No sé cómo resolver los problemas que tengo”.
Esos pensamientos me agobiaban, me hacían perder el sueño y caer en episodios de llanto. Me invadían el dolor, la ira y la desesperanza. No me sentía en paz ni con el mundo ni conmigo misma.
Un día, mientras estaba hablando con Dios sobre todas mis aflicciones, él me mostró que yo había estado tratando de tomar el control de todo en mi vida, en lugar de permitirle a él llevar las riendas. Me indicó que debía dejarle a él tomar esa carga. ¡Él la llevaría por mí! Así que, le he pedido que me ayude a confiar en que él estará al control. Realmente quiero encomendar mi camino al Señor, y confiar en él. Quiero que mi vida lo alabe; sobre todo, cuando me doy cuenta de lo mucho que me ama y del gran propósito que tiene para mí. De no ser así, él no habría podido sustentarme mucho más tiempo.
¡Gracias, Dios, por no haberte rendido conmigo, hasta que comprendí que en realidad era mi falta de fe la que no me había dado la paz interior que solo una entrega total a ti puede lograr!. 
Joelara F. Müller-Cavedon

Tomado de lecturas devocionales para Damas 2017
VIVIR EN SU AMOR    
Por: Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
#VivirEnSuAmor #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

SEAMOS COMO EL BUEN TERRENO

«Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado». Mateo 13: 8, NVI

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la capacidad intelectual como de la sinceridad de nuestros propósitos y la sencillez de nuestra fe. Los ángeles de Dios apoyan a los que con humildad de corazón buscan la dirección divina. Se les otorga el Espíritu Santo para abrirles los ricos tesoros de la verdad.
Los oyentes que son comparables a un buen terreno, habiendo oído la palabra, la guardan. Satanás con todos sus agentes del mal no puede arrebatársela.
No basta con oír o leer la Palabra; si deseamos sacar provecho de las Escrituras, hemos de meditar en la verdad que hemos hallado. Por medio de la oración y el constante estudio podemos comprender el significado de las palabras de la Biblia.
Dios manda que llenemos la mente con pensamientos nobles y puros. Desea que meditemos en su amor y misericordia, que estudiemos su obra maravillosa en el gran plan de la redención. Entonces podremos comprender la verdad cada vez con mayor claridad, nuestro deseo de un corazón puro y una mente más brillante será más elevado y más santo. El alma que mora en la atmósfera pura de los pensamientos santos, será transformada por la comunión con Dios por medio del estudio de la Escrituras.
«Y dan fruto» (Mar. 4: 20). Los que habiendo recibido la palabra la guardan, darán frutos de obediencia. La Palabra de Dios, recibida en el alma, se manifestará en buenas obras. Sus resultados se verán en una vida y un carácter semejantes a los de Cristo. Jesús dijo de sí mismo: «El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón» (Sal. 40: 8). «No busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió» (Juan 5: 30). Y la Escritura dice: «El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo» (1 Juan 2: 6).
La Palabra de Dios choca a menudo con nuestros rasgos de carácter, hereditarios y cultivados, y con nuestro estilo de vida, pero el oidor que se asemeja al buen terreno, al recibir la Palabra, acepta todas sus condiciones y requisitos.— Palabras de vida del gran Maestro, cap. 2, pp. 39,40.

Tomado de lecturas devocionales para Adultos 2017
DE VUELTA AL HOGAR
Por: Elena G. de White
#DeVueltaAlHogar #MeditacionesMatutinas #DevocionMatutinaParaAdultos #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 16 de enero de 2017

JUAN Y JACOBO, LOS TERRIBLES

“Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois” (Lucas 9:54,55).

El fue el primero de los grandes príncipes rusos en hacerse llamar oficialmente “zar de todas las Rusias”. Así, Iván el Terrible se proclamó zar el 16 de enero de 1547.
Con el objetivo de exaltar el nacionalismo ruso, fortaleció su poder interior, creando su propio cuerpo armado de defensa y robusteciendo el ejército. Luego, expandió su poder exterior con las conquistas de Kazán, Astrakán y el valle del Volga. También dispuso expandir Rusia hasta Siberia y procuró que el país contara con una salida al Mar Báltico. Sus ansias de poder y expansión no conocían límites.
Tampoco Juan y Jacobo los conocían. Siempre invasivos y manipuladores, buscaban por todos los medios acomodarse en el supuesto y próximo reinado de Jesús. No obstante, creo que el hecho de los versículos de hoy supera todo lo imaginable. Estamos hablando de personas religiosas (seguidores de Jesús) que, con motivaciones buenas (predicar el evangelio), querían realizar un acto religioso (orar) para ¡que Dios enviara fuego del cielo y consumiera a quienes no querían recibir a Jesús!
Dios es un Dios de libertad, y nosotros debemos ser cuidadosos para no tener una irracional pasión religiosa que desborde el amor de nuestro Padre celestial.
Con el tiempo, Dios moldeó a estos hombres. Juan fue el discípulo del amor, escribió un Evangelio, tres epístolas y el Apocalipsis. Jacobo, según Hechos 12:1 y 2, fue uno de los primeros mártires cristianos. El que quería quemar a los samaritanos entregó su vida por causa de Cristo.
Hoy puede ser un día histórico si revisas tu carácter y tu forma de ser, si encuentras qué aspectos deben ser modificados y si le pides a Dios que te ayude a cambiarlos.
“No es parte de la misión de Cristo obligar a los hombres a recibirlo. Satanás, y los hombres impulsados por su espíritu son quienes procuran violentar las conciencias. […]  No puede haber una evidencia más concluyente de que poseemos el espíritu de Satanás que el deseo de dañar y destruir a los que no aprecian nuestro trabajo u obran contrariamente a nuestras ideas. […]  Nada puede ser más ofensivo para Dios que el hecho de que los hombres, por fanatismo religioso, ocasionen sufrimientos a quienes son adquisición de la sangre del Salvador” (Elena de White, El Deseado de todas las gentes, pp. 451,452).

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
#UnDíaHistórico #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

viernes, 6 de enero de 2017

DOS LIBROS INCOMPARABLES

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 70:77).

Esa fría mañana madrileña del 6 de enero de 1605, salía de la Imprenta la primera parte de la novela Don Quijote de la Mancha, bajo el título El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Esta novela es considerada la obra más destacada de la literatura española y universal, además de ser la más publicada y traducida de la historia después de la Biblia. Desde entonces a la fecha, se han impreso alrededor de 100 millones de ejemplares, se han hecho más de 3.000 ediciones, y se ha traducido a casi 100 lenguas, entre ellas el tibetano, el esperanto y el sánscrito.
Tan impresionantes como nos parezcan estos números, son incomparables con la Biblia. Se estima que se han impreso más de 5.000 millones de ejemplares de las Escrituras. Además, de los cerca de 7.000 idiomas y dialectos en uso actualmente, hay al menos un libro de las Escrituras en casi 2.900 de ellos. Sin dudas, la Biblia es el libro más ampliamente distribuido en cuanto a cantidad de ejemplares, número de idiomas y dialectos traducidos, y alcance geográfico.
Durante mis estudios secundarios, tuve que leer Don Quijote de la Mancha. Es una obra interesante y, por momentos, se vuelve más que atractiva. Allí se ven reflejadas las luchas y las pasiones del ser humano, junto con el deseo desuperarlas y cumplir los sueños. Asimismo, he leído varias veces la Biblia. Al comienzo, también como un requisito escolar. Después, como una necesidad espiritual, y como fuente de aliento y guía para la vida.
Realmente, el impacto de ambos libros en mi vida es incomparable. Y lo digo porque no se puede comparar uno con el otro. Si bien el primero ayudó a mi formación intelectual y cultural, el segundo literalmente transformó mi vida. Es esa misma capacidad de transformación espiritual, que trae vida eterna, que ningún otro libro puede igualar.
Hoy, tú decides qué influencias marcarán tu vida. Es tu elección dejar que algún guión o relato, humano o diabólico, te brinde la perspectiva desde la que contemplarás la vida; o permitir que la mismísima Palabra de Dios regenere tu mente por medio de la transformación de tu entendimiento. No pongas en un mismo nivel lo que es incomparable.
“La santa Palabra de Dios, que nos ha sido transmitida a costa de tanto padecimiento y de tanta sangre, es escasamente valorada” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 639). MB

Tomado de lecturas devocionales para Jóvenes 2017
UN DÍA HISTÓRICO
Por: Pablo Ale – Marcos Blanco
#UnDíaHistórico #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

miércoles, 25 de mayo de 2016

TENDRÉ QUE CAMBIAR MI VIDA

Es más fácil luchar por unos principios que vivir de acuerdo con ellos. Alfred Adler

Cada mes, la sociedad Bumham de psiquiatras judíos organizaba una comida en la casa de alguno de sus socios. Siempre invitaban a profesionales e intelectuales para que dieran una charla: médicos, científicos, economistas, personalidades de los medios de comunicación… Un día se les ocurrió invitar a un rabino, un hombre que llevaba toda su vida estudiando la Torá. Lo recibieron con un gran aplauso… hasta que comenzó a hablar. De pronto, uno de los asistentes dio un salto, y empezó a gritar: “¡No lo dejen hablar! ¡No lo dejen hablar! Deténganlo… o tendré que cambiar toda mí vida”.*
Definitivamente, no es lo mismo escuchar que poner en práctica lo que escuchamos. Porque, “cuando la Palabra de Dios señala algún pecado acariciado o pide algún sacrificio, nos ofendemos. Nos costaría demasiado esfuerzo hacer un cambio radical en la vida. Miramos los actuales inconvenientes y pruebas, y olvidamos las realidades eternas. A semejanza de los discípulos que dejaron a Jesús, estamos listos para decir: ‘Dura es esta palabra: ¿quién la puede oír?’ (Juan 6:60, RV95)” (Palabras de vida del gran Maestro, p. 28).
Claro que la Palabra de Dios es dura, porque “tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón” (Heb. 4:12). La cuestión es: ¿estoy dispuesta a dejarme cortar hasta lo más hondo de mí, a someter a Dios todos mis pensamientos e intenciones, y a cambiarlos si él lo considera necesario?
¿De qué sirve leer la Biblia de una forma puramente intelectual, o ir a la iglesia para opinar y juzgar, si no hay un deseo de cambiar mi vida? ¿De qué sirve llorar con un sermón si lo olvido al día siguiente? Podemos vemos tentadas a disfrutar de la Palabra de Dios y de la comunión con los hermanos desde un punto de vista intelectual o emocional, pero con eso no llegaremos muy lejos. Dios apunta a transformar nuestra forma de vida. “Cristo lo dio todo por nosotros, y aquellos que reciben a Cristo deben estar listos a sacrificarlo todo por la causa de su Redentor. El pensamiento de su honor y de su gloria vendrá antes de ninguna otra cosa” (ibícL, p. 30).

“La palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma” (Heb. 4:12).

* Rabí Yaakov Weinberg, Moshe Averick {Judaica Site, 8 de marzo de 2001).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz

#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian


jueves, 28 de abril de 2016

DIAMANTES EN BRUTO

Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo […] y los consuma? (Lucas 9:54).

Los diamantes no muestran todo su esplendor cuando están en bruto, tal como se los encuentra. En cambio, deben ser cortados y pulidos en una variedad de formas para exhibir el esplendor por el que se los conoce. Cuanto más tiempo pasa el cortador de diamantes con una gema, y cuanto más preciso es el corte, mayor será su brillo.
Por ejemplo, el diamante Corazones de fuego es una de las gemas mejor cortadas en el mundo. Para conseguir esta perfección, los cortadores de diamantes pasan cuatro veces más tiempo creando esta piedra preciosa que el que utilizan en cualquier otro diamante. Cuando terminan, el diamante refleja el 98% de toda su luz ante nuestros ojos.
Dos de los discípulos de Jesucristo eran un poco rudos en su modo de testificarle al mundo. Sus nombres eran Santiago y Juan. Estos hermanos una vez le sugirieron a Jesús hacer descender fuego del cielo para destruir a un pueblo que no les había permitido entrar. Debido a su enfoque áspero, Cristo llamó a los dos hombres: “Hijos del trueno”.
Jesús podría haberlos expulsado del grupo. Sin embargo, pudo ver su verdadero potencial y sabía que iban a ser obreros poderosos para la gente. Para él eran diamantes en bruto. Al igual que la piedra preciosa, al principio no parecían tener un carácter piadoso. Tenían que ser pulidos y su tosquedad debía ser eliminada. Luego iban a reflejar la luz de Cristo con mucho más brillo.

¿Y AHORA?
¿Eres un diamante en bruto? Pídele a Jesús que quite tus asperezas y pula tu personalidad.

SPLASH:
El diamante más grande de la galaxia no se encuentra en la Tierra. De acuerdo con Travis Metcalfe, un astrónomo, todo el núcleo de la estrella enana blanca BPM 37093 es un diamante con un diámetro de cerca de 4000 kilómetros (2.485 millas).

Tomado de Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler
#IntensamenteEjercitaTuCerebro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaAdolescentes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

lunes, 25 de abril de 2016

UN MAESTRO JUDÍO


El arte de enseñar es el arte de ayudar a descubrir. Mark Van Doren

La escuela secundaria Júnior High recibía visitas frecuentes de la policía de Nueva York para poner fin a peleas y disturbios. Los alumnos faltaban a clases más de lo que asistían y la escuela tuvo seis directores en solo dos años. Nadie quería aceptar aquel reto, y resultaba difícil vislumbrar un futuro para los estudiantes. Hasta que apareció en escena Shimon, un judío de barbas largas y ropa negra que asumió la dirección del centro en 2004. Tenía mejores ofertas de empleo, pero su vocación lo instó a quedarse allí.
A primera vista, aquel hombre parecía no encajar pero, tres años después de su llegada, la escuela dejó de ocupar el duodécimo lugar entre las más peligrosas de Nueva York y la asistencia escolar aumentó un 93%. Padres y alumnos, con ayuda de Shimon, habían descubierto no solo la necesidad de cambiar, sino cómo hacerlo. Para lograr aquel cambio, Shimon había tenido que tomar medidas drásticas: despedir a la mitad de los profesores, contratar a otros más dedicados y buscar soluciones a los problemas del centro (incluso atendía las quejas de los muchachos en los pasillos). Shimon ha marcado la diferencia porque está convencido de que Dios lo ha puesto en la tierra para ayudar a los demás.* ¿No te recuerda este maestro judío a otro Maestro judío? Jesús, como un simple hombre, vino a un mundo que apenas tenía futuro. Podía haberse quedado en el cielo, pero su amor al ser humano, hundido en el pecado, lo instó a asumir el gran reto de venir a marcar la diferencia. Usó medidas drásticas: descartó las enseñanzas y criterios tradicionales alejados de los principios de Dios, se rodeó de un equipo de apóstoles y discípulos bajo su liderazgo, nos mostró la solución al pecado, que es el gran problema de este mundo, y atendió “entre pasillos” las necesidades de la gente que salía a su encuentro. En solo tres años, cambió muchos corazones.
Tal vez te cuesta vislumbrar un futuro; quizá vienes de un hogar destrozado, vives en un entorno difícil o has perdido la esperanza… Jesús te dice: “He venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).
Asiste diariamente a la escuela del Maestro de los maestros, que te ayuda a descubrir el plan de Dios para ti. Y ten fe en él. Jesús es nuestra única esperanza de cambio.

“He venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

*Adaptado de John Quiñones, Héroes (Nueva York: Harper Collins, 2008), pp. 31-35.

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

martes, 19 de abril de 2016

CAMBIÓ POR JESÚS

«No robes». Éxodo 20: 15

Hoy te hablaré de un hombre llamado Leví Mateo. Él trabajaba como cobrador, es decir, él recibía de las personas el dinero que ellos tenían que pagar al emperador. Pero él les quitaba mucho más de lo que tenían que dar.
Veamos un ejemplo. Mira a papá, mamá le va a pagar por el objeto que ella quiere, pero ahora él le quita todo su dinero. Eso se llama robar, es quitarles a los demás lo que no te pertenece. Por esa razón Leví no tenía muchos amigos, nadie lo quería.
¿Alguna vez te han robado algo? ¿Cómo te sentiste? Me imagino que muy mal y duele más si es uno de tus amíguitos. Jesús dice que las personas que roban no entrarán al cielo.
Si encuentras el juguete de tu amiguito o lo tomas prestado y no lo devuelves, eso también es robar; porque te estás quedando con algo que no es tuyo.
Leví tomaba lo que no era suyo. Pero cuando conoció a Jesús, se arrepintió, devolvió lo robado, fue perdonado y nunca más lo volvió a hacer. Por eso tú, recuerda siempre devolver lo que no te pertenece.

Oración: Papito Dios, ayúdame a no quedarme con lo que no es mío.

Pasito a pasito, Crezco y aprendo
¡Vive y crece sanamente!
Por: Kathy Hernández de Polanco
#ViveYCreceSanamente  #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaPreescolares #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

miércoles, 13 de abril de 2016

AGENTES DE CAMBIO

La grandeza espiritual no tiene nada que ver con ser mejores que los demás; tiene todo que ver con dar lo mejor que cada uno puede dar. Henri Nouwen

¿Qué sucedió finalmente con Trevor, el amigo especial de Henri Nouwen? ¿Lo habrán dejado entrar al salón y comer con los médicos y administradores del hospital? Pues sí. Y lo que sucedió después es sumamente inspirador.
Todos estaban entusiasmados con la visita. Henri se sentó a la mesa al lado de Trevor, pero estaba tan entretenido hablando con la persona sentada a su otro lado que no se dio cuenta de que Trevor se había levantado con un vaso en la mano. “Propongo un brindis”, dijo mirando a todos los presentes. Todo el mundo hizo silencio, a la expectativa de lo que diría aquel enfermo mental. Y entonces Trevor empezó a cantar:
“Si estás feliz, tú puedes aplaudir; si estás feliz, tú puedes aplaudir; si en verdad estás contento tu sonrisa es el reflejo; si estás feliz, tú puedes aplaudir”. Aunque al principio nadie supo cómo reaccionar, al ver la cara de Trevor, resplandeciente de felicidad al lado de su amigo Henri, todos comenzaron a cantar; tímidamente al principio, pero después con gran entusiasmo. Todos cantaban bajo la dirección de Trevor. Nadie pensaba en protocolos, ni en separar a los profesionales de los enfermos… durante unos instantes todos estaban en sintonía, dando lo mejor de sí mismos.
¿Qué es lo que hace falta para que se despierte lo mejor de uno mismo? En el caso de Trevor, un enfermo mental, hizo falta el toque desinteresado y desprejuiciado de Henri; en el caso de Henri, un prestigioso escritor y profesor universitario, el toque único y definitivo del Maestro. Ese toque que le permitió descubrir su verdadera vocación y tratar a todos con la misma dignidad, independientemente de títulos, dinero o prestigio. Cada persona requiere un toque sutil y a la vez profundo para que se despierten en ella sus mejores cualidades, aún latentes. Nosotras tenemos a Dios a nuestro alcance para que él obre en nosotras el cambio con el toque de la fe, pero mucha gente depende de nuestro toque personal para desarrollar su potencial. Quizá nosotras seamos el único contacto en su camino que les permita ver una realidad que los motive a dar lo mejor de sí. ¿Qué tal si vivimos una vida enfocada en el cambio, primero el nuestro, y luego el de los demás?

“Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #MiBibliaDice #DiosEscucha #SeñorTransfórmame

viernes, 8 de abril de 2016

LA METAMORFOSIS

“No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente” (Romanos 12:2, NVI).

En 1912, Franz Kafka escribió su novela La metamorfosis, donde narra las vicisitudes del joven Gregorio Samsa. El problema de Gregorio comenzó cuando un día despertó siendo un insecto. Sorprendido por su estado, decidió no salir de su habitación. Y aunque su familia y su jefe insistían en que les abriera la puerta, Gregorio se negaba a hacerlo.
Después de un largo intercambio de palabras, Gregorio abrió la puerta. Cuando su jefe lo vio, se llevó “la mano a la boca […], y retrocedía como si una mano invisible lo empujara. La madre [.. .| primero miró al padre con las manos unidas, implorantes, luego dio pasos en dirección a Gregorio para en seguida derrumbarse en un remolino de faldas. El padre, con expresión hostil, apretaba los puños, como si quisiera empujar a Gregorio de vuelta a la habitación” (pp. 45, 46). Nadie quiso ver de cerca tan repugnante cuadro. Finalmente, abandonado por sus propios familiares, Gregorio exhaló un débil y último suspiro. Murió siendo un insecto.
¿Sabías que con la entrada del pecado, el ser humano experimentó la mayor metamorfosis que alguna vez haya ocurrido en el universo? ¿Qué haría Dios al saber que sus hijos se habían transformado en algo que el universo detestaba? ¿Tomaría la misma actitud que adoptó la familia de Gregorio Samsa?
El Señor no se quedó de brazos cruzados; se propuso revertir la obra del diablo y llevar a cabo otra metamorfosis. Refiriéndose a ello, el apóstol Pablo escribió; “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente” (Romanos 12:2, NVI). Hay dos cosas que necesitamos: no conformarnos y ser transformados. No hay muchas opciones: o te conformas a tu estado de insecto, o decides ser transformado en algo mejor. Precisamente la palabra griega que ha sido traducida como transformados en Romanos 12:2 es metamorfusthai. Dios quiere producir una metamorfosis en nosotros y transformarnos en nuevas criaturas.
¿Cómo ocurrirá esa transformación? A veces suponemos que iniciará por fuera; pero Pablo habla de una transformación de nuestra mente. En otras palabras, nuestra metamorfosis espiritual debe ocurrir, primero que nada, en nuestro interior. No tienes que conformarte con tu condición; si acudes a Jesús, él podrá transformarte.

Tomado de Lecturas devocionales para Jóvenes 2016
“VISITA MI MURO, 366 MENSAJES QUE INSPIRAN”
Por: J. Vladimir Polanco
#VisitaMiMuro #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaJovenes #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian #metamorfosis #NoteConformes

lunes, 14 de marzo de 2016

“YO SOY” CAMBIA LO QUE YO SOY – 1a PARTE

Fue Cristo quien habló a Moisés desde la zarza del monte Horeb diciendo: “Yo soy el que soy”. Elena de White

“Y Dios le contestó: ‘YO SOY EL QUE SOY'” (Éxo. 3:14).

“Yo soy”. Con este nombre se presentó a Moisés el Dios del pacto del Antiguo Testamento, declarando así su permanencia con nosotros sus hijos, su carácter invariable, su amor incondicional y su poder siempre presente a lo largo de la historia. Dios es la única constante en este mundo en el que todo cambia.
En el Nuevo Testamento Jesús, el Señor del pacto, se presenta a sus discípulos (entre ellos tú y yo) con este mismo nombre, “Yo soy”, declarando así que él es también Dios, y dándonos en esa afirmación todas las certezas que necesitamos para esta vida y para la vida eterna.
“Yo soy el pan que da vida” (Juan 6:35), te dice Jesús, quien sabe que tienes hambre y necesitas sentirte saciada. Pero lo que te ofrece no es saciarte temporalmente, lo que tarda en hacerse la digestión; Jesús quiere satisfacer tu alma, por eso se entregó a sí mismo y te promete: “El que confía en mí nunca más volverá a tener hambre” (Juan 6:35, TLA). Si confías en él, “Yo soy” satisfará tus necesidades espirituales.
“Yo soy la luz del mundo” (Juan 8:12), te dice Jesús, quien sabe que necesitas desesperadamente salir de la oscuridad del pecado y de la cultura sin valores que te rodea. Esa luz que brilló desde el principio mismo de la creación se perdió hasta que Jesús vino a este mundo, y “en él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad” (Juan 1:4). En la vida, la obra y el carácter del “Yo soy” está la luz que pone fin a tus tinieblas.
Gracias a esa luz que es Jesús, el camino que se abre delante de ti se vuelve diáfano, pues así lo prometió: “El que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad” (Juan 8:12). Si lo sigues, “Yo soy” hará de ti una persona que avanza con determinación y seguridad.
Cuando “Yo soy” se cruza en tu camino, lo que tú eres cambia para siempre. Pasas de la incredulidad a la fe; de las tinieblas a la luz; del paso vacilante a un caminar firme y seguro. Porque “el que está unido a Cristo es una nueva persona” (2 Cor. 5:17).

*Gregg Matte, I Am Changes Who I Am (California: Regal, 2012).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas #DevociónMatutinaParaMujeres #vigorespiritual #plenitudespiritual #FliaHernándezQuitian

lunes, 18 de enero de 2016

¿QUIERES ENCAJAR O DESTACAR?

Es imposible elevarse sobre los demás sin dignidad de carácter. Philip D. Chesterfield

Cuando conocí el evangelio, a los 17 años, quise comprarme mi primera Biblia, así que fui a una librería y comencé a hojear varias. Yo no entendía nada de versiones bíblicas, pero enseguida me saltó a la vista una que tenía textos en rojo, y me detuve en aquellas páginas que destacaban sobre las demás; quería saber por qué eran diferentes. Al leer detenidamente me di cuenta de que lo que estaba en rojo eran las palabras que Jesús había pronunciado. Destacaban del resto de la Biblia al primer vistazo, igual que habían destacado de entre las de los demás cuando las pronunció durante su vida.
Jesús se salía del patrón, destacaba en todas las cosas, no calzaba en normas ni convencionalismos sociales. Aunque no buscaba destacar (pese a ser el único realmente destacable), tampoco pretendía encajar ni ser aceptado. Jesús simplemente brillaba con la luz de la verdad reflejada en un carácter acorde con los principios de Dios. Jesús dependía del Padre y por eso multitudes pudieron conocer a Dios casi como si lo hubieran visto personalmente: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).
¿Y nosotras? ¿Queremos encajar, o destacar? ¿Estamos moldeando nuestro carácter de acuerdo al ejemplo que ha dejado Jesús? ¿Pueden los demás, cuando observan nuestros hechos y palabras, darse cuenta de que escribimos con una tinta distinta? ¿O nos hemos adaptado a los conceptos superficiales, materialistas y trillados de la mayoría de la gente y escribimos con la misma tinta monótona y desapercibida que los demás? Estas son preguntas que hemos de formulamos, pues nosotras somos el gancho que Dios utiliza para atraer al mundo hacia sí. Hemos sido llamadas a reflejar el carácter de Dios, y si no lo hacemos, ¿cómo se convertirán las personas que no lo conocen?
El apóstol Pablo dijo: “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar” (Rom. 12:2, NTV). Si nuestras vidas se escriben en el mismo color que las de los demás, nuestro testimonio no será eficaz. Para elevamos sobre los principios de este mundo de modo que podamos mostrar los principios del reino de Dios, hemos de pedirle que nos transforme en personas nuevas, originales y más espirituales, mediante un cambio total de mentalidad. Necesitamos un nuevo carácter parecido al de Cristo, que destaque como destacó el suyo.

“Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre [Jesús] habla” (Juan 7:46, BA).

Tomado de Lecturas Devocionales para Damas 2016
ANTE TODO, CRISTIANA
Por: Mónica Díaz
#AnteTodoCristiana #MeditacionesMatutinas

miércoles, 28 de agosto de 2013

EL MUNDO CAMBIA DE CONTINUO, ¿Y TÚ?

El que afirma que permanece en él, debe vivir corno él vivió. 1 Juan 2:6

Es indudable que vivimos en una época de cambios vertiginosos. Los avances tecnológicos pueden quedar obsoletos de un día para otro. La manera de hacer las cosas, las corrientes de pensamiento, los valores, las conductas de los seres humanos, cambian tan rápida y radicalmente que apenas nos dará tiempo a salir de nuestro asombro. Sin embargo, no olvidemos que esto ya estaba predicho desde hace siglos: «Muchos andarán de un lado a otro en busca de cualquier conocimiento» (Dan. 12: 4). Saber que tiene que suceder así, nos da confianza en Dios.
En este mundo cambiante, las hijas de Dios debemos entender claramente la actitud que debemos asumir. En primer lugar, no olvidemos que «la hierba se seca y la flor se cae, pero la palabra del Señor permanece para siempre» (1 Ped. 1: 24-25). Apoyadas en dicha premisa, nuestro pie podrá avanzar seguro por la senda cambiante de la vida. Los principios de Dios son eternos e inmutables y nunca perderán su vigencia, sin importar el tiempo que nos toque vivir.
La presión social es a veces muy intensa, y nos exige cambios en nuestra forma de ser, de hablar, de vestir, de comer, y nos plantea nuevas formas de comportamiento que muchas veces nos ponen a dudar de los principios cristianos que rigen nuestra vida. Sin embargo, tampoco debemos permanecer inmutables frente a los cambios. Hemos de aprender a adaptarnos con sabiduría a las nuevas circunstancias de nuestra vida sin que eso implique abandonar lo que creemos.
Nuestros esposos, nuestros hijos y nosotras mismas nos movemos al compás de nuevas demandas y necesitaremos toda la fuerza del cielo con el fin de poder enfrentadas. A nosotras nos corresponde rescatar los valores perdidos y presentamos en nuestros hogares, frente a nuestros hijos y delante del mundo, con el poder del evangelio. Asimismo con el respaldo de una información actualizada. Entonces podremos conmover corazones.
Amiga, sé una mujer promotora de cambios. Perfecciona tu manera de amar, de pensar, de enseñar, de conducir, de guiar y orientar a otros. Sobre todo procura que los cambios que promuevas estén de acuerdo con la voluntad de Dios.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

sábado, 6 de julio de 2013

ASESINO Y LADRÓN

Lugar: Washington, EE. UU.
Palabra de Dios: Gálatas 2:20

Tomás Johnson fue un asesino y ladrón. Luego de años de evadir a la policía, finalmente lo atraparon y lo enviaron a prisión. Pero, su conducta no mejoró en lo absoluto. Atacaba a los guardias y a los otros prisioneros, y mantenía orgullosamente su reputación de ser uno de los hombres más malos del país.
Allí fue donde lo conoció Frank Novak, en la prisión de la ciudad de Seattle.
-Yo también estuve en prisión -le dijo a Tomás-, pero Dios cambió mi vida. Luego de recuperar mi libertad, no tenía deseos de volver a mis viejos caminos. Quería contar a otros lo que Dios había hecho por mí. Por eso vine aquí, para decirte que Dios te ama y quiere salvarte.
-Usted no me conoce -le respondió Tomás-. Soy una persona terrible.
Pero, siguió escuchando mientras Frank le contaba la historia del ladrón en la cruz y de cómo Jesús lo salvó.
Luego de varias visitas, Tomás aceptó a Jesús en su corazón. “Gracias por salvarme”, oró una y otra vez. Pronto, todos comenzaron a ver una notable diferencia en su vida. Las autoridades, eventualmente, lo transfirieron a la prisión estatal de Minnesota, donde iba a cumplir con su condena a prisión perpetua. En lugar de ser el aterrador que había sido, llegó a ser un prisionero leal (y confiable). Incluso le permitieron enseñar una clase bíblica semanal.
Sí, Dios puede cambiar vidas. Y eso es lo que el Señor quiere hacer por ti y por mí. Quizá no seamos criminales empedernidos como Tomás, pero igualmente necesitamos de una transformación mayor.
¿Por qué no invitas a Jesús a que viva en tu vida hoy?
“He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí.
Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí”.

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

martes, 2 de julio de 2013

EL GORRO MÁGICO

La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no sé la doy a ustedes como la da el mundo.
No se angustien ni se acobarden (Juan 14:27).

En 1935, el anatomista James Papez notó que los pacientes que morían de rabia a menudo experimentaban ataques de ira y terror durante las horas que precedían a su muerte. Él sabía que la rabia es transmitida por la mordedura de los perros y pensó que probablemente algo en la saliva del perro se desplazaba por los nervios periféricos de la víctima, pasando por la médula espinal, hasta el cerebro. Después de diseccionar los cerebros de varias víctimas encontró que el virus de la rabia se desplazaba hacia unos ganglios de células nerviosas, o núcleos, conectados por grandes tractos de fibras en forma de “C” que se encuentran ubicados en la profundidad del cerebro. A esto se lo conoce como sistema límbico, el cual está diseñado para la experimentación y la expresión de emociones.
En la actualidad existe un aparato que parece salido de la ciencia ficción, utilizado en una técnica conocida como estimulación magnética transcraneana. Digamos que es un gorro mágico. Este aparato dispara campos magnéticos extremadamente potentes a lugares muy precisos de tejido del cerebro. Estos experimentos nos ofrecen indicios para entender el funcionamiento de algunas partes de nuestro cerebro. Por ejemplo, si lo aplicas a la corteza motora, podrías experimentar movimientos involuntarios en el hombro, como si fueras una marioneta. Una persona ciega de nacimiento que reciba estímulos en las áreas visuales del cerebro que no se han degenerado, podría asimilar los colores o recuperar en algún sentido la visión. Aplicada la estimulación en otras zonas del cerebro, se podrían recordar escenas del pasado de las que ni siquiera hubiera conciencia.
Si tuvieras la oportunidad de utilizar este aparato, ¿qué te gustaría experimentar? ¿Querrías que se estimularan centros de placer para disfrutar el momento, o hurgar en la profundidad de tu memoria para ver si encuentras algo interesante, o experimentar con el sistema límbico para ver si puedes tener paz y alegría en lugar de ira y terror?
Yo no estoy seguro de qué escogería. Sí estoy seguro, en cambio, de que me gustaría que el Espíritu Santo trabajara en mí para darme paz y seguridad duraderas. Si reflexionas, encontrarás que la verdadera paz solo puede originarse en la seguridad de que hay una provisión perfecta para nuestras necesidades físicas, sociales y espirituales. Dios es el proveedor perfecto que nos la ofrece. ¿Te gustaría poner tu vida en sus manos esta mañana?
Acepta hoy la paz verdadera que Cristo ofrece, antes de entrar en tus quehaceres cotidianos.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez

viernes, 14 de junio de 2013

METAMORFOSIS

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.

Mientras me desempeñaba como maestra de preescolar acostumbraba a llevar a mis alumnos a hacer recorridos por algún parque o jardín, con la finalidad de hacer más objetivas, mediante los elementos de la naturaleza, las lecciones enseñadas en el aula. Durante una de esas aventuras, los niños descubrieron algunas orugas que se retorcían, intentado avanzar, entre las verdes ramas de un árbol. Aunque con temor, se quedaron cerca y escucharon la explicación que yo les di. Al principio no podían comprender cómo aquellas orugas que les causaban temor se transformarían con el paso de los días en bellas mariposas. Parecían incrédulos, pero saber eso les hizo sentir simpatía por las orugas y las aceptaron como parte de la creación de Dios.
En la Palabra de Dios hay una promesa para nosotras que nos asegura también que todos seremos completamente transformados, de una forma tan radical como la transformación de la oruga en mariposa: «No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados» (1 Cor. 15: 51-52). Ese será un día extraordinario y yo anhelo tomar parte en dichos acontecimientos. Será el día en que Dios transforme nuestra naturaleza inclinada al mal y nos haga partícipes de la naturaleza divina. Sin embargo, mientras llega ese maravilloso momento, Dios desea hacernos objeto de su amor transformador a diario.
Nuestros malos hábitos y todo rasgo personal negativo, podrán ser transformados día a día con voluntad y con la ayuda de Dios. No nos conformemos asumiendo que nuestros defectos son frutos de la herencia y que cualquier cambio es imposible. Eso seria lo mismo que negar el poder de Dios.
Amiga, hoy es un buen momento para el cambio. Retira y sacude todo aquello que estorba tu crecimiento personal. Desafíate a ti misma y atrévete a luchar contra las malas tendencias, contra todo defecto que te impida ser plenamente lo que eres, ¡una hija de Dios, hecha para volar! «El Señor dice: "Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti"» (Sal. 32: 8).

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

sábado, 25 de mayo de 2013

EN LAS MANOS DEL ALFARERO

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10.

Observar cómo el artesano toma la arcilla tosca entre sus manos hasta transformarla en una pieza de arte es algo extraordinario. Con el pie en la rueda y las manos en la arcilla sin forma, el artesano trata de lograr una obra perfecta, plasmando en ella su deseo de expresarse. Cuando no lo consigue, detiene la rueda y, con suaves apretones, deshace lo que había hecho, y vuelve a comenzar.
El artesano ama su trabajo y se implica en él. No solamente usa sus manos y sus pies, también pone todo el corazón, fija sus ojos en la obra sin distracciones. Pone todo su esfuerzo y dedicación, y cuando la vasija está terminada, muestra a todos su alegría por lo que ha logrado.
El relato bíblico describe la obra de un alfarero con las palabras siguientes: «Entonces bajé a la casa del alfarero, y lo encontré trabajando en el torno. Pero la vasija que estaba modelando se le deshizo en las manos; así que volvió a hacer otra vasija, hasta que le pareció que le había quedado bien» (Jer. 18:3-4). Nosotros los seres humanos nacimos del barro que Dios tomó y modeló a su imagen y semejanza. La obra del Alfarero divino fue perfecta, sin tacha, como quedó registrado en su Palabra: «Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno» (Gen. 1:31).
¿Te das cuenta? ¡Tú eres fruto de las manos de Dios! Él te moldeó para que fueras perfecta, digna representante de su arte. No obstante, por culpa del pecado, la obra perfecta del gran Alfarero se desvirtuó. La buena noticia es que Dios está dispuesto a desechar el molde viejo para implantar en tu vida un molde nuevo. Él promete hacerlo con sus manos, fijar sus ojos en ti para no descuidar ningún detalle. Te promete una restauración total. Su promesa es: «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!» (2 Cor. 5:17). Permitiendo que Cristo more en nuestro corazón vamos siendo moldeadas de acuerdo al criterio perfecto de Dios.
¡Lo viejo ha pasado! Malas acciones, malos hábitos, pecados sin confesar, compromisos sutiles con el mal, palabras vanas, vicios... Todas estas imperfecciones serán eliminadas con el toque de Jesús a su más amada obra, que eres tú.

Tomado de Meditaciones Matutinas para la mujer
Aliento para cada día
Por Erna Alvarado

martes, 26 de marzo de 2013

TRASPLANTE DE CORAZÓN


Lugar: Sudáfrica 
Palabra de Dios: Ezequiel 36:26

Mientras la mayor parte de los habitantes de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, dormían, médicos y enfermeros del Hospital Groóte Schuur estaban ocupados trabajando. La fecha era el 3 de diciembre de 1967; la hora, poco después de medianoche.
Sobre la mesa de operaciones yacía Luis Washkansky, un hombre de negocios sudafricano de 53 años. Había sufrido varios ataques cardíacos, que dejaron sus músculos cardíacos débiles y fallando. Sin un corazón nuevo, moriría. Y es por eso que, a pesar de los riesgos involucrados, el señor Washkansky había estado de acuerdo en que le hicieran un trasplante de corazón; la primera operación de ese tipo realizada alguna vez.
El doctor Christiaan Barnard, jefe del Departamento de Cirugía Cardiotorácica del Hospital Groóte Schuur, dirigió al equipo médico en la operación, que duró casi seis horas. Puedes imaginarte la tensión que debió haberse vivido en esa sala de operaciones. Los cirujanos, los cardiólogos, los anestesistas, las enfermeras y los técnicos médicos cumplían con exactitud sus responsabilidades. Poco antes de las seis de la mañana le dieron un choque eléctrico al nuevo corazón, para que comenzara a funcionar. ¡El primer trasplante de corazón en el mundo había sido un éxito!
Lamentablemente, a causa de algunas complicaciones, el señor Washkansky murió de neumonía, unas semanas más tarde. Pero, la operación para trasplantarle un corazón fue un hito en el desarrollo médico. Y ahora, varias décadas más tarde, miles de personas cada año reciben trasplantes cardíacos. Los cirujanos remplazan los corazones enfermos por corazones sanos, que les permiten seguir viviendo.
Y eso es lo que tú y yo necesitamos: un nuevo corazón. No el órgano que bombea sangre a nuestro cuerpo, sino un corazón espiritual, pues el nuestro está enfermo por el pecado. Dios dice: "Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne". Para poder vivir espiritualmente necesitamos de un corazón nuevo. ¿Aceptarás hoy el ofrecimiento de Dios?

Tomado de Devocionales para menores
En algún lugar del mundo
Por Helen Lee Robinson

jueves, 14 de marzo de 2013

ENCUENTRA EL TESORO


No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar. Pues donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón (Mateo 6:19-21, DHH).

Eva pertenecía a una comunidad musulmana. Su matrimonio había terminado en divorcio. Aunque varias veces pensó en suicidarse, decidió estudiar las grandes religiones del mundo, esperando que una de ellas le ofreciera consuelo. Comenzó con el cristianismo y, en particular, el Nuevo Testamento. No podía comprender sus enseñanzas, de modo que compró comentarios, diccionarios bíblicos y leyó más de ochocientos libros. Gradualmente, las piezas del rompecabezas fueron encajando y vio en todas las Escrituras un retrato de Jesucristo atractivo y persuasivo. Poco después era bautizada en la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Jesús contó la parábola del tesoro escondido: «El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Cuando un hombre lo descubrió, lo volvió a esconder, y lleno de alegría fue y vendió todo lo que tenía y compró ese campo» (Mat. 13:44).
Esta parábola presenta importantes desafíos para el estudio de la Biblia. Jesús es el tesoro escondido; y la Biblia, el campo. Esto significa que las Escrituras no son un fin en sí mismas, sino que apuntan más allá, a Cristo. El estudio de la Biblia que no se concentra en Cristo olvida el propósito de la misma. Si no encontramos a Cristo en cada página de las Sagradas Escrituras, no las hemos comprendido. Las doctrinas que no tienen su centro en Jesús distorsionan la verdad bíblica.
Por eso Eva descubrió a Cristo después de leer más de ochocientos libros y, especialmente, el Nuevo Testamento. Porque Jesús resplandece en cada página de la Biblia. Por eso, se nos aconseja no acumular tesoros que nos impidan ver y «comprar» el tesoro más valioso, Cristo y la salvación. Sencillamente «donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón». Por eso es tan difícil que se salven los que confían en las riquezas. El joven rico «se fue triste» (Mat. 19:22), ¿recuerdas? Sus posesiones eran más importantes para él. Eligió conscientemente dejar a Cristo, aunque sabía que conocía el camino de la salvación.
La prosperidad y la bondad externa del ser humano suelen convertirse en las principales barreras para entregar sin reservas nuestras vidas a Jesucristo. Busca hoy el tesoro de la salvación. No evalúes tu vida cristiana según lo que tienes, porque podrías llevarte una gran sorpresa.

Tomado de Meditaciones Matutinas para jóvenes
¿Sabías que..? Relatos y anécdotas para jóvenes
Por Félix H. Cortez